Toñete, la mano que mece la cuna

Anthony Randolph ACB Baskonia

Rebotea entre poco y nada, no da un pase ni por error y tampoco es que se deshueve en defensa. Sí, todo eso, pero este negocio va de enchufar y nadie en el Madrid las está encendiendo ahora mismo como Toñete Randolph. Dada la baja de Trey, por su equilibrio mental pasan buena parte de las opciones de Copa del Madrid, que no llega a la cita en el mejor momento. Como aperitivo para el camino, una victoria ante Baskonia tan fea como valiosa, que sirve para mantener al menos el segundo puesto de la regular ACB.

Fea porque atacaron los blancos sin fluidez, mucha mandarina de final de posesión, en buena parte porque el catalizador Facu jugó casi siempre incómodo ante la defensa de Vildoza. Además, Caseur estuvo negadito ante el aro (2/9 de campo) y Rudy lo mismo hasta casi la recta final. Sí aprobaron al menos Ayón y Tavares, que volvieron a amargar la noche a Poirier, Jaycee y Taylor aportaron pinceladas y Prepelic, sí, Klemencio, que cumplió por tercer partido consecutivo cubriendo la baja de Llull. Ojo a la estadística, +11 el equipo en sus minutos en pista en un encuentro que se ganó por 6. No repartió ninguna asistencia, que ya sabemos que no es lo suyo, pero sólo perdió un balón y desatascó al equipo con un par de canastas en el peor momento del partido, 8 abajo mediado el segundo cuarto. Progresa adecuadamente.

En todo caso, al final el factor clave fue Toñete, firmó 5 de 6 triples mientras el resto del Madrid se quedó en 3 de 22. La baja de Thompkins se hace más sensible dado que Felipe está ya para pocos trotes, lleva un mes sin jugar un partido interesante, fue en ACB ante Zaragoza, y a Deck le tenemos en pleno ‘rookie Wall’, intarscendente. Lo dicho, en manos de Toñete estamos.

Posdata: Rudy no pudo acabar el partido, se retiró tras recibir un fuerte golpe en la cara de Poirier, que le empujó con el hombro en un bloqueo. Es domingo por la noche y según escribo estas líneas me dicen que Rudy está en el hospital, podría tener una fractura, la Copa peligra para él. Espero, si finalmente Rudy se pierde la Copa por esa acción, no leer a la afición blanca sobre Poirier la sarta de barbaridades e injusticias que leí a la de Baskonia sobre Facu a la lesión de Toko.

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La continuidad de Randolph, todavía en el aire

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Hemos leído en un margen de dos semanas noticias absolutamente contradictorias sobre el futuro de Randolph en el Madrid. La más reciente, la de Marca el miércoles, da por sentada su continuidad y trata de paso de blanquear un poco la figura del alapívot, el jugador más cuestionado este curso en Goya. El artículo pareciera poco menos que redactado por el agente, recalcando la “buena actitud” del jugador y reduciendo a una mera cuestión de bajo rendimiento coyuntural su escaso tiempo en pista en la recta final de curso.

Cuesta sin embargo creer que Laso, con tanta mano izquierda con el vestuario, capaz de mantener rotaciones contra viento y marea para no desmoralizar al soldado, no le concediese ni un minuto en los tres últimos encuentros de la temporada, sin lesión aparente pero justo tras retrasarse a un entrenamiento después de la derrota en el primero de la final ACB. De hecho, el propio Laso aseguró que no estába fuera de forma, preguntado por el banquillazo en el segundo de esa eliminatoria.

Se escuchan ofertas

Pese al esfuerzo blanqueador de Marca, me llega que a día de hoy la continuidad de Randolph no está garantizada. El club escucha propuestas, pero no va a salir a cualquier precio ni a cualquier destino. Valencia y Baskonia habrían preguntado por su situación, pero esa es una línea roja: si sale no será a un equipo español, a poder ser tampoco europeo. El Madrid no quiere pagar rescisión y que refuerce a un rival directo. Dos equipos chinos se han interesado también por su disponibilidad, aunque la opción preferida es la NBA, de donde habría recibido una oferta pero demasiado baja.

