A mí lo del dinero del Barca de basket cada día me recuerda más a la economía europea. El Barca vendría a ser Grecia. Un país gastando estructuralmente por encima de sus posibilidades (Eidson/Fotsis) y ajeno a su realidad que marca su masa social (un pabellón pequeño y medio vacío, audiencias televisivas paupérrimas). El club genera un déficit año de 20 millones, cantidad que aproximadamente se corresponde con la de la sección.
Cuando las cosas funcionan, casi nadie se acuerda del dinero. 16 títulos: Carpe Diem. Pero llega un día en que la fiesta se termina, la deuda se acumula y el banco de turno cierra el grifo de los créditos concedidos contra todo criterio financiero: ¡Aguafiestas! El Barca entrará entonces en barrena: plan de ajuste. Es la hora de la masa social y los valores, las proclamas contra Ángela, la injusticia y la tiranía de los mercados. La prensa amiga hace un impagable trabajo de desgaste: «El Barca es patrimonio de todos». El presidente del club llama a su contacto en la Generalitat, recordándole que el Barca es el mejor embajador de Catalunya, para que La Caixa refinancie su deuda a fondo perdido para ir tirando, mientras se arregla el asunto aquel de la recalificación de los terrenos.
Y pensaréis: claro, pero el Madrid también se hizo de oro recalificando la Ciudad Deportiva. Obtuvo mucho dinero, sí, que invirtió casi en su totalidad en cerrar infinitas deudas pendientes de administraciones previas. Desde entonces, el club tiene la decencia de buscar el equilibrio presupuestario para no tener que volver a pedir favores. Sirvan como ejemplos esos 30 millones de superávit del último curso. El basket, inevitablemente deficitario, se ha llevado la peor parte, con una rebaja de casi un 30% de presupuesto en dos años.
Cuando escucho que el Barca ha generado 20 millones de déficit, que anuncia recorte de presupuesto pero a la semana siguiente firma contratos de 1.5 millones anuales a Fotsis y 1.9 a Eidson, se me queda cara de tonto, como a los alemanes cuando leen que Grecia ha estado pagando miles de pensiones a gente fallecida hace años y ahora necesitan un nuevo rescate de la UE. Pero no pasa nada, siempre se podrá echar la culpa a los mercados, tampoco es plan de hacer autocrítica.
Mes: junio 2011
La representatividad está en el contexto
Alrededor de 100 personas han protestado en el Bernabéu por el estado de la sección de baloncesto. La cifra es escasa pero meritoria puesta en contexto…
– En el contexto de una convocatoria algo apresurada desde peñas, foros y blogs independientes
– En el contexto del vacío, ninguneo y hasta desprecio de la prensa amigo-palanganera
– En el contexto de una afición extremadamente dispersa geográficamente
– En el contexto de una sociedad sin hábito de protesta presencial. ¿Cuántos de los 5 millones de parados han salido a la calle a protestar en los dos últimos años? ¿Unos cuántos miles durante un par de semanas? Si la gente no se moviliza ni por la falta de trabajo, sería surrealista esperar que salga en masa a reclamar un Madrid de basket mejor.
Cifras aparte. El QUÉ (protesta por el estado de la sección) y el CÓMO (convocatoria independiente de aficionados sin mayor interés que el bien de la sección) debieran ser argumentos suficientes para una mínima reflexión de los dirigentes del Madrid. No hablo de JCS (lógicamente adosado como losa al ‘sueldito’), sino de los que sobre él deciden: JAS y Florentino. La reivindicación clave suena al unísono y es de relativamente sencillo cumplimiento: una persona profesional, competente y de bagaje baloncestístico al frente de la sección.
No soy tan iluso de esperar dimisiones ni despidos para mañana ni pasado. Pero quiero pensar que esta protesta presencial, igual que la que se hace a diario desde internet, a través de peñas, foros y blogs que recogen sentir de una parte significativa de la afición blanca, forma parte de una labor de desgaste a medio-largo plazo que cristalizará con un cambio en la dirección de la sección en pos de un saneamiento y profesionalización.
Chuzos de punta
Tiempo de vacas (aún más) flacas
Laso es la opción Z, el entrenador que pasaba por allí, un parche. No va a meter mano en fichajes ni incomodar a la dirección: «El premio es haber llegado». Todo su bagaje es un patinazo en Valencia y cuatro años dirigiendo al Lagun Aro, al que deja como 14º clasificado de una ACB de 18 equipos. Ahora saldrán defensores en la prensa amiga esgrimiendo el caso Pascual. No os dejéis engañar: «con picha grande bien se folla».
