Notable alto: mi balance de la Euroliga del Madrid

Disculpadme de antemano por ser así de aburrido. Entiendo que el arbitraje de la final es el tema del día y una fábrica de likes en redes sociales, pero no vengo a desahogarme. Sí, se equivocaron en un par de decisiones que perjudicaron al Madrid en los últimos 90 segundos, esas faltas a Facu y Feliz. Sin embargo, esta no es una crónica de la final, vengo a hacer balance. Ayer terminó la temporada en la Euroliga, una meta volante lo suficientemente importante como para ir sacando conclusiones en clave blanca.

De menos a más

La nota general que pongo al año europeo del equipo es un notable alto. No puedo dar un sobresaliente sin levantar el título, pero justo por debajo. Insisto en que esta valoración se circunscribe estrictamente a la Euroliga, por otro lado la competición de referencia para el Madrid, donde se mide con sus pares cada semana y por tanto la que más pesa en el balance del curso, a modo de nota combinada.

Tercer puesto de la fase regular, finalista de la competición y con opciones de título literalmente hasta el último minuto, a pesar de jugar la final en clara inferioridad por las lesiones concentradas en el puesto de pívot (-16 rebotes). De hecho, el equipo cuajó una magnífica Final Four, desplegó un baloncesto de quilates, una demostración de carácter y competitividad. Jode morir en la orilla pero el regusto que deja está más cerca del orgullo que de la decepción.

Scariolo reivindicado

Ha sido una temporada europea de menos a más, con un inicio bacheado, lagunas defensivas y un insólito desequilibrio entre los resultados como local y visitante. Reconozco que por momentos llegó a irritarme el relato público de Scariolo, de poner excusas y quitarse presión, pero le concedo el crédito por apostar ciegamente por Garuba, encarrilar a Hezonja y adaptarse a las circunstancias según han llegado lesiones a última hora. Diría que regresa reforzado de Atenas, tras hacer honor a su fama como preparador de partidos, en entredicho con la hostia de la final de Copa.

Puestos a sacarle peros, me hubiese gustado ver algo más a Procida, solo 39 minutos en 44 partidos, un jugador al que ya contemplaban 3 temporadas de experiencia en la Euroliga. Quiero pensar que responde a un plan de desarrollo y que el año que viene gozará de más oportunidades, porque basket seguro que tiene.

La competencia de Oriente

El contexto importa en el análisis, el bosque más allá de los árboles. Y el dinero en el basket europeo (y con él muchos de los mejores jugadores) ha pivotado hacia Oriente, con los griegos como dominadores y Hapoel + Dubai de actores emergentes. Entre los cuatro están generando una enorme inflación que reduce mucho la capacidad real de mercado de clubes ‘tradicionales’ con presupuestos relativamente estables. El Madrid entre ellos, a pesar de incrementar este curso alrededor de un 20% la inversión deportiva, todo sea dicho, tras dos años congelada. La inflación en los salarios de los jugadores Euroliga crece a un ritmo que los clubes occidentales sencillamente no pueden seguir.

Por cierto, dejemos de comprar el marco mental de los haters y superemos la paletada de comparar el presupuesto de los clubes en bruto, como si el gasto en IRPF y cheerleaders ayudase a cerrar el rebote. Cualquier cifra distinta a la masa salarial neta es solo ruido, y en esa el Madrid se sitúa el 4º de la competición, a bastante distancia de los dos primeros.

La aportación de los fichajes

Los fichajes de verano trajeron un aumento del potencial de plantilla, sobre todo el cambio de Ndiaye por Lyles+Okeke, que subieron de forma inmediata el nivel de la rotación, el primero desde el ataque y el segundo desde la defensa. La renovación de Lyles me parece quizá la prioridad de la sección a día de hoy, sería un temeridad dejar escapar a otro club europeo un talento de este calibre por escatimar unos cientos de miles anuales. Le veo como una de las piedras sobre las que construir, junto a Hezonja y lo que pueda venir por fuera.

