¿Peligra de veras la continuidad de Tavares y Campazzo en el Madrid?

Walter Tavares Facundo Campazzo Real Madrid NBAEs normal que suenen rumores de NBA sobre los mejores jugadores de la Euroliga, los aficionados del Madrid deberíamos estar vacunados a estas alturas. En los últimos años hemos visto partir a Willy Hernangomez, que apenas contaba en la rotación de Laso, y a Luka Doncic que, bueno, no se pueden poner diques al mar… Por edad y peso en el equipo, los casos más parecidos a los de Campazzo y Tavares, que ahora nos atañen, son seguramente los de LLull y Chacho.

Ante ofertas NBA similares, el primero eligió quedarse y el segundo irse, respetable en ambos casos, si bien el canario se marchó sin avisar con una mínima antelación, en pleno verano (mediados de julio), dinamitando la planificación deportiva del siguiente curso. Herreros tuvo que sustituir un pilar de la plantilla con las sobras del mercado: en aquel caso Draper.

La incertidumbre de ser 2ª división

Jugar en la segunda división del basket mundial es lo que tiene: mucho menos poder adquisitivo que la NBA y cierto grado de incertidumbre. Un problema común en la élite europea: Micic bien podría marcharse a los Sixers este verano, alterando el equilibrio de poder en la Euroliga. Efes es el principal candidato al título y el serbio sencillamente no tiene recambio posible.

Su caso, sin embargo, es distinto al de Tavares y Facu, y la diferencia es la ampliación de contrato que los dos madridistas firmaron el verano pasado, hasta 2024, con generosas subidas de salario (alrededor de 3.5M brutos anuales) a cambio de un incremento acorde en su cláusula de salida, hasta el barrio de los 7 millones. Fue un movimiento maestro en los despachos, menos vistoso que un fichaje pero mucho más efectivo: el reto con el talento en Europa no es tanto encontrarlo como retenerlo.

Si la NBA fuese el objetivo primario de carrera en la mente de Tavares y Facu, seguramente no hubiesen firmado aquella extensión, con la que se aseguraron mucho dinero a cambio de atar su destino al Real Madrid. “Antes me obsesionaba la NBA, pero nunca hubo una oferta concreta. Ya no pienso en eso: el Madrid me respeta y me valora, no dudé en renovar”, explicó Facu el año pasado.

El papel de los representantes

Bogdan Bogdanovic NBA Sacramento KingsUn agorero dirá que la carne es débil y la tentación no desaparece, y no le faltará razón. Los jugadores a veces cambian de idea, azuzados por los agentes, que cobran a porcentaje del salario de sus representados. Así que cuanto más ganen los jugadores, mejor para ellos, que de su bolsillo no saldría el pago de la cláusula.

Sin embargo, y dado el rango salarial en el que se mueven los extranjeros que recalan en la NBA procedentes de Europa, la cuantía de la cláusula ejerce en este caso de poderoso dique de contención. Para hacernos una idea, Chacho Rodríguez y Teodosic, ambos MVP de la Euroliga, firmaron 6.8M$ por un año y 12M$ por dos, respectivamente. Contratos cortos y en un solo dígito de millones anuales con los que no alcanza para pagar 7M€ de la cláusula y que te merezca la pena el riesgo, renunciando a un contrato garantizado de 3.5M€ anuales en el mejor club de Europa.

Para que sí mereciese la pena necesitarían una propuesta multianual garantizada con un salario anual en doble dígito de millones, cifras para un jugador no NBA de las que solo consta un precedente: los Kings de Divac por su compatriota Bogdan Bogdanovic, que entonces tenía 25 años. ¿Se atrevería una franquicia a semejante apuesta por un base canijo de 29 años sin experiencia USA o por una grúa que ya pasó en su día por la liga con más pena que gloria? No hay nada seguro, pero cuesta verlo, así que relajémonos: “Facu es madridista y se va a quedar muchos años. Con decir esto creo que es suficiente”.

¿Tiene Alocén hueco en el Madrid el próximo curso?

