Retirarse a tiempo

Felipe reyes pau gasol españaEl tiempo reglamentario de Felipe Reyes en el Madrid terminó el pasado verano: la presente temporada ya era una indulgencia del club, el tiempo de descuento. Su rendimiento ha caído a mínimos, sin visos de recuperación a sus 40 años: acredita 39% en tiros de dos en ACB, la única competición donde tiene minutos, gracias al despropósito de Mejri y al excedente de cupos extracomunitarios. Reconocer la importancia de su figura en la historia reciente de la sección no está reñido con una mínima objetividad: deportivamente Felipe ya no está para jugar en el Madrid, más allá de que pueda echar puntualmente una mano en ACB.

Y el valor extradeportivo es un intangible difícil de calcular. De entrada, me parece un tópico y una generalización aquello de asumir que la mera veteranía le revista a uno de liderazgo magnánimo en el vestuario y le convierta en padrino de los jóvenes de la plantilla en el mismo puesto. Cada caso es distinto y depende de la personalidad y la implicación del jugador: Felipe conserva efectivamente cierta ascendencia en el vestuario (aunque hace tiempo que el líder es Llull), pero espíritu de mentor con Garuba como se le ve menos…

El caso es que seguirá otro año, un desenlace cantado desde el momento en que el club dejó la decisión en sus manos: hasta la fecha sus declaraciones públicas no han dejado entrever intención alguna de retirarse. Entiendo los motivos del club para esta renovación: la diplomacia institucional, el equilibrio de cupos en ACB y, sobre todo, el ahorro en masa salarial, puesto que la renovación es lógicamente a la baja. Felipe no deja de ser el sexto interior del roster y, salvo lesiones, su papel será intrascendente una vez Deck adquiera nacionalidad española.

Los motivos de Felipe

Lo que entiendo menos son los motivos del propio Felipe para estirar el chicle. Claro que es una putada que la fecha lógica de tu retirada coincida con la pandemia, que molaría más levantar un trofeo en Goya en tu último partido en vez de enviar un comunicado y un vídeo grabado en casa, como tuvo que hacer Fran Vázquez, o en el mejor de los casos levantar una ACB en la Fonteta vacía. Pero existen mecanismos compensatorios para desquitarse y recibir honores el curso que viene, en Goya y ya con público, como los partidos homenaje y las camisetas retiradas.

Vaya por delante que me parece muy humano y comprensible el vértigo al cambio, a salir de la zona de confort: Felipe tiene 40 años y no ha conocido otro empleo que el de jugador profesional de baloncesto. Pero posponiendo lo inevitable corre el riesgo de acabar empañando un poco su memorable carrera en el club.

Su caso no es excepción: otros grandes del baloncesto FIBA de su generación no han sabido o no están sabiendo retirarse a tiempo. Pienso en Gasol, Scola o Navarro. Pau es hace tiempo un exjugador de facto, lleva 15 meses sin disputar un solo encuentro de basket y si no se ha retirado aún es por ese empecinamiento en llegar a unos nuevos JJOO. Caso similar al de Scola, que para intentar llegar a Tokio se ha marcado un epílogo innecesario y deslucido en Milán, un club al que nada le unía. A Navarro, recordemos, le tuvo que retirar el Barca, cuando ya restaba más que sumaba, bajo amenaza de dejarle sin ficha de primer equipo…

Al final, retirarse a tiempo es marcharse de forma voluntaria antes de arrastrarse en pista, cuando todavía te echarán de menos y aún no te echan de más. El último servicio al club. Porque, sí, oiga, el amor a los colores también se demuestra no poniendo al club en la incómoda tesitura de jubilarte por la fuerza.

Jaycee tendrá último baile

Se queda para un Last Dance. La principal incógnita en la plantilla blanca para el próximo curso queda resuelta: Jaycee Carroll continuará un año más. Suponemos que ya sí que sí el último, que sino Baylee le cambia la cerradura del rancho.

