Williams-Goss y Heurtel: el valor del pájaro en mano

Percibo en los comentarios de la parroquia escaso entusiasmo sobre los fichajes de Nigel Williams-Goss y Thomas Heurtel. Que si el galo es “sopita recalentá”, un descarte del Barca, que si a NWG “no le he visto nunca pero no me ilusiona”, “otro americano random”… ¿Sabéis lo que os digo? Que apesta a ‘Complejo Mbappe’, a bernabeucentrismo, esa deformación madridista de la época de Los Galácticos, de cuando Florentino traía cada verano a la estrella mundial de turno (en fútbol) para vender camisetas y, de paso, reforzar al equipo.

El ‘Complejo Mbappe’ consiste en que al aficionado blanco desde entonces le deja frío todo lo que no sea fichar al galáctico de moda del verano (digamos Micic), previo culebrón retransmitido por fascículos en Marca. Un complejo que ya en fútbol suena ridículo y trasnochado, pero que en basket lo es mucho más, jugando el Madrid como juega en la segunda división (Euroliga vs NBA).

Y no hay mejor recordatorio de que somos segunda división que la fuga de talento allende el mar en los últimos meses. Campazzo, Mike James y Vildoza han cambiado la Euroliga por la NBA. Micic, el MVP, lo hará seguramente este verano y detrás suyo pueden ir Kevin Pangos y Wade Baldwin, que terminan contrato y dan prioridad a sondear sus opciones de mercado NBA, por eso no suenan para ningún equipo a este lado del charco. La ecuación es dramática: entre los que se han ido y se quieren ir suman 6 de los 12 mejores bases de la competición, incluidos los dos mejores, Micic y Facu.

Reposición de talento

Unos se van y otros vendrán, pensaréis, es ley de vida. Sí, pero la tasa de reposición de talento en la élite no va ni de lejos tan rápido como la fuga de los últimos meses. Además, muy concentrada en el puesto de playmaker, el más determinante en el basket FIBA moderno, al título de Efes me remito.

No, este verano no hay Mbappés en menú, y no es una cuestión de dinero. El mercado son habas contadas y no ofrece primeras espadas. Entiéndase la expresión “en mercado” referida a jugadores que terminan contrato o que militan en clubes de mucho menor presupuesto y por tanto susceptibles de vender por un transfer.

Para valorar los fichajes de Heurtel y Nigel en su justa medida hay que contextualizar, compararlos con la alternativa, es decir, con el resto de bases disponibles. Pragmatismo vs. realismo mágico. El resto del menú era: Pierria Henry* (Baskonia -> ¿Fener?), Thomas Walkup (Zalgiris -> Olympiakos), Stefan Jovic (Jimki -> ¿PAO?), Janis Strelnieks (CSKA ->), Corey Walden (Estrella Roja -> ¿Bayern?) y, tal vez, Milos Teodosic, con 34 palos y pagando transfer a la Virtus.

Fuera de carta, quedaría esperar a agosto y pescar entre aquellos que no encuentren acomodo en la NBA. Con suerte podría caerte un Pangos o un Baldwin de la vida, pero sin ella puedes verte a finales de verano buscando base titular entre las raspas, en el fondo del catálogo de agencias de representación. Y ese es un riesgo que el Madrid no creo que deba asumir en este puesto.

Por eso, dos conclusiones en clave Goya:

  1. Los fichajes atados de Nigel Williams Goss y Heurtel son una jugada bastante interesante en este contexto tan deficitario. Dejémonos de ilusión y galácticos que no existen y bajemos a la (dura) realidad. Con su llegada, el Madrid se asegura un verano tranquilo en la planificación deportiva, con los principales deberes ya hechos: va a ser el equipo Euroliga que más mejore su puesto de base respecto al curso pasado. Esta, y no otra, debería ser la conclusión principal de estos fichajes.

    Y se va a conseguir a un precio justo, que tampoco está el horno para bollos, sin pagar dinero en traspasos, puesto que ambos llegan como agentes libres. El fichaje de Heurtel está amarrado desde navidad y los aprox. 750k netos / año que va a cobrar y se acordaron entonces se han quedado seguramente un poco desfasados en favor del club. El valor actual de mercado del jugador, rehabilitado para la élite en Asvel y dada la escasez de bases, lo situaría a ojo de buen cubero un 20-30% por encima de esa cifra. Es el premio del Madrid por haber asumido en su día el riesgo de comprometerse a tanto tiempo vista con un jugador en sus horas más bajas.

