Campazzo tiñe de blanco el Buesa Arena

Campazzo RudyUn broche de oro para uno de los mejores años de la historia de la sección, con el doblete Euroliga y ACB. El Madrid cierra 2018 con una soberana paliza en Vitoria, con picos de +26, una exhibición ante un pabellón lleno. Facu Campazzo lideró la feria con 15 puntos y 10 asistencias, cada semana es mejor que la anterior y termina el año como quizá el mejor director de Europa a día de hoy. Nótese que no digo base, porque los hay de muchos tipos y si hablamos de anotación los hay ciertamente mejores. Pero nadie dirige, asiste, desborda y defiende como el argentino, un líder superlativo para este Madrid post Doncic. Minimiza de paso el pobre momento de forma de Llull, muy irregular, cuya aportación se limita al acierto en tiros en general mal seleccionados. En un paseo militar como el de ayer, el balance del equipo fue de -7 en los minutos de Lull. Nuestro deseo para 2019 es volver a verle disfrutando en pista y con los chakras alineados.

Brilló también Tavares, que humilló a Poirier, al que dejó en valoración -6, de largo su peor partido desde que juega en Vitoria. Yusta, que se perdió el arranque de curso por lesión, confirma su línea ascendente en papel de ejecutor silencioso: 15 puntazos metió, casi todos cuando aún contaba. No es el más sobrado de talento, pero está sabiendo jugar sus cartas: tácticamente disciplinado, cumplidor en defensa y ocupando los espacios en ataque. Se ha ganado la ficha en el equipo como activo para ACB, promedia valoración 9,5. El otro destacado ya no es noticia, Thompkins. Esta temporada ha aumentado su producción al poste en 1×1 pero, como ayer le costaba en la pintura ante esa batería de interior tan potente que tiene Baskonia, se abrió a la esquina y se cascó 5/5 triples. Otro día en la oficina: promedia 18 puntos en los cuatro encuentros ACB que lleva jugados este curso.

Facu Campazzo Shengelia lesión Baskonia Real Madrid

Lo peor de la velada para los que nos gusta el basket fue la lesión de Toko Shengelia, que a falta de confirmación parece que podría tenerle una temporada larga en el dique seco. Sería una baja sensible tanto para Baskonia como para la ACB, pues a priori altera el equilibrio de fuerzas y aboca a un mano a mano Madrid-Barca. Una lesión que se produjo en un lance fortuito del juego, del tipo que se repiten cada partido, cuando un pívot se aventura a cruzar la pista botando el balón y el pequeño trata de sobárselo.

Por no ser no debió ser ni falta antideportiva, que Facu va claramente a balón, como se ve en la imagen. A la reacción de los comentaristas de tv (que tuvieron 10 repeticiones) y la incredulidad de Laso me remito. Otra cosa es que los árbitros, con el marcador poco apretado y en plenas fechas navideñas, concediesen la indulgencia de una antideportiva a los 15,5k aficionados frustrados por una nueva derrota ante el rival odiado (sexta seguida) y enfurecidos por ver salir lesionada a su estrella.

Bastante más irresponsable que la señalización arbitral fue que anoche en Twitter no pocos antimadridistas, algunos incluso ‘profesionales’ de la información, se apresurasen aún con el calentón y la boina puesta a elucubrar sobre conspiraciones judeomasónicas y señalar a Campazzo como poco menos que un «carnicero», recordándole la lesión de Tomasz Gielo. Echemos la vista atrás, en aquella ocasión Campazzo se resbala con el logo del tiro libre, tropieza y va a caer al área de aterrizaje del polaco, que entraba a canasta y pisa al argentino con la mala suerte de romperse la rodilla. Ya me diréis dónde cabe ahí la supuesta intencionalidad. Dejo aquí el vídeo para los descreídos y los de memoria frágil.

Si Campazzo es una cosa no es un «carnicero» sino el líder en balones robados tanto de la ACB como de la Euroliga, y eso se consigue yendo al robo. Se llama baloncesto, un deporte en que tipos de dos metros y 100 kilos saltan, corren y a veces se tropiezan o colisionan entre ellos con el resultado de lesión. Qué nos van a contar que no sepamos, en el Madrid las hemos padecido de todos los colores en este 2018 que termina. ¡Feliz año nuevo a todos!

