Oficialmente harto del caso Campazzo

No os hacéis una idea de la pereza y hartazgo que me da el tema Campazzo. Todo ello. La prensa y fanaticada argentina NBA fan-lover viralizando hasta el más vago rumor sobre el supuesto interés de múltiples franquicias. Que la culpa fue de Durant pero que ya, que todo está a falta solo «de flecos». Pues deben medir los flecos como un campo de fútbol porque van tres meses y el viernes empieza la pretemporada. Es más, Julián Mozo, ex dircom de la Fed. Argentina de basket, asegura hoy que no hay ninguna oferta de la NBA, nada, solo «sondeos». Y cita fuentes del entorno del jugador. Pero con la calma: «va a seguir esperando hasta donde se pueda, no hay plazos». Nunca subestiméis la capacidad de arrastrarse de un jugador mal asesorado.

Pereza infinita los que asesoran, claro, los representantes, los mismos que filtran el supuesto interés de franquicias para que no decaiga el hype (nos lo quitan de las manos, señora) y que saltan como hienas cada vez que alguien osa tan siquiera vincular el nombre de Campazzo al Real Madrid, como si de un insulto se tratase. Los mismos representantes que enmiendan la plana a su propio cliente cuando deja la puerta entreabierta en alguna entrevista. «Facu es jugador NBA». Friendly reminder: con ese club del que los agentes parecen casi avergonzarse mantiene Campazzo una deuda de siete dígitos que no se paga con «sondeos».

Y no se me ofenda nadie si se da por aludido, pero pereza también la parte de parroquia madridista que vive sin vivir en sí, como Santa Teresa de Jesús, desvelada por El Regreso que no llega y apenas celebra ya los títulos del equipo porque, claro, son solo un espejismo, «nos falta un base top». El Madrid es vigente campeón de la ACB y de la Supercopa, y subcampeón de Euroliga, que se perdió la final por un solo punto, con Llull y Abalde de bases. Pero da igual, no somos nadie sin un base «de primer nivel», de esos de toda la vida, con yoyo y mando en plaza. Porque cómo vamos a aspirar a algo sin una megaestrella en cada puesto, donde se ha visto.

Se pone de ejemplo la final de la Supercopa (aunque se ganó), como si no faltasen ese día tres bases por lesión: Hanga, Goss y Alocén, precisamente del tipo que pide la plantilla este año, que cumpla en defensa y requiera poco balón en ataque, porque ese tiene que estar en manos de los cracks, Musa/Deck. Que Facu le viniese bien al Madrid, como buen jugador que es, no significa que el Madrid le necesite para aspirar a todo, menos este curso, con el mejor plantel de los últimos años.

Creo que ni los representantes ni el jugador son conscientes de que esta odisea por continuar en EEUU a cualquier precio y de cualquier manera hace indirectamente de menos al club blanco, su mejor destino posible si se cae la opción NBA. Y cuidado que no sea Campazzo quien acabe necesitando al Madrid más que viceversa, y que para entonces al club ya no le queden ganas o dinero.

Os confieso que estoy tan cansado del sainete, de las fake news y de los desplantes, que una parte de mí empieza a preferir que Campazzo no regrese, y me consta que no soy el único. Tenemos un plantillón de jugadores que sí quieren estar aquí, para los que Goya no es segundo plato, como para hacerles de menos por alguien que prefiere mendigar un contratillo en cualquier franquicia NBA.

Los pecados de Facundo Campazzo

¿Va a volver Campazzo al Madrid este verano? No lo sabemos, seguramente no lo sepa ni el propio jugador. Los caminos del mercado NBA son inescrutables para mí, sobre todo en lo que al fondo de armario se refiere. Facu ha dejado clara como 20 veces su preferencia de seguir en América, muy respetable, pero viendo el panorama tras casi mes y medio de mercado, bien puede quedarse colgado. «Me parece que se está demorando y dilatando demasiado, se le están cerrando las puertas en la NBA«, no lo digo yo sino Chapu Nocioni, uno de los que le animaron en su día a cruzar el charco.

