La ÑBA y el clientelismo


Si la intención era echar tierra sobre el asunto para que pasase desapercibido, evidentemente no se ha conseguido. Según escribo estas líneas la noticia de los destrozos causados por la selección española de baloncesto en la villa olímpica (12.000 euros) es la información más leída en los dos principales medios de comunicación online españoles: El País.com y Elmundo.es. Eso a pesar de que 
las noticias ya no se encuentran en portada en ninguno de los dos periódicos. Marca.com nunca recogió la información en sí, tan sólo la aclaración de la FEB lavándose las manos (¿como puedes publicar la aclaración de una de las partes a una noticia que no has dado antes?). Por si acaso, lo esconde en la parte más baja de su interminable portada: noticia número 29 de su columna derecha.

En fin, todos los grandes medios españoles se parapetan hoy detrás de textos de agencia, referencias a periódicos extranjeros (‘The Guardian’). Han pasado 48 horas y nadie ha preguntado a los jugadores. Esos periodistas que se ufanan de tomar cafés con los ÑBA y jugar al pingpong con los Gasoles, los mismos que nos fríen a publireportajes y entrevevistas condescendientes, hoy se esconden debajo de la almohada. 
Tienen los números de teléfono de los jugadores y hasta su contacto en whatsapp, pero deben estar todos sin cobertura. La misma cobertura que sí está siempre disponible para conceder entrevistas a destiempo haciendo la cama al Messina de turno o pidiendo aumentos de sueldo.

En días como hoy se retrata la nula independencia de esa estirpe de periodistas-dorapíldora
que han aflorado al calor del éxito de la selección. Ninguno tiene los cojones de decir la verdad, preguntar a un jugador o firmar una noticia o artículo de opinión sobre el tema, no vayan a incomodar a la mano que indirectamente les alimenta (de exclusivas y demás). No conviene preguntar porque la verdad choca con esa imagen de santos salvapatria que nos han vendido durante años (y que cristalizó en el Premio Príncipe de Asturias).

Yo no tengo amigos en la seleccion y hoy soy libre para publicar lo que pienso: la selección se dejó perder contra Brasil en los JJOO para evitar a USA en semifinales y días después los jugadores destrozaron sus habitaciones en una suerte de borrachera violenta, cargando contra el inmobiliario público. Manque pese, lo mismo que yo lo sabe y lo piensa media España. No digo que haya que hacer un consejo de guerra a los jugadores, ni nunca fueron santos ni ahora son villanos. Se trata de conocer la verdad, de que los periodistas hagan su trabajo, informar para lo bueno y para lo malo.