Lo que implica la llegada de Mejri

Salah Mejri Real MadridNo es lo que dice, es también lo que da a entender. El Madrid no debió quedar muy convencido con la configuración final de su roster interior (o algo ha cambiado sobre la situación de partida: ¿Trey?) cuando antes de empezar la temporada ya estaba peinando el mercado. Preguntó primero por Scola y finalmente llega, mejor dicho regresa, Salah Mejri, según adelantó ayer Calabrés en El Español. Procede de China, donde firmó tras el Mundial un contrato de temporero con el Liaoning para reemplazar al lesionado Brandon Bass. No es un fichaje caro, pues tampoco es que el teléfono de su agente echase fuego: a alturas de otoño como estamos, sin hueco en la NBA ni interés de los grandes de Europa. Mejri, además, habrá puesto seguro de su parte para volver, siendo como es amigo de Donic y madridista confeso, gran aficionado al fútbol. El tunecino no llega como fichaje de campanillas sino de rotación, reserva de Tavares y valioso por su condición de cupo comunitario (cotonou) en una plantilla obligada a un descarte en ACB y Copa por aquello del overbooking de extracomunitarios.

Vuelve como casi todos los que regresan de USA: más cachas y tirando triples, cualidad esta segunda bastante prescindible en un center de 218cms, al menos en Europa. Es de suponer y sobre todo desear que vuelva también con algo mayor conocimiento del juego, lo que condicionó su primera etapa de blanco, tara habitual de los gigantones que, como él, empiezan tarde en el baloncesto, en su caso a los 18. No me detendré mas en su juego, pues es una cara conocida: la madre del cordero está en el rol que asumirá y el efecto dominó que su llegada provoque en la rotación interior.

¿Cómo afecta a Thompkins?

Todos los medios insisten, suponemos que a petición de la fuente (el club), en remarcar que el fichaje de Mejri no implica la salida de ningún jugador de la plantilla, en referencia bastante evidente a Thompkins, en la cuerda floja estos días. Laso ha explicado esta semana que su ausencia en las convocatorias (significativa la de Euroliga, donde no hay limitación por pasaportes) se debe a su bajo estado de forma y para evitar lesiones. Una explicación que chirría con el hecho de que jugase varios partidos de pretemporada (¿entonces no había riesgo de lesión?) o de no estar ni inscrito en ninguna de las dos competiciones, a diferencia de Nakic, que tampoco va convocado. ¿Acaso Ayón no apareció con un sobrepeso de 15 kilos el verano de 2016, como él mismo reconoció después, tras renovar por 7,5M? Cuesta creer que algún kilo de más en pretemporada justifique, ya no dejar fuera de convocatorias, sino ni siquiera inscribir (¿la puerta abierta al despido?) a un jugador que ha dado tres buenos años de basket al club, además de haber sido pegamento en el vestuario. Ojalá sea solo eso, baja forma, y Trey continúe de blanco, pero visto desde fuera y aplicando una mínima lógica uno diría que hay más miga. En un cambio Trey por Mejri el Madrid saldría perdiendo.

Si hacemos caso a la fuente, la llegada de Mejri no amenaza la continuidad de Trey, pero el fichaje supone igualmemte que Mickey pueda y tenga que jugar más tiempo como cuatro. Al menos en los partidos clave de competición nacional, para los que nos habíamos quedado con sólo 3 interiores natos de primer nivel debido a la aritmética de cupos. No incluyo a Garuba ni a Felipe, cuyo papel está en la fase regular ACB.

Quizá esta y no Trey sea la clave de la incorporación de Mejri: que ni ellos mismos se creen lo de Mickey como pívot puro y que la rotación interior se había quedado corta para ACB y Copa. Al final, por mucho que salte, Mickey va tan escaso de centímetros para el puesto que sufre para cerrar el rebote defensivo casi con cualquier par, sin ir más lejos ante Fenerbahce contra Stimac… ¡Stimac! Que pueda hacer de pívot, que puede, no le convierte en pívot.

