Madrid 26/27, primer esbozo

A estas alturas de año la dirección deportiva del Madrid debe tener ya perfilado (que no cerrado) el esquema de plantilla del próximo curso. Son semanas de hablar con representantes y tantear jugadores, sobre todo aquellos en Europa que terminan contrato, tienen cláusulas asequibles o militan en clubes menos pudientes/vendedores. El mercado de descartes NBA se mueve en otros tiempos, más difícil adelantar trabajo, pero también se trabaja en esa vía.

Varios frentes abiertos, el primero definir los jugadores que siguen y los que salen, lo que se busca y el dinero aprox. del que se dispone.

1-. Me sorprendería que se marchase Hezonja, pese a los rumores tras cambiar de agente. No veo que se den las circunstancias. Tiene contrato hasta 2029, está en un gran momento deportivo y carece de cláusula de salida a Europa, lo que significa que cualquier club Euroliga que le quiera tendría que acordar una compensación con el Madrid, que ni parece interesado en vender ni tiene la necesidad económica. Para la NBA la cláusula sí es ‘asequible’, pero con 31 años diría que se le ha pasado un poco el arroz, en USA los prefieren más mancebos. Cuestión distinta es que su agente filtre ofertas para apretar al Madrid y sacar tal vez algo de dinero extra, viendo que se ha convertido en el go-to-guy del equipo y que los 2.3M que cobraría el año que viene (contrato ascendente) distan de los 4-5 millones anuales que se están firmando en Grecia y Oriente Medio a estrellas Euroliga (Nunn, Micic, Vezenkov, Hayes Davies, etc).

2.- Llull volverá a renovar por poco dinero, ya sabéis que la sección tiene política de ofrecer ficha a las leyendas hasta que motu proprio decidan retirarse. No es una política que me entusiasme, porque casi siempre acaba con el jugador estirando el chicle y empañando su legado. Llull no es que estorbe, siendo casi el salario más bajo del roster (250k-300k), pero su rol debe estar en consonancia con su nivel y estado físico (tendrá 39 años), y no con la ascendencia en el vestuario. Y creo que eso dependerá en buena medida del status del exterior que sustituya a Kramer, que también termina contrato y saldrá casi seguro. Fue fichaje de la anterior directiva, cerrado antes del tsunami, y no ha tenido chance: sencillamente no es del agrado de Scariolo, ya no por nivel sino por perfil táctico. El alemán no encaja, la cuota de exteriores 3&D sin generación desde bote queda cubierta con Abalde. Me da un poco de pena porque se va a ir sin haber tenido siquiera la oportunidad y habiendo cumplido en lo poco que ha jugado.

3.- Trey Lyles es el otro jugador que termina contrato y su caso es el único dudoso. Tiendo a pensar que se quedará, porque ya hay negociaciones en marcha y voluntad de acuerdo entre las partes, el terreno fértil para acabar alcanzando un pacto económico a mitad de camino.

Parte de la afición anda escandalizada tras la filtración de que Lyles ha fijado en 2.5M la cifra de partida de negociación, que además ha coincidido con un valle de rendimiento. Pero es una cantidad sencillamente acorde a mercado para el jugador más valorado del 3º clasificado de la Euroliga. No juzguemos el todo por la parte: la temporada de Lyles es notable y talentos así no pasan cada 10 minutos como el autobús. Ya se dejó escapar a Poirier por racanear unos pocos cientos de miles, aprendamos de los errores.

Sobre su salario, la comparación no debería ser con Tavares o Facu, contratos cerrados hace varios años, sino con lo que se firman actualmente en Euroliga, con el pico de inflación venido de Oriente. Por comparar, lo que pide Lyles es un 20% menos de lo que gana Musa en Dubai y aproximadamente lo mismo que TJ Shorts en PAO o Lonnie Walker en Maccabi.

Además, es solo una cifra de partida de negociación. Lo normal es que, si el canadiense pide 2.5M, el club ofrezca 1.5M y se acaben dando la mano alrededor de 2M, que es lo que cobra ahora. Eso, salvo que aparezca una franquicia NBA, le ponga sobre la mesa una mid-level exception y decida que no le quedan speciality coffees que probar en Madrid.

