Doncic y el reparto de responsabilidades

luka-doncic-real-madrid-eb17Mezquino e injusto es cargar tintas sobre un muchacho que cumplió el miércoles 19 años, como si su labor fuese justificarse ante los piperos por las expectativas que levantan los titulares de Marca sobre su puesto en el Draft. Paremos un momento y reflexionemos, que estoy leyendo mucha gilipollez en Twitter, que la frustración de una derrota (relativamente previsible) no nuble el juicio. No es Doncic sino Llull, recordemos, el segundo mejor clutch player de Europa tras Spanoulis, quien está llamado a jugarse las bolas calientes en este roster. Si al chaval le ha caído el marrón y estamos ahora hablando de él es porque nadie ha dado un paso al frente y por la racanería del club.

En la última jugada, Luka asume que Wanamaker le va a hacer falta al pasar a su lado, lo cual es bastante lógico, por eso lanza desde el medio del campo, a ver si le dan 3 tiros. Lo que pasa es que el americano es perro viejo (le saca 10 años) y en vez de hacer falta se aparta. Doncic aprendió esa lección ayer, que debe seguir siempre la jugada hasta que el árbitro pite falta, y sólo entonces lanzar por si cuela. Seguramente no te darán tres tiros libres, pero te juegas el partido a un palmeo tras fallar el segundo (para eso tienes a una grúa como Tavares). Por otra parte, en una jugada así estás bastante vendido si no puedes sacar desde el medio campo, sucede que Laso había quemado todos sus tiempos muertos, pues el partido parecía perdido y no esperaba ni en sus mejores sueños verse en una situación así.

A Doncic le he azotado este curso cuando se ha ofuscado con los árbitros o abusaba de triples tras step-back. Pero lo que no voy a hacer es comparar a un chaval de 18 años con Atruia, como he llegado a leer en Twitter, porque se ponga nervioso en un final apretado ante el campeón de Europa

A lo mejor habría, por dar ideas, que mirar al palco, y no a Luka, y preguntarse por qué se fichó a una mediocridad de Aliexpress como Randle de sustituto durante 8 meses del MVP de la Euroliga. Doncic es un canterano que ha mantenido casi en solitario a flote el transatlántico durante meses, un fenómeno, como enseñó en el segundo cuarto, pero también un adolescente, con sus áreas de mejora, que atraviesa un evidente bache de forma y al que le está pesando la inexperiencia en la elección desde bote en jugadas finales.

Pero no es Luka sino Laso, por poner un ejemplo, quien regala los cinco primeros minutos (2-14) ante un campeón vigente con la astracanada de alinear a Yusta. No es culpa de Luka la inoportuna lesión de Thompkins, las faltas tontas de Rudy o la velada horribilis de Causeur.

El Madrid pudo abrir brecha en un segundo cuarto que dominó claramente, pero los triples, alguno con fortuna, mantuvieron a flote a Fenerbahce, que por algo ha ganado 8 de sus últimos 9 partidos Euroliga. Y al final si un equipo que defiende tan bien te casca 13 de 20 desde el arco lo normal es perder, por mucho que Carroll metiese un par de postreras canastas milagrosas y forzase lo que pareció un final igualado. Mientras no regrese Llull, mientras Doncic no recupere frescura mental y Ayón-Randolph se pongan en forma, va el Madrid con lo justo. Afortunadamente, la derrota tiene escasa trascendencia en la clasificación, gracias al pinchazo en casa de Panathinaikos. El Madrid sigue dependiendo de sí mismo, se jugará en Goya ante PAO y Zalgiris sus opciones de cuarto puesto, y con él en gran medida de estar en Belgrado.

El adiós de Maciulis, guerrero blanco

Satellite-1Estas líneas quedarán en seguida caducas, tan pronto como esta madrugada, con la crónica del Madrid-Fenerbahce. Es lo que tienen las salidas a mitad de temporada, por la puerta de atrás. Pero no quería pasar sin dedicar una entrada a la marcha de Maciulis, al que recordaremos con cariño como bregador de lujo en algunos de los años dorados de la sección. Lo ha anunciado hoy el club, un acuerdo para la rescisión de su contrato, que terminaba este verano.

Tiene 33 años y hacía algún tiempo que estaba totalmente amortizado, por eso el Madrid ya le ofreció el pasado verano rescindir el último año de contrato (a razón de unos 800k) a cambio de una cierta cantidad como indemnización. Maciulis se negó, en su pleno derecho estaba, quizá el error fue renovarle en 2016 por dos años garantizados, pese a su edad y a un rendimiento discreto. Me consta que le une una buena amistad personal con Laso.

Este curso ha hecho una última labor a la causa, con valiosos minutos desde el banco en el puesto de ala-pívot durante noviembre y diciembre, la peor fase de la plaga de lesiones. Pero, una vez que Ayón y Randolph han regresado al roster, Maciulis sabe que no tiene espacio en las convocatorias. Tampoco como alero, pues la vuelta de Llull está al caer, Doncic pasará al tres, que ocupará junto a Taylor más minutos de Rudy. Las rotaciones en ACB deberían ser para minutos de Yusta y Radoncic, cupos nacionales con futuro.

Ante este panorama, suponemos que habrá sido el propio Maciulis quien habrá pedido el finiquito al club, sacrificando parte del sueldo que le quedase por cobrar. La sección se ahorra un pico y el jugador, con 33 años, aún puede apurar su carrera. Cuatro meses fuera de las convocatorias habrían hecho un flaco favor a su cartel. En lo que queda de temporada no podrá fichar por un equipo ACB ni por uno Euroliga, al haberse vencido el plazo, pero igual no le faltarán ofertas, sea para reforzar algún Eurocup o para volver a su tierra (¿Rytas, Klaipeda?). El curso que viene jugará en Zalgiris, no me cabe duda.

Sea como fuere, le deseamos la mejor de las suertes. En estos tres años y medio de blanco ha colaborado de 8 títulos y se ha consagrado como un guerrero, cemento de vestuario, un profesional intachable. De estrellitas en potencia está lleno el deporte de élite, son los soldados sin tacha como Jonas los que escasean y quieres a tu lado en la trinchera.