El reto de mantener bloque: así está puzzle de las renovaciones

Tan bien marcha el Madrid, la chusoneta 2.0, que la principal preocupación de la parroquia a estas alturas son seguramente las renovaciones. Que lo bueno dure. A final de curso acaban contrato 8 de los 14 jugadores de la plantilla (¡!), incluidos pesos muy pesados, y la renovación de la mayoría garantizaría la continuidad del proyecto en un momento dulce.

Un factor clave a tener en cuenta es que la actual masa salarial difícilmente alcanza para mantener la plantilla tal y como está. Por un lado porque con la salida de Randolph y la finalización de megacontrato de Llull no quedan salarios particularmente inflados en el roster. Por otro, que varios jugadores importantes que terminan contrato se han revalorizado y cobran por debajo de su precio real de mercado. El caso más evidente es el de los pívots, Tavares y Poirier, por los que empiezo el análisis.

Los pívots

Los salarios este curso de Edy+Vince suman unos 3M netos de masa salarial, que ya es un pico, pero a la vez poco más de la mitad de su valor real de mercado. En concreto, Tavares cobra 1.8M netos y, dadas las cifras que se han manejado este verano, no es descabellado que aspire a un contrato de entre 3M y 3.5M. No en vano es quizá el jugador más diferencial de la competición, desde luego el mejor en su puesto.

Históricamente la sección procura gestionar las fichas por una lógica de escalas salariales, para evitar agravios comparativos en el vestuario. ¿Recordáis la que se lió en su día a la llegada de Papadopoulos cobrando más que Felipe?. Los 1.8M que se levanta Tavares actualmente son los mismos que firmó Campazzo en verano a su regreso, la otra estrella del equipo. Eso es una escala y el Madrid no se quiere desviar mucho, al menos como posición negociadora de partida.

La amenaza de la NBA parece lejana, camino de 32 años, habiéndolo probado ya y con unas características de difícil encaje en el juego USA. Más creíble resulta la amenaza del Panathinaikos o del eventual equipo de Dubái (si es que compite ya en la 24-25), que con sus fiscalidades amables podrían poner sobre la mesa unas cifras que el Madrid no pueda ni deba alcanzar.

Poirier, por su parte, debe rondar este curso los 1.2M netos de salario y, siendo realistas, puede aspirar a un 50% más (1.5-1.8M), con rol de titular, en el pico de su carrera y 30 años recién cumplidos. Como referencia, Willy HG (29 años) firmó algo más de 2M netos anuales en el Barca este verano y Milutinov 1.8M en Olympiakos. Jugadores en su mismo puesto, rango de edad y de un nivel similar. Su caso tiene matices respecto al de Edy, al margen del aspecto económico, puesto que no solo sacrificaría salario renovando sino status y protagonismo. Que Vince sea reserva en la Euroliga es de por sí un fallo en Matrix, asumámoslo, un lujo zarista. Además, el Madrid tiene una alternativa clara y más barata en la recámara con el posible regreso de Garuba, cupo nacional, cuyo juego ha evolucionado hacia el puesto de cinco y no tiene mucha pinta de que vaya a enganchar tampoco en Warriors.

De entrada, el RM no puede gastarse 5M netos anuales en dos jugadores del mismo puesto. Incluso aunque tuviese ese dinero, es una cuestión de mínima lógica y equilibrios salariales. Serían demasiados huevos en una sola cesta, máxime con temporadas tan largas y la necesidad de una plantilla profunda.

La continuidad de Tavares y Poirier pasa entonces por un esfuerzo de ambas partes. El club tendría que aumentarles algo el salario, por ejemplo, hasta los 4M netos entre ambos el próximo curso (¿2.5+1.5?), a poder ser decreciente según avancen los años de contrato. Por su parte, los jugadores tendrían que sacrificar algo de salario potencial. ¿Y por qué lo harían? Pues primero por proyecto deportivo, porque es más atractivo jugar por el título que para clasificarte para el top8, o navegar en mitad de la tabla, y no hay un contender más claro que el Madrid a corto-medio plazo.

Además, el club blanco es un pagador muy fiable, no te va a dejar tirado si te lesionas (Randolph-Alocén), no te va a firmar un contratazo un verano y al siguiente filtrar tu salario a prensa para exigir una rebaja (Barca), sino directamente tratar de largarte solo un mes después de llegar, caso de Guy en el PAO. El RM, además, ofrece estabilidad con contratos largos (planificación familiar) y la calidad de vida-clima de Madrid/España. Son argumentos que aplican a todos los jugadores de los que hablaré en el artículo. Al final, los deportistas antes que nada son personas, la mayoría con familia e hijos, el caso de Poirier y Edy, y mudarse es un culo que no tiene sentido si no es por una mejora muy sustancial de condiciones. ¿Y cuánto es ‘muy sustancial’? Pues ahí estará la madre del cordero.

Los Brate

ACB photo

Musa y Hezonja llegaron hace año y medio al club como la esperanza de renovación del juego exterior, y como tal se han confirmado, dos de los grandes talentos anotadores del continente, ambos en la veintena y de regreso de la NBA. ¿Qué más se puede pedir? Cada caso tiene sus particularidades, a las que ahora me referiré, pero les une un factor común: han dado bastantes tumbos en su carrera hasta llegar a Madrid, talentos errantes. En Goya han hecho match, encajado en el sistema de un claro contender a la Euroliga. Un aspecto que Musa siempre destaca en entrevistas: «Representar este escudo es una recompensa a mi paciencia».

Esa sensación de agradecimiento, de haber encontrado su lugar, creo que convierte la renovación del bosnio una de las más probables de la plantilla, asumo que con ligera mejora salarial y por una larga temporada. Su perfil táctico es un poco heterodoxo para los tiempos que corren, lo que reduce su mercado en comparación con un Tavares o Hezonja. Musa es al final y al cabo un escolta ejecutor de 206cms, tirillas, en una época en la que se estilan los combos bajitos en el puesto, un segundo manejador que apoye la labor del base, digamos Mike James, Laprovittola, Wilbekin o Baldwin.

