Al Madrid post Facu le llega la cuesta de enero

No os voy a engañar, me deja con la mosca detrás de la oreja. El balance del Madrid desde la marcha de Facu era un sólido 12-3, con los únicos pinchazos asumibles de Milán, CSKA y Barca, compitiendo en los tres. Pero esta derrota en Goya contra Estrella Roja se sale totalmente de guión, rompe la buena dinámica y genera dudas. Bastó que Tavares bajase el listón de excelencia para que al equipo se le viese el cartón. Una derrota de ley frente a un rival limitadísimo, tras ir casi toda la velada por detrás en el marcador: fatal en defensa en la primera parte y negados en los momentos bisagra de la segunda.

La resiliencia del grupo parece haber llegado a su límite: se metabolizó la baja sin cubrir de Mickey, la fuga de Campazzo y la lesión de Randolph, pero ha sido romperse Llull unas semanas y el equipo hacer click. Él estaba siendo (junto al mencionado Tavares) el último dique de contención: su paso al frente en el regreso al puesto de base ha tapado durante semanas las vergüenzas de la planificación de plantilla y la racanería del presi. Pero faltando él, recordemos, escolta hasta diciembre, lo que queda es la peor pareja de bases de los 18 equipos de la Euroliga, que se dice pronto, con casi 40 millones de presupuesto.

Y lo más sangrante es que esta situación no pilla a nadie por sorpresa, que hasta en la Polinesia sabían desde el verano de la marcha de Facu, para la que el club se preparó haciendo exactamente nada. Culpando al virus, a la crisis y al mal timing, pasando de largo de oportunidades de mercado como Sloukas, libre como un taxi, con Lapro ya colocado en el Pao.

A vueltas con el puesto de base

Con el argentino lo que se ve es lo que hay, sencillamente ha tocado techo en el sistema Laso, en el que en realidad nunca ha terminado de encajar (fichaje de directiva). Y Alocén, por su parte, está pidiendo a gritos una cesión (del estancamiento de Garuba hablaré otro día). Lo de Abalde como director es un recurso de emergencia, un parche, y como tal funciona. El gallego, que tan bien arrancase la temporada, firmó contra los serbios su peor partido de blanco, valoración -6, enganchando una mala decisión tras otra, cortocircuitado en un puesto que no le viene natural, por mucho que de cadete jugase minutos.

Lo preocupante es que la situación tampoco tiene demasiada buena pinta a medio plazo, porque las lesiones de Llull no son noticia. Al contrario, desde su regreso de la rotura de ligamentos es cristal de bohemia: dos años lleva encadenando frecuentes bajas de varias semanas por problemas musculares, y eso este curso es un hándicap aún mayor viendo la dependencia del equipo. Por eso creo que es momento de que la sección se replantee la estrategia, aún está a tiempo, a casi un mes para la Copa del Rey. De que se sacuda la racanería y la autocomplacencia, y otee el mercado de bases (Mudiay sigue libre…) para tratar de afrontar con algo más de garantías estos seis meses. Seguramente sea predicar en el desierto, pero igual lo dejo por escrito, que al menos conste en acta. Todo lo demás nos condena a poner velas a la salud de Llull, a los milagros de último cuarto de Carroll y a la capacidad de resistencia de Tavares.

La operación Heurtel se pospone a julio

A las 18:00h de ayer terminó el primer acto del caso Heurtel, con el cierre del mercado de jugadores entre equipos Euroliga sin acuerdo para la salida del base galo. Era el desenlace previsible desde que Soler anunciase públicamente la posición del Barca, de mantener la oferta de 1.2M€ de finiquito solo si el destino era extranjero, pero rebajarla a 0€ si el destino era ACB. Así que, apenas cuatro años después, se repite el escenario Tyrese Rice, con una estrella apartada en Barcelona, entrenando en solitario pero cobrando un dineral cada mes, con la diferencia de que el americano era un cierrabares mientras que los únicos pecados del francés han sido no gustarle al nuevo coach y echar currículums donde le ha dado la gana, sin prever el ataque de celitos y congoja de Nacho Rodríguez.

