Notable alto: mi balance de la Euroliga del Madrid

Disculpadme de antemano por ser así de aburrido. Entiendo que el arbitraje de la final es el tema del día y una fábrica de likes en redes sociales, pero no vengo a desahogarme. Sí, se equivocaron en un par de decisiones que perjudicaron al Madrid en los últimos 90 segundos, esas faltas a Facu y Feliz. Sin embargo, esta no es una crónica de la final, vengo a hacer balance. Ayer terminó la temporada en la Euroliga, una meta volante lo suficientemente importante como para ir sacando conclusiones en clave blanca.

De menos a más

La nota general que pongo al año europeo del equipo es un notable alto. No puedo dar un sobresaliente sin levantar el título, pero justo por debajo. Insisto en que esta valoración se circunscribe estrictamente a la Euroliga, por otro lado la competición de referencia para el Madrid, donde se mide con sus pares cada semana y por tanto la que más pesa en el balance del curso, a modo de nota combinada.

Tercer puesto de la fase regular, finalista de la competición y con opciones de título literalmente hasta el último minuto, a pesar de jugar la final en clara inferioridad por las lesiones concentradas en el puesto de pívot (-16 rebotes). De hecho, el equipo cuajó una magnífica Final Four, desplegó un baloncesto de quilates, una demostración de carácter y competitividad. Jode morir en la orilla pero el regusto que deja está más cerca del orgullo que de la decepción.

Scariolo reivindicado

Ha sido una temporada europea de menos a más, con un inicio bacheado, lagunas defensivas y un insólito desequilibrio entre los resultados como local y visitante. Reconozco que por momentos llegó a irritarme el relato público de Scariolo, de poner excusas y quitarse presión, pero le concedo el crédito por apostar ciegamente por Garuba, encarrilar a Hezonja y adaptarse a las circunstancias según han llegado lesiones a última hora. Diría que regresa reforzado de Atenas, tras hacer honor a su fama como preparador de partidos, en entredicho con la hostia de la final de Copa.

Puestos a sacarle peros, me hubiese gustado ver algo más a Procida, solo 39 minutos en 44 partidos, un jugador al que ya contemplaban 3 temporadas de experiencia en la Euroliga. Quiero pensar que responde a un plan de desarrollo y que el año que viene gozará de más oportunidades, porque basket seguro que tiene.

La competencia de Oriente

El contexto importa en el análisis, el bosque más allá de los árboles. Y el dinero en el basket europeo (y con él muchos de los mejores jugadores) ha pivotado hacia Oriente, con los griegos como dominadores y Hapoel + Dubai de actores emergentes. Entre los cuatro están generando una enorme inflación que reduce mucho la capacidad real de mercado de clubes ‘tradicionales’ con presupuestos relativamente estables. El Madrid entre ellos, a pesar de incrementar este curso alrededor de un 20% la inversión deportiva, todo sea dicho, tras dos años congelada. La inflación en los salarios de los jugadores Euroliga crece a un ritmo que los clubes occidentales sencillamente no pueden seguir.

Por cierto, dejemos de comprar el marco mental de los haters y superemos la paletada de comparar el presupuesto de los clubes en bruto, como si el gasto en IRPF y cheerleaders ayudase a cerrar el rebote. Cualquier cifra distinta a la masa salarial neta es solo ruido, y en esa el Madrid se sitúa el 4º de la competición, a bastante distancia de los dos primeros.

La aportación de los fichajes

Los fichajes de verano trajeron un aumento del potencial de plantilla, sobre todo el cambio de Ndiaye por Lyles+Okeke, que subieron de forma inmediata el nivel de la rotación, el primero desde el ataque y el segundo desde la defensa. La renovación de Lyles me parece quizá la prioridad de la sección a día de hoy, sería un temeridad dejar escapar a otro club europeo un talento de este calibre por escatimar unos cientos de miles anuales. Le veo como una de las piedras sobre las que construir, junto a Hezonja y lo que pueda venir por fuera.

Maledon ha esquivado los problemas de lesiones que condicionaron a Musa el año pasado, a quien desde un puesto diferente vino a sustituir por status en la rotación y rol en la generación desde bote. Sin llegar a colmar expectativas, el francés ha dado un rendimiento sólido como reserva de Facu. Con 24 años y una vez pagado el peaje de la adaptación, cuento con que irá a más el próximo curso. Algo parecido a lo de Feliz esta temporada, por cierto, uno al que convendría ir ampliando el contrato.

Alex Len mantengo que fue un capricho de Scariolo, que puso una cruz a Bruno desde antes siquiera de verle entrenar. No tengo nada contra Len, jugador aprovechable, pero igual que me lo parecía Bruno. No tuvo ningún sentido gastarse los cuartos en un cambio en el fondo de armario (3º pívot), el dinero es finito, hay que priorizar el gasto. A lo mejor hubiese estado mejor invertido, por ejemplo, en cortar a Kramer (si tanto le disgusta su perfil a Scariolo) y fichar a un exterior que mejore al dúo LlullAbalde, muy justitos para la rotación de un contender a la Euroliga, pese a la final digna que firmó el gallego.