El caso de Hezonja es harina de otro costal. Está a un nivel estratosférico las últimas semanas, ha entrado en fase super guerrero, superior a sus pares desde esa combinación exuberante de físico y técnica. Es más completo que Musa en la ecuación defensa-ataque y encima cupo nacional, así que su valor para el proyecto es inmenso. Pero su renovación es más compleja y cara que la del bosnio por un factor principal, Panathinaikos, nuevo rey Midas del baloncesto europeo y cuya parroquia y presidente estarían encantados de llevársele de regreso. Un amor aparentemente correspondido, pues Mario hace gala frecuente en redes sociales de su pasión por el club griego, esta semana quizá incluso demasiada. Su cuenta de Instagram parece un jardín de tréboles

No concibo ningún escenario distinto para Hezonja en verano que Atenas o Madrid, y desde ya os digo que el RM no va a igualar la oferta económica de PAO. Así que la decisión será entre:

1) algo menos de dinero y contrato largo en el Madrid, el club donde por fin ha cuajado y donde aspira cada año a ganar la Euroliga

2) un poco más de dinero en el club de sus ¿amores?, ahora bien, con proyecto menos asentado, un presidente medio loco y un entrenador un poco oportunista

Los veteranos

Madridismo vintage

Los cuatro veteranazos del juego exterior también terminan contrato en verano: Chacho, Causeur, Llull y Rudy. A los dos últimos, por trayectoria y fidelidad, les aplica la norma no escrita del club de permitir a las leyendas que elijan su fecha de retirada con ficha en el equipo. Todos tienen este año un salario parecido, alrededor de los 700k netos. Llull es el jugador que más debate genera en la parroquia, pero tengo meridianamente claro que seguirá. Lo primero porque le encanta y está bien físicamente, y luego porque es el más joven de los cuatro (36) y ha encontrado un rol interesante como escolta reserva, liberado de tareas de dirección, que a estas alturas le suponían una carga. Y en todo caso, al margen del nivel deportivo, en un roster tan largo no sobra tener al menos un veterano que aporte liderazgo de vestuario y experiencia. Renovación a la baja, chimpún.

Rudy en pista siempre te va sumar, hasta con 50 años, por su anticipación y lectura de juego, pero está muy cascado físicamente, salta a la vista. Se ha perdido nueve partidos por descanso en lo que va de curso y en ataque ya no puede ni acercarse al aro. En 11 partidos de Euroliga acumula un 0/1 tiros de dos… Termina la temporada con 39 palos y la posibilidad de retirarse levantando trofeos con el Madrid y disputando unos sextos JJOO con España me parece de cuento de hadas. Otro año sería una coda innecesaria, estirar el chicle.

A primera vista la lógica dictaría la salida de Causeur, con honores pero salida al fin y al cabo. Carece de estatus de leyenda o condición de cupo, tiene 37 años y poca versatilidad, es decir, capacidad de ocupar varios puestos. Es escolta y nada más. Pero también es un superviviente y no descarto que encuentre su espacio. La salida de Hanga y la escasa confianza de Chus en Abalde le han dejado como principal especialista 3&D (triples y defensa) del juego exterior blanco, con un par de actuaciones valiosas en esta Euroliga, conteniendo a Kendrick Nunn ayer en Atenas o a Markus Howard en Vitoria. Casado con una madrileña, padre de dos, querido en vestuario y grada, asumo que estaría dispuesto a sacrificar dinero para evitar la mudanza. Insisto en el aspecto económico porque la sección debería ahorrar en el salario de actores secundarios para acometer las renovaciones de la columna vertebral.

Supongo que con Causeur se pospondrá el dictamen a junio, como en otras ocasiones. Y se decidirá, o debería, en base a cuatro factores: rendimiento de aquí a final de curso, estado físico / gasolina, aspiraciones económicas y alternativas que ofrezca el mercado en el puesto dentro del presupuesto disponible.

El caso de Chacho es de los más complejos. No tengo claro si el club le concede status de leyenda como a Llull y Rudy (elegir retirada), asumo que no, por su espantada a la NBA en 2016, que la gerencia ha perdonado pero no olvidado. Su rendimiento está siendo correcto, mejor que el año pasado a estas alturas. Sufre cada vez más en defensa pero también es el motor ofensivo de la segunda unidad, clave en el temporadón de Poirier. Termina curso con 38 años y todos los escenarios están abiertos: podría tanto retirarse directamente como volver a su tierra para cerrar el círculo en Tenerife, que tiene un proyecto interesante. Eso, o renovar un último año en Madrid, y es que volvemos al tema del dinero. ¿Cuánto habría que invertir, dada la inflación en el mercado de bases, para fichar a un reserva de garantías para Campazzo? Lo cifraría en el barrio del millón neto anual, y tampoco abundan las opciones. ¿Negociar con la Penya un transfer de medio kilo por Andrés Feliz y un contrato de 900k? Hablamos de que a Chacho ya le tienes y le puedes renovar quizá por medio millón, además de ser cupo nacional. Y cada céntimo que ahorres es un céntimo que puedes dedicar a Tavares y Mario. Aquí aplica la teoría de la manta corta, no hay dinero para todo, taparte la cabeza implica destapar los pies.

Análisis de las cuentas del Madrid de basket 2022-23

2Playbook ha tenido acceso a un adelanto de las cuentas del Real Madrid del curso 2022-23, baloncesto incluido. Si miramos el vaso medio lleno, y podemos, se reduce el déficit de la sección un 10.3% (3.2 millones) respecto al curso previo, gracias principalmente a un fuerte aumento de los ingresos. De hecho, se batió el récord de ingresos de la sección en una sola temporada, con 22M, un 28% más que al año anterior.

