7 claves para la madre de todas las eliminatorias

logoConviene recordarlo cuando se acerca la batalla, porque esta no es una cualquiera. La temporada del Madrid arrancó en octubre con dos objetivos, recuperar la corona ACB y llegar a Belgrado. Digo llegar y no ganar porque el formato a partido único de la F4 es una lotería, nos pongamos como nos pongamos. «A las F4 se llega, y si llegas varias veces alguna vez la ganas», advirtió en su día cierto entrenador italiano del Madrid, de cuyo nombre no quiero acordarme. Ese primer objetivo de la temporada pasa por los cuartos contra Panathinaikos, la madre de todas las eliminatorias…

EL FACTOR OAKA. Es un tópico en las previas, pero claro que influye, Panathinaikos ha ganado 13 de 15 partidos como local en fase regular, sólo cayó ante Olympiakos en prórroga y ante CSKA por 5. OAKA es el mayor pabellón de la Euroliga, 19.250 espectadores (un 50% más que el Wizink), que estará lleno y buena parte serán hooligans, a los que ese Jesús Gil que preside el club lleva semanas predisponiendo contra los árbitros.

DUELOS DIRECTOS. OAKA es un hueso, claro está, pero un Madrid en cuadro, sin Randolph, Ayón ni Llull, y con Tavares recién incorporado, tuvo un triple de Thompkins para ganar allí en la ida, 24 de noviembre. Si los duelos directos este curso fuesen un combate de boxeo, el Madrid lo habría ganado con claridad a los puntos, pues el partido en el Palacio, 9 de marzo, fue muy claro para los blancos (92-75). Si recordáis, fue ‘La noche del mosquetero’, con aquella actuación superlativa de Causeur (26 puntos).

GIGANTE VERDE. Panathinaikos tiene cierto déficit de centímetros en la pintura, salvo Voigoukas, que apenas juega (8 minutos de media). Un déficit que se acentúa ante una grúa tipo Tavares, +18 en sus minutos en pista en el duelo de hace un mes en el Palacio, dejando a Gist y Singleton en 5 de 19 tiros de campo. Una rotación interior lógica del Madrid en la eliminatoria podría ser 22 minutos de media Tavares y Randolph, titulares, y 18 Thompkins y Ayón, quedando Felipe, que sufre atrás ante rivales tan atléticos, de comodín en caso de problemas de faltas.

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FACTOR JAMES. Lo dije y lo repito, Mike James no es santo de mi devoción (suena por cierto para Milán), una versión mejorada del americano combo zumbón de toda la vida, pero ha tenido bastante que ver en ese valioso sprint final de los verdes, ganando los últimos cinco de la fase regular. Su fichaje postrero aporta alternativas ofensivas, de las que iban algo escasos. El scouting parece claro en su caso, invitarle a lanzar de tres (7 de 42) y ayudas cuando rompa al aro, pues su peligro reside en la explosividad en dribbling y ese poderosísismo primer paso, que su tren inferior es una burrada. Su mejor defensor posible, Campazzo, será baja, así que la tarea caerá en Taylor y Causeur.

DUELO DE BANQUILLOS. Tengo gran respeto por Xavi Pascual y su capacidad táctica en eliminatorias a cinco partidos, que algun título ACB en la era Laso le ha costado al Madrid. Sin embargo, a estas alturas de la película no creo en las sorpresas tácticas. En lo que sí creo es en el clásico karate press de Xavipas, aliñado con cierto grado de permisividad arbitral, que es donde entran en juego los 19.250 hooligans de OAKA.

PARTE MÉDICO. Llull no va a jugar la eliminatoria, seguramente podría pero no debe, y Rudy llega así asá por problemas en un tobillo, este hombre no se libra de un achaque. Aunque el verdadero factor es la baja de Campazzo para toda la serie, confirmada este lunes, que ha venido a lesionar en pleno pico de forma y en el desenlace de la temporada. Se someterá a una artroscopia y será baja unos dos meses, es decir, la temporada se ha acabado para él. El Madrid vuelve a estar en manos de Luka que, por suerte, parece haber recuperado el nivel MVP a su regreso de aquellas tres semanitas fuera.

CAMBIO HORARIO. El ambiente en Goya estará enrarecido en el tercer partido de la serie, algunos no podrán ir y otros llegarán tarde, porque finalmente la Euroliga ha accedido a la petición del Madrid de cambiar la hora, moverla de las 21h originales a las 1845h… no vaya a coincidir con la RETRANSMISIÓN POR LA TELE de un partido de fútbol que se juega en Alemania. Como abonado que seguramente no vaya a poder asistir por el cambio de hora, me indigna esta falta de consideración y respeto, sobre todo en uno de los cuatro encuentros más importantes de la temporada como local, del tipo por los que uno se rasca el bolsillo por un abono o por las entradas más caras del año (una media de 50 euros). Sirva de recordatorio de lo que somos, la sección de basket de un club de fútbol, un equipo puntero… de la segunda división del baloncesto mundial.

