Alerta Deck: escuchará ofertas NBA en diciembre

Gabi Deck, que termina contrato el 30 de junio, lleva meses dando calabazas a las ofertas de ampliación del Madrid: prefiere jugar por ‘calderilla’ lo que resta de curso (su salario es el más bajo de la plantilla) a cambio de no pillarse los dedos con una cláusula alta, que es la contrapartida que le pide el Madrid. El caso de Facu ha sentado precedente y los jugadores se lo piensan dos veces antes de aceptar subidas salariales a cambio de blindajes. Si tu valor de mercado sube como la espuma y estás en puertas de dar el pelotazo de tu vida, como es el caso de Deck, es lógico que prefieras escuchar ofertas como agente libre.

Tortuga podría salir incluso en diciembre. Ya ha avisado al club, tras las últimas negociaciones fallidas, de que va a escuchar ofertas en el próximo mercado NBA. En ese caso tendría que abonar su actual cláusula, de 1.5M€ según fuentes argentinas, de los que recordemos que 600k los podría asumir la franquicia que le fiche. No tiene tanto cartel de mercado como Campazzo pero tampoco es descabellado pensar que pueda pescar un contratillo de por ejemplo 5M$ por dos años. Sí, incluso a pesar de esa muñeca de madera. Será por picapedreros en la NBA…

El Madrid tiene malas cartas

La alternativa tampoco es muy halagüeña para el club blanco: que Deck termine la temporada pero se marche gratis el próximo verano. En ese caso, su salida liberaría menos de medio millón bruto de masa salarial y no dejaría ni un euro en caja para ayudar a fichar a un sustituto. Con ese dinero no alcanza para comprarse ni una calcomanía del Tortuga

Resumiendo, que pintan bastos para el Madrid, porque en este caso no tiene la sartén por el mango. Todo lo que puede hacer para intentar retener al jugador seguir subiendo la oferta económica y/o rebajar las expectativas de cláusula. Claro que todo tiene un límite. Y más allá de eso, pues rezar para que no reciba una buena oferta NBA y, por si acaso, empezar a sondear desde ya el mercado de posibles recambios.

Facu: si fue una despedida, fue una a la altura

Nos hace un roto yéndose, pero tiene nuestra bendición. Puede haber sido perfectamente la última final de Campazzo en el Madrid, la siguiente no tocaría hasta mediados de febrero, la Copa del Rey, y existe una probabilidad media/alta de que reciba una oferta suficiente de la NBA y para entonces ya no esté. Ahora bien, si esta ha sido su última final de blanco, ha sido una a la altura de su figura, un broche atípico pero estelar. Campeón, 21 puntos, 12 en el último cuarto, cuando calentaba el sol, y merecido galardón de MVP, el cuarto en los últimos cinco torneos nacionales. Repito: ¡cuatro MVPs en finales nacionales! Mientras unos coleccionan galardones de ligas regulares, otros los coleccionan de finales… Una marca de leyenda, por mucho que nos duela su probable espantada.

Que da vértigo porque, si una cosa nos ha recordado la Supercopa, es que el agujero que dejaría es sideral: esta final con Laprovittola a los mandos difícilmente hubiese caído del lado blanco. Se tuvo que ir Facu a 34 minutos porque su compatriota volvió a patinar; salió en el segundo cuarto y al poco ya echábamos de menos a Alocén (en la grada), destacado en semifinales, todo sea dicho, en un partido más propicio. Ni el mejor descarte del mercado NBA llenaría el vacío que dejaría Facu, pero bueno, hoy hemos ganado y disfrutemos mientras podemos. Carpe Diem.

El bautizo de Abalde

No todo es Campazzo y sabor a despedida, hay también motivos para el optimismo, y el principal se llama Alberto Abalde, que hasta la explosión de Facu en la recta final era serio candidato a MVP. 13 puntos y 15 de valoración, tirando del carro en el tercer acto, en plena empanada blanca. Lo mejor no es en sí lo que ha enseñado, que no es poco, sino la sensación que sigue dejando, también contra el Barcelona, frente a algunos de los mejores defensores de Europa en su puesto, de superioridad ante sus pares y de que puede aportar aún bastante más según vaya asumiendo protagonismo en los sistemas de Laso. Especialmente a la marcha de Facu. 1.5 millones bien invertidos.

Buenas sensaciones también de Llull, principalmente en la segunda parte, en labores estrictamente de escolta, muy sólido atrás y sensato en ataque, sin buscar más protagonismo del que le corresponde. Es decir, atacando el aro desde bote cuando se quedaba emparejado con un interior y ni un triple desde bote, solo a pies juntos según recibe. Hay que encontrar la forma de integrarle y que sume, y este formato puede ser uno interesante. Creedme que es una alegría poder escribir que hoy sí fue útil al equipo.

En verdad, la contienda fue fea e igualada, decidida desde el oficio y la defensa, con Rodolfo y Deck estelares atrás en la recta final. “El último minuto y medio de Rudy en defensa ha sido un espectáculo, puede que sea el mejor jugador en intangibles de la historia”, Laso dixit.

Si el aficionado culé pensaba que con Saras jugarían como los Warriors, bienvenido a la realidad: yoyó de Calathes, posesiones a 24, duelos a pocos puntos, broncas a los jugadores y cambios castigo. A estas horas aún le pitan los oídos a Roland. Sí, Jasikevicius es más joven, guapo y carismático que Pesic, pero su estilo de baloncesto se parece, y bastante.

El Madrid ganó pese a perder el rebote (-8) y al apagón del juego interior: 0 canastas de Tavares en 28 minutos, súbitamente patoso, su peor versión en meses. Garuba no estuvo a la altura: muy superado por Brandon Davies en el segundo cuarto, tanto como que no volvió a salir en todo el partido. Le falta todavía bastante mili en partidos así… Randolph y Trey tampoco sumaron casi nada, así que el mejor interior blanco en la velada fue el falso ala-pívot, Gabi Deck, que además de 11 puntos secó a Mirotic en la recta final. No tiene seguramente Niko mejor defensor en Europa que el Tortuga, un torete de 1.98m, listo y rápido. Pena esa muñeca de madera: 0 de 4 triples, ni cerca de entrar pasaron.

En fin, que la temporada va a ser de mucha incertidumbre, pero se empieza ganando de nuevo, quitándose el mal sabor de boca de aquella especie de playoff de junio en Valencia y con la certeza de que, vengan dadas como vengan, este grupo sigue teniendo oficio y carácter.