Lo que implica la llegada de Mejri

Salah Mejri Real MadridNo es lo que dice, es también lo que da a entender. El Madrid no debió quedar muy convencido con la configuración final de su roster interior (o algo ha cambiado sobre la situación de partida: ¿Trey?) cuando antes de empezar la temporada ya estaba peinando el mercado. Preguntó primero por Scola y finalmente llega, mejor dicho regresa, Salah Mejri, según adelantó ayer Calabrés en El Español. Procede de China, donde firmó tras el Mundial un contrato de temporero con el Liaoning para reemplazar al lesionado Brandon Bass. No es un fichaje caro, pues tampoco es que el teléfono de su agente echase fuego: a alturas de otoño como estamos, sin hueco en la NBA ni interés de los grandes de Europa. Mejri, además, habrá puesto seguro de su parte para volver, siendo como es amigo de Donic y madridista confeso, gran aficionado al fútbol. El tunecino no llega como fichaje de campanillas sino de rotación, reserva de Tavares y valioso por su condición de cupo comunitario (cotonou) en una plantilla obligada a un descarte en ACB y Copa por aquello del overbooking de extracomunitarios.

Vuelve como casi todos los que regresan de USA: más cachas y tirando triples, cualidad esta segunda bastante prescindible en un center de 218cms, al menos en Europa. Es de suponer y sobre todo desear que vuelva también con algo mayor conocimiento del juego, lo que condicionó su primera etapa de blanco, tara habitual de los gigantones que, como él, empiezan tarde en el baloncesto, en su caso a los 18. No me detendré mas en su juego, pues es una cara conocida: la madre del cordero está en el rol que asumirá y el efecto dominó que su llegada provoque en la rotación interior.

¿Cómo afecta a Thompkins?

Todos los medios insisten, suponemos que a petición de la fuente (el club), en remarcar que el fichaje de Mejri no implica la salida de ningún jugador de la plantilla, en referencia bastante evidente a Thompkins, en la cuerda floja estos días. Laso ha explicado esta semana que su ausencia en las convocatorias (significativa la de Euroliga, donde no hay limitación por pasaportes) se debe a su bajo estado de forma y para evitar lesiones. Una explicación que chirría con el hecho de que jugase varios partidos de pretemporada (¿entonces no había riesgo de lesión?) o de no estar ni inscrito en ninguna de las dos competiciones, a diferencia de Nakic, que tampoco va convocado. ¿Acaso Ayón no apareció con un sobrepeso de 15 kilos el verano de 2016, como él mismo reconoció después, tras renovar por 7,5M? Cuesta creer que algún kilo de más en pretemporada justifique, ya no dejar fuera de convocatorias, sino ni siquiera inscribir (¿la puerta abierta al despido?) a un jugador que ha dado tres buenos años de basket al club, además de haber sido pegamento en el vestuario. Ojalá sea solo eso, baja forma, y Trey continúe de blanco, pero visto desde fuera y aplicando una mínima lógica uno diría que hay más miga. En un cambio Trey por Mejri el Madrid saldría perdiendo.

Si hacemos caso a la fuente, la llegada de Mejri no amenaza la continuidad de Trey, pero el fichaje supone igualmemte que Mickey pueda y tenga que jugar más tiempo como cuatro. Al menos en los partidos clave de competición nacional, para los que nos habíamos quedado con sólo 3 interiores natos de primer nivel debido a la aritmética de cupos. No incluyo a Garuba ni a Felipe, cuyo papel está en la fase regular ACB.

Quizá esta y no Trey sea la clave de la incorporación de Mejri: que ni ellos mismos se creen lo de Mickey como pívot puro y que la rotación interior se había quedado corta para ACB y Copa. Al final, por mucho que salte, Mickey va tan escaso de centímetros para el puesto que sufre para cerrar el rebote defensivo casi con cualquier par, sin ir más lejos ante Fenerbahce contra Stimac… ¡Stimac! Que pueda hacer de pívot, que puede, no le convierte en pívot.

