El Madrid gripa motor en Euroliga

vasilije-micic-anadolu-efes-istanbul-eb19Me siento a escribir estas líneas y caigo en la cuenta de que la anterior entrada del blog ya la titulé “Naufragio total en Kaunas“. Y si lo de hace una semana fue un naufragio, lo de Estambul lo empeora. Correctivo muy severo, con tramos de apagón y hasta vergüencita ajena, ni el consuelo de un average remontable que echarse a la boca. Queda el Madrid con balance 2-2 en Euroliga y sensaciones preocupantes, sirvan como muestra algunas estadísticas: -24 puntos en el balance global y -17 en el acumulado de rebotes. “Si queremos competir a este nivel hay que jugar mucho mejor”, Laso.

El equipo estuvo en general flojo, ya me diréis con 60 puntos anotados, pero el quinteto titular se llevó la palma: 1/16 tiros de dos (¡!). Seis de ellos pertenecen a Taylor, que no mete una fuera de sistema, da igual la distancia al aro. Queda fuera de su jurisprudencia cualquier cosa que no sean mates o triples desde la esquina sin tener que botar. Tampoco anda fino Campazzo, que cumplió en defensa y aprobó en dirección, pero necesita anotar para marcar diferencias como de él se espera y no lo está haciendo en lo que va de curso Euroliga. 1/9 de campo en Estambul, empeñado en penetraciones forzadas, y el aro que se le va haciendo pequeño según avanza el calendario. Sensación de que empieza a pesarle el esfuerzo del Mundial. Su duelo con Micic y Larkin terminó en nulo y, a falta de primeros espadas, fueron Kruno Simon y Duntston los que desangraron al Madrid en la segunda parte.

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Y dejo lo peor para el final, el dúo titular del Madrid en pintura, Tavares y Randolph, sencillamente esperpénticos en la cita. Quizá es hora de replantearse quintetos, la conveniencia de hacer coincidir a dos jugadores con un IQ en pista tan bajo. Randolph ya no nos coge por sorpresa, es bueno pero nunca ha sido de fiar. La casi única certeza con él era que se activa en fase regular de Euroliga si anota sus primeros tiros del partido, pero en Turquía ni eso, que Singleton le enseñó matrícula. Acertó Toñete con dos triplazos en las tres primeras posesiones y desde entonces, no es que dejase de sumar, no, es que solo hizo que restar durante el resto de la velada: 4 pérdidas de balón, horrenda selección de tiro y un reguero de errores defensivos, por los que Laso le castigó con solo 13 minutos de juego, pese a no haber disponible ningún otro ala-pívot nato con mínima experiencia. No al menos hasta la semana que viene, para cuando se espera el regreso de bollycao Thompkins, muy bienvenido ante este panorama. Deck dio al menos la cara, junto a Llull y Mickey lo más digno, pero no alcanza para pescar algo en pista del subcampeón de Europa.

Con Tavares ya empiezo a repetirme, y precisamente eso es lo preocupante. Que no es un partido desafortunado o una semana de black-out, es que no ha enganchado 10 minutos sólidos de baloncesto en lo que va de temporada. Y en su caso no aplica la excusa del bajón tras el Mundial, pues hizo la pretemporada completita, ni se le conoce el menor limitante físico o emocional. Cuesta encontrar una explicación a simple vista, se ha embrutecido en pista y perdido toda chispa, llega tarde a casi todo, como si hubiese retrocedido tres años en su evolución, mención a parte a la capita de manteca que pareciera se unta en las manos antes de cada partido. Sus estadísticas no dejan lugar a dudas: 0 puntos entre Kaunas y Estambul, -21 el equipo en sus minutos en pista. El “mejor taponador de Europa” solo ha puesto uno en las primeras cuatro jornadas. Y así todo… Evolución y no involución es lo que uno esperaría en esta, la primera de las cinco temporadas de su nuevo contratazo, más en su caso, un currante late starter, que suelen mejorar como hormiguitas. Toca trabajo mental y táctico con él, contener la involución y recuperarle para la causa, la sección se juega mucho en ello, el techo de este Madrid en todos los sentidos.

