Se viene Yabusele: el Madrid apuesta a grande para suplir a Garuba

Sabíamos del interés desde hacía semanas y, a falta de confirmación oficial, parece que hay acuerdo del Real Madrid por Guerschon Yabusele, 25 años, seguramente el ala-pívot en mercado (termina contrato, llegaría como agente libre) más cotizado de la Euroliga este verano. Según Chema de Lucas, que adelanta la información, firmaría por una sola temporada, en lo que supone el gran asterisco de la operación. ¿Por qué firmar solo un año a un jugador joven y de tanta proyección? Probablemente el francés no ha querido comprometerse de inicio por más tiempo para no cerrarse la puerta a un eventual retorno a la NBA, que de hecho quería sondear este mismo verano. Y digo retorno porque ya jugó en EEUU dos campañas, 2017-19, en Boston Celtics, que le eligieron con el nº16 del draft.

Este contrato corto, de un año, supone un pequeño giro de timón en los movimientos del Madrid en mercado en los últimos años. Priorizar la calidad frente a la certidumbre a medio-largo plazo. Es la lección aprendida de la hostia que han supuesto las fugas de Facu y Deck a mitad de curso. Adaptase a la nueva realidad de mercado: no se puede controlar el futuro ni poner diques al mar. Los contratos largos y las cláusulas altas dan una falsa sensación de certidumbre: si el jugador se quiere ir y en la NBA le quieren no hay forma desde Europa de impedirlo.

Así que, si la única forma de fichar a la mejor opción de mercado es aceptar firmarle solo un año, como a Yabusele, pues así sea, porque igualmente de aquí a un año la vida puede dar muchas vueltas. La única diferencia de este contrato corto es que, si se quiere ir el próximo verano, lo hará sin dejar dinero en caja. Punto. Más allá de eso, os recuerdo que Anthony Randolph llegó en 2016 con aspiraciones de regresar a la NBA y contrato por solo un año…

Chupi-pandi francesa en Goya

Sonaron otros nombres para el puesto, como Kurucs o Claver, en algún caso con escaso fundamento, Yabusele siempre fue el plan A, la prioridad del Madrid para reforzar el puesto de ala-pívot ante la inminente marcha de Garuba. Una incorporación, como la de Poirier, que destila una ambición en mercado que habíamos echado en falta del club en veranos previos. Así las cosas, si la salud respeta, y en función del estado de Randolph a su regreso, el Madrid cerraría un potente juego interior para el próximo curso, con Thompkins, Yabusele, Randolph, Tavares, Poirier y Vukcevic.

El fichaje, además, viene a consolidar un cambio de rumbo en la sección: pasar de la apuesta por Argentina (no queda ninguno de los tres que empezaron la 2020/21) a bancarlo todo a la chupipandi francesa. Habrá cuatro galos en el roster el próximo curso, los mismos que españoles. Llegado cierto punto se produce un efecto llamada: los jugadores hablan entre ellos y la expectativa del aterrizaje en el extranjero se hace más llevadera rodeado de compatriotas. Quizá no sea el caso de Poirier, Heurtel y Causeur, que ya conocían España, pero sí el de Yabusele.

¿Qué puede aportar?

Tiene uno de los físicos más especiales de Europa, con ese prominente culo pollo, cual Kardashian, y una relación de peso (118kgs) y altura (203cms) que para casi cualquier mortal supondría gordura. Pero en su caso son mayormente kilos de músculo que mueve con enorme agilidad. Un físico que le permite correr contraataque, machacar el aro y aguantar el envite al poste de cualquier ala-pívot a este lado del charco. El Barkley de Dreux.

¿Se gana o se pierde con el cambio? El francés carece de la intensidad y la anticipación defensiva de Garuba, pero a cambio tiene más talento ofensivo natural, especialmente para el tiro, ya sabemos, requisito importante para el puesto de cuatro en los sistemas de Laso. De entrada deberíamos asumir que el Garuba de los dos últimos meses tiene mal reemplazo en Europa, por no decir imposible, pero puestos a perderle, Yabusele era lo mejor que ofrecía el mercado en ese puesto y perfil. Buena operación.

Campeón de la fase regular ACB, ¿favorito al título?

