
Tan bien marcha el Madrid, la chusoneta 2.0, que la principal preocupación de la parroquia a estas alturas son seguramente las renovaciones. Que lo bueno dure. A final de curso acaban contrato 8 de los 14 jugadores de la plantilla (¡!), incluidos pesos muy pesados, y la renovación de la mayoría garantizaría la continuidad del proyecto en un momento dulce.
Un factor clave a tener en cuenta es que la actual masa salarial difícilmente alcanza para mantener la plantilla tal y como está. Por un lado porque con la salida de Randolph y la finalización de megacontrato de Llull no quedan salarios particularmente inflados en el roster. Por otro, que varios jugadores importantes que terminan contrato se han revalorizado y cobran por debajo de su precio real de mercado. El caso más evidente es el de los pívots, Tavares y Poirier, por los que empiezo el análisis.
Los pívots

Los salarios este curso de Edy+Vince suman unos 3M netos de masa salarial, que ya es un pico, pero a la vez poco más de la mitad de su valor real de mercado. En concreto, Tavares cobra 1.8M netos y, dadas las cifras que se han manejado este verano, no es descabellado que aspire a un contrato de entre 3M y 3.5M. No en vano es quizá el jugador más diferencial de la competición, desde luego el mejor en su puesto.
Históricamente la sección procura gestionar las fichas por una lógica de escalas salariales, para evitar agravios comparativos en el vestuario. ¿Recordáis la que se lió en su día a la llegada de Papadopoulos cobrando más que Felipe?. Los 1.8M que se levanta Tavares actualmente son los mismos que firmó Campazzo en verano a su regreso, la otra estrella del equipo. Eso es una escala y el Madrid no se quiere desviar mucho, al menos como posición negociadora de partida.
La amenaza de la NBA parece lejana, camino de 32 años, habiéndolo probado ya y con unas características de difícil encaje en el juego USA. Más creíble resulta la amenaza del Panathinaikos o del eventual equipo de Dubái (si es que compite ya en la 24-25), que con sus fiscalidades amables podrían poner sobre la mesa unas cifras que el Madrid no pueda ni deba alcanzar.
Poirier, por su parte, debe rondar este curso los 1.2M netos de salario y, siendo realistas, puede aspirar a un 50% más (1.5-1.8M), con rol de titular, en el pico de su carrera y 30 años recién cumplidos. Como referencia, Willy HG (29 años) firmó algo más de 2M netos anuales en el Barca este verano y Milutinov 1.8M en Olympiakos. Jugadores en su mismo puesto, rango de edad y de un nivel similar. Su caso tiene matices respecto al de Edy, al margen del aspecto económico, puesto que no solo sacrificaría salario renovando sino status y protagonismo. Que Vince sea reserva en la Euroliga es de por sí un fallo en Matrix, asumámoslo, un lujo zarista. Además, el Madrid tiene una alternativa clara y más barata en la recámara con el posible regreso de Garuba, cupo nacional, cuyo juego ha evolucionado hacia el puesto de cinco y no tiene mucha pinta de que vaya a enganchar tampoco en Warriors.
De entrada, el RM no puede gastarse 5M netos anuales en dos jugadores del mismo puesto. Incluso aunque tuviese ese dinero, es una cuestión de mínima lógica y equilibrios salariales. Serían demasiados huevos en una sola cesta, máxime con temporadas tan largas y la necesidad de una plantilla profunda.
La continuidad de Tavares y Poirier pasa entonces por un esfuerzo de ambas partes. El club tendría que aumentarles algo el salario, por ejemplo, hasta los 4M netos entre ambos el próximo curso (¿2.5+1.5?), a poder ser decreciente según avancen los años de contrato. Por su parte, los jugadores tendrían que sacrificar algo de salario potencial. ¿Y por qué lo harían? Pues primero por proyecto deportivo, porque es más atractivo jugar por el título que para clasificarte para el top8, o navegar en mitad de la tabla, y no hay un contender más claro que el Madrid a corto-medio plazo.
Además, el club blanco es un pagador muy fiable, no te va a dejar tirado si te lesionas (Randolph-Alocén), no te va a firmar un contratazo un verano y al siguiente filtrar tu salario a prensa para exigir una rebaja (Barca), sino directamente tratar de largarte solo un mes después de llegar, caso de Guy en el PAO. El RM, además, ofrece estabilidad con contratos largos (planificación familiar) y la calidad de vida-clima de Madrid/España. Son argumentos que aplican a todos los jugadores de los que hablaré en el artículo. Al final, los deportistas antes que nada son personas, la mayoría con familia e hijos, el caso de Poirier y Edy, y mudarse es un culo que no tiene sentido si no es por una mejora muy sustancial de condiciones. ¿Y cuánto es ‘muy sustancial’? Pues ahí estará la madre del cordero.
Los Brate