¿Y qué puede hacer el Madrid? Ahora mismo poco, dejar la caña echada y asegurarse Herreros de tener cobertura de teléfono en la playa por si llaman desde allende el mar. Podríamos resumir la posición del Madrid en contar con el no y estar preparado para el sí. Seguramente por eso sigue Nigel Williams-Goss, en lugar de romper el cerdito en su finiquito y fichar un base más caro. Eso supondría un esfuerzo económico en el puesto de base que comprometería la maniobrabilidad de la sección en caso de que se abra la ventana Campazzo.

¿Y cómo va esa ventana? Quedan varias semanas susceptibles de actividad de mercado. Hasta el rabo todo es toro, y este artículo puede quedar viejo en cuestión de horas, pero bastante del pescado empieza a estar ya vendido. Entiéndase pescado por oportunidades para Facu de colocarse en franquicias que buscan segundo o tercer base. No hay tantas y varias ya han apostado por otros jugadores. Y al margen de cómo acabe la historia, me queda la sensación de que tanto Campazzo como sus representantes se están cubriendo de gloria desde hace tres años, con una pésima gestión de carrera, apilando decisiones a salto de mata. Repasemos la sucesión:

1.- Firma una extensión multianual con el Madrid que incluye una cláusula antiNBA de seis millones… cuando luego supimos que aún soñaba con la NBA. Es decir, sin ninguna necesidad, porque no terminaba contrato todavía, Facu hipotecó su futuro a cambio de una subida salarial a corto plazo. ¿En serio que nadie a su alrededor, que conociese sus anhelos de NBA, tuvo las luces de recomendarle que lo consultase antes con la almohada?

2.- Primavera 2020, solo unos meses después de la renovación, Campazzo comunica al Madrid que se quiere ir pero que ni tiene el dinero de la cláusula ni sabe cuándo se iría, ni siquiera tiene certeza de su marcha. Juan Carlos Sánchez entra en cólera (razón no le faltaba) y remite al jugador a su cláusula. La situación se enquista durante meses y tiene que intervenir Florentino personalmente para pactar un esquema civilizado de salida. Aquello de jugar ‘gratis’ unos meses como adelanto de la cláusula, que se pagaría a plazos durante varios años.

4.- Otoño 2020, el cartel de mercado de Campazzo toca techo, segundo mejor base de Europa tras Micic, además procede del mismo equipo que Doncic, que eso en la NBA cuenta. Tiene al parecer varias ofertas y elige seguramente la peor, Denver, porque quiere «luchar por el anillo». La casa por el tejado, que canta Fito. Acepta un contrato por poco dinero y rol no garantizado en un sistema de juego heterodoxo, con un pívot director (Jokic) y escaso margen de lucimiento para un base puro como él. Primero le ponen en la esquina a tirar triples y después en el banquillo a agitar la toalla. Seguimos para bingo.

3.- Verano 2022, sale al mercado como agente libre, teóricamente con algo de cartel todavía y su representante presumiendo públicamente del interés de varias franquicias. Pues tanto interés no debía haber porque en 37 días han tenido tiempo de sobra para ficharle. Al final, Facu puede acabar regresando al Madrid a destiempo, con el rabo entre las piernas y sin haber ganado demasiado dinero, de hecho aún tiene una deuda de siete dígitos con el club. Pero seguramente la peor parte sea la gestión de relaciones públicas, remarcar públicamente hace unos días (¿qué necesidad había?) que el club blanco es cuarto plato para él, que prefiere seguir en USA (cito textual) “en la franquicia que sea”. De veras que no es tan difícil tener un guiño con el Madrid, el club que apostó por él y su bote salvavidas si falla la NBA, que se le está poniendo en arameo.

Sinceramente, peor imposible.

Petr Cornelie, la última pieza del puzzle

A 14 de julio el Real Madrid solo ha presentado un fichaje (Musa) pero los oficiosos ascienden ya a cuatro, con la información que adelanta hoy Donatas Urbonas del acuerdo para la llegada del internacional galo Petr Cornelie. Su incorporación es la última pieza del puzzle blanco 2022/23, que deja la plantilla cerrada, a falta solo de anuncios oficiales y con la incógnita de la posible salida de Goss en caso de que surja una oportunidad de mercado irrenunciable en el puesto de base. Ya sabéis a lo que me refiero…

Cornelie llega como agente libre, ala-pívot francés, 211 centímetros y 26 años (27 a final de este mes), procedente de la liga de desarrollo estadounidense, donde recaló desde Denver. El Madrid reacciona con su fichaje a la lesión de larga duración de Randolph, que tiene al menos hasta febrero, y a saber cómo vuelve, que unida a la salida de Thompkins (rumbo a Zenit) había dejado vacante el puesto de cuatro reserva.