Carlos Alocén Real Madrid fichaje ZaragozaPues teóricamente no, dado que los tres bases de la plantilla tienen contrato garantizado para la próxima temporada y su continuidad no corre peligro: Campazzo, Llull y Laprovittola. De Facu suenan rumores de interés de alguna franquicia NBA, ya se sabe, hay que llenar páginas deportivas durante el confinamiento. Me preocuparía si la fuente de la noticia fuese la ESPN, pero el revuelo parte de un breve en un portal croata que se llama Corsaka… En todo caso, su cláusula de salida es un poderoso dique de contención (entre 7 y 10 millones, según las fuentes), la contrapartida a la fuerte subida salarial que se le aplicó el verano pasado.

A Laprovittola el parón por el virus le pilló en plena línea ascendente, asentándose al fin como pieza de rotación útil tras unos primeros meses discretísimos. Le queda otro año a razón de algo más de un millón de euros brutos: seguirá. Y con tres bases de nivel por delante en el roster, incluso contando con que Llull juegue cada vez más minutos como “segundo base en pista” (o escolta, como prefiráis llamarlo), a Alocén le quedarían poquitos minutos en la rotación. 10-15 en los partidos de relleno de ACB a sumarle lo que pueda pescar durante lesiones.

Lo mejor para su progresión

La pregunta entonces es: ¿merece la pena ‘llamarle a filas’ para eso? La decisión no debería condicionarse al interés deportivo a corto plazo, empezando porque la plantilla blanca no tiene ninguna urgencia en ese puesto (ni en ninguno), sino condicionarse exclusivamente a lo mejor para la progresión del jugador, a un plan de carrera a medio plazo, teniendo en cuenta que con esa cabeza y esas condiciones está llamado a ser uno de los mejores bases españoles de la próxima década.

¿Crecerá más entrenando a diario en una plantilla Euroliga y a las órdenes de Laso, seguramente el mejor tutor de bases de la historia de la Euroliga? ¿O es preferible otro año con galones y mucho tiempo en pista en un equipo de playoffs ACB como Zaragoza?

Para responder, tenemos que liberarnos de prejuicios. Por un lado, se puede mejorar jugando poco pero entrenando a diario con los mejores. Prepelic lo tiene claro: “Un entrenamiento en el Madrid es mejor que muchos partido”. Por otro lado, la opción de un segundo año cedido no sería una muestra de desconfianza sino todo lo contrario, acordaos de Campazzo en Murcia. Se trataría de hacérselo entender al propio Alocén. Un segundo año cedido puede servirle para ese golpe de cocción que le falta antes de recalar con garantías y galones. Y el próximo verano, cuando Laprovittola termine contrato, tendría autopista a la capital.

tiro Alocén Carlos Real madrid

Progresa adecuadamente

Su evolución este curso, tras atarle el Madrid el pasado verano por 150k euros, ha sido satisfactoria, estable, sin picos de sierra. Los boxscoristas seguramente esperaban más, pero el Zaragoza es un equipo serio y bien armado, no un Estudiantes de la vida, donde puedes cascártelas a discreción e inflar estadística. Con 19 años no es moco de pavo dirigir al mejor Casademont en una década, tercer clasificado de la ACB hasta el parón. Algo tendrá que ver el muchacho…

¿Áreas de mejora? Pues pulir el ratio de pérdidas por asistencia (79 a 130 este curso) y ganar consistencia en su tiro de media y larga distancia. Pero igual que con Garuba, este apartado me preocupa lo justo, es la suerte del juego que más se mejora con la edad y el entrenamiento. A cambio, es un penetrador interesante y un defensor solvente, rápido de piernas y con brazos largos. No es el tipo de base que levanta al público del asiento, digamos Chacho o Raúl López, sino al que dejarías las llaves de tu casa, un JM Calderón, con aplomo y superioridad física sobre la mayoría de sus pares. Algunas de sus mejores actuaciones este curso han llegado contra rivales Euroliga: Madrid, Barca o Baskonia. Eso es ADN Goya, y lo sabéis. Ahora solo es cuestión de tiempo.

