Alberto Abalde, la guinda de la operación renove

Alberto Abalde Real Madrid Valencia fichajeAlberto Abalde habría comunicado al Valencia que pagará su cláusula (1.5 millones) para poner rumbo a Madrid, según adelanta Encestando. Otras fuentes apuntan a que el club blanco tratará de rebajar la cuantía incluyendo a Mickey en la operación. En todo caso, el fichaje parece inminente.

Un movimiento que rompe la máxima de la era Laso de no abonar cláusulas altas y fiarlo todo al mercado de agentes libres. De hecho, si la memoria no me falla, se trata del mayor transfer pagado por el Madrid de basket en el siglo XXI. Un fichaje caro pero estratégico, cupo nacional para muchos años. Recordemos que el Barca abonó al Valencia dos millones por Claver y uno por Oriola, inversiones que en su día nos parecieron desproporcionadas pero que cobran sentido con el paso de los años. Al fin y al cabo, los jugadores nacionales suelen ser más fieles al proyecto y acaban convirtiéndose en pegamento en el vestuario y referentes para la grada.

El Madrid lo sabe bien: los años dorados de la sección, que aún disfrutamos, se han cimentado en el talento y personalidad de una columna vertebral nacional estable: Llull, Rudy, Felipe y hasta hace unos años Chacho, con Carroll como invitado extranjero. Una columna por la que el tiempo ha pasado, que aún puede sumar pero que lamentablemente ya no está para marcar diferencias. La directiva así lo ha entendido (al fin) y el fichaje de Abalde, 24 años, se enmarca dentro de un plan renove para rejuvenecer la plantilla del que también forman parte Carlos Alocén (19 años) y Ante Zizic (23).

¿Qué puede aportar?

Abalde seguramente sea el exterior español joven de mayor proyección. Su evolución en el último año ha sido exponencial, con ramalazos de crack europeo, si bien no exentos de irregularidad. Por lo pronto ayudará a la creación desde bote (muy bienvenida) y añadirá versatilidad al juego exterior, un valor que había perdido la línea exterior blanca con la marcha de Doncic a la NBA. Ni Causeur, ni Carroll, ni Rudy pueden hacer de base si la situación lo requiere. Abalde sí. Que su planta de alero (202cms) no os confunda: este curso ha jugado minutos de calidad en las tres posiciones exteriores, incluida la de base, donde Valencia ha sufrido problemas de lesiones.

¿Quién sale para hacer hueco al gallego ? Está por ver, puesto que esa versatilidad abre un abanico de opciones en las alas. Mi opción preferida es que llegase por Laprovittola, quedando un puesto de base con Facu, Llull y Alocén, más el comodín de Abalde. Debería ser suficiente a poco que cuaje Alocén y al argentino le respete la salud (y no se vaya…).

También podría salir Causeur, que tiene otro año de contrato y la simpatía de la grada por el recuerdo de Belgrado, pero con 33 años y tras firmar un curso discreto. A saber: 1/6tc en la final de Copa del Rey, 0 minutos en la final de Supercopa (convocado) y media de valoración 3 en la fase final ACB, -6 el equipo en sus minutos en pista.

Se contempla la opción de sacrificar a Taylor, calamitoso en Valencia y uno de los menos apreciados por la parroquia, aunque fetiche defensivo de Laso, y por último podría estar en peligro Gabi Deck, que lleva bastantes semanas mareando la perdiz con su ampliación de contrato, sondeando sus opciones en el mercado NBA.

La injusticia con Tomic

ante tomic real madrid barcelonaNunca he compartido ni entendido la inquina de buena parte de la afición blanca hacia Ante Tomic, a quien en ocho años en el ‘eterno rival’ no se le ha escuchado una mala palabra o exabrupto hacia el Madrid, y mira que le han puesto como un trapo. Una inquina, por cierto, construida en buena parte sobre un chascarrillo intencionadamente malinterpretado, aquello de “me voy para ganar títulos”, frase que llevan años echándole en cara y que en realidad nunca dijo así. Me explico…

No se fue del Madrid, le ‘echaron’

Para ser más exactos, el club blanco decidió en su pleno derecho no ejercer la cláusula para extender el contrato del croata por otro año. Esa cláusula estipulaba un aumento salarial en caso de ser utilizada, y el sueldo de Tomic subiría hasta los 1.8 millones brutos, si la memoria no me falla. Eran años en los que la economía de la sección no estaba tan boyante como ahora y se optó por otro perfil de pívot titular, más económico y que encajase mejor en el sistema Laso, es decir, más móvil y defensivo (Slaughter). El Madrid ni se molestó en intentar negociar con Tomic una renovación por menos dinero, sencillamente tenía otros planes para ese puesto.