Llega a término la fase regular ACB, el oasis de la temporada del Real Madrid, un motivo por el que sacar pecho cada fin de semana, aunque sea al menos un poco. El primer puesto y, sobre todo, el escandaloso balance con solo dos derrotas (a falta de visitar Málaga el domingo), tienen mucho mérito en un año tan complicado, de lesiones y fugas, y habla muy bien de la regularidad y compromiso del grupo.

Siendo honestos, habla también del desequilibrio de nivel en la competición, a la que bien le sobran tres equipos: los 19 de este curso han sido un disparate. Habrá quien se me ofenda al leer esto pero, visto desde fuera, que el peor Madrid en al menos un lustro firme balance 33-2 no habla demasiado bien del nivel de la liga.

Y conste que lo dice uno al que le encanta la ACB, como concepto, ver cada otoño la evolución de la chavalada y de los recién llegados, tertulianear con Luis Hidalgo y apostarme con la cuadrilla cenas a la Supermanager. Pero que me encante a mí, un freak, no quita que resulte difícil vender al aficionado medio al deporte el interés de una fase regular a 36 jornadas sin apenas nada en juego.

Sí, sin apenas nada en juego, y este año menos que nunca. Todo el esfuerzo del Madrid desde septiembre, que le ha costado quemar a minutos y partidos a Thompkins y Tavares, cuyas consecuencias vemos ahora, tiene como única recompensa la ventaja campo en una final a 3 partidos sin público. Pobre cosecha para tanta siembra.

Poirier, la mejor noticia

A pesar del balance galáctico en fase regular, conviene ser realistas: el Madrid no es favorito al título. A la baja de Randolph y las fugas de Facu y Deck, hay que sumar para los playoffs la ausencia por lesión de Thompkins, que jugó cojo perdido la serie contra Efes y ahora pasa por el quirófano. Una baja que deja en cuadro la pintura y compromete las opciones de sorprender al Barca. Imposible no es, faltaría más, ya se logró la machada en el Palau hace un mes, pero tampoco es la opción a la que apostaría mi dinero. El Barca no tiene ni un solo lesionado o fuga en su plantilla de 15…

La mejor noticia en la capital de las últimas semanas es ver cómo Poirier empieza a carburar, un auténtico ventilador de estadística, pendiente de pulir detalles atrás. Ha llegado finísimo de forma física y la baja de Tavares le ha facilitado el protagonismo y los minutos para acelerar su adaptación.

¿Recambio por Trey?

De cara a los playoffs, somos los que estamos, y lo digo porque descarto casi completamente la posibilidad de que el Madrid incorpore en recambio por Trey. Para fichar un parche-temporero sin garantías, es preferible tirar con lo que hay, y la mejor y casi única posibilidad de una incorporación con potencial a medio plazo era Yabusele, el emergente alapívot culopollo del Asvel, a quien el club había apuntado ya la matrícula para suplir a Garuba la próxima temporada.

Pero no es una operación sencilla, ni ahora ni en verano. No solo porque Asvel esté inmerso en la recta final de la fase regular de la liga gala (‘solo’ es tercero), con los playoffs aún por delante, y entenderéis que no ponga una alfombra roja a la fuga de un titular en el fragor de la batalla. Es que además, según informa Encestando, la prioridad en verano del jugador (uno más) es intentar regresar a la NBA, por donde ya pasó sin pena ni gloria entre 2017 y 2019 (Boston Celtics). Dado que hasta agosto no se abre el mercado en EEUU, no sería hasta bien entrado ese mes, con la pretemporada en España ya empezada, que el Madrid sabría si Yabusele es o no ‘fichable’.

Un escenario de incertidumbre que de entrada echa por tierra la opción de su fichaje… o no. Las coordenadas de mercado este verano son muy particulares y hay que adaptarse. Poder esperar es una ventaja. El Madrid ya tiene a Thompkins y Vukcevic en ese puesto, más Randolph cuando vuelva y según vuelva, eso significa menos urgencias y que la expectativa de esperar hasta agosto para pescar entre las sobras del mercado NBA no sea dramática. Una situación opuesta a la de Fenerbahce, otro de los interesados en Yabusele, que busca ala-pívot titular y difícilmente puede permitirse esperar hasta agosto sin garantías.

Y opuesta también a la del propio Madrid con el puesto de base, en el que sí que tiene muchas urgencias para el verano de una remodelación total, y no puede arriesgarse a esperar hasta agosto sin garantías, por eso apuesta por una estrategia de pájaro en mano: HeurtelPierria.

