La decepción en Valencia abre la puerta a la operación salida

Jordan Mickey y Nicolás Laprovittola (Real Madrid)El descalabro en la fase final ACB (pese al buen año previo) ha modificado los planes del Madrid en el mercado, que contaba con otro veranito de continuismo y autocomplacencia. Ahora soplan vientos de cambio y la directiva estaría dispuesta a modificar una de las máximas que rige la gestión de la sección desde hace años, la de no negociar rescisiones para despedir a jugadores bajo contrato en vigor. La última importante se remonta a 2017 con Othello Hunter. Un golpe de timón que equivale a tragarse el orgullo y asumir errores, los de una política de fichajes demasiado timorata. A la salida cantada de Mejri, que se le firmó solo hasta final de curso, podrían ahora unirse las de Mickey y Laprovittola, a los que les queda otro año garantizado. Justo los tres que llegaron el verano pasado, ejem.

“Se dejaba llevar” Mickey

De entrada recordemos que aterrizó en Madrid como plan C: el A era renovar a Machete Ayón y el B fichar a Brandon Davies (pasaporte ugandés), pero el Madrid eludió el cuerpo a cuerpo y no contraofertó cuando el Barca se metió por medio. Que fuese plan C no cambia que Mickey tenga clase a cucharadas soperas, un repertorio amplio y facilidad estadística, dicho sea de paso, a menudo por encima del valor real de su aportación en pista.

Su problema no es de capacidad sino de actitud, cierta indolencia, sobre todo en defensa, pecado capital en el sistema Laso, que tanto exige a los pívots en ese segmento. Si con 25 años y viviendo a las afueras de Moscú (Jimki) te ficha el mejor equipo de Europa y te pone una autopista, sin competencia real en el puesto de pívot reserva, uno esperaría que te dejases los huevos y progresases.

Y el caso es que sus mejores actuaciones llegaron en pretemporada y a comienzo de curso, durante la ausencia de Thompkins y la caraja de Tavares. Después se fue diluyendo cual azucarillo, cayendo en la intrascendencia, sin problemas físicos conocidos. El colmo ha sido el culo panadero con el que se plantó en la concentración tras el parón por el covid. Resultado: solo ha ido convocado a uno de los cinco partidos, Laso parece haberle puesto una cruz.

Si añades al coctel su elevado salario (alrededor de 1.8M brutos anuales) y el hándicap de su pasaporte extracomunitario, da como para pensarse su marcha. Fenerbahce y Maccabi ya habrían preguntado por su situación, mercado no le va a faltar, lo que debe aligerar mucho la cantidad a pagarle en concepto de rescisión.

Laprovittola, el golazo del pasado verano

El caso del argentino, al que ya me referí el viernes, es distinto al de Mickey puesto que tiene en principio menos mercado en la élite europea, siendo cinco años mayor (30 a 25) y contando por fracasos sus experiencias en equipos Euroliga (Madrid y Baskonia). Tiene encima de la mesa una oferta en firme de la Penya, donde fuera MVP, pero su prioridad es intentar seguir en Euroliga, que pagan mejor. En todo caso, nadie le firmará nada ni parecido al millón neto (alrededor de 1.6 brutos) que tiene garantizado en Madrid el próximo curso, así que la rescisión será por lógica más abultada que la de Mickey. Ciertamente al club le metieron un golazo el año pasado con ese contrato, para más inri en un verano con mucho y buen base en el mercado, incluido Chacho, que se puso un letrero luminoso pidiendo volver.

La partida de rescisiones es un dinero que pica, pero sería bueno verla como una inversión más que como un gasto, inversión para hacer hueco en la plantilla a jugadores que aporten más y encajen mejor. Además, entre la amortización de la ficha de Mejri (600k) y la rebaja salarial de Rudy, Felipe y Carroll en sus nuevos contratos (alrededor de un millón bruto entre los tres) debe alcanzar para pagar las rescisiones de Mickey y Lapro (si así se decide finalmente) y de paso cubrir toda o buena parte de la subida salarial a Gabi Deck en la ampliación de contrato que se está negociando.

Se rumorea también la posible salida de Jeffery Taylor rumbo a Efes, que se ha quedado sin el australiano Ryan Boerkhoff, su favorito para el puesto de alero, que ha fichado por los Sixers. Me cuesta más ver la salida del sueco que las de Lapro y Mickey, puesto que él sí cuenta con la confianza de Laso y además le quedan no uno sino dos años de contrato (renovó el pasado verano).