    Por otro lado, la operación de Williams-Goss supone un ahorro sensible respecto a las cifras en que se ponía Pierria Henry, objetivo original, pero con el enorme hándicap del derecho de tanteo. En concreto, unos 500k euros era lo pactado inicialmente con Querejeta para renunciar al tanteo (acabó pidiendo mucho más, tras la marcha de Vildoza), y un salario anual para el jugador en el barrio de los 1.2M netos anuales, 200k más de lo que finalmente firma Nigel. Si lo traducimos a masa salarial bruta, que son los términos en que solemos hablar en España, los dos años de NWG saldrán por unos 800k menos de lo que hubiese costado Pierria, a sumarle esos 500k de compensación que te ahorras. Es decir, 1.3M de diferencia en dos temporadas para jugadores de nivel a priori similar, con la única desventaja de que Nigel es extracomunitario y Pierria ya no. Un buen pico, que dará margen para operaciones pendientes en otras posiciones del roster.

  2. Laprovittola, tras todo lo llovido, puede dar otro pelotazo este verano. A pesar de sus defectos, que nos ha dado tiempo a aprendérnoslos de memoria, ya me diréis dónde van a encontrar los equipos Euroliga en este mercado deficitario un base generador, MVP de la ACB hace solo dos años, con experiencia en todo un Madrid y que encima ha firmado un final de temporada curiosón (hasta su lesión). ¿Atenas?

Demasiado Efes para tan poco Madrid

40 minutos necesitó Efes para arrearnos una sonora bofetada de baloncesto y desactivar el optimismo mágico de la parroquia tras la victoria en el Palau. Esto no es la ACB.

De 25 nos ganó Efes en Goya hace tres semanas y de 27 hoy en Estambul. Los más optimistas se agarraron entonces a la excusa del arbitraje, que nos cortó la remontada del tercer cuarto. Pero hoy no hay excusa de arbitraje posible. Ni siquiera necesitaron esta vez la mejor versión de Larkin o Micic. Los turcos son mejores que el Madrid, de hecho el mejor equipo de Europa, y va a hacer falta jugar bastante mejor para arañar alguna victoria en la serie.

En realidad la primera parte fue igualada, con las señas de identidad blancas de los últimos partidos: solidez atrás, Garuba mediante, la inspiración de Lapro y el acierto desde el triple. En ACB, contra cualquier equipo del sexto para abajo, jugando así te vas 10 arriba al descanso. Pero en la élite Euroliga te vas cuatro abajo (44-40).

Y en la segunda parte se secó el río. Bueno, lo secó Efes, atando más en corto a Laprovittola: -2 de valoración tras el paso por vestuario. Tampoco necesitó mucho más. Resulta esclarecedor de la temporada blanca que un empleado con las maletas hechas para irse en dos meses sea el principal y casi único argumento de creación en estático de la plantilla. Y sin ideas el Madrid en ataque ni acierto en tiros forzados, cayeron literalmente chuzos de punta: 46-23 el resultado de la segunda mitad.

Solo dieron la cara los interiores: Thompkins vio el aro grande (13 puntos), Usman fue el mejor atrás y Tavares se movió en sus números. Tyus, por cierto, ni convocado. No descarto que no le volvamos a ver de corto… Teniendo en cuenta que de Euroliga puede quedar poquito, que Poirier ya juega ACB y Laso cuenta a Vukcevic como un activo de rotación a todos los efectos.

Un solar en las alas

Abalde firmó una razonable primera parte, pero después se le hizo pequeño el aro en el tercer cuarto, fallando varios triples claros para cortar la hemorragia. Como sería la cosa, que aún así fue el exterior blanco más potable de la velada, en que claramente echamos por primera vez de menos a Gabi Deck. Era surrealista esperar que, cuando la carretera se empinase, no notaríamos la baja del segundo mejor jugador del equipo. Por cierto, que la ausencia de Valencia en la próxima Euroliga deja el fichaje de Kalinic a huevo para el verano…

Taylor firmó un encuentro lamentable, sin paliativos, y no solo en ataque, como de costumbre, sino también en defensa, lo único que le mantiene en el roster. Le queda otro año de contrato garantizado (de los tres que se le firmaron…) pero quiero pensar que el club se planteará negociar una rescisión en verano para cortarle.

