Ilusión sin alharacas: así queda el Madrid 21/22

Con 14 nóminas de primer equipo, más la ficha de Vukcevic como canterano, que no saldrá cedido (tampoco Alocén), podemos dar la plantilla del Madrid por cerrada para el curso que viene, independientemente de lo que suceda con Jaycee Carroll. Tanto si se retira como si renueva para jugar el curso completo o media temporada, la plantilla para 2021/22 es la que se ve. Difícilmente el club va a fichar a estas alturas, a menos que se ponga a huevo una oportunidad irrenunciable, y seguramente ni aún así.

  • NWG / Heurtel / Alocén
  • Llull / Causeur / Rudy
  • Abalde / Hanga / Taylor
  • Thompkins / Yabusele / Randolph
  • Tavares / Poirier / Vukcevic

A botepronto, la plantilla mejora respecto al final de la pasada temporada, seguramente el peor plantel que ha visto el Madrid en la era Laso. Desde luego en el último lustro. El listón, por tanto, no estaba muy alto. Si comparamos el roster con el de hace 12 meses, el que arrancó la temporada 2020/21, se empeora ligeramente. Entonces aún estaban Facu y Deck, referentes del equipo junto a Tavares, y todavía no se habían roto Randolph y Thompkins. Recordemos que acabamos la temporada con Tyus y Garuba como ala-pívots, ese es el listón…

En todo caso, la memoria es frágil, así que la comparación lógica es con lo más reciente. Además, me he levantado hoy con el pie derecho y veo el vaso medio lleno: la plantilla da para cierta ilusión, sin alharacas, pero ilusión. ¿Por qué?

Porque el abismo que nos separó del Barca la temporada pasada, rival directo en todas las competiciones y por tanto referencia si queremos volver a levantar trofeos, se estrecha con los movimientos de plantilla de ambos clubes en verano. Los azulgrana siguen teniendo el mejor quinteto del continente, lo que les mantiene como rival a batir. Pero, a falta cerrar a Lapro (que les aproveche), pierden profundidad de plantilla, especialmente músculo y defensa en puestos exteriores. Hanga, Claver y Bolmaro no venderían camisetas pero son el tipo de cemento que nunca sobra en un contender, menos jugando a lo que juega Saras. La estrategia del Barca parece obvia: la reducción de presupuesto, somera en todo caso, la acometen por la vía del ahorro en banquillo exterior.

El Madrid se ha movido con sentido común pero sin grandes aspiraciones, aumentando un poco la inversión tras el severo tijeretazo covid del curso pasado. En la sección de basket no se ha mareado la perdiz con ningún Mbappé o Haaland de la vida, en este caso Micic. Ha imperado el pragmatismo: se han fichado jugadores fichables, valga la redundancia, de la burguesía Euroliga en perfiles donde cojeaba la plantilla, que no es poco decir, pero por las estrellas ni se ha preguntado. Si no hay pasta, mejor ahorrarnos el sofoco.

Músculo

Por un lado, se suma músculo en los puestos de 3, 4 y 5 con las incorporaciones de Hanga, Yabusele y Poirier, a este último le cuento como fichaje de esta temporada aunque llegase en primavera. Con los dos franceses, el Madrid junta en teoría el mejor juego interior de la Euroliga, en función de que Randolph se parezca un poco al que fue. En los tiempos que corren, que los bajitos dominan el juego, la pintura no suele dar títulos… pero sí puede quitarlos, sobre todo atrás. Pregunten al Barca con Tomic. Así que, muy bienvenida esta pintura de quilates.

Por otro lado, el club ha tratado (con 8 meses de retraso) de paliar el agujero que dejó la marcha de Campazzo en la creación desde bote, dentro de las limitaciones del mercado este verano. El margen de mejora y por tanto el techo del equipo lo van a marcar en buena medida el estado físico de Heurtel y la adaptación y evolución de Nigel Williams Goss, al que tengo bastante fe. Con 26 años todavía le queda teóricamente una marcha más.

