Patá p’alante

Que después de un año en blanco con el mayor presupuesto de la historia de la sección el presidente del Madrid ventile la continuidad del entrenador sin el más mínimo debate interno ni tantear alternativas habla de la ausencia total de contrapesos en el club, gestionado cada vez más desde el personalismo, y de unos cuestionables estándares de coherencia y autoexigencia.

Porque este es el mismo presi, recordemos, que hace 11 meses fulminó a Chus Mateo porque le faltaban el carisma y el glamour que requiere el puesto, pese a ganar 3-0 la final ACB con un 25% menos de inversión en plantilla y la mitad de asistentes. Pero, ah, claro, Scariolo fue apuesta personal de presidencia y el fracaso del técnico italiano sería también el suyo propio. Y esa sencillamente no es una opción, así que se le indulta para ver si lo enmienda el año que viene. Eso y, bueno, los 3 millones anuales que cuesta el técnico a la sección (séquito al margen), que implicarían un finiquito millonario.

Las formas, además, no han podido ser más cutres. El lunes por la mañana la sección se emplazaba a un análisis en frío antes de tomar una decisión, a que Chacho se sentase con Scariolo, todas las opciones sobre la mesa… Lo normal en cualquier empresa seria después de un revés: reuniones, análisis de las causas, de los distintos escenarios y toma de decisiones. Pero por la tarde publicó Marca que el presidente había decidido indultar a Scariolo, una información que suponemos filtrada desde el entorno del entrenador, con el que el medio guarda buena sintonía (update: a la hora de publicación de este artículo otros medios todavía no confirman la continuidad del técnico).

A lo sumo, suponemos, se ofrecerá la cabeza de algún asistente para acallar un poco las críticas y que no parezca que todo sigue exactamente igual. Una tarea de brocha fina que sí se delegará en la dirección deportiva de la sección. Por cierto, que Luis Guil tiene bastantes papeletas de ser uno de los sacrificados, a tenor de las críticas en Twitter de su hija al técnico italiano.

Anatomía de un nadaplete

Se llegó a la F4 y se dio guerra, notable alto, pero eso no lo tapa todo, por mucho que la Euroliga sea la competición que más pesa en el balance. Y es que la temporada en competiciones nacionales es una calamidad, la peor en 15-20 años, y sin el menor atenuante. Hablamos de caer en cuartos de final ACB contra un Tenerife en cuadro. En temporada regular, con una plantilla ampliísima, se perdieron el doble de partidos que el año anterior (8 a 4). Particularmente sonrojante fue la final de Copa, encajando 100 puntos contra un Baskonia con cinco bajas. Ni la Supercopa se levantó, pese a haber podido completar la pretemporada con la plantilla casi al completo por primera vez en muchos años. Al final el Excel consistió en llegar a mayo con Facu reventado y venirse abajo en que llegaron las lesiones, que respetaron al equipo la mayoría del curso, a diferencia de años previos.

Un fracaso rotundo pese al dopaje desde presidencia tras varios cursos de estancamiento presupuestario. Y es que a Scariolo se le ha concedido prácticamente todo, incluso lo que no tenía demasiado sentido, como disponer de seis asistentes en un equipo FIBA, que literalmente ni cabían en el banquillo durante los partidos y alguno se tenía que sentar al fondo junto a los lesionados. O el fichaje de Procida, jugador con tres temporadas de experiencia Euroliga y un salario en el barrio del millón neto, al que SS ha tratado como a un canterano de relleno, que solo jugaba (y como reserva) contra los Burgos de la ACB. Otro lujo zarista fue ese despido de Bruno Fernando con carácter de urgencia, finiquito mediante y a temporada comenzada, para fichar a precio de oro a Alex Len, con el que luego tampoco contó. Una astracanada añadir tres cuartos de millón de coste empresa para un ajuste en el fondo de armario.

Se ha escuchado todo el repertorio de excusas: los arbitrajes, el acoplamiento de los nuevos, las lesiones, las conclusiones para junio, las carencias de la plantilla… Hasta de la falta de tiempo para preparar los partidos se ha quejado, como añorando los tiempos en la selección, en que dirigía solo 8 encuentros oficiales al año.