4.- Alex Len tiene otro curso de contrato por un salario bastante alto, aproximadamente el que liberó Bruno Fernando (en el barrio del 1.5M netos), y que no se corresponde con su rol de tercer pívot de la rotación. Además, el segundo curso no tendría descuento fiscal. Cumple cuando juega, no estorba, pero tampoco vale lo que cuesta, así que la idea es rescindirle para abaratar. Desconozco si toca negociar finiquito o si el club tuvo las luces de dejarse una cláusula de corte barato en verano, como hacen la mayoría de equipos con los fichajes a mitad de curso salvo que sean catacracks.

Prioridad: un generador desde bote

En cuanto a las llegadas, la prioridad para Scariolo es reforzar el bakcourt con el mejor generador desde bote / anotador que el dinero disponible pueda pagar. Ya sabéis que su obsesión es juntar siempre en pista a dos generadores, por eso descarto el perfil tirador puro, imagino que para decepción de los nostálgicos de Jaycee, que no son pocos. En el basket actual a cualquier jugador de élite, salvo en Europa a los pívots, se le exige tirar bastante bien de tres, y el anotador que pueda venir al Madrid no será excepción. Cuestión distinta es que su principal cualidad, la que le define, sea el tiro de tres en situaciones de catch&shoot, que creo que es lo que la mayoría entiende por ‘tirador puro’ / especialista. Eso no es lo que busca Scariolo y diría que en 2026 es un perfil que sencillamente ya no se estila.

El reto para el Madrid es que el de combo generador es un puesto donde el talento está muy cotizado en Europa y la sección en principio no dispone de tanta masa salarial este verano para pujar, al tener ya comprometidos los grandes contratos de la plantilla. De partida, pensad que el exterior que venga ocuparía la ficha de Kramer, que libera un sueldo bajo (500-600k netos). Podéis añadir digamos que otros 500k de lo que se pueda abaratar en el puesto de 3º pívot (y está por ver, que también hay inflación en el 5), pero a partir de ahí el poder de mercado del Madrid vendrá definido casi en exclusiva por un nuevo aumento presupuestario. Y leyendo las noticias cuesta un poco verlo.

¿Nombres? Seguro que habéis escuchado el de Nadir Hifi, por quien habría que negociar transfer con Paris, y también da el perfil Carsen Edwards, de la Virtus, que termina contrato. Encestando mencionó en la Copa del Rey el nombre de Sergio de Larrea, con una cláusula de casi un millón en Valencia. Un movimiento distinto, como apuesta de medio plazo, y muy sujeto a la voluntad del jugador. En la lista, ya como plan C, podríamos meter también por ejemplo a Justin Robinson, compañero de Hifi en París, a Duane Washington de Partizán, o a Malachi Flynn, de Bahçeşehir, uno de los mejores jugadores en Europa fuera de la Euroliga. Un lugar propicio donde pescar este verano sería Monaco, pero Okobo lo tiene hecho con Dubai y el perfil de Mike James me parece demasiado disruptivo para un Madrid, al margen de que son 36 años. A Sylvain Francisco ni le meto, porque su prioridad es intentar USA, y si se queda en Europa se saldrá de precio.

Así que veo dos caminos. Seducir a Hifi antes de que se abra la puja, embaucar otro verano a Floren y tirar de chequera = acordar con París un transfer alrededor del millón de euros y firmarle 2M netos anuales. Y ya me parecería barato. Y si no hay tanta pasta pero Coach S insiste en un perfil alto, lo lógico viendo la inflación en Euroliga me parecería ponerse en manos del director deportivo (Pocius), con amplia experiencia como scouter en la NBA y por tanto muchos números relevantes en su agenda. Que peine el mercado de descartes y salidas allende el mar y cruzar los dedos para trincar a final de verano un exterior nivel Horton-Tucker o Lonnie Walker. No tiene otra tarea más importante en los próximos 5-6 meses. De hecho, me chivan que ya se está trabajando en algún nombre potente por esta vía, aunque es una operación compleja. Es todo lo que puedo contar por ahora. Stay tuned.

