Ayón, otra telenovela no, gracias

Gustavo Ayón Real Madrid

Pereza es la palabra ante la perspectiva de otro verano de culebrón mexicano, y me temo que tiene toda la pinta, con estas tácticas de primero de negociación con que ha abierto veda el agente. Paso 1, blandir la supuesta oferta de un equipo rival cuando se acuda a las oficinas del club a negociar una renovación. “Me lo quitan de las manos, oiga”. Para darle verosimilitud a la historia, se filtra un globo sonda un par de días antes a algún amigo plumilla, que no escasean en la era del clickbait, y ¡zas!, se hace la magia. Carnaza para los pajiplantillas del equipo-cebo y con suerte algún medio grande se hará eco del rumor. Y así, de buena mañana y con el Marca bajo el brazo, el agente se planta confiado en las oficinas del Bernabéu.

En esas estamos con Ayón, que termina contrato y cuyo representante no parece especialmente creativo, otra vez la matraca de Fenerbahce: “Zeljko se lo quiere llevar a Turquía, pone 2,4 millones“. Muy bien, majo, pues duro con ello. ¿Alguien se cree de veras que un club con serios problemas económicos, con el salariazo de Vesely, que juega en el mismo puesto que Ayón, va a apoquinar semejante panoja por un pívot de 34 años? Si vas a tirarte un farol, cúrratelo un poco.

Apesta a primer capítulo de un remake del culebrón del verano de 2016, este aún más chusco, porque encima nos sabemos ya el argumento. Y particularmente me parecería un error si la parte de Ayón tensase la cuerda tanto como entonces. Por muchos motivos, el primero por respeto a un club y una afición que tanta paciencia han tenido con él. Recordemos que hace tres años acabó renovando, pero no sin antes marear al Madrid durante todo el verano, que si el hijo en América, que si el Bósforo, que si en China tienen los rollitos de primavera, y por el camino algún feo de esfumarse a México y apagar el teléfono sin aviso en mitad de las negociaciones. Cuando al fin se dignó a dar señales de vida y firmó la morterada (7,5 millones brutos por 3 años), tuvo la falta de profesionalidad de llegar con 15 kilos de sobrepeso a la pretemporada. “Me dediqué a comer tacos y me planté en 119 kilos“, reconoció después él mismo, tras cuajar una pésima campaña después del pelotazo.

La edad y el valor de mercado

Por otra parte, su valor de mercado hoy no es el de hace tres años, porque no viene de hacer la temporada de su vida y porque si con 31 primaveras era madurito interesante con 34 está al final de la escapada. Sigue siendo un center con solera en Euroliga, sus medias este curso son notables, si bien no reflejan lo poco que defiende. Y la posición negociadora viene dada no solo por el nivel propio sino también por el ajeno, el ecosistema, y Ayón en el Madrid hoy es reserva, porque quien marca de veras diferencias abajo es Gigante Verde, siete años más joven.

Tengo pocas dudas de que Machete renovará, ¿para qué sino se molestó en sacarse al fin pasaporte español tras tantos años mareando la perdiz? Aquí la cuestión es cuánto se contrae su salario respecto a los 2,5M brutos que cobra ahora y, a ojo de buen cubero, dada su edad y su condición de reserva, una cifra de mercado justa me parecerían unos 3M brutos por dos temporadas, a razón de 1,5 anuales.

Otros casos

La táctica de su representante es por cierto la mismita que ha usado el de Micic hace unos días para sacarle más pasta al Efes, con el Madrid como equipo-cebo y nosotros de parroquia pajiplantilla. La misma que el año pasado usó Rudy para rascar hasta el último céntimo en su renovación, que se terminó cerrando algo por encima de valor de mercado, ¿o acaso estaba realmente dispuesto a mudarse a Estambul con Helen y Alan por un 15% más de salario? Y la misma, también, que tantas veces ha usado Felipe, esgrimiendo supuestas ofertas de la NBA de las que nadie nunca había oído hablar. Para aliñar la ensalada, se daba en plenas negociaciones una tourné por los mismos periódicos y radios a los que no concede ni una entrevista en el resto del año. Pide compromiso al club, habla de señorío y de que aún se ve para aportar… y así se escribe la historia, amics.

No estoy descubriendo la pólvora ni juzgando a nadie, son profesionales y luchan por cada céntimo, como lo haríamos nosotros en nuestros trabajos. Ayón y Felipe seguirán pero, como aficionado al equipo que soy y no accionista de sus carreras, prefiero que renueven por el menor dinero posible, porque el presupuesto de la sección es finito y ese ahorro será masa salarial disponible para acometer el tan necesario fichaje de un tercer creador desde bote.