Tiene 37 años, pero el tipo se conserva en formol. A diferencia de otras renovaciones, esta no es un brindis al sol ni una indulgencia por los servicios prestados, al contrario, tiene todo el sentido desde la óptica deportiva, dado que sigue siendo uno de los cinco mejores escoltas de Europa, el mejor especialista tirador.

Así lo ha vuelto a demostrar esta temporada, pese a su bache en invierno, coincidiendo con la mudanza de su familia a EEUU. En los últimos 13 partidos antes del parón promedió 15 puntos, sostén anotador del equipo en la plaga de lesiones y clave en la final de Copa con 20 puntos.

Una renovación que suponemos a la baja en términos económicos, igual que la de Felipe, en caso de que finalmente decida continuar. Ya sabéis que el club ha dejado la decisión en sus manos. Entre ambos, más la salida de Mejri y la renovación también a la baja de Rudy, la sección se ahorra un pico en masa salarial con el que afrontar la reducción de ingresos por el covid y acometer la muy necesaria ampliación de contrato de Deck.

El argentino termina contrato en junio 2021, tiene el salario más bajo de la plantilla (canteranos al margen) y una cláusula acorde. Es una pieza importante, más aún en puertas de lograr pasaporte español, como para tenerle tan expuesto.

Klemen-Prepelic-Real-Madrid

Portazo a Prepelic

La renovación de Carroll cierra las puertas del Madrid a Prepelic, por ahora y puede que para siempre. Termina contrato dentro de cinco semanas y el club mantiene una opción de renovación. Existe la opción de renovarle por dos o tres temporadas, para dejarle cedido otro año más en Badalona y que regrese a Madrid el próximo verano, cuando se retire Carroll. Pero dudo que Laso esté tan convencido con el esloveno como para redoblar la apuesta por él a medio plazo.

Y también habría que ver la voluntad del jugador: su situación no es como la de Alocén, un adolescente que juega en el equipo de su ciudad. Para un jugador de 27 años como Prepelic, máximo anotador de la ACB y campeón del Eurobasket, un segundo año cedido a estas alturas de su carrera sería un poco humillante. Tras su temporadón este curso no le faltarán ofertas de clubes de clase media-baja Euroliga o de clase alta Eurocup. Sin ir más lejos, suena en Baskonia por Janning…

En caso de que el Madrid finalmente no le renueve y pierda todo derecho sobre su futuro, se confirmaría como una de las peores operaciones del club en los últimos años. Saquemos la calculadora. Entre la pequeña compensación que recibió Levallois por sus derechos, su salario de la 2018-19 y la parte de salario que el Madrid ha asumido este año durante la cesión en Badalona, la cuenta asciende a algo más de un millón de euros por apenas una docena de partidos de arrastrarse como base.

Tavares, la torre más alta de Atenas

Tavares, el azote de OAKA panathinaikos real madrid euroleagueEs de motor diésel, como lo suelen ser los pívots. Su temporada arrancó de la peor manera posible, con 5 semanas Euroliga calamitosas, embrutecido su juego y descentrado de coco. Pero Tavares no es flor de un día y su mejor versión regresó como cae la fruta madura. Panathinaikos le sufrió en todo su esplendor: 14 puntos, 14 rebotes (¡8 de ataque!) y 3 asistencias para 32 de valoración, su actuación más redonda de la temporada por ahora. Todo el equipo rayó a gran nivel en OAKA, pero Edy fue el líder, la piedra alrededor de la que se construyó casi todo lo demás. Otros juegan más bonito o amasan más estadística, pero ninguno tiene su influencia en los resultados del equipo, al balance me remito:

> 5 primeras jornadas: Tavares valoración media 5, balance del equipo 2-3
> 11 siguientes: Tavares valoración media 16.3, balance del equipo 11-0