Por efecto dominó, los minutos de Mickey al cuatro vienen a cerrar la línea argumental de Gabi Deck como ala-pívot, puesto en el que brilló tanto en la final de Supercopa como en el Mundial con Argentina. Laso, sin embargo, le quiere como tres, para apuntalar el puesto a priori más débil de la plantilla, donde además tiene ventaja física para postear y sacar faltas, situación que el Madrid parece buscar con más insistencia este año en los sistemas. Por otra parte, dada la carestía casi crónica de aleros de nivel en el mercado europeo, mover a Deck al cuatro sería estratégicamente cuestionable. Para los que seguís soñando con Juancho, se hace saber que Denver le ha ofrecido extender un año por 4,6M$, lo estipulado en su contrato de rookie. El jugador puede aceptar o declararse agente libre el próximo verano, pero en un escenario así se antoja improbable que su futuro a corto-medio plazo pase por regresar a España

Renovaciones: la inversión más segura en el baloncesto europeo

Facundo Campazzo, Randolph, Rudy, Jaycee Carroll Real Madrid
A estas alturas deberíamos tenerlo asumido: vivimos en un país futbolero, prensa y afición tendemos a juzgar los movimientos de basket desde la perspectiva del balompié, que se juega con 11, España sí es primera división mundial y fichar cada verano es una exigencia. El basket europeo es distinto, somos segunda división y la élite continental es cada año esquilmada por la NBA. En Madrid lo sabemos bien, que hemos visto salir recientemente a dos MVP de la Euroliga, Chacho y Doncic. Por eso, las renovaciones son más importantes que los fichajes y, aunque acaparen menos titulares de prensa y entusiasmo de la grada, suelen a medio plazo dar más dividendos deportivos.

En ese contexto se enmarcan las ampliaciones de contrato de Facu y Tavares hasta 2024, con sensibles subidas salariales a cambio de altísimas cláusulas de salida a la NBA. Llegaron al Madrid como meros proyectos interesantes y el año pasado fueron ya los pilares del equipo, élite continental indiscutible, seguramente los dos mejores defensores de Europa en su puesto y con sensación de margen aún de mejora. Que no jueguen en la NBA es un fallo en Matrix, como el de la mayoría de estrellas de la Euroliga. Con su continuidad, el Madrid se garantiza certidumbre en la confección de plantilla los próximos veranos, pilares entorno a los que construir. Lo cual no significa quedarse parado, que la sección no necesite una progresiva operación renove para reducir la dependencia de los veteranos exteriores: Carroll, Rudy y Llull. Los fichajes de Lapro y Alocén van en la buena dirección, pero pueden haberse quedado un poco cortos, sobre todo tras el escaso rendimiento de las incorporaciones del año pasado, Prepelic y Gabi Deck, a la salida de Luka.

Renovaciones por abrazos

Que el Madrid tenga más cuidado que el Barca con las filtraciones de cifras no significa que las ampliaciones de Facu y Tavares hayan sido baratas, sólo faltaría. Entre los dos juntos cobran menos que Mirotic, lo cual no es difícil, pero igual es mucho, lo que merecen. Lo bueno se paga y no hay por qué avergonzarse. Se avergüenzan los que salvan el culo predicando humildad e inferioridad financiera, que ahora intentan explicar la cuadratura del círculo, haciendo el ridículo público.

Por otra parte, recordemos también que sale siempre más barato renovar que fichar. Por la sencilla lógica de que cuando renuevas a un jugador, especialmente si no termina contrato sino que es la extensión de uno en vigor, como el caso de Facu y Tavares, estás eliminando de la ecuación uno de los principales factores encarecedores: la puja y la competencia. La negociación en este caso es sólo entre dos partes, club y agente, no pudiendo este segundo tensarla blandiendo ofertas de otros equipos.