En los próximos días escribiré sobre la plantilla, las notas, posibles fichajes y salidas, pero no quería hoy desviarme del tema pivotal, los motivos detrás de la patá p’alante tras el nadaplete. Que ojalá salga bien, pero ni las formas ni los verdaderos motivos me parecen los correctos.

Notable alto: mi balance de la Euroliga del Madrid

Disculpadme de antemano por ser así de aburrido. Entiendo que el arbitraje de la final es el tema del día y una fábrica de likes en redes sociales, pero no vengo a desahogarme. Sí, se equivocaron en un par de decisiones que perjudicaron al Madrid en los últimos 90 segundos, esas faltas a Facu y Feliz. Sin embargo, esta no es una crónica de la final, vengo a hacer balance. Ayer terminó la temporada en la Euroliga, una meta volante lo suficientemente importante como para ir sacando conclusiones en clave blanca.

De menos a más

La nota general que pongo al año europeo del equipo es un notable alto. No puedo dar un sobresaliente sin levantar el título, pero justo por debajo. Insisto en que esta valoración se circunscribe estrictamente a la Euroliga, por otro lado la competición de referencia para el Madrid, donde se mide con sus pares cada semana y por tanto la que más pesa en el balance del curso, a modo de nota combinada.

Tercer puesto de la fase regular, finalista de la competición y con opciones de título literalmente hasta el último minuto, a pesar de jugar la final en clara inferioridad por las lesiones concentradas en el puesto de pívot (-16 rebotes). De hecho, el equipo cuajó una magnífica Final Four, desplegó un baloncesto de quilates, una demostración de carácter y competitividad. Jode morir en la orilla pero el regusto que deja está más cerca del orgullo que de la decepción.

Scariolo reivindicado

Ha sido una temporada europea de menos a más, con un inicio bacheado, lagunas defensivas y un insólito desequilibrio entre los resultados como local y visitante. Reconozco que por momentos llegó a irritarme el relato público de Scariolo, de poner excusas y quitarse presión, pero le concedo el crédito por apostar ciegamente por Garuba, encarrilar a Hezonja y adaptarse a las circunstancias según han llegado lesiones a última hora. Diría que regresa reforzado de Atenas, tras hacer honor a su fama como preparador de partidos, en entredicho con la hostia de la final de Copa.

Puestos a sacarle peros, me hubiese gustado ver algo más a Procida, solo 39 minutos en 44 partidos, un jugador al que ya contemplaban 3 temporadas de experiencia en la Euroliga. Quiero pensar que responde a un plan de desarrollo y que el año que viene gozará de más oportunidades, porque basket seguro que tiene.

La competencia de Oriente

El contexto importa en el análisis, el bosque más allá de los árboles. Y el dinero en el basket europeo (y con él muchos de los mejores jugadores) ha pivotado hacia Oriente, con los griegos como dominadores y Hapoel + Dubai de actores emergentes. Entre los cuatro están generando una enorme inflación que reduce mucho la capacidad real de mercado de clubes ‘tradicionales’ con presupuestos relativamente estables. El Madrid entre ellos, a pesar de incrementar este curso alrededor de un 20% la inversión deportiva, todo sea dicho, tras dos años congelada. La inflación en los salarios de los jugadores Euroliga crece a un ritmo que los clubes occidentales sencillamente no pueden seguir.

Por cierto, dejemos de comprar el marco mental de los haters y superemos la paletada de comparar el presupuesto de los clubes en bruto, como si el gasto en IRPF y cheerleaders ayudase a cerrar el rebote. Cualquier cifra distinta a la masa salarial neta es solo ruido, y en esa el Madrid se sitúa el 4º de la competición, a bastante distancia de los dos primeros.

La aportación de los fichajes

Los fichajes de verano trajeron un aumento del potencial de plantilla, sobre todo el cambio de Ndiaye por Lyles+Okeke, que subieron de forma inmediata el nivel de la rotación, el primero desde el ataque y el segundo desde la defensa. La renovación de Lyles me parece quizá la prioridad de la sección a día de hoy, sería un temeridad dejar escapar a otro club europeo un talento de este calibre por escatimar unos cientos de miles anuales. Le veo como una de las piedras sobre las que construir, junto a Hezonja y lo que pueda venir por fuera.