Por efecto dominó, los minutos de Mickey al cuatro vienen a cerrar la línea argumental de Gabi Deck como ala-pívot, puesto en el que brilló tanto en la final de Supercopa como en el Mundial con Argentina. Laso, sin embargo, le quiere como tres, para apuntalar el puesto a priori más débil de la plantilla, donde además tiene ventaja física para postear y sacar faltas, situación que el Madrid parece buscar con más insistencia este año en los sistemas. Por otra parte, dada la carestía casi crónica de aleros de nivel en el mercado europeo, mover a Deck al cuatro sería estratégicamente cuestionable. Para los que seguís soñando con Juancho, se hace saber que Denver le ha ofrecido extender un año por 4,6M$, lo estipulado en su contrato de rookie. El jugador puede aceptar o declararse agente libre el próximo verano, pero en un escenario así se antoja improbable que su futuro a corto-medio plazo pase por regresar a España

¿Cómo encajamos a Mickey y a Garuba?

jordan mickey torneo costa del sol Zenit real madrid

Reconozcámoslo, el fichaje de Jordan Mickey nos dejó de entrada un poco fríos, plan B a Brandon Davies, con bastante menos cartel. Davies ha liderado los dos últimos cursos a Zalgiris (uno de ellos hasta la F4) y es quinteto ideal de la Euroliga. Sabes exactamente lo que esperar de él, eso se paga y el Madrid no disponía de tanta pasta para invertir en ese puesto. Mickey, en cambio, ha cumplido 25 este verano y le contempla un solo curso de experiencia en Europa, en un Jimki deslavazado por las lesiones. Así dicho, no hay color. Ahora bien, si analizamos solo repertorio y aptitudes, Mickey tiene poco que envidiar a ningún interior americano de la competición. Compensa su falta de centímetros con agresividad, timming, brazos largos y capacidad de salto. No os engañe su culo respingón, tiene buenos muelles. Su techo es alto, cristalizarlo pasa por adaptarse a los sistemas y seguir evolucionando, como ya hizo el curso pasado en Moscú, que cada mes jugaba mejor.

De entrada, ha causado muy buena impresión en sus dos primeros partidos de blanco, ante Zenit y sobre todo Unicaja. La palabra ‘deslumbrar’ es excesiva, pero deja pinceladas del variadísimo repertorio que atesora. La ensalada incluyó un triple, un floater desde la bombilla, un semigancho tras 1×1 de espaldas, unos cuantos rebotes y un tapón directo a los highlights. Ni qué decir tiene que es un cuatro y medio más que un center puro, de hecho Laso ya le ha hecho coincidir con Tavares en pista, si bien esa fórmula la veremos con cuentagotas una vez regrese Randolph.

El hándicap de los cupos

Por desgracia, Mickey no ha tenido la ‘suerte’ de Brandon Davies de encontrar un bisabuelo ugandés y ocupará plaza de extracomunitario, así que este curso volvemos al hándicap de las rotaciones en competición nacional (veréis la risa cuando llegue la Copa). Dado que la plantilla se ha quedado un poco corta de aleros natos, lo normal es que el descarte salga habitualmente de entre Mickey o Thompkins y no Deck. Una situación que puede retrasar la adaptación de Mickey (como en su día le pasó a Trey), aunque a la vez abre una ventana de oportunidad para Garuba, que ha dejado igualmente buenas sensaciones en Nerja (valoración 16 ante Jimki en 14 minutos) y del que también os quería hablar hoy.

usman Garuba

La mayoría le descubrimos el pasado verano: brilló en pretemporada, tras lo que esperábamos que Laso le concediese algunos minutillos en las pachangas dominicales de ACB. No fue así, las lesiones respetaron la pintura blanca y quedan pocos minutos para los chavales con seis interiores de primer equipo por delante, no olvidar a Kuzmic. Garuba, además, tiene áreas de mejora en técnica individual. El aficionado medio español y la prensa clickbait que lo alimenta son muy de dejarse fuera los matices en sus juicios a jugadores: o es un catacrack o no sirve, sin término medio, sobre todo tras el paso de Doncic, que tan mal nos acostumbró. Radoncic lo ha expresado muy elocuente en Twitter hoy: “El cambio de U18 a Senior es enorme! Son dos deportes diferentes. Es muy importante dar la confianza, tiempo, y paciencia a un jugador joven con talento. No todos son Luka, ni va existir otro como el”.

