Demasiado Efes para tan poco Madrid

40 minutos necesitó Efes para arrearnos una sonora bofetada de baloncesto y desactivar el optimismo mágico de la parroquia tras la victoria en el Palau. Esto no es la ACB.

De 25 nos ganó Efes en Goya hace tres semanas y de 27 hoy en Estambul. Los más optimistas se agarraron entonces a la excusa del arbitraje, que nos cortó la remontada del tercer cuarto. Pero hoy no hay excusa de arbitraje posible. Ni siquiera necesitaron esta vez la mejor versión de Larkin o Micic. Los turcos son mejores que el Madrid, de hecho el mejor equipo de Europa, y va a hacer falta jugar bastante mejor para arañar alguna victoria en la serie.

En realidad la primera parte fue igualada, con las señas de identidad blancas de los últimos partidos: solidez atrás, Garuba mediante, la inspiración de Lapro y el acierto desde el triple. En ACB, contra cualquier equipo del sexto para abajo, jugando así te vas 10 arriba al descanso. Pero en la élite Euroliga te vas cuatro abajo (44-40).

Y en la segunda parte se secó el río. Bueno, lo secó Efes, atando más en corto a Laprovittola: -2 de valoración tras el paso por vestuario. Tampoco necesitó mucho más. Resulta esclarecedor de la temporada blanca que un empleado con las maletas hechas para irse en dos meses sea el principal y casi único argumento de creación en estático de la plantilla. Y sin ideas el Madrid en ataque ni acierto en tiros forzados, cayeron literalmente chuzos de punta: 46-23 el resultado de la segunda mitad.

Solo dieron la cara los interiores: Thompkins vio el aro grande (13 puntos), Usman fue el mejor atrás y Tavares se movió en sus números. Tyus, por cierto, ni convocado. No descarto que no le volvamos a ver de corto… Teniendo en cuenta que de Euroliga puede quedar poquito, que Poirier ya juega ACB y Laso cuenta a Vukcevic como un activo de rotación a todos los efectos.

Un solar en las alas

Abalde firmó una razonable primera parte, pero después se le hizo pequeño el aro en el tercer cuarto, fallando varios triples claros para cortar la hemorragia. Como sería la cosa, que aún así fue el exterior blanco más potable de la velada, en que claramente echamos por primera vez de menos a Gabi Deck. Era surrealista esperar que, cuando la carretera se empinase, no notaríamos la baja del segundo mejor jugador del equipo. Por cierto, que la ausencia de Valencia en la próxima Euroliga deja el fichaje de Kalinic a huevo para el verano…

Taylor firmó un encuentro lamentable, sin paliativos, y no solo en ataque, como de costumbre, sino también en defensa, lo único que le mantiene en el roster. Le queda otro año de contrato garantizado (de los tres que se le firmaron…) pero quiero pensar que el club se planteará negociar una rescisión en verano para cortarle.

Sobra él, pero sobra también alguno de los cuatro veteranos exteriores, por mucho que sean fetiches de la afición: Llull, Causeur, Carroll o Rudy. El Madrid no puede convertirse en un geriátrico donde los veteranos estiren sus carreras al gusto, independientemente de su nivel o estado físico, en pago por los servicios prestados. Si queremos competir en la élite con garantías no se pueden repetir errores de dirección como el caso Felipe, los dos años de sueldo y ficha que se le han concedido cuando ya no estaba para sumar. Hay muchas formas de agradecer los servicios prestados y rendir tributo sin ficha en el primer equipo.

Cuatro escoltas reservas no hacen un titular

De vez en cuando alguno de los exteriores veteranos se marca una actuación valiosa, a modo sesión remember. No faltan esos días los aficionados perdonavidas que jalean al veterano y señalan a quien osase dudar, “al esquirol”. Pero, visto con una mínima perspectiva y sentido crítico, no puedes contar con ninguno de ellos a nivel top de forma regular, no más de un partido de cada tres, eso siendo generoso. Sea por lesiones musculares en cadena o sencillamente porque ya no tienen físico para la élite, que el tiempo pasa para todos, no hay vergüenza en ello.