Por contra, el gasto creció por encima de lo previsto en el presupuesto debido a algunos desembolsos extra, siendo el principal las primas a plantilla y cuerpo técnico por ganar la Euroliga. No disponemos de la cifra exacta al no haberse publicado todavía el desglose de cuentas en la web oficial pero, si tomamos como referencia la información de cursos recientes en los que se ganó también la Euroliga, podemos calcular a ojo de buen cubero que haya supuesto unos 3 millones de euros. Por cierto, siempre me ha llamado la atención la desproporción de las primas por resultados en un negocio tan deficitario como el basket FIBA, al menos en el Madrid, aunque supongo que es generalizado. No tiene sentido que el premio por ganar la Euroliga sea de 1.8M para el club campeón y ese mismo equipo se gaste 3M en primas por ganarla.

La sección afrontó también, no olvidemos, la indemnización por el despido de Laso, en la que no se escatimó para evitar que se alargase un asunto de por sí muy costoso reputacionalmente. Se le abonó completa la nómina de la temporada que aún le quedaba de contrato, unos 2M brutos. Por último, las lesiones de largo plazo obligaron a incorporaciones adicionales, como Cornelie, y la plantilla acabó con 17 fichas de primer equipo, tres más que esta temporada, con la carga además de salarios desfasados como el de Randolph, en el último año de contrato.

Esa reducción del número de fichas para este curso podemos estimar que represente un ahorro del 10-15% en masa salarial. Pero será una reducción transitoria porque en junio’24 acaban contrato varios pesos pesados (Tavares, Hezonja, Poirier y Musa) y su renovación, si se consigue, pasa por un esfuerzo económico. Incluso aplicando la fórmula de menos salario a cambio de más años garantizados, que se utilizó con Campazzo y Deck, será difícil que la partida de nóminas no repunte en la 2024-25.

Un fenómeno que se repite cada vez que se publican las cuentas del Madrid (y del Barca) es el de aficionados de otros equipos rasgándose las vestiduras. Aficionados de clubes que, claro, no hacen públicas sus cuentas desglosadas e igualmente sostenidos de forma artificial por un tercero porque, desengañémonos, el baloncesto de élite en Europa es deficitario por definición. Se gasta bastante más de lo que se genera y para competir tienes que entrar en esa rueda perversa, alimentar el globo. La diferencia entre lo que se genera y se gasta la ponen magnates, diputaciones, clubes de fútbol, etc. Cada equipo tiene el suyo o suyos, más o menos generoso, personalmente prefiero los de índole privada y que no suponen carga al contribuyente.

Volviendo al Madrid, y por terminar, el cuánto también importa, aunque a veces no lo parezca. Cuanto menos deficitaria sea la sección, cuanto menos dinero palme por temporada, más viable será su continuidad, más asumible la inversión que supone en marca-prestigio dentro de las cuentas de un club deportivo con un presupuesto global de casi 1.000 millones anuales.

Oficio y carácter: el Madrid también domina en el barro

Tampoco podemos aspirar a una función de circo todas las semanas en Goya, las feas también cuentan. El tercer Clásico de la temporada fue el más espeso pero con el mismo resultado que los anteriores, victoria del Madrid. Una de oficio y carácter, de las de bajar al barro, remontando una desventaja de doble dígito. Y ya sabemos que cuando el terreno se embarra emerge la figura de Gabi Deck. El domingo contra el Palencia ni le esperéis, mediodiada amable para los Causeur y Abalde. Pero lo mollar esta semana era el Clásico y fue el mejor de largo con 20 puntos y 7 rebotes, abrasó a Jabari Parker en el segundo cuarto y prendió la mecha de la remontada. Para colmo, es el más beneficiado por el regreso de Facu, fruto de su lectura de espacios y esas manos de acero para recepcionar misiles. La Sociedad Fernet.

No pasa nada por reconocer que el Madrid jugó bastante mal esta vez, versión discreta a excepción del tercer cuarto, con Poirier en pista para sorpresa de nadie. Y es que Tavares atraviesa un pobre momento de forma desde su regreso, lento e irritable, solo hay que ver su lenguaje no verbal. Esperemos que el único motivo sea esa infección respiratoria que ha superado recientemente (estamos media España igual) y no un desencanto por el estancamiento de las negociaciones para renovar.

Parte del mal juego blanco es mérito del Barca, que ha ganado enteros desde el inicio de curso, sobre todo atrás, no por casualidad llegaba colíder con balance 4-0. Los fichajes siguen sin aportar demasiado (Willy fue el mejor de los cuatro aunque acabó diluido), pero Grimau ha ajustado bastante la defensa, de la mano de la guardia pretoriana de Jasikevicius, los Kalinic, Vesely, Abrines o Satoransky, soldados con el culo pelado de competir. Por poner en contexto, el Barcelona acumula balance 9-3 en partidos oficiales este curso, solo ha perdido contra el Madrid.

Reviento si no menciono la pobre gestión del último cuarto de Chus Mateo, como si el partido estuviese ya ganado. Su insistencia en Tavares (-20 con él en pista) y en los veteranos, mención especial a Llull (21 minutos, 0/6 tiros !! ), abrió de par en par la puerta a la remontada. Casi se deja el Clásico por ese respeto a las jerarquías, un borrón en una temporada por ahora irreprochable.

Además de mal juego, espesura, a lo que contribuyó decisivamente el apagón de facu, el Madrid estuvo regañado con el aro, es decir, desacertado en lanzamientos de habitual porcentaje alto. Visto en perspectiva, tiene mérito ganarle a un rival top8 Euroliga con un pírrico 2/22 triples y 9 tiros libres fallados. Hezonja fue uno de los que mejor entendió el partido. Desacertado en ataque como el resto pero clave en defensa y rebote (10), uno de los partidos más maduros que le recuerdo. Porque a veces desconecta cuando falla los primeros tiros pero hoy fue justo lo contrario, asumió su papel y mordió sobre el parquet. Creo que la parroquia entendió ese esfuerzo, por eso le dedicó la mayor ovación de la noche junto a la de Deck.

Viendo al equipo remontar sim meterla en una piscina recordé las palabras de Messina hace una semana, tras pasar por Goya: «Están con una confianza enorme en sí mismos, se sienten bien, lo que se une a su talento. Para los rivales es un problema porque, antes que jugar al baloncesto, tienes que ganar el partido mentalmente, luchar contra esa convicción con la que juegan».