Maledon ha esquivado los problemas de lesiones que condicionaron a Musa el año pasado, a quien desde un puesto diferente vino a sustituir por status en la rotación y rol en la generación desde bote. Sin llegar a colmar expectativas, el francés ha dado un rendimiento sólido como reserva de Facu. Con 24 años y una vez pagado el peaje de la adaptación, cuento con que irá a más el próximo curso. Algo parecido a lo de Feliz esta temporada, por cierto, uno al que convendría ir ampliando el contrato.

Alex Len mantengo que fue un capricho de Scariolo, que puso una cruz a Bruno desde antes siquiera de verle entrenar. No tengo nada contra Len, jugador aprovechable, pero igual que me lo parecía Bruno. No tuvo ningún sentido gastarse los cuartos en un cambio en el fondo de armario (3º pívot), el dinero es finito, hay que priorizar el gasto. A lo mejor hubiese estado mejor invertido, por ejemplo, en cortar a Kramer (si tanto le disgusta su perfil a Scariolo) y fichar a un exterior que mejore al dúo LlullAbalde, muy justitos para la rotación de un contender a la Euroliga, pese a la final digna que firmó el gallego.

Retos pendientes

Facu ha pinchado en Atenas, poco a poco se le va notando la edad. Sigue siendo un jugador de mucho nivel, aún le queda gasolina, a su playoff me remito, pero empieza a ir justito para un rol de generador de referencia en un contender al título, con 90 partidos por temporada, que es como está montada la plantilla ahora. Son 35 años ya, su prime quedó atrás, es ley de vida. Convendría ir reforzando el puesto de 1-2 con cierta ambición, y no esperar a la jubilación de Campazzo para buscarle recambio.

Otra consecuencia de Atenas, y esta es la peor, es la lesión de Garuba, que llegaba seguramente en el mejor momento de su carrera. Asentado como center reserva y convertido en factor defensivo de primer orden. Aquiles roto (ya oficial) significan de 9 a 12 meses de baja, y a ver cómo vuelve, siendo un jugador tan dependiente de su físico. Tremendo infortunio que retoca sensiblemente los planes del club en mercado para cubrir la salida de Len+Almansa. Ya no sirve con un tercer pívot apañado, pa’porsi: con Usman fuera de la ecuación durante la mitad de la próxima temporada, va a hacer falta fichar un reserva de garantías. Y eso cuesta dinero, más del que quizá la sección tenía pensado destinar a ese puesto.

Emerge el nombre de Poirier, de cuyo contratazo quiere deshacerse Efes. La parroquia blanca tiene debilidad por él, y no es para menos, dejó muy buen recuerdo, pero ojo a su estado físico, cumple 33 en otoño y se ha perdido el 65% de los partidos este curso. Sería una apuesta de riesgo. Otro candidato sería el propio Yurtseven, en función de la sensación que cause en los playoffs ACB.

¿Cuál es el mayor presupuesto de la Euroliga?

Lo siento, pero ni lo sé ni creo que importe mucho, porque el presupuesto anual de cada club me parece un indicador de brocha gorda si lo que se pretende comparar es la inversión sobre el parquet, en jugadores, lo que interesa al aficionado. Así que no haría mucho caso a los listados que a veces se publican. Dos motivos:

1.- La fiscalidad difiere mucho entre países Euroliga. Madrid y Barca aparecen todos los años en los primeros puestos del ranking de presupuestos. Lo primero porque invierten mucho en plantilla, claro, pero también porque soportan impuestos sensiblemente más altos que sus rivales directos. En Grecia la fiscalidad es del 30%, en Turquía como del 15% y en Mónaco del 0%, mientras que en España los jugadores tributan al 45-50%, aunque con excepciones por la Ley Beckham.

2.- El porcentaje de presupuesto que se dedica al roster varía según el club. No olvidemos que el presupuesto de un club deportivo recoge muchos conceptos que no se visten de corto: marketing, alquiler de pabellón, personal no deportivo, cantera, cheerleaders, impuestos, etc

Por tanto, comparar presupuestos absolutos de club a pelo es mezclar churras con merinas. El indicador más justo y exacto para comparar plantillas con propiedad sería la masa salarial neta, es decir, el sumatorio del fijo que perciben líquido todos los jugadores del plantel.