Maledon ha esquivado los problemas de lesiones que condicionaron a Musa el año pasado, a quien desde un puesto diferente vino a sustituir por status en la rotación y rol en la generación desde bote. Sin llegar a colmar expectativas, el francés ha dado un rendimiento sólido como reserva de Facu. Con 24 años y una vez pagado el peaje de la adaptación, cuento con que irá a más el próximo curso. Algo parecido a lo de Feliz esta temporada, por cierto, uno al que convendría ir ampliando el contrato.

Alex Len mantengo que fue un capricho de Scariolo, que puso una cruz a Bruno desde antes siquiera de verle entrenar. No tengo nada contra Len, jugador aprovechable, pero igual que me lo parecía Bruno. No tuvo ningún sentido gastarse los cuartos en un cambio en el fondo de armario (3º pívot), el dinero es finito, hay que priorizar el gasto. A lo mejor hubiese estado mejor invertido, por ejemplo, en cortar a Kramer (si tanto le disgusta su perfil a Scariolo) y fichar a un exterior que mejore al dúo LlullAbalde, muy justitos para la rotación de un contender a la Euroliga, pese a la final digna que firmó el gallego.

Retos pendientes

Facu ha pinchado en Atenas, poco a poco se le va notando la edad. Sigue siendo un jugador de mucho nivel, aún le queda gasolina, a su playoff me remito, pero empieza a ir justito para un rol de generador de referencia en un contender al título, con 90 partidos por temporada, que es como está montada la plantilla ahora. Son 35 años ya, su prime quedó atrás, es ley de vida. Convendría ir reforzando el puesto de 1-2 con cierta ambición, y no esperar a la jubilación de Campazzo para buscarle recambio.

Otra consecuencia de Atenas, y esta es la peor, es la lesión de Garuba, que llegaba seguramente en el mejor momento de su carrera. Asentado como center reserva y convertido en factor defensivo de primer orden. Aquiles roto (ya oficial) significan de 9 a 12 meses de baja, y a ver cómo vuelve, siendo un jugador tan dependiente de su físico. Tremendo infortunio que retoca sensiblemente los planes del club en mercado para cubrir la salida de Len+Almansa. Ya no sirve con un tercer pívot apañado, pa’porsi: con Usman fuera de la ecuación durante la mitad de la próxima temporada, va a hacer falta fichar un reserva de garantías. Y eso cuesta dinero, más del que quizá la sección tenía pensado destinar a ese puesto.

Emerge el nombre de Poirier, de cuyo contratazo quiere deshacerse Efes. La parroquia blanca tiene debilidad por él, y no es para menos, dejó muy buen recuerdo, pero ojo a su estado físico, cumple 33 en otoño y se ha perdido el 65% de los partidos este curso. Sería una apuesta de riesgo. Otro candidato sería el propio Yurtseven, en función de la sensación que cause en los playoffs ACB.

Madrid 26/27, primer esbozo

A estas alturas de año la dirección deportiva del Madrid debe tener ya perfilado (que no cerrado) el esquema de plantilla del próximo curso. Son semanas de hablar con representantes y tantear jugadores, sobre todo aquellos en Europa que terminan contrato, tienen cláusulas asequibles o militan en clubes menos pudientes/vendedores. El mercado de descartes NBA se mueve en otros tiempos, más difícil adelantar trabajo, pero también se trabaja en esa vía.

Varios frentes abiertos, el primero definir los jugadores que siguen y los que salen, lo que se busca y el dinero aprox. del que se dispone.

1-. Me sorprendería que se marchase Hezonja, pese a los rumores tras cambiar de agente. No veo que se den las circunstancias. Tiene contrato hasta 2029, está en un gran momento deportivo y carece de cláusula de salida a Europa, lo que significa que cualquier club Euroliga que le quiera tendría que acordar una compensación con el Madrid, que ni parece interesado en vender ni tiene la necesidad económica. Para la NBA la cláusula sí es ‘asequible’, pero con 31 años diría que se le ha pasado un poco el arroz, en USA los prefieren más mancebos. Cuestión distinta es que su agente filtre ofertas para apretar al Madrid y sacar tal vez algo de dinero extra, viendo que se ha convertido en el go-to-guy del equipo y que los 2.3M que cobraría el año que viene (contrato ascendente) distan de los 4-5 millones anuales que se están firmando en Grecia y Oriente Medio a estrellas Euroliga (Nunn, Micic, Vezenkov, Hayes Davies, etc).