10 reflexiones en caliente sobre la Copa del Rey

1.- Decepción importante para un Madrid construido para dominar las competiciones nacionales. Pensé que el equipo tenía una marcha extra guardada para grandes citas, pero su final es el mismo partido de toda la temporada a domicilio en la Euroliga. Es decir, irregular e inconsistente, incapaz de encadenar 10-15 minutos sólidos en ambos aros.

2.- Yendo líder destacado de la ACB y cuarto clasificado de la Euroliga, me parece un poco precipitado cuestionar la continuidad de Scariolo a corto plazo. Ahora bien, superado el ecuador del curso no veo una evolución particularmente esperanzadora del equipo. Y la aureola de maestro en torneos del ko se le está cayendo a las primeras de cambio. Muchos deberes pendientes para mayo-junio con este 0 de 2 en finales nacionales, el melón de su continuidad se puede abrir de lleno como no se alcance la F4 y/o no se gane la ACB.

3.- El Madrid fue un coladero en la pintura en la final: 29 canastas de 2 recibidas con un 66% de acierto. Muy mal día de Tavares y Garuba, llegando tarde a casi todo. A ellos se les juzga no tanto por los puntos anotados sino por las canastas encajadas cerca del aro. Pero, vamos, en general la defensa fue un desastre, con 206 puntos recibidos en 24 horas es casi imposible levantar trofeos. Si hay un asistente temático de defensa, y no precisamente barato, quizá habría que mirar en esa dirección también.

4.- Incluso visto por la tele el banquillo del Madrid rezumaba tensión en la final. Desplante de Mario a Scariolo en el 1º cuarto, se levanta Llull a leerle la cartilla. Luego abroncaría también a Garuba en el último cuarto mientras los de traje se daban mus. No sé, quizá sean paranoias mías, pero veo el milagro de Galbiati en Baskonia y pienso que quizá no hace falta reinventar la rueda, que en el banquillo blanco sobran tablets y falta carisma. O dicho en lenguaje corporativo, sobran hard skills y faltan soft skills.

5.- Equipo sin colmillo: el Madrid desaprovechó contra Baskonia varias pelotas de break, ventajas de alrededor de 10 puntos para abrir el marcador y dejar el partido encarrilado. Los grandes equipos no dejan pasar esos trenes pero, claro, el Madrid por ahora no es uno.

6.- ¿No os parece que Campazzo tiende a un perfil cada vez más anotador y menos director? Cumple estadísticamente pero no imprime la pausa que necesita el equipo, no ordena a la tropa. Al contrario, sube revoluciones y acelera el tempo, a veces para bien, otras para mal. Salía más a cuenta su versión de 10 puntos y 10 asistencias. Lo pongo en el debe de la dirección técnica.

7.- Lyles fue el mejor contra Unicaja el jueves pero missing el fin de semana, se le puede y debe pedir bastante más. Le veo eclipsado por Mario en este tramo de curso, y además los rivales le van conociendo, el scouting funciona, las defensas ajustan y no produce tan fácil. No descarto que esta Copa influya en las negociaciones para su renovación, que el Madrid se plante en una cifra un poco más baja de la que tuviese prevista de inicio.

8.- Pero para fin de semana el de Abalde, y llueve sobre mojado: 0 puntos y 0 de 5 tiros en 35 minutos. Incomprensible no probar siquiera con Kramer como alternativa. Ay ese Excel…

9.- Al margen del fogonazo de Mario contra Valencia, a los únicos que rescato del Madrid en esta Copa es a dos secundarios, Feliz y Deck. El Tigre es un reserva muy valioso, creo que infravalorado por cuerpo técnico y afición. Y Deck os confieso que me ha sorprendido para bien. Venía haciendo una temporada gris, de prejubilado, encima está recién salido de lesión, pero ha demostrado que todavía se puede contar con él como jugador de rotación útil en partidos exigentes.

10.- Tengo desde hace tiempo predilección personal por Luwawu Cabarrot, la clase y la elegancia siempre las ha tenido, pero el step up de este año le eleva a otro nivel. Sé que Scariolo prefiere para el exterior en verano un perfil más de generador desde bote, y que la afición babea por un tirador puro tipo Jaycee del Hacendado, pero si de mi dependiese tendría a mano el número de su representante.