Explicado esto, vayamos a los números. Y es que el portal griego Sport24 publicó hace dos semanas los salarios netos de cada jugador del roster de Olympiakos para la temporada que comienza, y suman un total de 19,7 millones de euros. A saber…

Vezenkov 3.7M
Fournier 2M
Fall 1.7M
Milutinov 1.6M
Dorsey 1.4M
Vildoza 1.2M
Papanikolaou 1.2M
Peters 1.1M
Petrusev 1M
Walkup 950k
Williams-Goss 850k
Mitrou-Long 700k
McKissick 650k
Larentzakis 650k
Evans 500k
Wright 500k

¿Eso es más o menos que el Madrid? Según mis cálculos, sensiblemente más. Con las plantillas tal y como están, es decir, sin sustituto de Yabusele y sin que Petrusev salga cedido a Estrella Roja, Olympiakos tendría un 32% más de masa salarial neta esta temporada. La del Madrid rondaría los 15 millones, tras reducir en verano el número de fichas y sobre todo la inversión en banquillo.

Vaya por delante que las siguientes cifras no son ciencia exacta sino únicamente orientativas, en base a noticias publicadas, información propia o estimación sobre precio de mercado. Bien podría haber por tanto una cierta desviación.

Tavares 2.5M
Hezonja 2.1M
Facu 1.8M
Deck 1.5M
Abalde 1.5M*
Musa 1.2M
Ibaka 1.2M
Garuba 1M
Feliz 900k
Llull 500k
Rathan 500k
Ndiaye 250k
Hugo 150k

*De esa cantidad se descuenta cada año una parte proporcional por el préstamo que le hizo el Madrid para abonar su cláusula al Valencia, así que el coste real de su salario para el club blanco es sensiblemente inferior. Marca lo explicaba bien en este artículo.

Posdata: también conocemos el desglose de salarios del Zalgiris, el sumatorio asciende a 6 millones de euros netos.

Una cuestión de oficio: Olympiakos tumba al Madrid en Goya

Dos derrotas consecutivas en Euroliga suelen traer en Madrid la alerta naranja y exigencia de fichajes/despidos. Hoy vengo a echar un hielito, a sujetar los impulsos catastrofistas y a recordar que el contexto importa: han sido pinchazos por la mínima (FCB y OLY) contra rivales de máximo nivel, semifinalistas ambos de la pasada edición. Estos partidos son una moneda al aire y esta vez salió cruz, igual que la final de Supercopa fue cara. Si nos creemos que la temporada va a ser un camino de rosas, incluso contra rivales directos, vamos apañados. Y no hay fichaje posible que te evite sofocos, con el que te den la Euroliga en octubre. El título se decidirá en mayo, en partidos apretados y a cara de perro contra equipos como estos dos, y tanto la plantilla como el cuerpo técnico tienen que aprender de los detalles y optimizar la gestión de finales ajustados.

Hago hincapié en la recta final porque a los puntos fue mejor el Madrid, que mandó en el marcador buena parte del encuentro, por rentas exiguas, todo sea dicho. El juego esta vez sí fue fluido, se fabricaron tiros liberados, nada que ver con el desastre del Palau: 87 puntos anotados y 26 asistencias por 11 pérdidas. El puesto más cuestionado, el de base, resultó el más productivo del equipo: Chacho jugó un señor primer tiempo, acabó con 8 asistencias, y Llull fue de lejos el mejor del último cuarto con 14 puntos (¡!). Y aún así, paradójicamente, es el partido de la temporada en el que más eché de menos un base de corte defensivo como Hanga o Goss, aún en la enfermería, que hubiese permitido una alineación más equilibrada en esa recta final, con Llull de dos.

