El Madrid y Campazzo, condenados a entenderse

Tenemos al equipo como un tren de mercancías, señores, y sin «base top», sin Campazzo, para más señas. Si en algún momento hubo alguna duda, ya no la veo: el argentino iba a necesitar al Madrid mucho más que viceversa, y ese momento ha llegado. Más adelante me referiré a Facu, pero lo primero es lo primero.

Los blancos suman seis victorias seguidas en Euroliga, la última este viernes en pista del líder y con autoridad (+14), con momentos de baloncesto de bastantes quilates (22 asistencias). La orquesta de Chus Mateo suena más afinada cada semana. Y tampoco nos quitemos importancia, que Fenerbahce arrastraba bajas… como también las arrastra el Madrid, e importantes: Hanga, Yabusele o Rudy. Precisamente para enjuagarlas se armó una plantilla tan profunda. No creo tirarme a ninguna piscina si digo que es el equipo más en forma de la competición a día de hoy.

Brillaron en Turquía los tres referentes, Tavares, Musa y Deck, apoyados en la segunda parte por Hezonja, que aparece a pinceladas pero cuando lo hace es un mazo. Al margen de sus triples, mostró muy buena actitud en defensa y rebote (7).

Update de la telenovela

Apenas una hora antes del partido el periodista lituano Donatas Urbonas, director del portal BasketNews y una fuente a priori fiable, informaba de un supuesto acuerdo del Armani Milán con Campazzo por las tres próximas temporadas, si bien el Madrid tendría la última palabra, al disponer de derecho de tanteo en Europa. Muchos portales digitales se apresuraron a repicar la noticia como pollos sin cabeza, la carrera del clickbait, y la afición indignada por la oportunidad que se escapa… ¿Pero a qué periodista no le han metido un gol alguna vez?

Después de meses de sainete uno ha hecho callo e intuye el sello de los representantes de Campazzo en ciertas informaciones, como esta. Una estrategia de mercadillo de los jueves, de humo y filtraciones: «me lo quitan de las manos, señora». Pero por mucho ruido que hagan, incluso aunque consigan efectivamente rascar alguna oferta en Europa (llegan rumores de una hasta final de curso), el Madrid sigue teniendo la carta más alta, por el derecho de tanteo y la cláusula pendiente de pago (2.6M). No lo digo yo sino el general manager de Fenerbahce, D. Yannier, preguntado por el tema esta semana.

Abro comillas: “En verano nos interesamos por Campazzo pero prefirió seguir en la NBA. Además, tiene una cuestión contractual con el Madrid. Si vuelve a Europa y va a un equipo distinto tiene que pagar un porcentaje importante de su cláusula. Así que la ecuación de que Campazzo pueda volver a Europa y recalar en un equipo distinto al Madrid no es sencilla”.

Bien, pues solo un rato después de dar la primicia del acuerdo Facu-Armani, el mismo periodista (Urbonas) tuvo que informar, citando fuentes del club transalpino, de que no, que el Milán «está al tanto de la situación del base argentino pero NO persigue su fichaje». Un desmentido que deja un poco en calzoncillos a los agentes de Campazzo, al desactivar una de sus escasas cartas (Milán tras la lesión de Pangos) con las que presionar al Madrid en la negociación. Una negociación que algunas fuentes me dicen que ya está en marcha, aunque con posturas aún distantes por tema pasta. Sea como fuere, es una sucesión de acontecimientos a mayor gloria de JC. Sánchez Lázaro, director de la sección, que debe estar gozándola bien fuerte a estas horas. Su posición negociadora solo hace que mejorar.

Entiendo que haya no pocos aficionados impacientes, enervados por esta intriga chusca y el juego de filtraciones. ¿Qué gana el Madrid con esto?, ¿por qué arriesgarse a que se escape un activo estratégico?, se preguntan muchos. No es solo una cuestión del orgullo herido de JCS, que también, sino principalmente económica. El dinero no cae del cielo y el presupuesto es finito, aunque a veces se nos olvide. Cuanto más se invierta en Facu menos capacidad de maniobra quedará para otras operaciones también importantes, digamos renovar a Musa. Y el precio de repatriar a Campazzo no está cerrado (ni siquiera el fichaje), lo marcará en buena medida la negociación, y en esa estamos. Hablamos potencialmente de la operación financiera más exigente para la sección en los últimos años, así que un 20% arriba o abajo representa mucho dinero. Un poco de paciencia puede salir rentable.