Nada que rascar en Estambul

Definitivamente no es el año del Madrid. El equipo, y especialmente Laso, han mostrado notables dosis de resiliencia frente a los devenires de la la temporada, fugas argentinas y lesiones, unidas a la mala planificación y un tajo presupuestario. Con la plantilla disponible, ya se alcanzó el mínimo exigible, entrando en top8 como sexto clasificado, y todo lo que llegase después era de propina. Así que tampoco ha lugar a mayores dramatismos, por muy onerosa que esté siendo la serie, que lo está siendo. El chicle de la resiliencia sencillamente ha llegado su límite y se ha roto con estrépito, ‘Non Plus Ultra’.

La marcha de Gabi Deck hace unos días ya dejó totalmente descompensado el equilibrio de fuerzas de la eliminatoria, antes incluso de que empezase, y la baja hoy de Tavares, por molestias en el costado, es el golpe de gracia. Sin ellos no hay forma plantar cara a los turcos, que encima son un equipo superlativo.

El Madrid jugó el segundo partido con un roster de yayos y adolescentes, los unos enfilando la retirada y los otros con un pie en América, sea este año o el que viene. Ni un solo jugador en su edad prime, salvo quizá Trey y Lapro, y así es muy difícil.

Sí están en su edad prime Larkin y Micic, 8/10 triples hoy, y por eso Efes es mi favorito al título. En fin, que otra paliza por ventitantos de diferencia, la tercera en tres semanas ante el mismo equipo, y al sobre calentitos. Con suerte, y si se recupera Edy, se puede intentar arañar una victoria en Goya, por cerrar con dignidad, evitando el rosco. Pero ya.

El sinsentido con Poirier

No quiero pasar sin comentar la vejación y el insulto a la inteligencia que supone ver en un día así, con la ausencia de Tavares, a Poirier en el pabellón vestido de calle porque no se le puede inscribir. ¿Qué cojones gana la Euroliga con esa limitación autoimpuesta? Podría entenderla para traspasos entre equipos de la propia competición, por no alterar el equilibrio de fuerzas: ¿pero esto?

Pues lo que ha ganado la Euroliga es que el segundo partido de la eliminatoria quizá estrella de cuartos sea un pufo infumable y desigualado, porque el único jugador que podría suplir a la estrella ausente no pudo ser inscrito al haber “prescrito el plazo”. Es tirarse piedras contra su propio tejado.

Espero que la norma se modifique en verano, por sentido común y sobre todo para proteger la competición, porque si la NBA te puede birlar jugadores bien entrada la temporada, y te los birla, como estamos viendo (Deck, Mike James, Campazzo), ¿qué sentido tiene limitar el plazo para inscribir a sustitutos? Que una cosa es ser puta, como Europa con la NBA, y otra encima poner la cama…

5 claves para que el Madrid plante cara al Efes

¿Puede el Madrid ganar la eliminatoria? Puede. Que no sea el favorito, que no lo es, no significa que no tenga opciones. El fichaje de Poirier (esperanzador su debut ayer) y, sobre todo, las victorias en Estambul y el Palau, han cambiado el estado de ánimo de la parroquia. Pero la parroquia no juega y su estado de ánimo tampoco, Poirier lo verá vestido de calle y Deck desde América.

En mi humilde opinión, Efes es el favorito, no solo en la eliminatoria, sino a ganar esta Euroliga, pese a ese tercer puesto en fase regular, fruto de un mal arranque de curso, con Larkin de baja. Fue finalista en 2019 y de largo el mejor equipo de la competición en 2020: balance 24-4 hasta la pandemia. Además, cuenta con el mejor backcourt de Europa, ese Micic-Larkin, el puesto que en mayor medida decide los títulos en el basket FIBA actual.

Pero Efes no es imbatible, ya le ganó el Madrid en navidad a domicilio, sin Llull y con solo 6 minutos de Tortuga. Aquel día los turcos se quedaron en 65 puntos, en una velada aciaga desde el triple (7 de 31). Un escenario difícil de repetir en su actual estado de forma, sobre todo en una eliminatoria a cinco partidos, pero que igualmente nos da algunas pistas sobre el camino a seguir.