A Belgrado por la ruta sinuosa

HORIZONTALRANDOLPH_3AM9282-2Thumb.jpgFinales apretados que se escapan, una plaga de lesiones infinita y para acabar el castigo ayer en la carambola del triple empate. Todo lo que en la última jornada pudo salir mal, salió. Ganó Panathinaikos de 1 en la prórroga en Milán (tras llegar a ir hasta 14 abajo) y Olympiakos cayó también en la prórroga y también de 1 en El Pireo ante un Zalguiris que no se jugaba nada. Ejem. Se consumaba así la única combinación matemática posible que dejaba al Madrid quinto, una carambola que convirtió en mero trámite el encuentro en Goya, a no ser que los blancos especulasen para cruzarse en cuartos con Olympiakos. No fue el caso, y cierra el equipo la fase regular con un balance 19-11 (el mismo que el del tercer clasificado), dignísimo dadas las circunstancias.

Ante Bamberg, bueno, se dejó llevar el Madrid en la primera parte, pero vino a dar igual no están los alemanes como para asaltar el Palacio. Además que Ayón y sobre todo Randolph tenían ganas de jarana. Sin la sombra de Tavares (baja por un esguince) y Thompkins (que jugó muy limitado por problemas musculares), el dúo de teóricos titulares se dio un homenaje. Tras meses a trompicones, necesitan minutos, continuidad e importancia para parecerse a lo que dicen sus salarios.

Ayón sufrió para contener a Musli, como es costumbre con pares grandes y voluminosos, pero a cambio reboteó profusamente y le bailó con su velocidad sin balón y repertorio desde pivote (6/7tc, val 24). Aunque el nombre fue Randolph, uno de los más criticados desde esta tribuna en el último par de meses, que cuajó el mejor encuentro de la temporada (val 38). Es difícil echar cuentas con él, cuya foto aparece en el diccionario junto a la definición de ciclotímico, igual lo de esta noche queda en un festín pasajero que es el comienzo de un repunte de forma, bien necesario para lo que viene. Lo que hemos aprendido a estas alturas es que Randoph tiende a jugar mejor, incluso a compartir más el balón (4 asistencias ante Bamberg), cuando falta Thompkins o no amenaza su titularidad hegemónica, como hoy, al estar muy mermado por problemas musculares.

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Aunque en esta encuesta en mi Twitter la gente se decante por PAO, particularmente hubiese preferido un cruce con Olympiakos. Primero, porque veo una marcha más a PAO en potencial de plantilla; la postrera incorporación de Mike James, aunque no sea santo de mi devoción, ofrece alternativas ofensivas, evitando esos momentos de colapso en ataque tan típicos de los equipos de Pascual. Segundo, y principal, porque la serie no es un examen atemporal sino una prueba que se enmarca en un contexto muy concreto, en un momento dado de la temporada. Y Olympiakos resulta que ha perdido cuatro de los últimos cinco partidos, mientras que PAO ha ganado los últimos cinco. Quedan 10 días para analizar el cruce, que arranca el 17, para el que en un papel u otro estará seguro Llull, que ya entrena a pleno ritmo con el equipo, y para el que la principal preocupación blanca es la rodilla de Campazzo, con la que se está siguiendo un «tratamiento conservador», que no sé a vosotros, pero a mí es una expresión que me suena regular.

PAO es un hueso, con factor campo aún más, el camino largo a Belgrado, negarlo sería de necios. Pero si el Madrid comparece con la plantilla al completo o casi, como parece, y a poco que Randolph y Ayón se asomen a su versión de hoy, tiene PAO más que temer que del Madrid que viceversa, por mucho que la carambola del triple empate le haya salido esta vez cara.

La noche del mosquetero

_3AM0977Panathinaikos era una ‘final’ y faltaba Doncic, baja dos semanas, alguien debía dar un paso al frente y fue a darlo uno de los menos esperados, el mosquetero Causeur, rompiendo un ciclo de cuarto menguante, tras un esperanzador inicio de temporada. Tan bien jugó el francés, que obligó a Laso a cambiar la rotación, Carroll chupó banquillo y se hizo buena la canción de Bowie: We can be heroes, just for one day. Ejerció Causeur de Luka, diría que de los mejores partidos de un jugador del Madrid esta temporada, 26 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. Sus penetraciones por la izquierda fueron un martillo (8/10), alguien en Atenas no trajo hechos lo deberes de scouting, para rebote de Xavipas. Con semejante actuación, dada la importancia clasificatoria, diría que Causeur justifica como la mitad de su salario del curso, que tampoco es tan alto.