La realidad es que Garuba anda todavía un poco justo de recursos ofensivos 1×1 como para establecerse en la élite, así lo entendimos en el Europeo sub-18 este verano. Tiempo para mejorar no le falta, tiene 17 años y una cabeza bien amueblada. En todo caso, con esas manos, ese físico (tremendo movimiento lateral y timming para intimidar), y ese IQ en pista (pasa bien y apenas comete los errores propios de su edad) puede aportar desde ya al primer equipo en ACB, sin chirriar, sobre todo en labores de intendencia. Está como para 15-20 minutos por partido en cualquier equipo de clase media o baja de la ACB. En el Madrid, como hemos dicho, le favorece el hándicap de los cupos, aunque a la vez me preocupa que su progresión pueda verse taponada por minutos de cortesía a Felipe, con quien comparte posición y al que con todo el cariño creo que puede sobrarle esta ¿última? temporada.

Gracias ‘Titán’, bienvenido Jordan Mickey

Jordan Mickey Gustavo Ayón Real MadridSe nos va el Titán, amigos. Se marcha con los deberes hechos y un palmarés escandaloso: en sus 5 años de blanco, casi siempre como titular, ha ganado 2 Euroligas, 4 ligas ACB y 3 Copas del Rey. No es el más carismático, ni un portento técnico, pero tampoco me tiro a ninguna piscina si digo que es uno de los mejores centers que ha vestido esta camiseta, así lo avalan los resultados colectivos y la estadística individual. Es el prototipo de pívot moderno: dinámico, con buenas manos, criterio pasador y más recursos en 2×2 que en 1×1. Llegó al Madrid por la insistencia de Laso, en cuyo sistema encajó como un guante, y también, recordemos, gracias al Barca que, en uno de esos errores estratégicos que han marcado la historia reciente del Basket español, malvendió sus derechos al rival directo.

Cabe aclarar que finalmente la salida de Ayón no se debe a una cuestión económica (que no acepte una reducción salarial), ni tampoco deportiva. Su declive defensivo es innegable y ha perdido protagonismo en favor de Tavares (ley de vida), pero seguía siendo un pívot reserva de muchos quilates en la Euroliga, encima ahora con pasaporte español. Se va porque así lo desea: tiene 34 años, nada que demostrar, la vida arreglada y quiere residir cerca de su hijo, seguramente también intentar carrera en la política mexicana. En sus propias palabras: “Tengo un hijo de siete años que me pide que lo vea los fines de semana y no es lo mismo traerlo en un vuelo de 12 horas que si estoy en EE UU, a una distancia de sólo dos, o cuatro como mucho”. ¿Quién se lo puede reprochar?

“No quiero modificar los tiempos del club”

Desde esta tribuna criticamos hace 3 años que Ayón marease al club durante meses en las negociaciones para su renovación. Y desde esta tribuna hoy se le agradece que esta vez haya ido de cara. Podría haber vuelto a torear al club, dejándolo como plan B medio verano mientras se daba una oportunidad de regreso a la NBA, el Madrid le habría esperado. Pero ha elegido salir como un caballero: “No quiero modificar los tiempos del club, que no fiche a otro jugador por esperarme”. Bien, Titán. Así, sí.