Si alguna de las partes patinó aquellos días no fue el jugador… “Tomic es un hippie, donde sería feliz es en una caravana en Tarifa, jamás en un gimnasio”, dijo al diario AS una fuente anónima del club, entendemos que para liderar el relato y justificar la decisión. Lo mismo una carta estándar de agradecimiento por los servicios prestados habría sido más elegante que echar mierda desde el anonimato, ¿no? En fin, que Tomic no eligió irse del Madrid, sino que fue el Madrid quien eligió que no siguiese, un detalle que modifica sensiblemente la historia.

“Ganar títulos”

Tomic cayó en el Barca como podía haber caído en cualquier otro equipo. Aquel verano de 2012 era agente libre, que es el eufemismo del deporte de élite para estar en el paro, o “en búsqueda activa de empleo“, que se dice ahora. Su agente recibió propuestas de varios equipos y la más interesante, tanto económicamente como por el rol que le ofrecían, resultó ser la del Barca, así que la aceptó. ¿Qué delito hay en ello?, me pregunto: ¿acaso debía declinar la propuesta por ‘respeto’ al club que le acababa de echar?

Durante la presentación le preguntaron por sus objetivos en Barcelona y respondió lo siguiente (cito textual): “Daré todo lo que pueda para ganar partidos y con ello títulos”. Es decir, exactamente lo mismo que responden todos los jugadores a la misma pregunta durante su presentación con el Madrid y el Barca, ya sea de fútbol o baloncesto. Luego vino la interpretación descontextualizada de sus palabras y el chascarrillo, todo muy injusto.

Durante aquella rueda de prensa, por cierto, también dijo lo siguiente: “Va a ser un poquito extraño (cuando me enfrente al Madrid), pero en esta vida solo quiero jugar al baloncesto, ya está”. A mí me parece intachable, chicos, qué queréis que os diga, nada que ver con Mirotic, que en cada declaración pública rezuma resentimiento e inquina hacia el club que le crió.

El papel de Xavi Pascual

Si el Barca apostó por Tomic en su día fue por la insistencia de Xavi Pascual, que le encanta jugar sistemas en estático para castigar desventajas 1×1 al poste, que resulta ser la principal virtud de Tomic, seguramente el center con más y mejores recursos ofensivos de la Euroliga en la ultima década (lógicamente la defensa nunca ha sido lo suyo). Ocho años después la historia se repite y Tomic, a quien el Barca no parece haber hecho ni ademán de renovar, se marcha con Xavi Pascual, en este caso al Zenit de San Petersburgo. удачи!

Jaycee tendrá último baile

Se queda para un Last Dance. La principal incógnita en la plantilla blanca para el próximo curso queda resuelta: Jaycee Carroll continuará un año más. Suponemos que ya sí que sí el último, que sino Baylee le cambia la cerradura del rancho.

Tiene 37 años, pero el tipo se conserva en formol. A diferencia de otras renovaciones, esta no es un brindis al sol ni una indulgencia por los servicios prestados, al contrario, tiene todo el sentido desde la óptica deportiva, dado que sigue siendo uno de los cinco mejores escoltas de Europa, el mejor especialista tirador.

Así lo ha vuelto a demostrar esta temporada, pese a su bache en invierno, coincidiendo con la mudanza de su familia a EEUU. En los últimos 13 partidos antes del parón promedió 15 puntos, sostén anotador del equipo en la plaga de lesiones y clave en la final de Copa con 20 puntos.

Una renovación que suponemos a la baja en términos económicos, igual que la de Felipe, en caso de que finalmente decida continuar. Ya sabéis que el club ha dejado la decisión en sus manos. Entre ambos, más la salida de Mejri y la renovación también a la baja de Rudy, la sección se ahorra un pico en masa salarial con el que afrontar la reducción de ingresos por el covid y acometer la muy necesaria ampliación de contrato de Deck.

