Llega Gabriel Deck, la tanqueta argentina

El alero argentino Gabriel Deck, de San Lorenzo y nuevo fichaje del Real MadridLa incorporación de Gabriel ‘Tortuga’ Deck, adelantada por El Bernabéu, es un ejemplo de libro de lo que Messina definió como «fichar a la rusa», a saber: cerrar la operación con tiempo, antes del verano, y hacerlo por debajo de radar, evitando filtraciones a la prensa palanganera. Política de hechos consumados, vaya, el Marca pierde un culebrón y a la afición le das lentejas, privada del esparcimiento estival de las pajiplantillas. Nos hemos enterado del fichaje de Deck sólo hoy, casi un mes después de que una delegación del club viajase a Argentina para amarrarlo. San Lorenzo se ingresa unos 250.000 euros en concepto de cláusula, que el Madrid paga completa.

¿Quién es Gabriel Deck? MVP de la liga argentina, con promedios de 20 putos y 23 de valoración, un fijo en las convocatorias de la albicelste desde 2015, físicamente un toro y con un espantoso peinado tipo Rapa Nui. Tiene 23 años y levanta oficialmente 201cms del suelo, aunque alguno dice que sin zapatillas no llega a 195… El pasado septiembre le metió 17 puntos al Madrid y 23 al Barca en sendos amistosos, ambos con victoria de San Lorenzo.

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¿Saldrá cedido?

Por ahora no se le ha encontrado ningún tío-abuelo italiano, así que jugaría como extracomunitario, a la espera de que Ayón logre por fin pasaporte español, que no es poco esperar. Está por saber si el Madrid contará con él ya desde el próximo curso o le mandará cedido, como a Facu, dado el overbooking en los puestos de escolta y alero, con Causeur, Carroll, Prepelic, Rudy, Taylor, Yusta y el propio Deck. Personalmente, me inclino por que jugará de blanco ya este año. A su favor tiene un perfil que desaparece en la plantilla, tras la salida de Maciulis y en menor medida Doncic, el de un alero potente que juegue cerca del aro, ayude al rebote y aguante el envite al poste en defensa. Taylor y Yusta, los dos únicos aleros puros que iban a quedar en el roster, son ambos peso pluma. Deck, en cambio, son 107 kilazos de alero, una tanqueta como Maciulis, aunque en su caso con muelles.

El muchacho es en todo caso, como cualquier joven sin experiencia Europea o NBA, un melón por abrir, más aún al nivel de exigencia de un Madrid. Sin embargo, dado su precio asumible, su edad y con lo buenos que han salido al Madrid los dos últimos argentinos (Facu y Chapu), hay mucho más que ganar que que perder. Sea bienvenido.

El adiós de Maciulis, guerrero blanco

Satellite-1Estas líneas quedarán en seguida caducas, tan pronto como esta madrugada, con la crónica del Madrid-Fenerbahce. Es lo que tienen las salidas a mitad de temporada, por la puerta de atrás. Pero no quería pasar sin dedicar una entrada a la marcha de Maciulis, al que recordaremos con cariño como bregador de lujo en algunos de los años dorados de la sección. Lo ha anunciado hoy el club, un acuerdo para la rescisión de su contrato, que terminaba este verano.

Tiene 33 años y hacía algún tiempo que estaba totalmente amortizado, por eso el Madrid ya le ofreció el pasado verano rescindir el último año de contrato (a razón de unos 800k) a cambio de una cierta cantidad como indemnización. Maciulis se negó, en su pleno derecho estaba, quizá el error fue renovarle en 2016 por dos años garantizados, pese a su edad y a un rendimiento discreto. Me consta que le une una buena amistad personal con Laso.

Este curso ha hecho una última labor a la causa, con valiosos minutos desde el banco en el puesto de ala-pívot durante noviembre y diciembre, la peor fase de la plaga de lesiones. Pero, una vez que Ayón y Randolph han regresado al roster, Maciulis sabe que no tiene espacio en las convocatorias. Tampoco como alero, pues la vuelta de Llull está al caer, Doncic pasará al tres, que ocupará junto a Taylor más minutos de Rudy. Las rotaciones en ACB deberían ser para minutos de Yusta y Radoncic, cupos nacionales con futuro.

Ante este panorama, suponemos que habrá sido el propio Maciulis quien habrá pedido el finiquito al club, sacrificando parte del sueldo que le quedase por cobrar. La sección se ahorra un pico y el jugador, con 33 años, aún puede apurar su carrera. Cuatro meses fuera de las convocatorias habrían hecho un flaco favor a su cartel. En lo que queda de temporada no podrá fichar por un equipo ACB ni por uno Euroliga, al haberse vencido el plazo, pero igual no le faltarán ofertas, sea para reforzar algún Eurocup o para volver a su tierra (¿Rytas, Klaipeda?). El curso que viene jugará en Zalgiris, no me cabe duda.

Sea como fuere, le deseamos la mejor de las suertes. En estos tres años y medio de blanco ha colaborado de 8 títulos y se ha consagrado como un guerrero, cemento de vestuario, un profesional intachable. De estrellitas en potencia está lleno el deporte de élite, son los soldados sin tacha como Jonas los que escasean y quieres a tu lado en la trinchera.