El Madrid lleva bastantes semanas trabajando en su reemplazo. Sabemos que se pujó por Brandon Davies, muchos medios grandes llegaron a anunciar el acuerdo, y aquí que nos hicimos eco, pero se metió de por medio el Barcelona con una oferta económica bastante superior, que el Madrid ni pudo ni quiso igualar. El pívot titular es Tavares y, por una cuestión de equilibrio salarial en la plantilla, no tiene sentido tirar la casa por la ventana por un reserva. Sonó también Ekpe Udoh, interesante por su pasaporte Cotonou (nigeriano), pero a las dudas sobre el estado de sus rodillas se sumó el precio, de nuevo, de pívot titular, al entrar en la puja los grandes de Europa.

Mickey, un 4 y medio

Y es así como se llega a Jordan Mickey, que salvo contratiempo será el sustituto de Ayón. Tengo bastante cariño al Jimki, de mis años en Moscú, y he seguido bastantes partidos del equipo este año. Conclusión: Mickey ha sido constante, cada mes era mejor que el anterior, tiene solo 24 años y el Madrid ha recibido informes muy positivos sobre su ética de trabajo (lo de fichar por los vídeos de YouTube pasó a mejor vida). Jimki ha sido su primera experiencia en basket FIBA y sus promedios son de notable alto: 14,2 puntos y valoración 15,2 en Euroliga. Si bien hay que ponerlos en el contexto de una temporada difícil en Jimki, de muchas lesiones y balance 9/21.

¿Su juego? No destaca especialmente en nada, pero hace de todo un poco, parecido a lo que decíamos de Ayón a su llegada. Mickey es un sólido rebotador, manos correctas, puede abrirse a tirar de media y larga distancia, y pese a su aspecto algo achatado cuenta con muelles para jugar consistentemente por encima del aro. Tiene nivel para el Madrid, su edad y adaptación al basket FIBA son esperanzadoras, mi única reserva viene por la altura, 203cms con zapatillas, o sea, ciertamente más bajo que Randolph y Trey. ¿Le alcanza para emparejarse a los Vesely, Milutinov, Gudaitis, Poirier, Tomic y compañía? Más que como un cinco, le veo como un cuatro y medio, y siendo generosos. No descartaría que Thompkins jugase más minutos de falso center el próximo curso, una variante que Laso ya ha utilizado puntualmente esta temporada con resultados correctos. Sea como fuere, Mickey es un fichaje interesante, dada la masa salarial disponible y lo que había en mercado. A falta de confirmación oficial, sea bienvenido.

Davies por Ayón: buen movimiento, malas formas

Brandon Davies Real Madrid Zalgiris Euroleague
No hay duda, Ayón fue el peor en Vitoria, el partido más importante del año, además su declive defensivo es evidente y pesa en la memoria aquella falta de profesionalidad tras la renovación de 2016, cuando regresó tras el verano con 15 kilos de más, empachado a fajitas. No soy sospechoso de tener acciones suyas, sin embargo, no sobra recordar que ha sido pieza importante en algunos de los mejores años de la historia de la sección, además de seguir siendo un pívot reserva interesante, que se ajusta al sistema Laso y ahora con pasaporte español (comunitario de facto).

No nos equivoquemos, el impedimento para su renovación no ha sido deportivo, más bien su intransigencia a amoldar sus aspiraciones económicas a la nueva realidad y sus pajas mentales con el eterno retorno a América, aquello de dejar al Madrid como segundo plato para final de verano si no pescaba nada mejor. Nunca ha dado la sensación de estar demasiado bien aconsejado. En todo caso, la idea inicial del Madrid era renovarle, se sentaron hace algunos meses a negociar, pero las diferencias económicas eran abismales. Es lícito y lógico querer cobrar lo más posible, pero cuando te sientas a negociar más te vale conocer las cartas que tienes para jugar, y con 34 años y como reserva tu valor de mercado es la mitad. Ayón no lo ha sabido encajar y el club no estaba dispuesto a que el mexicano le torease otro verano, así que las negociaciones se rompieron.