Vuelve el culebrón Campazzo

Estamos en ese periodo en que Campazzo puede ser reclamado (bajo el mismo contrato) por otra franquicia, una vez Dallas le cortó formalmente el martes. Pasadas 48 horas será agente libre y podrá seguir recibiendo ofertas de la NBA pero, siendo realistas, con cada día que pase las opciones de prolongar su «sueño» se reducen. Ni su tipo de juego, muy distinto a lo que se estila ahora en EEUU, ni su edad juegan a su favor. Si le costó casi cuatro meses conseguir el contrato lastimoso que le firmó Dallas, por el salario mínimo y no garantizado, ¿qué opciones tiene ahora de colocarse en cuestión de días o semanas, con la competición en marcha y las plantillas mayormente cerradas?

Apesta a fin de trayecto: Facu ha estirado el chicle EEUU hasta donde ha podido pero la trama no da para mucho más, el último capítulo ya ha sido bastante forzado, como se ha acabado demostrando. La pensión NBA ya la tiene garantizada, si es que esa era su motivación, que tampoco lo tengo claro.

¿Destino Europa? Leo cierta alarma en la parroquia blanca sobre la posibilidad de que acabe en Fenerbahce o Milán en vez de Madrid si regresa a Europa. No es imposible, pero tampoco probable. Pensemos un poco antes de zamparnos cada bulo promovido por los agentes para tensar unas eventuales negociaciones…

> Fenerbahce va líder destacado de la Euroliga (balance 9-1), con lo que su necesidad deportiva es bastante discutible. Además, en términos de equilibrios salariales de plantilla, ya tiene un base titularísimo, Calathes, al que firmó este verano uno de los 10 sueldos más altos de Europa, en el rango de los $2M netos. ¿Quién se cree que en este contexto van a hacer un esfuerzo económico mastodóntico por un jugador en el mismo puesto que el griego y difícilmente compatibles en pista (yoyo)?

> Olimpia Milán también rompió el cerdito en verano por un base, le firmó a Pangos un salario similar, de casi dos millonacos netos anuales. Sí, se ha lesionado, está por ver la gravedad, pero el salario no lo deja de cobrar. Además, el club transalpino acaba de fichar a Luwawu-Cabarrot (alero internacional francés), también cortado de la NBA, que no cobra precisamente en pizzas Buitoni. ¿Acaso pensáis que Messina guarda una fábrica de imprimir billetes en el garaje?

Eso, y que tampoco es que el Madrid ande cojo de dinero, aunque solamos ver la paja en corral ajeno antes que la viga en el propio. Más bien dispone del presupuesto más alto de Europa alalimón con el Barca. Que sí, que cunde menos de lo que parece por la longitud de plantilla y la presión fiscal, pero recordemos que en el primer año de un extranjero en España (también si ha estado antes, llámese Facu, Kalinic o Satoransky) aplica el tipo reducido del 24%.

Luego está el contexto, el modus operandi del Madrid de basket de al menos una década a esta parte, que hace pereza de pagar rescisiones y cláusulas pero no escatima ni en renovaciones ni en oportunidades estratégicas sobrevenidas a mitad de curso, de las que requieren flexibilidad presupuestaria y pulmón financiero. Digamos Deck, Poirier, Tavares, Ayón, etc. Por no hablar de que este verano la sección se cuidó de no hipotecarse por ningún base para dejar margen por si Facu se ponía a tiro. Es una cuestión de equilibrios salariales: ningún director del Madrid cobra más de un millón neto (la mitad que Pangos o Calathes), y tanto Goss como Chacho terminan contrato en verano, en el caso del canario por ser opcional el segundo año que firmó.

