Derrota en Estambul con guión similar al de hace una semana contra el Barca en Copa. Siempre a remolque en el marcador debido una mala primera parte, agujero en la pintura y gran producción del alero rival (en este caso, Jamont Gordon). La defensa, el compromiso competitivo y el acierto puntual nos devuelve al partido en la recta final, pero la moneda vuelve a salir cruz en la última jugada (por cierto, buena pizarra de Laso pese a que no entrase). Tras el KO en Copa el Madrid bien hubiese necesitado un guiño del calendario, una victoria analgésica contra un rival menor ACB para retomar sensaciones, no un partido nivel F4 a domicilio y a cara de perro. Efes tiene buena pinta: muchos recursos, jugadores enchufados y cierto sentido colectivo. Probablemente lleguen a Londres. Es un partido que se puede perder, pero no llega en buen momento, encadenar derrotas siempre es gasolina para los escépticos de la farándula blanca.
El Madrid fue de nuevo netamente peor que su rival a los puntos, amenazó incluso con irse del partido por momentos (13 abajo), a cambio dejó la sensación de que sabe competir y agarrarse a los partidos. A veces con eso llega, como en Málaga o Atenas, pero contra determinados equipos top europeos (como Barca y Efes) hace falta algo más que coraje, hace falta duende, estrella, un punto de suerte que el Madrid no ha tenido en la última semana. El premio de consolación esta vez es el basket average, pues raro sería que si le devuelve la moneda a los turcos en el Palacio no fuese por más de 2 puntos. Para ser primero de grupo en el top 16 de la Euroliga el Madrid necesita ganar 6 de 7 partidos en la segunda vuelta. Doy por hechas las victorias en casa contra Unicaja, PAO y los dos alemanes. Después: perder en Moscú por 8 o menos, ganar en Kaunas y al Efes en el Palacio. Nada fácil. De todas formas, tampoco hay que volverse locos, viendo el nivel del otro grupo, el 2º puesto tampoco sería mal botín (digamos que se pierde en Kaunas).
Volviendo al partido en Estambul y bajando al detalle… Hettsheimeir, que fue titular, ni está ni se le espera. Se le fichó para ayudar atrás contra rivales de pívots grandes, pero en Turquía se le vio superado. En ataque anda desorientado, resignado a tiros cada vez más lejanos (el recurso del jugador con miedo tras una lesión grave). Fue un parche barato, cobra €400k y como tal rinde. No pasa el corte. A Begic le tocó partido bueno, lo cual tampoco es mucho decir. Aportó 10 puntos en 10 minutos y valiosa aportación en el tercer cuarto, igual que Draper. Masacre Slaughter coleccionó boinas ajenas, lo normal cuando tu par te saca 15cms, mientras que Felipe y Mirotic, perdidos en combate casi todo el partido, se resarcieron con una soberbia recta final.
El amic Rudolf se reivindica tras la Copa, si es que hacía falta. 14 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias para 25 de valoración, sin duda el mejor. Sigue sin confianza en el tiro exterior y algo cenizo en 1×1, pero aún así su incidencia en el juego es brutal. Carroll y Chacho sumaron a corriente alterna, nada que no sepamos, nada que objetar. Llull en cambio firmó uno de sus encuentros más pobres de la temporada, tomando malas decisiones y desacertado en el triple. Con semejante competencia en el puesto, el menorquín comió banquillo en la 2ª parte.
El Madrid afronta ahora un tramo amable de calendario con 5 partidos cómodos seguidos (Manresa, Alba, Fuenlabrada, Brose y Murcia), 4 de ellos en casa. Un caramelo propicio para reenganchar jugadores (pienso en Pocius, Suárez y Rafa), para retomar la rutina de la victoria, el duende.