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Lecciones de la Copa al margen del replay

Copa del Rey Llull Real Madrid BarcelonaFue un error arbitral histórico, que marcará el recuerdo de esta edición de Copa y, quiero pensar, la carrera en la élite del trío arbitral. Entiendo que la parroquia azulgrana se remita a la falta previa sobre Singleton, pero fallos arbitrales de apreciación como ese hay cada semana, faltas más o menos contundentes que quedan sin señalar. De lo que no hay precedentes en basket Fiba es de un fallo tan grave (y encima tan relevante) en una jugada revisada en el instant replay a cámara lenta. Eso lo convierte en histórico y de paso sienta un precedente peligroso. El Madrid ha redoblado su apuesta y pide que se aparte indefinidamente al trío arbitral de ayer, que sólo quiso revisar 2 de las 11 tomas de tv disponibles de la jugada final porque ya les parecía claro. Se habla incluso de una amenaza de salida de la ACB que, particularmente, tendría que ver para creer.

Dicho lo cual, se puede hablar también de basket, que la Copa dejó unas cuantas conclusiones de las que también deberíamos tomar nota. La primera es que se echó mucho de menos a Thompkins, más de lo que imaginábamos, estando tan de dulce Toñete. El motivo es Felipe, al que, por muy en formol que se conserve, le pasan ciertamente factura ya los años y está para muy pocos trotes.

Él, que ha sido un ventilador de estadística durante dos décadas, firmó 3/11 tiros de campo en la Copa, incluido un costoso -3 de valoración en la final en 9 minutos. Venía, además, de hacer un poco el ridi en Moscú la semana previa. Puede darnos aún relevos de calidad en pachangas de domingo contra equipos ACB de clase media o baja, pero ante rivales top ni está ni le esperaría. Le cuesta un mundo comprar una canasta, no saca faltas como antaño y en defensa sufre en muchas situaciones de juego. Parece que va a renovar, que seguirá otro año, la cuestión es en qué rol. Si es como sexto interior, para completar convocatorias y jugar ACB, pues bien, la gira de despedida que quería Navarro. Pero como quinto interior ya no llega, quizá haya que fichar, repescar a Sebas o subir a Garuba, ya se verá, una decisión que no hace falta tomar ahora.

Que nadie se equivoque, no se quiere más a Felipe por taparse los ojos y negar la evidencia, por darse golpes en el pecho y reivindicarle con cada partido bueno que pueda hacer de aquí a final de curso. Quererle es apreciarle por lo que es en cada etapa de su carrera de blanco y despedirle con honores cuando toque, que ya se acerca el día. Punto.

Anthony Randolph y Singleton en la final de la Copa del Rey de baloncestoAl que habría que pensar en renovar sin duda es a Ayón, estelar su temporada, de lejos el mejor del Madrid en la Copa, que también ha servido para poner en perspectiva a Tortuga Deck, un magnífico activo de rotación y un acierto de fichaje.

Además de a Thompkins, se echó de menos a Rudy, lesionado en la segunda parte ante el Barca y por tanto ausente en esa recta final de cara o cruz. Lleva semanas desacertado de cara al aro, pero su defensa, anticipación y visión de juego hubiesen sido capitales en la prórroga.

Laso, por cierto, volvió a patinar en la gestión de un parcial rival, sólo pidió tiempo muerto cuando ascendía a 11-0, con casi toda la ventaja esfumada y el Barca subido ya a las barbas. Su libreto no es balcánico, de cortar el partido para abroncar a la prole si encaja 5 puntos seguidos, sino de dar margen a la autogestión de los jugadores, un voto de confianza pensando en el largo plazo. Es el mismo libreto que nos ha traído tantas alegrías estos años pero que, oiga, aplicado en finales supone un riesgo. Que sea el mejor entrenador posible para el Madrid no le convierte en infalible, sirva ayer como recordatorio.

Otra conclusión que ya sospechábamos pero viene a confirmar la Copa es que el Barca se ha puesto las pilas. La Copa del año pasado fue un sonar la flauta, el subidón tras el despido de Sito. Pero, después de dos temporadas vergonzantes, fuera del top8 Euroliga con semejante presupuesto, puede decirse que vuelve a ser el segundo mejor equipo de España, enseñando matrícula a Baskonia. Pesic ha imprimido carácter competitivo, reman todos a una y saben a lo que juegan, sea mas o menos bonito. Además, la salud les está respetando escrupulosamente y ficharon con sentido común en verano, con el resultado de una plantilla equilibrada. Con todos sanos el Madrid debe ser mejor, pero la brecha se ha reducido sensiblemente en poco tiempo, lo cual, sinceramente, tampoco es malo para el interés de la competición doméstica.