Entonces, ¿qué necesitaría el Madrid para batirles?

1) Que Lapro siga de dulce

Con Llull y Alocén mermados físicamente, el argentino es la mejor baza para tapar el boquete que dejó en su día Campazzo en la dirección y que tantos quebraderos de cabeza ha traído durante el curso. Laprovittola está pletórico de confianza, modo Joventut: acertado en el tiro exterior y eligiendo bien con el balón en las manos, su ratio de asistencias/pérdidas ha mejorado ostensiblemente. Todo lo que esperábamos de él a su fichaje y no ha sido durante casi dos años.

Un momento de forma que seguramente no le valga continuar de blanco el curso próximo, pero sí unos pocos cientos de miles de euros anuales extra en su siguiente contrato en algún club Euroliga. Y yo me alegraré porque, pese a su rendimiento decepcionante, ha aguantado estoico el sainete del verano pasado, cuando el club vetó su salida a PAO tras haberle pedido que buscase destino, y después ser el punching ball de la afición para descargar frustraciones.

La pregunta, de cara a la serie con Efes, es en qué medida es capaz de mantener en el tiempo este pico de forma y frente a los mejores de Europa en el puesto, que le van a exigir mucho atrás, que no es precisamente su fuerte. Creo que se ha ganado el beneficio de la duda, y eso ya es más de lo que teníamos hace solo 15 días.

2) La aportación de Trey

Garuba está en el mejor momento de su carrera hasta la fecha, toma buenas decisiones en ambos aros y empieza a ver los frutos de su trabajo en el tiro: 6/11 triples en los tres últimos duelos. Pero igual necesitamos a Trey, su experiencia y su IQ en pista son capitales en estos duelos de máxima exigencia.

Fue el mejor en la derrota contra Efes en Goya hace menos de tres semanas, el sostén ofensivo (19p) durante esos tres cuartos que aguantó el Madrid en partido. Regresó ayer después de tres jornadas de baja por problemas de rodilla, pero su estado físico y de forma dista de ser óptimo. Sin él a un nivel aceptable, aunque sea en papel secundario, difícilmente alcanza, máxime sin el comodín de Tortuga Deck. Vamos peladísimos en la pintura como para pasar sin alguno.

3) Barro y triples

Los turcos tienen el mismo entrenador y bloque de jugadores desde hace tres años y ejecutan de memoria en ataque. Hay que detener esa maquinaria, evitar la batalla en campo abierto, bajando los partidos al barro si hace falta. El Madrid cuenta con algunos de los mejores defensores de Europa en sus puestos (Taylor, Tavares, Garuba…), pero no me refiero solo a ese barro, sino al de rebozarse por el parquet por los balones sueltos, celebrar cada canasta como un gol olímpico y apretar desde la banda. En un duelo de caballeros higiénico y a 90 puntos lo tenemos jodido.

Eso, y mantener al menos en parte el acierto exterior: 63 triples ha colado el equipo en los últimos cuatro partidos, a razón de casi 16 de media, una salvajada. Los triples un día pueden ser acierto puntual en acciones forzadas, pero hablamos de cuatro encuentros consecutivos. Los triples entran porque, en general, se lanza en mejores situaciones, tras generarse alguna ventaja, y en eso tiene mucho que ver el momento de Laprovittola como facilitador en estático. O incluso Abalde, que repartió ayer 7 asistencias, la mayoría a triples.

4) Que Tavares se cuide de faltas

Edy es el faro del equipo, el jugador más determinante, sus ayudas defensivas y superioridad en el rebote son capitales. Por eso más nos vale que se cuide, que en todos los últimos partidos de máxima exigencia su aportación ha estado muy limitada por problemas de personales. Pienso en Barca, Fener y Efes, que en ninguno pudo jugar más de 20 minutos. En su caso se junta el ímpetu y la pasión con que juega, que a veces le lleva a cometer errores, a meter el matamoscas donde no hacía falta, con el escaso respeto arbitral de que goza, impropio de su status como superestrella del basket continental y mejor pívot de la competición.

5) Destellos viejuner

Creo que ya no ofendo a nadie ni descubro la pólvora si afirmo que los veteranos del juego exterior blanco no están para echarse el equipo a los hombros, lo cual no significa que no puedan aportar pinceladas más o menos valiosas. Los minutos de Carroll y Llull me temo que estarán condicionados a su nivel defensivo, al compartir puesto con los principales anotadores turcos. Pero igual pueden aportar soluciones puntuales en ataque cuando el equipo se espese.

