Una novia para Yabusele

Perdonad que os lo diga, pero sois unos cenizos. Cada vez que escucho últimamente a un aficionado blanco referirse al nivelazo de Yabusele, acompaña su comentario con una coletilla de resignación del tipo: «la pena es que solo nos vaya a durar un año». Bueno, o no. También Randolph firmó por solo un año en 2016, con la mirada puesta en regresar a su país, y lleva ya más de un lustro en la capital. Y más a gusto que un arbusto, oiga, que parecía un huraño a su llegada y ahora le tenemos integrado en la chupipandi de Causeur, Thompkins y Poirier, montando planes con las señoras y regalando sonrisetas en Instagram.

Entiendo el miedo de la parroquia blanca, tras ver a Campazzo, Deck y Garuba largarse en solo nueve meses, pero cada caso tiene sus matices. A Facu se le quedaba ya pequeña Europa, MVP de casi todo, y la renovación de Tortuga se atascó por las tiranteces entre su agente y la gerencia, además ambos son argentinos, que tienen un marcado complejo Mr. Marshall en esto del baloncesto. Entorno y prensa les martillean la idea de que toda carrera fuera de la NBA es un mero peaje hasta llegar a USA. Garuba, por su parte, acababa de cumplir 19 años, la edad prime para presentarse al draft. Lógico darse una oportunidad al menos.

Contrato hasta verano

Sí, Yabusele firmó por solo un año, ¿y qué? Tampoco los contratos largos y las cláusulas altas son garantía de permanencia, si no hemos aprendido eso en el último año, que no podemos poner diques al mar, es que no hemos aprendido nada. Y si resulta que en verano el francés hace las Américas, pues le habremos disfrutado un año, carpe diem. Lo que tengo claro es que adonde no se va a ir es a otro equipo europeo. Aquí ya está, a gustico, integradísimo en los sistemas, eclosionando, y pocos clubes Euroliga, si es que alguno, pueden ofrecerle más dinero que el Madrid. Una vez asentado, tampoco te vas a mudar a Turquía o Rusia por un 10% más de salario.

La única competencia real para su permanencia es la NBA, de donde se volvió con el rabo entre las piernas hace apenas año y medio, tras dos de turismo pagado en Boston. No podemos descartar que quiera darse otra oportunidad, al fin y al cabo tiene solo 25 años, pero haberse estrellado una vez suele quitar las ganas de probar suerte a cualquier precio, sin rol ni contrato garantizados, pregunten a Vildoza o Elijah Bryant.

Entiendo que en los próximos meses AH-JCS tocarán la puerta del agente para plantear opciones de renovación, y ya os digo que el salario no será el único punto, seguramente ni siquiera la clave. Pesará mucho el deseo del jugador, si la NBA es para él capítulo cerrado o tiene la espinita clavada. Pesará también, y mucho, la letra pequeña de la cláusula, así como la adaptación personal del jugador a Madrid. Por ahora, a tenor de sus redes sociales, no se le ve hacer mucha vida extradeportiva en España. Eso, o es muy discreto. Mirad lo que os digo, y puede que sea políticamente incorrecto pero, de nuestra experiencia en los últimos años, un factor clave en la retención de talento acaban siendo las novias/esposas. Los jugadores con pareja estable o familia tienden a echar raíces y son menos propensos a los cambios que los bon vivant. Dicho en plata: hay que buscarle una novia a Yabusele, a poder ser madrileñísima, de Chamberí por lo menos, de cocido los domingos en casa de los suegros.

¿Y por qué hablo tanto de Yabu? Pues porque anoche contra Panathinaikos volvió a cuajar otro gran partido, 14 puntos y 7 rebotes, aunque los mejores fueron el de siempre, Tavares, que ya es el más valorado de la temporada en la Euroliga (23.3 de media), y esta sí que es novedad, Alberto Abalde.