Lo pragmático, lo razonable y ortodoxo dadas las circunstancias hubiese sido negociar la semana pasada una solución intermedia, aparcando complejos y rivalidades, en la que todas las partes saliesen ganando a cambio de ceder un poco: el jugador renunciando a parte del finiquito, el Madrid compensándole parcialmente con una ligera subida de su oferta y el Barca asumiendo que, aunque menos de lo inicialmente negociado, le toca pagar finiquito pese a que el destino pueda ser la capital. Y que igualmente sería una buena inversión para liberarse de un lastre de salario en un momento financiero muy delicado del club. Porque, ¿cómo se explica que el Barca de fútbol viajase anteayer a Huesca en bus para ahorrarse 30k euros de vuelo y que Heurtel vaya a levantarse diez veces esa cifra cada mes de aquí a junio por irse de compras por Passeig de Gracia?

Bien, pues ni por esas. La posición negociadora del club se ha limitado al “0€ y que se joda”, así que no solo no ha habido acuerdo sino que ni siquiera se ha negociado. Han dado un espectáculo digno de los noventa, de cuando los Gaspart y Jesús Gil: envueltos en la bandera, cegados por el orgullo y paralizados por el pánico al que dirán si Heurtel triunfa de blanco. Una gestión, la de este caso por Nacho y Soler, digna de estudio en las escuelas de negocios como ejemplo de mala praxis, la astracanada propia de quien sabe que le quedan solo unas semanas en el cargo, las que faltan para las elecciones en el club y que se elija nuevo presi. Gestión directiva nivel “para lo que me queda en el convento, me cago dentro“.

Factor desestabilizador

Y lo humillante es que el sacrificio es en vano, porque el acuerdo verbal entre Madrid y jugador es total para su fichaje en julio, cuando quede libre: la Operación Boquerón. Llegará motivadísimo, con ganas de venganza y dispuesto a aceptar menos salario que en condiciones normales, que ya se habrá llenado los bolsillos estos meses a costa del Barca. Un rol tipo Chacho en su día, de Curro Romero de los segundos cuartos, de salir “cuando la vaquilla esté ya medio toreada”, que decía Turpin. Visto en perspectiva, el club azulgrana va a gastarse dos millonacos para retrasar escasos seis meses la presentación del galo en la sala de trofeos del Bernabéu.

Sin olvidar, claro, el efecto topo: ese factor desestabilizador que supone su presencia en Barcelona lo que resta de temporada, el runrun que te genera en grada, prensa y vestuario tener apartado al décimo salario de Europa, entrenándose para llegar en forma a la pretemporada con el Madrid, mientras su agente vierte mierda sobre el club en cada entrevista. ¿O creéis que nadie se va a acordar de Heurtel cuando el Barca enganche dos derrotas seguidas, como se lesione Calathes o cuando Westermann empiece a apedrear el aro?

Para el Madrid el director galo representaba una oportunidad sobrevenida con la que no contaba, un base comunitario y experimentado en mercado y a precio asequible. Pero si no puede ser él, no será nadie. Con balance 12-2 desde la marcha de Campazzo la dirección no considera que haya urgencias por fichar un base. Más bien lo que no hay, creo yo, son ganas de la presidencia de gastarse los cuartos. Porque sí que haría falta un refuerzo, que la temporada es larga y se empinará el calendario, Alocén está muy verde y Llull es de cristal, pero entiendo que no están las arcas para alegrías y el Madrid no es de fichar con pagarés. Así que la Operación Boquerón tendrá que esperar.

Habemus Tyus: un balón de oxígeno para Tavares

Pues ya tenemos pívot reserva: Alex Tyus. Han hecho falta cuatro meses, 34 partidos oficiales, que Randolph se rompa el tendón de Aquiles y que pase la Junta de socios para que Florentino levante la orden tajante de no fichar ni comprometer ni un céntimo adicional. Caiga quien caiga. Fue aquella orden, si recordáis, la que frustró el fichaje de Zizic en verano. Tampoco es que ahora se haya roto el cerdito: Tyus es sensiblemente más barato que el croata, un fichaje a priori con vocación de parche más que de incorporación estratégica, como demuestra que firme solo hasta final de curso.