Me explico. Ni el menorquín ni Chacho están para defender a Sloukas, su par teórico, así que Chus tuvo que recalibrar en el último cuarto los emparejamientos y poner a Causeur con el base griego. Fabien, defensor suficiente pero lejos de ser un especialista, se fue a 23 minutazos en un día aciago: 1/8 tiros y -3 de valoración. Telita por cierto su comienzo de temporada: 14/50 tiros de campo en los nueve partidos oficiales, un 28%, que se dice pronto. Por menos se crucifica a Llull… Ese ajuste defensivo limitó el tiempo en pista de Musa, el más clarividente (17pts en 15mins), y no consiguió el objetivo de contener a Sloukas, decisivo en la recta final y autor de la canasta ganadora.

La mili de Chus Mateo

Al margen de estos detalles, al equipo en general le faltó oficio, lógico hasta cierto punto con los cambios de este verano y bajas como la de Rudy, y cantó especialmente al tener enfrente un animal competitivo como Olympiakos. Hezonja, por ejemplo, no solo estuvo desacertado, que falló varios triples liberado. Eso no me preocupa, otros días han entrado y entrarán, pero tuvo la cabeza fuera del partido, ofuscado con el criterio arbitral. Algo parecido les pasó a Tavares y Poirier, que patinaron sobremanera en el último cuarto, con cantidad de errores en la lectura de juego y la toma de decisiones. Tiros mal seleccionados, faltas innecesarias… Un lastre importante al ser el puesto llamado a dominar.

Y también pinchó un poco Chus Mateo, de nuevo, que con este calendario inicial tan exigente está haciendo una mili apresurada. Conocemos sus espectaculares credenciales como segundo, pero la gestión de los últimos cuartos como entrenador jefe requiere, más que de estrategia, de carácter y capacidad de improvisación, y ahí tiene todavía que doctorarse. Su pizarra en ataques finales por ahora es entre plana y discreta: no es que los dos segundos que quedaban ayer diesen para mucho, pero sí quizá para algo mejor que Tavares recibiendo de espaldas a 5 metros del aro.

También eché en falta su voz en la banda para presionar al trío arbitral ante el reguero de tiros libres griego en el último cuarto (12). Te lo tienes que creer. Eres el entrenador del Madrid y juegas en casa, si no te está gustando el arbitraje debes que hacerte oir. Porque lamentablemente en la Euroliga todavía prevalece la lógica de que «quien no llora no mama», por eso vemos a casi todos los entrenadores presionar a los árbitros y gritarles, jugando conscientemente al límite de la técnica. Los Itudis, Jasikevicius, Messina o Ataman regalan pocas sonrisas al trío naranja…

En fin, que hay cosas que ajustar, pero sin drama.

El Madrid 21/22, en su más pura esencia

Con sus pronunciados picos de sierra, no apto seguramente para todos los paladares (ni corazones), ayer asistimos a la esencia de este Real Madrid 21/22. A una primera parte de absoluta espesura ofensiva, que hasta sonaban tambores de crisis tras el pinchazo contra Andorra, le siguió una segunda de altísimo nivel físico y defensivo, apabullando una vez más en rebote (+17). Un equipo de 6 en ataque pero 9 en defensa, y esa nota media de 7.5 alcanza este año para liderar la Euroliga en solitario. Manque, al parecer, le pese a algunos.

Fue una de esas noches que merece la pena vivir en Goya, no todos los días se remontan 14 puntos a un equipo de burguesía continental. Además se armó ambientillo, que nada enciende a las masas como un arbitraje esquivo al equipo local. Y el de ayer lo fue, vaya que si lo fue. Sabéis que no acostumbro a referirme a los árbitros, darles protagonismo ni usarlos de excusa, y si esta vez lo hago es precisamente porque se ganó. Pero dio por momentos la sensación de que al trío se le iba el partido de las manos, con situaciones ridículas e injustas, como Poirier expulsado por pedir antideportiva en una falta en la que le arrancaron un diente. No es por equivocarse, sino por enrocarse en el error sobre-castigando cualquier protesta.

Tavares y Heurtel

Y suerte que Tavares, sorprendentemente, se mantuvo esta vez al margen de la bulla arbitral. Suerte porque resultó capital en la remontada, dominando insultantemente ambos aros en la segunda parte, sobre todo el propio. Y tenía enfrente a Moustapha Fall, que no es moco de pavo.