Partió de titular, como escolta, y jugó con mucha más confianza que de costumbre. Se fue a 16 puntos y lideró la escapada inicial, que acabó siendo la buena. Viéndole en días así, que por ahora son a cuentagotas, queda la sensación de que está un poco estancado, de que tiene mucho más potencial de que suele enseñar y el factor limitante está en su propio coco. Y tampoco está para relajarse, afronta una temporada bisagra: si da un paso al frente, puede erigirse prácticamente en líder del juego exterior blanco, con mucha burguesía pero carente de una estrella. Pero si continúa apocopado, bien puede diluirse en una rotación exterior tan larga, superado por Adam Hanga, con mucha más mili, bien consciente de sus virtudes y limitaciones, y con quien Laso está encantado, como salta a la vista.

Atasco en El Pireo: el Madrid se deja la imbatibilidad

Siete partidos ha durado la imbatibilidad blanca en este comienzo de curso, suficientes para levantar un título y superar a los dos finalistas de la última Euroliga. Lo digo para no ponernos ya alarmistas, que os conozco. Cayó el Madrid en El Pireo, una derrota asumible, en pista de un claro candidato a top8. Con las incorporaciones de verano, la madurez de Vezenkov, que le ganó claramente el duelo a Yabusele, y los 10k aficionados apretando en la grada de nuevo, este Olympiakos oposita a los puestos del 6 al 8.

Fue duelo sin acierto exterior ni fluidez en estático, de bajar al barro y trazo grueso, donde este Madrid tan atlético se desenvuelve teóricamente bien… Pero el rival de hoy también. Y en el cara o cruz del último cuarto, con el marcador igualado, Olympiakos desequilibró acertando varios tiros seguidos de teórico bajo porcentaje. Me refiero al parcial 9-0 del minuto 34.

Tavares volvió a ejercer de mejor pívot de Europa, que es lo que es, y Nigel Williams-Goss calló bocas de quienes le sentencian antes de verle jugar ni un mes. Firmó en plaza grande su mejor partido en el Madrid hasta la fecha. Lo sé, no es el tipo de jugador que genera efecto wow, no tiene pinta de estrella, con esas muñequeras de tenista trasnochado. Como dice Manu Suárez, no es un 10 en ninguna faceta, pero a cambio es un 7-8 en casi todo. Me quedo con su capacidad para fabricarse tiros de buen porcentaje caracoleando por la zona, entre bloqueos y jugando con el cuerpo, hasta lanzar esa bombita bastante fiable. 16 puntos en El Pireo, sostén anotador exterior, pero demasiado solo. Causeur, Abalde y Taylor rayaron a un nivel realmente discretito, y Llull, desatascador oficial este curso, desentonó un poco en defensa, lo que lastró sus minutos, solo 10. Dada la caraja ofensiva, me hubiese gustado ver más minutos juntos en pista de Nigel y Heurtel, con el francés al volante, que hoy no le entraron los tiros pero cumplió en la dirección, 5 asistencias, la mayoría habilitando a los interiores.

No meto en la ecuación exterior a Rudy, que sí, que se lanzó cinco paraguayas, pero tuvo que volver a jugar de ala-pívot y, claro, demasiado hace. No pienso señalar desde esta tribuna a quien se está comiendo un marrón que no le toca. Me quedo con que Vukcevic, por X o por Y, está desaprovechando una oportunidad de oro para jugar minutos de calidad, y no está yendo ni convocado. Cuando vuelvan Randolph y Trey, que no queda tanto, que ya están entrenando con el grupo, sus opciones de tiempo en pista se reducirán a la mínima expresión. Quizá no estaba tan preparado como asumimos a final del curso pasado.

