Campeón de la fase regular ACB, ¿favorito al título?

Llega a término la fase regular ACB, el oasis de la temporada del Real Madrid, un motivo por el que sacar pecho cada fin de semana, aunque sea al menos un poco. El primer puesto y, sobre todo, el escandaloso balance con solo dos derrotas (a falta de visitar Málaga el domingo), tienen mucho mérito en un año tan complicado, de lesiones y fugas, y habla muy bien de la regularidad y compromiso del grupo.

Siendo honestos, habla también del desequilibrio de nivel en la competición, a la que bien le sobran tres equipos: los 19 de este curso han sido un disparate. Habrá quien se me ofenda al leer esto pero, visto desde fuera, que el peor Madrid en al menos un lustro firme balance 33-2 no habla demasiado bien del nivel de la liga.

Y conste que lo dice uno al que le encanta la ACB, como concepto, ver cada otoño la evolución de la chavalada y de los recién llegados, tertulianear con Luis Hidalgo y apostarme con la cuadrilla cenas a la Supermanager. Pero que me encante a mí, un freak, no quita que resulte difícil vender al aficionado medio al deporte el interés de una fase regular a 36 jornadas sin apenas nada en juego.

Sí, sin apenas nada en juego, y este año menos que nunca. Todo el esfuerzo del Madrid desde septiembre, que le ha costado quemar a minutos y partidos a Thompkins y Tavares, cuyas consecuencias vemos ahora, tiene como única recompensa la ventaja campo en una final a 3 partidos sin público. Pobre cosecha para tanta siembra.

Poirier, la mejor noticia

A pesar del balance galáctico en fase regular, conviene ser realistas: el Madrid no es favorito al título. A la baja de Randolph y las fugas de Facu y Deck, hay que sumar para los playoffs la ausencia por lesión de Thompkins, que jugó cojo perdido la serie contra Efes y ahora pasa por el quirófano. Una baja que deja en cuadro la pintura y compromete las opciones de sorprender al Barca. Imposible no es, faltaría más, ya se logró la machada en el Palau hace un mes, pero tampoco es la opción a la que apostaría mi dinero. El Barca no tiene ni un solo lesionado o fuga en su plantilla de 15…

La mejor noticia en la capital de las últimas semanas es ver cómo Poirier empieza a carburar, un auténtico ventilador de estadística, pendiente de pulir detalles atrás. Ha llegado finísimo de forma física y la baja de Tavares le ha facilitado el protagonismo y los minutos para acelerar su adaptación.

¿Recambio por Trey?

De cara a los playoffs, somos los que estamos, y lo digo porque descarto casi completamente la posibilidad de que el Madrid incorpore en recambio por Trey. Para fichar un parche-temporero sin garantías, es preferible tirar con lo que hay, y la mejor y casi única posibilidad de una incorporación con potencial a medio plazo era Yabusele, el emergente alapívot culopollo del Asvel, a quien el club había apuntado ya la matrícula para suplir a Garuba la próxima temporada.

Pero no es una operación sencilla, ni ahora ni en verano. No solo porque Asvel esté inmerso en la recta final de la fase regular de la liga gala (‘solo’ es tercero), con los playoffs aún por delante, y entenderéis que no ponga una alfombra roja a la fuga de un titular en el fragor de la batalla. Es que además, según informa Encestando, la prioridad en verano del jugador (uno más) es intentar regresar a la NBA, por donde ya pasó sin pena ni gloria entre 2017 y 2019 (Boston Celtics). Dado que hasta agosto no se abre el mercado en EEUU, no sería hasta bien entrado ese mes, con la pretemporada en España ya empezada, que el Madrid sabría si Yabusele es o no ‘fichable’.