Aunque el verdadero protagonista de la remontada fue Thomás Heurtel, un faro en la tormenta cuando la cosa peor pintaba. Su capacidad de anotar en estático resulta un tesoro en este Madrid limitadillo de recursos ofensivos en el backcourt. Es irregular y no defiende un pimiento, a Laso le pone de los nervios a menudo, a mí también, pero con una plantilla de 16 y la escasez de talento que hay en Europa en el puesto de base, bien merece la pena disponer de un joker así en la baraja. Por cierto, y con todos los respetos, la comparación con Laprovittola es un insulto a la inteligencia, salvo que solo te asomes al basket en día de Clásico. Y si lo digo es porque a algún incauto se lo leí, y no precisamente de la parroquia ajena. Ya me diréis cuántas veces habéis visto al argentino en Euroliga, en partido de primer nivel y cuesta arriba el marcador, echarse el equipo a la espalda como Heurtel ayer.

Se notó la baja de Tortuga Deck, el mejor contra Andorra, ausente por problemas físicos, según explicó Laso. Quedan dos semanas para la Copa y sería una baja sensible, porque Hanga también lo es y Abalde sigue cazando gamusinos. Ayer estuvo negadito, ni una decisión buena en ataque con el balón en las manos, y Causeur esta vez tampoco aportó soluciones. Así las cosas, Llull y Nigel fueron el único apoyo exterior que encontró Heurtel. Erráticos en el tiro (3/13), salvo el francés todos lo estuvieron, pero jugaron con aplomo y sus tres canastas llegaron en momentos clave, además de una sólida aportación defensiva, pese a ser los más perjudicados por el criterio arbitral. Un poco como Yabusele, que ha conocido días más brillantes, pero que se dejó el corazón sobre el parqué.

Alocén no jugó ni un minuto, ha regresado fatal de su periodo de baja, diluyendo todas las buenas vibraciones de comienzo de curso, que parecía por fin dar el step-ahead que esperamos. El Madrid no es lugar para hacer la mili, exigencia máxima, no espera a nadie. Tampoco jugó Thompkins, que la mano la conserva pero no está (todavía) al nivel físico que requieren partidos de esta exigencia. El que sí jugó fue Randolph y vaya papelón, ya no por desacierto y malas decisiones en pista, que también, sino por actitud.

Cuando le sustituyó Laso se fue corriendo al fondo del banquillo, para evitar al coach, saltando la valla y sin saludar a nadie. Era el segundo cuarto pero sabía que, tras semejante esperpento, no volvería a jugar. Y así fue, en la segunda parte Laso recurrió a Rudy durante el descanso de Yabusele antes que repetir con Randolph (o dar la alternativa a Trey). Aviso a navegantes, para quien quiera verlo. Se cumplen dos meses del regreso de Toñejo, hay tiempo para reconducir la situación, pero las señales son preocupantes: tercera ficha más alta de la plantilla, cumple 33 en junio y, al parecer, le queda otro año de contrato. Hipoteca.

Mañana Zenit, que también es un hueso. Febrero es así, un no parar de calendario por los partidos aplazados y con la Copa del Rey en el horizonte. Las conclusiones categóricas caducan en cuestión de días, pero mientras tanto el Madrid sigue líder.

Atasco en El Pireo: el Madrid se deja la imbatibilidad

Siete partidos ha durado la imbatibilidad blanca en este comienzo de curso, suficientes para levantar un título y superar a los dos finalistas de la última Euroliga. Lo digo para no ponernos ya alarmistas, que os conozco. Cayó el Madrid en El Pireo, una derrota asumible, en pista de un claro candidato a top8. Con las incorporaciones de verano, la madurez de Vezenkov, que le ganó claramente el duelo a Yabusele, y los 10k aficionados apretando en la grada de nuevo, este Olympiakos oposita a los puestos del 6 al 8.

Fue duelo sin acierto exterior ni fluidez en estático, de bajar al barro y trazo grueso, donde este Madrid tan atlético se desenvuelve teóricamente bien… Pero el rival de hoy también. Y en el cara o cruz del último cuarto, con el marcador igualado, Olympiakos desequilibró acertando varios tiros seguidos de teórico bajo porcentaje. Me refiero al parcial 9-0 del minuto 34.