3 de 24 triples

Y Carroll sigue en su 'rancho'

Por mucho que defiendas, resulta difícil ganar en una pista Euroliga exigente con 3 de 24 triples, es otra conclusión evidente del partido. El típico día en que la gente se acuerda de Carroll y se achina con sus fotorreportajes desde el rancho, cual Casa de la Pradera. Yo, sencillamente, es que no cuento con él, le veo a todos los efectos un exjugador de baloncesto, y cada día un poco más. ¿O pensáis que si apareciese por año nuevo, tras seis meses sin entrenar, sería para algo más que una gira de despedida?

Sin contar con él, hay nueve exteriores de primera plantilla disponibles para tres puestos, más que casi ningún otro equipo Euroliga, lo que debiera ser claramente suficiente. Estamos apañados si cada partido desacertado desde el triple vamos a añorar a un jugador de 38 años que terminó contrato hace cuatro meses.

Si falta triple, que está por ver, la causa en todo caso no sería que Jaycee esté recolectando miel en Wyoming sino más bien que 1) faltan dos de los mejores tiradores de la plantilla, Randolph y sobre todo Trey, y 2) que este año se ha apostado por un perfil de juego exterior más rocoso y con menos tiro que otros cursos. El resultado de cambiar a Carroll por Hanga. Y de eso no tiene la culpa Jaycee, ni sus paseos a caballo, en todo caso JCS, Herreros y Laso, que suya es la apuesta y, en honor a la verdad, está funcionando bastante bien por ahora.

Si queréis que hablemos de Carroll y del disparate de oferta de renovación sine die que impuso Florentino a la dirección porque es su jugador fetiche, me remito a las palabras de Laso esta semana, en eldebatecom, claramente hasta los cojones ya del tema: «No gano nada hablando de Jaycee. Si te digo que va a venir pasado mañana y no viene, pierdo. Si te digo que no va a venir y al final viene, también pierdo. Me preguntáis mucho sobre ello pero nadie le pregunta a Carroll, que es al que yo preguntaría. Él tiene una oferta de renovación del club desde antes del verano, pero ahora mismo está sin contrato. Y yo en lo que pienso es en el próximo partido, y Jaycee no lo va a jugar».

El Madrid, al borde del abismo

-25 en Goya jugándonos las castañas. Otro baño de realidad, y van ya unos cuantos esta temporada, tanto que cada vez escuecen menos, que a todo se acaba acostumbrando uno. Incluso a lo malo, aunque cueste más.

Al Madrid no le alcanza contra los mejores de Europa porque sencillamente este año no es uno de ellos. Efes está a años luz y hubiese hecho falta un milagro para ganarle, y esos no ocurren a menudo. No hay más tela que la que arde. Seremos el Madrid, con todo el glorioso pasado reciente que queráis, pero estamos compitiendo con Lapro contra a Larkin, ¿qué esperáis que pase?

Queda el equipo con un pie fuera del top8, ‘el objetivo mínimo exigible’: ahora hay que ganar impepinablemente los dos partidos que restan, incluido Fenerbahce en Estambul, y además esperar alguna carambola de resultados ajenos. Matemáticamente aún hay esperanza, aunque ilusión ya va quedando poquita.

Querer y no poder

En verdad el Madrid se agarró al partido con gallardía en el primer tiempo, tirando de los recursos que le quedan para competir en inferioridad: el rebote y el barro, para eso ha quedado la cuarta plantilla más cara del continente. Con dos adolescentes de titulares, de hecho Garuba volvió a ser el mejor, como en Francia, derrochando intensidad, tremendo en las ayudas y la presión sobre bote. Esperábamos esta versión suya desde inicio de curso, pero mejor tarde que nunca.

El partido se torció en el tercer cuarto, cuando Micic tomó el mando de las operaciones, convirtiendo cada ataque turco en canasta, personal o ambas. A lo que contribuyó la ausencia de Tavares por un golpe en el costado. El base plavi disfrutó en la pista y dominó sin esfuerzo. Se llama talento y reclutarlo cuesta pasta, tino y ambición, de lo que andamos justitos en la sección últimamente, al menos de las dos últimas. Por cierto, si quieren redimirse no necesitan irse muy lejos, Micic es agente libre en verano…

El contraste con los ataques del Madrid resultó vergonzante en ese tramo: cero generación desde bote, con los bases dedicados a ordenar sistemas como autómatas, sin la menor chispa o clarividencia. Ni el Carroll-sistema funcionó esta vez, porque si no recibe con una mínima ventaja no se puede levantar, y si tiene que driblar lo llevamos claro.