Versatilidad

De Barcelona al Real Madrid: Laso apuesta por Hanga

Sospecho que los dos bases coincidirán bastantes minutos en pista, sobre todo según se acerquen los finales de partido. Igual que veremos a Hanga y Abalde juntos en pista, con el gallego como teórico escolta, ambos grandes defensores. Una de las mejoras de la plantilla, quizá una menos evidente, viene por la mayor versatilidad, más jugadores intercambiables, con el húngaro como joker de las alas. Y falta hará, porque toca paliar el principal déficit en la configuración de plantilla, el puesto de escolta, con el que se ha hecho la vista gorda este verano por motivos que ya hemos tratado sobradamente en textos previos.

Los teóricos escoltas puros del roster, pendientes de Carroll, son Llull, Rudy y Causeur, que suman 104 años, a una media de 34.7, y muchos problemas físicos los dos primeros, que se perdieron 60 partidos entre ambos el curso pasado. Cualquiera de los tres tiene nivel para ser un digno escolta reserva y brillar ocasionalmente, el problema es que la aritmética es tozuda: tres reservas no te hacen un titular. Y el Madrid, con 15 jugadores en nómina, la plantilla más larga de la Euroliga y seguramente la cuarta más cara, va a empezar el curso sin un escolta titular digno de un aspirante al título. El gran pero a una plantilla mejorada, construida desde la sensatez. Herreros y Juancar pueden irse de vacaciones en agosto con los deberes hechos.

Williams-Goss y Heurtel: el valor del pájaro en mano

Percibo en los comentarios de la parroquia escaso entusiasmo sobre los fichajes de Nigel Williams-Goss y Thomas Heurtel. Que si el galo es “sopita recalentá”, un descarte del Barca, que si a NWG “no le he visto nunca pero no me ilusiona”, “otro americano random”… ¿Sabéis lo que os digo? Que apesta a ‘Complejo Mbappe’, a bernabeucentrismo, esa deformación madridista de la época de Los Galácticos, de cuando Florentino traía cada verano a la estrella mundial de turno (en fútbol) para vender camisetas y, de paso, reforzar al equipo.

El ‘Complejo Mbappe’ consiste en que al aficionado blanco desde entonces le deja frío todo lo que no sea fichar al galáctico de moda del verano (digamos Micic), previo culebrón retransmitido por fascículos en Marca. Un complejo que ya en fútbol suena ridículo y trasnochado, pero que en basket lo es mucho más, jugando el Madrid como juega en la segunda división (Euroliga vs NBA).

Y no hay mejor recordatorio de que somos segunda división que la fuga de talento allende el mar en los últimos meses. Campazzo, Mike James y Vildoza han cambiado la Euroliga por la NBA. Micic, el MVP, lo hará seguramente este verano y detrás suyo pueden ir Kevin Pangos y Wade Baldwin, que terminan contrato y dan prioridad a sondear sus opciones de mercado NBA, por eso no suenan para ningún equipo a este lado del charco. La ecuación es dramática: entre los que se han ido y se quieren ir suman 6 de los 12 mejores bases de la competición, incluidos los dos mejores, Micic y Facu.

Reposición de talento

Unos se van y otros vendrán, pensaréis, es ley de vida. Sí, pero la tasa de reposición de talento en la élite no va ni de lejos tan rápido como la fuga de los últimos meses. Además, muy concentrada en el puesto de playmaker, el más determinante en el basket FIBA moderno, al título de Efes me remito.

No, este verano no hay Mbappés en menú, y no es una cuestión de dinero. El mercado son habas contadas y no ofrece primeras espadas. Entiéndase la expresión “en mercado” referida a jugadores que terminan contrato o que militan en clubes de mucho menor presupuesto y por tanto susceptibles de vender por un transfer.

