Festín para sellar el 1º puesto

gifHablábamos hace dos semanas de las etapas de la temporada, que el Madrid este año sí está cubriendo con nota. Etapas que no suponen necesariamente títulos pero hablan de la consistencia del equipo y se debieran tener en cuenta en el balance del curso, independientemente de las vitrinas. A la consecución de la Copa del Rey, el primer puesto en la regular de la Euroliga y la clasificación para la F4, se sumó ayer el primer puesto en la fase regular ACB. Un liderato pese a dosificar esfuerzo, sin victorias de récord y con (al menos) siete derrotas, dos más que el año pasado y cinco más que hace tres, cuando al final ni siquiera ganó el título. Digo al menos, porque el domingo juega el Madrid en Andorra, una cancha de por sí exigente y a la que debe acudir poco menos que de turismo, con esa F4 a la vuelta de la esquina.

Certificaron los blancos el primer puesto con un cómodo triunfo en el Palacio ante Joventut. Sirvió el partido para una nueva perla de Luka y para que mechitas Taylor se soltase la melena en ataque, 15 puntos, su 2ª máxima anotación de blanco en ACB. Llull infló estadística (21 puntos, valoración 33) para redondear su más que probable MVP de la regular. Dobla al segundo en la votación popular (Campazzo) y no espero sorpresas en el voto de jugadores, prensa y entrenadores, siendo el menorquín el cuarto más valorado de la liga (16.7 de media) y jugando en el mejor equipo.

Felipe aprovechó la velada para reivindicar su presencia en la convocatoria para Estambul, tema que abordé la semana pasada y levantó bastante polvareda. En los últimos 8 partidos ACB, Reyes promedia valoración 18 en 17 minutos. Chapu, a priori el otro candidato a quedarse fuera de la lista, firmó 0/5 de campo para su 15º encuentro en valoración negativa este curso. Entiendo que la valoración dista de ser una estadística perfecta y que la F4 no es ACB sino Euroliga, con pívots más grandes y árbitros esquivos, donde los números de Felipe son mucho más discretos. Sin embargo, el momento de forma del capitán me parece innegable y, por muy bien que nos caiga Chapu, su convocatoria sería un acto de fe a tenor de su rendimiento.

En una encuesta que publiqué en Twitter, solo el 15% abogaba por descartar a Nocioni, un 39% a Reyes, mientras que el 46% pedía un descartado distinto. Espero que Laso no se plantee descartar a Thompkins, en pleno pico de forma, así que la otra única alternativa posible es Draper, que no fue convocado en 3 de los 4 partidos del curso ante Fenerbahce y CSKA. En todo caso, me parecería temerario que por cuestiones políticas se plantase el Madrid en Estambul con un solo base puro (Doncic jugará minutos de alero) y cuatro ala-pívots.

Abonados a sufrir

rand.png¿Recordáis la temporada 2013-14, ese balance 32-2 del Madrid en la fase regular ACB, con una media de 16 puntos anotados por partido más que el rival? Se nota que este curso, con el desgaste de un calendario Euroliga aún más exigente y marcado a fuego el lema de que en diciembre no se ganan títulos, va el Madrid (y todos los que compiten Euroliga) con el ralentí en la liga nacional. Con seis jornadas aún por jugar suma ya siete derrotas, además de muchas victorias raquíticas. Tanta economía de esfuerzo, que llega al tramo final de la fase regular con los deberes por hacer, si no quiere un cuadro de playoffs envenenado, lo que convierte en trascendentes encuentros como el de ayer. La victoria fue por tanto clave, ante Baskonia, rival directísimo, que deja al Madrid segundo, a solo medio partido de Valencia.

Resulta difícil ser crítico con Doncic, tan crack como es recién adquirida la mayoría de edad, pero diría que había bajado sus prestaciones desde la Copa del Rey. El chaval disimula el bache porque sube estadística fácil al sumar en muchos rubros, pero no andaba al nivel de excelencia al que nos estaba acostumbrando. Bien, ayer retomó esa excelencia, MVP de la jornada ACB, y lo hizo ante rival de enjundia, tapando las miserias de Llull. Tuvo el menorquín uno de esos días negado de cara al aro que a veces le salen y en los que echo en falta algo más de humildad/contención. Si te has levantado cenizo, que a veces pasa, dedícate a repartir juego, no te casques 19 tiros de campo (metió solo 4). El propio Doncic comenzó el duelo sin confianza en el tiro, así que forzó penetraciones ante rivales más pequeños y, sobre todo, puso el ventilador de estadística: 13 rebotes, 5 asistencias y 5 robos. El viernes ante Efes había repartido 11 asistencias. Hace una década que la ACB no ve un triple doble (el último fue de Fran Vázquez con tapones), no me sorprendería que Doncic fuese el siguiente, en el año y pico que le queda antes de hacer las Américas.