2.- Llull volverá a renovar por poco dinero, ya sabéis que la sección tiene política de ofrecer ficha a las leyendas hasta que motu proprio decidan retirarse. No es una política que me entusiasme, porque casi siempre acaba con el jugador estirando el chicle y empañando su legado. Llull no es que estorbe, siendo casi el salario más bajo del roster (250k-300k), pero su rol debe estar en consonancia con su nivel y estado físico (tendrá 39 años), y no con la ascendencia en el vestuario. Y creo que eso dependerá en buena medida del status del exterior que sustituya a Kramer, que también termina contrato y saldrá casi seguro. Fue fichaje de la anterior directiva, cerrado antes del tsunami, y no ha tenido chance: sencillamente no es del agrado de Scariolo, ya no por nivel sino por perfil táctico. El alemán no encaja, la cuota de exteriores 3&D sin generación desde bote queda cubierta con Abalde. Me da un poco de pena porque se va a ir sin haber tenido siquiera la oportunidad y habiendo cumplido en lo poco que ha jugado.

3.- Trey Lyles es el otro jugador que termina contrato y su caso es el único dudoso. Tiendo a pensar que se quedará, porque ya hay negociaciones en marcha y voluntad de acuerdo entre las partes, el terreno fértil para acabar alcanzando un pacto económico a mitad de camino.

Parte de la afición anda escandalizada tras la filtración de que Lyles ha fijado en 2.5M la cifra de partida de negociación, que además ha coincidido con un valle de rendimiento. Pero es una cantidad sencillamente acorde a mercado para el jugador más valorado del 3º clasificado de la Euroliga. No juzguemos el todo por la parte: la temporada de Lyles es notable y talentos así no pasan cada 10 minutos como el autobús. Ya se dejó escapar a Poirier por racanear unos pocos cientos de miles, aprendamos de los errores.

Sobre su salario, la comparación no debería ser con Tavares o Facu, contratos cerrados hace varios años, sino con lo que se firman actualmente en Euroliga, con el pico de inflación venido de Oriente. Por comparar, lo que pide Lyles es un 20% menos de lo que gana Musa en Dubai y aproximadamente lo mismo que TJ Shorts en PAO o Lonnie Walker en Maccabi.

Además, es solo una cifra de partida de negociación. Lo normal es que, si el canadiense pide 2.5M, el club ofrezca 1.5M y se acaben dando la mano alrededor de 2M, que es lo que cobra ahora. Eso, salvo que aparezca una franquicia NBA, le ponga sobre la mesa una mid-level exception y decida que no le quedan speciality coffees que probar en Madrid.

4.- Alex Len tiene otro curso de contrato por un salario bastante alto, aproximadamente el que liberó Bruno Fernando (en el barrio del 1.5M netos), y que no se corresponde con su rol de tercer pívot de la rotación. Además, el segundo curso no tendría descuento fiscal. Cumple cuando juega, no estorba, pero tampoco vale lo que cuesta, así que la idea es rescindirle para abaratar. Desconozco si toca negociar finiquito o si el club tuvo las luces de dejarse una cláusula de corte barato en verano, como hacen la mayoría de equipos con los fichajes a mitad de curso salvo que sean catacracks.

Prioridad: un generador desde bote

En cuanto a las llegadas, la prioridad para Scariolo es reforzar el bakcourt con el mejor generador desde bote / anotador que el dinero disponible pueda pagar. Ya sabéis que su obsesión es juntar siempre en pista a dos generadores, por eso descarto el perfil tirador puro, imagino que para decepción de los nostálgicos de Jaycee, que no son pocos. En el basket actual a cualquier jugador de élite, salvo en Europa a los pívots, se le exige tirar bastante bien de tres, y el anotador que pueda venir al Madrid no será excepción. Cuestión distinta es que su principal cualidad, la que le define, sea el tiro de tres en situaciones de catch&shoot, que creo que es lo que la mayoría entiende por ‘tirador puro’ / especialista. Eso no es lo que busca Scariolo y diría que en 2026 es un perfil que sencillamente ya no se estila.