Sobra él, pero sobra también alguno de los cuatro veteranos exteriores, por mucho que sean fetiches de la afición: Llull, Causeur, Carroll o Rudy. El Madrid no puede convertirse en un geriátrico donde los veteranos estiren sus carreras al gusto, independientemente de su nivel o estado físico, en pago por los servicios prestados. Si queremos competir en la élite con garantías no se pueden repetir errores de dirección como el caso Felipe, los dos años de sueldo y ficha que se le han concedido cuando ya no estaba para sumar. Hay muchas formas de agradecer los servicios prestados y rendir tributo sin ficha en el primer equipo.

Cuatro escoltas reservas no hacen un titular

De vez en cuando alguno de los exteriores veteranos se marca una actuación valiosa, a modo sesión remember. No faltan esos días los aficionados perdonavidas que jalean al veterano y señalan a quien osase dudar, “al esquirol”. Pero, visto con una mínima perspectiva y sentido crítico, no puedes contar con ninguno de ellos a nivel top de forma regular, no más de un partido de cada tres, eso siendo generoso. Sea por lesiones musculares en cadena o sencillamente porque ya no tienen físico para la élite, que el tiempo pasa para todos, no hay vergüenza en ello.

Hoy no les tocó, a ninguno: 4 de 21 tiros de campo en 67 minutos entre los cuatro, especialmente duro teniendo en cuenta su perfil eminentemente ofensivo. Si la sección de veras busca un salto de calidad en verano, como apuntan los fichajes ya cerrados, no puede hacer la vista gorda al puesto de escolta y convertirlo en un cementerio de elefantes.

Su caso no es todavía como el de Felipe, cualquiera de los cuatro todavía suma y te sirve como segundo o tercer escolta del roster… el problema es que son cuatro y ninguno tiene ya ni cerca nivel para titular en la élite Euroliga. Y a mejor no van a ir. No, hace falta reforzar también ese puesto y primar piernas frescas, aunque eso implique alguna decisión dolorosa e impopular para hacer hueco.

5 claves para que el Madrid plante cara al Efes

¿Puede el Madrid ganar la eliminatoria? Puede. Que no sea el favorito, que no lo es, no significa que no tenga opciones. El fichaje de Poirier (esperanzador su debut ayer) y, sobre todo, las victorias en Estambul y el Palau, han cambiado el estado de ánimo de la parroquia. Pero la parroquia no juega y su estado de ánimo tampoco, Poirier lo verá vestido de calle y Deck desde América.

En mi humilde opinión, Efes es el favorito, no solo en la eliminatoria, sino a ganar esta Euroliga, pese a ese tercer puesto en fase regular, fruto de un mal arranque de curso, con Larkin de baja. Fue finalista en 2019 y de largo el mejor equipo de la competición en 2020: balance 24-4 hasta la pandemia. Además, cuenta con el mejor backcourt de Europa, ese Micic-Larkin, el puesto que en mayor medida decide los títulos en el basket FIBA actual.

Pero Efes no es imbatible, ya le ganó el Madrid en navidad a domicilio, sin Llull y con solo 6 minutos de Tortuga. Aquel día los turcos se quedaron en 65 puntos, en una velada aciaga desde el triple (7 de 31). Un escenario difícil de repetir en su actual estado de forma, sobre todo en una eliminatoria a cinco partidos, pero que igualmente nos da algunas pistas sobre el camino a seguir.

Entonces, ¿qué necesitaría el Madrid para batirles?

1) Que Lapro siga de dulce

Con Llull y Alocén mermados físicamente, el argentino es la mejor baza para tapar el boquete que dejó en su día Campazzo en la dirección y que tantos quebraderos de cabeza ha traído durante el curso. Laprovittola está pletórico de confianza, modo Joventut: acertado en el tiro exterior y eligiendo bien con el balón en las manos, su ratio de asistencias/pérdidas ha mejorado ostensiblemente. Todo lo que esperábamos de él a su fichaje y no ha sido durante casi dos años.

Un momento de forma que seguramente no le valga continuar de blanco el curso próximo, pero sí unos pocos cientos de miles de euros anuales extra en su siguiente contrato en algún club Euroliga. Y yo me alegraré porque, pese a su rendimiento decepcionante, ha aguantado estoico el sainete del verano pasado, cuando el club vetó su salida a PAO tras haberle pedido que buscase destino, y después ser el punching ball de la afición para descargar frustraciones.