A esas llegaron los que faltaban, los árbitros, y se terminaron de cargar el partido en los últimos 10 segundos del tercer cuarto. Empezó la fiesta con una técnica a Rudy «por tocar el balón tras canasta», de esas que casi nunca se señalan pero en Goya los de naranja se sienten valientes de un tiempo a esta parte. Le siguió una falta de Larkin (por abrir las piernas) que cobraron a Thompkins. Laso explotó y terminó expulsado por doble técnica: seis tiros libres en 10 segundos, 12 puntos de diferencia, game over.

La frustración de Laso

Me preocupa un poco Laso, que termina contrato en junio, aún no ha renovado y se le ve más quemado que la pipa de un indio. «No te preocupes, que me voy. Estoy cansado, todo el año así». Al margen de que tuviese razón en su reclamación, que la tenía, es raro ver a Laso estallar así. Debía saber que en ese reguero de tiros libres no solo se le escapaba el partido sino buena parte de las posibilidades de alcanzar el objetivo de la temporada (top8). Pareciera la protesta de mucha frustración acumulada.

Debe estar siendo un suplicio de temporada para él, tratando de arrancar la peor plantilla desde que entrena al Madrid y con ello salvar el culo de sus jefes que la montaron. Desde el club se filtró extraoficialmente a la prensa el 25 de febrero un acuerdo verbal para extender su contrato por otros dos años, pero no se ha firmado ni hay nada oficial, con lo que está a tiempo de echarse para atrás. Y no perdamos de perspectiva que Laso es, junto a Tavares, la piedra sobre la reconstruir, las dos únicas piezas verdaderamente imprescindibles en lo que queda de ‘proyecto’.

Seis nombres propios de la reconstrucción blanca

El baño de realidad de la final de Copa del Rey ha constatado con crudeza la necesidad imperiosa de una remodelación de la plantilla del Madrid este verano. No hay atajos ni soluciones baratas si se quiere volver a competir con garantías. Una responsabilidad, la de reconducir el rumbo este verano y devolver la ilusión a la parroquia, que recae en la presidencia (inversión) y en la directiva de la sección (decisiones de mercado).

Bajando un poco al detalle de esa remodelación, el primer factor y el más importante es la pasta. Esta temporada de pandemia se ha aplicado terapia de choque para reducir gasto y contener déficit. Además de una quita del 10% del salario anual de todos los jugadores, se dejaron sin cubrir las salidas de Campazzo, Mickey y Mejri, resultando en un recorte muy sensible de la masa salarial.

El curso 2021-22 cambia el panorama: con más de media España vacunada para cuando arranque la competición es de suponer que se jugará de nuevo con público en el pabellón y volveremos a un escenario de ingresos ordinarios, en el barrio de los 15-18 millones. Cuento por ello con que el club mantenga al menos el actual presupuesto de la sección, incluso se pueda picar ligeramente hacia arriba, recuperando parte de lo recortado este curso. Y con eso, ¿para qué alcanza? Superestrellas de la Euroliga no parece que vayan a venir, pero se puede equilibrar la plantilla y reducir el peso de los veteranos, que ya sería un avance. Veamos…

> Heurtel por Lapro. Aquí hay poco misterio: Laso nunca quiso a Lapro, un empeño de JCS, y tampoco es que el argentino haya dado un step ahead este año (ya sin Facu) como para plantearnos su continuidad. Su salida libera alrededor de 1.8M brutos anuales de masa salarial (¡!), un poco más de lo que suponemos que firmará Heurtel. Como faro del proyecto/base titular el galo se me queda corto, pero supone una mejora sustancial respecto a Lapro. Además son lentejas, el acuerdo es total desde hace mes y medio. ¿Pasta? Camino de 32 años y tras temporada y media inactivo Heurtel no está como para subirse a la parra, si su prioridad es efectivamente seguir viviendo en España. Ya sabéis que su mujer dijo que nanay a lo de mudarse a Rusia cuando Jimki llamó a su puerta en enero… A ojo de buen cubero calcularía como 1.5M brutos/año.