Tavares volvió a ejercer de mejor pívot de Europa, que es lo que es, y Nigel Williams-Goss calló bocas de quienes le sentencian antes de verle jugar ni un mes. Firmó en plaza grande su mejor partido en el Madrid hasta la fecha. Lo sé, no es el tipo de jugador que genera efecto wow, no tiene pinta de estrella, con esas muñequeras de tenista trasnochado. Como dice Manu Suárez, no es un 10 en ninguna faceta, pero a cambio es un 7-8 en casi todo. Me quedo con su capacidad para fabricarse tiros de buen porcentaje caracoleando por la zona, entre bloqueos y jugando con el cuerpo, hasta lanzar esa bombita bastante fiable. 16 puntos en El Pireo, sostén anotador exterior, pero demasiado solo. Causeur, Abalde y Taylor rayaron a un nivel realmente discretito, y Llull, desatascador oficial este curso, desentonó un poco en defensa, lo que lastró sus minutos, solo 10. Dada la caraja ofensiva, me hubiese gustado ver más minutos juntos en pista de Nigel y Heurtel, con el francés al volante, que hoy no le entraron los tiros pero cumplió en la dirección, 5 asistencias, la mayoría habilitando a los interiores.

No meto en la ecuación exterior a Rudy, que sí, que se lanzó cinco paraguayas, pero tuvo que volver a jugar de ala-pívot y, claro, demasiado hace. No pienso señalar desde esta tribuna a quien se está comiendo un marrón que no le toca. Me quedo con que Vukcevic, por X o por Y, está desaprovechando una oportunidad de oro para jugar minutos de calidad, y no está yendo ni convocado. Cuando vuelvan Randolph y Trey, que no queda tanto, que ya están entrenando con el grupo, sus opciones de tiempo en pista se reducirán a la mínima expresión. Quizá no estaba tan preparado como asumimos a final del curso pasado.

3 de 24 triples

Y Carroll sigue en su 'rancho'

Por mucho que defiendas, resulta difícil ganar en una pista Euroliga exigente con 3 de 24 triples, es otra conclusión evidente del partido. El típico día en que la gente se acuerda de Carroll y se achina con sus fotorreportajes desde el rancho, cual Casa de la Pradera. Yo, sencillamente, es que no cuento con él, le veo a todos los efectos un exjugador de baloncesto, y cada día un poco más. ¿O pensáis que si apareciese por año nuevo, tras seis meses sin entrenar, sería para algo más que una gira de despedida?

Sin contar con él, hay nueve exteriores de primera plantilla disponibles para tres puestos, más que casi ningún otro equipo Euroliga, lo que debiera ser claramente suficiente. Estamos apañados si cada partido desacertado desde el triple vamos a añorar a un jugador de 38 años que terminó contrato hace cuatro meses.

Si falta triple, que está por ver, la causa en todo caso no sería que Jaycee esté recolectando miel en Wyoming sino más bien que 1) faltan dos de los mejores tiradores de la plantilla, Randolph y sobre todo Trey, y 2) que este año se ha apostado por un perfil de juego exterior más rocoso y con menos tiro que otros cursos. El resultado de cambiar a Carroll por Hanga. Y de eso no tiene la culpa Jaycee, ni sus paseos a caballo, en todo caso JCS, Herreros y Laso, que suya es la apuesta y, en honor a la verdad, está funcionando bastante bien por ahora.

Si queréis que hablemos de Carroll y del disparate de oferta de renovación sine die que impuso Florentino a la dirección porque es su jugador fetiche, me remito a las palabras de Laso esta semana, en eldebatecom, claramente hasta los cojones ya del tema: «No gano nada hablando de Jaycee. Si te digo que va a venir pasado mañana y no viene, pierdo. Si te digo que no va a venir y al final viene, también pierdo. Me preguntáis mucho sobre ello pero nadie le pregunta a Carroll, que es al que yo preguntaría. Él tiene una oferta de renovación del club desde antes del verano, pero ahora mismo está sin contrato. Y yo en lo que pienso es en el próximo partido, y Jaycee no lo va a jugar».