Retos pendientes

Facu ha pinchado en Atenas, poco a poco se le va notando la edad. Sigue siendo un jugador de mucho nivel, aún le queda gasolina, a su playoff me remito, pero empieza a ir justito para un rol de generador de referencia en un contender al título, con 90 partidos por temporada, que es como está montada la plantilla ahora. Son 35 años ya, su prime quedó atrás, es ley de vida. Convendría ir reforzando el puesto de 1-2 con cierta ambición, y no esperar a la jubilación de Campazzo para buscarle recambio.

Otra consecuencia de Atenas, y esta es la peor, es la lesión de Garuba, que llegaba seguramente en el mejor momento de su carrera. Asentado como center reserva y convertido en factor defensivo de primer orden. Aquiles roto (ya oficial) significan de 9 a 12 meses de baja, y a ver cómo vuelve, siendo un jugador tan dependiente de su físico. Tremendo infortunio que retoca sensiblemente los planes del club en mercado para cubrir la salida de Len+Almansa. Ya no sirve con un tercer pívot apañado, pa’porsi: con Usman fuera de la ecuación durante la mitad de la próxima temporada, va a hacer falta fichar un reserva de garantías. Y eso cuesta dinero, más del que quizá la sección tenía pensado destinar a ese puesto.

Emerge el nombre de Poirier, de cuyo contratazo quiere deshacerse Efes. La parroquia blanca tiene debilidad por él, y no es para menos, dejó muy buen recuerdo, pero ojo a su estado físico, cumple 33 en otoño y se ha perdido el 65% de los partidos este curso. Sería una apuesta de riesgo. Otro candidato sería el propio Yurtseven, en función de la sensación que cause en los playoffs ACB.

Madrid 26/27, primer esbozo

A estas alturas de año la dirección deportiva del Madrid debe tener ya perfilado (que no cerrado) el esquema de plantilla del próximo curso. Son semanas de hablar con representantes y tantear jugadores, sobre todo aquellos en Europa que terminan contrato, tienen cláusulas asequibles o militan en clubes menos pudientes/vendedores. El mercado de descartes NBA se mueve en otros tiempos, más difícil adelantar trabajo, pero también se trabaja en esa vía.

Varios frentes abiertos, el primero definir los jugadores que siguen y los que salen, lo que se busca y el dinero aprox. del que se dispone.

1-. Me sorprendería que se marchase Hezonja, pese a los rumores tras cambiar de agente. No veo que se den las circunstancias. Tiene contrato hasta 2029, está en un gran momento deportivo y carece de cláusula de salida a Europa, lo que significa que cualquier club Euroliga que le quiera tendría que acordar una compensación con el Madrid, que ni parece interesado en vender ni tiene la necesidad económica. Para la NBA la cláusula sí es ‘asequible’, pero con 31 años diría que se le ha pasado un poco el arroz, en USA los prefieren más mancebos. Cuestión distinta es que su agente filtre ofertas para apretar al Madrid y sacar tal vez algo de dinero extra, viendo que se ha convertido en el go-to-guy del equipo y que los 2.3M que cobraría el año que viene (contrato ascendente) distan de los 4-5 millones anuales que se están firmando en Grecia y Oriente Medio a estrellas Euroliga (Nunn, Micic, Vezenkov, Hayes Davies, etc).

2.- Llull volverá a renovar por poco dinero, ya sabéis que la sección tiene política de ofrecer ficha a las leyendas hasta que motu proprio decidan retirarse. No es una política que me entusiasme, porque casi siempre acaba con el jugador estirando el chicle y empañando su legado. Llull no es que estorbe, siendo casi el salario más bajo del roster (250k-300k), pero su rol debe estar en consonancia con su nivel y estado físico (tendrá 39 años), y no con la ascendencia en el vestuario. Y creo que eso dependerá en buena medida del status del exterior que sustituya a Kramer, que también termina contrato y saldrá casi seguro. Fue fichaje de la anterior directiva, cerrado antes del tsunami, y no ha tenido chance: sencillamente no es del agrado de Scariolo, ya no por nivel sino por perfil táctico. El alemán no encaja, la cuota de exteriores 3&D sin generación desde bote queda cubierta con Abalde. Me da un poco de pena porque se va a ir sin haber tenido siquiera la oportunidad y habiendo cumplido en lo poco que ha jugado.

3.- Trey Lyles es el otro jugador que termina contrato y su caso es el único dudoso. Tiendo a pensar que se quedará, porque ya hay negociaciones en marcha y voluntad de acuerdo entre las partes, el terreno fértil para acabar alcanzando un pacto económico a mitad de camino.