Por cierto, otro dato: el Madrid ha batido en la primera fase a todos los equipos del top8 salvo a Efes, pero hasta Atenas no había ganado a ninguno a domicilio. Una victoria, por tanto, que viene a dar el verdadero nivel del equipo en este momento de temporada, líder de ambas competiciones. Y si Tavares fue el valladar, Randolph fue el puñal ofensivo en OAKA, motivado como de costumbre en plaza grande: 22 puntos y 5 rebotes para celebrar su recién estampada renovación por 3 temporadas.

randolph real madrid panathinaikos

Por definición no soy muy entusiasta de contratos largos garantizados a jugadores maduros (Toñete tiene 30 años) o que ya han tocado techo, como es el caso. Pero, dado su nivel y regularidad del último año y medio, renovarle era una operación de sentido común (duración al margen). Casi imposible encontrar un reemplazo: consolidado como uno de los mejores ala-pívots de la Euroliga, con pasaporte comunitario y adaptado ya a la ciudad y al rol, que seguramente sea lo más difícil en su caso, con ese carácter indescifrable. A falta de conocer los detalles económicos o de cláusulas de escape, es un movimiento lógico y bienvenido.

Laso dio al duelo en Atenas la importancia que correspondía, buscó amarrar y estiró los minutos de los mencionados Randolph y Tavares, en vena, que se fueron a los 30. Como consecuencia, Thompkins y Mickey se quedaron en 10, solo jugaron el segundo cuarto, pero lo hicieron también a muy buen nivel: el primero en su especialidad, ocupar espacios, ensanchar la pista y terminar circulaciones, y el segundo en aquello que peor se le suele dar, defender. No sumó Mickey esta vez estadística fácil como acostumbra, pero a cambio acudió a cada ayuda atrás y cerró su aro con ahínco. PAO se quedó en 16 puntos en ese segundo cuarto, el de menos anotación del partido. Un periodo en el que también cumplió con buena nota Laprovittola, lo cual empieza a dejar de ser noticia, y esa es en sí mismo una noticia esperanzadora. Le han venido de perlas estas semanas extra de baja de Llull.

Renovaciones: la inversión más segura en el baloncesto europeo

Facundo Campazzo, Randolph, Rudy, Jaycee Carroll Real Madrid
A estas alturas deberíamos tenerlo asumido: vivimos en un país futbolero, prensa y afición tendemos a juzgar los movimientos de basket desde la perspectiva del balompié, que se juega con 11, España sí es primera división mundial y fichar cada verano es una exigencia. El basket europeo es distinto, somos segunda división y la élite continental es cada año esquilmada por la NBA. En Madrid lo sabemos bien, que hemos visto salir recientemente a dos MVP de la Euroliga, Chacho y Doncic. Por eso, las renovaciones son más importantes que los fichajes y, aunque acaparen menos titulares de prensa y entusiasmo de la grada, suelen a medio plazo dar más dividendos deportivos.

En ese contexto se enmarcan las ampliaciones de contrato de Facu y Tavares hasta 2024, con sensibles subidas salariales a cambio de altísimas cláusulas de salida a la NBA. Llegaron al Madrid como meros proyectos interesantes y el año pasado fueron ya los pilares del equipo, élite continental indiscutible, seguramente los dos mejores defensores de Europa en su puesto y con sensación de margen aún de mejora. Que no jueguen en la NBA es un fallo en Matrix, como el de la mayoría de estrellas de la Euroliga. Con su continuidad, el Madrid se garantiza certidumbre en la confección de plantilla los próximos veranos, pilares entorno a los que construir. Lo cual no significa quedarse parado, que la sección no necesite una progresiva operación renove para reducir la dependencia de los veteranos exteriores: Carroll, Rudy y Llull. Los fichajes de Lapro y Alocén van en la buena dirección, pero pueden haberse quedado un poco cortos, sobre todo tras el escaso rendimiento de las incorporaciones del año pasado, Prepelic y Gabi Deck, a la salida de Luka.