En fin, que liderato en solitario y la racha del inicio de curso sube a 13. Sigo pensando que al Madrid le vendría bien una derrota tonta, de esas con las que no cuentas pero te pone los pies en la tierra, te ancla a la realidad. Pero hoy no era ese día.

¿Facu y ya? Análisis del verano del Madrid

La incorporación de Campazzo, oficiosa desde hace dos meses y oficial al fin ayer, bien puede ser la única del Madrid este verano, para disgusto de aficionados y en contraste con las cuatro salidas: Hanga, Goss, Cornelie y Randolph. La aritmética es sencilla: se reduce el número de fichas del roster, lo cual de entrada veo sensato. La temporada es larga y seguro que habrá lesiones, pero una plantilla de 17 jugadores era un dispendio difícil de gestionar para el entrenador y un sumidero de masa salarial para las arcas del club.

La idea del Madrid, según periodistas fiables, es dar por cerrado el plantel con la llegada de Facu. Lo cual casa con la aparente inacción ante el esperado regreso a Europa de los Hernangómez. Willy ya es jugador del Barca, más o menos entendible por las cifras de la oferta azulgrana y por ser el puesto mejor cubierto del Madrid. Pero es que tiene casi toda la pinta de que Juancho irá detrás (salvo pretendiente NBA de última hora), una vez se desencalle en los próximos días la negociación para el finiquito de Mirotic, con quien comparte agente. Y Juancho sí tendría encaje en la plantilla del Madrid, el mismo que en la del Barca, donde también hay un solo alapívot puro (Da Silva) y dos aleros fuertes que pueden jugar de cuatro (Kalinic y Parra). En el caso del Madrid ese único alapívot puro sería Yabusele (a Ndiaye le concedo status de fondo de armario) y Deck+Hezonja como aleros que pueden habitar el cuatro.

La inacción del Madrid en mercado, con la honrosa excepción del fichaje de Facu, para el que el propio jugador puso mucho de su parte, tiene que ver también con un discreto recorte presupuestario en la sección. Hay ahorros sensibles: las cuatro salidas liberan unos 3.5-3.7M netos de masa salarial, a lo que sumarle el pico de las renovaciones a la baja de Rudy y Alocén, y sobre todo la indemnización a Laso, al que se abonó el salario íntegro, echadle 1.2-1.5M brutos, que computan en los gastos de la pasada campaña. Todo ese ahorro excede el salario de Facu más los aumentos por las extensiones a Deck y Tavares. Aún no está cerrada, pero soy optimista respecto a la del caboverdiano, asumiendo que se irá a los 2.7-3M netos anuales.

En ese sentido, por cierto, el club parece haber adoptado una estrategia negociadora de más años de contrato garantizado a cambio de un salario a corto plazo algo por debajo de mercado. Es el caso de Facu (2027), Deck (2028) y suponemos que de Edy. Los contratos largos a jugadores de cierta edad implican riesgos pero también aligeran carga salarial a corto plazo y proporcionan certidumbre en la configuración de plantilla. Si se está convencido, y Tavares+Facu+Deck son bonos suizos del Estado, no me parece mala apuesta.

Quiero pensar que el Madrid se replantearía su posición de no fichar ante una oportunidad de mercado estratégica, que encaje no solo en las necesidades presentes de la plantilla sino también en la estructura salarial (=asequible). Una oportunidad que diría que tiene nombre y apellidos, Usman Garuba, al que los Thunder (donde acaba de recalar de rebote) podrían plantearse cortar para aligerar fichas en el roster, si bien esta por ahora es solo una hipótesis. Usman encajaría como un guante: es cupo nacional, alapívot puro y sus principales virtudes coinciden exactamente con las carencias de Yabusele: defensa y rebote. Es decir, que casaría mejor que cualquiera de los Hernangómez y seguramente saldría más barato. Primero porque tiene menos cartel (no brilló tanto en el pasado Eurobasket) y segundo porque la mayoría de equipos Euroliga a estas alturas de verano ya han gastado el grueso de su presupuesto en fichajes.

Si nos referimos al juego exterior, no espero en principio ninguna incorporación, pese al ruido del supuesto interés en un escolta tirador (K. Guy, M. Thomas, Mykhailiuk, etc). Buena parte de la parroquia anda emperrada en buscar un Carroll 2.0, un anhelo que asocio a la nostalgia, perfectamente respetable. Pero, más que un tirador puro, de los de pintarle carretones, haría falta un exterior defensivo/físico que compense las carencias de Musa, escolta titular indiscutible pese a su mal final de curso. ¿Y los triples? Si los porcentajes del Madrid fueron bajos en algunos tramos de la temporada no fue porque faltasen tiradores sino por la escasa fluidez ofensiva, esa que genera espacios y tiros liberados. Veréis como esos % suben con Facu, y no porque los meta él…

Quinteto cañón, dudas del banquillo

De un primer vistazo la plantilla del Madrid tiene un quinteto tremendo, seguramente el más potente de la Euroliga, con el mejor base y el mejor pívot, así que volverá a competir con garantías por los títulos si respetan las lesiones. Un valor que quizá se esté subestimando en este clima de opinión marcado por los fichajes del rival directo y el morbo que llevan asociado.

La estrategia blanca esta summeriada parece la de abarcar menos y apretar más porque, si el quinteto es un cañón, el banquillo genera dudas, sobre todo el exterior, discreto y/o envejecido. Hay cuatro jugadores de 36 o más primaveras, con gasolina para solo 15/20 partidos de nivel élite al año, a los precedentes me remito.

Tal vez habría que plantearse por qué si el Madrid tiene nueve exteriores, ocho si contamos con que Deck y/o Mario jugarán minutos de ala-pívot, nos queda la sensación de que falta algo. Ocho jugadores dan más que de sobra para cubrir tres puestos, máxime cuando siete de ellos superan el millón bruto de salario anual. Todos salvo Alocén. Si falta algo es porque lo que hay no convence y por tanto algunos sobran, así de claro.

