De solidaridad (o falta de ella)

> Es hora de que Sergio Rodríguez vuelva a ‘casa’. Ser un marginal en un buen equipo es decepcionante. Serlo en un equipo marginal, es deprimente.

> Los Cavaliers sólo perdieron dos partidos de 41 en Cleveland en toda la pasada temporada regular (ante los Lakers). Este curso, con una plantilla ¿mejor?, llevan dos en sólo cuatro partidos. O’neal, más enorme que nunca (150 kilos), aporta 11 puntos. ¿No estarías mejor en casa, Shaq?

> Phoenix va en serio. Ganar en Boston, Miami y Philadelphia es un bautizo de enjundia. Ocupará la plaza de playoffs que deja Nueva Orleans. Me gustan los triples de Channing Frye, sin despegar los pies del suelo. Un asunto terrenal.

> Los Raptors defienden tan poco como cabía esperar (112 puntos encajados por partido). Sorprende algo más la guerra de guerrillas a estas alturas de competición, tan culpa del entrenador como de la suma de egoísmos. Entre Bosh y Bargnani han lanzado 210 tiros y repartido sólo 20 asistencias. Eso es menos de una asistencia cada diez tiros… Y una sólida candidatura al lustroso consejo de administración de ala-pívots chupa chups, junto con Amare Stoudemire y Zach Randolph. Aunque bien pensado, el individualismo ofensivo y la indolencia defensiva acostumbran a ir de la mano, pues ambos apelan al mismo concepto: solidaridad, o falta de ella.

Posdata: el líder provisional de la clasificación chupa chups es Gerald Wallace, de Charlotte Bobcats, con una asistencia cada 23 tiros. En los 7 partidos disputados promedia 42 minutos en pista, ha lanzado 93 tiros y repartido… ¡¡¡4 asistencias!!

Al César lo que es del César

9 partidos oficiales después, el proyecto Messina cobra forma. Los plazos se acortan. El Madrid defiende bien, y mejor que lo hará. Pero más sorprende el ataque. De Messina esperábamos marcadores pírricos e insufribles ataques a 24 segundos. Pues no. El Madrid ya exhibe una notable fluidez ofensiva, amparada en una generosa circulación de balón por el perímetro.
Y puestos a reconocer méritos a Messina, repasemos sus fichajes, tan criticados desde este blog. Las salidas de Raúl y Mumbrú no fueron agradables. La de Hervelle, de hecho, está siendo traumática. Pero el resultado es indiscutible:

Velickovic no es ningún Marko Tomas en potencia. A la puntería exterior que conocíamos por el Eurobasket suma una batería de finísimos movimientos al poste. Un alarde de fundamentos y versatilidad. Messina ha tomado como un reto personal convertirle en el mejor 4 de Europa. Por lo que ya es y por lo que será, fue una suerte para el Madrid no poder fichar a los carísimos Matijaz Smodis o Terence Morris.

Lavrinovic, ‘el gemelo malo’, al que en este blog bautizamos como ‘Troncovrinovic’, resulta que de tronco no tiene nada. Su estelar rendimiento supera las expectativas más optimistas y, tras un mes de competición, ya no puede calificarse de casualidad o fortuna. Medias de 17 puntos y 22 de valoración en los 7 partidos entre ACB y Euroliga.
Garbajosa no está tan acabado como suponíamos. Su rendimiento no vale el sueldo que cobra, cierto. Pero es más que el lisiado fallatriples con pasaporte español que vaticinamos desde esta tribuna. Sus estadísticas no hacen justicia a su aportación al engranaje blanco, especialmente relevante con Felipe de baja. Su visión de juego en el poste alto, sus robos de balón o sus triples (más o menos ocasionales) crean un gran desequilibrio táctico en la retaguardia rival.
Kaukenas no es un pollo sin cabeza, más bien peca de timidez en ataque (quien lo diría), apocopado tras la alargada sombra de Bullock, eternamente joven. Aporta defensa, experiencia y solidaridad. Su profesionalidad contagiosa es un ejemplo para los más jóvenes (Llull). Además, actuaciones como las de Sevilla o Moscú (23 y 22 puntos) demuestran que se acuerda de anotar si la circustancia lo requiere. El recambio de garantías para Bullock que Marko Tomas nunca fue.
Hansen, que arrastra problemas físicos, aún no ha encontrado el punto de forma. Ayuda en la circulación exterior y en defensa (ingrata labor, siempre en inferioridad física ante los aleros rivales). Pero sus % de tiro son muy pobres. Mejorarán, sin duda.