Hoy no les tocó, a ninguno: 4 de 21 tiros de campo en 67 minutos entre los cuatro, especialmente duro teniendo en cuenta su perfil eminentemente ofensivo. Si la sección de veras busca un salto de calidad en verano, como apuntan los fichajes ya cerrados, no puede hacer la vista gorda al puesto de escolta y convertirlo en un cementerio de elefantes.

Su caso no es todavía como el de Felipe, cualquiera de los cuatro todavía suma y te sirve como segundo o tercer escolta del roster… el problema es que son cuatro y ninguno tiene ya ni cerca nivel para titular en la élite Euroliga. Y a mejor no van a ir. No, hace falta reforzar también ese puesto y primar piernas frescas, aunque eso implique alguna decisión dolorosa e impopular para hacer hueco.

5 claves para que el Madrid plante cara al Efes

¿Puede el Madrid ganar la eliminatoria? Puede. Que no sea el favorito, que no lo es, no significa que no tenga opciones. El fichaje de Poirier (esperanzador su debut ayer) y, sobre todo, las victorias en Estambul y el Palau, han cambiado el estado de ánimo de la parroquia. Pero la parroquia no juega y su estado de ánimo tampoco, Poirier lo verá vestido de calle y Deck desde América.

En mi humilde opinión, Efes es el favorito, no solo en la eliminatoria, sino a ganar esta Euroliga, pese a ese tercer puesto en fase regular, fruto de un mal arranque de curso, con Larkin de baja. Fue finalista en 2019 y de largo el mejor equipo de la competición en 2020: balance 24-4 hasta la pandemia. Además, cuenta con el mejor backcourt de Europa, ese Micic-Larkin, el puesto que en mayor medida decide los títulos en el basket FIBA actual.

Pero Efes no es imbatible, ya le ganó el Madrid en navidad a domicilio, sin Llull y con solo 6 minutos de Tortuga. Aquel día los turcos se quedaron en 65 puntos, en una velada aciaga desde el triple (7 de 31). Un escenario difícil de repetir en su actual estado de forma, sobre todo en una eliminatoria a cinco partidos, pero que igualmente nos da algunas pistas sobre el camino a seguir.

Entonces, ¿qué necesitaría el Madrid para batirles?

1) Que Lapro siga de dulce

Con Llull y Alocén mermados físicamente, el argentino es la mejor baza para tapar el boquete que dejó en su día Campazzo en la dirección y que tantos quebraderos de cabeza ha traído durante el curso. Laprovittola está pletórico de confianza, modo Joventut: acertado en el tiro exterior y eligiendo bien con el balón en las manos, su ratio de asistencias/pérdidas ha mejorado ostensiblemente. Todo lo que esperábamos de él a su fichaje y no ha sido durante casi dos años.

Un momento de forma que seguramente no le valga continuar de blanco el curso próximo, pero sí unos pocos cientos de miles de euros anuales extra en su siguiente contrato en algún club Euroliga. Y yo me alegraré porque, pese a su rendimiento decepcionante, ha aguantado estoico el sainete del verano pasado, cuando el club vetó su salida a PAO tras haberle pedido que buscase destino, y después ser el punching ball de la afición para descargar frustraciones.

La pregunta, de cara a la serie con Efes, es en qué medida es capaz de mantener en el tiempo este pico de forma y frente a los mejores de Europa en el puesto, que le van a exigir mucho atrás, que no es precisamente su fuerte. Creo que se ha ganado el beneficio de la duda, y eso ya es más de lo que teníamos hace solo 15 días.

2) La aportación de Trey

Garuba está en el mejor momento de su carrera hasta la fecha, toma buenas decisiones en ambos aros y empieza a ver los frutos de su trabajo en el tiro: 6/11 triples en los tres últimos duelos. Pero igual necesitamos a Trey, su experiencia y su IQ en pista son capitales en estos duelos de máxima exigencia.

Fue el mejor en la derrota contra Efes en Goya hace menos de tres semanas, el sostén ofensivo (19p) durante esos tres cuartos que aguantó el Madrid en partido. Regresó ayer después de tres jornadas de baja por problemas de rodilla, pero su estado físico y de forma dista de ser óptimo. Sin él a un nivel aceptable, aunque sea en papel secundario, difícilmente alcanza, máxime sin el comodín de Tortuga Deck. Vamos peladísimos en la pintura como para pasar sin alguno.