La pregunta, de cara a la serie con Efes, es en qué medida es capaz de mantener en el tiempo este pico de forma y frente a los mejores de Europa en el puesto, que le van a exigir mucho atrás, que no es precisamente su fuerte. Creo que se ha ganado el beneficio de la duda, y eso ya es más de lo que teníamos hace solo 15 días.

2) La aportación de Trey

Garuba está en el mejor momento de su carrera hasta la fecha, toma buenas decisiones en ambos aros y empieza a ver los frutos de su trabajo en el tiro: 6/11 triples en los tres últimos duelos. Pero igual necesitamos a Trey, su experiencia y su IQ en pista son capitales en estos duelos de máxima exigencia.

Fue el mejor en la derrota contra Efes en Goya hace menos de tres semanas, el sostén ofensivo (19p) durante esos tres cuartos que aguantó el Madrid en partido. Regresó ayer después de tres jornadas de baja por problemas de rodilla, pero su estado físico y de forma dista de ser óptimo. Sin él a un nivel aceptable, aunque sea en papel secundario, difícilmente alcanza, máxime sin el comodín de Tortuga Deck. Vamos peladísimos en la pintura como para pasar sin alguno.

3) Barro y triples

Los turcos tienen el mismo entrenador y bloque de jugadores desde hace tres años y ejecutan de memoria en ataque. Hay que detener esa maquinaria, evitar la batalla en campo abierto, bajando los partidos al barro si hace falta. El Madrid cuenta con algunos de los mejores defensores de Europa en sus puestos (Taylor, Tavares, Garuba…), pero no me refiero solo a ese barro, sino al de rebozarse por el parquet por los balones sueltos, celebrar cada canasta como un gol olímpico y apretar desde la banda. En un duelo de caballeros higiénico y a 90 puntos lo tenemos jodido.

Eso, y mantener al menos en parte el acierto exterior: 63 triples ha colado el equipo en los últimos cuatro partidos, a razón de casi 16 de media, una salvajada. Los triples un día pueden ser acierto puntual en acciones forzadas, pero hablamos de cuatro encuentros consecutivos. Los triples entran porque, en general, se lanza en mejores situaciones, tras generarse alguna ventaja, y en eso tiene mucho que ver el momento de Laprovittola como facilitador en estático. O incluso Abalde, que repartió ayer 7 asistencias, la mayoría a triples.

4) Que Tavares se cuide de faltas

Edy es el faro del equipo, el jugador más determinante, sus ayudas defensivas y superioridad en el rebote son capitales. Por eso más nos vale que se cuide, que en todos los últimos partidos de máxima exigencia su aportación ha estado muy limitada por problemas de personales. Pienso en Barca, Fener y Efes, que en ninguno pudo jugar más de 20 minutos. En su caso se junta el ímpetu y la pasión con que juega, que a veces le lleva a cometer errores, a meter el matamoscas donde no hacía falta, con el escaso respeto arbitral de que goza, impropio de su status como superestrella del basket continental y mejor pívot de la competición.

5) Destellos viejuner

Creo que ya no ofendo a nadie ni descubro la pólvora si afirmo que los veteranos del juego exterior blanco no están para echarse el equipo a los hombros, lo cual no significa que no puedan aportar pinceladas más o menos valiosas. Los minutos de Carroll y Llull me temo que estarán condicionados a su nivel defensivo, al compartir puesto con los principales anotadores turcos. Pero igual pueden aportar soluciones puntuales en ataque cuando el equipo se espese.

Sin embargo, el verdadero factor ‘viejuner’ (dicho sea con todo el cariño) lo espero por el lado de Rudy, que desde hace varias temporadas se reserva durante el año para este tipo de partidos, en que brillan con luz propia su experiencia, su picardía y su defensa cojonera. Para dar la sorpresa necesitamos que contagie al equipo de su actitud canalla.

No barro, no party

A los rusos les salió anoche cara y las enchufaron de colores, cierto. 16 triples nada menos. Sobre el papel es un rival de élite y por tanto una derrota asumible. O no. Más bien era una oportunidad, que venía CSKA de palmar 6 de los últimos 9… El caso es que entre derrotas asumibles y cagadas ocasionales (Jimki) al Madrid se le empieza a poner cara de eliminado, a escapar entre los dedos las opciones de top8 Euroliga, que es el objetivo mínimo exigible al tercer o cuarto presupuesto de la competición, incluso en un año jodido de fugas, lesiones y desamortización como este.