Pero no estuvo solo, el Madrid vivió de otras dos destacadas actuaciones individuales (Facu y Tavares) y, por qué no decirlo, de una decepcionante versión de PAO, con un Calathes ridículo, Lojeski en modo exjugador y Gist secado por el doctor Gigante Verde, que volvió a pasar consulta. Enganchan los griegos su quinta derrota consecutiva a domicilio, quedando a una victoria más average. Si el Madrid cumple, se jugará el deseado cuarto puesto en la visita de Zalgiris. Ya avisamos la semana pasada que la derrota ante Fenerbahce era más dolorosa por la forma que costosa en la clasificación.

Campazzo cuajó un partido superlativo una demostración de madurez y personalidad, que por otra parte tampoco debe ya sorprender dada su evolución del último mes. Valoración 28 defendido por el supuesto mejor base puro de la competición, ni una sola pérdida de balón en 32 minutos en pista. Y los suyos no son minutos de mariposear, de subir la pista y esconderse en la esquina, no, son de driblar, asistir y dirigir a tiempo completo. Es canchero y muy argentino, se le nota disfrutar en pista en partidos así, sentirse protagonista, tomar decisiones. Su step ahead, en pleno nudo de la campaña, es una realidad incontestable. Si la temporada fuese un videojuego Sega diríamos que ha pasado a la siguiente pantalla, el next level. Siendo reserva es mejor que unos cuantos bases titulares de la Euroliga. Este Facu más Llull bien pueden el curso que viene enjuagar en gran medida el impacto de la salida de Doncic. Quiero pensar que la renovación del argentino está apalabrada, sino ya están tardando…

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El tercer pilar blanco fue Tavares que, por primera vez en mes y medio, vuelve a exportar a Euroliga su nivel de dominio ACB. Retrató a sus pares, Gist y Singleton, y fue clave en ese pobre 43% de dos de Panathinaikos. Además, 7 rebotes, 3 tapones y 6 canastas, no todas mates tras asistencia, como acostumbra, sino que esta vez exhibió un ganchito de derechas bien curiosón, tan ortopédico como indefendible. El domingo viaja el Madrid a Barcelona, seguramente pierda y, advierto, no pasará nada, por muy de azulgrana que vista el rival. Tan poco se juegan los blancos que casi le pediría a Laso que diese descanso a Facu… si no fuese porque me jodería la Supermanager.

El Madrid se queda sin gasolina en Atenas

Rudy Fernández LojeskiEs una de estas derrotas que casi das por hecho en el calendario, más aún si viajas tan en cuadro, pero igual escuece tras haber mandado hasta por 14 al descanso. Jugó el Madrid una magnífica primera parte en OAKA, pero era difícil aguantar el ritmo en un pabellón tan exigente con 5 bajas, tres de ellos referentes.

Tan irreal fue meter 54 puntos a domicilio al descanso a un equipo de Pascual como dolorosos los 26 en los que se quedó tras la reanudación. Después de unos gritos del coach catalán en el vestuario, Panathinaikos hizo lo que se esperaba, subió las líneas atrás, los árbitros consintieron bastante contacto y el encuentro se estrechó, se hizo eterno. Ves como te remontan y las soluciones no están en el banquillo sino en la enfermería. Encima KC Rivers firma su partido del año (sigue siendo una gozada verle armar el brazo), dejando en la comparación aún más a la vista las carencias de Carroll, 0 puntos en 9 minutos, al que este año en Euroliga se le empieza a notar ya el declive propio de su edad (34). Lo que se entiende menos es que se cascase la mayoría del último cuarto, en detrimento por ejemplo de Randle, que había jugado un segundo cuarto pero que bien apañado. Las cosas de Laso.

Luka y los ángulos de pase

El encuentro sirve para Doncic de lección de baloncesto en tierra hostil. Pese a su estratosférico triple postrero que acercó la machada (77-77), tomó demasiadas malas decisiones, en parte por cansancio, tanto mental como físico (32 son muchos minutos al timón en mar revuelto). Se fue a 8 pérdidas de balón, su techo con la camiseta blanca, la mayoría por errores en la lectura de ángulos de pase. Por favor, una sesión de vídeo esta semana para el muchacho.

Felipe, Thompkins y Rudy fueron los principales valedores blancos en Atenas. La entrega y rendimiento de Reyes (12pts y 8rebs) son encomiables a su edad, mientras Trey (12pts y 6rebs) debe ir a más, según recupere ritmo tras ese inoportuno mes parado por asuntos personales. Ambos van a ser capitales en diciembre, en la operación salvar-los-muebles, hasta que se reincorpore Randolph a un cierto nivel.