Para valorar los fichajes de Heurtel y Nigel en su justa medida hay que contextualizar, compararlos con la alternativa, es decir, con el resto de bases disponibles. Pragmatismo vs. realismo mágico. El resto del menú era: Pierria Henry* (Baskonia -> ¿Fener?), Thomas Walkup (Zalgiris -> Olympiakos), Stefan Jovic (Jimki -> ¿PAO?), Janis Strelnieks (CSKA ->), Corey Walden (Estrella Roja -> ¿Bayern?) y, tal vez, Milos Teodosic, con 34 palos y pagando transfer a la Virtus.

Fuera de carta, quedaría esperar a agosto y pescar entre aquellos que no encuentren acomodo en la NBA. Con suerte podría caerte un Pangos o un Baldwin de la vida, pero sin ella puedes verte a finales de verano buscando base titular entre las raspas, en el fondo del catálogo de agencias de representación. Y ese es un riesgo que el Madrid no creo que deba asumir en este puesto.

Por eso, dos conclusiones en clave Goya:

  1. Los fichajes atados de Nigel Williams Goss y Heurtel son una jugada bastante interesante en este contexto tan deficitario. Dejémonos de ilusión y galácticos que no existen y bajemos a la (dura) realidad. Con su llegada, el Madrid se asegura un verano tranquilo en la planificación deportiva, con los principales deberes ya hechos: va a ser el equipo Euroliga que más mejore su puesto de base respecto al curso pasado. Esta, y no otra, debería ser la conclusión principal de estos fichajes.

    Y se va a conseguir a un precio justo, que tampoco está el horno para bollos, sin pagar dinero en traspasos, puesto que ambos llegan como agentes libres. El fichaje de Heurtel está amarrado desde navidad y los aprox. 750k netos / año que va a cobrar y se acordaron entonces se han quedado seguramente un poco desfasados en favor del club. El valor actual de mercado del jugador, rehabilitado para la élite en Asvel y dada la escasez de bases, lo situaría a ojo de buen cubero un 20-30% por encima de esa cifra. Es el premio del Madrid por haber asumido en su día el riesgo de comprometerse a tanto tiempo vista con un jugador en sus horas más bajas.

    Por otro lado, la operación de Williams-Goss supone un ahorro sensible respecto a las cifras en que se ponía Pierria Henry, objetivo original, pero con el enorme hándicap del derecho de tanteo. En concreto, unos 500k euros era lo pactado inicialmente con Querejeta para renunciar al tanteo (acabó pidiendo mucho más, tras la marcha de Vildoza), y un salario anual para el jugador en el barrio de los 1.2M netos anuales, 200k más de lo que finalmente firma Nigel. Si lo traducimos a masa salarial bruta, que son los términos en que solemos hablar en España, los dos años de NWG saldrán por unos 800k menos de lo que hubiese costado Pierria, a sumarle esos 500k de compensación que te ahorras. Es decir, 1.3M de diferencia en dos temporadas para jugadores de nivel a priori similar, con la única desventaja de que Nigel es extracomunitario y Pierria ya no. Un buen pico, que dará margen para operaciones pendientes en otras posiciones del roster.

  2. Laprovittola, tras todo lo llovido, puede dar otro pelotazo este verano. A pesar de sus defectos, que nos ha dado tiempo a aprendérnoslos de memoria, ya me diréis dónde van a encontrar los equipos Euroliga en este mercado deficitario un base generador, MVP de la ACB hace solo dos años, con experiencia en todo un Madrid y que encima ha firmado un final de temporada curiosón (hasta su lesión). ¿Atenas?

Seis nombres propios de la reconstrucción blanca

El baño de realidad de la final de Copa del Rey ha constatado con crudeza la necesidad imperiosa de una remodelación de la plantilla del Madrid este verano. No hay atajos ni soluciones baratas si se quiere volver a competir con garantías. Una responsabilidad, la de reconducir el rumbo este verano y devolver la ilusión a la parroquia, que recae en la presidencia (inversión) y en la directiva de la sección (decisiones de mercado).