El fichaje, por ejemplo, de Brandon Davies por el Barca fue un claro ejemplo de exactamente lo contrario. El agente lo ofreció a los cuatro vientos, varios de los grandes equipos de Europa presentaron oferta por él (Madrid incluido, 1.6M/año), siendo el único mérito azulgrana disponer de pulmón financiero como para subir la puja hasta una cifra que nadie pudo igualar. Esa puja, ni qué decir tiene, trae un sobreprecio, es ley de mercado. Es el tipo de fichaje que el Madrid lleva años evitando: la puja abierta en verano por la estrella de moda. O convence al jugador en primavera, antes de que salga a mercado, o que se peleen otros por él.

tavares Real Madrid

El riesgo de las renovaciones largas

Las renovaciones tan largas como las de Facu y Tavares no están exentas de riesgo: si el jugador se lesiona de gravedad y/o se diluye por el camino, te puedes comer un marrón de contrato. Por eso se firman sólo a jugadores con margen de mejora, con bastantes años de basket por delante y, sobre todo, con una profesionalidad, compromiso y ética de trabajo contrastadas. Por ejemplo, Facu paga de su bolsillo desde hace varias temporadas a un dietista personal para controlar el peso, una de sus obsesiones, y cualquiera que siga el Instagram de Tavares sabe que es un viciado del gimnasio, un workaholic, también en verano. Sí, las ampliaciones de contrato implican un riesgo… como lo implica cualquier movimiento. ¿O acaso una renovación corta de un jugador top en Europa no es una puerta abierta a la NBA, o en cualquier fichaje asumes el riesgo de la adaptación del jugador a la ciudad, al vestuario y a los sistemas?

La continuidad, en todo caso, no son solo las renovaciones, es una filosofía de sección, la cristalización de una idea: el proyecto. Es cuidar el equilibrio salarial de la plantilla, para que cada uno cobre según el peso de su rol, o fichar y despedir (Othello) teniendo también en cuenta el carácter de cada jugador, conscientes de la importancia de un ambiente sano en el vestuario.

Proyecto es también apostar por el crecimiento de los jugadores en vez de cambiarlos como cromos, recordemos lo que eran Trey, Taylor, Tavares o Facu a su llegada a Madrid, y es tener paciencia cuando vienen mal dadas, como con Randolph o Rudy, que por distintos motivos tocaron fondo en junio de 2017. En las últimas 4 temporadas, el Madrid ha fichado 11 jugadores por 25 el Barca. Una cifra que puede ser engañosa, pues incluye jornaleros por lesiones. La verdadera diferencia es la estabilidad en la columna vertebral: de esos 11 fichajes del Madrid, solo uno, Randolph, llegó para ser titular de inmediato, si recordáis, a la retirada de Nocioni y con Felipe ya en cuarto menguante. No es el caso de Tavares, hoy titular, que llegó al lesionarse Kuzmic y como reserva de Ayón. El Barca, en cambio, en los mismos cuatro años ha fichado (al menos) a 11 titulares, es decir, que cambia aproximadamente a tres de los cinco titulares cada temporada, que se dice pronto.

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El verano más soso: fichajes que apuntalan pero no ilusionan

Laprovittola y Jordan Mickey presentación Real MadridHe dejado pasar unos días para volver a escribir, todos necesitamos unas vacaciones, oiga, y tampoco sobra un poco de espacio para asimilar los movimientos de verano. Perspectiva. A estas alturas casi todo el pescado está vendido y podemos empezar a recapitular. En la valoración de los fichajes influye sobremanera el contexto y el entorno, porque resulta que los rivales también juegan. Esto es deporte profesional y medirse las colas con el vecino no está mal, de hecho es necesario.