A eso habría que sumarle la montaña de dinero que Campazzo debe todavía al club de su cláusula de salida (cuyos términos de reembolso no conocemos en detalle, todo sea dicho) y el derecho de tanteo que al parecer se guardó el Madrid, que le permite quedarse al jugador si iguala cualquier oferta que reciba en Europa.

De todas formas, el dinero no lo es todo. Facu ha demostrado que no es la prioridad en su carrera, al menos por ahora. Visto en perspectiva, su paso por la NBA está siendo / ha sido ruinoso en términos de lucro cesante. A lo que habría que sumarle el aspecto familiar: Campazzo en Madrid habla el idioma y conoce la ciudad, que no es un tema baladí cuando te mudas con esposa e hija pequeña. Conoce el club, a media docena de jugadores (íntimo de Causeur) y al entrenador, Chus Mateo, que fue el asistente durante toda su etapa de blanco

El único motivo que se me ocurre para que el base argentino regatease Madrid si vuelve a Europa sería que la relación con el director de la sección (JCS) sea aún peor de lo que suponemos y esté rota sin remedio. Pero, vamos, que tampoco es que tengan que irse de cañas por La Latina, dado el caso, siempre podría llevar la negociación Herreros o incluso que Florentino enviase al Señor Lobo (JAS) para la ocasión. En peores plazas hemos toreado. Recordemos que Deck casi lleva al club a los tribunales por su inscripción en el tanteo y ahí le tenéis, organizando asados en Aravaca.

Goya vuelve a rugir

Ganar a Fenerbahce, teóricamente rival directo, sin Tavares, Llull, Randolph, Thompkins ni Nigel Williams-Goss (lesionado en el segundo cuarto) tiene de por sí mucho mérito, se mire por donde se mire, e independientemente de las formas, que fueron las del barro, ese territorio en el que tan bien se maneja este Madrid 21/22, como ya hemos comentado.

Un barro al que contribuyó esta vez el aliento de Goya, que volvió a rugir: la presión a los árbitros también sumó algún dividendo en el último cuarto, por qué no decirlo. Por la tele se nota menos, que bajan el sonido ambiente para escuchar a los narradores, pero en directo os digo que fue «una de esas noches», ya me entendéis. Y cómo las hemos echado de menos: casi 7.000 aficionados acudieron a la cita, de largo el partido con más ambiente desde que empezase la pandemia.

Parte de enfermería

La lesión de Nigel me temo que tiene una pinta regular. Se retiró con un golpe en la mano y parece que puede tener afectado el ligamento de un dedo, hay «mucha preocupación en el club», según Sánchez Blas. Pero para situaciones así se cuenta en el roster con un tercer base de perfil relativamente alto, al menos potencial, como Alocén. Y lo empezó a demostrar tan pronto como ante Fenerbahce: su irrupción en la segunda parte, que se la cascó casi completa, resultó capital para cambiar la dinámica de la velada, que pintaban bastos para el Madrid. La importancia de contar con piernas jóvenes en la plantilla.

Ya en la Supercopa jugó también un papel destacado, timón en la remontada. Se le nota la mili acelerada que le tocó hacer la pasada campaña: dirige con más aplomo y entra a canasta con determinación, aunque donde más destaca sigue siendo en defensa, con esos brazos largos y un movimiento lateral primoroso. Como la defensa no computa en el boxscore, pues a Alocén la estadística no le suele hacer justicia.

Visto en perspectiva, el maño está jugando por ahora este año menos pero mejor, que al final es lo que importa, el cómo más que el cuánto, sobre todo si eres joven en un equipo puntero. Laso tiene dos bases nuevos a los que integrar, que además van teóricamente por delante de Alocén en la rotación, así que resulta lógico que hasta ahora no haya tenido muchas oportunidades. Pero en una temporada a casi 85 encuentros la oportunidad te acaba cayendo, bien por partidos de relleno, bien por lesiones en el puesto, como va a ser el caso en la próximas semanas, las que pueda perderse Nigel.