Parte de la afición anda escandalizada tras la filtración de que Lyles ha fijado en 2.5M la cifra de partida de negociación, que además ha coincidido con un valle de rendimiento. Pero es una cantidad sencillamente acorde a mercado para el jugador más valorado del 3º clasificado de la Euroliga. No juzguemos el todo por la parte: la temporada de Lyles es notable y talentos así no pasan cada 10 minutos como el autobús. Ya se dejó escapar a Poirier por racanear unos pocos cientos de miles, aprendamos de los errores.

Sobre su salario, la comparación no debería ser con Tavares o Facu, contratos cerrados hace varios años, sino con lo que se firman actualmente en Euroliga, con el pico de inflación venido de Oriente. Por comparar, lo que pide Lyles es un 20% menos de lo que gana Musa en Dubai y aproximadamente lo mismo que TJ Shorts en PAO o Lonnie Walker en Maccabi.

Además, es solo una cifra de partida de negociación. Lo normal es que, si el canadiense pide 2.5M, el club ofrezca 1.5M y se acaben dando la mano alrededor de 2M, que es lo que cobra ahora. Eso, salvo que aparezca una franquicia NBA, le ponga sobre la mesa una mid-level exception y decida que no le quedan speciality coffees que probar en Madrid.

4.- Alex Len tiene otro curso de contrato por un salario bastante alto, aproximadamente el que liberó Bruno Fernando (en el barrio del 1.5M netos), y que no se corresponde con su rol de tercer pívot de la rotación. Además, el segundo curso no tendría descuento fiscal. Cumple cuando juega, no estorba, pero tampoco vale lo que cuesta, así que la idea es rescindirle para abaratar. Desconozco si toca negociar finiquito o si el club tuvo las luces de dejarse una cláusula de corte barato en verano, como hacen la mayoría de equipos con los fichajes a mitad de curso salvo que sean catacracks.

Prioridad: un generador desde bote

En cuanto a las llegadas, la prioridad para Scariolo es reforzar el bakcourt con el mejor generador desde bote / anotador que el dinero disponible pueda pagar. Ya sabéis que su obsesión es juntar siempre en pista a dos generadores, por eso descarto el perfil tirador puro, imagino que para decepción de los nostálgicos de Jaycee, que no son pocos. En el basket actual a cualquier jugador de élite, salvo en Europa a los pívots, se le exige tirar bastante bien de tres, y el anotador que pueda venir al Madrid no será excepción. Cuestión distinta es que su principal cualidad, la que le define, sea el tiro de tres en situaciones de catch&shoot, que creo que es lo que la mayoría entiende por ‘tirador puro’ / especialista. Eso no es lo que busca Scariolo y diría que en 2026 es un perfil que sencillamente ya no se estila.

El reto para el Madrid es que el de combo generador es un puesto donde el talento está muy cotizado en Europa y la sección en principio no dispone de tanta masa salarial este verano para pujar, al tener ya comprometidos los grandes contratos de la plantilla. De partida, pensad que el exterior que venga ocuparía la ficha de Kramer, que libera un sueldo bajo (500-600k netos). Podéis añadir digamos que otros 500k de lo que se pueda abaratar en el puesto de 3º pívot (y está por ver, que también hay inflación en el 5), pero a partir de ahí el poder de mercado del Madrid vendrá definido casi en exclusiva por un nuevo aumento presupuestario. Y leyendo las noticias cuesta un poco verlo.

¿Nombres? Seguro que habéis escuchado el de Nadir Hifi, por quien habría que negociar transfer con Paris, y también da el perfil Carsen Edwards, de la Virtus, que termina contrato. Encestando mencionó en la Copa del Rey el nombre de Sergio de Larrea, con una cláusula de casi un millón en Valencia. Un movimiento distinto, como apuesta de medio plazo, y muy sujeto a la voluntad del jugador. En la lista, ya como plan C, podríamos meter también por ejemplo a Justin Robinson, compañero de Hifi en París, a Duane Washington de Partizán, o a Malachi Flynn, de Bahçeşehir, uno de los mejores jugadores en Europa fuera de la Euroliga. Un lugar propicio donde pescar este verano sería Monaco, pero Okobo lo tiene hecho con Dubai y el perfil de Mike James me parece demasiado disruptivo para un Madrid, al margen de que son 36 años. A Sylvain Francisco ni le meto, porque su prioridad es intentar USA, y si se queda en Europa se saldrá de precio.