Lo que implica la llegada de Mejri

Salah Mejri Real MadridNo es lo que dice, es también lo que da a entender. El Madrid no debió quedar muy convencido con la configuración final de su roster interior (o algo ha cambiado sobre la situación de partida: ¿Trey?) cuando antes de empezar la temporada ya estaba peinando el mercado. Preguntó primero por Scola y finalmente llega, mejor dicho regresa, Salah Mejri, según adelantó ayer Calabrés en El Español. Procede de China, donde firmó tras el Mundial un contrato de temporero con el Liaoning para reemplazar al lesionado Brandon Bass. No es un fichaje caro, pues tampoco es que el teléfono de su agente echase fuego: a alturas de otoño como estamos, sin hueco en la NBA ni interés de los grandes de Europa. Mejri, además, habrá puesto seguro de su parte para volver, siendo como es amigo de Donic y madridista confeso, gran aficionado al fútbol. El tunecino no llega como fichaje de campanillas sino de rotación, reserva de Tavares y valioso por su condición de cupo comunitario (cotonou) en una plantilla obligada a un descarte en ACB y Copa por aquello del overbooking de extracomunitarios.

Vuelve como casi todos los que regresan de USA: más cachas y tirando triples, cualidad esta segunda bastante prescindible en un center de 218cms, al menos en Europa. Es de suponer y sobre todo desear que vuelva también con algo mayor conocimiento del juego, lo que condicionó su primera etapa de blanco, tara habitual de los gigantones que, como él, empiezan tarde en el baloncesto, en su caso a los 18. No me detendré mas en su juego, pues es una cara conocida: la madre del cordero está en el rol que asumirá y el efecto dominó que su llegada provoque en la rotación interior.

¿Cómo afecta a Thompkins?

Todos los medios insisten, suponemos que a petición de la fuente (el club), en remarcar que el fichaje de Mejri no implica la salida de ningún jugador de la plantilla, en referencia bastante evidente a Thompkins, en la cuerda floja estos días. Laso ha explicado esta semana que su ausencia en las convocatorias (significativa la de Euroliga, donde no hay limitación por pasaportes) se debe a su bajo estado de forma y para evitar lesiones. Una explicación que chirría con el hecho de que jugase varios partidos de pretemporada (¿entonces no había riesgo de lesión?) o de no estar ni inscrito en ninguna de las dos competiciones, a diferencia de Nakic, que tampoco va convocado. ¿Acaso Ayón no apareció con un sobrepeso de 15 kilos el verano de 2016, como él mismo reconoció después, tras renovar por 7,5M? Cuesta creer que algún kilo de más en pretemporada justifique, ya no dejar fuera de convocatorias, sino ni siquiera inscribir (¿la puerta abierta al despido?) a un jugador que ha dado tres buenos años de basket al club, además de haber sido pegamento en el vestuario. Ojalá sea solo eso, baja forma, y Trey continúe de blanco, pero visto desde fuera y aplicando una mínima lógica uno diría que hay más miga. En un cambio Trey por Mejri el Madrid saldría perdiendo.

Si hacemos caso a la fuente, la llegada de Mejri no amenaza la continuidad de Trey, pero el fichaje supone igualmemte que Mickey pueda y tenga que jugar más tiempo como cuatro. Al menos en los partidos clave de competición nacional, para los que nos habíamos quedado con sólo 3 interiores natos de primer nivel debido a la aritmética de cupos. No incluyo a Garuba ni a Felipe, cuyo papel está en la fase regular ACB.

Quizá esta y no Trey sea la clave de la incorporación de Mejri: que ni ellos mismos se creen lo de Mickey como pívot puro y que la rotación interior se había quedado corta para ACB y Copa. Al final, por mucho que salte, Mickey va tan escaso de centímetros para el puesto que sufre para cerrar el rebote defensivo casi con cualquier par, sin ir más lejos ante Fenerbahce contra Stimac… ¡Stimac! Que pueda hacer de pívot, que puede, no le convierte en pívot.