Y precisamente hoy, con la euforia de su sólido encuentro y en puertas de una oportunidad para tomar la alternativa, llamo a la prudencia una vez más. Si rompe en las próximas semanas, pues mejor que mejor, pero asumamos que no es el escenario probable. Tiene 20 años y progresa adecuadamente, no le metamos prisa ni le pongamos expectativas desorbitadas. Alocén parece de los de quemar etapas más que de tirar la puerta abajo. Lo normal, vaya, solo que la afición blanca está mal acostumbrada y es un poco cagaprisas.

Apagón interior

Fue una victoria colectiva, de esas de fe y paciencia, en las que cuesta destacar nombres. Y lo fue porque el Madrid convirtió el partido en un concurso de triples (36 tiró, por 23 de dos), el recurso ante la falta de argumentos ofensivos por las limitaciones de las bajas. Bueno, las bajas y la tela de araña que Djordjevic tejió sobre los dos únicos interiores disponibles, Poirier y Yabusele, completamente anulados en ataque. Yabu, en el foco mediático los últimos días, firmó su peor partido de blanco hasta la fecha, mientras que Poirier al menos compensó la sequía anotadora con rebotes. Llegó a 17, récord del Madrid en Euroliga.

Así las cosas, el peso anotador recayó en las alas, y Causeur fue el más entonado, el que mejor seleccionó sus tiros: se fue a 16 puntos, incluidos dos triples muy valiosos, de los llamados ‘psicológicos’, al final del segundo y del tercer cuarto. Y a riesgo de repetirme, tengo que destacar a Rudy, cancherísimo una noche más, jugando muchos minutos de ala-pívot, emparejado con Pierre, Polonara y hasta con Booker, que la diferencia física es pornográfica, pero está en modo chorrafuerismo, lo que le echen.

Su labor no cubica en el boxscore, como le pasa a Alocén, pero su liderazgo es un tesoro, sobre todo en partidos así, de finales en el alambre, más hoy faltando Llull. Lo disfruta, son los retos que aún le ponen cachondo, y se mueve como pez en el agua porque es, sencillamente, el más listo sobre la cancha.

El Madrid se resigna: no fichará a la marcha de Facu

Imagino que hoy, precisamente hoy, no esperáis una crónica florida de la victoria contra este Fener de circunstancias, un caramelo para pasar el trago de La Noticia, que no por esperada es menos trascendente: la fuga de Campazzo a mitad de curso, un torpedo en la línea de flotación del equipo, cuyas opciones de títulos este curso se reducen dramáticamente sin una de sus dos estrellas.

Facu jugará el domingo su último partido, contra Manresa, y a renglón seguido volará a Denver, donde firma por dos temporadas y no demasiado dinero, fiando su suerte a un pelotazo en el verano de 2022. El Madrid se queda sus derechos ACB pese a no rebajarle la cláusula (6M), que pagará a plazos, el primero de 2M, que saldrán casi íntegros de su salario de lo que llevamos de curso y el transfer que puede pagar la franquicia NBA (hasta $750K). A cambio, Facu se garantiza que si vuelve a Madrid lo hará con el salario actual y que el club le condonará la parte de cláusula que faltase por pagar, si la hubiese.

¿Y qué va a hacer el club ahora?

Nada. Hace días que me llegaban rumores en esa dirección y hoy ya es oficioso: el Madrid se resigna y no fichará un sustituto a Campazzo. La temporada es larga, quedan siete meses y medio, y la situación podría cambiar, bien porque mejore la epidemia, bien porque el equipo desbarre mogollón, bien porque se presente una oportunidad de mercado de esas que no puedes dejar pasar, como lo fue Tavares en su día. Pero, vamos, que la intención es no fichar, y mejor que nos hagamos a la idea cuanto antes, para no seguir perdiendo el tiempo pajeándonos con los descartes del mercado NBA, que si Wanamaker, que si Poirier, que si mi abuela…

Los 300k mensuales del salario del Facu, unos 2.2M de euros hasta final de temporada, se desinvierten íntegramente del presupuesto de la sección. Igual que ya sucedió con los 1.8M del salario anual de Jordan Mickey o los 600k que cobró Mejri el curso pasado. Toda esa masa salarial se evapora para tratar de reducir las pérdidas de la sección, que este año serán aún mayores que de costumbre sin los ingresos por ticketing.