A viernes de San José el equipo amanece séptimo, lo sé, a cuatro partidos por jugar, pero es que bajando al detalle de clasificación, calendarios y averages la cosa pinta peor. Ganando los dos ganables, Asvel y Olympiakos, el Madrid aún necesitaría cierta combinación de resultados para entrar. Las cuentas, muy resumidas, son que hay tres plazas a repartir entre cinco equipos: Zenit, Baskonia, Madrid, Bayer y Valencia. Aunque a este último le doy casi por clasificado, por su calendario muy favorable, así que más bien serían dos plazas para cuatro.

Para ser justos, los blancos firmaron anoche una actuación digna, con la mejor versión de Thompkins (20 puntos), el problema es que no consiguieron repetir la fórmula y llevar el partido al barro. Y en los guarismos en que se movió CSKA (96 puntos) este Madrid tan cortito tiene pocas opciones. Al final estamos con 5-6 jugadores útiles: Tavares, Deck, Causeur, Carroll, Trey y Abalde, este último según le venga el aire. Anoche cumplió, teniendo que asumir la dirección de nuevo en el último cuarto, como contra el Barca, porque los dos bases del equipo…

En un partido a 90 puntos y contra un equipo top, entre los dos bases puros del Madrid combinaron 1/9 tiros y 0 de valoración, y qué queréis que os diga, así es muy difícil ganar. Alocén progresa adecuadamente en la últimas semanas y todo eso, pero Roma no se construyó en un día, y aún le vienen enormes estos duelos: Hackett, sin ser una estrella, tiene mucha mili y le sacó del partido sin despeinarse las rastas.

Y Laprovittola… no sé, ya le doy por caso perdido. Seguramente el peor fichaje de la sección en la última década, si evaluamos su rendimiento, el precio (2M anuales + 300k por sus derechos) y el coste de oportunidad, que aquel verano eran agentes libres la mayoría de los mejores bases del continente. No genera nada en ataque porque juega andando y en defensa es un boquete en la falange. Creo que tanto Laso como el propio jugador están deseandito que acabe este tormento de temporada. Y los aficionados un poco también, ¿no?

Reconexión desde la defensa

Hace falta defender muy bien (y avasallar en el rebote: +16) para ganar un partido de Euroliga, encima de forma holgada, pese a 22 pérdidas de balón y a no lanzar ni un solo tiro libre (¡!). Fue el caso del Real Madrid anoche, que sacó adelante un duelo contra Zalgiris clave para frenar la sangría, recuperar la cara a la temporada y hacerse un mínimo colchón en la lucha por un puesto en el top8.

Pero al partido volveremos después, porque la noticia no sucedía en pista sino en la enfermería: la nueva lesión de Llull, que ha pasado por quirófano para someterse a una artroscopia en la rodilla derecha. El tiempo de baja no es muy preciso, pero estaríamos seguramente hablando de 6-8 semanas. Si sumamos una o dos más para recuperar el ritmo, significa que no echaríamos cuentas con Llull sano hasta mayo. Un crochet en la línea de flotación del Madrid que, ni qué decir tiene, no saldrá al mercado a buscar sustituto. No lo hizo a la marcha de Facu, lo va a hacer por una lesión del menorquín…

Puede que Llull de base no fuese la idea original de Laso para este curso, desde luego no debería serlo para el que viene, pero dados los recursos de la plantilla actual, sí que era la mejor baza del Madrid para lo que resta de temporada. La esperanza de que mantuviese esa versión de las semanas inmediatamente posteriores a la marcha de Campazzo. Quizá esa media docena de partidos fue solo un espejismo, fruto de nuestro “optimismo jaranoso“, pero al menos era algo a lo que agarrarnos ante el socavón que dejó el argentino. Bien, pues esa esperanza se la están llevando las lesiones. Las mismas continuas lesiones que han impedido a Llull un nivel homologable sostenido en el tiempo desde que regresase de aquella rotura de ligamentos hace ya 3 años. Da muchísima pena: es uno de los más grandes que ha vestido la camiseta blanca, para mí el mejor jugador de la ACB en la década 2011-2020. Una leyendaza y un tipo cojonudo.