> Pívot reserva. Tyus no renovará y Felipe se retira. Ninguno de los dos cobra demasiado: entre ambos apenas liberan como un millón bruto anual de masa salarial. La idea del club parece gastarse algo más que eso pero fichar a un interior reserva de garantías para Tavares. Ya se quedaron con las ganas el verano pasado con Zizic, que no ha terminado de cuajar en Tel Aviv pero igual era un perfil alto. Escudero en ABC menciona los nombres de Jalen Reynolds (del Bayer Múnich) y de Devin Booker (del Jimki), ambos acaban contrato y son extracomunitarios. El primero parece más fiable, aunque solo sea por jugar en un equipo serio como Bayer. Una roca atrás y buen IQ, mientras que Booker tiene la ventaja de poder jugar tanto de 4 como de 5, un asunto a tener en cuenta por la lesión de Randolph, que no regresaría hasta octubre-noviembre, y a ver en qué condiciones tras semejante lesión.

> Sergio Llull. Termina el contratazo que firmó cuando era un catacrack Euroliga, antes de romperse, y renovará. Son también lentejas. Ahora bien, lo hará (esperamos) con un salario acorde a su nivel actual. Mantiene una importante ascendencia moral en el vestuario y la grada, pero deportivamente es un jugador de rotación, camino de 34 años y con frecuentes problemas físicos. Su nuevo contrato supone liberar como dos millones brutos de masa salarial, un balón de oxígeno importante para acometer otras operaciones. Un asunto clave me parece el rol que vaya a desempeñar el próximo curso: si regresa al puesto de escolta, siguiendo el plan original trazado por Laso para este año, o continúa como base, que particularmente considero una solución de circunstancias tras la marcha de Facu.

El base es el puesto clave del basket FIBA moderno y el salto de calidad de la plantilla para el próximo curso pasa por tener dos sólidos creadores de juego, es decir, Heurtel y otro fichaje más, con Llull como escolta. Y si hacemos caso a los rumores, parece que el plan del club va en esa dirección, con nombres en agenda como los de Pierria Henry (Baskonia) o Thomas Walkup (Zalgiris). Ambos terminan contrato, pero con Henry entra en juego el factor tanteo, así que habría que pagar una pequeña compensación a Baskonia (digamos 250k). En todo caso, es la opción que más me gusta, dado ese pasaporte Cotonou (Senegal), 28 años y su evolución este curso, que ha pasado por la derecha a Vildoza.

> Jaycee Carroll. La teoría es que se retira, pero también era la teoría el año pasado y aquí sigue, a buen nivel, camino de los 38 en abril, eso sí, teniendo que dosificar Laso sus minutos. Cobra unos 800k brutos y si renueva, dada su edad, entiendo que sería a la baja, no sé, echadle 650k. Un sueldo bajito que apenas condicionaría otras operaciones, sería la ficha 13 o 14 del roster. La clave de su decisión será una vez más la familia, ahora bien, sea la que sea, el club debería conocerla no más tarde de abril, de cara a la planificación.