La Euroliga ya no es cosa de 3 sino de 5

Mirotic (Barcelona), tavares (Madrid), De Colo (Fenerbahce), Clyburn (CSKA) y larkin (Efes)Ya conocemos los movimientos tectónicos del verano en la Euroliga y podemos afirmar, sin demasiado temor a equivocarnos, que la brecha entre los grandes y el resto de equipos se consolida y amplía. Una brecha que será todavía más evidente esta temporada, que la competición se amplía de 16 a 18 equipos. Hasta el año pasado hablábamos de tres únicos candidatos al título, CSKA-Madrid-Fenerbahce, no en vano se han repartido los últimos 5 títulos, pero el lugar natural de Barcelona y sobre todo Efes está en la aristocracia continental, dada su evolución el curso pasado y su capacidad de mantener la inversión económica en el tiempo. La próxima temporada será clave terminar la fase regular entre los tres primeros para evitar un cruce directo en cuartos.

Digo que la brecha se amplía porque, de los equipos que suelen hacer la goma, todos pierden a priori potencial de plantilla. A Zalgiris le han vuelto a desmontar la columna, salen Nate Volters, Brandon Davies, Aaron White y Leo Westermann. Baskonia pierde techo con la marcha del dúo interior Poirier-Voigtmann, difícilmente reemplazables con los dos grandes salarios de la plantilla ya comprometidos (Toko y Granger). Los dos griegos, por su parte, están fichando americanos random y melones por abrir, y solo Jimki, en función de si finalmente logra repatriar a Mozgov, mejoraría algo plantilla respecto al curso pasado.

Y pobre Milán… Messina está haciendo la mismita de cuando llegó a Madrid: pasar por el cadalso a los capos del vestuario, asegurándose que la prensa se le eche encima en cuanto se tuerzan las cosas. Entonces fueron Hervelle, Mumbrú y Raúl López, y a Felipe le advirtió que o aprendía a tirar triples como Smodis o se acostumbrase a agitar toalla (fue MVP de la ACB dos años después…). Sin olvidar que sacó lo peor de Llull y logró desquiciar a Velickovic. Messina acabó su periplo blanco enemistado con el vestuario y con la prensa, a la que acusó de deslealtad (¡!). El Madrid estaba a un abismo del Barca entonces, no juzgamos a Ettore por los resultados sino por las formas. Uno supondría que aquel batacazo en España y su paso por la NBA como ‘meritorio’ le habrían bajado los humos o suavizado las formas, pero se ve que al revés. Antes de dirigir un solo entrenamiento en Milán ha despedido a Mike James y descartado a James Nunnally, dos jugadores de élite Euroliga, que cambia por Michael Roll y Shelvin Mack, de perfil sensiblemente más bajo. Ya se sabe: fieles y que defiendan. Chacho como fallo en Matrix, un fichaje de la directiva.

Los candidatos: CSKA baja, Barca sube

El Madrid, a falta de la posible incorporación de un alero (“según mercado”, como las cartas de los restaurantes), mantiene potencial de plantilla, que no suena muy sexy pero alcanza sin problemas para seguir arriba. Aún menos se ha movido Efes (solo ha cambiado al ala-pívot reserva, Peters por Motum), pero reteniene a la pareja más desequilibrante de la competición, Larkin-Micic, y eso también es comprar boletos al título. Las renovaciones no copan titulares ni despiertan ilusión en la parroquia pero en general ganan más títulos que los fichajes. Fenerbahce ha recuperado vigor económico y tira de chequera para reemplazar la marcha de Melli y Guduric a la NBA. Con De Colo y Derrick Williams la rotación gana puntos y creación pero envejece, pierde en consistencia atrás y lectura de juego. A expensas de lo que Zeljko pueda sacar de Williams (históricamente exprime mejor al jugador europeo), diría que Fenerbahce mantiene potencial.

CSKA es el único de los cinco que empeora plantilla, con la salida de 3 de sus cuatro puntales, De Colo, Chacho y Higgins, que puede que alguno empezase a chochear pero aún marcaban muchas diferencias, a la última F4 me remito. Han ido, además, a reforzar a rivales directos y no se ha encontrado sustitutos de un nivel a priori ni parecido: Hilliard llega por Higgins, Strelnieks por Chacho y suena Ron Baker (¿y Mike James?) por De Colo. La pintura mejora con la llegada de Koufos y Voigtmann por Othello, pero no alcanza a compensar la dramática pérdida de talento en creación desde bote, que es el puesto que gana campeonatos dado a lo que se juega hoy.

Del Barca hemos hablado bastante, ha armado la que seguramente sea la plantilla más cara de la historia de la Euroliga. Las cuatro incorporaciones suman mucho potencial, especialmente Higgins y Davies, de los que se habla menos pero tienen el culo pelado de competir en la élite Euroliga y su perfil viene a tapar carencias del grupo el curso pasado. La labor ahora es convertir esa carísima plantilla en un equipo, una labor que los otros cuatro rivales directos ya han recorrido y para la que no tengo muy claro que Pesic sea el perfil idóneo. Hace falta mano izquierda para llevar un vestuario de estrellas con estos monumentales desequilibrios salariales así como para despachar con respeto a la prensa, que te estará esperando a la primera derrota, dadas las elevadas expectativas lógicamente generadas.