Un escenario de incertidumbre que de entrada echa por tierra la opción de su fichaje… o no. Las coordenadas de mercado este verano son muy particulares y hay que adaptarse. Poder esperar es una ventaja. El Madrid ya tiene a Thompkins y Vukcevic en ese puesto, más Randolph cuando vuelva y según vuelva, eso significa menos urgencias y que la expectativa de esperar hasta agosto para pescar entre las sobras del mercado NBA no sea dramática. Una situación opuesta a la de Fenerbahce, otro de los interesados en Yabusele, que busca ala-pívot titular y difícilmente puede permitirse esperar hasta agosto sin garantías.

Y opuesta también a la del propio Madrid con el puesto de base, en el que sí que tiene muchas urgencias para el verano de una remodelación total, y no puede arriesgarse a esperar hasta agosto sin garantías, por eso apuesta por una estrategia de pájaro en mano: HeurtelPierria.

Eliminación con honores

Visto en diferido el partido de Estambul anoche, que me tocó mesa electoral… Resultó el más nivelado de la serie, con el Madrid compitiendo, esta vez sí, de poder a poder. Apareció al fin Laprovittola, perdido desde el primer partido, y Tavares pudo jugar, aunque mermadísimo, para echar al menos una mano.

Pero se ve que el equipo había gastado toda la estrella en los dos finales apretados de Goya y la moneda esta vez salió cruz: el triplazo de Kruno Simón deja al Madrid en la orilla de la F4 tras una semana remando, si bien no borra cierta sensación de orgullo por el coraje y amor propio con el que ha competido en circunstancias tan adversas, es decir, en franca inferioridad baloncestística. Prefiero no acostumbrarme a la derrota, pero esta ha sido una con honores.

Paradójicamente el equipo, pese a la eliminación, sale en cierto modo reforzado de la serie, aunque sea anímicamente: se presentó como un corderito camino del matadero y ha llevado al límite (último minuto del 5º partido) al que seguramente sea el mejor equipo de Europa a día de hoy. Al otro que podría serlo ya le ganó en el Palau hace tres semanas, también en cuadro. De paso, la serie ha consagrado a Garuba en la élite continental y nos ha descubierto a Tyus como activo al menos útil de la rotación. Ya no hay tantas risas con él: ha cumplido dentro de sus enormes limitaciones, sobre todo atrás, muy útil en los missmatch defensivos contra los pequeños de Efes.

Lo que resta de temporada

Este cambio de dinámica abre un pequeño rayo de esperanza para lo que resta de temporada del Madrid, la posibilidad de rascar algo, al margen del hito estadístico de certificar el mejor balance histórico de un equipo en fase regular ACB, que lo tiene en la mano a falta de solo tres partidos.

El cambio de formato de los playoffs ACB, con la final al mejor de 3 partidos en vez de 5, la aportación potencial de Poirier (aún acoplándose), más la recuperación física de Tavares y Trey, abren una ventana de oportunidad de cara a una hipotética final ACB contra el Barca.

Ahora bien, y a riesgo de ser aguafiestas, la dignidad de la derrota contra Efes no debería privarnos de hacer una crítica constructiva, una vez finalizada la participación del Madrid en esta Euroliga, la competición en la que juega contra sus iguales y por la que principalmente debemos medirle. Y la temporada, reconozcámoslo, ha sido bastante pobre, entrando de milagro en top8 y fuera de la F4 por primera vez desde 2016. Una visita al dentista como aficionado, entre las carencias propias de la plantilla, las fugas a la NBA, las lesiones y la imposibilidad de asistir al pabellón. Ya dedicaré un texto a analizarlo más tranquilamente, bajando al detalle, pero de entrada ya os digo que no, no seré yo quien eche de menos esta Euroliga blanca.

5 claves para que el Madrid plante cara al Efes

¿Puede el Madrid ganar la eliminatoria? Puede. Que no sea el favorito, que no lo es, no significa que no tenga opciones. El fichaje de Poirier (esperanzador su debut ayer) y, sobre todo, las victorias en Estambul y el Palau, han cambiado el estado de ánimo de la parroquia. Pero la parroquia no juega y su estado de ánimo tampoco, Poirier lo verá vestido de calle y Deck desde América.