> Usman Garuba. Salvo sorpresa mayúscula se va dentro de cinco meses, y no está en manos del Madrid impedirlo. Se apuntará al draft, saldrá elegido alrededor del puesto 15, que son unos 2.2M$ anuales, dejará un piquito testimonial de cláusula y hasta luego Lucas. Su padre, entiendo que asesorado por el agente, ha declinado todo intento del club para ampliar el contrato de su hijo (más salario a cambio de más cláusula) y sigue con salario de «canterano mejorado». Los debates sobre si está o no preparado para la NBA son inútiles: hace años que en el draft no se eligen realidades sino promesas, y Garuba es una. Se va a ir y punto. Su hueco como quinto interior no debe quedar sin cubrir. Puede que no haga falta una estrella, ni siquiera un jugador consagrado, pero sí una pieza de rotación suficiente, baratita y no extracomunitaria, idealmente cupo de formación local. ABC desliza el nombre de Fran Guerra, que está despuntando este curso en Tenerife y termina contrato. Creo que da el nivel para quinto interior y encaja en el sistema Laso, su principal pega es ser cinco puro, cuando al Madrid le vendría mejor un jugador que pueda desempeñarse también de cuatro, por aquello de la baja de Randolph que comentamos antes. Otras alternativas que se me ocurren en ese rango de precio serían J. Barreiro, aunque este pega más por Deck si sale, en perfil 3 y medio, Tyson Pérez, en función de su evolución hasta final de curso, o Tryggvi Hlinason.

> Gabi Deck. Su continuidad o no marcará en buena medida el verano en Concha Espina. Termina contrato pero el club tiene al parecer la opción, que piensa ejercer, de renovarle unilateralmente por otras dos temporadas y un sueldo bajito. Sería una forma de garantizarse, como mal menor, que si el jugador sale en julio a la NBA lo haga pasando por caja. Pagando su cláusula, que oscila entre 1.5M y 800k, según las fuentes. Pero el escenario ideal para el Madrid no es cobrar la cláusula sino la continuidad del argentino, y esa pasa por un aumento salarial (respecto a lo estipulado en la ampliación unilateral) a cambio de pasaporte español y una subida de cláusula que de tranquilidad a corto plazo. No es solo que Tortuga sea uno de los tres mejores aleros de Europa, con 26 años y margen aún de mejora, es que puede jugar de ala-pívot con ciertas garantías, un comodín clave ante la incertidumbre respecto a Randolph.

¿Y si Carroll continuase otro año más?

Tenemos que hablar de Jaycee, parroquia. Ha llegado el momento de replantearse la hoja de ruta, esa que marcaba esta como su última temporada en activo, con la idea de que se retirarse en junio a la limón con Felipe Reyes, cual cuento de Disney. Sucede que el cuento no obedece a la realidad deportiva, porque lo único que tienen en común ahora mismo es la edad, ser los dos jugadores más veteranos del vestuario. Las similitudes terminan ahí.

La renovación de Felipe en verano apestaba a indulgencia diplomática, a contratito de agradecimiento, y el devenir de la temporada está sirviendo para confirmarlo. Y conste que no es plato de gusto ni verlo ni contarlo. Su ostracismo estas semanas ha sido el baño de realidad definitivo, inédito pese a la plaga de bajas en la pintura blanca, que hasta Rudy Fernández ha tenido que jugar de ala-pívot. Laso ya no cuenta con el capitán porque sencillamente ya no está para jugar, no lo está desde hace tiempo, y el desembarco de Alex Tyus es la puntilla. Una pena este deslucido e innecesario epílogo a su carrera. Sería bueno que la sección tomase nota, para evitar que se repita la historia, de cara a la ya cercana retirada de otras leyendas: pienso en Carroll, Rudy o a más largo plazo Llull. Cabría recordar que los clubes cuentan con resortes para agradecer los servicios a sus veteranos y brindarles despedidas a la altura sin condicionar la configuración de la plantilla. Retirada de camisetas, partidos homenaje, etc.