Micic, la guinda del Madrid 2019-20

Micic Campazzo Real MadridLa plantilla del Madrid de cara al año que viene está medio hecha, el juego interior atado bajo contrato salvo Ayón, cuya renovación no debería ser problema. Esperemos, eso sí, que no la celebré esta vez con atracón de fajitas. Saldrá seguro Kuzmic, que termina contrato, y en su lugar apostaría por dar ficha de primer equipo a Garuba, o en su defecto repescar a Sebas. Felipe, ya sabemos, renovó para darse la gira de despedida que no tuvo Navarro. En las alas, Rudy, Deck y Carroll tienen contrato garantizado, lo mismo que Campazzo, Llull y Prepelic, mientras que Taylor es agente libre pero cuento con su renovación, dado su buen nivel este curso y la devoción que le tiene Laso.

La plantilla de este año muestra un evidente punto gris, la tan comentada ausencia de un tercer generador de juego fiable desde bote. Prepelic y Causeur no dan el perfil, son escoltas natos, y Pantzar no da el nivel (aún), lo que nos convierte en muy dependientes del Llull y Campazzo, vulnerables a sus lesiones o a sus bajones de forma, como en el que se encuentra ahora a Facu, quemado por minutos y responsabilidad en el primer tercio de curso. La planificación pecó de optimismo, que Pantzar estaría listo para dar minutos estilo Draper, que Llull sería el de antes de la lesión y que Campazzo nunca se quedaría sin gasolina.

Un tercer generador desde bote

La temporada actual puede defenderse con cierta solvencia si respetan las lesiones en el puesto pero, puestos a pedir y pensando en el curso que viene, bien vendría un refuerzo, un combo que pueda generar desde bote y alternar posiciones de 1 y 2. A los que jugamos Supermanager se nos ocurre rápido el nombre de Brizuela, nacional y que termina contrato (suena para Valencia u Unicaja), pero el mejor fichaje posible en Europa en ese perfil es Vasilje Micic. 25 años, mariscal en pista del mejor Efes que recuerdo y con margen aún de mejora, por el que, según leo a Ricardo González en As, el Madrid negocia desde hace tres semanas. Bravo por el equipo técnico del club, del que hablamos mucho en verano y poco en invierno, que es en realidad cuando se fraguan los mejores fichajes, como podría ser este.

Micic, procedente de Zalgiris, firmó por Efes en verano de 2018 un contrato de 1+1. Entendemos que si el Madrid se ha lanzado a por su fichaje es porque tiene una cláusula de escape asequible en el segundo año. El principal impedimento en este punto sería, según leo, las aspiraciones económicas del jugador. Llegaría, suponemos, en lugar de Causeur, que termina contrato y está cuajando una temporada muy discretita. El francés libera una masa salarial de unos €900k anuales brutos, por debajo de las pretensiones que suponemos a Micic, no menos de €1,5M brutos, a ojo de buen cubero. Efes seguramente contraataque por retener a una de sus estrellas, con cifras netas que no puede (ni debe) alcanzar el Madrid, que tiene de su lado un proyecto de aspirante claro a la Euroliga y a Laso en el banquillo, el mejor padrino de bases de Europa. Ahí está su trabajo con Chacho, Doncic y Campazzo.

Llull, ensayo y error

Llull Randolph euroligaDosificando esfuerzos, sí, trampeando, también, que la derrota en Podgorica fue de vergüencita, pero igual el Madrid avanza con paso firme en Euroliga, una fase regular plácida este año, tras el sofocón constante del curso pasado. El objetivo de ventaja campo en cuartos quedó virtualmente sellado ayer, con el quinto clasificado a cuatro victorias ya de distancia más el average, Un triunfo trabajado ante un Efes digno del cuarto puesto que ocupa. Su plantilla es equilibrada, mueven el balón con criterio y tienen a Micic, al que tras cuatro meses y medio de competición podemos dejar de considerar flor de un día para ir incluyendo en el status de estrella continental. El mejor fichaje de la temporada, recordemos que el año pasado era reserva de Pangos en Zalguiris. Acaba de cumplir 25 así que, si no se le lleva la NBA (los Sixers tienen sus derechos), está llamado a ser uno de los cracks de la Euroliga en los próximos años.