Ahora mismo no hay ningún canterano en ese puesto con nivel primer equipo, digamos un Garuba 2020, y mover a Gabi Deck al cuatro a tiempo completo (donde no tiene ventaja física) es renunciar a uno de sus atributos más valiosos, la creación en estático desde posiciones de poste bajo. Fue un dolor de cabeza para Jasikevicius en la final ACB y la insistencia del Barcelona este verano en el fichaje de Kalinic parece encaminada a minimizar esa vía de agua.

El fisico de Randolph, la mano de Trey

Cornelie es tirillas (98 kilos), no le veremos jugar de espaldas al poste y seguramente no destaque en defensa, pero casa como un guante en el perfil que buscaba el Madrid, un cuatro comunitario, agente libre, que tire de tres y, ya puestos, que rebotee, que no es el fuerte de Yabusele. Bien, pues cumple todo eso. Su mecánica de tiro es muy fluida y sus números así lo corroboran: 44% en triples en 2020/21 en la liga francesa (42/95), con Pau Orthez, y 37% la pasada temporada en la G-League, lanzando mucho: 55 de 150 en 25 partidos.

En el basket moderno en general y en los sistemas del Madrid en concreto (no espero muchas variaciones tácticas de Chus respecto a Laso), es imprescindible que el cuatro abra el campo y libere espacio en la zona, para que el center y el base jueguen 2×2, que es la génesis de la generación en estático. Más aún cuando tienes dos pívots tan dominantes como el Madrid con Tavares y Poirier. Cornelie en Goya lanzará menos que en sus anteriores equipos, porque no llega con rol estelar, pero a cambio esos tiros seguramente sean en mejores posiciones, a pies posicionados (porcentajes más altos), puesto que la atención de la defensa recaerá sobre otros compañeros.

Que carezca de experiencia Euroliga con casi 27 años introduce un elemento de cierto riesgo, y seguramente necesite más periodo de adaptación que un Chacho o Hezonja. Pero a ver cuánta Euroliga creéis que ha jugado Juancho Hernagómez con la misma edad que Cornelie… ¿Experiencia de selecciones? Cornelie fue bronce olímpico hace 11 meses, y en Francia hay hostias por entrar en la convocatoria. Vamos, que tampoco es un desconocido, Baskonia lleva dos años detrás suyo.

En todo caso, hay que asumir que ni el Madrid buscaba una estrella (no se pueden tener 15), ni a 14 de julio quedan estrellas consagradas disponibles en mercado. Igual que otros fichajes del club este verano, Cornelie es por edad y aptitudes un perfil alto pero un fichaje de bajo riesgo. Si sale bueno, tienes alapívot tirador para un lustro, el heredero natural del dúo Randolph-Trey, otra incorporación a la extensa columna vertebral de jugadores por debajo de 30 y ya de regreso de la NBA a la que me he referido en textos previos. Si sale malo, tampoco es que hayas invertido dinero en una cláusula, e igual dispones ya de un titular consolidado en el puesto (Yabusele) y el comodín de Tortuga para los porsiacasos.

Hezonja vestirá de blanco

Si recordáis, hace tres semanas nos hicimos eco de la noticia de que el Real Madrid estaba en «conversaciones avanzadas» por Mario Hezonja, que publicaban dos fuentes diferentes, pero igual lo dimos entre interrogantes, por precaución.

Bien, pues parece que el trecho se ha recorrido, las negociaciones han llegado a buen puerto y ya hay acuerdo entre las partes para un acuerdo por dos temporadas. Sería el segundo fichaje oficioso del Madrid 22/23, después del de Chacho Rodríguez, que llegaría por Heurtel con un contrato de 1+1 años.