Las incorporaciones del Madrid, Mickey y Lapro, ambos ya presentados, nos hubiesen parecido suficientes y hasta curiosonas el verano pasado, de contención de gasto entre los grandes de Europa, escasos movimientos tectónicos y el Barca todavía a un abismo de distancia deportiva. Pero es que estamos en un verano de vacas gordas, Fenerbahce ha recuperado vigor económico, firmando millonadas a Sloukas y De Colo, además de atar a Derrick Williams por Melli (igual creo que pierde en la ecuación). Los equipos italianos están quemando pasta al calor de una nueva legislación fiscal para extranjeros y, claro, el Barca, rival directísimo en todas las competiciones, que ya ha limado este curso buena parte de la desventaja deportiva que arrastraba y que ha armado la que seguramente sea la plantilla más cara de la historia de la Euroliga.

En el otro lado del cuadrilátero quedaría el Madrid, que básicamente mantiene potencial de plantilla, siendo renovaciones los principales movimientos del verano, que despiertan por definición menos ilusión que los fichajes, aunque a la larga suelan funcionar mejor. Retener a Tavares, Causeur y Taylor nos hace objetivamente más fuertes, piezas clave en esa cosa que apenas aparece en la estadística pero gana títulos y que se llama defensa, a la última final ACB me remito. Se ha vuelto a primar el proyecto, la estabilidad, la coherencia, todo suena muy razonable… Pero habrá también quienes vean el vaso medio vacío y no les faltará algo de razón, que argumenten que mejor renovarse mientras aún ganas y que el club ha adolecido de ambición este verano, con el foco puesto en el equipo de fútbol, con más urgencias que el de basket. No seré yo quien lo rebata.

Fichar planes B

Las dos únicas incorporaciones (y no esperaría más, salvo sorpresas en las cesiones y los descartes NBA) no dejan de ser planes B, digamos que Laprovittola y Mickey muchas camisetas no van a vender en la tienda de Padre Damián. La idea inicial del club para sustituir a Ayón era Brandon Davies, pero el Barca puso sobre la mesa un salario sensiblemente superior (no menos de 1,7M de euros netos anuales), cifras de pívot titular a las que el Madrid ni podía ni debía llegar, habiendo ya apostado con toda lógica por Tavares como referente. Nada que reprochar, ley de oferta y demanda, el Barca tiene más pasta que nadie este verano.

Jordan Mickey es ante todo un proyecto, cumplió 25 años la semana pasada (nueve menos que Ayón). Era la mejor opción en el mercado en ese perfil con el dinero disponible, gran temporada debut Euroliga y margen aún de mejora. Sin duda pasa el corte por nivel, pese al mencionado déficit de centímetros, ahora bien, tomando como referencia la evolución de los americanos en el Madrid de Laso, no contaría con ver su mejor versión este primer año, de hecho es probable que durante un tiempo echemos de menos a Ayón (normal por otra parte, que ha sido muy grande).

¿Ser plan B convierte a Laprovittola en un mal fichaje? En absoluto, de hecho supone una mejora indiscutible respecto a Pantzar, al que sustituye. Su nivel real en un grande de Europa es una incógnita: patinó en Baskonia, aunque ha crecido mucho desde entonces. Sea como fuere, seguro que ayudará a cubrir una carencia del equipo, la de un tercer generador fiable desde bote, reduciendo la dependencia de Llull, que se volvió angustiosa por momentos el pasado curso.

En una temporada de 85 partidos hay minutos y balones para todos, y seguramente al propio Llull le ayude saberse con red de seguridad para reducir su ansiedad y reinventarse desde un rol de menos responsabilidad. Laprovittola, cuya adaptación al vestuario suponemos inmediata, apadrinado por Campazzo, es un fichaje impecable tanto desde un punto de vista táctico como financiero: 200k de ‘propina’ a la Penya más un salario alrededor del millón anual bruto por el último MVP de la Liga ACB.