De entrada, eso sí, cumple los tres requisitos básicos: pasaporte comunitario (Israel), asequible y que juegue de pívot. Porque, sí, pese a su altura (203cms) Tyus es pívot puro, no ha jugado de otra cosa en su ya larga carrera en Europa. Un pívot saltarín, sin rango de tiro, intenso y con buen timming, jugador de rol para dar 12-14 minutos de respiro a Tavares en Euroliga y que pueda descansar en algún partido ACB.

No va a vender camisetas pero en principio encaja con las preferencias del sistema Laso, de pívots atléticos, que no se extralimiten ni te tuerzan el morro si no les pintas jugadas para que reciban en 1×1. Tiene los huevos pelados de competir y conoce el basket FIBA, frente a la incertidumbre y mayor periodo de adaptación que implicaría haber apostado por un joven atlético de entre los descartes NBA.

Mis únicas dudas respecto a Tyus vienen por el físico: tenemos en mente aquel castigador de los aros de su etapa en Maccabi pero los años no pasan en balde, cumple 33 esta semana y su tipo de juego depende mucho del físico. Quiero pensar que, habiendo otras opciones en mercado, si el club se ha decidido por él es porque tiene informes favorables. Desde luego este año en Galatasaray estaba castigando pocos aros…

Calabazas a Ayón

Se me ocurren cuatro motivos cuya suma alcanza para justificar la decisión. Primero e importante, el perfil táctico. Ayón tiene más luces en ataque pero el sistema Laso demanda mucho en defensa al pívot (sobre todo en ayudas) y en eso Tyus es más solvente que el mexicano, lo cual tampoco es muy difícil. Por otro lado, es una ventaja que el americano esté ya en ritmo de competición, jugando liga turca y Fiba Champions, mientras que Ayón se entrenaba en solitario en su rancho.

Además, sin ser precisamente bisoño, Tyus es tres años menor que Ayón, con lo que si cuaja siempre se le podría ofrecer otra temporadita. Y por último, por qué no decirlo, ha pesado en contra de Ayón la tradicional aversión de la directiva blanca a las segundas partes: JCS es muy de “Roma no paga traidores”. Y tampoco es que deportivamente las experiencias recientes hayan salido buenas: Mejri, Draper y KC Rivers.

Algo que debemos tener claro es que Tyus, aunque llegue a renglón seguido de la grave lesión de Randolph, no llega por Randolph. El puesto de ala-pívot está bien cubierto pese a su baja, con Thompkins, el comodín Deck y Garuba, que está mostrando cierta mejoría en los últimos partidos, después de un flojo arranque de curso. Tyus llega para jugar de pívot reserva, tras las salidas no cubiertas de Mickey y Mejri, unidas al fichaje frustrado de Zizic y a que Felipe no está para nada, como era ya evidente cuando increíblemente el club le renovó en verano. Ayer en Andorra salió 3 minutos y fueron suficientes para comprobar que no, que ya no. Laso, preguntado hace unos días por el fichaje de Tyus, lanzó una puyita a la directiva: “Es un un jugador que necesitábamos desde el comienzo de la temporada, porque íbamos a matar a Tavares”.

Un aspecto que llama de entrada la atención es que el Madrid, habiendo otras opciones de pívots en paro, haya pagado por la libertad de Tyus que, al fin y al cabo, estaba bajo contrato con Galatasaray, a donde llegó en noviembre tras empezar la temporada sin equipo. El jugador apuró sus opciones en el mercado para intentar colocarse en algún equipo Euroliga y le salió cruz. La cifra que recibe Galatasaray como compensación ronda los 80-120k euros, y la ha negociado el propio Tyus con el club turco, que le debía dinero y al que ha renunciado para facilitar la operación. El montante total, compensación más salario hasta final de temporada, estaría en el barrio de los 400k euros, que el horno sigue sin estar para bollos.