Sobra por ejemplo esa renovación y ampliación de contrato de Alocén (hasta 2025) si no está supeditada a una cesión este curso. Tampoco es que fuese sobrado para un Madrid antes de la lesión, lo normal a su edad, y su rendimiento tras año y medio de baja es como poco una incógnita. No entendería mantener en el roster a Alocén y malvender a Spagnolo…

Sobra seguramente Causeur, con 36 años y tras una temporada tan floja. Ni es cupo nacional ni tiene el status de leyenda de los Sergios y Rudy como para elegir fecha de retirada, algo a lo que referiré más adelante. El francés hubiese salido igual que Hanga y Goss de no tener otro año de contrato garantizado, ese que muchos no entendimos cuando se le firmó el verano pasado, que estaba con pie y medio fuera del club. El Madrid en estos casos es cautivo de su propia política de recursos humanos, de apechugar sin más, es decir, de no rescindir contratos ni buscar salidas negociadas. Causeur tendría buen mercado, igual que lo han tenido Hanga y Goss, lo que abarataría una eventual compensación. El hueco que liberaría su salida justificaría el fichaje del ansiado tirador, pero es una posibilidad que el club ni siquiera parece haber explorado.

Sobra seguramente también Abalde, si hubiese una mínima meritocracia, apocado y sin la confianza del entrenador, pero en su caso entiendo que la edad, la inversión realizada, sus aptitudes y la condición de cupo invitan a la paciencia. Ahora bien, esta temporada debería ser su última bala, o remonta el vuelo (por ejemplo asumiendo el rol vacante de Hanga) o se hunde definitivamente en el pantano de la tristeza, como Artrax.

Y por último quizá lo más políticamente incorrecto, y es que en mi humilde opinión sobra la renovación a Rudy, con 38 años, tras una campaña discreta y sus plusmarcas con la selección como prioridad manifiesta. Era un contexto perfecto para retirarse, pero «ejque los Juegos Olímpicos»… Tenemos que sacudirnos de una vez ese complejo vetusto de que la única forma de rendir tributo a las leyendas es permitiéndoles retirarse con ficha en el equipo, salario de siete dígitos y en fecha a su elección. No se quiere menos a Rudy por considerar que esta temporada seguramente le sobre, como le sobró la última (como poco) a Felipe. Entiendo que no es fácil dar un paso a un lado, que implica un cambio de vida y una reducción drástica de ingresos, pero hay más dignidad en una retirada a tiempo que en un año vestido de chándal. En definitiva, en irte cuando aún te echarán de menos antes de que te empiecen a echar de más.

Final ACB: la carroza volvió a ser una calabaza

Que nos quiten lo bailao. Era un poco el sentir de la tribuna anoche. Once abajo a un minuto del final y con el 3-0 ya escrito. Cualquier otra temporada, y más con el Barça enfrente, se escucharían murmullos y hasta algún silbido. Pero en vez de eso la afición rompió a aplaudir y a corear esa frase ya convertida en himno alternativo: “Como no te voy a quereeeer, si fuste campeón de Europa una y otra vez”. No, esta temporada no hubo murmullos ni pitos en la derrota ACB porque ha sido la temporada de la Undécima, y la masa social del Real Madrid, no solo de basket, tiene muy presente que cada Copa de Europa vale como por cinco ligas nacionales.

Pocos dentro de diez años se acordarán del partidazo anoche de Jokubaitis y Vesely en Goya. Los libros recordarán el tiro de Llull, y aquella sucesión de cinco partidos del Madrid, la remontada a Partizán + la Final Four en cuadro. Cuanto más lo pienso, más me parece uno de los momentos cumbre de la historia de la sección.

Lo cual no es óbice para hacer autocrítica y reconocer lo amargo de la serie final ACB, a la que el Barca ha llegado más entero y motivado. Ha sido mejor y además ha tenido ese punto de estrella y acierto que otras veces sonríe al Madrid. Le salió cara en el final apretado del segundo partido (empujón arbitral mediante), que a la postre condenó la serie, y tuvo acierto en tiros puntuales que sirvieron para abortar escapadas o remontadas. El Madrid, por comparar, se dejó anoche nueve tiros libres…

De todos modos, la sensación ha sido de somera inferioridad, de que han dado las doce y la carroza ha vuelto a su estado original de calabaza. Tras el cuento de hadas de mayo, esta eliminatoria ha mostrado las mismas carencias del equipo que hemos glosado a lo largo del curso. Ataque poco trabajado, sin apenas automatismos, de balones colgados a Tavares y a esperar el milagro de los Sergios. Y una defensa porosa y condicionada por la carga de años y dos titulares jóvenes que no defienden: Yabusele y Musa.

La dirección se enfrenta ahora a un dilema sobre el rumbo de la sección. La opción conservadora, y de la que nadie dudaba hace diez días, es mantener a Chus Mateo, que parece contar con el favor de la columna vertebral del vestuario y además tiene otro año de contrato. Es poner en valor la Undécima, no como flor de un día, sino como el inicio de una etapa, el Mateísmo. Una especie de nuevo Laso, ese entrenador nacional de perfil bajo, llegado por la puerta de atrás y que entre dudas perennes acaba nutriendo vitrina y marcando época.

Chus Mateo dijo anoche en rueda de prensa que tiene la intención de continuar, «y el club parece que también». Al fin y al cabo, quién despediría a un entrenador tras ganar la Euroliga, ¿verdad? … Pues Juan Carlos Sánchez, que demostró hace justo un año con Laso que no le tiembla el pulso para tomar decisiones controvertidas, y esta seguramente lo sería menos.

La alternativa arriesgada es retomar la hoja de ruta de abril, es decir, cesar a Chus y fichar a Scariolo, con quien había negociaciones avanzadas en marcha. El italiano ha sido descartado como opción en Toronto y, aunque le queda otro año de contrato en Bolonia, no parece una salida complicada tras firmar una campaña flojita (14º clasificado Euroliga).