3) Barro y triples

Los turcos tienen el mismo entrenador y bloque de jugadores desde hace tres años y ejecutan de memoria en ataque. Hay que detener esa maquinaria, evitar la batalla en campo abierto, bajando los partidos al barro si hace falta. El Madrid cuenta con algunos de los mejores defensores de Europa en sus puestos (Taylor, Tavares, Garuba…), pero no me refiero solo a ese barro, sino al de rebozarse por el parquet por los balones sueltos, celebrar cada canasta como un gol olímpico y apretar desde la banda. En un duelo de caballeros higiénico y a 90 puntos lo tenemos jodido.

Eso, y mantener al menos en parte el acierto exterior: 63 triples ha colado el equipo en los últimos cuatro partidos, a razón de casi 16 de media, una salvajada. Los triples un día pueden ser acierto puntual en acciones forzadas, pero hablamos de cuatro encuentros consecutivos. Los triples entran porque, en general, se lanza en mejores situaciones, tras generarse alguna ventaja, y en eso tiene mucho que ver el momento de Laprovittola como facilitador en estático. O incluso Abalde, que repartió ayer 7 asistencias, la mayoría a triples.

4) Que Tavares se cuide de faltas

Edy es el faro del equipo, el jugador más determinante, sus ayudas defensivas y superioridad en el rebote son capitales. Por eso más nos vale que se cuide, que en todos los últimos partidos de máxima exigencia su aportación ha estado muy limitada por problemas de personales. Pienso en Barca, Fener y Efes, que en ninguno pudo jugar más de 20 minutos. En su caso se junta el ímpetu y la pasión con que juega, que a veces le lleva a cometer errores, a meter el matamoscas donde no hacía falta, con el escaso respeto arbitral de que goza, impropio de su status como superestrella del basket continental y mejor pívot de la competición.

5) Destellos viejuner

Creo que ya no ofendo a nadie ni descubro la pólvora si afirmo que los veteranos del juego exterior blanco no están para echarse el equipo a los hombros, lo cual no significa que no puedan aportar pinceladas más o menos valiosas. Los minutos de Carroll y Llull me temo que estarán condicionados a su nivel defensivo, al compartir puesto con los principales anotadores turcos. Pero igual pueden aportar soluciones puntuales en ataque cuando el equipo se espese.

Sin embargo, el verdadero factor ‘viejuner’ (dicho sea con todo el cariño) lo espero por el lado de Rudy, que desde hace varias temporadas se reserva durante el año para este tipo de partidos, en que brillan con luz propia su experiencia, su picardía y su defensa cojonera. Para dar la sorpresa necesitamos que contagie al equipo de su actitud canalla.

El Madrid, al borde del abismo

-25 en Goya jugándonos las castañas. Otro baño de realidad, y van ya unos cuantos esta temporada, tanto que cada vez escuecen menos, que a todo se acaba acostumbrando uno. Incluso a lo malo, aunque cueste más.

Al Madrid no le alcanza contra los mejores de Europa porque sencillamente este año no es uno de ellos. Efes está a años luz y hubiese hecho falta un milagro para ganarle, y esos no ocurren a menudo. No hay más tela que la que arde. Seremos el Madrid, con todo el glorioso pasado reciente que queráis, pero estamos compitiendo con Lapro contra a Larkin, ¿qué esperáis que pase?

Queda el equipo con un pie fuera del top8, ‘el objetivo mínimo exigible’: ahora hay que ganar impepinablemente los dos partidos que restan, incluido Fenerbahce en Estambul, y además esperar alguna carambola de resultados ajenos. Matemáticamente aún hay esperanza, aunque ilusión ya va quedando poquita.

Querer y no poder

En verdad el Madrid se agarró al partido con gallardía en el primer tiempo, tirando de los recursos que le quedan para competir en inferioridad: el rebote y el barro, para eso ha quedado la cuarta plantilla más cara del continente. Con dos adolescentes de titulares, de hecho Garuba volvió a ser el mejor, como en Francia, derrochando intensidad, tremendo en las ayudas y la presión sobre bote. Esperábamos esta versión suya desde inicio de curso, pero mejor tarde que nunca.