NBA Europa, demasiado verde

Llevo tiempo queriendo publicar un artículo sobre el proyecto NBA Europa y la posición del Madrid, ante una decisión que puede marcar el futuro de la sección a medio-largo plazo. Si no he escrito antes sobre el tema es porque ni siquiera yo mismo me había formado una opinión clara. Ahora que se acerca el deadline para el club empiezo a tenerla, y podría resumirse en que “no ahora y no así”.

Con la info de que dispongo, habiendo leído con interés todo lo publicado (por cierto, gran cobertura de Juanma Rubio en AS), me parece que NBA Europa es todavía un proyecto demasiado verde. La música puede sonar mejor o peor, ni siquiera entro a valorar eso ahora, lo que me preocupa en lo que respecta al Madrid es que la competición se encuentra en un estadio aún muy preliminar = riesgo.

Cuentan que Florentino está (o estaba) muy convencido con la idea, seducido por la vertiente económica, la promesa de mayores ingresos que ayuden a la sostenibilidad de la sección, históricamente muy deficitaria. Como aficionado mi prioridad es la certidumbre, que mi equipo compita contra los mejores y no me mareen con las siglas, pero entiendo también la importancia del dinero como garantía de viabilidad de la sección a largo plazo. Un día no estará Florentino y quizá al sustituto no le haga tanta gracia invertir en basket a pérdidas.

La importancia del timing

El dinero importa… pero el timing también. Y la decisión sobre seguir o no en la Euroliga debe tomarse en los próximos días, quizá con prórroga hasta junio, y la NBA no parece todavía una alternativa lo suficientemente sólida y concreta. Por ejemplo, va a mantener esta semana en Londres reuniones con inversores interesados en franquicias en Europa. Repito, “INTERESADOS”. No es que estén ya eligiendo el logo en París o perfilando plantilla en Roma, es que andan todavía rifando la titularidad de franquicias al mejor postor. Esos serían los compañeros de viaje del Madrid a 18 meses de empezar a competir. No sé, Rick, da vértigo.

Veo ante todo una cuestión de riesgo/beneficio. Estratégicamente, cuando tienes mucho que perder, es cuando deberías ser más cauteloso, ley de vida. Y nadie tiene más que perder si NBA Europa sale mal que el Madrid. No deja de ser el club de basket más importante del continente por palmarés y presupuesto. Hablamos de saltar al vacío, dejarlo todo para mudarse a una liga que todavía no existe con clubes que todavía no existen, o casi.

¿Qué arriesga el jeque interesado en una franquicia en Manchester? Todo lo que perdería si sale mal la aventura son unos cuantos millones, que de esos le sobran. El Madrid, en cambio, tiene una masa social detrás, mucho dinero comprometido en contratos de jugadores, etc, se arriesga a quedarse colgado de la brocha, varado en la BCL por una apuesta fallida, a convertirse en soldado de la FIBA caído en su guerra con la Euroliga por la titularidad de la principal competición continental.

En esta coyuntura, según está el tablero a 13 de enero, la estrategia más razonable para el Madrid me parecería hacer frente común con FCB y Fenerbahce para arañar a la Euroliga condiciones viables de escape. Dejarse la puerta entreabierta a la NBA para subirse más tarde al tren, una vez esté ya en marcha, si es que ese día llega. Porque, si os soy sincero, como la NBA no mueva ficha rápido con algún anuncio de calado, se le está quedando cara de caballo perdedor.

Garuba 2026: el despertar de la pantera

Usman es un recordatorio de la importancia de la paciencia con los jugadores jóvenes, de que los frutos no se recogen de un día para otro. Una paciencia que a veces choca con el carácter del aficionado medio madridista, que lo quiere todo para ayer y juzga solo por el partido de hoy.

Garuba regresó de la NBA hecho unos zorros, bajito de confianza y de forma física. Había jugador, lo sabíamos porque lo habíamos visto, pero había que creer un poco. Su cuerpo cambió bastante desde su marcha en 2021, añadiendo kilos de músculo, algo por cierto bastante habitual en los europeos que hacen las Américas. Un cambio físico que trajo aparejada una evolución hacia el puesto de pívot como posición natural, donde lucen mucho más sus virtudes, principalmente defensivas.