Encaje táctico complejo

Hezonja es una incorporación ilusionante, si bien tiene a priori un encaje táctico complejo en el roster blanco. Incluso asumiendo la salida de Taylor (que acaba contrato), la sección mantendrá tres aleros en nómina el año que viene, Deck, Hanga y Abalde. A los que podríamos sumar minutos de Rudy, que renovará seguro, a falta de ver su rol, que por lógica irá menguando.

Hezonja es un fichaje ambicioso, nº5 del draft, 27 años, comunitario, talento a espuertas y aparentemente en el punto justo de cocción, que viene de firmar su mejor temporada como profesional, en la que ha mostrado la madurez que se le echaba en falta. No es un jugador para 12 minutos en rol fondo de armario. Entonces, ¿cómo se le puede encajar en la rotación?

A martillazos si hace falta, que el juego exterior blanco no va sobrado de talento ofensivo como para hacer ascos a una incorporación así, aunque tenga que recurrir a soluciones algo menos ortodoxas. La lógica dice que Abalde jugaría más minutos de escolta (ya lo está haciendo) y que Deck, incluso el propio Hezonja, jugarían minutos de ala-pívot. Al argentino, por cierto, se le ve tácticamente más perdido que a un pulpo en un garaje en este Madrid post crisis, como buscando su nicho desde el que aportar.

Matteo Andreani, periodista italiano, publicaba por la mañana que el Madrid está además en la «pole position» por el fichaje de Dzanan Musa, MVP de la liga ACB. Me consta que el club blanco ha preguntado por el alero bosnio, pero cuesta ver que si llega Hezonja se fiche también a Musa. No son perfiles tácticos idénticos, Musa es más generador desde bote y Hezonja más poderoso físicamente, buen reboteador. Pero el puesto natural de ambos no deja de ser el de alero: no me atrevo a descartar al bosnio seguro, pero lo mismo ya serían demasiados martillazos, ¿no?

Hablemos de bases: Chacho, Pierria y el hándicap de la lesión de Goss

La lesión de Nigel Williams Goss, que se pierde también los plyoffs ACB, representa para el Real Madrid un contratiempo no solo deportivo a corto plazo sino que el alcance de la misma, que conoceremos en las próximas horas cuando se someta a pruebas en la capital, tendrá trascendencia en la configuración de la plantilla del año que viene.

Llevamos meses hablando de la necesidad de reforzar el puesto de base, de la carencia de un director estelar. Ya sabemos que Chacho vendrá por Heurtel, contrato de 1+1 temporadas, lo que mejorará seguro el puesto porque el francés sencillamente no cuenta para Laso. Pero tampoco parece un salto de calidad significativo, dados los 36 años del canario. El salto de calidad debería venir por el otro base, y ahí es donde influye la lesión de Goss.

Si se cumplen los peores augurios y resulta que se ha roto el tendón de Aquiles, hablamos más o menos un año de baja. La posibilidad de cortarle este verano, que el club barajaba seriamente, se complica sobremanera. Despedir a un jugador bajo contrato garantizado y con una lesión tan grave, además de dudosamente ético, sería muy caro, porque al carecer de mercado destino no perdonaría ni un céntimo del salario para la 22/23. Y puestos a pagarle todo o casi todo el contrato, pues te le quedas. El jugador continuaría, convirtiéndose en un activo inmovilizado dentro de la masa salarial, un hándicap financiero para la maniobrabilidad de la sección en mercado. El pobre Goss no tiene ninguna culpa, no me malentendais, es maldita mala suerte.

Sin embargo, conservo esperanzas de que la lesión no resulte tan grave. El Madrid publicó un vídeo ayer de la llegada del equipo al pabellón antes de la final en el que aparece el jugador caminando por sí solo, sin muletas, con relativa normalidad. La imagen contigua es una captura de ese vídeo. Si se tratase de una lesión menos grave, digamos 1-2 meses de baja, dejaría al Madrid las manos más libres para decidir. Puede cortarle a un precio más o menos asequible porque el jugador tiene buen mercado (suena para Bayern y Maccabi) o puede quedársele y ver su evolución en su segundo año de blanco, tras un último mes interesante. Esta parece a día de hoy la opción más probable.

