La clandestinidad que es y que fue

La Copa ULEB era una basura el año pasado cuando la ganó el Real Madrid y lo ha sido también este curso que la ha ganado el Joventut. La Penya no se ha enfrentado ni a un solo rival de nivel Euroliga (el suyo) en toda la competición. Ni el Pamesa (7º ACB), ni el Girona (8º ACB) ni, mucho menos, el Galatasaray merecen tal consideración. Una categoría que quizá, puestos a comparar, sí alcanzasen dos rivales del Madrid el año pasado, el Unics Kazan de Stombergas y los gemelos Lavrinovic, y el Lietuvos Rytas, líder esta temporada de su primer grupo de Euroliga por delante de Maccabi y Unicaja.

El premio que concede la ULEB de una plaza para la Euroliga se antoja excesivo. En la Copa del Rey de Vitoria el Joventut eliminó en tres días a dos rivales ‘nivel Euroliga’, el Real Madrid y el Tau. La Copa no necesita de atajos ni de bonos descuento, el prestigio se lo da el nivel de los participantes.

El interés general, ese amigo recurrente

¿Televisión? TVE no retransmitió la ULEB el año pasado. ¿Interés general? Bajo ese criterio se puede considerar más relevante, por ejemplo, la vuelta de la semifinal de Liga de Campeones de balonmano, que también se jugaba el domingo, y en la que el Ciudad Real se clasificó para la final.

¿Realmente se imaginan a TVE cambiando su programación para hacer hueco a los (infumables) siete partidos de la F8 de la ULEB? Competición sin pasado, un pabellón vacío y contendientes desconocidos, unos ingredientes de primera. Recordemos que esta temporada un Pamesa-Unicaja de ACB en La2 de TVE cosechó un humillante 1,8% de share. ¿Por qué iba a tener más audiencia un, por ejemplo, Pamesa-Joventut de cuartos de ULEB un viernes a media tarde?

El baloncesto por televisión en España no interesa. Sólo tres excepciones lograrían audiencias competitivas: 1) selección nacional en un gran evento, 2) una final Madrid-Barça, 3) Gasol jugando con los Lakers una final NBA contra Boston. Ya sin cifras competitivas, las audiencias ACB-Euroliga las ‘salvan’ el Real Madrid y el Barcelona, que absorben seguidores del fútbol.

En cuanto a masa social-audiencia potencial, podrían ir después en la lista el Unicaja, el Estudiantes y el Tau, aunque a bastante distancia. El viejete de Extremadura que enciende la tv quiere ver al ‘Madrí’ de fútbol, en su defecto, unos de baloncesto con la misma camiseta le pueden hacer el apaño en una tarde sin toros. Ricky Rubio… nunca lo oyó mentar.

El año pasado laSexta compró los derechos de la final (Madrid-Lietuvos, pabellón lleno, verse la foto), también los del Eurobasket, junior y senior, y muchas cosas más. Es una empresa privada que pone pasta en función de la rentabilidad del producto. El año pasado la puso, este año no. Por algo será…

ACB – NBA: Un despacho con vistas

1) Designaciones emotivas

Todo el público es entrenador cuando ve un partido de baloncesto. Su labor se sigue con lupa y se critica con ligereza por aficionados y prensa. Es higiénico, gratis y entretenido. Ya se sabe, es más fácil echar a uno que a 12. Tomando ese argumento, hay otro empleado, que también viste traje y corbata, que tiene tanta culpa o más de lo que sucede en la arena. El director deportivo o ‘general manager’ (el título fluctúa según la entidad). Qué pocas veces el aficionado se gira al palco. Qué bien se vive fuera de la primera línea de fuego del ‘populaccio’, rindiendo cuentas de vez en cuando a la junta directiva de turno, unos tipos aseados e importantes, pero que de baloncesto entienden poco. Ahora se llevan las designaciones emotivas, es decir, que el director deportivo sea una vieja gloria de la canasta, el tributo a una birllante trayectoria como jugador en el club. Un despacho con vistas y un traje que cae grande.
– «¿Pero si no ha hecho otra cosa en la vida que jugar al baloncesto?»
– «Bueno, a todo se aprende».
.
A Plaza le han llovido palos por la euro-eliminación del Madrid… ¿quién se acordó Herreros y Antonio Martín? Ellos fueron los iluminados que cambiaron a Marko Tomas por Pelekanos y rompieron el cerdito para traer a Papadopoulos («para recuperar la grandeza en Europa»). A Ivanovic le largaron en el Barça… ¿y por qué no a Savic? Él, que llegó de Bolonia con credenciales, fue quien decidió dar el mayor sueldo de la ACB a Ersan Ilyasova, quien llenó los bolsillos a Kasun o quien consintió la cesión de Marc Gasol. Hay excepciones, claro (Villacampa), pero son las menos. En realidad hay un caso peor, el del hijo o el yerno del jefe que acaba de terminar la carrera (típico en la NBA)…