En mi humilde opinión, Efes es el favorito, no solo en la eliminatoria, sino a ganar esta Euroliga, pese a ese tercer puesto en fase regular, fruto de un mal arranque de curso, con Larkin de baja. Fue finalista en 2019 y de largo el mejor equipo de la competición en 2020: balance 24-4 hasta la pandemia. Además, cuenta con el mejor backcourt de Europa, ese Micic-Larkin, el puesto que en mayor medida decide los títulos en el basket FIBA actual.

Pero Efes no es imbatible, ya le ganó el Madrid en navidad a domicilio, sin Llull y con solo 6 minutos de Tortuga. Aquel día los turcos se quedaron en 65 puntos, en una velada aciaga desde el triple (7 de 31). Un escenario difícil de repetir en su actual estado de forma, sobre todo en una eliminatoria a cinco partidos, pero que igualmente nos da algunas pistas sobre el camino a seguir.

Entonces, ¿qué necesitaría el Madrid para batirles?

1) Que Lapro siga de dulce

Con Llull y Alocén mermados físicamente, el argentino es la mejor baza para tapar el boquete que dejó en su día Campazzo en la dirección y que tantos quebraderos de cabeza ha traído durante el curso. Laprovittola está pletórico de confianza, modo Joventut: acertado en el tiro exterior y eligiendo bien con el balón en las manos, su ratio de asistencias/pérdidas ha mejorado ostensiblemente. Todo lo que esperábamos de él a su fichaje y no ha sido durante casi dos años.

Un momento de forma que seguramente no le valga continuar de blanco el curso próximo, pero sí unos pocos cientos de miles de euros anuales extra en su siguiente contrato en algún club Euroliga. Y yo me alegraré porque, pese a su rendimiento decepcionante, ha aguantado estoico el sainete del verano pasado, cuando el club vetó su salida a PAO tras haberle pedido que buscase destino, y después ser el punching ball de la afición para descargar frustraciones.

La pregunta, de cara a la serie con Efes, es en qué medida es capaz de mantener en el tiempo este pico de forma y frente a los mejores de Europa en el puesto, que le van a exigir mucho atrás, que no es precisamente su fuerte. Creo que se ha ganado el beneficio de la duda, y eso ya es más de lo que teníamos hace solo 15 días.

2) La aportación de Trey

Garuba está en el mejor momento de su carrera hasta la fecha, toma buenas decisiones en ambos aros y empieza a ver los frutos de su trabajo en el tiro: 6/11 triples en los tres últimos duelos. Pero igual necesitamos a Trey, su experiencia y su IQ en pista son capitales en estos duelos de máxima exigencia.

Fue el mejor en la derrota contra Efes en Goya hace menos de tres semanas, el sostén ofensivo (19p) durante esos tres cuartos que aguantó el Madrid en partido. Regresó ayer después de tres jornadas de baja por problemas de rodilla, pero su estado físico y de forma dista de ser óptimo. Sin él a un nivel aceptable, aunque sea en papel secundario, difícilmente alcanza, máxime sin el comodín de Tortuga Deck. Vamos peladísimos en la pintura como para pasar sin alguno.

3) Barro y triples

Los turcos tienen el mismo entrenador y bloque de jugadores desde hace tres años y ejecutan de memoria en ataque. Hay que detener esa maquinaria, evitar la batalla en campo abierto, bajando los partidos al barro si hace falta. El Madrid cuenta con algunos de los mejores defensores de Europa en sus puestos (Taylor, Tavares, Garuba…), pero no me refiero solo a ese barro, sino al de rebozarse por el parquet por los balones sueltos, celebrar cada canasta como un gol olímpico y apretar desde la banda. En un duelo de caballeros higiénico y a 90 puntos lo tenemos jodido.