Sin embargo, el curso pasado, el primero a su regreso, las circunstancias obligaron a que jugase bastante de alapívot. La racanería del club, dejando sin cubrir la salida de Yabusele, dio con Ndiaye como único cuatro puro del roster, y Usman tuvo que habitar más minutos de los que le gustaría un puesto que ya le era ajeno. Dolía a los ojos verle jugar abierto, lanzando triples, pero no era su culpa. Ni os imagináis la de insultos que leí sobre él, desde que no tenía nivel ni para LEB hasta que se inventaba lesiones para cobrar la baja (¡!). Recordemos, sobre un canterano del club, entonces con solo 22 años…

Este curso le ha venido más de cara y las piezas están encajando. Alejado de las lesiones y del puesto de cuatro, porque ya no faltan efectivos ($). Encima la salida de Bruno le abrió una autopista que supo aprovechar: para cuando llegó Len y se quiso poner en forma, Usman ya se había asentado por méritos propios en el rol de 1º pívot reserva. Y hasta hoy.

También ayuda la confianza que le tiene Scariolo que, según me cuentan, viene de lejos, de las categorías inferiores de la FEB. De hecho, me parece el único jugador del Madrid por ahora que ha mejorado rendimiento desde la llegada del técnico italiano.

En su segunda temporada de blanco Usman está siendo ya muy útil al equipo, cambiando dinámicas de partidos desde la defensa (Unicaja y Asvel solo en los últimos 10 días), justo lo que esperábamos a su regreso. El boxscore casi nunca hace justicia a su impacto en el juego, pero su intensidad defensiva es contagiosa (muy sólidos parciales cuando coincide con Feliz), y su capacidad de emparejarse con pequeños en los missmatch un tesoro táctico en el basket moderno. 23 años, canterano y cupo nacional, tenemos jugador de rotación para una década, solo hacía falta un poco de paciencia.

Bruno en la picota

Me llegan rumores por distintas vías de que Bruno Fernando puede salir del Madrid en próximas fechas, tal vez destino Grecia o Turquía, idealmente a algún equipo que le ofrezca un salario similar para abaratar la indemnización. Redondeando cifras, Bruno cobra alrededor del millón neto anual, del que restarían unos 750k hasta final de curso. Pienso sin ir más lejos que podría interesarle a Efes, con sus dos pívots lesionados de larga duración, Poirier y Papagiannis.

Insisto en que todavía es solo una opción que baraja el club, pero quizá sea mejor así, que salga Bruno, porque veo difícil que remonte el vuelo en estas circunstancias, sin la confianza del entrenador desde antes incluso de empezar la temporada. Una situación que tampoco coge por sorpresa a quienes prestasen atención a los comentarios de Scariolo sobre Bruno en las retransmisiones de Movistar. Sutiles pero inequívocos.

Hagamos un poco de memoria, que no arqueología. Bruno brilló en la final ACB a las órdenes de Chus Mateo, con 15 de valoración media. No hablo del Cretácico sino de hace cuatro meses. Bruno fue campeón y quinteto ideal del Afrobasket en verano, y arrancó con buenas sensaciones la pretemporada en el Madrid (a las órdenes de Luis Guil), 14 puntos al Alba y 15 de valoración contra Zaragoza. Vamos, que manco no es, aunque a algunos ahora se lo parezca. Tampoco digo que sea Olajuwon, eh, pero sí un activo aprovechable de banquillo y con margen de mejora si se le da confianza y un contexto adecuado. Recordemos que el Madrid le fichó en febrero en competencia directa con nada menos que Panathinaikos y Fenerbahce.

Y es que no está el mercado Euroliga de pívots no extracomunitarios como para despachar a la ligera a jugadores bajo contrato. Por poner en contexto, Olympiakos tuvo que soltar casi un millón de transfer a Baskonia en verano por un Donta Hall de la vida (pasaporte azerí).

Fundido a negro

Después de ese buen arranque de pretemporada, Bruno sufrió un fundido a negro que aún le dura y que coincidió con el regreso de Scariolo tras el Eurobasket. El técnico italiano, según me explican, dijo al club desde su llegada que no quería a Fernando, por eso se tantearon opciones como Daniel Theiss o Kabengele. Lo cual, visto desde fuera, no encajaba demasiado, ya con tres pívots en plantilla: Edy, Bruno y Usman. Ahora lo entendemos mejor.