El reto para el Madrid es que el de combo generador es un puesto donde el talento está muy cotizado en Europa y la sección en principio no dispone de tanta masa salarial este verano para pujar, al tener ya comprometidos los grandes contratos de la plantilla. De partida, pensad que el exterior que venga ocuparía la ficha de Kramer, que libera un sueldo bajo (500-600k netos). Podéis añadir digamos que otros 500k de lo que se pueda abaratar en el puesto de 3º pívot (y está por ver, que también hay inflación en el 5), pero a partir de ahí el poder de mercado del Madrid vendrá definido casi en exclusiva por un nuevo aumento presupuestario. Y leyendo las noticias cuesta un poco verlo.

¿Nombres? Seguro que habéis escuchado el de Nadir Hifi, por quien habría que negociar transfer con Paris, y también da el perfil Carsen Edwards, de la Virtus, que termina contrato. Encestando mencionó en la Copa del Rey el nombre de Sergio de Larrea, con una cláusula de casi un millón en Valencia. Un movimiento distinto, como apuesta de medio plazo, y muy sujeto a la voluntad del jugador. En la lista, ya como plan C, podríamos meter también por ejemplo a Justin Robinson, compañero de Hifi en París, a Duane Washington de Partizán, o a Malachi Flynn, de Bahçeşehir, uno de los mejores jugadores en Europa fuera de la Euroliga. Un lugar propicio donde pescar este verano sería Monaco, pero Okobo lo tiene hecho con Dubai y el perfil de Mike James me parece demasiado disruptivo para un Madrid, al margen de que son 36 años. A Sylvain Francisco ni le meto, porque su prioridad es intentar USA, y si se queda en Europa se saldrá de precio.

Así que veo dos caminos. Seducir a Hifi antes de que se abra la puja, embaucar otro verano a Floren y tirar de chequera = acordar con París un transfer alrededor del millón de euros y firmarle 2M netos anuales. Y ya me parecería barato. Y si no hay tanta pasta pero Coach S insiste en un perfil alto, lo lógico viendo la inflación en Euroliga me parecería ponerse en manos del director deportivo (Pocius), con amplia experiencia como scouter en la NBA y por tanto muchos números relevantes en su agenda. Que peine el mercado de descartes y salidas allende el mar y cruzar los dedos para trincar a final de verano un exterior nivel Horton-Tucker o Lonnie Walker. No tiene otra tarea más importante en los próximos 5-6 meses. De hecho, me chivan que ya se está trabajando en algún nombre potente por esta vía, aunque es una operación compleja. Es todo lo que puedo contar por ahora. Stay tuned.

10 reflexiones en caliente sobre la Copa del Rey

1.- Decepción importante para un Madrid construido para dominar las competiciones nacionales. Pensé que el equipo tenía una marcha extra guardada para grandes citas, pero su final es el mismo partido de toda la temporada a domicilio en la Euroliga. Es decir, irregular e inconsistente, incapaz de encadenar 10-15 minutos sólidos en ambos aros.

2.- Yendo líder destacado de la ACB y cuarto clasificado de la Euroliga, me parece un poco precipitado cuestionar la continuidad de Scariolo a corto plazo. Ahora bien, superado el ecuador del curso no veo una evolución particularmente esperanzadora del equipo. Y la aureola de maestro en torneos del ko se le está cayendo a las primeras de cambio. Muchos deberes pendientes para mayo-junio con este 0 de 2 en finales nacionales, el melón de su continuidad se puede abrir de lleno como no se alcance la F4 y/o no se gane la ACB.

3.- El Madrid fue un coladero en la pintura en la final: 29 canastas de 2 recibidas con un 66% de acierto. Muy mal día de Tavares y Garuba, llegando tarde a casi todo. A ellos se les juzga no tanto por los puntos anotados sino por las canastas encajadas cerca del aro. Pero, vamos, en general la defensa fue un desastre, con 206 puntos recibidos en 24 horas es casi imposible levantar trofeos. Si hay un asistente temático de defensa, y no precisamente barato, quizá habría que mirar en esa dirección también.

4.- Incluso visto por la tele el banquillo del Madrid rezumaba tensión en la final. Desplante de Mario a Scariolo en el 1º cuarto, se levanta Llull a leerle la cartilla. Luego abroncaría también a Garuba en el último cuarto mientras los de traje se daban mus. No sé, quizá sean paranoias mías, pero veo el milagro de Galbiati en Baskonia y pienso que quizá no hace falta reinventar la rueda, que en el banquillo blanco sobran tablets y falta carisma. O dicho en lenguaje corporativo, sobran hard skills y faltan soft skills.