Por efecto dominó, los minutos de Mickey al cuatro vienen a cerrar la línea argumental de Gabi Deck como ala-pívot, puesto en el que brilló tanto en la final de Supercopa como en el Mundial con Argentina. Laso, sin embargo, le quiere como tres, para apuntalar el puesto a priori más débil de la plantilla, donde además tiene ventaja física para postear y sacar faltas, situación que el Madrid parece buscar con más insistencia este año en los sistemas. Por otra parte, dada la carestía casi crónica de aleros de nivel en el mercado europeo, mover a Deck al cuatro sería estratégicamente cuestionable. Para los que seguís soñando con Juancho, se hace saber que Denver le ha ofrecido extender un año por 4,6M$, lo estipulado en su contrato de rookie. El jugador puede aceptar o declararse agente libre el próximo verano, pero en un escenario así se antoja improbable que su futuro a corto-medio plazo pase por regresar a España

Renovaciones: la inversión más segura en el baloncesto europeo

Facundo Campazzo, Randolph, Rudy, Jaycee Carroll Real Madrid
A estas alturas deberíamos tenerlo asumido: vivimos en un país futbolero, prensa y afición tendemos a juzgar los movimientos de basket desde la perspectiva del balompié, que se juega con 11, España sí es primera división mundial y fichar cada verano es una exigencia. El basket europeo es distinto, somos segunda división y la élite continental es cada año esquilmada por la NBA. En Madrid lo sabemos bien, que hemos visto salir recientemente a dos MVP de la Euroliga, Chacho y Doncic. Por eso, las renovaciones son más importantes que los fichajes y, aunque acaparen menos titulares de prensa y entusiasmo de la grada, suelen a medio plazo dar más dividendos deportivos.

En ese contexto se enmarcan las ampliaciones de contrato de Facu y Tavares hasta 2024, con sensibles subidas salariales a cambio de altísimas cláusulas de salida a la NBA. Llegaron al Madrid como meros proyectos interesantes y el año pasado fueron ya los pilares del equipo, élite continental indiscutible, seguramente los dos mejores defensores de Europa en su puesto y con sensación de margen aún de mejora. Que no jueguen en la NBA es un fallo en Matrix, como el de la mayoría de estrellas de la Euroliga. Con su continuidad, el Madrid se garantiza certidumbre en la confección de plantilla los próximos veranos, pilares entorno a los que construir. Lo cual no significa quedarse parado, que la sección no necesite una progresiva operación renove para reducir la dependencia de los veteranos exteriores: Carroll, Rudy y Llull. Los fichajes de Lapro y Alocén van en la buena dirección, pero pueden haberse quedado un poco cortos, sobre todo tras el escaso rendimiento de las incorporaciones del año pasado, Prepelic y Gabi Deck, a la salida de Luka.

Renovaciones por abrazos

Que el Madrid tenga más cuidado que el Barca con las filtraciones de cifras no significa que las ampliaciones de Facu y Tavares hayan sido baratas, sólo faltaría. Entre los dos juntos cobran menos que Mirotic, lo cual no es difícil, pero igual es mucho, lo que merecen. Lo bueno se paga y no hay por qué avergonzarse. Se avergüenzan los que salvan el culo predicando humildad e inferioridad financiera, que ahora intentan explicar la cuadratura del círculo, haciendo el ridículo público.

Por otra parte, recordemos también que sale siempre más barato renovar que fichar. Por la sencilla lógica de que cuando renuevas a un jugador, especialmente si no termina contrato sino que es la extensión de uno en vigor, como el caso de Facu y Tavares, estás eliminando de la ecuación uno de los principales factores encarecedores: la puja y la competencia. La negociación en este caso es sólo entre dos partes, club y agente, no pudiendo este segundo tensarla blandiendo ofertas de otros equipos.

El fichaje, por ejemplo, de Brandon Davies por el Barca fue un claro ejemplo de exactamente lo contrario. El agente lo ofreció a los cuatro vientos, varios de los grandes equipos de Europa presentaron oferta por él (Madrid incluido, 1.6M/año), siendo el único mérito azulgrana disponer de pulmón financiero como para subir la puja hasta una cifra que nadie pudo igualar. Esa puja, ni qué decir tiene, trae un sobreprecio, es ley de mercado. Es el tipo de fichaje que el Madrid lleva años evitando: la puja abierta en verano por la estrella de moda. O convence al jugador en primavera, antes de que salga a mercado, o que se peleen otros por él.