La permanencia o no de Randolph es la cuestión más sensible de este plácido verano en las oficinas blancas, con Prepelic y Deck cerrados tiempo antes de que concluyese el curso. Quedársele es arriesgado para el equilibrio salarial de la plantilla, con un sueldo por encima de los dos millones anuales, lo mismo que Felipe y Trey juntos, los ala-pívots con los que se ganó la Décima. Tampoco contribuyen a la armonía de vestuario sus caritas de prima donna ofendida cuando no juega o sí lo hace pero no le pasan el balón un par de posesiones seguidas. El grupo se ha acostumbrado a sobrevivir sin él, apañarse con el dúo Trey-Felipe, aunque dada la edad del capitán resulta imprescindible un tercer ala-pívot en el roster.

La ausencia en el mercado de recambios claros (no extracomunitarios) y su evidente potencial juegan también en favor de su continuidad. No sería la primera vez que Laso recupera para la causa a un jugador que hemos dado por muerto, Taylor y Trey, sin ir más lejos, aunque su lenguaje no verbal e integración en el vestuario eran bien distintos a los de Randolph.

El Madrid prescinde de Randolph, el hombre que pudo reinar

Anthony Randolph con la camiseta del Real Madrid en un entrenamientoHasta aquí ha llegado la paciencia del Madrid con Randolph. Publica El Bernabéu que el club ha optado por rescindir su contrato, le ha comunicado que no cuenta con él. En función de su destino, habrá una compensación pactada, que tampoco debería ser muy alta dado que a ninguna de las partes le interesa alargar la situación. Ni al club mantener una ficha de casi 2.5 millones anuales por un jugador que claramente había perdido la confianza de Laso (por comparar, entre Trey y felipe no llegan a 2M). Ni tampoco le interesa al propio Randolph, al que no le faltará mercado en Euroliga, menos aún con ese pasaporte esloveno, pero cuyo valor caería dramáticamente de pasar otro año en la sombra, un Tyrese Rice en potencia. Puedo imaginar que por ejemplo tenga cabida en Efes o Maccabi, que en recientes fechas han pujado sin suerte por Trey.

Al parecer, el detonante la salida de Randolph, todavía pendiente de confirmación, serían cuestiones extradeportivas, que lloverían sobre mojado. Tras el primer partido de la final ACB, por ejemplo, parece que el jugador llegó tarde al entrenamiento, levantando la furia de coach L, que no volvió a alinearle ni un minuto en el resto de la serie. Como bien explica Pepe Laso en una columna en El Correo, el éxito del Madrid este curso se ha cimentado en aguantar los meses centrales muy mermado por las lesiones, en buena parte gracias a la solidez del vestuario. Un ambiente en el que Randolph desentonó desde su primer día, con ese exasperante lenguaje no verbal, que se incrementaba según pasaban las posesiones y apenas rascaba bola, que es el sino de los interiores con Laso, por mucho renombre que traigan.

Anthony Randolph tapón a Dorsey en el Palau

Sería un amargo final para el ala-pívot de mayor talento de Europa, fichado como agente libre tras meter al Lokomotiv en la F4, incluyendo una inolvidable sacada de chorra en el Palau. En el Madrid brilló sus 7-8 primeros meses, decisivo en ambos aros en el título de Copa en Vitoria y en el primer puesto en fase regular Euroliga, dejando highlights para el recuerdo, como el tapón a Dorsey que dio la vuelta al mundo. Se le salió la cadena en la recta final y ya no volvió a coger ritmo, viendo como el teórico ala-pívot reserva, Thompkins, le pasaba por la derecha en la rotación por méritos propios.

Lista de posibles recambios

De consumarse la salida, el Madrid se ve forzado a salir al mercado en busca de un cuatro, pues con Trey y Felipe, camino de 39, no alcanza para una temporada de 80 partidos. Ninguno de los tres centers (Ayón, Tavares y Kuzmic) puede desempeñarse como ala-pívot y, del resto de la plantilla, sólo Gabriel Deck tiene físico (201cms, 107kgs) para teóricamente jugar minutos de cuatro, en plan Maciulis, aunque más parche que solución. Thompkins se ha ganado el status de ala-pívot titular, así que el sustituto no requiere necesariamente un perfil tan alto como Randolph.