Estuvo bien Laso en la primera parte, su bronca picando a la chavalada tras un arranque calamitoso (0-8): «¿Qué os creéis, que vais a jugar sin pegaros contra estos, que van como aviones?». El equipo reaccionó, sin embargo, el coach se durmió en los laureles en la reanudación, repitiendo el mismo error que ante Galatasaray, obcecarse con un quinteto de cemento, que permitió a Baskonia remontar. Una sola canasta en juego compró el Madrid en los primeros 7 minutos y medio de último cuarto, pasando el marcador de 69-61 a 73-74. Entonces aparecieron fantasmas, los vascos son el único equipo que ha ganado en Euroliga este curso en el Palacio.

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Cuando más calentaba el sol, 3 abajo y 43 segundos por jugar, el Madrid recibió un regalo de Budinger, que agredió al Doncic bajo el aro para evitar una canasta de dos, una técnica tan clamorosa que ni protestó el banquillo visitante, hasta dejó a Luka dos minutos KO. Tiros libres de Carroll y triplazo de Randolph, que bajo presión es un reloj, como ya demostró en la Copa. Este Madrid es una cruz para los cardiólogos, jugando siempre en el alambre, con esa marcha que guarda para finales apretados,

A Rudy, cuya versión 2.0 he defendido repetidamente desde esta tribuna, se le empieza a terminar el crédito. Un lastre sus minutos en pista (-10 el equipo en un partido que ganó por 5), que debieron ser menos, pero la ausencia de Maciulis obligó a Laso. Ni con intendencia tapa ya Rodolfo sus miserias cara al aro, 0/7 tiros de campo ayer, la mayoría absolutamente liberado. Acumula en la temporada un 27% en triples y 44% de dos, sencillamente no es homologable, salvo que hayas quedado para mero especialista defensivo, claro que esos cobran cuatro veces menos, pregunten a Taylor. Por cierto, me decepcionó y bastante Hanga, jugó 35 minutos y pareciera que no pasó por Goya. Sus promedios van menguando según avanza la temporada y empiezo a pensar que quizá no valga lo que probablemente cueste. Con Baskonia, que paga la mitad de impuestos, pudiendo igualar oferta en España, y el Barca desesperado por un alero titular, veo imposible ficharle por menos del doble de lo que cobra mechitas Taylor, como poco.

Empanada del Madrid en ACB

14898657803826Va el Madrid con el modo ahorro en la ACB y se está empezando a meter en un jardín clasificatorio. La empanada asciende ya a 4 derrotas en los últimos 5 partidos de competición nacional, y la única victoria tampoco es que disipase dudas, sobre la bocina ante el Barca en casa en una actuación discretísima. El pinchazo más sorprendente es el último, ante el vicecolista Obradoiro, que iba encadenando rapapolvos las últimas semanas. El Madrid se rehízo del tremendo 7/7 triples gallego al arranque del tercer cuarto, para después morir en la orilla en unos últimos minutos paupérrimos.

Se vieron muchas de las costuras del sistema Laso, principalmente la polarización del ataque, monopolizado por el backcourt, Luka y Llull, una de las mejores parejas del baloncesto europeo, pero limitarse a ellos con semejante plantilla denota pobreza táctica. El dúo se fue a 33 tiros lanzados y falló 20. Una posesión tras otra se insistió en bloqueos del pívot en la cabecera, para una continuación que no salió casi nunca o un tiro forzado del base. Punto. Esa pobreza táctica obliga, por ejemplo, a que un jugador de talento y recursos como Randolph tenga que ‘thompkinzarse’ si quiere oler el balón, es decir, recluirse en la esquina para tirar triples cuando se acuerdan de él.

