La operación Heurtel se pospone a julio

A las 18:00h de ayer terminó el primer acto del caso Heurtel, con el cierre del mercado de jugadores entre equipos Euroliga sin acuerdo para la salida del base galo. Era el desenlace previsible desde que Soler anunciase públicamente la posición del Barca, de mantener la oferta de 1.2M€ de finiquito solo si el destino era extranjero, pero rebajarla a 0€ si el destino era ACB. Así que, apenas cuatro años después, se repite el escenario Tyrese Rice, con una estrella apartada en Barcelona, entrenando en solitario pero cobrando un dineral cada mes, con la diferencia de que el americano era un cierrabares mientras que los únicos pecados del francés han sido no gustarle al nuevo coach y echar currículums donde le ha dado la gana, sin prever el ataque de celitos y congoja de Nacho Rodríguez.

Lo pragmático, lo razonable y ortodoxo dadas las circunstancias hubiese sido negociar la semana pasada una solución intermedia, aparcando complejos y rivalidades, en la que todas las partes saliesen ganando a cambio de ceder un poco: el jugador renunciando a parte del finiquito, el Madrid compensándole parcialmente con una ligera subida de su oferta y el Barca asumiendo que, aunque menos de lo inicialmente negociado, le toca pagar finiquito pese a que el destino pueda ser la capital. Y que igualmente sería una buena inversión para liberarse de un lastre de salario en un momento financiero muy delicado del club. Porque, ¿cómo se explica que el Barca de fútbol viajase anteayer a Huesca en bus para ahorrarse 30k euros de vuelo y que Heurtel vaya a levantarse diez veces esa cifra cada mes de aquí a junio por irse de compras por Passeig de Gracia?

Bien, pues ni por esas. La posición negociadora del club se ha limitado al «0€ y que se joda», así que no solo no ha habido acuerdo sino que ni siquiera se ha negociado. Han dado un espectáculo digno de los noventa, de cuando los Gaspart y Jesús Gil: envueltos en la bandera, cegados por el orgullo y paralizados por el pánico al que dirán si Heurtel triunfa de blanco. Una gestión, la de este caso por Nacho y Soler, digna de estudio en las escuelas de negocios como ejemplo de mala praxis, la astracanada propia de quien sabe que le quedan solo unas semanas en el cargo, las que faltan para las elecciones en el club y que se elija nuevo presi. Gestión directiva nivel «para lo que me queda en el convento, me cago dentro«.

Factor desestabilizador

Y lo humillante es que el sacrificio es en vano, porque el acuerdo verbal entre Madrid y jugador es total para su fichaje en julio, cuando quede libre: la Operación Boquerón. Llegará motivadísimo, con ganas de venganza y dispuesto a aceptar menos salario que en condiciones normales, que ya se habrá llenado los bolsillos estos meses a costa del Barca. Un rol tipo Chacho en su día, de Curro Romero de los segundos cuartos, de salir «cuando la vaquilla esté ya medio toreada», que decía Turpin. Visto en perspectiva, el club azulgrana va a gastarse dos millonacos para retrasar escasos seis meses la presentación del galo en la sala de trofeos del Bernabéu.

Sin olvidar, claro, el efecto topo: ese factor desestabilizador que supone su presencia en Barcelona lo que resta de temporada, el runrun que te genera en grada, prensa y vestuario tener apartado al décimo salario de Europa, entrenándose para llegar en forma a la pretemporada con el Madrid, mientras su agente vierte mierda sobre el club en cada entrevista. ¿O creéis que nadie se va a acordar de Heurtel cuando el Barca enganche dos derrotas seguidas, como se lesione Calathes o cuando Westermann empiece a apedrear el aro?

Para el Madrid el director galo representaba una oportunidad sobrevenida con la que no contaba, un base comunitario y experimentado en mercado y a precio asequible. Pero si no puede ser él, no será nadie. Con balance 12-2 desde la marcha de Campazzo la dirección no considera que haya urgencias por fichar un base. Más bien lo que no hay, creo yo, son ganas de la presidencia de gastarse los cuartos. Porque sí que haría falta un refuerzo, que la temporada es larga y se empinará el calendario, Alocén está muy verde y Llull es de cristal, pero entiendo que no están las arcas para alegrías y el Madrid no es de fichar con pagarés. Así que la Operación Boquerón tendrá que esperar.