El inicio de curso de Fernando está siendo lógicamente muy discreto, en lo que creo que concurren varios factores. El primero, su propio desacierto individual, un cúmulo de errores que se hacen bola: que si una pérdida por aquí, que si un despiste defensivo por allá… Y luego que la sombra del banquillazo está mucho más presente esta temporada (= ansiedad), por la mencionada falta de confianza del técnico y el aumento de competencia en el puesto. Los fichajes de Okeke y Lyles en el cuatro han movido a Garuba full time al cinco, y Scariolo sabemos que tiene mucha confianza en el de Azuqueca como center defensivo, así brilló en el oro de España en el Eurobasket de 2022.

Por otro lado, Bruno parece bastante perdido en los nuevos sistemas, aunque no es el único. Comparad por ejemplo el rendimiento de Facu y Feliz hasta ahora con el de final de curso. Tras un mes de temporada yo mismo no tengo demasiado claro a qué se quiere jugar, a qué género pertenece esta película. La única tendencia que sí se percibe es que los fichajes están rindiendo a bastante buen nivel respecto a las expectativas (incluidos aquellos de los que se esperaba menos, como Kramer y Almansa), mientras que ninguno de los jugadores que ya estaba ha mejorado su desempeño del año pasado. Los heredados.

Desde luego tampoco Bruno, que se ha convertido en blanco recurrente de la ira de la afición, el primero al que se dirigen las miradas cuando se pierde o se juega mal. Que no está fino, claro, pero a la vez: ¿qué cuota de responsabilidad en que el equipo no termine de carburar puede tener un jugador de 10 minutos por partido sobre un total de 200 del equipo? Diría que poca. Yo le daría tiempo, que solo van tres semanas de competición. Creo que tiene baloncesto de sobra para ser útil, pero si realmente el técnico no le quiere entonces mejor cortar cuanto antes.

Y si sale Bruno, aún por ver, ¿se apostará por Almansa como 3º pívot o se saldrá al mercado? Justo estos días vemos los últimos descartes de las franquicias NBA antes del inicio de temporada. Hay oportunidades de mercado pero el overbooking de extracomunitarios supone un enorme factor limitante que reduce la maniobrabilidad del Madrid (de lo contrario ya habría llegado un exterior). También os digo que, dado el caso de que saliese Bruno y la gerencia le buscase sustituto, tengo toda la confianza en Pocius tras los aciertos con Lyles y Okeke.

Plantilla cerrada: así queda el Madrid 25/26 con el fichaje de Trey Lyle

Plantilla cerrada. Con la incorporación de Trey Lyles, todavía solo oficiosa, el Madrid cierra el roster para la temporada 2025-26, que tendrá 15 jugadores y chorrocientos asistentes arropando a Scariolo.

Encaje táctico al margen, del que hablaré después, desde ya os digo que el fichaje de Lyles me gusta bastante, jugador de 29 años y amplia trayectoria NBA. A saber: 10 temporadas con más de 5.000 puntos y 750 triples anotados. No era un mero figurante, vaya, titular en 131 partidos. Nada que ver con la media de los huevos kinder que han llegado a Europa este verano, jugadores de veintipocos con potencial por pulir y mínima experiencia profesional fuera de la G-league.

Un recordatorio de que el timing es seguramente el factor clave para fichar en el mercado de descartes NBA. En septiembre-octubre encuentras oportunidades de un calibre con el que en julio ni sueñas. Pero, claro, a ver qué director deportivo es el guapo que empieza la pretemporada con la plantilla sin cerrar, con un pellizco de dinero inmovilizado y sin garantías de que este u otro jugador de la NBA que te gusta venga finalmente.

¿Cómo juega Lyles?

Me recuerda un poco a nuestro anterior Trey, un alapívot relativamente alto (206-208cms, según dónde mires), tirando a culopollo, no demasiado atlético pero con clase, buena mano e IQ. Luego saldrá como salga, pero por potencial es a priori el cuatro de nivel, con puntos y que puede abrir el campo que pedía a gritos la plantilla desde la marcha de Yabusele hace 13 meses. Firma por una sola temporada y un salario importante, de titular, al nivel de Facu o Hezonja (alrededor de 1.8M netos).