Sin embargo, y en estos días que tanto hablamos de los movimientos de plantilla para la próxima campaña, creo que el club debería pensarse muy bien el rol y los términos (salario, duración) de la renovación, en vista de la fragilidad física y rendimiento del menorquín, camino ya de 34 años. Porque doy por sentado que seguirá, incluso que se retirará de blanco, pero el Madrid debe curarse en salud para competir en la élite, y eso pasa por tomar medidas a veces dolorosas, impopulares entre la afición, como relegar a Llull a un rol bastante secundario. En otras palabras: que si la idea es recuperar el terreno perdido con el Barca de la mano de Llull y Heurtel de bases estamos apañados. Sé que seguramente me caigan palos por escribir esto, de los aferrados a la vieja guardia, que no son pocos, de los que confunden la fidelidad con la ausencia de crítica constructiva. Pero ahí no me encontraréis.

Regresemos a Goya, al partido de anoche, amarrado desde la defensa, y me parece de ley destacar a dos de los que peor venían jugando: Garuba y Tyus, esta vez sí, implicados y muy activos, que es ni más ni menos lo que se espera de ellos. Puede que este año no vayamos a ganar la Euroliga, pero se puede (y se debe) dar guerra y caer con dignidad. Dadas las limitaciones de la plantilla y el lastre de las lesiones, eso pasa impepinablemente por elevar el nivel defensivo. No hay otra receta. Anoche fue un recordatorio.

En Zalgiris juegan dos piezas teóricamente cotizadas de mercado, Grigonis y Walkup, que pasaron por Goya con mucha más pena que gloria. Grigonis, de hecho, va camino de convertirse en una de las atracciones del verano: Zenit tiene su nombre marcado en rojo en la agenda. Le he visto ya unos cuantos partidos este curso: tiene IQ y talento, pero también va un poco justo de físico y velocidad de ejecución para la mega élite europea, que sería el siguiente paso. Desde luego no le veo una opción para el Madrid, dado el overbooking exterior, con Causeur, Rudy, Taylor y Abalde bajo contrato garantizado, y Llull y Carroll camino de renovar. No, el salto de calidad del Madrid este verano pasa por el puesto de base, por el nombre que acompañe a Heurtel y a Alocén.

Por cierto, que el maño volvió a jugar anoche un partido consistente, acertado en defensa y dirección. No estelar, desde luego, pero sí apañado, igual que el vilipendiado Lapro. En vista de que Abalde cortocircuita un poco en el puesto de base, el periodo de baja de Llull puede ser el momento para plantearse ir metiendo a Matteo Spagnolo en convocatorias ACB, por aquello de rotar un poco. Ahora bien, eso debe decidirlo Laso, en función de cómo le vea en los entrenamientos. Que no se trata de regalar minutos a canteranos por postureo y castigo a Lapro, sino porque sea lo mejor para el equipo y la sección.

Por cierto, y ya para terminar, Laso se puso como una furia en la entrevista posterior al partido, blandiendo la hoja de estadísticas y lanzando una puya al arbitraje en forma de pregunta, ¿cómo es posible acabar sin un solo tiro libre lanzado? Cierto es que el Madrid a día de hoy carece del respeto o incluso protección de que gozan otros, digamos CSKA o Barca. Me remito a la cifra de técnicas por protestar o a algunas de las faltas que le pitan a nuestra estrella (Edy). Pero concretamente los tiros libres lanzados tienen más que ver con las situaciones de juego y las virtudes de los jugadores. Al final, los tiros libres no son sino el fruto de las faltas, que normalmente sacan los generadores desde bote cuando atacan el aro.

Y ahí es donde cojea el Madrid dramáticamente desde la marcha de Campazzo: raramente vemos a Laprovittola o Alocén romper a su defensor. Y pidiendo bloqueo tras bloqueo en cabecera no se sacan faltas. Causeur podría entrar en la categoría de generador desde bote, pero su juego unidireccional resulta un poco previsible, mientras que Abalde ha perdido la mordiente de unas semanas a esta parte. Al final, solo Deck juega con la agresividad suficiente como para acudir regularmente al 4.60. Otro punto a tener en cuenta en la configuración de plantilla de la próxima temporada…

Animales competitivos: Carroll y Rudy asaltan Estambul

Victoria de quilates del Madrid en Turquía, décima en los últimos 11 partidos de Euroliga, para terminar el año segundo en la tabla, una hombrada partiendo del penúltimo puesto hace solo dos meses y habiendo perdido a la estrella del equipo por el camino. Precisamente en Estambul pinchó hace una semana el mismo Barca que ganó en Goya el domingo. Un recordatorio de que, por mucha polvareda que levanten los derbis, cubiertos profusamente por los medios no especializados, no dan lugar a grandes conclusiones en el fragor de este sobrecargado calendario. Menos aún los de fase regular ACB.