Esa decisión, la del entrenador, es la primera que tomar de cara al verano, y que condicionaría los movimientos de jugadores, que es en lo que ya estamos. Mateo tiene el aprecio de Tavares y Facu, los faros en pista del proyecto, mientras que Scariolo podría, por ejemplo, darle una segunda vida a Abalde o ser un atractivo en una eventual negociación por Juancho.

Las notas por jugadores

Si bajamos al detalle de jugadores, la final ha servido de reivindicación a unos pocos pero despierta dudas sobre la continuidad de muchos.

Sergio Rodríguez ha terminado el curso como una moto, pese a su flojo partido anoche, y el Madrid ejecutará el año opcional de su contrato. Lo malo es que tiene 37 palos y la temporada blanca 85 partidos, así que convendría conservarle en formol durante el año si esperamos un rendimiento parecido en primavera de 2024. Y eso pasa por relegarle a tercer base y no quemarle con un rol de segundo, tras Campazzo, que le exigiría unos 1.000 minutos de juego en fases regulares (68 partidos x 15 minutos).

Nigel Williams Goss. Ha rayado a buen nivel en la recta final de curso, entre él y sobre todo Chacho han silenciado la matraca del agujero en el puesto de base. Sí, sí había base. Libre de lesiones es aprovechable como reserva tras un titular indiscutible (Facu). Goss es solvente atrás, director discreto pero no exento de puntos en las manos, ese jugador para no quemar a Chacho en fase regular y ahorrarnos el periodo de adaptación de un huevo Kinder. Sin embargo, está con pie y medio fuera porque acaba contrato y tiene mercado en Euroliga, por lo que su renovación costaría seguramente más de lo que el Madrid tiene intención de gastarse en es puesto, si es que piensa cubrirlo.

Carlos Alocén. La próxima temporada de su contrato es opcional y, sintiéndolo mucho, no debería seguir. Cuestión distinta es que el Madrid ponga a su disposición los servicios médicos y las instalaciones del club hasta que termine de recuperarse. Las lesiones han torcido seriamente su carrera y tiene un largo camino de regreso a la élite. Desde aquí le deseamos lo mejor.

Sergio Llull. Su temporada, como la de Chacho, era entre regular y floja, pero la recta final lo cambia todo. No solo metió La Canasta contra Olympiakos, es que ha sido el mejor del Madrid en la final ACB tras Tavares: identificando los momentos de partido, con una selección de tiro responsable, buen nivel atrás, con minutos limitados y alternando los puestos de base y escolta. Una versión interesante de cara a la próxima temporada, en la que estará seguro, pues tiene contrato garantizado.

Fabien Causeur. Temporada muy discreta, por debajo de las expectativas, tras su formidable final de curso 2022. Mateo ha apostado claramente por Musa como escolta titular, y tampoco es que Causeur se lo haya puesto difícil. A sus 36 años ya no tiene piernas para romper hacia el aro, y como especialista 3&D su valor es relativo. Tiene otro año de contrato y una ficha demasiado alta para el rol que desempeña. No estorba si sigue, pero su continuidad limita la operabilidad en mercado (escolta tirador), así que tampoco vería con malos ojos tantear una salida negociada. En Francia no le van a faltar novias Euroliga (Asvel o, sobre todo, Mónaco).

Dzanan Musa. El gran pinchazo en la recta final de temporada, después de ser quizá el MVP del equipo en las fases regulares. Cuando han llegado los partidos por los títulos, frente a rivales top y defensores a los que ya no pillaba por sorpresa (scouting), se ha ido haciendo pequeño, saliendo a relucir toditas sus carencias, a saber, inoperancia defensiva, mala selección de tiro y cierta obsesión con el arbitraje. Tiene 24 años y su margen de mejora, que es enorme, debe venir principalmente por el físico, un poco enclenque para la élite. Tiene otro año de contrato garantizado y continuará seguro, de hecho el club estaba al parecer en negociaciones para su extensión (como con Tavares y Deck). Su recta final bien le puede hacer perder unos cuantos euros en esa eventual extensión de contrato.

Adam Hanga. Pondría su nivel esta temporada y su situación un poco en paralelo a la de Williams Goss. No diría que ha brillado, como en la final ACB 2022, pero ha aportado en el último tercio de curso una solidez defensiva necesaria y poco reconocida por la grada. Nótese cómo secó a Kyle Guy tras el primer partido de semifinal ACB. Ahora bien, tiene 34 años y su contrato termina este curso, siendo el próximo opcional, suponemos que por el mismo salario actual, que es bastante alto, alrededor de los 1.8M brutos. Un precio alejado de su valor de mercado y rol en el equipo. Así que, como con Causeur, si sigue no estorba pero si sale tampoco lloraremos su pérdida, hay que aligerar y rejuvenecer las alas.

Rudy Fernández tiene 38 años y seguirá aportando intangibles al equipo hasta con 45 gracias a su anticipación innata, pero ha sido el veterano menos productivo en el tramo final de curso, y no le han faltado minutos. Está ya para poquito y acabando contrato me parece el momento idóneo para una despedida con honores, jugando el Mundial con España este verano. Saber irse a tiempo para dejar buen sabor de boca. Me parecería un error que se aprovechase de la política de la sección de jubilaciones a la carta para las leyendas y renovase para hacerse un Felipe 2.0, es decir, una gira de despedida vestido de chándal a costa de la masa salarial de la sección.

Mario Hezonja. Uno que se ha reivindicado y con fuerza en el tramo final de curso como pieza importante del equipo a lo que ha contribuido el agujero provocado por la lesión de Tortuga Deck. la versatilidad de Mario (brillando al 3 y al 4) y su desempeño defensivo solvente, por encima de las expectativas, le han abierto las puertas de la rotación de par en par. Y su talentazo ofensivo, aunque de corriente un poco alterna, es un martillo para los rivales y un placer para los espectadores. Tiene otro año de contrato garantizado y habría que pensar en extenderlo: cupo nacional y 28 años, debería echar raíces en el club.