2) De oídas
Cruzemos de acera. Algún que otro periodista español se ruborizó recientemente con unas declaraciones de Chris Wallace, ‘general manager’ de Memphis (por cierto, dedazo de la época Jerry West). Con indirectas propias de político de trinchera dejó entrever que los Grizzlies no tienen mayor interés en renovar a Navarro. Con Rudy Gay y Mike Miller más, previsiblemente, algún ‘rookie’, dan por cubierto el juego exterior. Se sabe que los dueños de Memphis son rácanos, no querrán gastar más en el perímetro. Puede tener cierta lógica. Hubo otro detalle en la entrevista que no la tuvo, pero pocos se hicieron eco.

Seguro que este Chris Wallace tiene un señor sueldo. Desayuna copos de avena, se enfunda un traje italiano y conduce su Lexus hasta la oficina, donde abre el correo con parsimonia. Los días de partido va al FedEx Forum, donde saca el ‘genlteman’ que lleva dentro y prefiere no enterarse de que el pabellón parece una biblioteca, vacío y en silencio. El pasado 1 de febrero, Wallace traspasó a su jugador franquicia a cambio de nada, más los derechos de Marc Gasol. Sí, el hermano grandullón fue supuestamente la clave oculta de la operación, el as bajo la manga, según nos desvelaron algunos periodistas muy entendidos. Dos meses después, preguntado por el pívot de Akasvayu, Wallace responde con naturalidad: «No le he visto jugar nunca, pero dicen que es muy bueno»…
(añadido. 10 días después de publicar este artículo, Chris Wallace viajó a Turín para ver en directo a Marc en la F8 de la ULEB. Allí afirmó que le vé «preparado». Se cumplían dos meses y medio del traspaso).

NBA – De buenos y malos

Prefiero las películas en las que los malos tienen un trasfondo y los buenos defectos. Me resultan creíbles y me llegan más. Pero, por lo visto, siguen siendo las historias maniqueas las que venden. Entiendo como culebrón un serial de capítulos diarios, cuyo interés se retroalimenta en personajes presentados planos, previsibles y transparentes. Así es como los medios españoles venden la competencia por el puesto de base en Toronto Raptors.

En la mayoría de los casos se trata de simple afinidad por el producto nacional, «periodismo de bandera». Pero hay otro supuesto algo más sutil que sólo se percibe desde dentro: cuando el trato profesional del periodista con el jugador cruza la línea de la amistad, la imparcialidad se pierde. Independientemente de sus virtudes baloncestísticas y personales, los papeles están concedidos. Calderón es el bueno y TJ Ford el malo. En papel secundario, Sam Mitchell, «el cómplice». A tenor de los datos de lectores, el culebrón vende, y por lo tanto se perpetúa. Sirva como botón de muestra un rápido resumen de prensa de marca.com en el último mes.
– 5/04/08 – Titular – «Una pérdida de TJ Ford da el partido a los Bobcats». Sí, y había repartido 14 asistencias, perdido sólo 3 balones y acertado el 50% de sus tiros. Bastante más de lo que hizo Calderón aquella noche. http://www.marca.com/edicion/marca/baloncesto/nba/es/desarrollo/1108439.html
– 3/4/08 – Titular – «Las estadísticas dan la razón a Calderón». Subtítulo: «Con él en pista los Raptors ganan y con TJ Ford, pierden». En el interior de la información: «El debate se ha abierto en Toronto y en el baloncesto español. Cuando está Ford en cancha, (su valoración es) un terrible -11. Los números cantan». http://www.marca.com/edicion/marca/baloncesto/nba/es/desarrollo/1107428.html
– 29/3/08 – Titular – «Calderón y sus amigos». En el interior de la información: «Calderón es un muy buen tío y un compañero excelente. De la actitud de TJ Ford no va a salir nada bueno. Es un sacrificio que José tiene que hacer, porque si no lo hace él, Ford no tiene intención de ceder por el bien del equipo». http://www.marca.com/edicion/marca/baloncesto/nba/es/desarrollo/1105743.html
– 29/3/08 – Titular – «TJ Ford: Ser suplente no es mi estilo». En el interior de la información: «Ford va camino de hacer muchos amigos. Utiliza un lenguaje desagradable y centrado en sí mismo, muy diferente al de Calderón». http://www.marca.com/edicion/marca/baloncesto/nba/es/desarrollo/1105730.html
– 28/3/08 – Titular – «Colangelo insinúa que TJ Ford podría dejar los Raptors en verano». En el interior de la información: «Ford ha perdido el respeto de sus compañeros y entrenadores por su mala actitud. Sam Mitchell, sobre Calderón: Mi respeto hacia él ha traspasado el techo». http://www.marca.com/edicion/marca/baloncesto/nba/es/desarrollo/1105338.html
– 13/3/08 – Titular – «Los Raptors juegan mejor con Calderón solo al timón». En el interior de la información: «Estos datos hacen crecer aún más la controversia sobre si a Toronto le viene bien un jugador como TJ Ford». El único ladillo del texto se llama: «Balance negativo con Ford». http://www.marca.com/edicion/marca/baloncesto/nba/es/desarrollo/1099857.html