Llull se reivindica a costa de Valencia

Sergio Llull ACB Dubljevic Ni tanto ni tan calvo. Es una alegría ver a Llull disfrutar sobre la pista, y ayer lo hizo y de qué manera en el segundo cuarto, con cuatro ‘mandarinas’ casi consecutivas que levantaron al pabellón, voltearon el marcador y dinamitaron la resistencia de Valencia. Pero seamos serios, acertar con 4 tiros de bajo porcentaje tras toda una temporada «muy dura» (en sus propias palabras) no es motivo suficiente para lanzar las campanas al vuelo y pregonar el regreso del rey. Porque ya lo pregonamos tras su actuación ante Fenerbahce, en fase regular de la Euroliga, y se quedó en agua de borrajas. Anoche, por cierto, tras su ráfaga de mandarinas, firmó valoración negativa en los 10 minutos que jugó en la segunda parte…

No se quiere más a Llull por envolverse en el escudo, negar la evidencia y revolverse contra todo el que constata la evidencia: que a día de hoy ni se acerca al que fue. Nadie tiene más ganas que quien os escribe de narrar el regreso de un gran Llull, porque se lo merece, porque es más majo que las pesetas y la quintaesencia del madridismo de basket. Pero hay que tener los pies en la tierra, que apenas han pasado tres semanas de su calamitosa actuación en la F4. Más allá de arranques de acierto puntual en el tiro, los verdaderos brotes verdes pasan por una mínima regularidad, por ejemplo, esas 15 asistencias por solo 3 pérdidas en lo que va de playoffs ACB, o ese 50% en triples (9/18). La final ante el Barca nos dará la medida real de esa mejoría.

El vaso medio lleno

A estas alturas ya sabemos que el Madrid (de basket) no tiene un chavo este verano y no se va a fichar a ningún catacrack exterior (ni interior…). Así que el techo del equipo, que en el sistema Laso lo marca la creación desde bote, pasará por la aportación de Laprovittola (una incógnita en la élite) y la evolución de Llull. Con el balear veo el vaso medio lleno, porque será difícil que juegue peor que este año, que al hándicap de aquel romperse la rodilla ha sumado un reguero de lesiones menores que le han impedido la más mínima continuidad. Si le respeta el físico, podríamos ver el curso que viene una versión intermedia respecto al MVP y lo de esta temporada.

Llull al margen, están siendo las semifinales de ACB más coñazo que recuerdo, con Baskonia ya de vacaciones y Valencia como si lo estuviese, de turismo por la capital, con los deberes del curso hechos por haber ganado la Eurocup y llegado a top4 ACB. «La Roca», Dubljevic, parece una ‘Roquita’ cuando coincide en pista con Tavares, limitado a tirillos exteriores, dejando a los naranja sin su arma ofensiva más fiable. Además, el puesto de ala-pívot del Madrid está siendo un martillo pilón: 12 de 14 triples han metido entre Toñete y Trey en los dos primeros partidos. Too much.

Laso y Willy, el divorcio feliz

14806755952810Los Knicks son un equipo de psiquiátrico y nunca te puedes fiar, pero lo de Hernangomez ya no parece flor de un día. En los últimos 8 partidos (en los que ha jugado) promedia 22 minutos, 11 puntos y 12 rebotes. Tampoco hacía falta una bola de cristal para imaginar que Willy encajaría, pese a los pronósticos agoreros de más de un madridista resentido, que no le perdona que rechazase renovar, más aún siendo canterano. «¡Ingrato!». Encaja en la NBA porque es un interior puro, se ajusta a la descripción de pívot del libro de texto, sin moderneces, de los que escasean, que no se aleja del aro huyendo del contacto. Lleva 160 minutos jugados desde que intentó el último triple (por comparar, Ibaka se casca 4 por partido). La versatilidad es un término maldito entre los scouters americanos, se considera indefinición de puestos, pregunten a Rudy.

Ya en los pocos minutos de que dispuso el curso pasado Hernangomez demostró que bien alimentado es un ventilador de estadística. Solo en 6 partidos llegó a 20 minutos o más, en los que promedió valoración 18. En todo caso, las dos partes salieron ganando, un divorcio feliz. Laso dispone de su dupla soñada de interiores, Ayón y Hunter, reyes de la defensa y el 2×2. El resto de habilidades están de sobra en su sistema: tiro de media distancia, juego de espaldas, ganchos con la zurda… La trituradora no hace excepción con canteranos, solo con Felipe, por galones, y el perfil de Willy, tan poco atlético él, tenía escaso recorrido en semejante sistema.

Personalmente me hubiese encantado que jugase varios años más de blanco, nivel para ello está demostrando que tenía. No salen tan a menudo canteranos de este nivel. El Madrid le crió y no le llegó a disfrutar. En todo caso, no seré yo quien cuestione a estas alturas el sistema Laso, que ha devuelto la ilusión y los títulos al madridismo.

Willy está mejorando en defensa, igual es algo lento, pero corpulento, lo que aprovecha en ataque circunscribiéndose al juego en la pintura, tiene buenas manos e intuición para el rebote. Resumiendo, cumple el A-B-C de los pívots y, dada su edad (22)  y la escasez de talento en ese puesto en el basket mundial, no es difícil suponer que hará carrera en la NBA, es decir, que seguirá unos años en la liga y hará bastante dinero, sin ser necesariamente una estrella.