¿Cuál es el ‘problema’ entonces? Pues la sensación lícita del aficionado de lo que podía haber sido y no fue, en un verano en que el mercado continental ofrecía jugadores de mayor dimensión en ese puesto. De Colo estuvo a tiro pero se escapó por dinero y a Chacho la directiva no le perdona su espantada hace 3 años, decisiones en las que han pesado también las esperanzas depositadas en Alocén a medio plazo y el respeto al equilibrio salarial en la plantilla, reconociendo a Tavares y Facu como jugadores franquicia. Lo dicho, todo muy razonable, pero la ilusión del aficionado no atiende a argumentos racionales.

Gracias ‘Titán’, bienvenido Jordan Mickey

Jordan Mickey Gustavo Ayón Real MadridSe nos va el Titán, amigos. Se marcha con los deberes hechos y un palmarés escandaloso: en sus 5 años de blanco, casi siempre como titular, ha ganado 2 Euroligas, 4 ligas ACB y 3 Copas del Rey. No es el más carismático, ni un portento técnico, pero tampoco me tiro a ninguna piscina si digo que es uno de los mejores centers que ha vestido esta camiseta, así lo avalan los resultados colectivos y la estadística individual. Es el prototipo de pívot moderno: dinámico, con buenas manos, criterio pasador y más recursos en 2×2 que en 1×1. Llegó al Madrid por la insistencia de Laso, en cuyo sistema encajó como un guante, y también, recordemos, gracias al Barca que, en uno de esos errores estratégicos que han marcado la historia reciente del Basket español, malvendió sus derechos al rival directo.

Cabe aclarar que finalmente la salida de Ayón no se debe a una cuestión económica (que no acepte una reducción salarial), ni tampoco deportiva. Su declive defensivo es innegable y ha perdido protagonismo en favor de Tavares (ley de vida), pero seguía siendo un pívot reserva de muchos quilates en la Euroliga, encima ahora con pasaporte español. Se va porque así lo desea: tiene 34 años, nada que demostrar, la vida arreglada y quiere residir cerca de su hijo, seguramente también intentar carrera en la política mexicana. En sus propias palabras: “Tengo un hijo de siete años que me pide que lo vea los fines de semana y no es lo mismo traerlo en un vuelo de 12 horas que si estoy en EE UU, a una distancia de sólo dos, o cuatro como mucho”. ¿Quién se lo puede reprochar?

“No quiero modificar los tiempos del club”

Desde esta tribuna criticamos hace 3 años que Ayón marease al club durante meses en las negociaciones para su renovación. Y desde esta tribuna hoy se le agradece que esta vez haya ido de cara. Podría haber vuelto a torear al club, dejándolo como plan B medio verano mientras se daba una oportunidad de regreso a la NBA, el Madrid le habría esperado. Pero ha elegido salir como un caballero: “No quiero modificar los tiempos del club, que no fiche a otro jugador por esperarme”. Bien, Titán. Así, sí.

El Madrid lleva bastantes semanas trabajando en su reemplazo. Sabemos que se pujó por Brandon Davies, muchos medios grandes llegaron a anunciar el acuerdo, y aquí que nos hicimos eco, pero se metió de por medio el Barcelona con una oferta económica bastante superior, que el Madrid ni pudo ni quiso igualar. El pívot titular es Tavares y, por una cuestión de equilibrio salarial en la plantilla, no tiene sentido tirar la casa por la ventana por un reserva. Sonó también Ekpe Udoh, interesante por su pasaporte Cotonou (nigeriano), pero a las dudas sobre el estado de sus rodillas se sumó el precio, de nuevo, de pívot titular, al entrar en la puja los grandes de Europa.

Mickey, un 4 y medio

Y es así como se llega a Jordan Mickey, que salvo contratiempo será el sustituto de Ayón. Tengo bastante cariño al Jimki, de mis años en Moscú, y he seguido bastantes partidos del equipo este año. Conclusión: Mickey ha sido constante, cada mes era mejor que el anterior, tiene solo 24 años y el Madrid ha recibido informes muy positivos sobre su ética de trabajo (lo de fichar por los vídeos de YouTube pasó a mejor vida). Jimki ha sido su primera experiencia en basket FIBA y sus promedios son de notable alto: 14,2 puntos y valoración 15,2 en Euroliga. Si bien hay que ponerlos en el contexto de una temporada difícil en Jimki, de muchas lesiones y balance 9/21.