Alberto Abalde. Otra temporada decepcionante del gallego, quizá la peor desde que aterrizó en Madrid: desacertado en el triple y menguante en el overbooking del juego exterior blanco. A medida que se ha vaciado la enfermería y no había hueco para todos se ha ido cayendo de las convocatorias de Chus Mateo. La Final Four y la final ACB las ha visto de chándal. Tiene contrato garantizado hasta 2025 pero si continúa Mateo y se mantiene la estructura de plantilla en las alas habría que plantearse una salida, porque es un salario improductivo. Ahora bien, hay que estar convencido porque te puedes arrepentir a medio plazo: cupo nacional de 27 años, condiciones innegables y por el que pagaste 1.5M de tránsfer. Decisión delicada en verano.

Gabi Deck. El pobre se ha perdido el desenlace de la temporada por lesión, pero su campaña había sido buena en líneas generales, al nivel que se le presupone, como uno de los tres mejores aleros de la Euroliga. Se le ha echado de menos especialmente en la final ACB, por su sangre fría, inteligencia y carácter competitivo. Tiene contrato garantizado y seguirá seguro, siendo la principal duda si habitará más el año que viene el puesto de 3 o de 4, ante la eclosión final de Hezonja.

Guerschon Yabusele. Muy floja segunda temporada en Madrid, a pesar de lo que pueda decir su maquillaje estadístico. Lejos de lo que se espera de un titular en el campeón de Europa, recordemos que el club se rascó el bolsillo para renovarle hasta 2025. Una apuesta que está saliendo rana y a la que me temo que el club está bastante atado. Yabu se ha demostrado como pésimo defensor, pese a sobrarle físico para lo contrario, una cuestión por tanto de actitud y compromiso, y esa no se mejora con pesas en gimnasio como Musa. Y es que no solo es la defensa, es su baja inteligencia en pista, así en general, con unos pobres conceptos de juego colectivo, digamos pase, spacing, selección de tiro, uso de faltas, etc.

Petr Cornelie. Ha pasado por el Madrid sin dejar huella. Fue un fichaje barato a final del verano pasado (la ficha más baja del roster tras Alocén), un huevo Kinder que sencillamente no ha cuajado. Le faltan horas de vuelo en la élite hasta llegar a nivel contender Euroliga y el Madrid no espera. Blando atrás y sin la fiabilidad en el tiro que requería el rol, se acabaó cayendo. delas convocatorias, superado por Ndiaye en la rotación.

Anthony Randolph. El mero hecho de volver a verle jugar al basket pro es de por sí una alegría, tras las dos gravísimas lesiones consecutivas que sufrió. Apenas ha aportado porque apenas está para aportar, con 34 años y en su estado físico. Termina contrato y lógicamente no sigue, de hecho no descarto retirada. Suerte en lo que venga, dio años de gran baloncesto a esta sección. Le recordaremos junto a los Trey y Taylor, esos americanos secundarios que contribuyeron a construir el lasismo.

Vincent Poirier. Temporada floja, muy condicionada por problemas físicos recurrentes (apenas le hemos visto 2-3 meses en buena forma física) y por un entrenador un poco más conservador en las rotación, Chus, que se ha traducido en minutadas de Tavares en cuanto el partido estaba igualado. Tiene contrato garantizado el año que viene y una ficha alta, acorde a su status (top 8 pívots de la Euroliga), pero suena desde hace semanas el rumor de que quiere salir y tener más protagonismo, lejos de la sombra de Edy. Su salida no me parece el escenario más probable pero ojo como Willy Hernangómez se ponga a tiro.

Edy Tavares. El mejor del equipo una temporada más, MVP de la Final Four y Quinteto ideal de todo. Su regreso, que no la tangana, fue lo que cambió la serie contra Partizán y obró el milagro. Ha sido también el mejor en la final ACB contra el Barca, 23 de valoración media, pero seguramente le pesen los tiros libres fallados, ocho entre los tres partidos, especialmente costosos los dos del último minuto del segundo encuentro. Es el faro del proyecto, el jugador más determinante de Europa junto a Micic, y aún podría mejorar al regreso de Facu, con quien se entendía tan bien. Club y jugador están enfrascados en negociaciones para su renovación, con alguna filtración interesada del agente a la prensa para tensar la cuerda y sacar más dinero, el que seguramente vale. Soy optimista sobre el desenlace.

Una Euroliga de cuento de hadas

Enhorabuena, parroquia. Es uno de esos días en que te sientas a escribir y no sabes ni por dónde empezar de tanta intrahistoria que ha dejado esta machada. Lo últimos 20 días del Madrid de baloncesto son tan épicos, heróicos e improbables que si fuesen un guión de cine lo tacharíamos de peliculero. Pero ha pasado, así que frotáos los ojos y disfrutad, que la undécima Euroliga ya está en las vitrinas blancas.

Hace solo 20 días el Madrid iba 15 abajo en el tercer partido contra Partizán y 0-2 abajo en la eliminatoria. La directiva negociaba con Scariolo como reemplazo de Chus Mateo y el Chacho Rodríguez aparecía en todas las quinielas de salida para el verano porque, objetivamente, su temporada estaba siendo flojísima. Pero ante las bajas y la lógica el equipo se unió tras la tangana en Goya, algo hizo click en el vestuario, como con la barbacoa en casa de Rudy el año pasado, y el baloncesto comenzó a fluir. Eso, y el regreso de Walter MVP Tavares, claro, el mejor jugador de la Euroliga.

El sentido común nos decía que con estas bajas era casi imposible, pero el deporte no es lógico, menos cuando hablamos del Real Madrid y la Copa de Europa. Varias veces le han noqueado y mandado a la lona pero siempre se ha levantado. Eso va en el carácter de los jugadores y en el peso del escudo. «Esto solo lo puede hacer el Real Madrid. Lo que tiene este equipo no lo tiene nadie en el mundo, este corazón y el fuego en los ojos», Mario dixit.