Vidal comenzó perdido en el Madrid, como desubicado tras un traspaso inesperado. Pero tiene alma de superviviente. Todas sus temporadas en el TAU las comenzó en el fondo del banquillo, sin un rol definido. Despreciado, en cierto modo, por su apariencia endeble y su estilo desgarbado. Y todas las temporadas se creó un espacio, justificando minutos y responsabilidades. Así está siendo su historia también en Madrid, precipitada, dicho sea de paso, por el mal momento del otro ‘alero’, Hansen.
Prigioni es tan bueno como se le suponía. Mirando el patio del vecino, quizá hasta un poco mejor, dada la pobre campaña en el Barça de Ricky Rubio, el que pudo haber sido y no fue. Con la vista en el horizonte, dos cosas espera el Madrid de Prigioni: que meta las canastas calientes y que enseñe a Llull a ser base. Dos años tiene de plazo.
El contrapunto a esta lista lo pone Dasic, único alero alto de la plantilla. Demasiado tierno para un equipo tan maduro al que se exigen resultados inmediatos. Cuando llegue un bache de resultados (que llegará), el Madrid se planteará bajarle al filial y fichar a un alero alto, gastando la plaza de extracomunitario que sigue libre. El hándicap de kilos y centímetros en el puesto de alero podría costar batallas reñidas, que son las que culminan las guerras.

Vuelve la NBA. Previa del Este

1) Boston Celtics. Sin lesiones serán finalistas de la NBA, incluso campeones. Pero con semejante edad media, las lesiones van incluidas en el paquete. La incorporación de Wallace no cobrará sentido hasta playoffs.

2) Orlando Magic. Partiendo de la base de que Turkoglu se iba y de que es insustituible, el recambio Vince Carter es de garantías. Jugarán a lo mismo con cartas parecidas. Con el joker siempre en su mano, Dwight Howard. Final del Este.

3) Cleveland Cavaliers. ¿Preguntó alguien su opinión al entrenador antes de fichar a Shaq? No, padre. Vaya por delante que O’neal me cae simpático. Pero cuando tienes un equipo campeón casi pulido, sólo necesitas una pincelada, no una leyenda de 37 años y 150 kilos demostrándose que aún puede. Se inflarán a ganar partidos para volver a caer en playoffs.

4) Atlanta Hawks. Un año más juntos los mismos (más Jamal Crawford, que no es poca cosa). En tierra de nadie como cuarta potencia del Este en discordia.

5) Miami Heat. Nadie perderá el sueño por saber que llega Q’Richardson y sale Jamario Moon. El factor diferencial debiera ser Michael Beasley. Debiera… Wade sigue solo y los Knicks esperan con el cazo.

6) Chicago Bulls. Se marcha Ben Gordon y llega Jannero Pargo… Harakiri baloncestístico. Necesitarán al mejor Derrick Rose y a Luol Deng sano para compensar y repetir playoffs.

7) Toronto Raptors. Calderón, Belinelli, Turkoglu, Bosh y Bargnani es el quinteto de mayor talento ofensivo de la NBA. Así, directamente. Tampoco se me ocurre otro con tan poca defensa y rebote. El resultado de la ecuación es igualmente positivo. Tanto como para regresar a playoffs.

8) Philadelphia 76’ers. Kapono palia en parte la carencia de juego exterior. Elton Brand sano son 15 victorias más en liga regular. La salida de Andre Miller, 10 menos. ¿Se imaginan pasando ronda de playoffs a un equipo con Royal Ivey de base titular? Yo tampoco.

9) Detroit Pistons. Renovación por la calle de enmedio. Ben Gordon, Charlie Villanueva y a vivir que son dos días. El Palace se acostumbrará a marcadores de tres dígitos, propios y ajenos. Por motivos estrictamente estéticos me gustaría que les fuese bien. Es decir, que se metiesen en playoffs. Como mis gustos estéticos y los resultados no suelen llevarse bien, pues no lo veo.

10) Washington Wizards. Siguen Butler y Jamison. Llega Mike Miller, un poco de vuelta, pero suma. Si Gilbert Arenas vuelve a ser jugador de baloncesto, los Wizards merodearán playoffs.

11) Charlotte Bobcats. Diaw, Bell, Felton, Chandler… Mucho intendente, pero falta un referente. Si Gerald Wallace tiene que volver a tirarse 16 tiros por noche mal vamos.

12) New Jersey Nets. Divide y perderás. La historia de Vince Carter en Nueva Jersey será como la salud, que la valoras cuando se marcha. A cambio llegan Alston y Lee, fondo de armario. Minutos y tiros para Devin Harris y Brook Lopez. Esperando que al nuevo dueño (ruso) le de por quemar petrodólares el próximo verano.

13) Milwaukee Buks. Como el que se hace una ensalada con lo que va encontrando por la cocina. Dinosaurios extintos (Kurt Thomas), proletarios de parada y fonda (Ridnour, Elson o Warrick), estrellas que nunca fueron (Redd y Bogut) y productos FIBA (Delfino, Ukic e Ilyasova). Vacaciones desde abril.

14) Indiana Pacers. La buena nueva será el rookie, Tyler Hansbrough, estrella de la North Carolina del doblete. Y será la única. Recibirán muchos puntos, perderán casi todos los partidos y se ganarán un largo veraneo.

15) New York Knicks. Propongo instalar en el Madison Square Garden un reloj gigante que vaya descontando los días y las horas hasta el verano de 2010. Cuando ese día llegue, cuentan los juglares, el cielo se abrirá y ascenderán por fin las almas de Isiah Thomas y Larry Brown, liberando del hechizo a la franquicia.