Sin embargo, el verdadero factor ‘viejuner’ (dicho sea con todo el cariño) lo espero por el lado de Rudy, que desde hace varias temporadas se reserva durante el año para este tipo de partidos, en que brillan con luz propia su experiencia, su picardía y su defensa cojonera. Para dar la sorpresa necesitamos que contagie al equipo de su actitud canalla.

Poirier y Henry se suman a Heurtel: el Madrid 21/22 toma forma

Conseguido el objetivo mínimo de la clasificación para top8 Euroliga y tras la marcha de Tortuga, unida a la de Campazzo y la lesión de Randolph, la mayor ilusión de la parroquia blanca en lo que resta de temporada seguramente sea la confección de la plantilla para el próximo curso, porque aspirar a títulos se antoja complicado. Y de entrada parece que se vienen cambios profundos en el roster, podríamos hablar de cambio de ciclo, con la retirada de Felipe y el definitivo paso a un lado de los veteranos del juego exterior. Incluso alguno, dicen las malas lenguas, se plantea colgar las botas en verano…

El presi, por lo pronto, ha abierto de nuevo el grifo del dinero, tras aquel cerrojazo abrupto en agosto pasado, por miedo a que se cancelase la temporada y que dejó el roster a medio hacer. A la reactivación del gasto contribuye la perspectiva de que para septiembre, gracias a la vacunación, pueda estar la pandemia bajo control, vuelvan los aficionados al Wizink y con ellos los ingresos por ticketing. Que suman alrededor de 5 millones al presupuesto anual de la sección, que no son moco de pavo. También ayudan, y mucho, los cerca de 8 millones de euros en cláusulas que dejan las fugas argentinas que, aunque se abonan a plazos, son un factor diferencial en el actual contexto a la baja del mercado por la crisis económica que ha traído el virus.

Así las cosas, y tras los patinazos de mercado los dos últimos años, el club no ha esperado para moverse. Ya se sabe que los mejores fichajes de agentes libres cristalizan en julio pero se fraguan en primavera. Bueno, algunos incluso antes, como el de Heurtel, cerrado desde hace cuatro meses, si bien sus circunstancias fueron bastante especiales. Al galo hemos sabido esta semana que se le unirán Pierria Henry y Vincent Poirier, incorporaciones que de entrada dan como para ilusionar.

Las Twin Towers de Goya

El pívot, que firma por tres años, es uno de los fichajes a priori más ambiciosos de la sección en las últimas campañas, más aún si tenemos en cuenta que desembarca como teórico reserva del mejor de Europa en el puesto, Tavares. A poco que, tras un periodo de aclimatación, recupere el nivel de sus últimos meses en Vitoria, estaríamos hablando de la mejor pareja de centers del continente desde hace varios años: Las Twin Towers de Goya.

El pasado de Poirier en España y la perspectiva de hacer chupipandi gala en la capital con Causeur y Heurtel suponemos que habrán pesado en que elija Madrid, rechazando otras propuestas, incluida la de Efes, que le quería como sustituto de Pleiss.

Dado lo temprano que la NBA recluta ahora a los jugadores, los mejores fichajes posibles en Euroliga son en general los de europeos que regresan rebotados de América todavía en edad útil. Los Teodosic, Tavares, Guduric, Chacho, De Colo, Rudy, Mirotic o Vesely, por nombrar solo algunos. Es en esos, en los que no están de paso, por los que merece la pena hacer un esfuerzo económico, más que en tratar de poner diques al mar.

Siendo el de Poirier un fichaje ilusionante, diría incluso que estratégico, conviene llamar a la calma con las expectativas a corto plazo. Se incorpora ya el lunes para jugar ACB (para Euroliga se pasó el plazo), pero viene de casi dos años en el más absoluto de los ostracismos. Y sabemos, por precedentes similares, que los jugadores regresan de la NBA más cachas pero también bastante embrutecidos. Seguramente hasta la próxima temporada no le veamos a pleno rendimiento.

