No le prestamos demasiada atención en verano porque somos unos yonkis del cortoplazismo y este era un fichaje a medio plazo: 150k por los derechos de Carlos Alocén. Progresa adecuadamente y nos lo ha tenido que recordar con su estupenda actuación en la victoria maña sobre el Barca este domingo. Por cierto, su primer servicio a la causa madridista, alejando a los de Pesic a dos partidos ya de distancia en la clasificación ACB. Buena forma de cerrar una semana complicada en la casa blanca, tras el meneo en Estambul. 9 puntos y 9 asistencias del chaval, que a sus 18 añicos dirigió con mano de hierro al equipo, hoy con extra de minutos por la baja de San Miguel.
El partidazo que hizo @carlosalocen y solo 13 de valoración.
Hay veces que la vida le gana al #SuperManagerKIA. Pocas, ¿eh?pic.twitter.com/OEhLMV4c66
— SuperManager KIA (@SuperManagerKIA) October 28, 2019
Os recomiendo verle jugar y no quedaros en la estadística: el boxscorismo, esa enfermedad del basket en el siglo XXI. A Alocén no suele hacerle justicia, no refleja intangibles en los que destaca como defensa, empaque al timón para su edad o contención de errores. Es justo lo contrario que algunos otros, maestros del maquillaje, que tenemos en mente y no hace falta nombrar. ADN madridista. Y qué mejor prueba de que la temporada de Alocén está por encima de su estadística que ese segundo puesto en la tabla de su Zaragoza, con balance 5-1 y medio pie en la Copa.

Por cierto, interesante el proyecto que han montado allí, plantilla equilibrada que combina veteranía (San Miguel y Fran Vázquez), anotadores con experiencia ACB (Seeley, Benzing, Seibutis) y jóvenes con margen de mejora (Alocén, Barreiro, Hlianson y Krejci). Además de Alocén, muy buen curso del canterano blanco Jonathan Barreiro, que llevaba un par de años algo estancado y este curso está dando el paso al frente. Doncic nos acostumbró tan mal que dar el stepahead entre profesionales a los 22 años que tiene Barreiro nos parece ya casi tardío. Reboteador consistente y físicamente un tanque para el puesto de alero, su mejora viene por la consistencia en el tiro y el conocimiento de juego. Es decir, horas de vuelo y de entrenamiento, receta conocida que se cocina a fuego lento. No me consta que el Madrid guarde derechos sobre él. Habrá que seguirle la pista, sobre todo dada la carestía de talento en su puesto en Europa, aunque de entrada no le veo nivel para el roster blanco, lo cual no quita que sea un orgullo ver a canteranos del club crecer y asentarse en la ACB.
Me detengo en el Zaragoza-Barca porque lo del Madrid en Goya ha sido un trámite, poco más que un entrenamiento con público. A destacar la actuación de Tavares (16 puntos), intrascendente dado el rival, el Manresa, pero importante para frenar su preocupante involución de las últimas semanas, máxime cuando parece un problema de confianza y ansiedad más que de estado físico o juego. Destacado también Gabi Deck (18 puntos), que a la chita callando se está convirtiendo en pieza de peso en la rotación de Laso, tanto en ACB como en Euroliga, tanto de alero como de ala-pívot, tapándole las miserias a Randolph, que termina contrato y haría bien en irse poniendo las pilas si quiere seguir.
Me siento a escribir estas líneas y caigo en la cuenta de que la anterior entrada del blog ya la titulé «
De crucero por el Báltico. En ese plan viajó el Madrid a Kaunas y, claro, así le lució el pelo: naufragio total. Zalgiris, que había comenzado la temporada haciendo amigos, le pintó la cara, quizá no en lo holgado del marcador, pero sí en intensidad, concentración y sensaciones, sobre todo en un último cuarto (+16). Mención especial a Zach Leday, que había sumado 4 de valoración en las dos primeras jornadas y subió 35 emparejado con Tavares y Mickey. Y aquí me detengo, porque el arranque de curso del caboverdiano (pretemporada incluida) empieza a ser de mear y no echar gota, sangrante tras su mega renovación en verano.
Leyenda no, leyendaza. Puede que a veces lo tengamos menos presente porque, como no bate récords de longevidad ni juega con España los veranos, a sus logros se les da menor cobertura y verso que a los de, digamos, Felipe o Navarro. Al fin y al cabo, los periodistas que viajan con la selección y en algunos casos se hacen amigos de los jugadores son los mismos que después cubren durante el curso la ACB o la Euroliga. Todos somos humanos y tenemos nuestras preferencias, y tampoco es que necesitemos a estas alturas intermediarios para poner en valor a Carroll, que escribió ante Maccabi un nuevo capítulo de esa leyendaza. Triple ganador a 2 segundos del final, con dos abajo en el marcador, por cierto, en una magnífica jugada de pizarra de Laso, alineando ex profeso a Tavares, que engañó a la defensa amagando un bloqueo para Llull (que subió el balón) para acabar poniéndoselo al americano, que lanzó bastante ‘liberado’.
No es lo que dice, es también lo que da a entender. El Madrid no debió quedar muy convencido con la configuración final de su roster interior (o algo ha cambiado sobre la situación de partida: ¿Trey?) cuando antes de empezar la temporada ya estaba peinando el mercado. Preguntó primero por Scola y finalmente llega, mejor dicho regresa, Salah Mejri, según adelantó ayer
Apenas han pasado seis semanas y lo que de entrada nos pudo parecer una mera apuesta por la continuidad, decepcionados entonces por los grandes nombres de mercado que se habían escapado, va camino de convertirse en uno de los movimientos clave de la sección de los últimos años. Hablo de la renovación de Campazzo por cinco temporadas, estampada justo antes del Mundial, aunque fraguada durante meses, y que garantiza de blanco al que bien puede ser el mejor jugador de Europa a día de hoy, si tenemos en cuenta ambos aros.

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