Bajando un poco al detalle de esa remodelación, el primer factor y el más importante es la pasta. Esta temporada de pandemia se ha aplicado terapia de choque para reducir gasto y contener déficit. Además de una quita del 10% del salario anual de todos los jugadores, se dejaron sin cubrir las salidas de Campazzo, Mickey y Mejri, resultando en un recorte muy sensible de la masa salarial.

El curso 2021-22 cambia el panorama: con más de media España vacunada para cuando arranque la competición es de suponer que se jugará de nuevo con público en el pabellón y volveremos a un escenario de ingresos ordinarios, en el barrio de los 15-18 millones. Cuento por ello con que el club mantenga al menos el actual presupuesto de la sección, incluso se pueda picar ligeramente hacia arriba, recuperando parte de lo recortado este curso. Y con eso, ¿para qué alcanza? Superestrellas de la Euroliga no parece que vayan a venir, pero se puede equilibrar la plantilla y reducir el peso de los veteranos, que ya sería un avance. Veamos…

> Heurtel por Lapro. Aquí hay poco misterio: Laso nunca quiso a Lapro, un empeño de JCS, y tampoco es que el argentino haya dado un step ahead este año (ya sin Facu) como para plantearnos su continuidad. Su salida libera alrededor de 1.8M brutos anuales de masa salarial (¡!), un poco más de lo que suponemos que firmará Heurtel. Como faro del proyecto/base titular el galo se me queda corto, pero supone una mejora sustancial respecto a Lapro. Además son lentejas, el acuerdo es total desde hace mes y medio. ¿Pasta? Camino de 32 años y tras temporada y media inactivo Heurtel no está como para subirse a la parra, si su prioridad es efectivamente seguir viviendo en España. Ya sabéis que su mujer dijo que nanay a lo de mudarse a Rusia cuando Jimki llamó a su puerta en enero… A ojo de buen cubero calcularía como 1.5M brutos/año.

> Pívot reserva. Tyus no renovará y Felipe se retira. Ninguno de los dos cobra demasiado: entre ambos apenas liberan como un millón bruto anual de masa salarial. La idea del club parece gastarse algo más que eso pero fichar a un interior reserva de garantías para Tavares. Ya se quedaron con las ganas el verano pasado con Zizic, que no ha terminado de cuajar en Tel Aviv pero igual era un perfil alto. Escudero en ABC menciona los nombres de Jalen Reynolds (del Bayer Múnich) y de Devin Booker (del Jimki), ambos acaban contrato y son extracomunitarios. El primero parece más fiable, aunque solo sea por jugar en un equipo serio como Bayer. Una roca atrás y buen IQ, mientras que Booker tiene la ventaja de poder jugar tanto de 4 como de 5, un asunto a tener en cuenta por la lesión de Randolph, que no regresaría hasta octubre-noviembre, y a ver en qué condiciones tras semejante lesión.

> Sergio Llull. Termina el contratazo que firmó cuando era un catacrack Euroliga, antes de romperse, y renovará. Son también lentejas. Ahora bien, lo hará (esperamos) con un salario acorde a su nivel actual. Mantiene una importante ascendencia moral en el vestuario y la grada, pero deportivamente es un jugador de rotación, camino de 34 años y con frecuentes problemas físicos. Su nuevo contrato supone liberar como dos millones brutos de masa salarial, un balón de oxígeno importante para acometer otras operaciones. Un asunto clave me parece el rol que vaya a desempeñar el próximo curso: si regresa al puesto de escolta, siguiendo el plan original trazado por Laso para este año, o continúa como base, que particularmente considero una solución de circunstancias tras la marcha de Facu.