Renovaciones por abrazos

Que el Madrid tenga más cuidado que el Barca con las filtraciones de cifras no significa que las ampliaciones de Facu y Tavares hayan sido baratas, sólo faltaría. Entre los dos juntos cobran menos que Mirotic, lo cual no es difícil, pero igual es mucho, lo que merecen. Lo bueno se paga y no hay por qué avergonzarse. Se avergüenzan los que salvan el culo predicando humildad e inferioridad financiera, que ahora intentan explicar la cuadratura del círculo, haciendo el ridículo público.

Por otra parte, recordemos también que sale siempre más barato renovar que fichar. Por la sencilla lógica de que cuando renuevas a un jugador, especialmente si no termina contrato sino que es la extensión de uno en vigor, como el caso de Facu y Tavares, estás eliminando de la ecuación uno de los principales factores encarecedores: la puja y la competencia. La negociación en este caso es sólo entre dos partes, club y agente, no pudiendo este segundo tensarla blandiendo ofertas de otros equipos.

El fichaje, por ejemplo, de Brandon Davies por el Barca fue un claro ejemplo de exactamente lo contrario. El agente lo ofreció a los cuatro vientos, varios de los grandes equipos de Europa presentaron oferta por él (Madrid incluido, 1.6M/año), siendo el único mérito azulgrana disponer de pulmón financiero como para subir la puja hasta una cifra que nadie pudo igualar. Esa puja, ni qué decir tiene, trae un sobreprecio, es ley de mercado. Es el tipo de fichaje que el Madrid lleva años evitando: la puja abierta en verano por la estrella de moda. O convence al jugador en primavera, antes de que salga a mercado, o que se peleen otros por él.

tavares Real Madrid

El riesgo de las renovaciones largas

Las renovaciones tan largas como las de Facu y Tavares no están exentas de riesgo: si el jugador se lesiona de gravedad y/o se diluye por el camino, te puedes comer un marrón de contrato. Por eso se firman sólo a jugadores con margen de mejora, con bastantes años de basket por delante y, sobre todo, con una profesionalidad, compromiso y ética de trabajo contrastadas. Por ejemplo, Facu paga de su bolsillo desde hace varias temporadas a un dietista personal para controlar el peso, una de sus obsesiones, y cualquiera que siga el Instagram de Tavares sabe que es un viciado del gimnasio, un workaholic, también en verano. Sí, las ampliaciones de contrato implican un riesgo… como lo implica cualquier movimiento. ¿O acaso una renovación corta de un jugador top en Europa no es una puerta abierta a la NBA, o en cualquier fichaje asumes el riesgo de la adaptación del jugador a la ciudad, al vestuario y a los sistemas?

La continuidad, en todo caso, no son solo las renovaciones, es una filosofía de sección, la cristalización de una idea: el proyecto. Es cuidar el equilibrio salarial de la plantilla, para que cada uno cobre según el peso de su rol, o fichar y despedir (Othello) teniendo también en cuenta el carácter de cada jugador, conscientes de la importancia de un ambiente sano en el vestuario.

Proyecto es también apostar por el crecimiento de los jugadores en vez de cambiarlos como cromos, recordemos lo que eran Trey, Taylor, Tavares o Facu a su llegada a Madrid, y es tener paciencia cuando vienen mal dadas, como con Randolph o Rudy, que por distintos motivos tocaron fondo en junio de 2017. En las últimas 4 temporadas, el Madrid ha fichado 11 jugadores por 25 el Barca. Una cifra que puede ser engañosa, pues incluye jornaleros por lesiones. La verdadera diferencia es la estabilidad en la columna vertebral: de esos 11 fichajes del Madrid, solo uno, Randolph, llegó para ser titular de inmediato, si recordáis, a la retirada de Nocioni y con Felipe ya en cuarto menguante. No es el caso de Tavares, hoy titular, que llegó al lesionarse Kuzmic y como reserva de Ayón. El Barca, en cambio, en los mismos cuatro años ha fichado (al menos) a 11 titulares, es decir, que cambia aproximadamente a tres de los cinco titulares cada temporada, que se dice pronto.

