TAU is different

El TAU ha ganado el Grand Slam del baloncesto español (ACB, Supercopa y Copa, consecutivamente). Es el que mejor juega, no hay duda. Enhorabuena. Pero, en estas semanas de halagos y odas varias al Baskonia, pocos nos recuerdan un incómodo detalle: las trampas con las que se confeccionó esa gran plantilla. Entiéndase ésta como una crítica a quien las comete pero, especialmente, a quien las permite…

La normativa ACB exige cinco españoles seleccionables en cada plantilla (de 12 jugadores). El TAU sólo tiene dos: Vidal y San Emeterio. ¿Y los otros tres?

Splitter (brasileño) y Prigioni (argentino) tienen doble nacionalidad italiana, país más rápido en los trámites y, sobre todo, más receptivo al cuento del tatarabuelo. Como ‘italianos’ de ley, Splitter y Prigioni deberían constar como comunitarios. Pues no. Una excepción a la norma (principio de no retroactividad) permite que ambos consten como españoles seleccionables, pese a ser habituales en las convocatorias de Brasil y Argentina.

– El quinto español en la lista es Ariel Eslava, nacido en Buenos Aires. Posee doble nacionalidad hispano-argentina. Puede que ni les suene, pues tan sólo ha disputado un total de 20 minutos en lo que va de temporada. Cuando fue fichado en verano, se le presentó como «una ayuda en los entrenamientos«. Claro, no tenía nada que ver con que el TAU necesitase un quinto ‘español’ en la plantilla para cumplir la norma.

Eso en cuanto a los seleccionables. A propósito de los extracomunitarios, la norma sólo permite dos por equipo. Pero el TAU ha competido la mitad de la temporada con tres estadounidenses en plantilla: Mickeal, Shakur y McDonald. ¿Cómo?

– Caso Will McDonald. El pívot jugó una temporada como extracomunitario en Estudiantes (06/07), en verano de 2007 fichó por el TAU y acto seguido apañó una boda de conveniencia. La muchacha, Eva, una stripper española, reconoció públicamente: «Le hice un favor a un amigo, no recuerdo ni dónde fue la boda». McDonald consta desde entonces como comunitario, el TAU se puede permitir un extracomunitario más en su plantilla y la ACB mira hacia otro lado.

El Madrid, el Barcelona y el Unicaja se dejan fortunas en fichar o formar jugadores españoles. Querejeta se lo ahorra amañando excepciones a la norma y bodas de conveniencia. Y que haya que escuchar argumentos victimistas por la inferioridad de presupuesto…

… Y no ver la viga en el propio

Llevan meses lloviendo (merecidas) críticas a la confección de la plantilla del Madrid. Pero, llegados a este punto, la «suerte», el «músulo», la «marrullería» y el «amparo arbitral» no explican 12 victorias consecutivas.

En el camino a esa docena han caído TAU, Barcelona y Unicaja, tan adulados ellos por ‘la cátedra’. Ahora que el Madrid gana, se nos explica que «lo hace con los de siempre, que los fichajes no aportan». Cierto. Pero, ¿alguien se ha parado a pensar qué aportan los fichajes en el TAU o en el Barcelona?

TAU.
Stanko Barac. Fue repescado del Pamesa con grandes esperanzas. Este curso sólo acierta el 41% de sus tiros para unos tristes promedios de 3,1 puntos en 12 minutos. Desaprovechó el tiempo de baja por lesión de Splitter. Y con Ivanovic no hay segundas oportunidades. Es blando y rehúye el juego en la pintura, una contradicción para un tallo de 2,17 m. Hemos visto a demasiados jugadores altos perderse en el camino por la gracia (modelo Nowitzki) de tirar de fuera. Barac no parece una excepción.

Mustafa Shakur (ya cortado). Con Prigioni entrado en años, estaba llamado a jugar muchos e importantes minutos como segundo base. Resultó que ni dirgía, ni tiraba, ni penetraba, ni nada. De los peores fichajes de la historia de la entidad. Sí, Querejeta también se equivoca. Promedió 3,4 puntos y 2 pérdidas en 12 minutos.