El base es el puesto clave del basket FIBA moderno y el salto de calidad de la plantilla para el próximo curso pasa por tener dos sólidos creadores de juego, es decir, Heurtel y otro fichaje más, con Llull como escolta. Y si hacemos caso a los rumores, parece que el plan del club va en esa dirección, con nombres en agenda como los de Pierria Henry (Baskonia) o Thomas Walkup (Zalgiris). Ambos terminan contrato, pero con Henry entra en juego el factor tanteo, así que habría que pagar una pequeña compensación a Baskonia (digamos 250k). En todo caso, es la opción que más me gusta, dado ese pasaporte Cotonou (Senegal), 28 años y su evolución este curso, que ha pasado por la derecha a Vildoza.

> Jaycee Carroll. La teoría es que se retira, pero también era la teoría el año pasado y aquí sigue, a buen nivel, camino de los 38 en abril, eso sí, teniendo que dosificar Laso sus minutos. Cobra unos 800k brutos y si renueva, dada su edad, entiendo que sería a la baja, no sé, echadle 650k. Un sueldo bajito que apenas condicionaría otras operaciones, sería la ficha 13 o 14 del roster. La clave de su decisión será una vez más la familia, ahora bien, sea la que sea, el club debería conocerla no más tarde de abril, de cara a la planificación.

> Usman Garuba. Salvo sorpresa mayúscula se va dentro de cinco meses, y no está en manos del Madrid impedirlo. Se apuntará al draft, saldrá elegido alrededor del puesto 15, que son unos 2.2M$ anuales, dejará un piquito testimonial de cláusula y hasta luego Lucas. Su padre, entiendo que asesorado por el agente, ha declinado todo intento del club para ampliar el contrato de su hijo (más salario a cambio de más cláusula) y sigue con salario de “canterano mejorado”. Los debates sobre si está o no preparado para la NBA son inútiles: hace años que en el draft no se eligen realidades sino promesas, y Garuba es una. Se va a ir y punto. Su hueco como quinto interior no debe quedar sin cubrir. Puede que no haga falta una estrella, ni siquiera un jugador consagrado, pero sí una pieza de rotación suficiente, baratita y no extracomunitaria, idealmente cupo de formación local. ABC desliza el nombre de Fran Guerra, que está despuntando este curso en Tenerife y termina contrato. Creo que da el nivel para quinto interior y encaja en el sistema Laso, su principal pega es ser cinco puro, cuando al Madrid le vendría mejor un jugador que pueda desempeñarse también de cuatro, por aquello de la baja de Randolph que comentamos antes. Otras alternativas que se me ocurren en ese rango de precio serían J. Barreiro, aunque este pega más por Deck si sale, en perfil 3 y medio, Tyson Pérez, en función de su evolución hasta final de curso, o Tryggvi Hlinason.

> Gabi Deck. Su continuidad o no marcará en buena medida el verano en Concha Espina. Termina contrato pero el club tiene al parecer la opción, que piensa ejercer, de renovarle unilateralmente por otras dos temporadas y un sueldo bajito. Sería una forma de garantizarse, como mal menor, que si el jugador sale en julio a la NBA lo haga pasando por caja. Pagando su cláusula, que oscila entre 1.5M y 800k, según las fuentes. Pero el escenario ideal para el Madrid no es cobrar la cláusula sino la continuidad del argentino, y esa pasa por un aumento salarial (respecto a lo estipulado en la ampliación unilateral) a cambio de pasaporte español y una subida de cláusula que de tranquilidad a corto plazo. No es solo que Tortuga sea uno de los tres mejores aleros de Europa, con 26 años y margen aún de mejora, es que puede jugar de ala-pívot con ciertas garantías, un comodín clave ante la incertidumbre respecto a Randolph.

Baño de realidad copero

Lo primero de todo: máximo respeto para este equipo, empezando por el entrenador, Laso, faro del proyecto y cuya renovación debería ser la prioridad nº1 en Concha Espina, y siguiendo por los jugadores, cada vez más viejos y con más achaques, pero siempre dignos. Ni un reproche a su rendimiento y entrega. Un grupo que lo ha ganado todo en el último lustro y ha vuelto a dar la cara en esta Copa del Rey. Primero batiendo con holgura a Valencia, el rival más duro posible en cuartos, baño de Laso a Ponsarnau mediante, y luego remontando 18 puntos en semis a Tenerife, con menos cartel pero todo un hueso, a lomos de la vieja guardia del juego exterior. Teniendo en cuenta cómo llegaba el equipo a esta Copa del Rey, tras la humillación de Baskonia en Goya hacía una semana, estar en la final es ya un buen resultado se mire por donde se mire.