Medidas para la regulación del foro

Captura de pantalla 2018-12-26 a las 10.19.06.pngEn vista del problema de suplantación de identidades en el foro de este blog en los últimos días debido a la acción de un troll, he procedido a cambiar temporalmente la configuración, pidiendo login para poder publicar un comentario. Os podéis logear de forma muy sencilla, utilizando vuestra cuenta de Twitter, de Facebook o una de WordPress. El nombre de usuario + el avatar es exclusivo, lo cual reduce el margen de acción del troll. Si comentáis con una cuenta de WordPress os recomiendo usar una imagen específica de avatar, no la que viene por defecto, así seréis más fácilmente identificables.

En todo caso, si el problema persistiese, se pueden tomar progresivamente medidas más drásticas: afortunadamente WordPress ofrece bastantes herramientas para atajar este tipo de situaciones. Pido disculpas de antemano por los inconvenientes y os agradezco la paciencia y fidelidad al blog.

¿Es hora de colgar los pompones?

Captura de pantalla 2018-12-24 a las 12.01.01.pngEl partido en casa contra el Murcia fue el último de dos de las cheerleaders del Madrid, Stephanie y Myrian, a las que agradecemos con todo cariño desde este rincón su dedicación al club durante estos años. Es de paso un buen momento para replantearse la necesidad y la vigencia de un equipo de cheerleaders en la sección. Recuerdo los años en el Raimundo Saporta, un pabellón mucho más pequeño y en que el aficionado de a pie estaba más cerca de la pista, sin todas esas zonas VIPS de distinta graduación que hay ahora, rentables pero pobladas de gente interesada principalmente en el postureo y el jamón del descanso.

Las cheerleaders despertaban entonces cautivación en una grada mucho más cercana: el público se sabía sus nombres, coreaba algunos de sus bailes (especialmente aquel al ritmo de ‘Chicas Pistoleras’) y ovacionaba casi al unísono tras cada actuación. Eran años jodidos en lo deportivo y la animación en los tiempos muertos servía muchos días de válvula de escape. La realidad hoy es bien distinta, nadie corea sus actuaciones, de hecho, nadie a mi alrededor en el pabellón le presta demasiada atención, a diferencia de los concursos entre cuartos o el partido de los chavales de la fundación del descanso.

Nada ayuda. Los bailes son cada vez más simples y están peor acompasados. No es una crítica a las cheerleaders, máximo respeto para ellas, que demasiado hacen, pues me consta que cobran una miseria, una cantidad irrisoria por cada partido, y en esta profesión la calidad de los números pasa en buena medida por ensayar y echarle horas. Si no te las pagan… Por otra parte, la elección musical es discutible, playlist adolescente de tendencias Spotify que no pega en un pabellón de público treintañero y cuarentón.

Personalmente no tengo nada en contra del concepto cheerleader si es cuidado y de buen gusto, más allá del mero enseñar chicha, gracias a dios desfasado en la España del 2018. En EEUU, por ejemplo, las cheerleaders siguen plenamente vigentes, pues forman parte del acervo cultural, mientras que en Rusia tienen un enfoque artístico, con piruetas y formaciones complejas, a lo que ayuda que la mayoría proceda de la gimnasia rítmica. Las del CSKA me consta que son asalariadas a tiempo completo, hasta tienen sección propia en la web del club. Para Euroliga preparan números temáticos muy trabajados (uniforme específico incluido) en función del origen del rival, por ejemplo, un baile con Zorba cuando reciben a los equipos griegos o uno de inspiración flamenca cuando son españoles. Aunque mi preferido es el número de las cheerleaders del Jimki al final del tercer cuarto, al son de ‘Personal Jesus’ de Depeche Mode y con dos bailarinas subidas literalmente a los aros. Un clásico que el público espera y corea.

El equipo de cheerleaders del Madrid, en cambio, hace tiempo que se queda a mitad de camino de todo, fruto de la desinversión del club y la evolución en las preferencias de la grada. El resultado es la indiferencia. No busco con esta tribuna abrir un debate de género, de si incluir o no a bailarines chicos, que no tendría nada en contra, pero no van por ahí los tiros en el caso del club blanco, que es el que conozco y al que aquí me refiero. Se trata de una reflexión tan sencilla como que para hacer mal las cosas mejor ahorrárselas.