El argentino termina contrato en junio 2021, tiene el salario más bajo de la plantilla (canteranos al margen) y una cláusula acorde. Es una pieza importante, más aún en puertas de lograr pasaporte español, como para tenerle tan expuesto.

Klemen-Prepelic-Real-Madrid

Portazo a Prepelic

La renovación de Carroll cierra las puertas del Madrid a Prepelic, por ahora y puede que para siempre. Termina contrato dentro de cinco semanas y el club mantiene una opción de renovación. Existe la opción de renovarle por dos o tres temporadas, para dejarle cedido otro año más en Badalona y que regrese a Madrid el próximo verano, cuando se retire Carroll. Pero dudo que Laso esté tan convencido con el esloveno como para redoblar la apuesta por él a medio plazo.

Y también habría que ver la voluntad del jugador: su situación no es como la de Alocén, un adolescente que juega en el equipo de su ciudad. Para un jugador de 27 años como Prepelic, máximo anotador de la ACB y campeón del Eurobasket, un segundo año cedido a estas alturas de su carrera sería un poco humillante. Tras su temporadón este curso no le faltarán ofertas de clubes de clase media-baja Euroliga o de clase alta Eurocup. Sin ir más lejos, suena en Baskonia por Janning…

En caso de que el Madrid finalmente no le renueve y pierda todo derecho sobre su futuro, se confirmaría como una de las peores operaciones del club en los últimos años. Saquemos la calculadora. Entre la pequeña compensación que recibió Levallois por sus derechos, su salario de la 2018-19 y la parte de salario que el Madrid ha asumido este año durante la cesión en Badalona, la cuenta asciende a algo más de un millón de euros por apenas una docena de partidos de arrastrarse como base.

¿Son Randolph y Trey mejores tiradores que Mirotic?

randolph Mirotic Thompkins euroleague% de 3 en Euroliga:
> Mirotic 30%
> Randolph 50%
> Thompkins 51,4%

El dato, así en frío, resulta revelador, partiendo de la base de que Mirotic es teóricamente (y también en la práctica) uno de los mejores ala-pívots tiradores del continente y por extensión del planeta. Si Niko acertase la mitad de sus triples, como hacen los americanos del Madrid, el Barca llevaría 60 puntos más y seguramente alguna otra victoria. ¿Es acaso peor tirador que ellos? No necesariamente, para saberlo habría que compararlos en igualdad de condiciones, y dista de ser el caso, porque Randolph y Trey lanzan en mejores posiciones, y eso es mérito principalmente de Laso, ese del que Mirotic renegó en su día…

Pero echemos la vista atrás, porque hay mucho trabajo e historia detrás de esos porcentajes de los americanos del Madrid. Su carácter se parece como un huevo a una castaña, pero tienen en común que recalaron procedentes de Rusia, como primera opción ofensiva de equipos de clase media y rotación corta, lo que significaba unas cuantas situaciones de aclarado 1×1 por partido. Randolph, tirillas, se las jugaba más de cara desde bote, y Trey de espaldas al poste, aprovechando su corpulencia, pero aclarados al fin y al cabo.

Toñete, si os acordáis, maravilló a Europa metiendo al Lokomotiv en la F4, sacada de chorra mediante en el Palau en cuartos: “El cuatro total”. Bien, pues aquel curso acreditó un raquítico 25% en triples. No es que tirase peor que ahora (que quizá un poco también), sino que lanzaba distinto, tras bote, en situaciones de juego sin demasiada ventaja. O sea, como Mirotic ahora.

Su periodo de adaptación no fue sencillo, con grandes altibajos de rendimiento. una adaptación que tuvo dos patas, seguramente la más sensible la de coco, uno de los mayores retos que ha afrontado Laso en el banquillo blanco: meter en vereda a un chaval con semejante carácter críptico y taciturno, hacerle asumir que ya no estaba en Krasnodar y que en Madrid, aunque sea Europa, no puede cascárselas ‘porque yo lo valgo’. En sus dos primeros años le vimos fumarse a menudo los sistemas y lanzarse chufas, torcer el morro a compañeros por no pasársela y enfilar el banquillo sin saludar al entrenador.

img_jpramos_20191113-150402_imagenes_md_terceros_barsamadrid2-k0IF-U471578392254bTD-980x554@MundoDeportivo-Web.jpeg