Esperando brotes verdes de Llull

llull euroleague macabi Real MadridNo se caracteriza por su paciencia el aficionado al deporte, menos aún el del Madrid. Sin embargo, la parroquia blanca está teniendo y mucha con Llull a su regreso de la lesión. Si por ejemplo Prepelic se cascase un par de partidos como los del menorquín últimamente tendría que salir escoltado de Goya. Lógicamente Llull, sobra decirlo, se ha ganado a pulso esa paciencia de la grada, por su nivel deportivo durante años, su entrega y fidelidad al club. El caso es que estamos todos deseando verle de nuevo disfrutar en pista, quizá ya no aquel nivel de excelencia de 2016-17, cuando fue MVP de la Euroliga, pero sí una versión más homologable que la presente, con una mínima regularidad y una dirección sensata.

Y precisamente por eso, del encuentro de anoche ante Maccabi me quedo con los brotes verdes. Se habían acercado los israelíes y Campazzo cometió la cuarta, así que tuvo que jugar Llull minutos al comienzo del último cuarto. No invitaban los precedentes al optimismo: había fallado sus 6 tiros previos en el partido, y los 7 del anterior en Vitoria, además de un saco de malas decisiones de dirección. Pero entonces entró un haz de luz por la ventana. Un triple a pies juntos, relativamente liberado, dentro. Y después otro tras bloqueo, que se había quedado el defensor pinchado y Llull se levantó tras bote con la izquierda, el lanzamiento más natural para un diestro. Ha metido mandarinas célebres en su carrera tras bote a derecha y con el defensor encima, tiene esa capacidad, el problema es convertir un recurso a la desesperada de final de posesión en la base de tu juego. Cuando anoche volvió a los básicos, los tiros entraron. Y cuando entran se activa, cambia su actitud y asoman los verdaderos brotes verdes, esas 10 asistencias que repartió, su techo este curso. Lo dicho, paciencia y más paciencia con él.

Por lo demás el encuentro no dio mucho de sí, y es que Maccabi es cada curso peor, un grande venido a menos. Pueden cambiar de entrenador, pero la plantilla es infame, una colección de jornaleros zumbones de la que ni el mejor Phil Jackson haría buen caldo. Por ejemplo Johnny O’Bryant, MVP de la pasada jornada con valoración 44, se cascó un negato en Goya con una selección de tiro infame, confirmando lo que suponíamos, que fue flor de un día. Rudy y Ayón fueron los mejores, lo cual no es ya demasiado noticioso, y el Madrid avanza con paso firme hacia un puesto en el top3 de la fase regular Euroliga y esperando a febrero, a que llegue la Copa para vivir emociones más fuertes.

Rudy Fernández y Gustavo Ayón euroleague Real Madrid maccabi

El tercer base se llama Ayón

Ayón Gist EuroLeague Real Madrid PanathinaikosPodría recitar loas a una nueva victoria holgada del Madrid en Euroliga, pero sería hacernos trampas al solitario. El pabellón estaba casi lleno, el apellido del rival lo merecía, pero acabó la velada en poco más que un entrenamiento con público por incomparecencia del PAO de Pascual. El peor equipo que ha pasado por el Palacio en Euroliga en lo que va de curso, sin carácter y con una plantilla muy desmejorada respecto a la del año pasado, con las salidas de Mike James, Singleton y Rivers. En su lugar, la única incorporación potable en verano fue la de un Langford crepuscular (35 añicos ya), pero el único que ayer se molestó al menos en maquillar para evitar un bochorno mayor. Son un hueso en Oaka, pero sudarán tinta para meterse en top-8. Al final las acciones tienes consecuencias: es difícil retener y reclutar talento con semejante mamarracho como presidente, que si castigo a los jugadores con viaje de 20 horas en autobús, que amenazo con salir de la Euroliga. ¿Quién va a querer ir allí?

El Madrid jugó un partido muy serio, tras el revolcón dominical en Lugo, que vino por cierto a recalcar cierta facu-dependencia, al menos en este momento de la temporada y hasta que Llull recupere el karma. Quizá sea la paternidad, que no duerme bien, porque su arranque de curso fue notable, el caso es que ha cambiado su lenguaje no verbal, transmite ansiedad, frustración y hasta crispación por momentos (anoche se llegó a enzarzar con Randolph).