El partido se torció en el tercer cuarto, cuando Micic tomó el mando de las operaciones, convirtiendo cada ataque turco en canasta, personal o ambas. A lo que contribuyó la ausencia de Tavares por un golpe en el costado. El base plavi disfrutó en la pista y dominó sin esfuerzo. Se llama talento y reclutarlo cuesta pasta, tino y ambición, de lo que andamos justitos en la sección últimamente, al menos de las dos últimas. Por cierto, si quieren redimirse no necesitan irse muy lejos, Micic es agente libre en verano…

El contraste con los ataques del Madrid resultó vergonzante en ese tramo: cero generación desde bote, con los bases dedicados a ordenar sistemas como autómatas, sin la menor chispa o clarividencia. Ni el Carroll-sistema funcionó esta vez, porque si no recibe con una mínima ventaja no se puede levantar, y si tiene que driblar lo llevamos claro.

A esas llegaron los que faltaban, los árbitros, y se terminaron de cargar el partido en los últimos 10 segundos del tercer cuarto. Empezó la fiesta con una técnica a Rudy “por tocar el balón tras canasta”, de esas que casi nunca se señalan pero en Goya los de naranja se sienten valientes de un tiempo a esta parte. Le siguió una falta de Larkin (por abrir las piernas) que cobraron a Thompkins. Laso explotó y terminó expulsado por doble técnica: seis tiros libres en 10 segundos, 12 puntos de diferencia, game over.

La frustración de Laso

Me preocupa un poco Laso, que termina contrato en junio, aún no ha renovado y se le ve más quemado que la pipa de un indio. “No te preocupes, que me voy. Estoy cansado, todo el año así”. Al margen de que tuviese razón en su reclamación, que la tenía, es raro ver a Laso estallar así. Debía saber que en ese reguero de tiros libres no solo se le escapaba el partido sino buena parte de las posibilidades de alcanzar el objetivo de la temporada (top8). Pareciera la protesta de mucha frustración acumulada.

Debe estar siendo un suplicio de temporada para él, tratando de arrancar la peor plantilla desde que entrena al Madrid y con ello salvar el culo de sus jefes que la montaron. Desde el club se filtró extraoficialmente a la prensa el 25 de febrero un acuerdo verbal para extender su contrato por otros dos años, pero no se ha firmado ni hay nada oficial, con lo que está a tiempo de echarse para atrás. Y no perdamos de perspectiva que Laso es, junto a Tavares, la piedra sobre la reconstruir, las dos únicas piezas verdaderamente imprescindibles en lo que queda de ‘proyecto’.

Animales competitivos: Carroll y Rudy asaltan Estambul

Victoria de quilates del Madrid en Turquía, décima en los últimos 11 partidos de Euroliga, para terminar el año segundo en la tabla, una hombrada partiendo del penúltimo puesto hace solo dos meses y habiendo perdido a la estrella del equipo por el camino. Precisamente en Estambul pinchó hace una semana el mismo Barca que ganó en Goya el domingo. Un recordatorio de que, por mucha polvareda que levanten los derbis, cubiertos profusamente por los medios no especializados, no dan lugar a grandes conclusiones en el fragor de este sobrecargado calendario. Menos aún los de fase regular ACB.

No tenía buena pinta el encuentro en Estambul en la primera parte, con Tavares agotado física y mentalmente, esperando como agua de mayo el descanso que pueda ofrecer Alex Tyus, cuyo fichaje se hará oficial en las próximas horas y al que dedicaré una entrada a parte.

Laprovittola se erigió en principal y casi único argumento ofensivo blanco en esa primera mitad, camino de 10 puntos y 6 asistencias, el más valorado de entre los dos equipos. Nunca venderá una camiseta en Madrid pero está cumpliendo, haciendo un digno papel desde la marcha de Facu. Creo que en la vara con la que le medimos influye lo mal que nos habían acostumbrado sus predecesores, Chacho, Doncic, Campazzo y tiro porque me toca. No todo el monte va a ser orégano, pero con Lapro por ahora va saliendo el guiso. Lo digo también por mantener la cabeza fría respecto a la posibilidad de fichar a Heurtel, no confundir el morbo de la situación con el interés de la sección.