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Causeur y la pócima de mayo

ASTERIXSe sacó la chorra en los playoffs de la liga alemana en 2017 (MVP de las finales, duplicando sus medias de la temporada), fue el mejor de la F4 de Belgrado el año pasado y ahora mismo es el activo más en forma de la plantilla blanca. La primera vez pudo ser coincidencia, la segunda ya era un síntoma, pero vamos por la tercera y habría que empezar a considerarlo una prueba. La de que el rendimiento in crescendo de Causeur a lo largo del curso responde a un patrón, bien a la pócima de Panoramix o bien a una planificación previa, sacrificando nivel en los meses de relleno con el objetivo de alcanzar el pico de forma física en mayo.

En los siete partidos disputados por el Madrid este mes ha promediado 13,2 puntos en solo 16,5 minutos, con un 75% en tiros de dos y 66% en triples. El jueves arrancan los playoffs ACB y semejante estado de forma se antoja un factor diferencial desde el banquillo, además de un alivio para Llull en la creación desde bote, pues Laso, con buen tino, procura hacerlos coincidir en pista.

Hace solo un mes debatíamos aquí sobre la conveniencia o no de renovar a Causeur y uno que escribe emplazaba al club a posponer la decisión a final de curso, en función del rendimiento del jugador en el tramo decisivo. Se había ganado el beneficio de la duda. Bien, aún no ha acabado el curso y podemos dar la duda casi por despejada: debe seguir. ¿Motivos?

1) Porque un jugador que rinde a este nivel cuando llega mayo es un comodín muy valioso en toda plantilla extensa, incluso aunque su rendimiento a lo largo del curso sea discreto, a veces exasperante.

2) Porque el motivo de plantearnos su salida era hacer espacio a un primer espada continental en el puesto de 1-2 y, a tenor de los rumores, esa opción no existe. El Madrid no parece disponer este verano de fuerza presupuestaria para optar a los Larkin, Micic, Sloukas, De Colo o Chacho, que terminan contrato o tenían cláusulas de salida razonables. A estas alturas el que suena con más fuerza es Laprovittola.

3) Porque, aunque con 31 años ya no sea un chaval, a Causeur sí le quedan en principio varias temporadas de baloncesto de élite. Lo cual no es un tema menor cuando dos jugadores clave en ese puesto suman 70 primaveras, Carroll y Rudy.

4) Porque es de suponer que aceptará un salario justo para seguir viviendo en Madrid, de donde es su esposa, partiendo de que ya su sueldo actual no es demasiado alto dentro de la estructura salarial de la plantilla (unos 900k anuales). Por cierto, todo apunta a que el sacrificado por su continuidad no será Prepelic sino Yusta, que también termina contrato y a quien el club ya ha comunicado que no cuenta con él. Rudy jugará más minutos como alero y la pérdida de un cupo de formación se compensa con Garuba.

Ayón, otra telenovela no, gracias

Gustavo Ayón Real Madrid

Pereza es la palabra ante la perspectiva de otro verano de culebrón mexicano, y me temo que tiene toda la pinta, con estas tácticas de primero de negociación con que ha abierto veda el agente. Paso 1, blandir la supuesta oferta de un equipo rival cuando se acuda a las oficinas del club a negociar una renovación. «Me lo quitan de las manos, oiga». Para darle verosimilitud a la historia, se filtra un globo sonda un par de días antes a algún amigo plumilla, que no escasean en la era del clickbait, y ¡zas!, se hace la magia. Carnaza para los pajiplantillas del equipo-cebo y con suerte algún medio grande se hará eco del rumor. Y así, de buena mañana y con el Marca bajo el brazo, el agente se planta confiado en las oficinas del Bernabéu.