Qué jodido es ser ala-pívot en el sistema Laso… Seis de los siete lanzamientos de Randolph en Santiago fueron de tres, ni un balón al poste recibió, ni un solo aclarado para que rompa desde bote, nada, a la esquina de la intrascendencia. Por cierto, un solo rebote en 27 minutos. En los últimos cuatro partidos ACB ha atrapado solo 7 en 100 minutos en pista… Influye que juega lejos del aro, sí, pero también que está relajado, ve que no tiene ninguna competencia en el puesto, en ACB solo está Felipe desde el banquillo, al que se le encoge el aro cada semana que pasa (4/22 de campo en los últimos 8 partidos). El equipo necesita a Chapu como el comer, como ala-pívot reserva y sobre todo como terapia de electro-shock.

Llull, de profesión héroe

llullAún recuerdo aquellas declaraciones en caliente de Marc Gasol, tras perder un partido apretado la selección ante Turquía, quejándose de que Scariolo diese la última bola «al chico que acaba de llegar» en vez de a su hermano. Ocho años y medio después ‘el chico nuevo’, Llull, se ha convertido en quizá el mejor clutch player de la historia del baloncesto español, fama que cincela con regularidad con canastas ganadoras de todos los colores, aunque la de hoy, con el Palacio lleno y ante el eterno rival, tiene un sabor especial para el aficionado intermitente. Cerró la primera parte con un estratosférico triple lateral en carrera, que celebró como un energúmeno, antesala de La Canasta, esa suspensión ganadora a 5 metros, dejándose caer y dando al tiro gran parábola para evitar el tapón de Oleson y Claver. Nada de mandarina, una jugada de talento y técnica, no la saca del sobaco sino que se cuadra perfecto (miren la foto arriba), otra postal para agrandar su leyenda en la casa blanca.

La canasta, de paso, sirve para olvidar un partido francamente flojo, que con aquello de dosificar esfuerzos estaba el Madrid empezando a meterse en un atasco en la clasficación ACB. El primero que no estuvo especialmente católico fue el propio Llull, 6/17 de campo en otra minutada salvaje (37:20). No fue el mejor día de Laso en gestión de minutos, cuesta entender que Doncic viese desde el banco los 13 primeros de la segunda parte, tras provocar un tremendo parcial en la primera. De hecho, jugó los mismos minutos (16) que Felipe, homenajeado como máximo reboteador de la historia ACB pero que a día de hoy no está para nadie, lo sabe Reyes el primero. El problema es que no había muchas alternativas dada la lesión de Chapu, la forzada ausencia de Trey y con Randolph a uvas, superado por su excompañero Claver y automarginado a las esquinas en plan Thompkins. Quizá se podía haber probado con Maciulis de cuatro, el lituano se quedó en solo 10 minutos pese a ser el mejor en el primer cuarto con 9 puntos.

A Laso tampoco se le ocurrió ordenar falta a Tomic en caso de aclarado en (el que iba a ser) el último ataque azulgrana, y eso que dispuso de un tiempo muerto para preparar la defensa. Gancho cómodo con la derecha y dos puntos para el croata, que superó con claridad a Ayón durante todo el encuentro (val 26), igual que en la Supercopa (23) y en el partido de liga del Palau (33). Othello, en cambio, cargó el rebote como un poseso (10) y enseñó matrícula al gaseoso Faverani en el duelo de pívots reservas. Carroll subió algunas canastas valiosas en plena pájara de la segunda parte y a Rudy, que tan bien venía jugando, se le vio condicionado por el golpe del viernes por el que fue duda hasta última hora… No me enrollo más porque al final todos estos análisis empequeñecen ante el desenlace, la historia recuerda al ganador, el póster, la canasta ganadora…  ¡y qué canasta, amigos!

Traspié antes de la Copa

llullUna derrota de ley pese al escaso margen (4). Un pinchazo, el del Madrid en Málaga, que afea la previa copera, pero sin mayores consecuencias clasificatorias. Sigue líder en solitario y no deja de ser una de las salidas más exigentes del calendario ACB, más aún con Nedovic en vena (25 puntos). Es uno de los grandes talentos de la competición, tremendo en la creación desde bote, y en Málaga con Plaza ha recuperado el rumbo de su carrera, tras pasar con más pena que gloria por Golden State y Valencia. Tiene 25 años y hechuras de titular Euroliga, aunque tendrá que esperar porque renovó por dos años en verano.