Puede que tengamos en la memoria alguna exhibición del galo en derbis, a mí personalmente me encanta verle jugar, pero lleva año y medio casi en blanco entre lesiones y el divorcio con Saras. Ha sido muy bueno y lo puede volver a ser, pero asumamos que sería una apuesta de cierto riesgo. Al margen de que defiende como mi abuela, claro.

Si surge la oportunidad de ficharle antes del 6 de enero y a un precio asequible, como el inicialmente pactado, adelante con los faroles, faltaría más. Pero si ficharle implica subir esa oferta inicial tanto en salario como en duración, en otras palabras, hipotecarse para que al jugador le salga a cuenta renunciar al finiquito del Barca (1.1M), entonces habría que pensárselo bien. Preguntarse si es solo una oportunidad de mercado, y la ocasión para trolear a Nacho Rodríguez y a Soler, o si realmente Heurtel sería una apuesta estratégica para el Madrid, el base al que queremos entregar el timón del equipo a medio plazo.

Laso: “Sujétame el cubata”

Pero regresemos al Sinan Erden, partido áspero y trabado al que los blancos se tuvieron que aferrar con piolet: a los condicionantes conocidos se unió la ausencia de Llull y Deck durante casi toda la segunda mitad por problemas físicos cuyo alcance estamos pendientes de conocer. Así las cosas, ante la falta de efectivos interiores, con Garuba superado por las circunstancias, como el domingo ante Mirotic, Laso se marcó un “sujétame el cubata” y alineó a Rudy como ala-pívot unos 15 minutos, incluido el último cuarto. Y salió bien, de entrada porque la mera heterodoxia del planteamiento desorientó al rival. Que el protagonista sea Rudy pues también ayuda: igual se marca un día un Tik-Tok con la Helen que te seca a Moerman al siguiente. Es un animal competitivo y como tal le ponen los retos, se crece, y si son en plaza grande pues más cachondo aún.

A decir verdad, este Madrid de Laso es todo él un animal competitivo, en concreto un reptil, por su capacidad de regenerar extremidades, de enjuagar una baja tras otra y seguir compitiendo, y por ahora casi siempre ganando. Los puntos de Llull los suplió en la segunda parte Causeur (15), canchero e incisivo, y digno también de mención el trabajo atrás de Taylor y Abalde, menos vistoso para el aficionado pero clave para recuperar el pulso al partido en el tercer cuarto. Que no creáis que Larkin y Micic se quedan en 0/12 triples solo por desacierto.

La traca final estaba reservada para Carroll, inédito durante toda la velada pero que clavó en el último minuto dos triples estratosféricos que decantaron el partido y agrandan un poco más su leyenda. Un broche dulce al que seguramente haya sido el año más raro de la historia de la sección.

¡Feliz 2021, parroquia!

Euroliga: mis galardones de la temporada 2019-20

Larkin Tavares EuroleagueEstaba cantado y ayer se confirmó: la edición 2019/20 de la Euroliga queda cancelada. Llegada la última semana de mayo, la competición se había quedado sin opciones: muchas fronteras aún cerradas, incluidas algunas de países clave que aún están en el pico de la pandemia, como Rusia. Otros, como España, han impuesto cuarentenas de dos semanas obligatorias a los viajeros que llegan. Sin olvidar que muchos jugadores terminan contrato el 30 de junio y algunos importantes se encuentran en EEUU y no está claro que puedan regresar.

Se cierra la 2019/20 sin equipo ganador, ni siquiera de cara a la galería, pues sería una enorme arbitrariedad a falta de disputarse aún seis jornadas de fase regular y todos los playoffs. Quedan también vacantes los galardones individuales de la temporada, aunque desde esta humilde tribuna he preparado la que sería mi lista:

MVP

No puede ser otro que Shane Larkin, seguramente el MVP más claro y unánime de las últimas temporadas. No recuerdo, al menos en la última década, a un anotador ejerciendo semejante dominio en Europa. Le acabé aplaudiendo en el partido que Efes ganó en Goya (32 puntos, 5/6 triples), porque uno puede ser aficionado del Madrid pero también reconoce la excelencia en el rival. Chapeau por él, solo cabe esperar que baje un poco la marcha el próximo curso, porque a este nivel Efes es muy difícil de ganar.