Una decisión decepcionante para el aficionado pero no por ello sorprendente, en línea con la muy conservadora política de despachos de la sección en la era Laso, fiándolo todo al continuismo, a las renovaciones y a la evolución de los jugadores en nómina para enjuagar las lesiones y las salidas. Una política que ha dado buenos frutos, qué duda cabe, pero que esta vez suena a realismo mágico: «Si funcionó en el pasado, ¿por qué no iba a funcionarnos también ahora?». Pues por el nivel del rival directo (Barca) y los escasos mimbres disponibles en el puesto de base, encima el más importante de la plantilla en los esquemas de Laso.

Lapro-Alocén, la nueva realidad

El Madrid se va a pasear por Europa con una dupla de directores digna de media tabla en la ACB. Y ya puede ser Laso un contrastado gestor de bases, quizá la mayor de sus virtudes, que milagros a Lourdes. Desde la semana que viene se quedan al timón un jugador que ni pidió ni quiere (Laprovittola) y el meritorio (Alocén). Y vaya por delante que no es culpa suya ni los estoy señalando, al contrario, los exculpo por adelantado: recordemos que al argentino se le fichó para tercer base y al chaval este verano para irse fogueando, no se pueden pedir peras al olmo. Lo que es un disparate es, sabiendo desde mayo que Facu se va, que hace falta un base pero toca apretarse el cinturón, mantener en nómina a cuatro escoltas entrados en la treintena y por encima del millón anual de salario, y renovar a un exjugador por amabilidad diplomática, para acabar jugándote las castañas con Lapro y Alocén.

Seguramente veamos a Núñez o Spagnolo en alguna convocatoria ACB, meramente anecdótico, así como a Llull y Abalde jugando minutos en el puesto de base en la Euroliga, en función de circunstancias de partido. Pero son solo remiendos, parches de circunstancias, y con esos al final siempre asoman las costuras.

Garuba y Laprovittola se reivindican a costa de Fenerbahce

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Una cara vale más que mil palabras

Lo de la Copa no fue un espejismo. No lo parecía, pero todavía hubo quien lo puso en duda, al no testarse contra el Barca. Solo ha hecho falta un partido para confirmar que, efectivamente, el Madrid ha entrado en cuarto creciente: la apisonadora pasó por el Sinan Erdem sin miramientos, +29 a Fenerbahce. Y no era una salida precisamente propicia, con cuatro bajas, ante un rival de nombre y con urgencias, en plena escalada clasificatoria (campeón de Copa turca y 6 victorias en los últimos 8 partidos de Euroliga). Vino a dar igual, el equipo ha encontrado la inercia positiva y con este nivel defensivo apenas da opción, pese a que los árbitros lanzaron un flotador a los locales en la primera mitad. En concreto a De Colo (11 tiros libres por 6 todo el Madrid), el jugador mejor arbitrado de Europa desde la retirada de Navarro.

Los parciales con Campazzo y Tavares

Están dejando de ser ya noticia los parciales positivos con Facu y Tavares en pista, y ayer no faltaron a la cita. +10 para cuando al comienzo del segundo cuarto se sentó el argentino, que no anotó ni una canasta y con todo firmó un partido magnífico, bueno, a su nivel del último mes: secando a Sloukas y tejiendo pases imposibles en estático. Von Karajan

tavares Vesely fenerbahce Real Madrid EuroleagueTavares continuó explorando la línea argumental de mayor protagonismo ofensivo que ya dejó entrever en la Copa: esas 8 canastas de ayer son su tope en Euroliga este curso. Y los 13 tiros de campo lanzados, también. Se atreve con floaters en las continuaciones y está firmando porcentajes interesantes en semiganchos de espaldas a 2-3 metros que antes apenas frecuentaba. Dada su tremenda superioridad física, cualquier incorporación a su repertorio ofensivo cerca del aro resulta tremendamente productiva. Es curioso cómo el caboverdiano le ha pasado por la derecha a Vesely (MVP el curso pasado) en la aristocracia de la Euroliga. Mientras Edy emerge como center dominador de la competición, al checo pareciera que le hubiesen caído cinco años de golpe, reconvertido de castigador de los aros en estilista de la media distancia wannabe. Con los dominadores como ellos, puedes intuir la decadencia en el momento en que empiezan a alejarse del aro.