El ratio de puntos por tiro

La adaptación de coco corrió en paralelo a la de juego, no solo por ajustarse al estilo más coral propio de un grande de Europa, con una plantilla profunda, sino porque el baloncesto ha evolucionado en estos años hacia la primacía de la eficiencia estadística. Randolph ha tenido que limpiar progresivamente su juego ofensivo de los ‘vicios’ heredados, los tiros de menor producción, como las medias vueltas en suspensión o los tiros de 5-6 metros después de bote, muy años 90. Incluso las situaciones de 1×1 al poste que, por mucho que mida 211cms, tampoco son eficientes. Jugadas seguramente más bonitas para el aficionado, al menos para este que escribe, pero que no salían a cuenta: el ratio de puntos por tiro resultaba bajo.

La mejor versión de Randolph de blanco, la presente, coincide con una mayor disciplina táctica y una clara especialización en el tiro de tres. Ahora apenas se salta sistemas y raramente postea o lanza tras bote, sino que tira según recibe y a pies parados, abierto tras una circulación de balón previa, preferiblemente en la esquina o a 45º del tablero, raramente frontal. Habrá aficionados decepcionados, que verán en esta especialización una deriva hacia un juego monocorde, made in Rockets, pero al final, en el deporte profesional de élite, la discusión estética termina casi siempre sepultada bajo la lógica de los resultados. Y números en mano, esta versión de Randolph sale a cuenta.

Thompkins recorrió un camino similar: en Nizhny se jugaba el doble de tiros de 2 que de 3 y, según llegó, Laso le envió a las esquinas a tirar triples, para decepción inicial de algunos, entre los que me cuento. Parecía un desperdicio de talento, matar a un ruiseñor, pero era de nuevo una decisión táctica, de eficiencia estadística. Todavía recibe algún aclarado al poste en estático, en función de la diferencia física que medie con su par. Y es una delicia ‘old school’ verle en esa suerte del juego pero, números en mano, resulta poco rentable.

Por eso, su principal labor ofensiva es la misma que la de Randolph, que la de cualquier ala-pívot en el sistema Laso: lanzar de tres al final de una circulación de balón, ocupar espacios y abrir el campo, dejando el centro de la zona liberado para que el base y el pívot jueguen 2×2. Si el balón circula correctamente, les llegará en la esquina más o menos liberado y de ahí esos porcentajes tan altos. Muñeca al margen, claro.

Os cuento toda esta perorata para llegar a dos conclusiones:

> Si Garuba quiere alcanzar un rol relevante en los sistemas de Laso ha de mejorar impepinablemente el tiro exterior, machacarlo en verano. Es ya un soberbio defensor y reboteador, tiene buenas manos y mucha intuición en pista, pero le faltan centímetros para jugar de center, y como ala-pívot está lejos de unos porcentajes suficientes de tres en situaciones liberado. Es la faceta del juego que más se suele mejorar con la edad y él tiene el talento para ello, será cuestión de esfuerzo y paciencia.

> Mirotic, que se marchó renegando de Laso porque no le daba el protagonismo ofensivo que creía merecer, seguramente firmaría porcentajes estratosféricos en este Madrid. Se quejaba en su día de recibir pocos aclarados, ofendidito en su inmenso ego por tener que esperar en las esquinas mientras los Sergios dirigían el cotarro. Entonces le faltó la humildad, la paciencia y la generosidad para ver el bosque tras los árboles, asumir el rol que le correspondía en el sistema, el que sí han acabado entendiendo Randolph y Thompkins y cuyos frutos vemos ahora. En fin, una de las obras maestras de Laso.

Lo que implica la llegada de Mejri

Salah Mejri Real MadridNo es lo que dice, es también lo que da a entender. El Madrid no debió quedar muy convencido con la configuración final de su roster interior (o algo ha cambiado sobre la situación de partida: ¿Trey?) cuando antes de empezar la temporada ya estaba peinando el mercado. Preguntó primero por Scola y finalmente llega, mejor dicho regresa, Salah Mejri, según adelantó ayer Calabrés en El Español. Procede de China, donde firmó tras el Mundial un contrato de temporero con el Liaoning para reemplazar al lesionado Brandon Bass. No es un fichaje caro, pues tampoco es que el teléfono de su agente echase fuego: a alturas de otoño como estamos, sin hueco en la NBA ni interés de los grandes de Europa. Mejri, además, habrá puesto seguro de su parte para volver, siendo como es amigo de Donic y madridista confeso, gran aficionado al fútbol. El tunecino no llega como fichaje de campanillas sino de rotación, reserva de Tavares y valioso por su condición de cupo comunitario (cotonou) en una plantilla obligada a un descarte en ACB y Copa por aquello del overbooking de extracomunitarios.