Y el soberano repaso del Barca en la final puede que sea duro pero no imprevisible. Ni con todos sanos tenía el Madrid, en honor a la verdad, más de un 30% de probabilidades de victoria, así que con las bajas de Taylor y Rudy, y con Garuba, Lapro y Tavares mermados, pues echadle un 10%. No hubo color, no hubo final, así que tampoco me detendré demasiado. Hubiese hecho falta un día inspiradísimo de los yayos exteriores para dar la campanada y lo que resultó fue justo lo contrario: -11 de valoración Carroll, -2 Causeur y -3 Llull. Ellos, que 24 horas cimentaron la remontada en semis, se quedaron en un imposible 5 de 28 tiros de campo, no sin mérito de la defensa culé. Game over. A falta esta vez de los veteranos tirando del carro, fueron los jóvenes quienes dieron la cara y evitaron un marcador sonrojante: Abalde, desdibujado en las últimas semanas y al que necesitamos como el comer, subió 15 puntos, y Alocén confirmó esa sutil pero sostenida línea ascendente.

Año de transición

Más allá de eso, el Madrid está a día de hoy lejos del Barca, su rival directo en todos los títulos, y lo que es peor aún, carece a priori de los recursos de plantilla para ponerse a su nivel. Mucho tendría que cambiar la temporada para batirle en junio en una serie a cinco en la final ACB. Es el resultado del envejecimiento de la columna vertebral del equipo blanco, traducida en frecuentes lesiones musculares (hoy Rudy), y de la complacencia del palco. De dos cursos de discreta pero progresiva desinversión en plantilla, el año pasado disfrazada de continuismo y este con la excusa del covid, desembocando en el “apañaos con lo que hay” a la marcha de Facu, anunciada seis meses antes.

Es también el resultado de dos años de desaciertos en el mercado: de la renovación de Felipe a los fichajes de Lapro y Prepelic contra criterio de Laso, de las renovaciones por tres años garantizados a jugadores secundarios, a la incorporación de Mickey teniendo ya dos extracomunitarios en plantilla. Si le unimos la faraónica apuesta del Barca, con toda su columna vertebral en los años prime de sus carreras, es decir, 5 de media más jóvenes, pues era cuestión de tiempo que llegase este momento, en que nos rebasasen como rival a batir del basket patrio.

Y en este punto ya no caben los golpes en el pecho ni los balones fuera, el realismo mágico de “por mis cojones” y “nunca dudaré de este grupo”, apelando a un pasado glorioso. Ya puede bajar a vernos la Virgen de Fátima, que sin Facu ni Randolph hay demasiada desventaja de plantilla como para competir de tú a tú y con unas mínimas garantías. El club ha dejado meridianamente claro (por omisión) que esta temporada es “de transición”, que los resultados de ambas secciones son anecdóticos y la única prioridad de gasto es el Bernabéu. Puedo estar o no de acuerdo, pero no puedo cambiarlo, así que tampoco sirve hacerse mala sangre.

Ha llegado el momento, ahora que se acerca su ocaso, de rendir honores y disfrutar de los últimos coletazos de este grupo que tanto nos ha dado, de sacar el paraguas hasta final de curso, compitiendo con dignidad como hasta ahora, y de recomponer filas en verano, a poder ser con mayor ambición de la presidencia y acierto de la directiva. De esa ambición y acierto dependerá que el año de transición no se convierta en un cambio ciclo en el basket español.