Fernández, que se fue hasta 27 minutos por la baja de Taylor, está cuajando una temporada meritoria, el verano sin selección parece haberle sentado bien y ha controlado el aceleradísimo ritmo de declive que apuntó el último par de temporadas. Lleva varias semanas muy sólidas desde su rol secundario y, hoy que ha sido el mejor (valoración 19, sumando en todo), tocaba ya dedicarle unas líneas.

Está lejos de su versión estelar de antaño, esa no la volveremos a ver, pero vuelve a ser un activo útil para el equipo, maduro, consciente de sus limitaciones y sus virtudes. A su innata intuición/lectura del juego en ambos aros está sumando este curso un acierto homologable en el tiro exterior. Sus porcentajes son bien majos (23 de 50 triples entre ACB y Euroliga, 46%), pero me quedo sobre todo con las sensaciones, que los triples que no entran se quedan siempre cerca.

Las derrotas pican, sobre todo en una afición tan orgullosa como la del Madrid, pero esta es la realidad del equipo en este tramo de la temporada, se va a dejar unos cuantos partidos por el camino. Más vale asumirlo, no es momento de ponerse dignos. Con cinco bajas es muy difícil rascar nada lejos de casa en Euroliga, el objetivo realista es amarrar casi todo en el Palacio e ir descontando hojas del calendario. Precisamente por eso la visita del Estrella Roja al Palacio la semana que viene es una final, no hay excusa teniendo entre medias el finde de asueto, gracias ventanas FIBA.

Choca contra el muro de OAKA

chris-singleton-panathinaikos-superfoods-athens-eb16Si la derrota ante Galatasaray hace dos semanas fue un pinchazo, caer en OAKA es un tropiezo asumible, de los que cuentas como probable al mirar el calendario al comienzo de curso, claro que en algún momento habrá que ganar también partidos así para ser campeón. Asumible la derrota especialmente porque llega el Madrid con los deberes hechos en Euroliga a este tramo final de la liga regular, con un puesto prácticamente asegurado entre los tres primeros. Además la imagen ofrecida en Atenas, sin ser brillante, sí fue homologable, consistente atrás, coral en ataque, destacada la pareja Ayón-Othello (11/13tc), con opciones de partido hasta el último minuto, aguantando el envite de uno de los rivales más duros de la competición, solo hay que ojear el roster y saber que lo entrena Xavi Pascual. Al final, pesaron más las pérdidas de balón (16) que la batalla bajo aros, atrapó el Madrid 10 rebotes más.

Y a esas seguimos a vueltas con el puesto de ala-pívot, donde la plantilla tiene a priori overbooking (4), pero al final en los partidos de máxima exigencia solo se puede contar con Randolph, el mejor con 13 puntos y 9 rebotes. Felipe no está y en principio, dada su edad, ya no se le espera, especialmente ante equipos top Euroliga. Fue representativo un tiro con la derecha que falló el capitán bajo el aro en el segundo cuarto, lo marró por simple carencia de piernas, no levanta un palmo del suelo al saltar. Es una leyenda y se le quiere, pero hay que asumir que apenas se puede ya contar con él. Chapu jugó pocos pero importantes minutos en la Copa, desde entonces (y ha pasado ya un mes) ha desaparecido, oficialmente por «un pequeño edema en el pie». Solo ha jugado dos partidos, acreditando 0/5 de campo y valoración -5. Quizá aparezca de nuevo cuando se vuelvan a decidir títulos, pero tampoco lo daría por sentado, que tiene los mismos 37 que Felipe.

‘Descartados’ los dos viejos rockeros, queda Thompkins en Euroliga, del que sabemos es técnicamente bien capaz. Diría más, no es tan mal defensor como parece: sufre sobremanera en cuanto hay cambio y se empareja con un pequeño, es inocente y le falta movimiento lateral, pero en cambio aguanta el tipo con los hombres grandes, de hecho si en OAKA Laso le mantuvo en pista hasta bien entrado el último cuarto fue porque estaba cumpliendo atrás. Su problema es la fragilidad, pero no defensiva sino mental, le falta carácter competitivo, picardía, mala hostia. Su moral es delicada como un bonsai, incompatible con su circunstancia adversa de jugar solo Euroliga, tiende a apocoparse ante la adversidad en vez de crecerse, lo contrario que sus tres compañeros de puesto.

Renovó en verano por dos temporadas pero, salvo marcha de Randolph (y quizá ni por esas), veo insostenible su continuidad el curso que viene. Lo que, claro, obligaría a una remodelación casi completa del puesto de alapívot. Solo recordaré que además del ya mencionado Nicolo Melli, que tiene la ventaja de ser comunitario, Chris Singleton también termina contrato… Excompañero de Randolph y Draper en Krasnodar y verdugo esta jornada del Madrid en OAKA, 21 puntos y 9 rebotes que no son flor de un día.