¿Bases que puedan suponer un salto de calidad? Pangos está comprometido con Milán, las negociaciones de Efes para renovar a Larkin parecen avanzadas y Campazzo sigue siendo un sueño lejano, además con un timing horrible, por el decalaje entre el mercado Euroliga y el de agentes libres en EEUU. Satoransky, cuyo regreso a Europa tampoco daría por sentado, suena para FCB y Efes en caso de salir Jokubaitis y Micic.

Henry, segundo intento

El Madrid no parece dispuesto a remangarse, a entrar en puja económica abierta con otros clubes Euroliga, así que mira opciones menos ambiciosas, planes B o hasta C. Marca publica hoy que la sección piensa de nuevo en Pierria Henry, que ya fuese el plan A el pasado verano, a petición de Laso, una operación que se cayó por el volantazo de Baskonia. Querejeta, que había tasado inicialmente sus derechos ACB en unos 500k euros, le dijo después al Madrid que podía olvidarse de Henry porque intentaría retenerle con el cash ingresado por la cláusula de Vildoza. El club blanco activó entonces el fichaje de Williams-Goss, otra pieza cotizada de mercado.

Según Marca, el Madrid ha preguntado a Baskonia en los últimos días por sus aspiraciones respecto al derecho de tanteo por Pierria este verano. Según Huguet, en Mundo Deportivo, ya hay incluso acuerdo entre las partes, claro que según él también lo había en febrero por Larkin. Henry, que tiene pasaporte cotonou por Senegal, quedará seguramente libre en las próximas semanas, pues el segundo año de su contrato con Fenerbahce es opcional y su rendimiento/precio este curso no invita a ejecutarlo.

Os confieso que su hipotético fichaje, especialmente si es por Goss y no junto a Goss, me da un poco de pereza. Si el verano pasado me parecía una opción razonablemente interesante, este me lo parece bastante menos. Primero porque el mercado de bases en verano 2021 era un erial y este año sí ofrece algunas alternativas de quilates si estás dispuesto a gastar. Y segundo y principal porque la hostia que se ha dado Pierria en su única experiencia Euroliga fuera del ecosistema Dusko ha sido sonada. Fenerbahce es la gran decepción de la temporada, 11º clasificado sin rusos pese a un presupuesto alto, y algo habrá contribuido Henry, base titularísimo, de 28 minutos por partido y un preocupante 38% en tiros de campo. Que su fichaje se convierta en plan A para base titular del finalista de la Euroliga a alturas de mayo me habla por un lado de una dudosa ambición del club y por otro lado de una mayor influencia de Laso en la política de fichajes.

El único otro nombre que suena es el de Lorenzo Brown, faro del backcourt de Unics Kazán, con promedios de 14 puntos, 6 asistencias y 17 de valoración en Euroliga. En los duelos directos contra el Barcelona este curso ha firmado 22 puntos y 8 asistencias en la ida y 27 puntos y 9 asistencias en la vuelta. Poca broma. La viabilidad de la operación pasa, agarraos, por la adquisición de un pasaporte español exprés. El puesto de base es un solar en la selección tras la lesión de Ricky así que la Federación busca talento importado, y Lorenzo Brown tiene buen trato con Scariolo de su etapa en Toronto. De entrada suena a triple desde el centro del campo pero, según AS, la FEB está acelerando para nacionalizarle este mismo verano y que pueda jugar en septiembre el Eurobasket. Dado el caso, podría fichar por el Madrid como agente libre, un ahorro sensible respecto a Pierria, por el mencionado peaje Baskonia. Aunque deberíamos asumir que a día de hoy el escenario más probable es Henry.

Mario Hezonja, ¿en el punto de mira del Madrid?

Llevamos meses dando vueltas a una idea: el juego exterior del Real Madrid necesita renovarse con talento ofensivo y juventud. Bien, pues pocos talentos exteriores jóvenes hay en Europa como Mario Hezonja y, según Marca, el club blanco ya estaría «en conversaciones avanzadas» para su fichaje este verano. No lo daría tanto como por cerrado aún, pero algo de agua debe llevar el rio si suena

El Barca no sería un impedimento para la operación: se guardó los derechos del jugador para Europa en 2015, a su marcha a la NBA, pero se deshizo de ellos el año pasado, previo paso por caja del Unics.