La pandemia adelanta el reloj en los despachos

Felipe Reyes, Jaycee Carroll, Trey Thompkins, Salah Mejri Real MadridYa lo veis, parroquia, el maldito Covid nos lo ha alterado todo, hasta el basket. Entiendo que las competiciones (ACB y Euroliga) apuren todavía plazos para intentar terminar la temporada de alguna manera, aunque sea en formato exprés, de fase final tipo Copa del Rey, a puerta cerrada y en sede única. Un mal menor para reducir las pérdidas y evitar que el palmarés quede desierto. Al fin y al cabo, no hay certezas más allá de 15 días vista, ni a nivel deportivo ni tampoco sanitario. Pero, muy a mi pesar, creo que tenemos que irnos haciendo a la idea de que la temporada 2019-20 ha terminado, que las prórrogas del estado de alarma se irán sucediendo hasta dejar sin opciones de calendario para terminar ligas. Muy especialmente las supranacionales, que necesitan del levantamiento de fronteras de múltiples países.

Contracción económica

Una consecuencia que dejará la pandemia es una contención de la inversión deportiva: la publicidad y los patrocinios es de donde primero recortan las empresas cuando vienen mal dadas. Por pura lógica se ajustarán los presupuestos de los clubes y los nuevos salarios no alcanzarán los picos de los últimos años. El Barcelona las puede pasar putas para hacer frente a la faraónica masa salarial a la que se comprometió el pasado verano. Recordemos, unos 18 millones brutos anuales solo entre Mirotic, Higgins, Davies y Heurtel. No menciono a Delaney, cuya segunda temporada era opcional y tiene un pie fuera. Pangos los dos, claro. El Madrid tiene las finanzas más aseadas, que tampoco es muy difícil, aunque de haber sabido la que se avecinaba, seguramente las cifras de las ampliaciones de Tavares y Facu hubiesen sido más modestas.

Nadie se va a librar. En Rusia, por ejemplo, la pandemia está golpeando con menos virulencia que en Europa occidental, pero el tipo de cambio resulta clave para las finanzas de los clubes y el rublo anda por los suelos (-17% desde diciembre) por la caída del precio del petróleo. El otro gran país del basket europeo, Turquía, se prepara para una hostia importante del virus, tras un fuerte repunte en la última semana, con 40.000 nuevos casos confirmados.

Los cuatro que terminan contrato

Con la temporada virtualmente finiquitada, se adelanta el reloj para la toma de decisiones en los despachos blancos. Contaría con que todos los jugadores bajo contrato seguirán, incluido Laprovittola, al que la pandemia pilló en plena consolidación como pieza útil de rotación (al fin). Parece que fue hace un año, ¿verdad? Apenas ha pasado un mes… Cuatro jugadores terminan contrato el 30 de junio, Carroll, Felipe, Trey y Mejri, y la única certeza a estas alturas parece la salida del tunecino.

La renovación de Trey Thompkins es a priori la decisión más sencilla de entre las otras tres, a gran nivel desde su regreso, quizá el mejor ala-pívot reserva de la Euroliga. Además, la obtención de pasaporte español de Deck dentro de unos meses facilitará el capítulo convocatorias ACB+Copa, que ha sido uno de sus principales hándicaps. Trey es del gusto de Laso y está adaptado al vestuario y a los sistemas, sin embargo, llegan rumores de que su renovación no se da por sentada. Desconocemos si por la parte del club, que no le haya perdonado el ‘incidente’ del pasado septiembre, o por la del jugador: ¿motivos económicos? Sí sabemos que anda muy activo en Twitter desde su alta, tras superar el virus, miembro del grupillo de americanos públicamente críticos con la intención de la Euroliga de intentar terminar la temporada. Una chupipandi en la que cuento también a Mike James y a Malcom Delaney.

Esperando a Jaycee

Carroll tiene hace tiempo la oferta de renovación del club encima de la mesa, por ahora sin respuesta. Se conserva en formol: pese a algún altibajo, ha demostrado este curso estar todavía para continuar, no testimonialmente sino para aportar. Sin embargo, el escenario más probable sigue siendo la retirada, dando prioridad a su familia que, ya sabéis, se marchó al rancho de Iowa en noviembre. Por eso el club continúa moviéndose en busca de un exterior. Bouteille salió de la terna, en la que continúa Prepelic que, recordemos, aunque el Madrid tenga los derechos, su contrato expira en junio. Parece la opción más lógica, pero no debe tenerlo Laso muy claro cuando el club baraja más nombres.

Alberto Abalde Rudy Fernández Valencia Real Madrid

Suena Alberto Abalde, de Valencia, que necesita poca presentación. Ambos serían buenas incorporaciones, aunque por edad (24), pasaporte, versatilidad y techo el gallego me parece el más atractivo como proyecto estratégico de sección a medio-largo plazo. Si de veras el club blanco le pretende, y no es solo un rumor de agente para exprimir al Valencia en la negociación, mucho dependerá de la letra pequeña de su actual contrato, que teóricamente expira en junio. Derechos preferentes, tanteos y demás. Sabemos que los taronja son ‘mal’ vendedor, no negocian descuentos, como bien saben en el Barca (Claver, Oriola, Vives).