Anthony Gill queda descartado, pues acaba de renovar en Jimki, y Luke Sikma, ex Valencia y MVP de la liga alemana, tiene el segundo año de su contrato garantizado en Berlín. Además, ambos son extracomunitarios, igual que Dorrel Wright, que ha terminado contrato en Bamberg y que, según cuenta Chema de Lucas, interesaba al Madrid en caso de escaparse Thompkins. El club cuenta ya con 3 fichas de extracomunitario (Deck, Trey y Ayón) y una cuarta sería un dislate, con dos descartes forzosos en competición nacional. Un escenario manejable sólo si Ayón se dignase al fin a obtener pasaporte español, para lo que hace tiempo que cumple los requisitos pero viene dando largas (dicen las malas lenguas que perjudicaría la carrera política en México que quiere emprender al retirarse).

Extracomunitarios al margen, la opción más evidente es Shengelia, pero también una operación complejísima, quedándole dos años de contrato y jugándose en Vitoria la próxima F4. Como alternativa se podría echar la caña en el mercado de agentes libres NBA, nombres como Maxi Kleber, Nemanja Bjelica o Jonas Jerebko, que ya interesó al club en 2016. Dallas tiene una opción para renovar por poco dinero al alemán, que ha promediado 16 minutos este curso. Al serbio, ex MVP de la Euroliga, no parece que le vayan a faltar ofertas pese a su discreto papel en Wolves. Aunque el ideal para el Madrid por edad, versatilidad y recorrido sería Juancho Hernangómez, absolutamente residual en los Nuggets, que bien podrían cortarle a lo largo del verano.

El doblete que nos deja Doncic

El Real Madrid celebra el 34 título ACB en el Buesa Arena de VitoriaCae el telón de la temporada con el Madrid de vuelta al trono nacional, el que cediese el curso pasado y casi exigible a un campeón de Europa. Un título incontestable esta vez, con un estratosférico balance de 38-5 entre fase regular y playoffs, 8 derrotas menos que Baskonia, con mucho el segundo mejor del curso ACB. Es el premio a un grupo que no perdió la paciencia ni la compostura en la adversidad, empezando por el entrenador, un doblete de mucho más mérito que el de 2015, con plaga de lesiones y la F4 esta vez en ‘campo neutral’. Nunca llegó a juntar Laso sano y en forma al quinteto titular teórico, ni cerca, sólo hay que ver cómo han terminado la temporada Llull y Randolph, uno con bastante más excusa que el otro.

El cuarto partido, como suponíamos, tuvo menos historia que los anteriores, que había quemado Baskonia todas sus naves el domingo. Con Voigtmann mermado y Shengelia desdibujado, le falta potencia de fuego a los vascos para ganar una serie a este Madrid.
Mandaron los blancos en el marcador toda la segunda parte, sin rentas amplias pero con sensación de dominio. En esas brilló Campazzo, su mejor actuación tras la artroscopia, 17+7 en 19 minutos, el propio Vildoza reconoció tras el duelo que le había “pasado por encima”. Un partidazo, el de Facu, esperanzador de cara al curso que viene que, ya sin Doncic y con la incógnita del nivel de Llull, necesita el equipo que de otro paso al frente.

Despedidas y reivindicaciones

También brilló Ayón, uno de los más criticados en el foro estos días, que ha intercalado en la final dos actuaciones notables con dos infames. Seamos un poco condescendientes, no es fácil regresar de cuatro meses de baja, encontrarte con un nuevo compañero de puesto tan dominante como Tavares y que se acuerden de tu sueldo con cada actuación mediocre. A veces nos tiramos piedras contra nuestro propio tejado. Titán es un imprescindible en el sistema Laso y un perfil complementario al de Gigante Verde. Por ejemplo, en este cuarto de la serie, cuando Baskonia subió líneas en la segunda mitad, resultó clave para engrasar la salida de balón, ofreciéndose al base y echando el balón al suelo, algo que evidentemente no puede aportar Tavares. Le queda otro año de contrato, en mi equipo siempre.