Así que veo dos caminos. Seducir a Hifi antes de que se abra la puja, embaucar otro verano a Floren y tirar de chequera = acordar con París un transfer alrededor del millón de euros y firmarle 2M netos anuales. Y ya me parecería barato. Y si no hay tanta pasta pero Coach S insiste en un perfil alto, lo lógico viendo la inflación en Euroliga me parecería ponerse en manos del director deportivo (Pocius), con amplia experiencia como scouter en la NBA y por tanto muchos números relevantes en su agenda. Que peine el mercado de descartes y salidas allende el mar y cruzar los dedos para trincar a final de verano un exterior nivel Horton-Tucker o Lonnie Walker. No tiene otra tarea más importante en los próximos 5-6 meses. De hecho, me chivan que ya se está trabajando en algún nombre potente por esta vía, aunque es una operación compleja. Es todo lo que puedo contar por ahora. Stay tuned.

Occidente-Oriente, la nueva brecha en el basket ‘europeo’

El MVP de la última F4, Hayes Davis, ficha por el Panathinaikos. Al margen de la repercusión deportiva del movimiento, que puede ser importante, lo que me tiene perplejo son las cifras de la puja entre Hapoel, Fener y PAO, que se ha cerrado en unos 10 millones netos por 2.5 años, y ni siquiera era la oferta más alta.

Eso a mitad de curso, un fichaje ‘fuera de carta’, con las plantillas cerradas, sin lesionados en el puesto y los presupuestos ya comprometidos. Puro exhibicionismo financiero. Por comparar, es un 70% más de lo que cobra Tavares, el jugador mejor pagado de toda Europa Occidental pero ‘solo’ el 11º salario de la Euroliga, unos 2.5M netos anuales según mis fuentes. Eso es lo mismo que cobra Jabari Parker por su año sabático en Belgrado o un 30% menos que Musa en Dubai.

Y no puedo evitar pensar que es un reflejo de la creciente brecha en el basket europeo entre Oriente y Occidente, entendiendo Occidente como todos los clubes de países de la Unión Europea salvo Grecia, con su particular ‘idiosincrasia’.

Con una mano atada

¿Recordáis cuando Madrid y Barca eran fijos en la Final Four? ¿O cuando Baskonia se colaba algún año? No hablamos de hace tanto, aunque lo parezca. Pero estamos compitiendo con una mano atada a la espalda, tributando al 45% y limitados en la confección de plantilla por el nº de cupos en ACB. Pensad que el segundo transfer más alto de la historia de Baskonia es Khalifa Diop, cuyo principal (y casi único) valor es la condición de cupo nacional. O que 4 de los 5 salarios más altos entre Madrid y FCB son cupos nacionales: Tavares, Hezonja, Toko y Willy.

Tres de los cuales, por cierto, son extranjeros, igual que Khalifa, es decir, no seleccionables por España. Curioso destino para una norma, la de cupos, que nació para «proteger al jugador nacional y favorecer los intereses de la selección». Otro caso de regulación a medias y autoboicoteo a empresas locales en un país de la UE.

Telón tributario

Las diferencias abismales de régimen fiscal representan cada vez más un telón de acero entre Oriente y Occidente, dado que los salarios de jugadores se negocian en cifras netas. Los clubes de España, Italia, Francia o Alemania destinan como un 45% de sus presupuestos a pagar impuestos, frente al 0% a 20% aprox. en Europa oriental.

Por eso, no hagáis ni caso a los rankings de presupuestos que publican portales extranjeros random y que mezclan churras con merinas. Todo lo que no sea comparar masa salarial neta (= poder adquisitivo en mercado) es un poco paletada clickbaitera. Y con esto no estoy negando que el Madrid disponga de una masa salarial muy elevada, no la séptima como dice Scariolo, pero tampoco la primera o la segunda.

Brecha cultural

Otro día en la oficina para D. Giannakopoulos, presidente del PAO

Si al factor fiscal le juntamos el impulso de nuevos inversores en clubes de Europa oriental, el resultado es que el dinero ha pivotado hacia el Este. Dubai, Hapoel, turcos, griegos y serbios. A pesar de lo cual, paradójicamente, la NBA parece no querer ni oír hablar de esos mercados en su proyecto europeo.

¿Por qué? Entre otros motivos, imagino que por seriedad y brecha cultural, por no hablar de la opacidad del origen del dinero en algunos casos, o de los pagos en especie. No son socios particularmente fiables para una empresa sostenible en el tiempo.

El Fener, por ejemplo, tiene por presidente a un procesado por consumo y tráfico de drogas, y el de Panathinaikos, además de las drogas (…), parece fugado del frenopático. Los clubes serbios van dopadísimos de dinero público, es decir, ligados a la voluntad política, que sabemos que cambia con el viento como una veleta. Dubai es un experimento de cartón piedra en medio del desierto y Hapoel el capricho de un oligarca, que pinchará en cuanto se le acabe la paciencia. Y siempre se acaba, pregunten a los jugadores del Mónaco…

Bruno en la picota

Me llegan rumores por distintas vías de que Bruno Fernando puede salir del Madrid en próximas fechas, tal vez destino Grecia o Turquía, idealmente a algún equipo que le ofrezca un salario similar para abaratar la indemnización. Redondeando cifras, Bruno cobra alrededor del millón neto anual, del que restarían unos 750k hasta final de curso. Pienso sin ir más lejos que podría interesarle a Efes, con sus dos pívots lesionados de larga duración, Poirier y Papagiannis.