Posdata: Feliz Navidad

El tercer base se llama Ayón

Ayón Gist EuroLeague Real Madrid PanathinaikosPodría recitar loas a una nueva victoria holgada del Madrid en Euroliga, pero sería hacernos trampas al solitario. El pabellón estaba casi lleno, el apellido del rival lo merecía, pero acabó la velada en poco más que un entrenamiento con público por incomparecencia del PAO de Pascual. El peor equipo que ha pasado por el Palacio en Euroliga en lo que va de curso, sin carácter y con una plantilla muy desmejorada respecto a la del año pasado, con las salidas de Mike James, Singleton y Rivers. En su lugar, la única incorporación potable en verano fue la de un Langford crepuscular (35 añicos ya), pero el único que ayer se molestó al menos en maquillar para evitar un bochorno mayor. Son un hueso en Oaka, pero sudarán tinta para meterse en top-8. Al final las acciones tienes consecuencias: es difícil retener y reclutar talento con semejante mamarracho como presidente, que si castigo a los jugadores con viaje de 20 horas en autobús, que amenazo con salir de la Euroliga. ¿Quién va a querer ir allí?

El Madrid jugó un partido muy serio, tras el revolcón dominical en Lugo, que vino por cierto a recalcar cierta facu-dependencia, al menos en este momento de la temporada y hasta que Llull recupere el karma. Quizá sea la paternidad, que no duerme bien, porque su arranque de curso fue notable, el caso es que ha cambiado su lenguaje no verbal, transmite ansiedad, frustración y hasta crispación por momentos (anoche se llegó a enzarzar con Randolph).

En defensa ni está ni se le espera, ya antes de la lesión se empezó a dejar llevar en ese segmento, un proceso relativamente lógico dada su edad, status y las minutadas que se metía entre pecho y espalda. Una carencia que, por otra parte, queda enjuagada en la profundidad de plantilla con una lapa como Facu y un comodín como Taylor. El problema es en ataque, su dirección errática y su mala selección de tiro, abusando del triple en escorzo. Ya he escuchado a alguno pedir que se fiche otro base, a rebufo del domingo de turismo en Galicia. Un disparate con el equipo en balance 11-2 en Euroliga, con un roster de 16 fichas y con ambos bases sanos. Una buena idea, hasta que Llull recupere sensaciones, es cambiar como hizo ayer Laso el quinteto titular para juntarle en pista con Ayón (5 asistencias ayer), cuya movilidad y visión de juego hacen de contrapeso y engrasan el ataque que, sólo bajo la batuta de Llull, queda un poco encefalograma plano.

El mexicano sigue de dulce, su Euroliga está siendo estratosférica, casi al nivel de su segundo año de blanco (sus ratios estadísticos por minuto son aún mejores). Además, por segundo partido consecutivo, coincide con una versión apañada de Tavares (disfruto sus ‘mates mastuerzo’, tan feos y humillantes), una suma en el puesto de center que marca enormes diferencias. Atrapó el Madrid 18 rebotes más que los griegos, así es difícil perder… Causeur se reencontró con el acierto, benditos los ojos, y Facu volvió a poner el ritmo adecuado. Fue regresar él a pista y abortarse con un bofetón el conato de remontada griega al final del tercer cuarto. Dos partidos quedan para terminar la primera vuelta, dos salidas muy duras para el Madrid, este viernes visita a un Bayer en racha (sexto clasificado) para terminar en pista del líder Fenerbahce. Será un termómetro del momento del equipo, porque lo que fue ayer no da para mucho más análisis.

El Madrid enseña matrícula en el derbi

Trey Thompkins Barcelona Real Madrid Euroliga«¿Celebrar? No hay nada que celebrar». Tanto Laso como Carroll lo tenían ayer clarinete cuando la prensa futbolera que suele cubrir estos partidos buscando morbo les preguntó por la paliza al Barca. Es sólo un partido de fase regular, respondieron sin pestañear. También lo era el duelo ACB de hace 18 días pero que el Barcelona celebró como un título, con Oriola saliendo a bises al centro del Palau rato después de acabado el derbi. Una anécdota pero que viene a recordarnos la salud de las secciones. Fue el de ayer un repaso soberano (+27), recordemos, pese a la baja de última hora del activo más en forma, Rudy, por una gripe. Un enseñar matrícula al aspirante, un Barca por cierto con primeros síntomas de inconsistencia tras un sólido arranque de curso.

Todo salvo Llull funcionó como un reloj, empezando por Randolph, que rompió por un día su dinámica menguante de un mes a esta parte. Castigó a su excompañero Singleton con 13 puntos en el primer cuarto: acertó con los tiros liberados que le procuró principalmente Ayón y, sobre todo, mostró un compromiso atrás como no nos tiene acostumbrados. También Tavares se reivindicó en el derbi, humilló por momentos a Tomic con su defensa en acciones 1×1 al poste, por cierto, otra faceta que ha mejorado, que a su llegada destacaba sólo en ayudas pero solía hacer un poco el primo en esa suerte del juego, cargándose rápido de faltas. Fue un factor en un segundo cuarto del Madrid para el recuerdo, culminado con ese triplazo de 20 metros de Campazzo, emulando a Luka el curso pasado. Directo a la hemeroteca, el vídeo y la foto, esta, la instantánea de lo que va de curso en el Madrid de basket.