Vlado Ilievski (sustituto de Shakur). De él se suponía un base experimentado, buen tirador y organizador correcto. Tras el patinazo Shakur, se eligió malo conocido a bueno por conocer. Y malo es… 3 puntos y 17% en triples en 13 minutos.

Fernando San Emeterio. Llegó en verano procedente del desaparecido Akasvayu Girona, donde cuajó notables campañas. Supuesto presente y futuro de la selección. Hoy, aparece y desaparece de la rotación de Ivanovic. A la sombra de Mickeal, su aportación es intrascendente: 6,2 puntos, 24% en triples en 16 minutos.

BARCELONA. (A Navarro no le contamos como fichaje, sino como repescado. Además, con 2,5 millones de euros de sueldo anual, como para salir malo…)

Andre Barret. Como a Chichi no le gusta Lakovic y de Sada no se esperaban grandes cosas, se fichó (por dos temporadas) a un base americano. A falta de McIntyre, bueno fue Barret. Todo lo que se sabía del mancebo es que había pasado los últimos años mendigando un contrato en la NBA. Sin suerte. Los entendidos nos lo presentaron así: «destaca especialmente por su capacidad para asisitir (promedia una asistencia en 12 minutos) y su buena mano de larga distancia (28% en triples)».

Lubos Barton. En el Joventut de Aíto todos parecieron mejores de lo que en realidad son. Es lo que tienen los buenos entrenadores. A su órdenes, Barton era la reencarnación misma del 3 moderno. En el Barcelona no le están faltando oportunidades, pues apenas hay competencia en su puesto, pero el traje le queda grande. Medias de 3 puntos en 15 minutos. Se le firmaron tres temporadas. Que aprovechen.

David Andersen. Con el cartel que le precedía (mejor pívot de Europa) y el salario que se levanta (sólo Navarro cobra más en toda la ACB), sus medias de 9 puntos y 3 rebotes saben a poco, intrascendentes. A la sombra de Vázquez e Ilyasova.

Daniel Santiago. Discreto. 5 puntos y 1,6 pérdidas en 20 minutos.

Víctor Sada. Justo del que menos se esperaba, y el que mejor está cumpliendo. Un paso al frente ante la baja de Lakovic.

El top bluff

Si le gusta el baloncesto, vea este fin de semana el CSKA-Khimki de la liga rusa, el Madrid-TAU de ACB o cualquier partido de la NCAA. Si lo que busca es estar a la moda y tener tema de conversación en la oficina, no se pierda el All Star de la NBA.

El fin de semana de las estrellas ha quedado como una infame amalgama de actos de promoción y famoseo, el escaparate de los chupones, la pachanga de unos adolescentes atléticos. Gracias Lucas, reconforta saber que no soy el único que lo piensa.

Creo recordar una época en la que un All Star era otra cosa: menos comercial, menos interesado, más auténtico… más divertido. Los tiempos cambian, el formato está desfasado. La ACB lo entendió hace algunos años. Suprimió el evento y nadie llora su ausencia.
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Top-10 bluffs en All Stars en los útlimos 15 años…
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1- Jamal Magloire (Hornets, 2004).
2- Tom Gugliotta (Timberwolves, 1997)
3- Tyrone Hill (Cavaliers, 1995)
4- Dana Barros (Celtics, 1995)
5- Chris Gatling (Nets, 1997)
6- Juwan Howard (Bullets, 1996)
7- Ben Wallace (Pistons, 2003, 2004, 2005, 2006)
8- Jayson Williams (Nets, 1998)
9- Anthony Mason (Hornets, 2001)
10- Antonio Davis (Pacers, 2001)

¿Han notado el detalle? Sí, todos menos uno (Gugliotta) son del Este…

¿Quién dijo crisis?

– Joan Plaza no sabe dirigir, Raúl López siempre está lesionado, Pepe Sánchez perdido para la causa, los americanos (Massey-Hosley) son mediocres, Marko Tomas decepcionante, Louis Bullock ya está viejo, Hervelle fuera de forma, Van den Spiegel era un paquete y de Venson Hamilton mejor no hablar… El Madrid suma 9 victorias consecutivas entre Liga y Euroliga. ¿Quién dijo crisis?

