Es de motor diésel, como lo suelen ser los pívots. Su temporada arrancó de la peor manera posible, con 5 semanas Euroliga calamitosas, embrutecido su juego y descentrado de coco. Pero Tavares no es flor de un día y su mejor versión regresó como cae la fruta madura. Panathinaikos le sufrió en todo su esplendor: 14 puntos, 14 rebotes (¡8 de ataque!) y 3 asistencias para 32 de valoración, su actuación más redonda de la temporada por ahora. Todo el equipo rayó a gran nivel en OAKA, pero Edy fue el líder, la piedra alrededor de la que se construyó casi todo lo demás. Otros juegan más bonito o amasan más estadística, pero ninguno tiene su influencia en los resultados del equipo, al balance me remito:
> 5 primeras jornadas: Tavares valoración media 5, balance del equipo 2-3
> 11 siguientes: Tavares valoración media 16.3, balance del equipo 11-0
Por cierto, otro dato: el Madrid ha batido en la primera fase a todos los equipos del top8 salvo a Efes, pero hasta Atenas no había ganado a ninguno a domicilio. Una victoria, por tanto, que viene a dar el verdadero nivel del equipo en este momento de temporada, líder de ambas competiciones. Y si Tavares fue el valladar, Randolph fue el puñal ofensivo en OAKA, motivado como de costumbre en plaza grande: 22 puntos y 5 rebotes para celebrar su recién estampada renovación por 3 temporadas.

Por definición no soy muy entusiasta de contratos largos garantizados a jugadores maduros (Toñete tiene 30 años) o que ya han tocado techo, como es el caso. Pero, dado su nivel y regularidad del último año y medio, renovarle era una operación de sentido común (duración al margen). Casi imposible encontrar un reemplazo: consolidado como uno de los mejores ala-pívots de la Euroliga, con pasaporte comunitario y adaptado ya a la ciudad y al rol, que seguramente sea lo más difícil en su caso, con ese carácter indescifrable. A falta de conocer los detalles económicos o de cláusulas de escape, es un movimiento lógico y bienvenido.
Laso dio al duelo en Atenas la importancia que correspondía, buscó amarrar y estiró los minutos de los mencionados Randolph y Tavares, en vena, que se fueron a los 30. Como consecuencia, Thompkins y Mickey se quedaron en 10, solo jugaron el segundo cuarto, pero lo hicieron también a muy buen nivel: el primero en su especialidad, ocupar espacios, ensanchar la pista y terminar circulaciones, y el segundo en aquello que peor se le suele dar, defender. No sumó Mickey esta vez estadística fácil como acostumbra, pero a cambio acudió a cada ayuda atrás y cerró su aro con ahínco. PAO se quedó en 16 puntos en ese segundo cuarto, el de menos anotación del partido. Un periodo en el que también cumplió con buena nota Laprovittola, lo cual empieza a dejar de ser noticia, y esa es en sí mismo una noticia esperanzadora. Le han venido de perlas estas semanas extra de baja de Llull.
En cursos previos un triunfo por 22 en el Buesa lo hubiésemos celebrado como una hombrada, pero el contexto lo es todo y no hay necesidad de vender motos ni darse importancia. Baskonia es a día de hoy un equipo lastimoso, en pésima dinámica, con una plantilla de por sí mal construida y encima lastrada por un par de bajas. Y ni hay mimbres ni hay dinero para enmendarlo, como demuestra la incorporación de Sergi García como parche-revulsivo, descarte de Valencia y que cuenta por ahora sus partidos Euroliga por negativos. Cuatro asistencias, ¡4!, ha repartido todo Baskonia en los 40 minutos, si hasta se ha escuchado sonido de viento, ¡en Vitoria! Al Madrid le ha bastado una actuación mediopensionista para pasearse y sumar la décima consecutiva, un enorme botín en una fase regular a 34 jornadas, cuyo valor apreciaremos en su medida cuando lleguen curvas, que llegarán.
Conserva casa en Madrid y nos puso ojitos en mayo, tras la F4, cuando anunció que se había hartado del frío de Moscú. La cosa, sin embargo, no acabó en reencuentro, por X o por Y, que ya no vienen al caso. Chacho Rodríguez regresó este martes a Goya por segunda vez y lo hizo sin pena ni gloria: tibia la reacción de la grada y discreta su actuación. Su temporada es buena, líder de este correcto Milán de Messina que, sin embargo, va perdiendo fuelle a medida que a Scola se le acaba la gasolina. El problema de C


Suponíamos tras verle en el Mundial que Deck sería el mejor fichaje del Madrid este curso, y no está fallando. Tampoco es que Mickey y Lapro estén apretando mucho, dicho sea de paso. Lo que ni el más optimista auguraba era la rapidez con la que evolucionaría, de Tortuga no tiene nada: de chico apocopado y fondo de rotación a imprescindible en solo dos meses, diría más, en este Madrid tan coral quizá esté siendo el mejor jugador del equipo en lo que va de curso, contando todas las competiciones.

Debe estar conectado para enviar un comentario.