Mejor defensor

Si Larkin domina desde el ataque… Tavares lo hace desde la defensa. Cada temporada desde que recaló en Madrid es mejor que la anterior y esta no ha sido excepción, pese a un arranque titubeante, quizá por la presión extra por la mega ampliación firmada en verano. Su evolución le ha convertido de ley en el mejor center de la competición, al menos el más decisivo, de largo. No solo seca a su par cada noche sino que sus ayudas infunden pánico y condicionan enormemente el ataque rival. El acierto en tiros de 2 de los rivales raramente llega al 50% con él en pista y eso pues gana partidos. Así de simple.

Rising Star (mejor joven)

Usaman Garuba Real Madrid Deni Avdija Maccabi

En este caso daría el premio compartido, a Usman Garuba y Deni Avdija (Maccabi). Ya intuíamos que son de largo los mejores europeos de su generación y su temporada debut Euroliga ha venido a confirmarlo, desempeñando interesantes roles de rotación en equipos top, beneficiados por las lesiones de compañeros de puesto (Trey y Randolph en Madrid, Casspi en Maccabi). El impacto de ambos está por encima de lo que dice su estadística, queda la sensación de que pueden ser importantes en la Euroliga a medio plazo… si la NBA no se los lleva antes. Bastante por debajo, pero dignos de mención metería a Theo Maledon (Asvel), Antonios Konaris (Olympiakos) y Georgios Papagiannis (Panathinaikos). Recordemos que en esta categoría entran los jóvenes de hasta 22 años, inclusive.

Mejor entrenador

Nunca pensé que llegase a escribir esto algún día, pues no le tenía especialmente en alta opinión, pero el coach of the year no puede ser para otro que Ergin Ataman. Al César lo que es del César. Por un lado ha conseguido que su Efes juegue de memoria: intensidad atrás al límite de la falta y todos abiertos en ataque, con Larkin-Micic a los mandos, mucho extra pass y triples a discreción. Por otro lado, ha logrado convertir en realidad a eternas promesas aburguesadas como Kruno Simon, Adrien Moerman o Tibor Pleiss, este último venido claramente a más durante la larga ausencia del titular, Bryant Dusnton.

Quinteto Ideal

El termómetro de la Supercopa: irregular Mirotic, clave Campazzo ...

> Facundo Campazzo. Base titular, timón y estrella del segundo mejor equipo de la temporada, argumentos más que suficientes. En mi humilde opinión, a día de hoy el mejor director de juego de Europa (por delante de Calathes, sí) y el base que mejor defiende (que esto aún se juega en dos aros).

> Shane Larkin. Ha sido el mejor, de largo, como he explicado antes, así que no podía faltar en el quinteto. Punto

> Mike James. Os reconozco que en este puesto dudé si meter a Wilbekin o a Micic en lugar de a James, que me cae gordo y cuyo estilo de juego me da bastante pereza. Pero si lo que se juzga con estos ‘galardones’ es el rendimiento durante esta temporada, la de James ha sido más redonda, sostén de un CSKA que perdió mucho talento en verano y encima lastrado por la baja de Clyburn. *Por cierto, sé que el ‘quinteto’ es poco ortodoxo, sin aleros, pero es que están a años luz. Con todos los respetos, me niego a meter a Kruno Simon, Gabi Deck o Claver, que han hecho buenas temporadas pero no como para colarse en un quinteto con el apellido “ideal”.

> Nikola Mirotic. Imagino que no es el más querido en este blog, pero su temporada Euroliga ha sido muy buena (no tanto como en ACB, con arbitrajes más amables) y el Barca ha sido el tercer mejor equipo de la competición, así que bien merece un puesto en este quinteto ideal. Mirotic, de regreso a Europa, ha justificado con estadísticas lustrosas su millonario desembarco, nada que no le supiésemos capaz: su reto ahora es transformar al fin de la estadística en títulos… Mención en el puesto de ala-pívot a Randolph, Shengelia y Sikma, que también han firmado notables temporadas.