5.- Equipo sin colmillo: el Madrid desaprovechó contra Baskonia varias pelotas de break, ventajas de alrededor de 10 puntos para abrir el marcador y dejar el partido encarrilado. Los grandes equipos no dejan pasar esos trenes pero, claro, el Madrid por ahora no es uno.

6.- ¿No os parece que Campazzo tiende a un perfil cada vez más anotador y menos director? Cumple estadísticamente pero no imprime la pausa que necesita el equipo, no ordena a la tropa. Al contrario, sube revoluciones y acelera el tempo, a veces para bien, otras para mal. Salía más a cuenta su versión de 10 puntos y 10 asistencias. Lo pongo en el debe de la dirección técnica.

7.- Lyles fue el mejor contra Unicaja el jueves pero missing el fin de semana, se le puede y debe pedir bastante más. Le veo eclipsado por Mario en este tramo de curso, y además los rivales le van conociendo, el scouting funciona, las defensas ajustan y no produce tan fácil. No descarto que esta Copa influya en las negociaciones para su renovación, que el Madrid se plante en una cifra un poco más baja de la que tuviese prevista de inicio.

8.- Pero para fin de semana el de Abalde, y llueve sobre mojado: 0 puntos y 0 de 5 tiros en 35 minutos. Incomprensible no probar siquiera con Kramer como alternativa. Ay ese Excel…

9.- Al margen del fogonazo de Mario contra Valencia, a los únicos que rescato del Madrid en esta Copa es a dos secundarios, Feliz y Deck. El Tigre es un reserva muy valioso, creo que infravalorado por cuerpo técnico y afición. Y Deck os confieso que me ha sorprendido para bien. Venía haciendo una temporada gris, de prejubilado, encima está recién salido de lesión, pero ha demostrado que todavía se puede contar con él como jugador de rotación útil en partidos exigentes.

10.- Tengo desde hace tiempo predilección personal por Luwawu Cabarrot, la clase y la elegancia siempre las ha tenido, pero el step up de este año le eleva a otro nivel. Sé que Scariolo prefiere para el exterior en verano un perfil más de generador desde bote, y que la afición babea por un tirador puro tipo Jaycee del Hacendado, pero si de mi dependiese tendría a mano el número de su representante.

Garuba 2026: el despertar de la pantera

Usman es un recordatorio de la importancia de la paciencia con los jugadores jóvenes, de que los frutos no se recogen de un día para otro. Una paciencia que a veces choca con el carácter del aficionado medio madridista, que lo quiere todo para ayer y juzga solo por el partido de hoy.

Garuba regresó de la NBA hecho unos zorros, bajito de confianza y de forma física. Había jugador, lo sabíamos porque lo habíamos visto, pero había que creer un poco. Su cuerpo cambió bastante desde su marcha en 2021, añadiendo kilos de músculo, algo por cierto bastante habitual en los europeos que hacen las Américas. Un cambio físico que trajo aparejada una evolución hacia el puesto de pívot como posición natural, donde lucen mucho más sus virtudes, principalmente defensivas.

Sin embargo, el curso pasado, el primero a su regreso, las circunstancias obligaron a que jugase bastante de alapívot. La racanería del club, dejando sin cubrir la salida de Yabusele, dio con Ndiaye como único cuatro puro del roster, y Usman tuvo que habitar más minutos de los que le gustaría un puesto que ya le era ajeno. Dolía a los ojos verle jugar abierto, lanzando triples, pero no era su culpa. Ni os imagináis la de insultos que leí sobre él, desde que no tenía nivel ni para LEB hasta que se inventaba lesiones para cobrar la baja (¡!). Recordemos, sobre un canterano del club, entonces con solo 22 años…

Este curso le ha venido más de cara y las piezas están encajando. Alejado de las lesiones y del puesto de cuatro, porque ya no faltan efectivos ($). Encima la salida de Bruno le abrió una autopista que supo aprovechar: para cuando llegó Len y se quiso poner en forma, Usman ya se había asentado por méritos propios en el rol de 1º pívot reserva. Y hasta hoy.

También ayuda la confianza que le tiene Scariolo que, según me cuentan, viene de lejos, de las categorías inferiores de la FEB. De hecho, me parece el único jugador del Madrid por ahora que ha mejorado rendimiento desde la llegada del técnico italiano.