Eso, y mantener al menos en parte el acierto exterior: 63 triples ha colado el equipo en los últimos cuatro partidos, a razón de casi 16 de media, una salvajada. Los triples un día pueden ser acierto puntual en acciones forzadas, pero hablamos de cuatro encuentros consecutivos. Los triples entran porque, en general, se lanza en mejores situaciones, tras generarse alguna ventaja, y en eso tiene mucho que ver el momento de Laprovittola como facilitador en estático. O incluso Abalde, que repartió ayer 7 asistencias, la mayoría a triples.

4) Que Tavares se cuide de faltas

Edy es el faro del equipo, el jugador más determinante, sus ayudas defensivas y superioridad en el rebote son capitales. Por eso más nos vale que se cuide, que en todos los últimos partidos de máxima exigencia su aportación ha estado muy limitada por problemas de personales. Pienso en Barca, Fener y Efes, que en ninguno pudo jugar más de 20 minutos. En su caso se junta el ímpetu y la pasión con que juega, que a veces le lleva a cometer errores, a meter el matamoscas donde no hacía falta, con el escaso respeto arbitral de que goza, impropio de su status como superestrella del basket continental y mejor pívot de la competición.

5) Destellos viejuner

Creo que ya no ofendo a nadie ni descubro la pólvora si afirmo que los veteranos del juego exterior blanco no están para echarse el equipo a los hombros, lo cual no significa que no puedan aportar pinceladas más o menos valiosas. Los minutos de Carroll y Llull me temo que estarán condicionados a su nivel defensivo, al compartir puesto con los principales anotadores turcos. Pero igual pueden aportar soluciones puntuales en ataque cuando el equipo se espese.

Sin embargo, el verdadero factor ‘viejuner’ (dicho sea con todo el cariño) lo espero por el lado de Rudy, que desde hace varias temporadas se reserva durante el año para este tipo de partidos, en que brillan con luz propia su experiencia, su picardía y su defensa cojonera. Para dar la sorpresa necesitamos que contagie al equipo de su actitud canalla.

No barro, no party

A los rusos les salió anoche cara y las enchufaron de colores, cierto. 16 triples nada menos. Sobre el papel es un rival de élite y por tanto una derrota asumible. O no. Más bien era una oportunidad, que venía CSKA de palmar 6 de los últimos 9… El caso es que entre derrotas asumibles y cagadas ocasionales (Jimki) al Madrid se le empieza a poner cara de eliminado, a escapar entre los dedos las opciones de top8 Euroliga, que es el objetivo mínimo exigible al tercer o cuarto presupuesto de la competición, incluso en un año jodido de fugas, lesiones y desamortización como este.

A viernes de San José el equipo amanece séptimo, lo sé, a cuatro partidos por jugar, pero es que bajando al detalle de clasificación, calendarios y averages la cosa pinta peor. Ganando los dos ganables, Asvel y Olympiakos, el Madrid aún necesitaría cierta combinación de resultados para entrar. Las cuentas, muy resumidas, son que hay tres plazas a repartir entre cinco equipos: Zenit, Baskonia, Madrid, Bayer y Valencia. Aunque a este último le doy casi por clasificado, por su calendario muy favorable, así que más bien serían dos plazas para cuatro.

Para ser justos, los blancos firmaron anoche una actuación digna, con la mejor versión de Thompkins (20 puntos), el problema es que no consiguieron repetir la fórmula y llevar el partido al barro. Y en los guarismos en que se movió CSKA (96 puntos) este Madrid tan cortito tiene pocas opciones. Al final estamos con 5-6 jugadores útiles: Tavares, Deck, Causeur, Carroll, Trey y Abalde, este último según le venga el aire. Anoche cumplió, teniendo que asumir la dirección de nuevo en el último cuarto, como contra el Barca, porque los dos bases del equipo…

En un partido a 90 puntos y contra un equipo top, entre los dos bases puros del Madrid combinaron 1/9 tiros y 0 de valoración, y qué queréis que os diga, así es muy difícil ganar. Alocén progresa adecuadamente en la últimas semanas y todo eso, pero Roma no se construyó en un día, y aún le vienen enormes estos duelos: Hackett, sin ser una estrella, tiene mucha mili y le sacó del partido sin despeinarse las rastas.