– Cuando Calderón marchó a la NBA era un base poderoso físicamente, sobrio en la dirección, gran penetrador, buen defensor… y mal tirador. En 20 años nunca he visto a nadie mejorar el lanzamiento como a Calderón. Ha hecho un arma de su principal defecto, a base de muchas horas de oscuro trabajo. La racha de tiros libres es representativa aunque anecdótica. Si los veinteañeros cachas-hormonados, egocéntricos, inmaduros y presumidos que pueblan la NBA siguieran su ejemplo, el baloncesto sería un poco mejor.

– Scariolo ganó la ACB para Unicaja gracias al mejor Garbajosa. Ahora vuelve a coincidir con Jorge en el Khimmki. Garbajosa está cuajando una temporada discreta en Rusia, mientras que Fran Vázquez se está saliendo en todo un Barcelona. Scariolo es ahora nuevo seleccionador. España acostumbra a convocar 4 pívots… La presencia de los Gasol y Felipe no admite discusión. Llegado el caso, ¿convocaría Scariolo a Fran Vázquez en detrimento de Garbajosa? Lo dudo. La probable renuncia de Pau al Europeo nos impedirá comprobarlo.

Trilogía de enero

El otro caso Sergio
Phoneix Suns, octavo de la conferencia Oeste, perdió anoche en casa ante los decadentes Minnesota Timberwolves. El base esloveno Goran Dragic volvió a no jugar ni un solo minuto. De hecho, en los últimos 25 partidos de Phoenix, Dragic ha jugado solo 57 minutos. El pasado verano, el club que poseía sus derechos, el Tau, le llamó a filas para ofrecerle un destacado rol en el puesto de base.

Dragic y su representante esquivaron la propuesta y movieron Roma con Santiago para emigrar a América. Hoy, mientras Dragic pudre su talento en un banquillo de la NBA, en el TAU, el mejor equipo de Europa, un base esloveno relanza su carrera desempeñando el rol que Dragic desechó (Ilievski). ¿Habrá oído hablar Dragic del caso de un tal Sergio Rodríguez?

Explosión diesel nº1.

– Requirió una lenta adaptación y un largo aprendizaje, pero Yao Ming ya es el mejor pívot de la NBA (sí, Dwight Howard mediante).
– Cuando ya habíamos perdido la fe… Bargnani. Promedia 21 puntos en los últimos 10 partidos. Demasiados para ser otro espejismo.
– ¿Seguirá Oden el ejemplo?

Europa en español
Será la clandestinidad de la competición o la intrascendencia del trámite, pero apenas se ha reparado en el histórico resultado del baloncesto español en la primera fase de la Euroliga. En cuatro grupos: tres primeros y un segundo. Solo desentonó el Joventut (eliminado en un grupo cómodo), al que la Euroliga le llega un año tarde, ya sin Rudy en el plantel.

Verlo por la tele

– El All-Star de la NBA es el evento deportivo anual que con menos interés competitivo concita mayor atención mediática. La liga ha organizado para esta edición un operación triunfo del mate para la cuarta plaza en el concurso, apoyada en una soberbia operación de marketing.

Rudy Fernández lleva semanas apareciendo en anuncios que promocionan su candidatura. Baila, canta, ‘toca’ la guitarra y emite frases ridículas (las que le dictan) en su inglés macarrónico. «Mi estilo de mates es… ¡en tu cara!». Al final del anuncio dice: «Es muy importante para mí estar con las estrellas».

Sus rivales son los estelares Joe Alexander (mancebo de 11 minutos por noche en los ‘excitantes’ Milwaukee Bucks) y Russell Westbrook (39% en tiros de campo en una banda que ha ganado 6 de 38 partidos).

Conversación con un periodista de Portland hace unos días…
– «Oye, Rudy, te hará mucha ilusión ir al concurso, ¿verdad?»
– (R) «Por mí, preferiría verlo por la tele. Los cuatro días de descanso suenan mucho mejor».