Su foto abriendo la web de la Euroliga y la Caja Mágica llena cantando quédate (convertido ya en hashtag). Rudy se siente querido en la capital, líder de un equipo ganador. Su implicación es máxima: pide ruido al público, grita en la cara de los árbitros, celebra sus canastas como un cadete, sigue el partido de pie desde el banquillo… y hasta calla a Laso en los tiempos muertos. Madridismo puro. No parece estar precisamente pensando en Dallas. Cuando se levante por la mañana y se mire al espejo debería preguntarse: ¿qué es lo que quiero? Con su voluntad firme, la continuidad de blanco será una simple cuestión de dinero, una cifra sobre el papel del acuerdo Dallas-Madrid. Hablar de la excelencia de su rendimiento deportivo (17pts, val 21 ayer) es ya casi redundante. Es su continuidad la que marca el techo del equipo este curso.
El Madrid mandó un aviso a navegantes con una valiosísima victoria ante el AJ Milano, un equipazo nivel F4 (al menos, mientras dure Gallinari), con un quinteto de campanillas, conjunción equilibrada de físico, talento, carácter y experiencia. El debutante IKEA no hizo falta, ni siquiera Tomic, porque Begic cuajó un magnífico encuentro (val.15), pasando por encima de todo un Bourousis. Está fresco de piernas y fino de muñeca. Ayer convirtió cada 1×1 al poste que recibió (4 de 4), un valor añadido que por cierto no aportaba Fischer. Vuelvo a pasar de puntillas por los bases. Los huevos, la superioridad física y el acierto de Llull son ya una constante. Lo mismo que la desconfianza de Chacho. Lamentable en el primer cuarto, digno al menos en la segunda mitad. Suárez bailó con la más fea (Gallinari cuando estaba cachondo), el partido le llegó un poco en su proceso de recuperación.
Puesta de largo
Enorme el Boticario Pocius (11pts, 4rebs & 3 as). Sus penetraciones encontraron soluciones en ataque estático en momentos delicados, fuese para anotar o asistir. Vale que sólo ha cuajado dos actuaciones destacadas en el Madrid, pero es que ambas han llegado precisamente en los dos partidos más importantes de lo que va de temporada (Barca en Supercopa y ayer). Respect. Y grande JayZee (21 puntos), esperando desde hace semanas su oportunidad, el partido más importante para enseñar su mejor versión, la del microondas que cautivó en las islas. Una gran puesta de largo Euroliga: ¿y este canijo de dónde ha salido?
Por supuesto que no todos estuvieron brillantes, pero ese es precisamente el valor de semejante plantillón, con 11 jugadores de garantías. La variedad de repertorio y la profundidad de banquillo. Por circunstancias de partido, los ala-pívots fueron ayer meros actores de reparto: a Mirotic le condicionaron las faltas y a Felipe un dedazo en el ojo (además de su inferioridad física, ejem). El step-ahead de Begic dejó a Tomic más minutos que de costumbre en el banquillo. No problem, será clave el domingo en Canarias.
Saludos para el ‘gurú’ Bertomeu
– Aunque jugaba como local, el Madrid tuvo que ganar PESE a los árbitros. Gallinari consentidísimo.
– El debut Euroliga en casa del Madrid llevó 12.000 espectadores al destierro de la Caja Mágica (lleno técnico) y congregó casi medio millón (450.000) ante el televisor. A la misma hora, el Palau era una biblioteca con 3.700 espectadores. Por no ir, no fueron ni las novias de los jugadores…









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