¿Su juego? No destaca especialmente en nada, pero hace de todo un poco, parecido a lo que decíamos de Ayón a su llegada. Mickey es un sólido rebotador, manos correctas, puede abrirse a tirar de media y larga distancia, y pese a su aspecto algo achatado cuenta con muelles para jugar consistentemente por encima del aro. Tiene nivel para el Madrid, su edad y adaptación al basket FIBA son esperanzadoras, mi única reserva viene por la altura, 203cms con zapatillas, o sea, ciertamente más bajo que Randolph y Trey. ¿Le alcanza para emparejarse a los Vesely, Milutinov, Gudaitis, Poirier, Tomic y compañía? Más que como un cinco, le veo como un cuatro y medio, y siendo generosos. No descartaría que Thompkins jugase más minutos de falso center el próximo curso, una variante que Laso ya ha utilizado puntualmente esta temporada con resultados correctos. Sea como fuere, Mickey es un fichaje interesante, dada la masa salarial disponible y lo que había en mercado. A falta de confirmación oficial, sea bienvenido.

Afinado desde los primeros acordes

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Suena un poco mal decirlo, pero la lesión de Thompkins (tranquilos, no es grave) está resultando mano de santo para el Madrid, una ventana de par en par en un tramo intrascendente de curso que está aprovechando Randolph para reengancharse al equipo. Son ya cuatro partidos oficiales, dos de Supercopa y las dos primeras jornadas ACB, podemos empezar a hablar de tendencia: promedios de 12 puntos, 58% de campo y 14,5 de valoración. Y no me refiero a una versión de aprobadete, que igual mejoraría a su 2017/18, sino que empieza a asomar el Randolph de Eslovenia, involucrado en defensa y abriendo el campo en ataque (clave con Tavares) con una selección razonable. Hago hincapié en esto último por el contraste con sus tiros en escorzo porque-yo-lo-valgo que nos regaló el curso pasado (3/15 en playoffs ACB).

Estuvo Antoñito tórrido ayer en la cómoda victoria en Valencia, 14 puntos y 9 rebotes, +16 el equipo en sus minutos en pista, faceta en la que sólo hace unos meses solía estar en negativo. Repetimos que debe confirmar sensaciones cuando mermen sus minutos a la vuelta de Thompkins, pero lo enseñado hasta la fecha da para ilusionar, bien podría ser involuntariamente el mejor fichaje de este verano. No hay necesidad de edulcorar la historia, si no salió fue porque nadie se hizo cargo de su sueldo. Alguno ahora se debe estar arrepintiendo…

Destaco a Randolph por la novedad, pero en realidad para nivelazo el del equipo, que rozó por momentos la excelencia en la Fonteta, fluido en ataque y con un tercer cuarto defensivo para enmarcar (sólo 5 puntos encajados), pese a la ausencia de Taylor, que sumar a la de Ayón y a la mencionada Trey. Soy de memoria frágil, pero no recuerdo en la era Laso un comienzo de temporada a semejante nivel, tan afinada la orquesta recién empezado el concierto, a lo que imagino que ayuda un verano sin torneo FIBA (Rudy y Llull como termómetros).

Deck, como un veterano

El de Mahón, errático ante Tenerife, dio una exhibición en Valencia, incluida una ráfaga de triples que levantó el ‘ooohh’ de la grada (¡la Fonteta!) y una dirección magnífica (6 asistencias por 0 pérdidas). Campazzo parece como deslumbrado por este comienzo de curso de Llull, no es que esté jugando mal, pero sí está siendo menos protagonista de lo que llegó a ser el curso pasado y de lo que suponíamos por la pretemporada, aunque igual repartió 9 asistencias desde la banca, que se dice pronto. Su compatriota, Pichichi Deck, ha encontrado pronto su sitio. Parece que llevase una década jugando en Europa, es lo que tienen los jugadores de carácter: 10 puntitos a Valencia, el cabrón encuentra siempre algún camino al aro y carga con fe el rebote de ataque. 23 años tiene, hay alero para rato.