Insisto en que todavía es solo una opción que baraja el club, pero quizá sea mejor así, que salga Bruno, porque veo difícil que remonte el vuelo en estas circunstancias, sin la confianza del entrenador desde antes incluso de empezar la temporada. Una situación que tampoco coge por sorpresa a quienes prestasen atención a los comentarios de Scariolo sobre Bruno en las retransmisiones de Movistar. Sutiles pero inequívocos.

Hagamos un poco de memoria, que no arqueología. Bruno brilló en la final ACB a las órdenes de Chus Mateo, con 15 de valoración media. No hablo del Cretácico sino de hace cuatro meses. Bruno fue campeón y quinteto ideal del Afrobasket en verano, y arrancó con buenas sensaciones la pretemporada en el Madrid (a las órdenes de Luis Guil), 14 puntos al Alba y 15 de valoración contra Zaragoza. Vamos, que manco no es, aunque a algunos ahora se lo parezca. Tampoco digo que sea Olajuwon, eh, pero sí un activo aprovechable de banquillo y con margen de mejora si se le da confianza y un contexto adecuado. Recordemos que el Madrid le fichó en febrero en competencia directa con nada menos que Panathinaikos y Fenerbahce.

Y es que no está el mercado Euroliga de pívots no extracomunitarios como para despachar a la ligera a jugadores bajo contrato. Por poner en contexto, Olympiakos tuvo que soltar casi un millón de transfer a Baskonia en verano por un Donta Hall de la vida (pasaporte azerí).

Fundido a negro

Después de ese buen arranque de pretemporada, Bruno sufrió un fundido a negro que aún le dura y que coincidió con el regreso de Scariolo tras el Eurobasket. El técnico italiano, según me explican, dijo al club desde su llegada que no quería a Fernando, por eso se tantearon opciones como Daniel Theiss o Kabengele. Lo cual, visto desde fuera, no encajaba demasiado, ya con tres pívots en plantilla: Edy, Bruno y Usman. Ahora lo entendemos mejor.

El inicio de curso de Fernando está siendo lógicamente muy discreto, en lo que creo que concurren varios factores. El primero, su propio desacierto individual, un cúmulo de errores que se hacen bola: que si una pérdida por aquí, que si un despiste defensivo por allá… Y luego que la sombra del banquillazo está mucho más presente esta temporada (= ansiedad), por la mencionada falta de confianza del técnico y el aumento de competencia en el puesto. Los fichajes de Okeke y Lyles en el cuatro han movido a Garuba full time al cinco, y Scariolo sabemos que tiene mucha confianza en el de Azuqueca como center defensivo, así brilló en el oro de España en el Eurobasket de 2022.

Por otro lado, Bruno parece bastante perdido en los nuevos sistemas, aunque no es el único. Comparad por ejemplo el rendimiento de Facu y Feliz hasta ahora con el de final de curso. Tras un mes de temporada yo mismo no tengo demasiado claro a qué se quiere jugar, a qué género pertenece esta película. La única tendencia que sí se percibe es que los fichajes están rindiendo a bastante buen nivel respecto a las expectativas (incluidos aquellos de los que se esperaba menos, como Kramer y Almansa), mientras que ninguno de los jugadores que ya estaba ha mejorado su desempeño del año pasado. Los heredados.

Desde luego tampoco Bruno, que se ha convertido en blanco recurrente de la ira de la afición, el primero al que se dirigen las miradas cuando se pierde o se juega mal. Que no está fino, claro, pero a la vez: ¿qué cuota de responsabilidad en que el equipo no termine de carburar puede tener un jugador de 10 minutos por partido sobre un total de 200 del equipo? Diría que poca. Yo le daría tiempo, que solo van tres semanas de competición. Creo que tiene baloncesto de sobra para ser útil, pero si realmente el técnico no le quiere entonces mejor cortar cuanto antes.

Y si sale Bruno, aún por ver, ¿se apostará por Almansa como 3º pívot o se saldrá al mercado? Justo estos días vemos los últimos descartes de las franquicias NBA antes del inicio de temporada. Hay oportunidades de mercado pero el overbooking de extracomunitarios supone un enorme factor limitante que reduce la maniobrabilidad del Madrid (de lo contrario ya habría llegado un exterior). También os digo que, dado el caso de que saliese Bruno y la gerencia le buscase sustituto, tengo toda la confianza en Pocius tras los aciertos con Lyles y Okeke.