En esas estamos con Ayón, que termina contrato y cuyo representante no parece especialmente creativo, otra vez la matraca de Fenerbahce: «Zeljko se lo quiere llevar a Turquía, pone 2,4 millones«. Muy bien, majo, pues duro con ello. ¿Alguien se cree de veras que un club con serios problemas económicos, con el salariazo de Vesely, que juega en el mismo puesto que Ayón, va a apoquinar semejante panoja por un pívot de 34 años? Si vas a tirarte un farol, cúrratelo un poco.

Apesta a primer capítulo de un remake del culebrón del verano de 2016, este aún más chusco, porque encima nos sabemos ya el argumento. Y particularmente me parecería un error si la parte de Ayón tensase la cuerda tanto como entonces. Por muchos motivos, el primero por respeto a un club y una afición que tanta paciencia han tenido con él. Recordemos que hace tres años acabó renovando, pero no sin antes marear al Madrid durante todo el verano, que si el hijo en América, que si el Bósforo, que si en China tienen los rollitos de primavera, y por el camino algún feo de esfumarse a México y apagar el teléfono sin aviso en mitad de las negociaciones. Cuando al fin se dignó a dar señales de vida y firmó la morterada (7,5 millones brutos por 3 años), tuvo la falta de profesionalidad de llegar con 15 kilos de sobrepeso a la pretemporada. «Me dediqué a comer tacos y me planté en 119 kilos«, reconoció después él mismo, tras cuajar una pésima campaña después del pelotazo.

La edad y el valor de mercado

Por otra parte, su valor de mercado hoy no es el de hace tres años, porque no viene de hacer la temporada de su vida y porque si con 31 primaveras era madurito interesante con 34 está al final de la escapada. Sigue siendo un center con solera en Euroliga, sus medias este curso son notables, si bien no reflejan lo poco que defiende. Y la posición negociadora viene dada no solo por el nivel propio sino también por el ajeno, el ecosistema, y Ayón en el Madrid hoy es reserva, porque quien marca de veras diferencias abajo es Gigante Verde, siete años más joven.

Tengo pocas dudas de que Machete renovará, ¿para qué sino se molestó en sacarse al fin pasaporte español tras tantos años mareando la perdiz? Aquí la cuestión es cuánto se contrae su salario respecto a los 2,5M brutos que cobra ahora y, a ojo de buen cubero, dada su edad y su condición de reserva, una cifra de mercado justa me parecerían unos 3M brutos por dos temporadas, a razón de 1,5 anuales.

Otros casos

La táctica de su representante es por cierto la mismita que ha usado el de Micic hace unos días para sacarle más pasta al Efes, con el Madrid como equipo-cebo y nosotros de parroquia pajiplantilla. La misma que el año pasado usó Rudy para rascar hasta el último céntimo en su renovación, que se terminó cerrando algo por encima de valor de mercado, ¿o acaso estaba realmente dispuesto a mudarse a Estambul con Helen y Alan por un 15% más de salario? Y la misma, también, que tantas veces ha usado Felipe, esgrimiendo supuestas ofertas de la NBA de las que nadie nunca había oído hablar. Para aliñar la ensalada, se daba en plenas negociaciones una tourné por los mismos periódicos y radios a los que no concede ni una entrevista en el resto del año. Pide compromiso al club, habla de señorío y de que aún se ve para aportar… y así se escribe la historia, amics.

No estoy descubriendo la pólvora ni juzgando a nadie, son profesionales y luchan por cada céntimo, como lo haríamos nosotros en nuestros trabajos. Ayón y Felipe seguirán pero, como aficionado al equipo que soy y no accionista de sus carreras, prefiero que renueven por el menor dinero posible, porque el presupuesto de la sección es finito y ese ahorro será masa salarial disponible para acometer el tan necesario fichaje de un tercer creador desde bote.