ACB. Conclusiones apresuradas

Cinco revelaciones.
– Gerald Fitch (Fuenlabrada). 28,5 puntos de promedio.
– Pablo Aguilar (Granada). 15,3 puntos y 6 rebotes.
– Darius Lavrinovic (Madrid). 14,3 puntos en 18 minutos.
– Fernando San Emeterio (TAU). 20,3 de valoración media.
– Nando Colo (Valencia). 14 puntos por partido.

Cinco decepciones.
– Josh Asselin (Cajasol). Valoración media: -0,3
– Vule Avdalovic (Alicante). Valoración media: 1,5.
– Terence Morris (Barcelona). 1,3 puntos por partido.
– Albert Oliver (Estudiantes). 2,3 puntos en 23 minutos.
– Antonio Bueno (Joventut). 2,5 puntos por partido.

El doble rasero

Unicaja es colista compartido de la ACB tras cuatro jornadas, pero nadie pide la cabeza de Aíto. No es sólo su parte de culpa en las derrotas, sino que suya fue la decisión de dar puerta a Cabezas a cambio de Pooh. El Unicaja tiene ahora un agujero en el puesto de base, mientras el marbellí brilla en Moscú. La cátedra guarda silencio. El que no guardó con Joan Plaza ni guardará con Xavi Pascual.

Mucho más que baloncesto de madrugada

Nos deja Andrés Montes. Él tiene una parte no pequeña de culpa de mi pasión por la NBA. Y, por tanto, parte de culpa de la existencia de este blog de baloncesto.

Nunca le escuché en la radio y su última etapa, en el fútbol, no me interesó especialmente. Distaba de ser un narrador técnicamente perfecto: equivocaba a menudo a los jugadores, su pronunciación no era precisamente exquisita y se repetía más de la cuenta. ¿Y a quién le importa?

El sentido lúdico del deporte

Son generalidad los periodistas del gremio que sobredimiensionan la trascendencia del deporte, como un asunto de Estado. Andrés Montes, en cambio, fue de los pocos que entendió su verdadero sentido lúdico. No era fácil vender un producto como la NBA en España a mediados de los 90. Una competición en un país lejano, sin españoles, con partidos de 3 horas de duración en horario de madrugada.

La rigurosidad, la imparcialidad y la pertinencia son atributos periodísticos exigibles a una crónica parlamentaria o a un informe económico. En una narración deportiva de madrugada son un lastre. Sus detractores nunca lo entendieron.

El tocata, el bocata de tortilla y el seiscientos

Las retransmisiones de NBA se convirtieron en un punto de encuentro en las noches. Lo interminables tiempos muertos y los minutos de la basura daban para debatir de comida, música, mujeres, cine o crónica en rosa. Era, en cierto modo, un club privado del que sólo los realmente asiduos, los que entendían las retransmisiones como algo más que baloncesto, se podían sentir parte. Te sentabas delante de la pantalla como el que se toma una cerveza con un amigo después de un mal día. No importaba el partido.

Mi amigo Domingo lo resume así: «Un Chelsea-Liverpool lo veo porque me gusta el fútbol. Un Detroit-Atlanta a las 2 de la madrugada sólo si lo narra Montes».

Uno guardaba la esperanza de ver algún día el retorno del dúo Montes-Daimiel. Con el primero en paro y el segundo perdido por los pasillos del moribundo Sogecable, el reencuentro se antojaba razonable.

NBA aparte, con Andrés Montes descubrí mucha música (de lo que, por cierto, él sabía bastante más que de baloncesto). Una vez le escribí un email pidiéndole una canción para algún videoclip de final de partido. La puso. No se me ocurre una manera mejor de recordarle…

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?

> Esteban Batista, 2.08 m., 26 años, buenas temporadas en todo un Maccabi… ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste (Fuenlabrada)? Aquí hay gato encerrado: ¿zumbado o propenso a lesionarse? Mientras lo descubrimos, MVP de la primera jornada: 20 puntos, 15 rebotes.

> Vende caro y compra barato. Jornada 1: Oleson+Blanco = valoración -5. Con lo obtenido de sus ventas (2,5 millones), el Fuenlabrada ha armado una plantilla que gana en Málaga y apunta playoffs. Nobel de economía.

> Si a usted le dicen que el Meridiano ganó al Blanco de Rueda y que el Suzuki se mide en duelo directo al Ayuda en Acción. ¿Le suena a ACB? A mí tampoco. La crisis…

> Sábado 10 de octubre, primera retransmisión de la temporada ACB: el Xacobeo-Barca (La2) se saldó con un pírrico pero nada sorprendente 5,6% de audiencia (576.000 espectadores de media). Una retransmisión de balonmano o atletismo no hubiera tenido menos audiencia. ¿Autocrítica? No, gracias, esto es la televisión pública.

> Aunque ajustado a norma, la no suspensión del Estudiantes-Gran Canaria, con más de la mitad de la plantilla colegial con gripe A, es una canallada. ¿Se jugaría si los implicados fuesen Barça, Madrid o TAU?