¿Qué hacemos con Garuba?

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Con Trey ya en dinámica y Randolph en buena línea (anoche hasta le vimos sonreír en la segunda mitad, será el espíritu navideño…), se le queda al Madrid un dúo de alapívots de muchos quilates. Nada que no supiésemos. El problema es que no hay minutos para todos, y el principal damnificado está siendo Garuba, una decisión previsible vista a comienzo de curso, bajo la lógica de los galones, pero dolorosa tras rayar el muchacho a gran altura en octubre y noviembre. La vuelta de Trey le ha sacado de la rotación y la de Mejri (ayer) directamente de la lista. En ACB sí debería entrar al menos en convocatoria, pero es evidente que su panorama se ha encapotado en cuestión de un par de semanas, y eso que aún falta por regresar Felipe. Laso siempre se ha movido bien en esa fina línea entre el respeto a los galones y la meritocracia (pregunten a Luka), y va a tener que hacer gala de esa mano izquierda en la gestión de vestuario con el overbooking en la pintura una vez regresen todos.

Por lo demás, el Madrid sigue instalado en velocidad crucero en Euroliga, ayudado por un tramo de calendario más o menos amable: 8 victorias seguidas, además cómodas, por una media de 16 puntos de diferencia. Ya sabemos que no dan premios en otoño, pero se está dejando adelantanda faena para cuando más adelante la carretera se vuelva a empinar. En una competición tan igualada, 8 triunfos seguidos te granjean necesariamente cierto colchón, de cara al objetivo de la fase regular, terminar entre los cuatro primeros y jugar con ventaja campo los cuartos.

La víctima anoche fue Olympiakos, en su versión más lastimosa de los últimos años, un grande de la última década en Europa claramente venido a menos. Veremos si es cosa de dos años malos o un ciclo entero de transición, lo de abandonar la liga griega por ahora le ha salido rana. Anoche compareció con una colección de jornaleros haciendo la guerra por su cuenta, y el ventilador de estadística de Milutinov atrofiadito según se topó con nuestro Gigante Verde. Esos 8 de valoración son su cota más baja del curso. El Barca, ya sabéis, le pretendió este verano y no es descartable que vuelva a la carga el próximo, que Tomic termina contrato y tendrá ya 33 años.

causeur Euroleague Olympiakos Real Madrid

Causeur fue el mejor de los blancos en la velada, pese a que sólo jugó en la segunda mitad, suficiente para subir 18 puntos. De esos días, tipo final de Belgrado, en que ve el aro como una piscina. Con él sabemos que hasta abril no podemos esperar su mejor nivel, pero dentro de su irregularidad diría que este curso ha cuajado un otoño más homologable. Está aprovechando que Rudy atraviesa un ligero valle de forma post-Mundial y que, poco a poco, Laso va restando protagonismo a Carroll, su media de minutos ha bajado a 12 en Euroliga.

El que no levanta cabeza por ahora (en Euroliga) es Laprovittola, el único que desentonó ante Olympiakos: mala selección de tiro (0/5) y 3 balones perdidos en situaciones no forzadas, para valoración -4 en 20 minutos. Os juro que no disfruto escribiendo esto, de hecho, estoy deseando que cuaje alguna actuación europea potente y poder contarla. Contra Valencia y Zenit firmó minutos decentes al menos, pero es que el listón está muy bajo. Lo que más me preocupa es que está desaprovechando el viento de cola de la baja de Llull, el tramo amable de calendario y la buena dinámica del equipo. Hablo siempre de competición europea, el máximo nivel, su asignatura pendiente. Se dio una hostia en su día con Baskonia y se la está volviendo a dar por ahora en Madrid, poniéndoselo fácil a los que auguraban que no es base para un equipo Euroliga, que nació para ser cabeza de ratón. Queda todavía temporada para que se reivindique, lo que no sé si se repetirán son circunstancias tan propicias como las presentes.