Pero volvamos a Jaycee… Os confieso que yo mismo era el primero convencido de que se retiraría el pasado verano, una vez terminada la construcción del rancho en Wyoming y con Baylee ya instalada con la prole. Según contó Prepelic, la parte perjudicada, Carroll cambió de opinión hasta tres veces sobre el asunto durante el pasado curso. Pero la decisión final fue seguir, en lo que debió influir que su hija mayor, Bella, se instalase una temporada con él en Madrid. Y suerte que lo hiciese…

También supuse que esta temporada, ya sí, se le empezaría a notar el bajón, que cumple 38 palos en abril. Pero ni por esas, oiga, ni por esas. «Se conserva en formol», «el que tuvo retuvo», «es incombustible», etc. Son tópicos que habéis escuchado docenas de veces para ensalzar a leyendas en la recta final de sus carreras, exageraciones desde el cariño. El asunto es que con Carroll son piropos rigurosamente merecidos.

Laso tiene que dosificar sus minutos, sí, y tiene carencias defensivas, vaya novedad, pero es que sigue siendo la máquina de anotar de siempre, y eso son palabras mayores. El go-to-guy indiscutible cuando está en pista, sobre todo cuando la carretera se empina y el equipo va por debajo en el marcador, como evidenció el partido ante Milán de forma un poco dramática. Y es la referencia ofensiva por el sencillo motivo de que, pese a la extensa y lustrosa plantilla del Madrid, pese a su edad, sigue siendo la mejor opción en ataque, con ese jodido tubo al aro. Tiene el mejor ratio de punto por posesión de toda la liga ACB, promedia 11 tantos en 15 minutos y acredita un disparatado 70% en tiros de dos entre ambas competiciones (¡el mismo % que Tavares!), eso lanzando bastante (52/75).

El factor económico

Con esos números, ponerle sobre la mesa una oferta de renovación no sería una cuestión diplomática sino pragmática, intentar retener a un activo valioso de la plantilla. Porque, para más inri, recordemos, su precio es asequible: tras sucesivas renovaciones a la baja a lo largo de los años Jaycee se mueve en el barrio de los 800k euros brutos / temporada, una ganga a estos niveles. Ya os digo que el Madrid no va a encontrar un sustituto digo en Europa por menos del doble de esa cifra (si le sumamos transfer), y se viene un verano en que la prioridad de gasto debería ser el puesto de base.

Ahora bien, que el club le proponga renovar no significa automáticamente que Jaycee acepte, al contrario, no está nada claro que posponga otro año el rancho, que la paciencia de Baylee tiene sus límites. Eso sí, sería bueno conocer con antelación la decisión, si se cuenta o no con él para el próximo curso, para en caso negativo poder moverse con tiempo en el mercado. Y ya os digo que Marius Grigonis (Zalgiris) me parecería la opción más atractiva entre los exteriores Euroliga fichables. Tiene un perfil distinto a Carroll, menos francotirador pero con más recursos desde bote. Su experiencia ACB, que hable español y sea comunitario representa un plus.

Si se busca un perfil táctico más similar a Carroll, Francis Alonso (Unicaja) puede ser una opción. No está todavía en la élite pero progresa adecuadamente y tiene margen de mejora, además son 24 años y cupo nacional. Una opción de futuro. Ahora bien, ninguno de los dos termina contrato, así que habría que revisar letra pequeña y pasar por caja. De entre los que sí terminan contrato destaca Jordan Loyd (Estrella Roja), cuya principal pega sería el pasaporte extracomunitario. Son nombres interesantes, pero insisto en que la mejor opción sería la renovación de Jaycce y posponer así el problema de su sustitución para cuando haya más certidumbre económica y se hayan arreglado otras goteras más urgentes en la plantilla.

El Madrid post Facu da la cara en Moscú

Hay derrotas y derrotas, la de ayer en Moscú apenas escuece, al ser de esas con las que cuentas en el calendario. Es más, tras 12 años seguidos perdiendo allí y siendo el primer partido tras la marcha de Campazzo, lo que se barruntaba era revolcón. Y no sucedió, al contrario, el equipo dio la cara, no se desmoronó. Mantuvo la buena dinámica competitiva de las semanas previas, mandó en el marcador durante largos tramos de encuentro y tuvo opciones reales de victoria hasta el último minuto. Un buen CSKA, en casa y sin bajas, necesitó del clásico empujoncito de Lamónica y de la mejor versión de su estrella para ganar.