El verano de los huevos Kinder

¿No os parece que los clubes Euroliga están apostando este verano por huevos Kinder de la NBA por encima de sus posibilidades? Devonte Graham, Chuma Okeke, Cole Swider, Richaun Holmes, Brandon Boston, Shake Milton, Jeff Dawtin, Hamidou Diallo… La lista continúa, y más que lo hará en las próximas semanas, empezando por el Madrid, que teóricamente peina estos días el mercado de descartes USA en busca de un exterior con el que cerrar la plantilla.

Los llamo huevos Kinder porque carecen de experiencia europea previa y por tanto su adaptación y rendimiento es una incógnita. La mayoría tiene el potencial pero también escaso bagaje competitivo reciente, entre pachangas en la G-League o minutos de la basura NBA. El de más currículum de la lista es Devonte Graham, pero lleva más de 16 meses sin jugar un partido de baloncesto, que suponemos que por algo será.

Pues los huevos Kinder se han convertido en moda este verano en la Euroliga. Tyrese Rice habla de un cambio de paradigma. Uno particularmente llamativo en equipos de primer nivel, contenders, que solían evitar (sobre todo en verano) el riesgo por adaptación que lleva aparejado este tipo de incorporación. Dejaban que ese riesgo inicial lo asumieran equipos menores. Al final, el dinero no solo compra nivel sino también certidumbre.

Causas varias que veo de esta tendencia…

> Descuento divisa. Los contratos con los jugadores USA se negocian en dólares netos y el euro está fuerte frente al dólar: +16% en lo que va de 2025, y en sus valores más altos en tres años y medio. En otras palabras, fichar en USA tiene ahora descuento.

> Aciertos recientes. El más llamativo es Kendrick Nunn, seguramente el mejor jugador de la competición a día de hoy. Pero también pienso, entre otros, en los fichajes de bajo coste de Metu y Jabari por el Barca, o la llegada Carlik Jones a Partizán.

> Aumento de la demanda. La ampliación de la Euroliga a 20 clubes ha incrementado la competencia. Hemos cambiado al Alba Berlín, equipo netamente formador/vendedor, por el Hapoel, el Dubai y el Valencia, equipos compradores, nuevos actores en el mercado con medio roster por hacer y dinero fresco. Más competencia que, para sorpresa de nadie, se ha traducido en inflación. El talento con experiencia en Europa se ha encarecido, los Micic, Musa, Darius Thompson, Elijah Bryant, Petrusev, Kabengele, Oturu, Kam Taylor, Avramovic, Chris Jones, etc.

Si os fijáis en la lista, todos salvo Micic han salido del tradicional caladero de referencia de los equipos Euroliga en verano, a saber: la Eurocup-BCL, las ligas nacionales europeas y otros equipos Euroliga de menos presupuesto. Así que esa veta está ya explotada y para encontrar talento a precio justo toca abrir el rango de búsqueda. Cruzar el charco.

El Madrid es un claro ejemplo. Tiene cubiertos los grandes salarios de la plantilla con Tavares, Campazzo y Hezonja, en menor medida Deck y Maledon, y con la masa salarial restante no da para pujar por los grandes nombres del mercado europeo. Así que apuesta por opciones más ‘exóticas’ procedentes de la NBA, donde el dinero cunde más, aunque también asumes más riesgo. Porque, no nos engañemos, Okeke es un melón por abrir, una moneda al aire. Ya sabéis, Cornelie en Youtube parecía el prototipo de cuatro moderno…

Pros y contras de pescar en USA

Cláusulas de salida. El mercado de descartes NBA tiene recorrido pero también su propia idiosincrasia, no siempre fácil de metabolizar para las orgullosas aficiones y directivas de los contenders europeos. Por ejemplo, para estos jugadores la Euroliga es siempre un plan B, un segundo plato, el mal menor. Eso implica que los mejores te van a exigir una arquitectura de cláusulas de salida más compleja y flexible.

La paja y el trigo. El ecosistema NBA es amplio si le sumamos la G-League, y las diferencias de nivel entre jugadores lógicamente también. Distinguir entre la paja y el trigo está dando lugar a una nueva profesiòn en los clubes Euroliga, la de scouter especializado en mercado USA. Al final, si la mitad de tus fichajes van a ser melones por abrir necesitas al menos un catador de melones. Así se explica la llegada a la dirección técnica del Madrid de Pocius, con amplia experiencia como scouter en Denver Nuggets. Mi teoría, en todo caso, es que por muchos informes y vídeos que prepares, el éxito en estos fichajes implica un enorme grado de factor humano / azar, por la adaptación deportiva a un basket diferente y personal a la vida en otro continente.

El tipo de perfiles. En los márgenes de la NBA reside mucho talento pero no está repartido de forma homogénea por posiciones. Por ejemplo, el perfil de jugador que más produce EEUU es el combo anotador / zumbón. La competencia para asentarse en la NBA desde ese perfil es enorme y necesariamente se quedan fuera jugadores muy interesantes, así que para los equipos europeos es más fácil pescar y acertar en ese nicho. Luego hay otra subcategoría muy apreciada en Europa, sobre todo en países con política de cupos en su liga nacional, y es la de los interiores con pasaporte Cotonou.

