
Balón de oxígeno. El Real Madrid sale de la UCI en la Euroliga y pasa a planta, aunque todavía faltarían semanas para poder recibir el alta, que el balance sigue siendo 2-4. La victoria fue analgésica, tanto por el fondo como por la forma. Porque corta la sangría de resultados, que el déficit empezaba a ser escandaloso: peor arranque Euroliga en una década. Y por la forma porque el Bayer llegaba líder de la competición, porque el marcador refleja cierta holgura, gracias a una notable segunda mitad, y porque hubo festín anotador: primer equipo que alcanza los 100 puntos en este curso de marcadores pírricos.
La noticia de la velada fue el regreso con mayúsculas de Randolph, que debido a teóricas molestias en el tobillo solo había jugado 31 minutos en los 12 partidos hasta la fecha entre ACB y Euroliga. Volvió además en modo Toñete ‘I feel devotion’, ya sabéis, mucho más serio que en ACB, produciendo como un ventilador en el primer cuarto y razonablemente concentrado para sus estándares (0 pérdidas y 0 faltas). Tal y como estaba el equipo y con los desequilibrios intrínsecos de la plantilla, su vuelta es un enorme alivio, poder contar con una rotación de cuatro interiores de nivel en vez de tres (totalmente intercambiables, por cierto, como demostró Laso ayer). Sin ir más lejos, Tavares se pudo tomar la noche libre sin que se abriesen los cielos. También es cierto que Thompkins y Garuba atraviesan un sólido momento de forma, cada uno en lo suyo.
Eterno Jaycee

Otro regreso providencial es el de Carroll, sus puntos ‘baratos’ son un desahogo para el ataque estático: 44 en 50 minutos en los últimos tres partidos. Resulta paradójico que de los cuatro escoltas treintañeros de la plantilla seguramente Jaycee sea el más fiable, siendo el más viejo y el único que se retira en verano. Llull y Rudy acertaron ayer desde el triple pero no atraviesan su mejor momento: la temporada tiene 75 partidos y su depósito de gasolina premium tiene capacidad para no más de 25. Rudy, por ejemplo, estuvo sublime en la Supercopa y el arranque ACB pero desde entonces le tenemos en barbecho.
El que es un reloj es Alberto Abalde, Galicia Calidade. Unos se llevan los titulares, la estadística vistosa y los likes mientras él es más de nueces que de ruido. Por lo menos cuatro triples de Llull en los dos últimos partidos son liberados y a pase suyo, en situaciones de penetrar y doblar, encontrando al hombre abierto en las alas. Generoso en ataque… y también en defensa, convertido en valladar exterior, sin escatimar una falta y emparejándose casi siempre con los mejores anotadores del rival. Secó a Feldeine el domingo en Sevilla y ayer a Lucic, que llegaba como un ciclón.
Para colmo lleva 20 de 33 tiros de campo en Euroliga: 65% de dos y 56% en triples. El único pero que ponerle sería que no se suelte y tire más, seguramente nos iría mejor. Verle crecer, os confieso, es la mayor motivación en esta temporada tan raruna.

Alberto Abalde habría comunicado al Valencia que pagará su cláusula (1.5 millones) para poner rumbo a Madrid, según adelanta
Es normal que suenen rumores de NBA sobre los mejores jugadores de la Euroliga, los aficionados del Madrid deberíamos estar vacunados a estas alturas. En los últimos años hemos visto partir a Willy Hernangomez, que apenas contaba en la rotación de Laso, y a Luka Doncic que, bueno, no se pueden poner diques al mar… Por edad y peso en el equipo, los casos más parecidos a los de
Un agorero dirá que la carne es débil y la tentación no desaparece, y no le faltará razón. Los jugadores a veces cambian de idea, azuzados por los agentes, que cobran a porcentaje del salario de sus representados. Así que cuanto más ganen los jugadores, mejor para ellos, que de su bolsillo no saldría el pago de la cláusula.
La racha de derrotas (4 seguidas) se cerró oficialmente en Manresa el domingo, pero no la de mal juego, que se ganó con una versión pírrica. Faltaban, todo hay que decirlo, Randolph, Rudy y Mickey, que a veces nos pensamos que la plantilla es infinita y homogénea, y va a ser que no. El roster tiene 15 jugadores, pero los últimos 5 o 6 bajan bastante, en función de cómo esté Carroll, que ahora está mal. La dinámica negativa de juego la rompió el equipo ayer en Tel Aviv, primera jornada desde hacía 9 semanas con la plantilla al completo, desde el 22 de noviembre en Goya ante CSKA, para ser precisos.
El Madrid recibe el jueves en Goya al Barcelona, una de esas citas con más impacto anímico que clasificatorio. Y llega razonablemente bien, superado ese bache Euroliga que se saldó con
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