Rudy Fernández y Garino en la final de la ACB 2018

El galardón de MVP viene a ser un poco anecdótico en estos casos, fue una final coral y lo lo merecían casi media docena de jugadores del Madrid. Precisamente por eso es el equipo tan difícil de batir, no sabes por dónde te vienen. El galardón lo votan los periodistas a la carrera tras el último encuentro y fue a recaer en Rudy, que es lo que tenían más reciente, de lejos el mejor del 4º. No jugó una serie redonda, cojeó en Goya, ya el domingo recuperó sensaciones y en el último partido se ha sacado la chorra, su mejor versión cuando cuenta. Un recordatorio de que es todavía un activo muy valioso de la sección y su renovación bien merecida, cifras aparte. “Es muy fácil decir que sí al Real Madrid”, respondió a Milena en el postpartido. Rudy ha logrado desde un rol secundario reconducir su carrera después de dos temporadas en caída libre tras la operación de espalda. Se ha reinventado principalmente a base de pulir tiro el verano pasado, que se ausentó de la selección. Los números no engañan, 44% en triples este año en ACB por un pírrico 30% el pasado. Y precisamente a triples cinceló su MVP, 6 de 9 camino de 27 puntos.

El partido sirvió de despedida de Doncic, que mañana podrá acudir al Draft de la NBA para ser seguramente elegido por Sacramento. Se marcha del Madrid con los deberes completos, dejando al equipo en el trono. Tan cierto es que el Madrid es mucho más que Doncic como que Doncic ha sido el mejor de este Madrid del doblete. Se va por la puerta grande que se le resistió a Mirotic, un reinado precoz y efímero que sólo con el tiempo valoraremos en su justa medida. Quizá no deje la sensación de dominio de un Sabonis o un Petrovic, pero es mezclar churras con merinas, por la diferencia de edad y porque la élite hoy requiere un baloncesto físico y coral incompatible con aquellos milindres de 25 tiros por partido. Le dedicaré una entrada monográfica en los próximos días, hoy me quedo con su maravillosa última canasta de blanco, triple a una mano con dos minutos por jugar, la sentencia a esta ACB. Un último waltz directo a la hemeroteca…

Doncic en la final de la ACB en su despedida del Real Madrid

Tavares, un gigante entre hobbits

baloncesto real Madrid Gran Canaria ACBHace unos días Laso definió como “un gran éxito del club” el fichaje del doctor Tavares, recordemos, llegado como reacción a la lesión de Kuzmic (a la que después se sumaría la de Ayón). “Fue una incorporación difícil porque tenía contrato con un club NBA, pero no queríamos un parche, era él o nadie”. Bueno, eso último ya no es tan cierto, también se preguntó al Banvit por Vidmar. Era una opción lógica por su estilo de juego y tras su gran Eurobasket, pero visto ahora, siete meses después, fue una suerte que los turcos se subiesen a la parra. Porque el presente de Tavares y sobre todo el futuro es abrumador, 26 años, cupo nacional y de vuelta de la NBA, suponemos sin ganas de volver, que no es asunto menor en los tiempos que corren. No se ven camisetas suyas en el Palacio, no es el que más bonito juega y a efectos formales ni siquiera es el cinco titular, si atendemos a la estructura salarial de la plantilla.

Pero es uno de los que más diferencias marcan. En Euroliga le ha costado más, si bien ha llegado a ser un factor en algunos encuentros, incluida la final, pero ya si hablamos de ACB el chorreo es notable. Pregunten al Tenerife, en el segundo duelo de cuartos, o al Granca ayer, en el primero de semis. Cuando Gigante Verde pasa consulta no suele haber partido. Es como si jugase en una pista de hobbits de la Comarca, ni siquiera necesita una actuación redonda o gran acierto, con esa superioridad física basta con seguir las continuaciones, no bajar el balón cuando recibe y evitar faltas innecesarias, su mera presencia es un factor diferencial. En la era de los pívots móviles, bajitos y de buenas manos, Tavares es un anacronismo, un center vintage, estilo Tkachenko, Dueñas o Fassoulas.

Mérito de Laso y de los compañeros es haber generado los automatismos para que reciba en ataque cuando está en pista. Rudy y Doncic le buscaron con insistencia ayer en las continuaciones, sumando 12 asistencias entre ambos, resultado de tiros de altísimo porcentaje, casi indefendibles. El partido duró lo que la racha de acierto inicial de los visitantes, o sea, un cuarto. Y no espero una serie muy larga. Con todo el respeto para Granca, su billete Euroliga es como para que rueden cabezas en Málaga y Valencia.