Carroll subió 20 puntos, otro día en la oficina, pero más allá de los números su recuperación para la causa aporta un comodín táctico a Laso, contrapeso para equilibrar quintetos de vocación defensiva, como el inicial de ayer. Cuesta ver al americano a este nivel retirándose dentro de solo cuatro meses, pero dejarlo cuando aún está arriba sería la guinda a su carrera, y no hay que olvidar que antes que el jugador va la persona, y la prioridad de Jaycee es la familia, chapeu por ello.

trey-thompkins-real-madrid-eb19 (1)Todo funcionó como un reloj suizo en Estambul, ¡30 asistencias! Rudy fue clave en el segundo cuarto para cortar el conato de remontada y el dúo interior reserva, Thompkins-Mickey, vio el aro como una piscina olímpica (12 de 13 tiros de campo). Pero la mejor noticia para el Madrid fue el regreso a la rotación, a buen nivel y en plaza grande, de Garuba y Laprovitola.

Un regreso, todo sea dicho, forzado por las lesiones y no fruto de una decisión técnica, que es lo que tiene jugar en un grande. En el caso del argentino tiene por delante casi un mes para reivindicarse y justificar su fichaje, el tiempo previsto de baja de Llull. Y empezó con muy buen pie, sólido en la dirección (7 asistencias), de hecho, mejor en ese segmento que el balear las últimas semanas. Si Lapro rinde como ayer, bien podrían jugar juntos cuando regrese Llull, es más, seguramente esa fue siempre la idea.

Y tremendo estuvo Garuba, al que la lesión de Felipe pero sobre todo la de Randolph (que tiene para dos meses) le abren de nuevo las puertas de la rotación en Europa, de la que llevaba tres meses desaparecido, coincidiendo con el regreso de Thompkins. Todo hay que decirlo: en ACB, pese a seguir contando, su rendimiento había caído sensiblemente respecto al comienzo de curso, entre la jornada 10 y 18 firmó negativo en la estadística de +/- en todos los partidos. Pero ayer regresó a la rotación europea por la puerta grande, como si estos tres últimos meses de rookie wall nunca hubiesen sucedido. Magnífico en defensa y sensato en ataque, sumó un poco de todo, como él suele: rebotes, asistencias, dos tapones de anuncio, tres robos y hasta un triple. Dejó en el Sinan Erdem una enorme sensación de solvencia y aplomo para su edad, el heredero natural de Felipe.

El Madrid presenta credenciales en Europa

Campazzo fenerbahce Euroleague Real MadridApenas han pasado seis semanas y lo que de entrada nos pudo parecer una mera apuesta por la continuidad, decepcionados entonces por los grandes nombres de mercado que se habían escapado, va camino de convertirse en uno de los movimientos clave de la sección de los últimos años. Hablo de la renovación de Campazzo por cinco temporadas, estampada justo antes del Mundial, aunque fraguada durante meses, y que garantiza de blanco al que bien puede ser el mejor jugador de Europa a día de hoy, si tenemos en cuenta ambos aros.

Empiezan a ser muchas coincidencias: su final ACB (MVP), su Mundial (líder del finalista), su Supercopa (MVP) y su arranque de Euroliga hoy, dominando a todo un Fenerbahce, haciendo parecer a Sloukas un basecillo chuchero. Acabó Facu la velada como el más valorado con 24, pero la estadística que mejor describe su partidazo es el parcial: +22 el equipo en sus minutos en pista, en un partido decidido por solo 4, lo cual, por cierto, deja en bastante mal lugar a Laprovittola, del que también hablaré.

Resulta de una ceguera inexplicable que Euroliga no haya incluido a Campazzo en su lista de 10 candidatos al MVP de la temporada o que su precio de partida en la Fantasy (el equivalente a la Supermanager) estuviese por debajo del de Scottie Wilbekin o Pierria Henry, entre otros. En Goya sí lo tenemos claro, es el general al mando, avalado además por el nuevo equilibrio salarial de la plantilla, que le convierte en el mejor pagado junto a Tavares, por delante ya de Llull, relegado este año a un rol secundario. Útil pero secundario, como refleja la rotación de este primer gran partido del curso: 14 minutos y 2 tiros de campo faltando Carroll.