Animales competitivos: Carroll y Rudy asaltan Estambul

Victoria de quilates del Madrid en Turquía, décima en los últimos 11 partidos de Euroliga, para terminar el año segundo en la tabla, una hombrada partiendo del penúltimo puesto hace solo dos meses y habiendo perdido a la estrella del equipo por el camino. Precisamente en Estambul pinchó hace una semana el mismo Barca que ganó en Goya el domingo. Un recordatorio de que, por mucha polvareda que levanten los derbis, cubiertos profusamente por los medios no especializados, no dan lugar a grandes conclusiones en el fragor de este sobrecargado calendario. Menos aún los de fase regular ACB.

No tenía buena pinta el encuentro en Estambul en la primera parte, con Tavares agotado física y mentalmente, esperando como agua de mayo el descanso que pueda ofrecer Alex Tyus, cuyo fichaje se hará oficial en las próximas horas y al que dedicaré una entrada a parte.

Laprovittola se erigió en principal y casi único argumento ofensivo blanco en esa primera mitad, camino de 10 puntos y 6 asistencias, el más valorado de entre los dos equipos. Nunca venderá una camiseta en Madrid pero está cumpliendo, haciendo un digno papel desde la marcha de Facu. Creo que en la vara con la que le medimos influye lo mal que nos habían acostumbrado sus predecesores, Chacho, Doncic, Campazzo y tiro porque me toca. No todo el monte va a ser orégano, pero con Lapro por ahora va saliendo el guiso. Lo digo también por mantener la cabeza fría respecto a la posibilidad de fichar a Heurtel, no confundir el morbo de la situación con el interés de la sección.

Puede que tengamos en la memoria alguna exhibición del galo en derbis, a mí personalmente me encanta verle jugar, pero lleva año y medio casi en blanco entre lesiones y el divorcio con Saras. Ha sido muy bueno y lo puede volver a ser, pero asumamos que sería una apuesta de cierto riesgo. Al margen de que defiende como mi abuela, claro.

Si surge la oportunidad de ficharle antes del 6 de enero y a un precio asequible, como el inicialmente pactado, adelante con los faroles, faltaría más. Pero si ficharle implica subir esa oferta inicial tanto en salario como en duración, en otras palabras, hipotecarse para que al jugador le salga a cuenta renunciar al finiquito del Barca (1.1M), entonces habría que pensárselo bien. Preguntarse si es solo una oportunidad de mercado, y la ocasión para trolear a Nacho Rodríguez y a Soler, o si realmente Heurtel sería una apuesta estratégica para el Madrid, el base al que queremos entregar el timón del equipo a medio plazo.

Laso: “Sujétame el cubata”

Pero regresemos al Sinan Erden, partido áspero y trabado al que los blancos se tuvieron que aferrar con piolet: a los condicionantes conocidos se unió la ausencia de Llull y Deck durante casi toda la segunda mitad por problemas físicos cuyo alcance estamos pendientes de conocer. Así las cosas, ante la falta de efectivos interiores, con Garuba superado por las circunstancias, como el domingo ante Mirotic, Laso se marcó un “sujétame el cubata” y alineó a Rudy como ala-pívot unos 15 minutos, incluido el último cuarto. Y salió bien, de entrada porque la mera heterodoxia del planteamiento desorientó al rival. Que el protagonista sea Rudy pues también ayuda: igual se marca un día un Tik-Tok con la Helen que te seca a Moerman al siguiente. Es un animal competitivo y como tal le ponen los retos, se crece, y si son en plaza grande pues más cachondo aún.

A decir verdad, este Madrid de Laso es todo él un animal competitivo, en concreto un reptil, por su capacidad de regenerar extremidades, de enjuagar una baja tras otra y seguir compitiendo, y por ahora casi siempre ganando. Los puntos de Llull los suplió en la segunda parte Causeur (15), canchero e incisivo, y digno también de mención el trabajo atrás de Taylor y Abalde, menos vistoso para el aficionado pero clave para recuperar el pulso al partido en el tercer cuarto. Que no creáis que Larkin y Micic se quedan en 0/12 triples solo por desacierto.