El timing. Este es casi el principal dolor de muelas para el director deportivo. Porque siempre puedes encontrar jugadores NBA sin equipo o pululando por G-League, esperando su oportunidad. Pero no todos son iguales, claro. En julio-agosto, por ejemplo, puedes pescar perfiles nicho para Euroliga, opciones interesantes, pero difícilmente jugadores de impacto inmediato o estrellas en potencia. Por pura lógica, las mejores oportunidades (o sea, los Nunn) surgen en septiembre-octubre, los últimos descartes de las franquicias justo antes de empezar el curso en USA. O directamente a mitad de temporada, jugadores cortados en un traspaso múltiple. Pero ese timing tiene mal encaje con los equipos Euroliga, que perfilan las plantillas en primavera, las cierran en julio-agosto y empiezan a competir en septiembre. Al margen de que llegar a mitad de curso complica todavía más la adaptación, pregunten a Bruno Fernando.

En resumen, cuanto más esperes, mejores oportunidades puedes conseguir. Pero, claro, hace falta sangre fría como director deportivo para condicionar la planificación de la plantilla (el trabajo por el que te juzgan) a un fichaje en octubre, a curso empezado, del que tampoco tienes garantías. Que igual cristaliza que se te cae en el último minuto porque el jugador recibe una propuesta NBA random. Te deja compuesto, sin novia y la plantilla coja. Así que lo habitual es que para cuando surgen (o no) esas oportunidades premium la mayoría de clubes tengan ya comprometida la masa salarial y solo salgan a mercado de forma reactiva, para cubrir lesiones largas de jugadores importantes.

Como conclusión, y trayendo el tema a la actualidad del Madrid, el escenario más probable me parece que el fichaje pendiente pueda retrasarse hasta septiembre. Máxime cuando, una vez con Maledon ya fichado en ese puesto, lo que pueda venir será más una guinda al pastel que una necesidad imperiosa.

Construyendo el Madrid 2025-26: informe de situación

Terminada la participación blanca en la Euroliga queda por delante casi un mes con un solo partido a la semana y poco en juego, asegurado ya el 1º puesto de la fase regular ACB. Así que es buen momento, ahora sí, para hablar de fichajes, que se anuncian en julio pero se cierran en su mayoría en estas semanas.

El Madrid tiene perfilados hace tiempo los cambios en el juego exterior para este verano. El fichaje de David Kramer está cerradísimo: tiene otro año de contrato en Tenerife pero una cláusula de salida simbólica de €50k (acorde a su salario), que el Madrid abonará al club insular. Un 3&D de rotación y salario contenido, difícil que empeore a XRM, al que sustituye, cuya aportación ha sido testimonial.

Me parece necesario aterrizar las expectativas con su fichaje, que ya leo comparaciones con Carroll y le pueden hacer más mal que bien. Entiendo que los portales clickbaiteros estén deseando publicar por fin que “El Madrid ya tiene a su nuevo Carroll”, pero no es cierto, y mejor aclararlo ahora y no fomentar desengaños. Kramer es escolta, blanco y tira bien de tres, hasta ahí el parecido. Tiene muchísimos menos puntos en las manos que Jaycee, si bien es más fiable atrás. Un jugador de una dimensión inferior, y no lo digo peyorativamente, pero es que cualquier tirador al que comparásemos con semejante leyenda saldría mal parado. Sin más.

El fichaje pivotal en el backcourt es el de Theo Maledon, llamado a ser uno de los grandes movimientos del verano en Europa, tras una formidable temporada a su regreso de EEUU. Promedios Euroliga de 17 puntos, 5 asistencias y 21 de valoración. Poca broma. Su fichaje está todo lo cerrado que puede estar a estas alturas, es decir, acuerdo total pero sin firmar negro sobre blanco, porque todavía no se puede. Siempre podría aparecer la NBA y arruinar la fiesta a última hora, una incertidumbre a la que deberíamos estar ya acostumbrados.

Maledon llegaría en sustitución de Musa, al que teóricamente no se parece demasiado. El francés es uno combo y el bosnio un dos y medio, pero ambos tienen la misma tarea principal en el campo: anotar y acompañar a Campazzo en la generación desde bote. Crear desequilibrios en ataque estático, asistir, sacar faltas, etc. El tipo de jugador al que darle el balón cuando el sistema no sale y las luces se apagan. En ese sentido, me interesan particularmente las casi 5 asistencias y 7 tiros libres lanzados de media este curso por Maledon. Eso sí, ojo a la cifra de pérdidas (2.6). Solo por aclarar, que he visto algún despistado en Twitter: puede echar una mano en el puesto de base, pero llega principalmente para compartir pista con Campazzo o Feliz.