El Madrid post Facu, un equipo de autor

Este Madrid post Campazzo es uno de autor y lleva la firma de Laso, ‘Gambito de Goya’, como dijo ayer Piti. Podemos poner el foco en el paso al frente de LLull, en el dominio de Tavares o en los brotes verdes de Laprovittola. Pero, al final, es Laso quien está al mando de todos ellos, exprimiendo hasta la última gota de esta plantilla extensa pero claramente desequilibrada. Donde otros entrenadores aprovecharían cada comparecencia pública para señalar sibilinamente a la directiva, ir poniendo vendas y reclamar fichajes, él ha aguantado estoico la fuga de la estrella, preparando en cada entreno desde hace meses alternativas tácticas para enjuagar esa marcha con los recursos disponibles. Política de cero excusas.

Y un ejemplo cristalino llegó anoche contra Zenit (su victoria 200 en Euroliga), con el quinteto inicial seguramente más heterodoxo de su carrera, sin base, ni escolta, ni pívot. Salió con tres aleros (Abalde, Taylor, Deck) y dos alapivots (Randolph, Trey), un atrevimiento tras el que no había sin embargo ni locura ni improvisación, sino mucho trabajo en los entrenos, preparando al grupo para esta nueva realidad, este Madrid cual cubo de Rubik. Porque ese quinteto, que nunca había coincidido en cancha y al que lógicamente le falta rodaje, aguantó el marcador, apretó atrás, jugó fluido en ataque (incluido contra zona) y tuvo por principal problema el rebote defensivo, y ese no es nuevo cuando falta Tavares.

La gestión del overbooking

Donde otro entrenador hubiese elegido guardia pretoriana y condenado al resto al ostracismo, Laso ha convertido el overbooking en las alas en una ventaja competitiva, rotando y asignando a cada jugador un papel, que conoce y asume, aunque no siempre implique jugar. Me detengo en Jeff Taylor, uno de los menos queridos por la parroquia, porque lo suyo es defender y no atacar (lo que se ve), y que apenas había jugado en los últimos partidos. “Ya no tiene hueco”, he llegado a leer. Bien, pues 26 minutos ayer en Euroliga, en los que secó al faro rival (Pangos) y le dio tiempo a sumar 9 puntos sin fallo. Claramente unos de los destacados, quizá su mejor encuentro de la temporada entre ambos aros. Y mientras, Carroll inédito en el banquillo, llegado de Wyoming de asistir al parto de un ternero en su rancho. Aguarda su turno, despejado y en buena onda con Baylee. Lasismo.

También se desmintió ayer que hayamos cambiado la dependencia de Facu por la de Llull: el balear jugó un encuentro discretito a pesar de lo cual la victoria fue relativamente cómoda. Sí rayó a buen nivel Laprovittola, con quien Laso está teniendo más paciencia que el Santo Job. Tampoco le queda otra, dado el ritmo de la progresión de Alocén, el lógico, que Roma no se construyó en un día. El argentino, con 11 puntos y 4 asistencias, empezó a quitarle la tapa al aro en Euroliga, su espina clavada, y lideró la escapada buena en el tercer cuarto, con parcial de 20-3.

Las dinámicas traen confianza y el calendario ayuda, ahora en un tramo más cómodo. El camino se empinará de nuevo en algún momento, pero lo que hemos aprendido en tres semanas es que el Madrid sabe también ganar y jugar bien sin Facu, con el de corbata como principal responsable.

La decepción en Valencia abre la puerta a la operación salida

Jordan Mickey y Nicolás Laprovittola (Real Madrid)El descalabro en la fase final ACB (pese al buen año previo) ha modificado los planes del Madrid en el mercado, que contaba con otro veranito de continuismo y autocomplacencia. Ahora soplan vientos de cambio y la directiva estaría dispuesta a modificar una de las máximas que rige la gestión de la sección desde hace años, la de no negociar rescisiones para despedir a jugadores bajo contrato en vigor. La última importante se remonta a 2017 con Othello Hunter. Un golpe de timón que equivale a tragarse el orgullo y asumir errores, los de una política de fichajes demasiado timorata. A la salida cantada de Mejri, que se le firmó solo hasta final de curso, podrían ahora unirse las de Mickey y Laprovittola, a los que les queda otro año garantizado. Justo los tres que llegaron el verano pasado, ejem.