ACB – La segunda primavera de Raúl López

Si una tarde de verano de 1998 vieron la final del Mundial Junior (Portugal) y apagaron la televisión hasta el pasado domingo, no se extrañarían de asistir a semejante clínic de baloncesto como el que Raúl López impartió ante Akasvayu en Vistalegre. Pero en los años que mediaron desde aquel oro de Lisboa, las lesiones no respetaron al jugador de Vic, su rodilla se rompió una y otra vez, lastrando su progresión. Desde entonces, nombres de otros grandes directores han emergido en nuestro baloncesto eclipsando su figura (Calderón, Sergio Rodríguez, Ricky Rubio), dejando atrás los días en que a Raül se le comparaba con el mismísimo Corbalán.

Se formó en Badalona y en julio de 2000 el Real Madrid desembolsó por su traspaso 300 millones de las antiguas pesetas. El único galáctico de la era Florentino en la sección de baloncesto. Una lesión (la primera importante), el co-protagonismo con Djordjevic, la rigidez de los sistemas de Scariolo y la pronta marcha a la NBA dejaron ‘a medias’ a los aficionados blancos. En Utah tuvo al mejor maestro de baloncesto posible, John Stockton, pero fueron los cursos en que el infortunio más se cebó con sus rodillas. Su fragilidad no tenía cabida en la NBA, así retornó a España en 2005. Raül ya no estaba de moda.
.
Vuelta a Europa
Una temporada de ni fú ni fá en el nuevo rico Akasvayu Girona (su nombre ni sonó para el Mundial de Japón’06) y vuelta a la capital, donde había dejado una ‘deuda’ pendiente con el club y su afición. Fue el abanderado en pista del proyecto Plaza en sus incios: transiciones cortas y circulación solidaria. Sus primeros partidos evocaron la magia olvidada, haciendo fluir la maquinaria blanca en cotas de excelencia no conocidas en años. Pero la campaña se le hizo larga, perdió la frescura física y mental, y su magnífica puesta de largo se diluyó en la vorágine de la temporada. Pocos cuestionaron su ausencia en la lista de Pepu para el Europeo, a pesar del pobre año de Sergio Rodríguez.

El comienzo de la presente campaña apuntaba las mismas coordenadas: co-protagonismo con Tunçeri alternando claroscuros. Sin embargo, algo ha cambiado en el último mes para Raül López. Dirige con la clarividencia que se le supone, rompe en penetraciones y encesta desde el exterior. Además, se ha destapado en una nueva faceta: como jugador de finales de partido, el que pide la bola que quema. La pelota está ahora en el tejado de Pepu. Calderón es base titular sin discusión. Sergio Rodríguez dificilmente irá si no juega en su equipo. Ricky aportaría defensa y dirección, aunque le faltaría experiencia y algo de tiro exterior. Cabezas es intensidad y experiencia. Raúl, la creatividad. Puede que sólo sea un buen momento de forma, que como viene se vá, pero reconforta comprobar que el talento puede volver a florecer. Es primavera.