Buscando un cuatro

Y así llegamos a la gran incógnita a día de hoy de los movimientos de plantilla del Madrid para el verano, el alapívot. Cuento con la salida de Ndiaye como escenario más probable: termina contrato y su deseo, muy respetable, parece ser probarse en otro lugar. No me estorbaría como fondo de armario, cupo nacional de perfil defensivo, pero el jugador según me dicen ha cambiado de representante y busca otro tipo de retos. Su marcha dejaría la plantilla con 3 jugadores que pueden habitar el cuatro aunque que no es su posición nativa: Hezonja, Deck y Garuba. Por eso el club busca un alapívot con puntos que abra el campo, pero el mercado europeo está canino de talento.

Antes de entrar en nombres quiero detenerme en un aspecto clave, y es el rendimiento de Gaby Deck. Cuarto salario más alto de la plantilla (pasará a ser el quinto con la llegada de Maledon), contrato hasta 2028 y venido a menos con tanta lesión. Es un soldado universal muy querible, pero reconozcamos que no va tan sobrado técnicamente como para mantenerse en la aristocracia Euroliga estando lejos de su plenitud física. La ambición con la que el Madrid salga al mercado en el puesto de cuatro creo que debería estar ligada al rendimiento esperado de Tortuga. Tiene ‘solo’ 30 años pero particularmente no tengo claro que volvamos a ver su mejor versión, espero equivocarme.

Si bajamos al barro de los nombres para el puesto de alapívot, el más llamativo que ha sonado es el de Nikola Mirotic. Por nivel y perfil táctico me parecía de largo la mejor opción deportiva, la única que supone un salto de calidad y ayudaría a cerrar la actual brecha con los equipos griegos. Personalmente no tendría ningún problema con su vuelta a Goya, una gran historia de regreso del hijo pródigo. Pero percibo un enorme rechazo entre muchos aficionados y, en todo caso, parece ya encaminado a Mónaco. Así que no cuento con esa vía salvo sorpresa.

Jaylen Hoard (Maccabi) termina contrato y a priori da el nivel, pero su encaje táctico es reguleras (carece de tiro exterior) y estaría cerca de renovar por Maccabi. Yabusele se ha descartado el mismo públicamente, su prioridad es seguir en la NBA y los Sixers parecen interesados en retenerle.

Chimezie Metu tenía un encaje estupendo y está libre, pero una rotura del Aquiles no es una lesión que tomarse a la ligera. Ya no es solo el cuándo regresaría, no antes de 2026, sino el cómo regresaría. El supuesto preacuerdo con el Madrid no era más que una cortina de humo de la directiva azulgrana para justificar dejar tirado a otro jugador lesionado de larga duración. Como en su día a Cory Higgins o Shane Lawal.

D. Osetkowski (Unicaja) da el perfil y termina contrato, está sano pero pendiente de sanción de la FIBA por consumo de “sustancias prohibidas”. Parece que dicha sanción es ya inminente (lleva un año esperando resolución) y, aunque no será tan larga como la de Pierria Henry, sí que se perdería unos meses, o hasta un año. Dudo que el Madrid se meta ahí hasta que no se aclare el panorama de la sanción (duración y fecha de entrada en vigor).

También está la opción Sam Decker, perfil especialista, que termina contrato en la Penya. Pero si el Madrid no apostó por él en enero no veo por qué lo haría ahora, que además ha bajado bastante su rendimiento. También termina contrato Moneke, y no quiero ni planteármelo, salvo para la supermanager. A Derrick Alston jr. y Amine Noua los veo para brillar en BCL pero me cuesta en un top Euroliga.

Casi por decantación acabamos en la opción Tristan Vukcevic, que termina contrato en la NBA y tiene buena prensa, aunque tampoco me remata. Siento que vive un poco de aquel partido en el Palau hace 3 años y de una docena de encuentros petando boxscore en los Wizrds tanqueando. Su aspecto es ahora más maduro con la barba que se ha dejado, pero me sigue pareciendo un poco blando, recordemos que ni Laso ni Zeljko lograron domarle. Asumir que de repente es un jugador para minutos de calidad en un Madrid es una apuesta ambiciosa. Y vaya por delante que potencial tiene, a espuertas, y que encaja como un guante en las necesidades tácticas, pero a corto plazo es una apuesta de cierto riesgo. Barata y cupo nacional, pero te puede salir perfectamente rana, un Cornelie 2.0.

Por último estaría el tema del entrenador, Chus Mateo, pero en su caso no tengo ni idea de si seguirá o no, creo que ni en el propio club han tomado una decisión aún. Que la tomarán a final de junio supeditada a los playoffs ACB. Si levanta el título se queda, si el año acaba en blanco que pase el siguiente, que entiendo que saldría de entre Scariolo, Xavi Pascual o Luca Bianchi.