De los exteriores brillaron esta vez Causeur y Rudy, otro día serán Prepelic y Carroll, recién renovado este último por un año, según cuenta Calabrés. En algún momento levantará el pie del acelerador, que son ya 35 palos, pero su rendimiento justifica por ahora con creces esa ampliación, sobre todo tras un pletórico curso pasado. No olvidaremos aquel segundo partido en OAKA…

En tiempos de vacas flacas, proyecto y cantera

Pablo Laso y Florentino Pérez
El Madrid atraviesa a nivel de club un tiempo de estrecheces económicas, digamos al menos que las vacas gordas y los fichajes galácticos quedaron atrás. Negarlo sería de necios, en vista de la desinversión de dos años a esta parte en el buque insignia , el equipo de fútbol, basta comparar el gasto en fichajes respecto a años anteriores y a rivales directos. La obra prevista en el Bernabéu, que se adjudicará en 2019 y rondará los 400 millones , tras una serie de modificaciones en el proyecto para contentar al Ayuntamiento, es uno de los motivos de la política actual de contención.
En la sección humilde los efectos de esa desinversión son más suaves, en lo que se refiere a potencial del roster. Por una parte, porque el gasto en la plantilla, si excluimos la millonada en primas que ha costado el doblete (entre 6 y 9 millones, según mis fuentes), apenas ha variado en los últimos años, sin los dispendios de otros en transfers e indemnizaciones. En el contexto actual del basket europeo, con la devaluación de la lira turca y la timidez del CSKA , mantener el presupuesto alcanza para resistir en la élite si haces bien las cosas. Una lógica que no aplica en la misma medida al fútbol, cuyo mercado asiste a una fuerte inflación, empujado por Barca y PSG.
Por otra parte, desde la contención y la estabilidad presupuestaria, el Madrid de basket se ha basado en tres factores principales para no perder competitividad: la continuidad en banquillo y despachos, el tino en los fichajes de jugadores sin cartel (ni sueldo) de estrella y la aportación de la cantera. Con esa receta ha logrado la sección enjuagar, recordemos, bajas muy sensibles los tres últimos veranos, a saber, la salida de Chacho a la NBA, la lesión de Llull para casi un año y este julio la marcha de Doncic, tres de los últimos cuatro MVPs de la Euroliga, ahí es nada.

La marcha de Rodríguez se tapó con cantera (Luka), la lesión del menorquín, confiando en uno que ya estaba (Facu) y la de Doncic, apostando por la recuperación de Llull y en menor medida por la evolución de dos fichajes a priori sin relumbrón, como Deck y Prepelic.

En realidad, si uno revisa las 7 incorporaciones del Madrid de basket desde junio de 2017, su caché y el ruido e ilusión que generó su llegada, tanto en afición como en prensa, no pareciera que habláramos del vigente campeón de Europa. Sólo dos de esos siete tenían experiencia Euroliga previa, Causeur y Kuzmic, y sólo uno, Tavares, fichó con un salario bruto superior al millón de euros…
– Chasson Randle, D-League
– Melwin Pantzar, canterano
– Fabien Causeur, Brose Bamberg
– Gabriel Deck, San Lorenzo
– Prepelic, Levallois, agente libre
– Kuzmic, Estrella Roja
– Tavares, D-League
Por comparar, de los 14 fichajes del Barça en el mismo periodo, 9 firmaron por más de un millón anual de salario bruto y 11 tenían experiencia Euroliga previa, todos menos Pustovy, Smits y Reynolds.