tavares Real Madrid

El riesgo de las renovaciones largas

Las renovaciones tan largas como las de Facu y Tavares no están exentas de riesgo: si el jugador se lesiona de gravedad y/o se diluye por el camino, te puedes comer un marrón de contrato. Por eso se firman sólo a jugadores con margen de mejora, con bastantes años de basket por delante y, sobre todo, con una profesionalidad, compromiso y ética de trabajo contrastadas. Por ejemplo, Facu paga de su bolsillo desde hace varias temporadas a un dietista personal para controlar el peso, una de sus obsesiones, y cualquiera que siga el Instagram de Tavares sabe que es un viciado del gimnasio, un workaholic, también en verano. Sí, las ampliaciones de contrato implican un riesgo… como lo implica cualquier movimiento. ¿O acaso una renovación corta de un jugador top en Europa no es una puerta abierta a la NBA, o en cualquier fichaje asumes el riesgo de la adaptación del jugador a la ciudad, al vestuario y a los sistemas?

La continuidad, en todo caso, no son solo las renovaciones, es una filosofía de sección, la cristalización de una idea: el proyecto. Es cuidar el equilibrio salarial de la plantilla, para que cada uno cobre según el peso de su rol, o fichar y despedir (Othello) teniendo también en cuenta el carácter de cada jugador, conscientes de la importancia de un ambiente sano en el vestuario.

Proyecto es también apostar por el crecimiento de los jugadores en vez de cambiarlos como cromos, recordemos lo que eran Trey, Taylor, Tavares o Facu a su llegada a Madrid, y es tener paciencia cuando vienen mal dadas, como con Randolph o Rudy, que por distintos motivos tocaron fondo en junio de 2017. En las últimas 4 temporadas, el Madrid ha fichado 11 jugadores por 25 el Barca. Una cifra que puede ser engañosa, pues incluye jornaleros por lesiones. La verdadera diferencia es la estabilidad en la columna vertebral: de esos 11 fichajes del Madrid, solo uno, Randolph, llegó para ser titular de inmediato, si recordáis, a la retirada de Nocioni y con Felipe ya en cuarto menguante. No es el caso de Tavares, hoy titular, que llegó al lesionarse Kuzmic y como reserva de Ayón. El Barca, en cambio, en los mismos cuatro años ha fichado (al menos) a 11 titulares, es decir, que cambia aproximadamente a tres de los cinco titulares cada temporada, que se dice pronto.

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El verano más soso: fichajes que apuntalan pero no ilusionan

Laprovittola y Jordan Mickey presentación Real MadridHe dejado pasar unos días para volver a escribir, todos necesitamos unas vacaciones, oiga, y tampoco sobra un poco de espacio para asimilar los movimientos de verano. Perspectiva. A estas alturas casi todo el pescado está vendido y podemos empezar a recapitular. En la valoración de los fichajes influye sobremanera el contexto y el entorno, porque resulta que los rivales también juegan. Esto es deporte profesional y medirse las colas con el vecino no está mal, de hecho es necesario.

Las incorporaciones del Madrid, Mickey y Lapro, ambos ya presentados, nos hubiesen parecido suficientes y hasta curiosonas el verano pasado, de contención de gasto entre los grandes de Europa, escasos movimientos tectónicos y el Barca todavía a un abismo de distancia deportiva. Pero es que estamos en un verano de vacas gordas, Fenerbahce ha recuperado vigor económico, firmando millonadas a Sloukas y De Colo, además de atar a Derrick Williams por Melli (igual creo que pierde en la ecuación). Los equipos italianos están quemando pasta al calor de una nueva legislación fiscal para extranjeros y, claro, el Barca, rival directísimo en todas las competiciones, que ya ha limado este curso buena parte de la desventaja deportiva que arrastraba y que ha armado la que seguramente sea la plantilla más cara de la historia de la Euroliga.