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Facu estuvo excelso, as usual, en su temporada de confirmación en la super élite Euroliga, manque le pese a algún forraboinas de provincias. El equipo es infinitamente mejor con él en pista, lidera, defiende, genera desde bote y da espectáculo. Ese segundo cuarto inmenso lo completó por una parte Carroll, cuyos 15 puntacos en ese periodo (más que todo el Barca) retrataron a Blazic, el ‘especialista defensivo’ exterior azulgrana, que sólo se parece a Basile o al mejor Oleson en el blanco de los ojos.

Y por otra parte Thompkins, que ha regresado en plena forma tras la baja. Fue ya de los mejores en Estambul (val 17), el mejor contra Granca el domingo (5/6 triples) y ayer el máximo anotador (17). El cabrón es puro flow, otro que cada día es mejor, a lo que se une el respeto y confianza de sus compañeros, que le buscan con regularidad en ataque cuando está en pista. ¿Os acordáis cuando se venía abajo con cada fallo y media parroquia pedía su cabeza? Nadie pone ahora en duda que es uno de los mejores cuatros de Europa, y además pegamento en el vestuario. Si Randolph logra mantenerse en dinámica pese al regreso de Trey, el Madrid tendrá de calle el mejor puesto de ala-pívot de la competición, si le añadimos las pinceladas que pueda aportar Felipe. Singleton lo sufrió ayer en sus carnes.

Remontada de campeón en Estambul

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14 puntos en el último cuarto ante un Efes en pleno pico de forma, una remontada digna del campeón vigente. Victorión del Madrid en Estambul, ejercicio de carácter para despejar los rumores de crisis tras esas tres derrotas seguidas. Un regreso a la senda de la victoria que coincide con la vuelta de Llull, que equilibra quintetos aunque tuvo en este caso más bien poco que ver, desacertado salvo en los primeros minutos y muy flojito atrás. Capítulo, eso sí, en el que se lleva la palma Carroll, gran temporada la suya pero protagonista de la sangría del segundo cuarto. Micic le sentó en cada ataque, se generaba desequilibrio constante y alguien acababa tirando solo, casi nos costó el partido. Cómo sería la cosa que no pisó la pista en la segunda parte.

La remontada se obró toda en el último cuarto y fue mérito de cuatro con el culo pelado, que salieron de reservas aunque a efectos prácticos son titularísimos en este momento de la temporada: Ayón, Trey, Rudy y Campazzo. Decir que Fernández fue clave es casi ya redundante este curso, hoy con su defensa a Micic, catalizador de este buen Efes. A Campazzo no le hace honor la estadística, templó sus nervios para dirigir con mano de hierro al equipo en el último cuarto. Antes había estado algo obcecado con los árbitros.

Thompkins, lo sabemos, es lo contrario a Randolph, se crece con la importancia del escenario, ese IQ en pista es oro. En Estambul firma su primera actuación del año en modo F4, a saber, dejando que le llegue el partido, distribuyendo desde el poste bajo (5 asistencias) y metiendo los tiros cuando cuentan. A Randolph, lo temíamos, se le está saliendo la cadena semana a semana, según ha visto regresar a Trey. Ante Efes hizo la clásica, meter un par de tiros exteriores en las primeras posesiones y luego dejarse llevar hasta desaparecer, haciendo el ridículo en el tercer cuarto, retratado por Moerman, con una concatenación de horrendas decisiones en pista que dieron con sus huesos en el banco para yo no volver. Es muy bueno pero no es de fiar, si tuviese el IQ de Trey… De seguir las cosas su curso natural, Thompkins es el ala-pívot titular de este equipo, más aún con el pasaporte español de Ayón, con el que no hacen falta rotaciones. La duda puede acabar siendo si el reserva es Randolph o Felipe.

En valle de forma aunque no tan mal como Randolph tenemos a Tavares, al que le costó contener a Pleiss en uno de los mejores momentos de su carrera. Fue salir Ayón y cambiar el panorama, de repente éramos menos previsibles en ataque, sumábamos en 2×2, había cortes bajo el aro y puntos fáciles. El mexicano esta excelso en Euroliga, sobre todo fuera de casa, donde promedia valoración 31 (¡!). Sobran los análisis, Machete ha vuelto.