Por cierto, el contrato de Lyles tiene cláusula de escape a la NBA, un pequeño factor de incertidumbre que suele inquietar a la parroquia blanca. Pero es que en basket el Madrid es segunda división y este tipo de cláusulas hay que verlas como gajes del oficio, igual que los jugadores de equipos ACB de clase media-baja se dejan cláusulas asequibles de salida a Euroliga en sus contratos. Y en todo caso, si llega una oferta y el jugador se quiere ir sabemos por experiencia que el papel firmado vale poco. Mirad en su día Campazzo, Deck o el mencionado Yabu, con elevadas cláusulas anti-NBA y que igual se piraron a destiempo.

La idea del club era cerrar la plantilla con un exterior anotador, de hecho se pujó fuerte por Lonnie Walker y gustaba mucho Landry Shamett, me dicen que el favorito de Chacho. Así que la llegada de Lyles es un cambio de planes en la configuración de plantilla, un cambio que achaco a dos factores.

1.- Aprovechar la oportunidad de mercado. Al fin y al cabo, jugadores de la categoría de Lyles no se ponen a tiro todos los días. Pájaro en mano: como insistas en un combo corres el riesgo de verte en octubre fichando un plan D / zumbón random.

2.- La dificultad para cerrar un exterior de primer nivel, además de un probable sobreprecio por puja abierta, dado que Olympiakos, Fenerbahce y Baskonia también buscan un generador desde bote para cerrar sus plantillas. Pensad que L. Walker ha firmado cerca de 3M netos en Tel Aviv…

El roster del Madrid quedaría tal que así, con varios jugadores pudiendo alternar puestos.

Campazzo/Feliz/LLull
Maledon/Abalde/Kramer
Hezonja/Deck/Procida
Lyles/Okeke/Almansa
Tavares/Garuba/Fernando

Con el fichaje de Lyle tenemos el dibujo completo y creo que ahora sí podemos afirmar que la plantilla gana potencial respecto al curso pasado. No es un salto al hiperespacio, pero se mejora. También os confieso que me surgen algunas dudas respecto al encaje táctico de algunas piezas.

1.- Se sobrentiende que Hezonja pasará a jugar la mayoría de sus minutos como alero. Un puesto que él mismo prefiere y una variante que me gusta, porque se moverá más cerca del aro, donde genera ventajas por superioridad física, y lanza menos de tres, donde se ha mostrado muy irregular (31% en Euroliga este curso lanzando mucho, demasiado). De todos modos, en ACB sí jugará minutos de alapívot, por necesidad, pues habrá que descartar a un extracomunitario por convocatoria salvo que se cumpla la profecía de Pilar Casado y Deck obtenga pasaporte español, para el que cumple los requisitos hace unos 200 años.

2.- Overbooking de aleros nativos. Al mencionado Hezonja habría que sumarle Deck, Procida, Abalde y Kramer. Pueden ocupar otros puestos, pero su demarcación natural es la de alero. O sea, cinco efectivos para un puesto, un poco camarote de los Hermanos Marx. Por cierto, me parece que los fichajes dejan entrever poca confianza desde el club en que Deck recupere su mejor versión…

3.- Kramer y Abalde tendrán que jugar muchos minutos en el puesto de dos, lo que dejará un único generador desde bote en muchas configuraciones de quinteto y delegará bastante responsabilidad en el trío Facu, Feliz y Maledon. Como se lesione alguno volveremos a depender de Llull, ya con 38 añacos. Por aquí veo un flanco débil potencial.

4.- Se refuerza el tiro exterior. Sin ser exponencial, la plantilla sí que mejora sobre el papel su potencial desde la línea de tres con los cambios de Lyle-Kramer por Ndiaye-XRM. También se gana un poco en profundidad de roster y centímetros totales.

5.- Con la llegada de Lyles veo muy poquitos minutos disponibles para Izan Almansa salvo lesiones en el puesto. Siempre se le pueden encontrar espacios de juego en ACB, en trámites dominicales, pero no descartaría que el club valore cederle a lo largo del curso. De hecho me parecería el escenario más razonable y productivo para todas las partes. No es ningún desprecio al jugador, pero es que Roma no se construyó en un día.