Si el técnico más respetado de Europa se marcha por patas y echando pestes hace 4 meses… Si el club anuncia recorte de presupuesto y se contrata a un entrenador desconocido a nivel continental. ¿Con qué credibilidad sales a últimos de junio al mercado y llamas a la puerta de jugadores ‘top’? ¿O acaso piensan los ‘sabios’ que el único valor de un entrenador es dar instrucciones en los tiempos muertos? ¿Con qué peso histórico le gritas en la cara a Brazauskas, Lamónica o Jungebrand cuando al Madrid le atraquen en Grecia, Serbia o Barcelona? ¿Con el de no haber dirigido ni un solo partido de Euroliga o playoff ACB en toda tu carrera?
Conste que Pablo Laso me cae bien, fue un jugadorazo e incluso podría ser un buen entrenador para el Madrid… dentro de 5 años. Sin embargo, pese a la decepción de un entrenador sin prestigio, no debemos perder la perspectiva histórica y recordar que nuestra principal batalla sigue abierta y con final incierto: la salida del Juan Carlos ‘Mesonero’ Sánchez. Pero me temo que para tratar este tema todavía nos quedan días…
Posdata. En web del Madrid titulan la información: ‘Laso, un hombre de la casa para dirigir al Madrid de Baloncesto’. Estupendo si no fuese porque nació, se crió y jugó 11 años en Vitoria por sólo 2 en Madrid…
5 razones por las que Ricky no triunfará en la NBA
1) ¿Qué es triunfar? Ser al menos un jugador de rotación de un campeón de NBA, titular de un equipo de playoffs o jugar un All-Star. De todos los españoles que han pisado la NBA, sólo Pau, Marc y Calderón han cumplido en mayor o menor medida esos requisitos. Rudy, Navarro, Garbajosa, Chacho o Fernando Martín, fracasaron en el intento. Es decir, por ahora sólo 3 de 8 han ‘triunfado’. Y Ricky está peor preparado y menos formado que cualquiera de ellos (salvo Chacho).
2) Los bajitos lo tienen más difícil. La NBA busca fuera de las fronteras USA lo que no encuentra dentro: conjunción de altura y talento. Por eso, cantidad de pívots extranjeros pueblan las franquicias, y no pocos como titulares y en papeles destacados: Nowitzki, Gasolx2, Yao, Kirilenko, Bogut, Gortat, Ibaka, Hilario, Dalembert, Biedrins… En cambio, ¿cuántos bases extranjeros son titulares en la NBA? Sólo dos genios como Nash y Parker (sin lesiones, Udrih no sería titular en Sacramento).
3) Ricky es bastante peor jugador ahora que cuando fue elegido en el draft. Pese a los títulos colectivos, su involución baloncestística en sus dos campañas en Barcelona, encorsetado en sistemas diseñados para Navarro, es indiscutible. Apenas tenía el balón en sus manos en ataque estático, la vida para un director de juego. En la mayoría de los casos se limitaba a subir la pelota, dársela ‘al bueno’ y apartarse a una esquina para no molestar. Además, dicha involución ha llegado en años clave para el desarrollo de todo jugador. Lo que no has aprendido/pulido hasta los 21 años, difícilmente lo vas a mejorar después en la dinámica de 82 partidos/año y apenas un par de entrenamientos serios por semana de la NBA… Salvo que tengas la fe, la profesionalidad y la capacidad de sacrificio de José M. Calderón con su tiro. Pero los milagros, milagros son.
4) No las mete desde lejos ni en una piscina olímpica, lo cual no es requisito imprescindible, pues se puede mirar en el espejo de Rajon Rondo. Pero es que Ricky tampoco las cuela de cerca. Cifras totales de la presente temporada, incluyendo ACB y Euroliga. Triples: 24% (33 de 134). Tiros de dos: 37% (60 de 160). Además, esos porcentajes hay que ponerlos en el contexto de uno de los mejores equipos de Europa, con circulación de balón engrasada, rodeado de grandes talentos sobre los que se cierran las defensas. Es decir, que buena parte de esos tiros eran liberados.
5) Mal aconsejado por su entorno. Se me ocurren 20 ejemplos. Para mencionar uno: el esperpento del verano en que se presentó al Draft. Su reprersentante americano decidió que Ricky no iba a ensuciarse las manos en un entrenamiento privado para una franquicia apestosa y mercado pequeño como Oklahoma. Los Thunder escogieron en el draft a Harden y en un par de años han dejado de ser ‘apestosos’ para convertirse en la franquicia llamada a dominar el Oeste en el próximo lustro. Ricky cayó al puesto 5 del Draft, elegido por Minnesota, un equipo peor y un mercado menor.






Debe estar conectado para enviar un comentario.