Anthony Randolph contra Herbalife Gran Canaria

La que pende de un hilo es la de Randolph, que desaprovechó una nueva ocasión franca para reivindicarse, con minutos extra por las ausencias de Ayón, lesionado, y Thompkins, que acababa de regresar de USA y Laso prefirió no utilizarle. Randolph firmó 2/9 de campo (acumula 5/21 en playoffs) y un terrorífico -9 el equipo en sus 18 minutos en pista, en un partido ganado por 18… La mayoría de ese parcial fue en el comienzo del encuentro, haciendo pareja interior con Felipe, que no pegan ni con cola, ambos desentendidos de ayudas defensivas. No le van quedando ya tantas balas al americano. Para la sección sería un alivio poder mantenerle, por su pasaporte esloveno y porque reclutar a un sustituto implica casi impepinablemente una operación muy compleja, con desembolso de tránsfer. Pero hace falta un rayo de luz, algo en lo que creer. Seguimos esperando.

OAKA engulle al Madrid

panaNo había pasado ni un minuto de serie y todos los sesudos análisis de los días previos se habían perdido ya por el retrete. El primer partido fue una bofetada con la mano abierta, sonora y humillante, es el mejor símil que se me ocurre a esta hora de la noche y sin gintonic, que un martes no ha lugar. El marcador de la eliminatoria marca sólo 1-0, pero mentalmente pareciera una montaña, porque no es una derrota corriente sino un repaso bíblico, por 28 nada menos, alcanzándose picos de hasta 35. De estos partidos que como aficionado pasas momentos de vergüenza ajena. Supongo que muchos, como yo, apagaríais la tele antes del final.

Antes de eso, se me vinieron a la mente flashes de la serie ante Fenerbahce de hace dos años, un déjà vu: plaga de lesiones, toda la temporada haciendo la goma y baño en cuartos como epitafio, “aquí yace el campeón”.

Sin bases

Parece también más de 1-0 porque la forma redunda en un Madrid que ya de por sí acudía de bajón a la serie, moral y deportivamente mermado por la costosísima baja de los dos únicos bases puros de la plantilla. Randle, aparte de que es más escolta tirador que base, no tiene nivel para la élite Euroliga, por si quedaban dudas, y Doncic… pues no deja de tener 19 años y le superan todavía estos ambientes que, por cierto, no se encontrará en la NBA. Además, mide 203cms y, aunque puede generar en estático desde bote (que tampoco fue el caso, 0 asistencias en 21 minutos), base puro como que no es. Con esa altura es lógico que le cueste subir el balón ante un rival que presiona toda la pista al borde de la falta.

El resto del juego exterior tampoco estuvo mejor: entre Rudy, Causeur y Carroll metieron una sola canasta en 61 minutos en pista. Una, que se dice pronto, por no mencionar el -9 de valoración de Taylor.

Randolph y su “cara de museo de cera”

El naufragio en OAKA se hizo extensible a la pareja interior titular, no en vano el partido duró tanto como 5 minutos, los de ese parcial 20-0 de inicio con ellos en pista. En una serie clave para el futuro de Randolph en el Madrid (termina contrato), salió al primero con su ya icónico gepeto de museo de cera, a años luz de la intensidad y concentración que requería la ocasión. No se enteró de nada, en el arranque del duelo le quitaban literalmente los balones de las manos, que terminaban en puntos fáciles para los verdes. Se fue a 5 pérdidas siendo ala-pívot, un esperpento. Parental advisory, el vídeo a continuación es de “contenido explícito”…

Tavares cumplió nuestros peores pronósticos y no supo protegerse de faltas en un contexto arbitral adverso, lo mismo que en el encuentro de ida. Sí dieron al menos la cara los suplentes, Ayón y Thompkins, en cuyos minutos en la recta final del primer cuarto y el inicio del segundo mostró el Madrid los únicos signos vitales de la velada. Lo mismo habría que plantearse darles la titularidad en el segundo.

Imagino que la moral del aficionado estará por los suelos esta noche, el margen de error ya es casi nulo. El jueves el ambiente no pillará de nuevas, ni el karate press a toda pista en el inicio de partido. Se trata de al menos probar suerte, esta vez sí, en un partido de baloncesto.