Y Laprovittola… no sé, ya le doy por caso perdido. Seguramente el peor fichaje de la sección en la última década, si evaluamos su rendimiento, el precio (2M anuales + 300k por sus derechos) y el coste de oportunidad, que aquel verano eran agentes libres la mayoría de los mejores bases del continente. No genera nada en ataque porque juega andando y en defensa es un boquete en la falange. Creo que tanto Laso como el propio jugador están deseandito que acabe este tormento de temporada. Y los aficionados un poco también, ¿no?

Randolph se rompe y deja al Madrid cojo

“Rotura completa del tendón de Aquiles izquierdo, Randolph será intervenido quirúrgicamente en los próximos días”, reza el parte médico del club. Devastador. Una de las lesiones más graves que puede sufrir un deportista. El periodo estimado de recuperación se estima en al menos 10 meses, peor que una rotura de ligamentos, así que podemos echar cuentas de que 2021 en principio lo pase en blanco, y con los dedos cruzados a ver cómo vuelve. Tiene 31 años y contrato hasta 2023. Todo el ánimo del mundo para él.

¿Y ahora qué? La pintura blanca queda más en cuadro de lo que ya de por sí estaba, tras el fichaje frustrado de Zizic en verano. A botepronto, Deck jugará más minutos de ala-pívot y Garuba dispondrá de más tiempo en pista. Una oportunidad para que el canterano se sacuda un discreto arranque de curso, en el que se ha estancado su progresión. La pasada temporada, si recordáis, su estirón de juego coincidió con bajas en el puesto. Con la lesión de Toñete será también más habitual ver a Felipe o Vukcevic en las convocatorias, aunque no veo a ninguno como para dar minutos de relevo a Tavares en Euroliga con una mínima solvencia.

¿Se va a fichar?

Pues de entrada no contaría mucho con ello. Sabemos que la sección tiene desde primeros de agosto orden estricta de presidencia de no comprometer ni un euro de gasto adicional para esta temporada, por eso no se pudo cerrar el fichaje de Zizic por Mickey ni buscar sustituto a Campazzo. Con esos precedentes y el equipo en tendencia positiva cuesta ver al club lanzarse ahora al mercado. Ahora bien, esta baja supone una nueva vuelta de tuerca en el test de estrés a los recursos de la plantilla y del entrenador que está suponiendo la temporada. El equipo ha sido capaz, contra pronóstico, de enjuagar la marcha del base titular: ¿será capaz de hacerlo también con la ausencia del ala-pívot titular? Teóricamente podría, pero no son situaciones equivalentes puesto que la plantilla tiene mucha menos profundidad y recursos en la pintura que en el juego exterior.

En el caso de que Florentino cambiase de idea, abriese la mano y el club saliese al mercado, el objetivo debería ser sin duda un pívot y no un cuatro, para que Thompkins pueda jugar en su puesto, de titular, con Garuba de reserva y pinceladas de Tortuga. Y no olvidemos la limitación de que ese pívot debería ser comunitario o Cotonou. Laurynas Birutis (lituano, 23 años, 217cms) está muy verde en la élite y es un poco lento para las preferencias de Laso, pero también es un pichichi en la zona y tiene una cláusula muy bajita en Santiago. Ekpe Udoh (nigeriano) creo que sigue libre como un taxi, aunque tiene ya 33 años y las rodillas asá.