En el otro lado del cuadrilátero quedaría el Madrid, que básicamente mantiene potencial de plantilla, siendo renovaciones los principales movimientos del verano, que despiertan por definición menos ilusión que los fichajes, aunque a la larga suelan funcionar mejor. Retener a Tavares, Causeur y Taylor nos hace objetivamente más fuertes, piezas clave en esa cosa que apenas aparece en la estadística pero gana títulos y que se llama defensa, a la última final ACB me remito. Se ha vuelto a primar el proyecto, la estabilidad, la coherencia, todo suena muy razonable… Pero habrá también quienes vean el vaso medio vacío y no les faltará algo de razón, que argumenten que mejor renovarse mientras aún ganas y que el club ha adolecido de ambición este verano, con el foco puesto en el equipo de fútbol, con más urgencias que el de basket. No seré yo quien lo rebata.

Fichar planes B

Las dos únicas incorporaciones (y no esperaría más, salvo sorpresas en las cesiones y los descartes NBA) no dejan de ser planes B, digamos que Laprovittola y Mickey muchas camisetas no van a vender en la tienda de Padre Damián. La idea inicial del club para sustituir a Ayón era Brandon Davies, pero el Barca puso sobre la mesa un salario sensiblemente superior (no menos de 1,7M de euros netos anuales), cifras de pívot titular a las que el Madrid ni podía ni debía llegar, habiendo ya apostado con toda lógica por Tavares como referente. Nada que reprochar, ley de oferta y demanda, el Barca tiene más pasta que nadie este verano.

Jordan Mickey es ante todo un proyecto, cumplió 25 años la semana pasada (nueve menos que Ayón). Era la mejor opción en el mercado en ese perfil con el dinero disponible, gran temporada debut Euroliga y margen aún de mejora. Sin duda pasa el corte por nivel, pese al mencionado déficit de centímetros, ahora bien, tomando como referencia la evolución de los americanos en el Madrid de Laso, no contaría con ver su mejor versión este primer año, de hecho es probable que durante un tiempo echemos de menos a Ayón (normal por otra parte, que ha sido muy grande).

¿Ser plan B convierte a Laprovittola en un mal fichaje? En absoluto, de hecho supone una mejora indiscutible respecto a Pantzar, al que sustituye. Su nivel real en un grande de Europa es una incógnita: patinó en Baskonia, aunque ha crecido mucho desde entonces. Sea como fuere, seguro que ayudará a cubrir una carencia del equipo, la de un tercer generador fiable desde bote, reduciendo la dependencia de Llull, que se volvió angustiosa por momentos el pasado curso.

En una temporada de 85 partidos hay minutos y balones para todos, y seguramente al propio Llull le ayude saberse con red de seguridad para reducir su ansiedad y reinventarse desde un rol de menos responsabilidad. Laprovittola, cuya adaptación al vestuario suponemos inmediata, apadrinado por Campazzo, es un fichaje impecable tanto desde un punto de vista táctico como financiero: 200k de ‘propina’ a la Penya más un salario alrededor del millón anual bruto por el último MVP de la Liga ACB.

¿Cuál es el ‘problema’ entonces? Pues la sensación lícita del aficionado de lo que podía haber sido y no fue, en un verano en que el mercado continental ofrecía jugadores de mayor dimensión en ese puesto. De Colo estuvo a tiro pero se escapó por dinero y a Chacho la directiva no le perdona su espantada hace 3 años, decisiones en las que han pesado también las esperanzas depositadas en Alocén a medio plazo y el respeto al equilibrio salarial en la plantilla, reconociendo a Tavares y Facu como jugadores franquicia. Lo dicho, todo muy razonable, pero la ilusión del aficionado no atiende a argumentos racionales.

Gracias ‘Titán’, bienvenido Jordan Mickey

Jordan Mickey Gustavo Ayón Real MadridSe nos va el Titán, amigos. Se marcha con los deberes hechos y un palmarés escandaloso: en sus 5 años de blanco, casi siempre como titular, ha ganado 2 Euroligas, 4 ligas ACB y 3 Copas del Rey. No es el más carismático, ni un portento técnico, pero tampoco me tiro a ninguna piscina si digo que es uno de los mejores centers que ha vestido esta camiseta, así lo avalan los resultados colectivos y la estadística individual. Es el prototipo de pívot moderno: dinámico, con buenas manos, criterio pasador y más recursos en 2×2 que en 1×1. Llegó al Madrid por la insistencia de Laso, en cuyo sistema encajó como un guante, y también, recordemos, gracias al Barca que, en uno de esos errores estratégicos que han marcado la historia reciente del Basket español, malvendió sus derechos al rival directo.