Hezonja siempre ha tenido un enorme talento, una suma de físico y técnica digna de videojuego. Sin embargo, pasó sin pena ni gloria por el Barca de Pascual primero y por la NBA después (nº5 del draft). En sus tres meses en Panathinaikos, a su regreso de USA, sumó mucha estadística pero no terminó de mejorar al equipo. ¿Eterna promesa, escaso carácter competitivo? Despejó la mayoría de esas dudas este curso en el Unics Kazán, una de las teóricas cenincientas de la Euroliga, al que dejó sexto clasificado hasta la suspensión por la guerra. Una cosa es amasar estadística en un equipo perdedor y otra convertir a un equipo mediocre en ganador. Lógicamente no jugaba solo en Kazán, pero sí era uno de los referentes, sino directamente el jugador franquicia.

He visto unos cuantos partidos del Unics este curso y mi sensación con Hezonja era de haber alcanzado por fin la madurez: dejar que le llegue el partido y sumar en rubros estadísticos distintos a la anotación (medias de 6 rebotes y 2 asistencias). Conclusión: que en un ecosistema aseado y en dinámica competitiva, dada su mejora en la toma de decisiones, puede ser un activo muy valioso en Euroliga. Así que de entrada, de confirmarse, sería una operación de una lógica aplastante para el Madrid: 27 años, comunitario y agente libre (firmó 1+1 en Kazán).

¿Cabecita loca?

Luego hay dos potenciales astericos. El primero su fama de cabecita loca, que no sé hasta qué punto está justificada o es más un cliché por algún asunto pretérito, porque no le conozco ningún percance serio en su carrera. Los únicos detalles que me han podido chirriar son un punto de ego y necesidad de protagonismo, que vinculo a la inmadurez, la clase de dejes que se pulen con las hostias de la vida. En todo caso, tampoco necesitamos santos, que los dos faros del proyecto blanco son Tavares, plusmarquista de técnicas por protestar, y Yabusele, «abierto hasta el amanecer». Por no hablar del Grinch Randolph, que lleva seis años en el club.

El otro asterisco, y este más serio, viene por la configuración de plantilla: ¿no tenemos ya suficientes aleros? ¿no haría más falta un escolta? No sé hasta qué punto fichar un alero desembocaría en un movimiento en cascada en las alas que impida fichar un escolta. Lo que doy por sentada es la continuidad de Abalde, intocable por su condición de cupo nacional, de Adam Hanga, con contrato garantizado y que ha dado un step up en las dos últimas semanas, y de Tortuga Deck, a priori la gran apuesta de la sección para el puesto. Eso asumiendo la marcha de Jeff Taylor en verano, que acaba contrato, y contando a Rudy como escolta, pese a que ha jugado casi toda su carrera FIBA de alero. ¿Cómo se podría encajar en esa arquitectura a Hezonja, cuyo puesto natural es precisamente el de alero? Lo más lógico sería con Abalde jugando muchos minutos de escolta y Deck algunos de ala-pívot.

Por otro lado, y precisamente por ese overbooking, el eventual fichaje de Hezonja entiendo que cerraría por ahora las puertas del Madrid a Dzanan Musa, uno de los preferidos de un sector de la afición blanca para este verano, deduzco que más por el boxscore que por haberle visto jugar mucho. Sin querer hacer de menos al bosnio, que ha firmado una temporada magnífica en Lugo, le veo como una apuesta de más riesgo. Arrastra un preocupante historial de problemas físicos para su corta edad, que no creáis que acabó en Galicia porque le gustase el pulpo. Además, tiene cero bagaje real en la élite: en sus seis meses en Efes el año pasado disputó un total de 11 minutos de Euroliga. Y en la NBA jugó solo 530 en dos años, por los casi 6.300 que contemplan a Hezonja. Insisto, no es hacer de menos a Musa, que también sería un buen fichaje, simplemente asumir que está más verde y por tanto más melón por abrir.