En defensa ni está ni se le espera, ya antes de la lesión se empezó a dejar llevar en ese segmento, un proceso relativamente lógico dada su edad, status y las minutadas que se metía entre pecho y espalda. Una carencia que, por otra parte, queda enjuagada en la profundidad de plantilla con una lapa como Facu y un comodín como Taylor. El problema es en ataque, su dirección errática y su mala selección de tiro, abusando del triple en escorzo. Ya he escuchado a alguno pedir que se fiche otro base, a rebufo del domingo de turismo en Galicia. Un disparate con el equipo en balance 11-2 en Euroliga, con un roster de 16 fichas y con ambos bases sanos. Una buena idea, hasta que Llull recupere sensaciones, es cambiar como hizo ayer Laso el quinteto titular para juntarle en pista con Ayón (5 asistencias ayer), cuya movilidad y visión de juego hacen de contrapeso y engrasan el ataque que, sólo bajo la batuta de Llull, queda un poco encefalograma plano.

El mexicano sigue de dulce, su Euroliga está siendo estratosférica, casi al nivel de su segundo año de blanco (sus ratios estadísticos por minuto son aún mejores). Además, por segundo partido consecutivo, coincide con una versión apañada de Tavares (disfruto sus ‘mates mastuerzo’, tan feos y humillantes), una suma en el puesto de center que marca enormes diferencias. Atrapó el Madrid 18 rebotes más que los griegos, así es difícil perder… Causeur se reencontró con el acierto, benditos los ojos, y Facu volvió a poner el ritmo adecuado. Fue regresar él a pista y abortarse con un bofetón el conato de remontada griega al final del tercer cuarto. Dos partidos quedan para terminar la primera vuelta, dos salidas muy duras para el Madrid, este viernes visita a un Bayer en racha (sexto clasificado) para terminar en pista del líder Fenerbahce. Será un termómetro del momento del equipo, porque lo que fue ayer no da para mucho más análisis.

Remontada de campeón en Estambul

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14 puntos en el último cuarto ante un Efes en pleno pico de forma, una remontada digna del campeón vigente. Victorión del Madrid en Estambul, ejercicio de carácter para despejar los rumores de crisis tras esas tres derrotas seguidas. Un regreso a la senda de la victoria que coincide con la vuelta de Llull, que equilibra quintetos aunque tuvo en este caso más bien poco que ver, desacertado salvo en los primeros minutos y muy flojito atrás. Capítulo, eso sí, en el que se lleva la palma Carroll, gran temporada la suya pero protagonista de la sangría del segundo cuarto. Micic le sentó en cada ataque, se generaba desequilibrio constante y alguien acababa tirando solo, casi nos costó el partido. Cómo sería la cosa que no pisó la pista en la segunda parte.

La remontada se obró toda en el último cuarto y fue mérito de cuatro con el culo pelado, que salieron de reservas aunque a efectos prácticos son titularísimos en este momento de la temporada: Ayón, Trey, Rudy y Campazzo. Decir que Fernández fue clave es casi ya redundante este curso, hoy con su defensa a Micic, catalizador de este buen Efes. A Campazzo no le hace honor la estadística, templó sus nervios para dirigir con mano de hierro al equipo en el último cuarto. Antes había estado algo obcecado con los árbitros.

Thompkins, lo sabemos, es lo contrario a Randolph, se crece con la importancia del escenario, ese IQ en pista es oro. En Estambul firma su primera actuación del año en modo F4, a saber, dejando que le llegue el partido, distribuyendo desde el poste bajo (5 asistencias) y metiendo los tiros cuando cuentan. A Randolph, lo temíamos, se le está saliendo la cadena semana a semana, según ha visto regresar a Trey. Ante Efes hizo la clásica, meter un par de tiros exteriores en las primeras posesiones y luego dejarse llevar hasta desaparecer, haciendo el ridículo en el tercer cuarto, retratado por Moerman, con una concatenación de horrendas decisiones en pista que dieron con sus huesos en el banco para yo no volver. Es muy bueno pero no es de fiar, si tuviese el IQ de Trey… De seguir las cosas su curso natural, Thompkins es el ala-pívot titular de este equipo, más aún con el pasaporte español de Ayón, con el que no hacen falta rotaciones. La duda puede acabar siendo si el reserva es Randolph o Felipe.

En valle de forma aunque no tan mal como Randolph tenemos a Tavares, al que le costó contener a Pleiss en uno de los mejores momentos de su carrera. Fue salir Ayón y cambiar el panorama, de repente éramos menos previsibles en ataque, sumábamos en 2×2, había cortes bajo el aro y puntos fáciles. El mexicano esta excelso en Euroliga, sobre todo fuera de casa, donde promedia valoración 31 (¡!). Sobran los análisis, Machete ha vuelto.