Vuelve como casi todos los que regresan de USA: más cachas y tirando triples, cualidad esta segunda bastante prescindible en un center de 218cms, al menos en Europa. Es de suponer y sobre todo desear que vuelva también con algo mayor conocimiento del juego, lo que condicionó su primera etapa de blanco, tara habitual de los gigantones que, como él, empiezan tarde en el baloncesto, en su caso a los 18. No me detendré mas en su juego, pues es una cara conocida: la madre del cordero está en el rol que asumirá y el efecto dominó que su llegada provoque en la rotación interior.

¿Cómo afecta a Thompkins?

Todos los medios insisten, suponemos que a petición de la fuente (el club), en remarcar que el fichaje de Mejri no implica la salida de ningún jugador de la plantilla, en referencia bastante evidente a Thompkins, en la cuerda floja estos días. Laso ha explicado esta semana que su ausencia en las convocatorias (significativa la de Euroliga, donde no hay limitación por pasaportes) se debe a su bajo estado de forma y para evitar lesiones. Una explicación que chirría con el hecho de que jugase varios partidos de pretemporada (¿entonces no había riesgo de lesión?) o de no estar ni inscrito en ninguna de las dos competiciones, a diferencia de Nakic, que tampoco va convocado. ¿Acaso Ayón no apareció con un sobrepeso de 15 kilos el verano de 2016, como él mismo reconoció después, tras renovar por 7,5M? Cuesta creer que algún kilo de más en pretemporada justifique, ya no dejar fuera de convocatorias, sino ni siquiera inscribir (¿la puerta abierta al despido?) a un jugador que ha dado tres buenos años de basket al club, además de haber sido pegamento en el vestuario. Ojalá sea solo eso, baja forma, y Trey continúe de blanco, pero visto desde fuera y aplicando una mínima lógica uno diría que hay más miga. En un cambio Trey por Mejri el Madrid saldría perdiendo.

Si hacemos caso a la fuente, la llegada de Mejri no amenaza la continuidad de Trey, pero el fichaje supone igualmemte que Mickey pueda y tenga que jugar más tiempo como cuatro. Al menos en los partidos clave de competición nacional, para los que nos habíamos quedado con sólo 3 interiores natos de primer nivel debido a la aritmética de cupos. No incluyo a Garuba ni a Felipe, cuyo papel está en la fase regular ACB.

Quizá esta y no Trey sea la clave de la incorporación de Mejri: que ni ellos mismos se creen lo de Mickey como pívot puro y que la rotación interior se había quedado corta para ACB y Copa. Al final, por mucho que salte, Mickey va tan escaso de centímetros para el puesto que sufre para cerrar el rebote defensivo casi con cualquier par, sin ir más lejos ante Fenerbahce contra Stimac… ¡Stimac! Que pueda hacer de pívot, que puede, no le convierte en pívot.

Por efecto dominó, los minutos de Mickey al cuatro vienen a cerrar la línea argumental de Gabi Deck como ala-pívot, puesto en el que brilló tanto en la final de Supercopa como en el Mundial con Argentina. Laso, sin embargo, le quiere como tres, para apuntalar el puesto a priori más débil de la plantilla, donde además tiene ventaja física para postear y sacar faltas, situación que el Madrid parece buscar con más insistencia este año en los sistemas. Por otra parte, dada la carestía casi crónica de aleros de nivel en el mercado europeo, mover a Deck al cuatro sería estratégicamente cuestionable. Para los que seguís soñando con Juancho, se hace saber que Denver le ha ofrecido extender un año por 4,6M$, lo estipulado en su contrato de rookie. El jugador puede aceptar o declararse agente libre el próximo verano, pero en un escenario así se antoja improbable que su futuro a corto-medio plazo pase por regresar a España

¿Cómo encajamos a Mickey y a Garuba?