> Walter Tavares. Es el pívot más dominante, con diferencia, bastión defensivo blanco y este año empezando a incorporar esperanzadores recursos a su repertorio ofensivo. Mención a Dubljevic, Milutinov y Monroe.

Larkin abusa del Madrid en Goya

shane-larkin-anadolu-efes-istanbul-eb19 (1)En verdad el Madrid cuajó un partido digno. No es que esté para muchos trotes, pero fue la actuación más homologable en las cuatro derrotas consecutivas que acumula ya. Contra la mayoría de rivales hubiese servido, el problema es que ante el líder no alcanza con brotes verdes, pese a que le falten dos titulares, Micic y Duntston. Porque a cambio juegan de memoria, defienden como lobos (tremendos Balbay y Singleton), tienen respeto arbitral y, sobre todo, cuentan con el jugador más desequilibrante de esta Euroliga, y de largo, Shane Larkin. Es más, diría que el mejor que hemos visto pasar por Goya en varios años. Una auténtica lagartija supersónica, que se escabulle por las rendijas de la defensa. En plena frustración por la derrota casi me levanté a aplaudir porque, en términos taurinos, lo suyo fue de puerta grande… y van muchas semanas ya. Va a ser un MVP por aplastamiento.

A su lado “Campazzo pareció un cadete” (Chuso dixit), superado reiteradamente en defensa (que ya hacen falta piernas) y sequito en ataque. Chicho Terremoto quedó reducido a ligero temblor sísmico. Se le apagaron las luces en estático, una película – de miedo- que ya hemos visto alguna vez en duelos top, y lo remató con dos penetraciones disparatadas en las posesiones clave. Tampoco sirve ahora hacerse el sorprendido: Efes, que ha ganado 14 de los últimos 15, era y es el favorito al título este curso, porque defiende y tiene a los dos mejores creadores desde bote del continente, que es a lo que se juega ahora en basket FIBA. El Madrid ha apostado por la continuidad, aprovechando los recursos previos del roster, por estrellas de corte defensivo y una plantilla de talento atomizado, la apuesta lógica y que le servirá para seguir arriba, incluso darse una oportunidad. Pero cuando calienta el sol, cuando ya no sirven las pizarras y decide el talento individual, la diferencia reside sencillamente en tener o no a Larkin, igual que hace dos años lo era tener o no a Doncic, en otro estilo, pero también dominador.

Dicho lo cual, hubo mucho más partido que Larkin. Empezando por lo bueno: los interiores blancos cuajaron actuaciones muy sólidas todos, tanto Tavares como Thompkins y Mickey, que sumaron 50 de los 79 de valoración del equipo entre los tres. Pero el resto fue un solar, salvo alguna pincelada de Llull, que con 5 asistencias y 4 triples fue el único exterior homologable. Los 6 minutos de Felipe y los 5 de Laprovittola en un partido de este nivel son un brindis al sol, el clásico buenismo ‘out of context’ de Laso.

Por no hablar de la titularidad de Carroll al comienzo de ambas partes: un acto de fe dado su momento de forma y la entidad del rival. La cosa acabó en esperpento y el muchacho un poco más hundido en la depresión que arrastra desde que su familia se mudó a USA. La grada del Wizink terminó pidiendo su cambio por compasión cristiana. Las falló de todos los colores y se fue hasta -7 de valoración, su peor actuación en los 237 partidos Euroliga de su carrera. Cuesta entender que Causeur, con Lapro y Carroll tan superados por las circunstancias, se quedase en solo 7 minutos de juego.

Rudy regresó pero se dejó la chispa por el camino, igual que Deck, venido a menos desde aquel pico de forma de noviembre. En fin, cuatro derrotas seguidas que debe ser de las peores rachas de la era Laso: mucho trabajo por delante, para reecontrar sensaciones y recuperar cadáveres para la causa, frenar la sangría en las fases regulares y revertir la dinámica antes de la Copa.