En su segunda temporada de blanco Usman está siendo ya muy útil al equipo, cambiando dinámicas de partidos desde la defensa (Unicaja y Asvel solo en los últimos 10 días), justo lo que esperábamos a su regreso. El boxscore casi nunca hace justicia a su impacto en el juego, pero su intensidad defensiva es contagiosa (muy sólidos parciales cuando coincide con Feliz), y su capacidad de emparejarse con pequeños en los missmatch un tesoro táctico en el basket moderno. 23 años, canterano y cupo nacional, tenemos jugador de rotación para una década, solo hacía falta un poco de paciencia.

La Supercopa baja el suflé

Decepcionante la Supercopa del Madrid, que baja un poco el suflé en los albores del nuevo proyecto. Y eso que este curso sí se ha hecho una pretemporada de verdad, larga y con muchos efectivos. Pero la competición real no espera y el equipo blanco está todavía en pañales, a varios niveles. Una derrota que aterriza a una opinión pública embriagada de novedad e instalada en cierto optimismo mágico. Quizá sea mejor así.

El Madrid ya fue peor que el Tenerife en la semifinal, pese a ganar, y contra Valencia fue tanto el cántaro a la fuente que se acabó rompiendo. Y eso que los taronja llegaban con bajas sensibles y abrieron la puerta con los fallos desde el tiro libre (12).

Los blancos acusaron, entre otros factores, la escasa aportación de los fichajes, que no dejan de ser la llave para un salto de calidad. Pesó tanto el desacierto de unos (digamos Kramer-Procida), como la lesión de Maledon (llamado a ser clave en la generación desde bote) y las rotaciones obligadas por el overbooking de extracomunitarios (=tener que descartar a Okeke en la final).

De todos modos, tampoco me acuesto particularmente preocupado, el margen de mejora es enorme, una plantilla con mimbres para competirlo todo, incluido en Europa. Lo pensaba anteayer, lo pienso hoy y lo pensaré el mes que viene. No caigamos en el calentón de repartir a la ligera carnets de nivel Real Madrid sí o no. La paciencia como ingrediente.

Síntomas familiares

Ahora bien, Scariolo y su nutrido cuerpo técnico tienen una montaña de trabajo por delante en las próximas semanas para involucrar a todos, definir roles/status y engrasar sistemas. La derrota contra Breogán en pretemporada dejó algunas pistas y la Supercopa las viene a confirmar: no estamos aún, y va a llevar un tiempo. Buen momento para redimensionar expectativas de corto plazo, quien esperase un salto inmediato al hiperespacio con el nuevo proyecto, que los había, mejor que espere sentado.

En realidad, los síntomas del Madrid por ahora nos resultan sospechosamente familiares: más pérdidas que asistencias, Tavares obcecado con el arbitraje, excesivo protagonismo de Llull a su edad y Hezonja abusando de triples fuera de sistema (3 de 12 en la final). Llama la atención Bruno, que acabó bien la temporada pasada y regresó aún mejor del Afrobasket, campeón y Quinteto Ideal. Apuntaba a stepup este curso, pero entre la recta final de pretemporada y la Supercopa parece haber retrocedido a sus primeras semanas de blanco, nervioso y errático, superado por Garuba en la rotación como primer reserva de Tavares. Sospecho que no es el favorito del técnico y además, como definidor, es quien más acusa la baja de Maledon como habilitador de la segunda unidad.

El apunte positivo que se lleva el Madrid de Málaga es el nivel de Gaby Deck a su regreso tras nueve meses KO. Había dudas razonables, empezando por el que escribe, pero fue el más valorado el fin de semana (34) y más importante que los números fue verle sin miedo cargando el rebote y atacando el aro. Su juego, vaya, que no vimos el curso pasado. El argentino es por ahora el mejor ‘fichaje’ de este Madrid, y quizá del que menos esperábamos. Nos está bien empleado.

Como resumen, la Supercopa sirve como cura de humildad para los que hicieron de menos cada éxito de Chus Mateo, alegando que el triplete nacional era el mínimo exigible. No, oiga, cada título tiene su mérito, incluida la pasada ACB, de la que solo han transcurrido tres meses y en la que el Madrid barrió en la final al mismo Valencia con el que no pudo ayer.