La retirada del capitán

La pandemia y la presumible cancelación de lo que resta de temporada deja en una situación delicada a Felipe Reyes, que quizá tuviese pensado retirarse en junio, pero en otras circunstancias, por ejemplo, levantando un último título ACB y no haciendo sentadillas confinado en casa. Puede que este imprevisto le tiente a estirar el chicle para evitar una retirada deslucida, pero es el momento de la responsabilidad, de la altura de miras. Asumamos que su presencia en el equipo esta temporada ya estaba un poco cogida con pinzas. El vestuario tiene otros líderes, y tampoco sirve la justificación de que aún cumple en pista en pachangas contra rivales de clase media-baja ACB, porque esos minutos estarían mejor invertidos fogueando a los chavales que en diplomacia con veteranos. Sería ir contra el curso natural de las cosas.

Felipe tiene 40 años y, no nos engañemos, deportivamente apenas pinta ya nada en el roster de un claro candidato a la Euroliga, menos aún con la eclosión este curso de Garuba. Que un jugador de 18 años retire a uno de 40 no es sino ley de vida, y lo último que querríamos es que una gran historia, la que ha escrito Felipe en el Madrid, se cerrase con un capítulo en falso, como el de Navarro en el Barca. Se le puede buscar un puestecito en el organigrama, si es su deseo, y desde luego organizar un digno partido de homenaje, para compensar la decepción de una despedida abrupta, en esta temporada del coronavirus.

El Madrid se olvida de defender

Thompkins Toko Shengelia ACB Real Madrid BaskoniaLa plantilla blanca 2019/20 puede anotar, faltaría más, solo que los puntos están más diversificados que en otros equipos top europeos, cuyas estrellas amasan mucha estadística ofensiva (la más vistosa) y resultan por tanto más reconocibles al aficionado medio. Este Madrid, en cambio, está sobre todo construido para defender, con dos estrellas (Tavares y Campazzo, al salario me remito) diferenciales en el aro propio, más minutadas de uno de los grandes especialistas del continente (Taylor). Ninguno de los tres es baja, a pesar de lo cual ha sido paradójicamente la defensa la vía de agua que ha costado esta semana horribilis al Madrid, con tres derrotas, incluidos 197 puntos encajados contra dos rivales en mala dinámica, como Jimki y Baskonia.

El partido contra CSKA fue atípico, feo y con un arbitraje caserete (as usual contra CSKA), pero una derrota asumible, con la que cuentas a priori, en una de las salidas más exigentes del calendario. Pero las otras dos pican porque no se contaba con ellas, al menos no ambas, y la imagen del equipo ha sido de fragilidad, en contraste con el récord de 13 victorias seguidas en Euroliga del que se venía.

Fall Tavares ACB baskonia Real Madrid

Las bajas de Rudy y Randolph, que estaban en pico de forma antes de lesionarse, pesan más de lo que pesaban las de Llull y Deck. Además, el descarte de un extracomunitario en competición nacional se está demostrando un hándicap mayor de lo que suponíamos, porque los tres son jugadores de cierto peso en los esquemas (Deck, Trey, Mickey) y cuando uno falla la rotación se resiente, sobre todo cuando el equipo arrastra otras ausencias. Por ejemplo, con Randolph lesionado, el descarte es por lógica Mickey, lo que obliga a minutadas de Tavares, que está fundido. Minutadas también porque Mejri no está y tengo dudas de que se le pueda esperar, cuando Garuba y Felipe van por delante en la rotación, incluso contra Baskonia, cuya torre (Fall) hizo mucho daño. El tunecino salió barato, sí, y le ha lastrado esa lesión recién aterrizó, también, pero visto en perspectiva su fichaje resulta difícil de entender, más allá de la mera ocasión de mercado que se presentó o las dudas en aquel momento sobre la continuidad de Thompkins a corto plazo.

Al equipo también le pesa el pésimo estado de forma de Jaycce Carroll, deprimidito con su familia allende el mar y reñido con el aro. Cómo será la cosa para que, faltando Rudy, Laso no le diese ni un minuto contra Baskonia. Para tenerle así quizá sería preferible darle, no una semana en navidades, sino directamente un mes de permiso, que lo pase con Baylee y la tropa en el rancho de Utah y regrese con los chakras alineados para cuando se corte el bacalao, porque así como está ahora ayuda poquito al equipo.