No descubrimos nada diciendo que el Madrid atraviesa un ligero valle de juego en las últimas semanas, tampoco es grave en este tramo de la temporada, que hasta la Copa es un ver pasar semanas del calendario. Ayón, Rudy, Campazzo y Trey no estuvieron ayer como nos tienen acostumbrados, y fue Antoñete Randolph quien tiró del carro con 24 puntazos. Salvo algún pequeño tachón, su Euroliga está siendo magnífica, muy regular, además no se le ha salido la cadena al regreso de Trey, como temíamos. Parece mentira que sea el mismo jugador y, sobre todo, en el mismo equipo que el año pasado se arrastró, sin problemas físicos aparentes, en el último tercio de temporada. Una ‘curiosidad’, por cierto, hace 116 minutos y 42 tiros de campo que no da una asistencia. Lo de compartir protagonismo nunca ha sido lo suyo. Genio y figura.

Carroll regresó ayer tras un mes de baja y lógicamente se le notó falto de chispa. Aunque quien dio que hablar fue Llull. El murmullo en Goya es ya constante tras cada melocotón o pasillo a su defendido, ¿y si nunca vuelve a ser el de antes? ¿quién se atreve a ponerle el cascabel al gato y a decirle que se corte? Lo de ayer fue por momentos sonrojante, 6/18 de campo, un desmadre que compensó el rebote, +22 el Madrid. Pero no siempre habrá tanta segunda oportunidad, y tal vez entonces nos dejemos el partido y nos haga menos gracia. Particularmente, mientras el calendario y la clasificación lo permitan, que no sean partidos de título en juego (o sea, todos menos la Copa), insistiría con balones y minutos para Llull, confianza ciega. Quizá efectivamente nunca vuelva a parecerse al que fue, pero si alguien merece el beneficio de la duda, ese es Llull.

Remontada de campeón en Estambul

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14 puntos en el último cuarto ante un Efes en pleno pico de forma, una remontada digna del campeón vigente. Victorión del Madrid en Estambul, ejercicio de carácter para despejar los rumores de crisis tras esas tres derrotas seguidas. Un regreso a la senda de la victoria que coincide con la vuelta de Llull, que equilibra quintetos aunque tuvo en este caso más bien poco que ver, desacertado salvo en los primeros minutos y muy flojito atrás. Capítulo, eso sí, en el que se lleva la palma Carroll, gran temporada la suya pero protagonista de la sangría del segundo cuarto. Micic le sentó en cada ataque, se generaba desequilibrio constante y alguien acababa tirando solo, casi nos costó el partido. Cómo sería la cosa que no pisó la pista en la segunda parte.

La remontada se obró toda en el último cuarto y fue mérito de cuatro con el culo pelado, que salieron de reservas aunque a efectos prácticos son titularísimos en este momento de la temporada: Ayón, Trey, Rudy y Campazzo. Decir que Fernández fue clave es casi ya redundante este curso, hoy con su defensa a Micic, catalizador de este buen Efes. A Campazzo no le hace honor la estadística, templó sus nervios para dirigir con mano de hierro al equipo en el último cuarto. Antes había estado algo obcecado con los árbitros.

Thompkins, lo sabemos, es lo contrario a Randolph, se crece con la importancia del escenario, ese IQ en pista es oro. En Estambul firma su primera actuación del año en modo F4, a saber, dejando que le llegue el partido, distribuyendo desde el poste bajo (5 asistencias) y metiendo los tiros cuando cuentan. A Randolph, lo temíamos, se le está saliendo la cadena semana a semana, según ha visto regresar a Trey. Ante Efes hizo la clásica, meter un par de tiros exteriores en las primeras posesiones y luego dejarse llevar hasta desaparecer, haciendo el ridículo en el tercer cuarto, retratado por Moerman, con una concatenación de horrendas decisiones en pista que dieron con sus huesos en el banco para yo no volver. Es muy bueno pero no es de fiar, si tuviese el IQ de Trey… De seguir las cosas su curso natural, Thompkins es el ala-pívot titular de este equipo, más aún con el pasaporte español de Ayón, con el que no hacen falta rotaciones. La duda puede acabar siendo si el reserva es Randolph o Felipe.

En valle de forma aunque no tan mal como Randolph tenemos a Tavares, al que le costó contener a Pleiss en uno de los mejores momentos de su carrera. Fue salir Ayón y cambiar el panorama, de repente éramos menos previsibles en ataque, sumábamos en 2×2, había cortes bajo el aro y puntos fáciles. El mexicano esta excelso en Euroliga, sobre todo fuera de casa, donde promedia valoración 31 (¡!). Sobran los análisis, Machete ha vuelto.