Resulta difícil racionalizar una machada, diseccionarla deportivamente, pero sí podemos buscar algunos elementos distintivos. Como que de nuevo menos haya acabado siendo más, como en mayo-junio’22. Las ausencias se traducen en rotación más corta, roles claros y jugadores con confianza -> pico de rendimiento. Dos casos paradigmáticos han sido Sergio Rodríguez y Hezonja. La ausencia de Deck y Yabu liberó al croata de competencia, esa sombra del banquillazo tras fallo que tanto le pesó en el primer tercio de temporada. Y con minutos garantizados como ala-pívot, puesto que habitó en Kazán pero no había pisado aún en Madrid, ha ofrecido su versión más seria y consistente, demostrando un IQ y madurez que no le presuponíamos. Solo podemos dar las gracias al FCB por malvender sus derechos al Unics y dejarnos su desembarco a huevo: cupo nacional y 27 años, el tipo de fichaje por el que hubiéramos pagado millón y pico de transfer a un Valencia de la vida.

Mario ha estado más contenido en la anotación pero impecable en rebote y defensa, justo lo que más necesitaba el equipo de él; una nueva dimensión de jugador. Honestamente, esta no la vimos venir, que el croata fuese el Brate decisivo este curso en vez de Musa. Pero la rotación está dando giros copernicanos en cuestión de días y el bosnio, que ha sido un reloj durante todo el año, se ha desdibujado en el tramo final de Euroliga. El scouting defensivo hace su labor, los rivales ya le conocen y saben por dónde puede venir. Tampoco es que me preocupe mucho, tiene 24 años, el hambre necesario y un enorme margen de mejora, que en su caso debería venir por físico y lectura de juego.

Las declaraciones públicas de los Brate transmiten su enorme orgullo de pertenencia, es decir, su identificación con los valores del club y, en resumen, que han venido para quedarse. Recordemos que ambos salían a equipo por temporada los cinco últimos años: grandes talentos sí, pero errantes también. Y precisamente porque saben lo que es dar tumbos reconocieron un club donde echar raíces en cuanto llegaron.

Oldies but goldies

Pero el factor deportivo más diferencial de esta machada, dado que con Tavares dominante ya contábamos, ha sido la resurrección de Sergio Rodríguez: ya debería ser historia de la sección la clase de baloncesto que ha impartido con 37 años en los tres últimos partidos de esta Euroliga (5° contra Partizán + F4). Qué sensación de dominio y control, de que cuando tiene el balón en las manos cada ataque del Madrid va a terminar en canasta o asistencia. Y lo hace medio andando, fluyendo sobre la pista. Al final se demuestra que resulta clave contar con un talento generador desde bote en partidos así, el que faltó el año pasado y que para el próximo amarramos con el regreso de Campazzo.

Reconozco que nuestros análisis pecan a menudo de cortoplazismo. Con treintaymuchos palos a las espaldas no estás para rendir al mismo nivel toda la temporada, de 80 encuentros nada menos. Tendemos a escrutar el último partido de turno como si fuese el más importante, nos quedamos en los árboles y nos perdemos el bosque. Y el bosque es que el rendimiento de los veteranos no es lineal porque se dejan llevar durante amplios tramos de la temporada y guardan la poca gasolina que les queda para mayo-junio. Lo suele hacer Causeur, sólido en la final, y este año lo ha hecho el Chacho.

El otro Sergio también ha llegado en un momento físico notable (para su edad) al desenlace Euroliga, jugando pocos minutos y como escolta, con menos bote y protagonismo ofensivo pero cumpliendo atrás. Suya es la canasta para la historia que nos da el título, un lanzamiento para ponernos de fondo de pantalla en el móvil. Chus Mateo tuvo los santos cataplines de darle esa última bola, cuando la lógica señalaba a un Chacho en vena. No tenía sentido, no había anotado ni un solo punto en la final, pero de nuevo, esto es el Madrid. La pizarra funcionó: Llull se quedó emparejado con el grande tras el bloqueo de Edy y se levantó a media penetración. Un tiro difícil, bien punteado, pero que puede meter, así que nada de mandarina. Venga ya lo que venga, es un broche a una carrera de leyenda.

Rudy es el más veterano de los veteranos (38) y ha sido el más flojo en este desenlace de Euroliga. Termina contrato el mes que viene, hay overbooking en su puesto y me parece que sería un momento ideal para colgar las botas, levantando la Euroliga y, quién sabe, tal vez también la ACB. El precio de estirar el chicle para su objetivo personal de jugar unos sextos JJOO puede ser que le acabemos echando de más en vez de echarle de menos, como nos pasó con Felipe.

La gran reivindicación de Chus

Me alegro muy especialmente de este título por Chus Mateo, el entrenador más injustamente tratado de la historia de la sección. Yo mismo he sufrido desprecios habituales en redes sociales durante la temporada por algo tan básico como pedir respeto para él, «karusito es juancarlista». Con él se ha cruzado, y por mucho, la línea entre la crítica constructiva sobre aspectos deportivos y el insulto personal, el menosprecio gratuito a su trabajo y cualificación.

Me he aburrido de escuchar a aficionados del Madrid llamar «becario» y «chusma» al entrenador de su propio equipo yendo colideres de la Euroliga (¡!). Un vilipendio que achaco a una mezcla de factores, entre otros: ser el sustituto de un entrenador (justamente) adorado por la tribuna, la labor de desgaste al proyecto JCS desde la prensa pro Laso (=Marca), no ser exjugador y un currículum discreto como primer entrenador.

Chus Mateo no es un líder carismático y autoritario con apellido balcánico como se estilan en el basket europeo. Es tu vecino del cuarto, un tipo normal, discreto, empollón y educado, que ha aguantado estoicamente las críticas, la clase de empleado que cualquiera querríamos en nuestra empresa pero que al parecer a muchos no le valía para su equipo deportivo. Hasta ahora, claro. Pues mira, ganar la Euroliga no le hace infalible ni le convierte ahora en Phil Jackson, aunque su gestión de activos en las tres últimas semanas haya sido de quitarse el sombrero. Tiene otro año de contrato y asumo que su continuidad está garantizada con este título, por mucho preacuerdo verbal que pudiese haber con Scariolo. Tiene el apoyo del vestuario y el equipo ha comenzado a carburar, sería un despropósito despedirle ahora.