Notó el Madrid la ausencia de Ayón, fuera de la convocatoria por la rotación de extracomunitarios y que dejó a Othello, discreto en el Carpena, como único pívot nato. Los blancos perdieron la batalla del rebote (7 menos) y vieron el aro pequeño (8/31 triples). Thompkins, aquejado de un virus por el que fue baja el jueves en Kazán, tuvo que jugar de cinco y se vio superado por Musli en los cuatro minutos que le concedió Laso. No estaba para más.

El Chapu le echó casta con el marcador ya muy cuestarriba, tras el 14-2 al comienzo del 3º cuarto, aunque quien mantuvo al Madrid fue Randolph (18pts, 11rebs), que destacó por segundo partido consecutivo, buenas noticias de cara a la Copa. Con Rudy un poco fuera de ritmo y Doncic en modo apagón (es humano), Llull se tuvo que ir a 30 minutazos (+10 en el equipo con él).

La madurez de Llull y Rudy

rudyLevantar al espectador del asiento es muy sexy pero gana poquitos títulos. Llull es un pasador sobrio, en sus asistencias no hay floritura, nunca salen en las mejores jugadas, como las de Campazzo, Teodosic o Chacho. El aficionado irregular le conoce más por los tiros salvapatria, que sí aparecen en los highlights, pero que en la ecuación dan tanto como quitan al equipo, como las asistencias de sobaquillo. Que nadie se engañe, al final es el pase y no otra faceta de su juego la que ha elevado a Llull en los 2-3 últimos años a la categoría de estrella Euroliga.

Sirvan como ejemplo las últimas semanas, que no anda especialmente católico de tiro, de hecho bien podría cortarse un poco a veces, pero lo compensa repartiendo: 13 asistencias ante Valencia, 30 en los tres últimos partidos ACB. En días así no sobra recordar que con Messina hacía de escolta anotador, bastante destartalado por cierto (‘el aeroplano de Mahón’), y cuando empezó a jugar de base con Laso le costaba sumar asistencias, ver baloncesto en estático. Una mejora especialmente remarcable por inusual, porque pocos evolucionan en este segmento a lo largo de su carrera, no sirven las horas gimnasio ni las espartanas sesiones de repetición+técnica (como el tiro). En 16 partidos ACB suma Llull 97 asistencias por solo 17 balones perdidos, por comparar, el base estelar del rival directo, Tyrese Rice, acumula 43 pérdidas para 52 asistencias.

Ante Valencia disfrutó además el Madrid del Rudy más redondo de la temporada, en uno de los días que más falta hacía, con el liderato en juego, 7 abajo al descanso y el puesto de alero cojo, dadas la baja de Maciulis y la lesión de Doncic, que no pudo jugar la segunda parte por problemas físicos. A su habitual contribución en intangibles (5 asistencias y 4 rebotes), Rodolfo sumó un mayor acierto cara al aro, principalmente porque seleccionó sus tiros con tiento, sin más escorzos de los necesarios. Entiendo que Rudy despierta opiniones encontradas en la parroquia, por su sobresueldo y las maneras chulescas que enseñó a su regresó de América. El sobresueldo tiene mal arreglo hasta que no toque renovar, pero el comportamiento infantil ha desaparecido por completo en esta versión 2.0, limitado físicamente pero más maduro, concentrado y comprometido. No sé a vosotros, pero a mí me está ganando poquito a poco.

La reacción blanca tras el descanso fue furibunda. Subió el Madrid una marcha de intensidad y desnudó a Valencia, equipo nivel Euroliga, con un 26-8 en el tercer cuarto. Claves en esa labor defensiva resultaron tanto Randolph, que cuando está enchufado es un valladar atrás, desviando tiros, como Draper, que acreditó a primera vista sus habituales números chucheros (val -2), pero que algo debió hacer bien (o sea, defender) cuando presentó la mejor estadística +/- de los 23 que pasaron por pista: +17 el Madrid en sus minutos. Con el partido ya decidido saltó el Chapu y firmó, para mayor gloria tribunera, sus primeros minutos homologables en mucho tiempo ante un rival de nivel.