La Euroliga ya tiene a su Mutombo

_3AM0056ThumbDigo Mutombo porque es el primero que se me viene a la cabeza, por aquello de ser también africano, aunque el basket europeo ha visto grandes intimidadores, pienso a botepronto en Vrankovic, Dueñas y sobre todo Tkachenko. Entiendo que Tavares irrite a eruditos y teóricos, el encumbramiento de un jugador evidentemente limitado en técnica y lectura de juego. Es un deja vu, un regreso al estadio más primitivo del juego, al patio de colegio, cuando al hacer equipos elegíamos primero al tallo de la clase, porque sólo de ponerse ahí en medio a estorbar en plan grúa te ganaba los partidos. Lo moderno hoy es que los altos tiren triples y los pívots sean ‘bajitos’ pero “móviles” y fornidos. Liberémonos de prejuicios y disfrutemos, la grúa es blanca.

Ante Efes el caboverdiano fue protagonista absoluto (val25), lo que tampoco es ya noticia en la progresión de las últimas semanas. Humilló a Dunston y Stimac, con diferencia los dos más valorados de media este curso en los turcos y que soñarán esta noche con las playas de Cabo Verde. La superioridad física del africano es vergonzante, un sub-21 que se ha colado en un partido de benjamines. Le saca unos 15 centímetros de media a sus pares en Euroliga sin ser necesariamente más lento que ellos.

Está bien proporcionado y no exento de coordinación. Como no le vamos a pedir que baile a lo Olajuwon ni que lance a lo Pat Ewing, su margen de mejora viene por la inteligencia en pista, déficit habitual de quien empezó tarde a jugar al basket, en su caso a los 17. Por lo pronto está haciendo ventresca con sólo aplicar la lección más importante para un tipo de su estatura, que no hace falta tapón para forzar un falló en el tiro, es decir, defender sin arriesgar falta. Lo cual no quita para que una boina de tanto en cuanto cause pavor en el ataque rival.

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Al final, la intimidación de Gigante Verde fuerza pírricos porcentajes de dos del rival en sus minutos en pista y, señores, eso gana partidos y campeonatos. Igual que las rapidísimas manos de Kyle Hines o el desplazamiento lateral de Vesely, al que Zeljko empareja con la estrella exterior rival en las posesiones finales. Al nivel del último mes no me parece atrevido colocar ya a Tavares entre los centers más determinantes de la competición en la actualidad. Una condición, dicho sea de paso, sin demasiada competencia y en todo caso pendiente de ratificar ante el póker, CSKA, Fener y los griegos, a los que se mide el Madrid en cuatro de las cinco próximas jornadas.

El quite de Luka y Trey

Anda estos días media España zarrapastrosa, con gripes, catarros y similares, incluido un servidor, de ahí estos ocho días de silencio. He sido baja en Goya para la visita de Efes, lo he visto desde el sofá de casa, ‘amenizado’ con pharmagrip en vez de birra. Por eso valoro especialmente el esfuerzo de Thompkins y Doncic, que saltaron a jugar mermados por sendas enfermedades, un gesto de profesionalidad y compromiso.

El esloveno lleva ya una semana con amigdalitis, jugó en Málaga tocado, fue baja en San Sebastián, pasó el fin de semana en la cama y ante los turcos fue de la partida por pura necesidad, porque con la Euroliga no se juega y bastante en cuadro está ya el equipo. 17 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, números de MVP en 22 minutos, aunque por momentos se quedase sin aire, como él mismo reconoció. Lleva 5 días sin ponerse el chándal, en casa viendo pasar las horas con Netflix y una manta. Qué os voy a contar.

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Parecido anda Trey, con un virus estomacal, que si jugó fue también por necesidad, porque Randolph se probó a las 18h y no se vio todavía como para debutar. Thompkins jugó 14 minutos, la mitad de lo que viene promediando, que solventó con un digno 10 de valoración, sin apenas protagonismo ofensivo. En todo caso un quite valioso, que afrontar un duelo Euroliga sólo con Maciulis y Radoncic como ala-pívots hubiese sido jugar con fuego. Al final no se le echó demasiado de menos porque Efes, seamos realistas, es una banda infame y porque Jonas cuajó uno de sus mejores encuentros del año, con 3/3 triples y sin mayores problemas ante un par tan manso como Brock Motum. Otro de los que en Zalguiris parecen mejores de lo que son, y la lista es larga.