Vimos un Madrid de aprobado alto, con Laprovittola, Alocén y Llull alternando el timón, tratando de llenar el vacío dejado por Campazzo. Lapro aprobó en el primer cuarto, que jugó completo, sin protagonismo pero ordenando el juego: 0 pérdidas, +3 el equipo. Sucede que los sistemas de Laso exigen del base también cierta anotación y él ve el aro muy pequeño ahora mismo. No ha metido ni un punto en los tres últimos partidos de Euroliga, 0/10 tiros de campo, y si no eres una amenaza ni sacas faltas se hace muy difícil romper y generar ventajas para el resto, especialmente si careces de explosividad física.

Sabemos que tiene puntos, así que resulta urgente que le quite la tapa al aro y recupere cierta confianza anotadora. Tendrá una oportunidad propicia las próximas semanas, que el equipo afronta un tramo un poco más cómodo de calendario, con Asvel, Zenit y Alba en casa, y visitas a Pao y Olympiakos, que no están este año para tirar cohetes.

Alocén no desentonó dada la magnitud del escenario, hizo como Lapro, no extralimitarse, se dedicó a ejecutar sistemas y a buscar a los compañeros que tienen los puntos, ayer Thompkins, Randolph, Deck o Llull, que sumaron 55 de los 73 del equipo. El único de los convocados que no jugó fue Causeur, pese a la ausencia de Rudy, al esguince de Carroll en el tercer cuarto y a que Llull jugó minutos de base. Laso prefiere alinear a Abalde de escolta antes que poner al francés. No puede ayudar al base ni desempeñarse de alero, tampoco ser perro de presa de la estrella exterior local. Acumula 2 puntos y -4 de valoración en lo que va de Euroliga. Sé que se perdió un par de semanas por covid, pero es que van 11 jornadas… Vaya hipoteca Belgrado.

Llull dio la cara, por si había dudas. Es puro corazón, el más valiente: brilló cuando jugó de escolta y cumplió cuando lo hizo de base, mucho mérito siendo sus primeros minutos de la temporada en ese puesto, al que vuelve obligado por las circunstancias. La hoja de ruta de Laso, reconvertirle a escolta a tiempo completo, aparcada por la cojera de la plantilla. Acertó el balear con algún triple de valor, dio varios buenos pases a Tavares en continuaciones y forzó más de la cuenta en penetraciones (1/7 de dos), pero no dejó de intentarlo. Está a años luz de su versión de 2017 pero es lo mejor que nos queda sin Facu y alguien tiene que dar un paso al frente.

Posdata: la información de Marca sobre la posible salida inminente de Gabi Deck me parece el típico encargo del agente para tensar las negociaciones de renovación con el club. Una estrategia más vista que el tebeo: esta noticia es un calco, también en Marca y data de abril. Me parece que el agente del argentino va a dar en hueso, porque la directiva blanca está en modo tacañón-covid. Las negociaciones se encuentran estancadas desde hace tiempo porque el argentino pide mucho sueldo y poca cláusula, y el Madrid ofrece que ambos conceptos vayan en paralelo. ¿»Interés de varias franquicias NBA»? No, las franquicias no están a estas alturas como para andar mariposeando y cortejando jugadores: «mostrando interés». Ese tiempo pasó: ahora te llaman, te ofrecen pasta y firmas, sino que pase el siguiente, que en cuatro días empiezan allí los entrenamientos. No puedo poner la mano en el fuego de que Deck no salga finalmente, pero si de verás se pirase en tres días a la NBA chirría una noticia en Marca reprochando al club su actitud en las negociaciones.