Cabe aclarar que finalmente la salida de Ayón no se debe a una cuestión económica (que no acepte una reducción salarial), ni tampoco deportiva. Su declive defensivo es innegable y ha perdido protagonismo en favor de Tavares (ley de vida), pero seguía siendo un pívot reserva de muchos quilates en la Euroliga, encima ahora con pasaporte español. Se va porque así lo desea: tiene 34 años, nada que demostrar, la vida arreglada y quiere residir cerca de su hijo, seguramente también intentar carrera en la política mexicana. En sus propias palabras: “Tengo un hijo de siete años que me pide que lo vea los fines de semana y no es lo mismo traerlo en un vuelo de 12 horas que si estoy en EE UU, a una distancia de sólo dos, o cuatro como mucho”. ¿Quién se lo puede reprochar?

“No quiero modificar los tiempos del club”

Desde esta tribuna criticamos hace 3 años que Ayón marease al club durante meses en las negociaciones para su renovación. Y desde esta tribuna hoy se le agradece que esta vez haya ido de cara. Podría haber vuelto a torear al club, dejándolo como plan B medio verano mientras se daba una oportunidad de regreso a la NBA, el Madrid le habría esperado. Pero ha elegido salir como un caballero: “No quiero modificar los tiempos del club, que no fiche a otro jugador por esperarme”. Bien, Titán. Así, sí.

El Madrid lleva bastantes semanas trabajando en su reemplazo. Sabemos que se pujó por Brandon Davies, muchos medios grandes llegaron a anunciar el acuerdo, y aquí que nos hicimos eco, pero se metió de por medio el Barcelona con una oferta económica bastante superior, que el Madrid ni pudo ni quiso igualar. El pívot titular es Tavares y, por una cuestión de equilibrio salarial en la plantilla, no tiene sentido tirar la casa por la ventana por un reserva. Sonó también Ekpe Udoh, interesante por su pasaporte Cotonou (nigeriano), pero a las dudas sobre el estado de sus rodillas se sumó el precio, de nuevo, de pívot titular, al entrar en la puja los grandes de Europa.

Mickey, un 4 y medio

Y es así como se llega a Jordan Mickey, que salvo contratiempo será el sustituto de Ayón. Tengo bastante cariño al Jimki, de mis años en Moscú, y he seguido bastantes partidos del equipo este año. Conclusión: Mickey ha sido constante, cada mes era mejor que el anterior, tiene solo 24 años y el Madrid ha recibido informes muy positivos sobre su ética de trabajo (lo de fichar por los vídeos de YouTube pasó a mejor vida). Jimki ha sido su primera experiencia en basket FIBA y sus promedios son de notable alto: 14,2 puntos y valoración 15,2 en Euroliga. Si bien hay que ponerlos en el contexto de una temporada difícil en Jimki, de muchas lesiones y balance 9/21.

¿Su juego? No destaca especialmente en nada, pero hace de todo un poco, parecido a lo que decíamos de Ayón a su llegada. Mickey es un sólido rebotador, manos correctas, puede abrirse a tirar de media y larga distancia, y pese a su aspecto algo achatado cuenta con muelles para jugar consistentemente por encima del aro. Tiene nivel para el Madrid, su edad y adaptación al basket FIBA son esperanzadoras, mi única reserva viene por la altura, 203cms con zapatillas, o sea, ciertamente más bajo que Randolph y Trey. ¿Le alcanza para emparejarse a los Vesely, Milutinov, Gudaitis, Poirier, Tomic y compañía? Más que como un cinco, le veo como un cuatro y medio, y siendo generosos. No descartaría que Thompkins jugase más minutos de falso center el próximo curso, una variante que Laso ya ha utilizado puntualmente esta temporada con resultados correctos. Sea como fuere, Mickey es un fichaje interesante, dada la masa salarial disponible y lo que había en mercado. A falta de confirmación oficial, sea bienvenido.