Una caricatura como visitante

lasoArranca el Madrid 2017 con un repaso en Vitoria, donde nunca tuvo opciones tras un humillante 3º cuarto (33-15). Hubo momentos de vergüenza ajena. Nada nuevo bajo el sol, quinta derrota en seis partidos como visitante y cede ya el liderato ACB al Barca, que tan mermado por lesiones compitiese el primer tercio de curso. Cierto que el Madrid tendrá una segunda vuelta más cómoda, pues se ha quitado ya las cuatro salidas más duras (Barca, Baskonia, Valencia y Canarias). Pero, como no recupere mínimamente el pulso a domicilio, se le van a hacer muy largas las ligas regulares de ambas competiciones, pese a la profundidad de banquillo.

Y si alguien escenifica mejor que nadie la pájara blanca lejos del Palacio ese es Carroll. Lo suyo empieza a ser pornográfico, 2/21 triples en las últimas seis salidas. Como será la cosa que Laso, que tanto le adora, ha empezado a reducir sus minutos porque es insostenible (11 ante Efes y 11 en Vitoria). Si bien le quisiese, en vez de más o menos minutos, lo que debería darle son alternativas tácticas para lanzar alguna vez medio liberado. Porque, puedes ser el mejor tirador puro de Europa, pero el carretón está ya más visto que el tebeo.

Llull, tocado de la rodilla izquierda, no estaba físicamente para un partido de la exigencia de Vitoria. Esperemos que no le pase factura el día de Reyes ante CSKA. Otro de los pilares, Ayón, cuajó su peor actuación del curso, 4 pérdidas y 0/4 desde la personal, valoración 0 en 22 minutos, irreconocible. Y mucho tuvo que ver la defensa de Baskonia, con una falange bien ensamblada (Sito), incluidos algunos especialistas notables como Diop, Hanga o Tillie. El húngaro humilló a ‘mechitas’ Taylor, que rompió su buena dinámica con una actuación abochornante (0/7 de campo, val -8). Bien podría Hanga sustituir al sueco en verano, cuando ambos terminan contrato.

Rudy fue lo único rescatable del Madrid, muy enchufado, en esta nueva versión menos desequilibrante pero de profesionalidad intachable. Una pena que Thompkins no pueda jugar ACB, porque Nocioni está fuera en este momento de curso. Sale cinco minutos, se chusca desde el triple y de cualquier manera cada balón que pasa por sus manos, porque yo lo valgo. Así que la plantilla tiene 6 interiores pero, en este momento y para ACB, como si tuviese cuatro.

El día de los gregarios

44_taylorDraper y Taylor son el fondo de armario de Laso, los jugadores número 11 y 12 de la plantilla. Cumplen una labor secundaria, gris y desagradecida, por eso apenas les menciono y cuando lo hago no suele ser para bien. Pero también por eso es de justicia acordarse de ellos en las raras ocasiones en que destacan y ganan partidos, como en Bilbao. Una velada que no pasará a la historia, que se llevó el Madrid, solvente y coral, con más comodidad de la que sugería a priori la clasificación. Un triunfo que deja la liga regular en bandeja, dos partidos de ventaja sobre el Barca, que volvió a pinchar. Ayón, Luka y Randolph pusieron la estadística, como corresponde, pero la victoria blanca se edificó desde la defensa, que es como se suelen ganar los títulos. Y como se ganó desde la defensa, pues destacaron los dos especialistas del roster, Draper y Taylor, que además vieron más aro que de costumbre, 5/7 triples entre ambos.

El primero se ha encontrado un rol de más peso del que conociese en su anterior etapa. El motivo es simple, que el segundo base, el que va por delante suyo en la rotación, Luka, no es base puro sino que juega también minutos de alero. Una puerta entreabierta que no dejaba Chacho. A eso hay que sumarle los recientes problemas de rodilla de Llull, que se ha perdido los dos últimos partidos. En Miribilla firmó Draper 10 puntos desde la banca y el equipo +9 en sus minutos en pista. Está por ver su continuidad o no el curso que viene, que dependerá del pasaporte italiano de Campazzo y de los centímetros que crezca Doncic, es decir, de si su puesto natural sigue siendo el de base.

43159_0Pero cuando llegue el momento de la decisión sobre Draper habría que mirar más allá de la estadística de valoración, en la que se quedan muchos aficionados, que no suele hacerle justicia por el tipo de jugador que es: no le duele en prendas gastar faltas necesarias, generoso en el esfuerzo atrás y que lanza en ataque no pocos tiros forzados a final de posesión, de esos que no suelen entrar. Es un tirador exterior bastante aceptable, pero le faltan convicción y recursos para anotar en penetración y carece de clarividencia en estático. Buen tino de Laso en Bilbao emparejándole en pista con Rudy, que puede desempeñar esa labor de creación en estático, el cabrón ve pases donde la mayoría solo ve un bosque de manos.

A Jeffery Taylor solemos achacarle su escasa inteligencia en pista y su irregularidad. Cierto que el listón con él está bajo, pero el caso es que suma ya cinco partidos consecutivos a un nivel homologable, hasta destacado, como en Miribilla. Nunca va a ser un lince, pero con que evite manos innecesarias en defensa y enchufe un porcentaje razonable de tiros liberados se convierte en un activo interesante, porque no hay alero en Europa con esas piernas. Tiene por delante en la rotación a Maciulis, que es todo lo contrario, pocas piernas, tren superior poderoso y gran conocimiento de juego. Recuerdo que temíamos en pretemporada que la plantilla se hubiese quedado coja en el puesto de alero, pero entre el estirón de Doncic y el rendimiento del dúo parece que se han salvado lo muebles. Además, visto en perspectiva, tampoco es que sea un puesto de grandes estrellas en la Euroliga a día de hoy…

Victorias como la de Bilbao ponen en valor eso que tan pocas veces aparece en titulares como la profundidad de plantilla. Y no se trata solo de número y calidad, sino de acoplarlo, y en eso hay que romper una lanza en favor de Laso, que no es el mejor gestor de partidos pero sí es un gran motivador. Consigue que jugadores como Draper y Taylor, con potencial quizá para un rol más destacado en otros clubes europeos, aparquen egos y acepten de buen grado su papel de gregario en este Madrid.