Musa y Hezonja llegaron hace año y medio al club como la esperanza de renovación del juego exterior, y como tal se han confirmado, dos de los grandes talentos anotadores del continente, ambos en la veintena y de regreso de la NBA. ¿Qué más se puede pedir? Cada caso tiene sus particularidades, a las que ahora me referiré, pero les une un factor común: han dado bastantes tumbos en su carrera hasta llegar a Madrid, talentos errantes. En Goya han hecho match, encajado en el sistema de un claro contender a la Euroliga. Un aspecto que Musa siempre destaca en entrevistas: «Representar este escudo es una recompensa a mi paciencia».
Esa sensación de agradecimiento, de haber encontrado su lugar, creo que convierte la renovación del bosnio una de las más probables de la plantilla, asumo que con ligera mejora salarial y por una larga temporada. Su perfil táctico es un poco heterodoxo para los tiempos que corren, lo que reduce su mercado en comparación con un Tavares o Hezonja. Musa es al final y al cabo un escolta ejecutor de 206cms, tirillas, en una época en la que se estilan los combos bajitos en el puesto, un segundo manejador que apoye la labor del base, digamos Mike James, Laprovittola, Wilbekin o Baldwin.
El caso de Hezonja es harina de otro costal. Está a un nivel estratosférico las últimas semanas, ha entrado en fase super guerrero, superior a sus pares desde esa combinación exuberante de físico y técnica. Es más completo que Musa en la ecuación defensa-ataque y encima cupo nacional, así que su valor para el proyecto es inmenso. Pero su renovación es más compleja y cara que la del bosnio por un factor principal, Panathinaikos, nuevo rey Midas del baloncesto europeo y cuya parroquia y presidente estarían encantados de llevársele de regreso. Un amor aparentemente correspondido, pues Mario hace gala frecuente en redes sociales de su pasión por el club griego, esta semana quizá incluso demasiada. Su cuenta de Instagram parece un jardín de tréboles…
No concibo ningún escenario distinto para Hezonja en verano que Atenas o Madrid, y desde ya os digo que el RM no va a igualar la oferta económica de PAO. Así que la decisión será entre:
1) algo menos de dinero y contrato largo en el Madrid, el club donde por fin ha cuajado y donde aspira cada año a ganar la Euroliga
2) un poco más de dinero en el club de sus ¿amores?, ahora bien, con proyecto menos asentado, un presidente medio loco y un entrenador un poco oportunista
Los veteranos

Los cuatro veteranazos del juego exterior también terminan contrato en verano: Chacho, Causeur, Llull y Rudy. A los dos últimos, por trayectoria y fidelidad, les aplica la norma no escrita del club de permitir a las leyendas que elijan su fecha de retirada con ficha en el equipo. Todos tienen este año un salario parecido, alrededor de los 700k netos. Llull es el jugador que más debate genera en la parroquia, pero tengo meridianamente claro que seguirá. Lo primero porque le encanta y está bien físicamente, y luego porque es el más joven de los cuatro (36) y ha encontrado un rol interesante como escolta reserva, liberado de tareas de dirección, que a estas alturas le suponían una carga. Y en todo caso, al margen del nivel deportivo, en un roster tan largo no sobra tener al menos un veterano que aporte liderazgo de vestuario y experiencia. Renovación a la baja, chimpún.
Rudy en pista siempre te va sumar, hasta con 50 años, por su anticipación y lectura de juego, pero está muy cascado físicamente, salta a la vista. Se ha perdido nueve partidos por descanso en lo que va de curso y en ataque ya no puede ni acercarse al aro. En 11 partidos de Euroliga acumula un 0/1 tiros de dos… Termina la temporada con 39 palos y la posibilidad de retirarse levantando trofeos con el Madrid y disputando unos sextos JJOO con España me parece de cuento de hadas. Otro año sería una coda innecesaria, estirar el chicle.
A primera vista la lógica dictaría la salida de Causeur, con honores pero salida al fin y al cabo. Carece de estatus de leyenda o condición de cupo, tiene 37 años y poca versatilidad, es decir, capacidad de ocupar varios puestos. Es escolta y nada más. Pero también es un superviviente y no descarto que encuentre su espacio. La salida de Hanga y la escasa confianza de Chus en Abalde le han dejado como principal especialista 3&D (triples y defensa) del juego exterior blanco, con un par de actuaciones valiosas en esta Euroliga, conteniendo a Kendrick Nunn ayer en Atenas o a Markus Howard en Vitoria. Casado con una madrileña, padre de dos, querido en vestuario y grada, asumo que estaría dispuesto a sacrificar dinero para evitar la mudanza. Insisto en el aspecto económico porque la sección debería ahorrar en el salario de actores secundarios para acometer las renovaciones de la columna vertebral.
Supongo que con Causeur se pospondrá el dictamen a junio, como en otras ocasiones. Y se decidirá, o debería, en base a cuatro factores: rendimiento de aquí a final de curso, estado físico / gasolina, aspiraciones económicas y alternativas que ofrezca el mercado en el puesto dentro del presupuesto disponible.
El caso de Chacho es de los más complejos. No tengo claro si el club le concede status de leyenda como a Llull y Rudy (elegir retirada), asumo que no, por su espantada a la NBA en 2016, que la gerencia ha perdonado pero no olvidado. Su rendimiento está siendo correcto, mejor que el año pasado a estas alturas. Sufre cada vez más en defensa pero también es el motor ofensivo de la segunda unidad, clave en el temporadón de Poirier. Termina curso con 38 años y todos los escenarios están abiertos: podría tanto retirarse directamente como volver a su tierra para cerrar el círculo en Tenerife, que tiene un proyecto interesante. Eso, o renovar un último año en Madrid, y es que volvemos al tema del dinero. ¿Cuánto habría que invertir, dada la inflación en el mercado de bases, para fichar a un reserva de garantías para Campazzo? Lo cifraría en el barrio del millón neto anual, y tampoco abundan las opciones. ¿Negociar con la Penya un transfer de medio kilo por Andrés Feliz y un contrato de 900k? Hablamos de que a Chacho ya le tienes y le puedes renovar quizá por medio millón, además de ser cupo nacional. Y cada céntimo que ahorres es un céntimo que puedes dedicar a Tavares y Mario. Aquí aplica la teoría de la manta corta, no hay dinero para todo, taparte la cabeza implica destapar los pies.













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