“Se dejaba llevar” Mickey

De entrada recordemos que aterrizó en Madrid como plan C: el A era renovar a Machete Ayón y el B fichar a Brandon Davies (pasaporte ugandés), pero el Madrid eludió el cuerpo a cuerpo y no contraofertó cuando el Barca se metió por medio. Que fuese plan C no cambia que Mickey tenga clase a cucharadas soperas, un repertorio amplio y facilidad estadística, dicho sea de paso, a menudo por encima del valor real de su aportación en pista.

Su problema no es de capacidad sino de actitud, cierta indolencia, sobre todo en defensa, pecado capital en el sistema Laso, que tanto exige a los pívots en ese segmento. Si con 25 años y viviendo a las afueras de Moscú (Jimki) te ficha el mejor equipo de Europa y te pone una autopista, sin competencia real en el puesto de pívot reserva, uno esperaría que te dejases los huevos y progresases.

Y el caso es que sus mejores actuaciones llegaron en pretemporada y a comienzo de curso, durante la ausencia de Thompkins y la caraja de Tavares. Después se fue diluyendo cual azucarillo, cayendo en la intrascendencia, sin problemas físicos conocidos. El colmo ha sido el culo panadero con el que se plantó en la concentración tras el parón por el covid. Resultado: solo ha ido convocado a uno de los cinco partidos, Laso parece haberle puesto una cruz.

Si añades al coctel su elevado salario (alrededor de 1.8M brutos anuales) y el hándicap de su pasaporte extracomunitario, da como para pensarse su marcha. Fenerbahce y Maccabi ya habrían preguntado por su situación, mercado no le va a faltar, lo que debe aligerar mucho la cantidad a pagarle en concepto de rescisión.

Laprovittola, el golazo del pasado verano

El caso del argentino, al que ya me referí el viernes, es distinto al de Mickey puesto que tiene en principio menos mercado en la élite europea, siendo cinco años mayor (30 a 25) y contando por fracasos sus experiencias en equipos Euroliga (Madrid y Baskonia). Tiene encima de la mesa una oferta en firme de la Penya, donde fuera MVP, pero su prioridad es intentar seguir en Euroliga, que pagan mejor. En todo caso, nadie le firmará nada ni parecido al millón neto (alrededor de 1.6 brutos) que tiene garantizado en Madrid el próximo curso, así que la rescisión será por lógica más abultada que la de Mickey. Ciertamente al club le metieron un golazo el año pasado con ese contrato, para más inri en un verano con mucho y buen base en el mercado, incluido Chacho, que se puso un letrero luminoso pidiendo volver.

La partida de rescisiones es un dinero que pica, pero sería bueno verla como una inversión más que como un gasto, inversión para hacer hueco en la plantilla a jugadores que aporten más y encajen mejor. Además, entre la amortización de la ficha de Mejri (600k) y la rebaja salarial de Rudy, Felipe y Carroll en sus nuevos contratos (alrededor de un millón bruto entre los tres) debe alcanzar para pagar las rescisiones de Mickey y Lapro (si así se decide finalmente) y de paso cubrir toda o buena parte de la subida salarial a Gabi Deck en la ampliación de contrato que se está negociando.

Se rumorea también la posible salida de Jeffery Taylor rumbo a Efes, que se ha quedado sin el australiano Ryan Boerkhoff, su favorito para el puesto de alero, que ha fichado por los Sixers. Me cuesta más ver la salida del sueco que las de Lapro y Mickey, puesto que él sí cuenta con la confianza de Laso y además le quedan no uno sino dos años de contrato (renovó el pasado verano).