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Randolph y Taylor se ponen de largo

Puede que a Facu le llegue en algún momento la cuesta de enero, como el año pasado, máxime tras un verano sin apenas descanso por el Mundial. Cuando eso pase, le volveremos a recetar descanso ACB y una Wonderbox casa rural, pero mientras dure la fiesta el Madrid va a ser muy difícil de batir, porque detrás del argentino hay un bloque extenso y rodado, que cuando no te juega bien uno te responde el otro. Hoy le tocaba a Randolph, tras un arranque de curso deleznable, pero que es ponerse en la camiseta el parche de la Euroliga y entrar en combustión. Es su competición fetiche, me recuerda un poco a Bourousis, que la ACB no le ponía, ni se molestaba por disimular, pero en que sonaba el ‘I feel devotión‘ se untaba las pinturas de guerra. Randolph en Europa es un reloj: 15 puntos, 5 rebotes y todo un trabajito atrás, soberbio ese robo a De Colo a falta de un minuto y con el marcador en el aire.

El tercer ariete resultó mechitas Taylor, superado por momentos por De Colo en defensa, para qué negarlo, pero tórrido en ataque, 8 de 9 campo, en parte por acierto, claro está, pero principalmente por una selección de tiro y un juego sin balón exquisitos. Quién le ha visto y quien le ve, de aquel atleta temeroso y con malas manos que llegó a Madrid en 2015 a uno de los mejores aleros del continente, batiendo desde el rol más deslucido de la rotación blanca. Una de las obras maestras de Laso. ¿Os acordáis de que nos moríamos de la envidia cuando el Barca rompió el cerdito para fichar a Hanga en el mismo puesto y el madridismo tuvo que conformarse con «el sueco este de las mechas»? No sé vosotros, pero yo hoy no le cambiaba por el húngaro ni con tres pelotis del Montesa encima.

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Laprovittola, fundido a negro

La diferencia final, solo 4, no refleja del todo la sensación de somera superioridad blanca, que metió una marcha más siempre que se estrechó el marcador, en fin, presentando credenciales como serio aspirante al título un año más. Si Fenerbahce se mantuvo en el partido fue principalmente por los nuevos, los propios y los ajenos. Me explico: el debut de De Colo no defraudó las expectativas, 22 puntos de la nada, en acciones de 1×1 y sin ventaja, puro talento. Perdió 7 balones, eso sí, y se fue a casi 36 minutos, una burrada teniendo en cuenta que los turcos viajaron sin bajas en el juego exterior. También debutó Derrick Williams, sustituto de Nicolo Melli, que no se sentó ni un solo segundo: los 40 minutos enteros se casó, en su caso propiciados por las bajas de Vesely y Lauvergne. Le dio tiempo a a meter 19 puntos, con 9 triples lanzados, una salvajada para un alapívot. Como digo con Mirotic: si ha venido a tirar triples, me quedo más tranquilo.

Y al marcador ajustado contribuyó también nuestro Laprovitola, en modo fundido a negro, que de repente recordó a aquel que naufragó en Baskonia porque la Euroliga le venía grande. No hizo nada bien contra Fener: lastimoso en la dirección, en defensa y en el cuidado del balón (4 pérdidas) hasta -8 de valoración individual, que se dice pronto, y -18 el balance del equipo bajo su batuta. Una hipoteca cada uno de sus minutos en pista. Sorprende un poco, porque había transmitido sensaciones interesantes tanto en el Mundial como en el arranque de curso, pero este debut Euroliga es una hostia de realidad con la mano abierta. Por el momento tiene crédito, confiamos en que no pase de un Déjà vu por aquello de la adaptación. Los jugadores no son una foto fija, sino que se curten y evolucionan, Lapro no tiene por qué ser menos, aunque mentiría si negase que su debut me deja con la mosca detrás de la oreja.