jordan mickey torneo costa del sol Zenit real madrid

Reconozcámoslo, el fichaje de Jordan Mickey nos dejó de entrada un poco fríos, plan B a Brandon Davies, con bastante menos cartel. Davies ha liderado los dos últimos cursos a Zalgiris (uno de ellos hasta la F4) y es quinteto ideal de la Euroliga. Sabes exactamente lo que esperar de él, eso se paga y el Madrid no disponía de tanta pasta para invertir en ese puesto. Mickey, en cambio, ha cumplido 25 este verano y le contempla un solo curso de experiencia en Europa, en un Jimki deslavazado por las lesiones. Así dicho, no hay color. Ahora bien, si analizamos solo repertorio y aptitudes, Mickey tiene poco que envidiar a ningún interior americano de la competición. Compensa su falta de centímetros con agresividad, timming, brazos largos y capacidad de salto. No os engañe su culo respingón, tiene buenos muelles. Su techo es alto, cristalizarlo pasa por adaptarse a los sistemas y seguir evolucionando, como ya hizo el curso pasado en Moscú, que cada mes jugaba mejor.

De entrada, ha causado muy buena impresión en sus dos primeros partidos de blanco, ante Zenit y sobre todo Unicaja. La palabra ‘deslumbrar’ es excesiva, pero deja pinceladas del variadísimo repertorio que atesora. La ensalada incluyó un triple, un floater desde la bombilla, un semigancho tras 1×1 de espaldas, unos cuantos rebotes y un tapón directo a los highlights. Ni qué decir tiene que es un cuatro y medio más que un center puro, de hecho Laso ya le ha hecho coincidir con Tavares en pista, si bien esa fórmula la veremos con cuentagotas una vez regrese Randolph.

El hándicap de los cupos

Por desgracia, Mickey no ha tenido la ‘suerte’ de Brandon Davies de encontrar un bisabuelo ugandés y ocupará plaza de extracomunitario, así que este curso volvemos al hándicap de las rotaciones en competición nacional (veréis la risa cuando llegue la Copa). Dado que la plantilla se ha quedado un poco corta de aleros natos, lo normal es que el descarte salga habitualmente de entre Mickey o Thompkins y no Deck. Una situación que puede retrasar la adaptación de Mickey (como en su día le pasó a Trey), aunque a la vez abre una ventana de oportunidad para Garuba, que ha dejado igualmente buenas sensaciones en Nerja (valoración 16 ante Jimki en 14 minutos) y del que también os quería hablar hoy.

usman Garuba

La mayoría le descubrimos el pasado verano: brilló en pretemporada, tras lo que esperábamos que Laso le concediese algunos minutillos en las pachangas dominicales de ACB. No fue así, las lesiones respetaron la pintura blanca y quedan pocos minutos para los chavales con seis interiores de primer equipo por delante, no olvidar a Kuzmic. Garuba, además, tiene áreas de mejora en técnica individual. El aficionado medio español y la prensa clickbait que lo alimenta son muy de dejarse fuera los matices en sus juicios a jugadores: o es un catacrack o no sirve, sin término medio, sobre todo tras el paso de Doncic, que tan mal nos acostumbró. Radoncic lo ha expresado muy elocuente en Twitter hoy: “El cambio de U18 a Senior es enorme! Son dos deportes diferentes. Es muy importante dar la confianza, tiempo, y paciencia a un jugador joven con talento. No todos son Luka, ni va existir otro como el”.

La realidad es que Garuba anda todavía un poco justo de recursos ofensivos 1×1 como para establecerse en la élite, así lo entendimos en el Europeo sub-18 este verano. Tiempo para mejorar no le falta, tiene 17 años y una cabeza bien amueblada. En todo caso, con esas manos, ese físico (tremendo movimiento lateral y timming para intimidar), y ese IQ en pista (pasa bien y apenas comete los errores propios de su edad) puede aportar desde ya al primer equipo en ACB, sin chirriar, sobre todo en labores de intendencia. Está como para 15-20 minutos por partido en cualquier equipo de clase media o baja de la ACB. En el Madrid, como hemos dicho, le favorece el hándicap de los cupos, aunque a la vez me preocupa que su progresión pueda verse taponada por minutos de cortesía a Felipe, con quien comparte posición y al que con todo el cariño creo que puede sobrarle esta ¿última? temporada.