Además se sumó otro factor, y es que en su caso el mercado ofrecía un sustituto de nivel, perfil y precio, que se llama Brandon Davies, al que le queda otro año de contrato en Zalgiris pero tiene una cláusula asumible y está como loco por la música. Mide 208cms, tiene muy buenas manos, quinteto ideal de la Euroliga y 6 años menos que Ayón. Blanco y en botella.

Cuando los periodistas tuvieron acceso al vestuario del Madrid tras la pachanga ante Fenerbahce por el 3º puesto en la F4, Ayón no estaba esperándolos para reivindicarse (tras firmar valoración 36), al contrario, se tapó la cabeza durante minutos con la toalla, mirando al suelo para evitar ser preguntado, ya conocía su destino. Horas antes el AS había publicado, suponemos que tras filtración del club, una primicia sobre las “avanzadas negociaciones” con Davies, antesala de la noticia del fichaje, que ha publicado este martes Marca de forma oficiosa. Es un magnífico fichaje, pero quizá no sea la forma más elegante de gestionar el timming de comunicación. Por lo que pueda implicar a nivel deportivo de aquí a final de curso, con dos jornadas de ACB y todos los playoffs aún por delante, y sobre todo por respeto a un jugador que nos ha dado mucho.

Al ritmo de Campazzo, el líder sin puntos

Prepelic y Campazzo contra Panathinaikos en euroliga

Con oficio y defensa, o sea, bajando al barro, se agarró el Madrid al primer partido de cuartos, que dominó en amplios tramos de la mano de actores secundarios (Taylor o Causeur). Se puso hasta 14 arriba (49-35), pero llegó la pájara, nos liamos a triples sin fundamento y a esas despertó Calathes, que metió en ese tramo la mayoría de sus 17 puntos, eso sí, no sin antes haber aporreado el aro (empezó con 1 de 11).

En esas nos vimos 6 abajo a 3 y medio por jugar, se barruntaba marejadilla y tuvieron que regresar a pista los de fiar, que a día de hoy son Facu, Tavares o Taylor, para con un parcial final de 9-0 deshacer el entuerto en que nos había metido en buena medida Laso. Me refiero, por ejemplo, a los solo 11 minutos en pista de Causeur en uno de sus mejores partidos en meses o a la broma de alinear a Felipe y Ayón juntos medio último cuarto, como si el Wizink fuese el Delorean y nos hubiese teletransportado a 2015.

El mexicano defiende con la mirada, un agujero en la falange, y Reyes es que directamente no está ya para encuentros así el pobre. Firmó valoración -4 en poco más de cuatro minutos, en los que el balance del equipo fue -8. Lo normal en 2019 y que debería en algún punto llevarnos a una reflexión objetiva de si está realmente para renovar… En todo caso la culpa es de quien le alinea en un tramo decisivo de un partido así, el típico brindis al sol de Laso para quedar bien con todos (Reyes era el único que no había salido aún), como si unos cuartos de final de Euroliga fuesen un campamento de boy scouts.

Por otra parte, se echaron de menos jugadas para los interiores, sobre todo 1×1 para los ala-pívots, Felipe también, que ante la baja virtual de Gist tenían un filón emparejados con Thomas. Bien, pues apenas rascaron bola cerca del aro, Randolph acabó desquiciadito y el equipo con 35 triples lanzados por 25 tiros de dos, en plan los Houston Rockets del Aliexpress.

En lo positivo brilla Tavares, que encadena ya 7 partidos en Euroliga de gran dominio, o Taylor, 13 puntos y una gran defensa a Calathes. El sueco es la renovación más clara de entre los agentes libres del Madrid este verano. Campazzo sigue sin comprar una maldita canasta de campo (0/5 triples, algunos liberados), un hándicap por momentos, pues no supone una amenaza creíble, pero también dirigió con solvencia y realizó un despliegue atrás que me atrevería a calificar de épico. Mención especial a esa defensa 1×1 a Langford a 30 segundos del final, presionando el bote a escasos centímetros pero sin falta. Fue la mejor acción de la velada, la más aplaudida en Goya, alarde de concentración, intensidad y movimiento lateral, o sea, piernas. Necesitaremos que Facu se reencuentre con el aro en algún momento si queremos levantar algún título este curso, pero one step at a time, esta noche nos ha servido para sobrevivir y Vitoria ya asoma en el horizonte.