La traca final estaba reservada para Carroll, inédito durante toda la velada pero que clavó en el último minuto dos triples estratosféricos que decantaron el partido y agrandan un poco más su leyenda. Un broche dulce al que seguramente haya sido el año más raro de la historia de la sección.

¡Feliz 2021, parroquia!

El harakiri del Barça por pánico a ver a Heurtel de blanco

¿Recordáis cuando Laso decidió que Tomic no encajaba en su proyecto, que necesitaba otro tipo de pívot, y el croata acabó cogiendo el puente aéreo? El Madrid sabía que el jugador bien podía recalar en el Barça, donde Xavi Pascual suspiraba por sus huesos, pero no tuvo mayor problema en pagar el pequeño finiquito que correspondía, el derivado de no ejercer la cláusula para renovarlo. Sencillamente el club blanco estaba convencido de su proyecto, de la propuesta de juego de su entrenador, y le dio igual adonde fuese Tomic al salir de la capital.

Bien, pues con algunos matices, la historia se repite hoy en sentido contrario pero con muy distinto desarrollo, con Heurtel de protagonista, al que Saras ha dejado claro durante meses que no encaja. Una situación que está enseñando toditas las costuras y complejos de la sección azulgrana, empezando por Nacho Rodríguez, su director deportivo, uno de los personajes más ruines y maleducados del basket continental. Igual se encara con el banquillo rival en plan pandillero (Tenerife) que insulta a los árbitros desde el palco a lo Jesús Gil.

Pero esta vez se ha superado a sí mismo, bajando del avión del equipo a un jugador y dejándolo tirado a medianoche en Estambul, en puertas de nochebuena y en plena pandemia, al enterarse de que Madrid y no Fenerbahce podría ser su destino una vez se desvincule. Los ‘capitanes’ del equipo, Oriola, Hanga y Mirotic, consintieron en silencio. Igual que Jasikevicius, aquel héroe sindical, encumbrado por critica y publico hace tres años por su sensibilidad con los empleados cuando explicó un permiso de paternidad de Lima.

Este incidente del veto a Heurtel en el avión del equipo cruza casi todas las normas del decoro, quema cualquier tipo de puente y bien puede tener repercusiones legales. Los sindicatos de jugadores tanto de Euroliga como de ACB ya han puesto el grito en el cielo y estudian el caso. Puesto en perspectiva, creo que es uno de los episodios más vergonzantes y esperpénticos que recuerdo desde que sigo baloncesto, que deja la reputación del Barça en Europa a la altura del PAO de Giannakopoulos, aquel que hizo regresar a su plantilla en autobús desde Estambul enrabietado por dos derrotas en una serie de cuartos.

300.000 euros mensuales

Pero volvamos al basket, al paralelismo con Tomic, porque si algo trasluce la rabieta del Barça, además de complejo de inferioridad, poca clase y mucha fobia, es desconfianza hacia el proyecto de su cacareado coach. Si la directiva creyese de veras en Saras, en su propuesta de juego, no tendría mayor reparo en pagar la indemnización por despido acordada para rescindir a un jugador que no encaja. Y dado el caso, que se marche al destino que le plazca: Fenerbahce, Madrid, Valencia… ¿qué más da? Como si no fuesen todos rivales?

El problema es que en su fuero interno la directiva azulgrana sabe que Heurtel es un jugadorazo, no en vano, responsable bastante directo de la poca gloria que ha conocido la sección en el último lustro. Por eso tienen pánico al escarmiento público que supondría verle triunfar de blanco. Son conscientes de que cambiarle por una mediocridad como Westermann es un retroceso y que Jasikevicius sencillamente ha patinado no sabiendo integrar al francés en su proyecto, al menos hasta que expire su contrato.

No sé cómo acabará la historia, seguramente en tribunales, pero mi apuesta es que a botepronto Nacho Rodríguez va a poner a Heurtel a entrenar en solitario o en el filial como castigo, hasta final de curso o hasta que acepte irse casi gratis, renunciando a cualquier compensación por despido, como ya se hizo en su día con Tyrese Rice. Sería el colofón, un club medio arruinado como está el Barça, tirando 300.000 euros mensuales brutos por el desagüe por miedo a que un exjugador triunfe en el eterno rival. Un harakiri de libro de texto.