Del mercado NBA también puede tal vez rascarse algo. Thon Maker (Sudán, 23 años, 213cms) está a prueba en pretemporada con los Cavs, con lo que podría quedarse cortado en cuestión de días. Cheick Diallo (Mali, 24 años, 203cms) está disponible, aunque va justito para jugar de center, y a Skal Labissiere (Haiti, 24 años, 211cms) quizá se le pueda sacar de los Winchester Knicks de la G-League, con los que ha firmado recientemente al no encontrar acomodo en ninguna franquicia NBA.

Posdata: cuarta victoria seguida del Madrid en Euroliga, en El Pireo, con Lapro de MVP. Show must go on… pero hoy se hace cuesta arriba.

A la deriva en Europa

No levanta cabeza el Madrid. Y no importó que faltase Mirotic en la visita al Palau, porque las constantes vitales del equipo blanco en Euroliga están en modo encefalograma plano. Traerá más cola la derrota de ayer por ser el Barca y el morbo que implica, pero se han perdido con claridad los cuatro partidos de Euroliga hasta la fecha, porque no cuento la pachanga contra los juveniles del Jimki.

El Barca sentenció ya en la primera parte: nos pasó por encima como un bulldozer, con un poco de acierto y mucho de actitud e intensidad. Un dato: Sergi Martínez trincó 8 rebotes por solo 10 todo el Madrid en ese periodo. Podemos flagelarnos con los desequilibrios tácticos de la plantilla, con el pívot que falta y los yayos que sobran, pero si Sergi Martínez (con todos los respetos) te barre en rebote quizá el problema tenga más que ver con la dinámica de vestuario, con el hambre y la concentración que con matices tácticos.

Os confieso que volví a sentir vergüenza ajena del equipo por momentos, de querer apagar la tv, seguramente vosotros también, algo que apenas me ha sucedido en estos años de era Laso pero que este curso van ya varias veces. El último cuarto en Vitoria, la segunda mitad contra Valencia y esta primera en Barcelona. Coach L debió desahogarse en el vestuario durante el descanso, que apuró hasta el último minuto, y se vio en la reanudación un cambio de mentalidad y varios señalados, sobre todo Randolph, de cuya supuesta lesión no ha trascendido detalle alguno en casi tres semanas…

Se logró maquillar el marcador tras el descanso, con los arrestos y el talento de Abalde, Trey, Garuba y Taylor, los más enchufados en este tramo de curso junto a Tavares, más alguna pincelada postrera de Llull, pero el partido llevaba rato perdido. Thompkins, por cierto, el teórico ala-pívot reserva, es el único jugador de la plantilla que promedia más de 10 puntos por partido en Euroliga, 12.8 para más señas. Da que pensar.

El hándicap Facu

Campazzo está mentalmente fuera, con una actitud en pista grotesca, de garrulo, más pendiente de sus piques con los rivales y los árbitros que del partido. Creo que sale a técnica por encuentro, ayer no faltó a la cita, un flaco favor al equipo que tanto depende de él. Porque Laprovittola en Euroliga empiezo a asumir que es pedir peras al olmo (-14 con él en pista ayer) y a Alocén le falta todavía mucha mili en estas lides.

Facu es un catacrack y cuando se pone de faena, como en la segunda mitad tras la ‘Lasina’, pues marca diferencias. Pero ya no había partido y con esta actitud la mayoría del tiempo resta más de lo que suma.

Leo que la apertura del mercado de agentes libres NBA podría moverse a la última semana de noviembre o primera de diciembre, lo que adelantaría un poco la marcha de Campazzo. Quizá sea mejor así, que acabe cuanto antes esta incómoda agonía de saber que tu jugador franquicia y timonel está solo de prestado, haciendo tiempo, regañado con el entrenador y comprometido solo a ratos. Una situación así es insostenible porque te envenena el vestuario, como se está comprobando. Y el roster tiene mimbres para jugar mucho mejor que esto, incluso sin Facu, con algún jornalero random que se pueda pescar en el mercado USA. Que sea una temporada de transición, como tiene casi toda la pinta, no significa que nos tengan que pintar la cara en Europa cada semana con la tercera plantilla más cara del continente.