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El Madrid entra en cuarto creciente

Llull y Randolph ante Fenerbahce en Euroliga (Real Madrid)

No fue una victoria cualquiera, por la forma, el rival y el momento, con el replay de Copa aún coleando, el triunfo ante Fenerbahce bien puede ser de esos que cambian dinámicas, que llegaba el Madrid algo agripado, hasta deprimido si hablamos de madridismo, metiendo al fútbol en la ecuación. Fenerbahce, que acudía de líder y en racha, salió escaldado del Wizink. La primera vez en la carrera de Zeljko que encaja más de 100 puntos en un partido sin prórroga, un repaso con recordatorio a Europa: “Aquí juega el campeón vigente”.

El partidazo de Randolph no nos cogió por sorpresa, junto a Ayón el más regular del equipo en Euroliga este curso. Casi todo en él es coco, una caja negra que en dos años y medio aún no hemos acertado a descifrar, y particularmente he dejado de intentarlo. Sabemos lo que vemos, que se ha quitado los vicios de prima dona ofendidita del año pasado, los gepetos de vinagre al ser sustituido y sus tiros “porque ya me tocaba”. Entrevistado al descanso el jueves, el periodista le preguntó por sus 15 puntos: “No valen una puta mierda si no ganamos el partido”. Es un grinch, vaya que si lo es, pero es nuestro grinch.

El coco de Llull y Tavares

Otro coco delicadito es el de Tavares, que ha perdido 2/3 meses cazando moscas sin el menor problema físico, sobre todo en Euroliga, diluido en protestas arbitrales y polémicas inútiles. Esos arrebatos de ira no son tema baladí, siendo el más decisivo de nuestros cinco interiores. Por muy buena temporada que esté haciendo Ayón, sabéis que el paraíso pasa por el Gigante Verde. Lo hemos comentado muchas veces, su capacidad para condicionar al rival no tiene igual en Europa. Ha sido recuperar Tavares el pulso a la temporada y el Madrid vuelve a ser muy difícil de ganar. Que les pregunten a Vesely y Todorovic, que han dormido calientes esta semana.

Otro que apunta cuarto creciente es Llull, especialmente necesario en este tramo de búsqueda del karma en que tenemos a Campazzo. Firmó Sergio ante Fenerbahce su mejor partido desde el regreso de la lesión, una alegría para el madridismo y para cualquier aficionado de bien al basket. Encuentros de acierto exterior puntal ya le habíamos visto, pero lo que echábamos de menos eran defensa (con esa no contaría mucho) y dirección. Y esto último lo bordó con 11 asistencias por ninguna pérdida. Los problemas de Llull, igual que los de Tavares y Randolph, tienen mucho que ver con el coco, la ansiedad (y frustración) que acumula por volver a ser el que fue. Ante los turcos firmó una actuación al nivel de su año MVP que seguramente sea circunstancial, pero que bien supone un chute de confianza para establecerse en una versión notable con que echar una mano al equipo.

Sensaciones del partido ante Fenerbahce que confirmó la visita el sábado al cuarto clasificado ACB, un Joventut en vena. El partido se ganó de nuevo en defensa, ejerciendo de brazo ejecutor Rudy, al que Laso dosifica con cuentagotas. Cómo le echamos de menos en la final de Copa, igual que a Thompkins, que ya regresa, esta semana en Jimki. ya veis, todo avanza según el plan, con el objetivo de llegar a los playoffs Euroliga en pico de forma, y mantenerlo ya hasta la final ACB.