No tenía buena pinta el encuentro en Estambul en la primera parte, con Tavares agotado física y mentalmente, esperando como agua de mayo el descanso que pueda ofrecer Alex Tyus, cuyo fichaje se hará oficial en las próximas horas y al que dedicaré una entrada a parte.

Laprovittola se erigió en principal y casi único argumento ofensivo blanco en esa primera mitad, camino de 10 puntos y 6 asistencias, el más valorado de entre los dos equipos. Nunca venderá una camiseta en Madrid pero está cumpliendo, haciendo un digno papel desde la marcha de Facu. Creo que en la vara con la que le medimos influye lo mal que nos habían acostumbrado sus predecesores, Chacho, Doncic, Campazzo y tiro porque me toca. No todo el monte va a ser orégano, pero con Lapro por ahora va saliendo el guiso. Lo digo también por mantener la cabeza fría respecto a la posibilidad de fichar a Heurtel, no confundir el morbo de la situación con el interés de la sección.

Puede que tengamos en la memoria alguna exhibición del galo en derbis, a mí personalmente me encanta verle jugar, pero lleva año y medio casi en blanco entre lesiones y el divorcio con Saras. Ha sido muy bueno y lo puede volver a ser, pero asumamos que sería una apuesta de cierto riesgo. Al margen de que defiende como mi abuela, claro.

Si surge la oportunidad de ficharle antes del 6 de enero y a un precio asequible, como el inicialmente pactado, adelante con los faroles, faltaría más. Pero si ficharle implica subir esa oferta inicial tanto en salario como en duración, en otras palabras, hipotecarse para que al jugador le salga a cuenta renunciar al finiquito del Barca (1.1M), entonces habría que pensárselo bien. Preguntarse si es solo una oportunidad de mercado, y la ocasión para trolear a Nacho Rodríguez y a Soler, o si realmente Heurtel sería una apuesta estratégica para el Madrid, el base al que queremos entregar el timón del equipo a medio plazo.

Laso: “Sujétame el cubata”

Pero regresemos al Sinan Erden, partido áspero y trabado al que los blancos se tuvieron que aferrar con piolet: a los condicionantes conocidos se unió la ausencia de Llull y Deck durante casi toda la segunda mitad por problemas físicos cuyo alcance estamos pendientes de conocer. Así las cosas, ante la falta de efectivos interiores, con Garuba superado por las circunstancias, como el domingo ante Mirotic, Laso se marcó un “sujétame el cubata” y alineó a Rudy como ala-pívot unos 15 minutos, incluido el último cuarto. Y salió bien, de entrada porque la mera heterodoxia del planteamiento desorientó al rival. Que el protagonista sea Rudy pues también ayuda: igual se marca un día un Tik-Tok con la Helen que te seca a Moerman al siguiente. Es un animal competitivo y como tal le ponen los retos, se crece, y si son en plaza grande pues más cachondo aún.

A decir verdad, este Madrid de Laso es todo él un animal competitivo, en concreto un reptil, por su capacidad de regenerar extremidades, de enjuagar una baja tras otra y seguir compitiendo, y por ahora casi siempre ganando. Los puntos de Llull los suplió en la segunda parte Causeur (15), canchero e incisivo, y digno también de mención el trabajo atrás de Taylor y Abalde, menos vistoso para el aficionado pero clave para recuperar el pulso al partido en el tercer cuarto. Que no creáis que Larkin y Micic se quedan en 0/12 triples solo por desacierto.

La traca final estaba reservada para Carroll, inédito durante toda la velada pero que clavó en el último minuto dos triples estratosféricos que decantaron el partido y agrandan un poco más su leyenda. Un broche dulce al que seguramente haya sido el año más raro de la historia de la sección.

¡Feliz 2021, parroquia!