Tavares año I: las cuatro fases del ‘Gigante Verde’

tavares Euroliga Real Madrid

Hoy vengo a hablaros de Tavares, aunque intentaré no caer en los tópicos de que si “el center más dominante que hemos fichado desde Arvydas”, que lo es, o en odas a su influencia en el juego, devastadora, pero de la que seguro habéis leído ya 20 veces y espero tener que repetir alguna más de aquí a final de curso. Hoy vengo a hablaros de su evolución, coincidiendo con el primer aniversario de su fichaje por el Madrid, que se cumplió el pasado fin de semana, como él mismo recordó con orgullo en redes sociales. Lleva el animalito 18/18 tiros libres y 22/25 tiros de dos en la temporada ACB, se le está poniendo cara de MVP, para disgusto de Toko, pero eso ya es otro asunto. El caso es que hablando con mi hermano (@d_Colme) sobre la idea de este post, se le ha ocurrido dividir en cuatro fases la evolución de Tavares en su año de blanco, a saber…

1) Fase “Mastuerzo”. Fue el adjetivo que le salió del alma a Piter, miembro de la cuadrilla, cuando le vio por primera vez en directo en el Palacio, fallando una recepción de balón. Recordemos, llegó con la temporada empezada, para cubrir a Kuzmic, y tras dos años vagabundeando por equipos de la NBA D-League. Se le veía el potencial, pero parecía verde. De pívots con facultades que se quedaron por el camino está la historia repleta. Esta es la fase en la nos flipaba la novedad, esos tapones humillantes sin saltar: “fuck, yeah, nos hemos comprado un troll de las cavernas”. Pero también perdía más balones de la cuenta, se cargaba tontamente de personales y fallaba más tiros libres de los aconsejables (10 de 20 en sus primeros 8 partidos). Además, como no estaba aún empastado en los sistemas, sus tiros de campo eran en 1×1 o de media distancia, lo que se traducía en porcentajes discretos: 12/29 de campo en sus primeros 5 compromisos.

2) Fase “poderoso con los débiles”. Empezaba a pasearse en ACB, llegando a meter 20 tiros de campo seguidos entre las jornadas 19 y 22, pero desaparecía ante los grandes en Euroliga. Valoración 0 en la visita a Fenerbahce, expulsado por 5 faltas en El Pireo, etc. Las dudas se acentuaron en la durísima eliminatoria de cuartos ante Pao, en la que promedió sólo 9 minutos, con una alarmante estadística +/-, dejando en Felipe toda la responsabilidad del puesto.

3) Belgrado, ‘The turning point’. No presentó en la F4 unos números vistosos, ni falta que hizo, cualquiera que viese la final contra Fenerbahce recordará que el doctor pasó consulta. Su influencia fue clave en el último cuarto, retratando a Thompson y Vesely e impidiendo puntos en penetración de Sloukas, que huía de la zona con el yo-yo, lo que limitó la producción ofensiva turca a los triples de Melli. Aquella velada cambió muchas cosas para él, sentir la confianza de Laso para alinearle en el final de partido y reivindicarse ante el mejor juego interior de Europa. Había dejado de ser sólo “poderoso con los débiles”. También cambió la percepción de muchos aficionados, que pasamos de verle sólo como un proyecto todavía verde a verle como realidad, como el pívot titular del equipo por delante de Ayón.

4) Desde entonces, fase ‘Gigante Verde dominador’. No es el que más tiempo tiene el balón en sus manos ni el que más puntos promedia, pero sí el más influyente de este Madrid de campanillas de comienzo de curso, aquel al que lesionarían los entrenadores rivales si pudiesen elegir. Son muchos los puntos que evita en zona propia y otros de alto porcentaje que facilita en la ajena. Su progreso es vertiginoso en muchos aspectos, desde los mencionados tiros libres (y eso es echarle horas en verano) hasta lo más difícil, especialmente en un pívot, el conocimiento del juego. Sólo hay que ver cómo se cuida ahora de faltas innecesarias, ocupa espacios o su timming en el corte al aro tras bloqueo, el tipo de facetas en las que patinaba hace sólo un año. Ya he visto a alguno haceros mala sangre imaginando un regreso a la NBA. Yo en cambio veo el vaso medio lleno: tiene 26 años, una novia española con la que hace una pareja encantadora y contrato por esta y otra temporada más. Let’s simply enjoy.