Feliz navidad.

¿Ayón revival?

Gustavo Ayón se dejó querer anoche en Tirando a Fallar, solo le faltó ponerse un letrero luminoso: “Me encantaría volver (al Madrid) y tener una oportunidad, allí fui muy feliz”. Sobre su estado de forma, explicó que tiene un gimnasio y una pista de basket en su rancho, donde entrena cada mañana. “Físicamente estoy muy bien, me falta ritmo de competición, pero se coge en un par de semanas”.

Horas después de que Florentino advirtiese en la asamblea que “es momento para la austeridad”, Machete aclaró que el dinero no sería un problema: “Lejos de lo que sea económicamente, si algún equipo apostara por mí, tengo total disposición. Me gustaría tener una oferta en enero y cogerla”. Evidentemente no jugaría gratis, nada es gratis en esta vida, pero podéis dar por seguro que cualquier NAF con pasaporte cotonou cortado en el mercado NBA (¿Labissiere?) te va a pedir ciertamente más sueldo. Y si hablamos del mercado europeo (¿Birutis?), los jugadores tienen contrato en vigor y tocaría pagar transfer, con lo que ni os cuento.

Así visto, Machete puede ser una oportunidad interesante para añadir un pívot reserva hasta final de curso, alguien que ofrezca digamos 13 minutos solventes de relevo a Tavares desde el banquillo, los que no creo que estén en condiciones de dar ni Felipe ni Vukcevic. En fin, un parche low-cost ante la situación excepcional sobrevenida con la gravísima lesión de Randolph.

Ayón es pívot, conoce el vestuario y los sistemas, tiene pasaporte español y se está ofreciendo por poco más que un par de bocadillos de calamares de El Brillante. Es mayor, sí, pero ni le necesitamos a largo plazo ni va por los 40 palos de Felipe. Tiene 35 años, la misma edad que Rudy, y la pasada temporada (o sea, hace solo 9 meses) promedió 13 puntos y 5 rebotes en la Euroliga. Y no es que hablemos de un Salah Mejri de la vida, con todos los respetos, Machete fue titular en las dos únicas Euroligas que ha ganado el Madrid en lo que va de siglo.

Las circunstancias de su salida

Para los ofendiditos y los dignos, aquellos que nunca perdonan a un jugador que se marcha voluntariamente del Madrid, porque es el centro mismo del universo, recordemos que la salida de Ayón no fue sino un ejercicio de honradez hacia el club. El Madrid quería que siguiese, Laso el primero, pero el jugador en ese momento dio prioridad a intentar pescar un contrato en la NBA, para estar más cerca de México y por ende de su hijo. Una motivación no solo respetable, sino entrañable. Podría haber renovado con el Madrid para asegurarse pájaro en mano y después, si salía una oferta en América, dejar al club compuesto y sin novia a mitad de verano, sin margen de maniobra. O sea, como Chacho. Pero no, Ayón consideró que no era honesto aceptar esa propuesta de renovación si su prioridad era probar suerte en el mercado NBA. Así que avisó al Madrid, que fichó a Jordan Mickey como sustituto. Al mexicano le salió cruz en el mercado NBA y tuvo que acabar cogiendo la mejor oferta que le llegó, a este lado del charco, en San Petersburgo.

Por si os lo estáis preguntando: no, no tengo acciones de Machete S.A., el mexicano no es la única opción disponible en caso de que el club decida salir al mercado (lo cual no tengo claro), de hecho hay alternativas que por edad tienen más recorrido a medio-largo plazo, si esa es la prioridad. Ahora bien, si las prioridades son el rendimiento a corto plazo, un precio bajo y un pasaporte no extracomunitario, la opción de Ayón me parece difícilmente mejorable. Además, no me negaréis que no sería un guiño del karma poder ver a Jaycee, Felipe y Machete retirarse juntos de blanco en junio.