Lo que implica la llegada de Mejri

Salah Mejri Real MadridNo es lo que dice, es también lo que da a entender. El Madrid no debió quedar muy convencido con la configuración final de su roster interior (o algo ha cambiado sobre la situación de partida: ¿Trey?) cuando antes de empezar la temporada ya estaba peinando el mercado. Preguntó primero por Scola y finalmente llega, mejor dicho regresa, Salah Mejri, según adelantó ayer Calabrés en El Español. Procede de China, donde firmó tras el Mundial un contrato de temporero con el Liaoning para reemplazar al lesionado Brandon Bass. No es un fichaje caro, pues tampoco es que el teléfono de su agente echase fuego: a alturas de otoño como estamos, sin hueco en la NBA ni interés de los grandes de Europa. Mejri, además, habrá puesto seguro de su parte para volver, siendo como es amigo de Donic y madridista confeso, gran aficionado al fútbol. El tunecino no llega como fichaje de campanillas sino de rotación, reserva de Tavares y valioso por su condición de cupo comunitario (cotonou) en una plantilla obligada a un descarte en ACB y Copa por aquello del overbooking de extracomunitarios.

Vuelve como casi todos los que regresan de USA: más cachas y tirando triples, cualidad esta segunda bastante prescindible en un center de 218cms, al menos en Europa. Es de suponer y sobre todo desear que vuelva también con algo mayor conocimiento del juego, lo que condicionó su primera etapa de blanco, tara habitual de los gigantones que, como él, empiezan tarde en el baloncesto, en su caso a los 18. No me detendré mas en su juego, pues es una cara conocida: la madre del cordero está en el rol que asumirá y el efecto dominó que su llegada provoque en la rotación interior.

¿Cómo afecta a Thompkins?

Todos los medios insisten, suponemos que a petición de la fuente (el club), en remarcar que el fichaje de Mejri no implica la salida de ningún jugador de la plantilla, en referencia bastante evidente a Thompkins, en la cuerda floja estos días. Laso ha explicado esta semana que su ausencia en las convocatorias (significativa la de Euroliga, donde no hay limitación por pasaportes) se debe a su bajo estado de forma y para evitar lesiones. Una explicación que chirría con el hecho de que jugase varios partidos de pretemporada (¿entonces no había riesgo de lesión?) o de no estar ni inscrito en ninguna de las dos competiciones, a diferencia de Nakic, que tampoco va convocado. ¿Acaso Ayón no apareció con un sobrepeso de 15 kilos el verano de 2016, como él mismo reconoció después, tras renovar por 7,5M? Cuesta creer que algún kilo de más en pretemporada justifique, ya no dejar fuera de convocatorias, sino ni siquiera inscribir (¿la puerta abierta al despido?) a un jugador que ha dado tres buenos años de basket al club, además de haber sido pegamento en el vestuario. Ojalá sea solo eso, baja forma, y Trey continúe de blanco, pero visto desde fuera y aplicando una mínima lógica uno diría que hay más miga. En un cambio Trey por Mejri el Madrid saldría perdiendo.

Si hacemos caso a la fuente, la llegada de Mejri no amenaza la continuidad de Trey, pero el fichaje supone igualmemte que Mickey pueda y tenga que jugar más tiempo como cuatro. Al menos en los partidos clave de competición nacional, para los que nos habíamos quedado con sólo 3 interiores natos de primer nivel debido a la aritmética de cupos. No incluyo a Garuba ni a Felipe, cuyo papel está en la fase regular ACB.

Quizá esta y no Trey sea la clave de la incorporación de Mejri: que ni ellos mismos se creen lo de Mickey como pívot puro y que la rotación interior se había quedado corta para ACB y Copa. Al final, por mucho que salte, Mickey va tan escaso de centímetros para el puesto que sufre para cerrar el rebote defensivo casi con cualquier par, sin ir más lejos ante Fenerbahce contra Stimac… ¡Stimac! Que pueda hacer de pívot, que puede, no le convierte en pívot.

Por efecto dominó, los minutos de Mickey al cuatro vienen a cerrar la línea argumental de Gabi Deck como ala-pívot, puesto en el que brilló tanto en la final de Supercopa como en el Mundial con Argentina. Laso, sin embargo, le quiere como tres, para apuntalar el puesto a priori más débil de la plantilla, donde además tiene ventaja física para postear y sacar faltas, situación que el Madrid parece buscar con más insistencia este año en los sistemas. Por otra parte, dada la carestía casi crónica de aleros de nivel en el mercado europeo, mover a Deck al cuatro sería estratégicamente cuestionable. Para los que seguís soñando con Juancho, se hace saber que Denver le ha ofrecido extender un año por 4,6M$, lo estipulado en su contrato de rookie. El jugador puede aceptar o declararse agente libre el próximo verano, pero en un escenario así se antoja improbable que su futuro a corto-medio plazo pase por regresar a España