Desde un punto de vista táctico, la dirección técnica buscaba a priori un perfil un poco distinto junto a Edy, complementario, menos dominador pero más dinámico, capaz de emparejarse con pequeños en missmatch. Al interés por Reynolds y Booker me remito. Pero si te surge la oportunidad de mercado de fichar como agente libre a un perfil tan alto sería de necios dejarla pasar. Ya habrá tiempo de encajarle en los sistemas: ahí tenemos el precedente de Tavares, cuya incorporación Laso reconoce públicamente que supuso un reto táctico. Al final, si queremos estar arriba, el talento debe ser siempre bienvenido y priorizado.

Pierria al timón

El interés por Micic era desde el principio un triple desde el centro del campo, tras haber pospuesto ya una vez el salto a la NBA. El serbio firmará por Oklahoma, donde coincidirá con Deck. Somos segunda división, lo he repetido 20 veces, y hasta que no lo asumamos viviremos frustrados. Descartado el plan A, había varias alternativas interesantes, entre las que para mi gusto brillaba con luz propia Pierria Henry, base puro, agente libre en verano y en puertas de conseguir pasaporte Cotonou por Senegal. Un detalle valioso que nos amplía el mercado para otras operaciones, como cubrir la salida de Tortuga o la posible marcha a la NBA de Garuba en verano.

Que sea base puro y no combo anotador (LLoyd, Nedovic, Baldwin, etc) manda también un mensaje importante: viene a confirmar el planteamiento de Laso, pospuesto a la salida de Facu, de mover a Llull al puesto de escolta a tiempo completo. Un rol de ejecutor más que de generador, con menos balón en sus manos.

Os confieso que me sorprende la enorme división de opiniones que genera Pierria en la parroquia, a tenor de comentarios que leo. Que si es “anárquico”, que si el peinado, que si… señores, que hablamos del líder de la Euroliga esta temporada en asistencias (7.3) y robos de balón (1.8). ¿Qué cojones importa el peinado? Como si estuviésemos para presumir con los looks de Taylor o Thompkins. ¿Anárquico? Es que eso es precisamente lo que buscamos, lo que perdimos con Chacho y Facu, ese punto de anarquía y torería, que los bases que suben el balón y ordenan sistemas (Walkup) no ganan Euroligas.

Es que estamos hablando de cambiar a Laprovittola por Pierria y Heurtel, y todavía alguno se pone de luto. Qué cojones. Es un salto de calidad galáctico en el puesto más importante de la plantilla, el gran lastre este año a la marcha de Facu. La creación desde bote es la génesis del sistema Laso, lo que engrasa todo lo demás y habilita a los ejecutores, que de esos sí tenemos. Y Pierria, sin ser un tirador exterior muy fiable y perdiendo algún balón más de la cuenta, es un generador desde bote notable, además de seguramente el mejor defensor de la Euroliga entre los bases de élite. Que no os engañe ese rictus pasota, es un animal competitivo y, por cierto, bastante regular, a diferencia de su compañero de puesto en Vitoria, Manolete Vildoza, al que llegamos a barajar el verano pasado.

500k de compensación a Baskonia

Doy el fichaje por cerrado porque el Madrid, según fuentes fiables, habría sorteado ya el principal escollo: el derecho de tanteo de Baskonia. El club blanco abonará 500k euros como compensación para que Querejeta no entre al tanteo. Vaya por delante que el “derecho de tanteo” me parece, como concepto, una anacronismo y un hándicap para la maniobrabilidad de los equipos Euroliga españoles.

Dicho lo cual, ese medio millón es a priori un precio alto, no un atraco, pero sí un poco alto. A cambio, deja al club las manos libres para firmar al jugador a su precio justo, permite planificar la temporada con certidumbre y contar con él desde julio, evitando ofertas de última hora de equipos turcos y rusos. Se trataba de NO reeditar el caso del Barca con Hanga. Si recordáis, los azulgrana presentaron una oferta altísima (7.5M por 3 años) para tratar de sortear a Baskonia, que contra pronóstico igualó la oferta y le sacó otros 400k de transfer a Soler. Fue un pan como unas tortas. Si pasas por caja, que sea para firmar al jugador el salario más bajo posible. No firmarle el salario más alto posible para acabar pasado igualmente por caja. Se llama pragmatismo.

El Madrid se resigna: no fichará a la marcha de Facu

Imagino que hoy, precisamente hoy, no esperáis una crónica florida de la victoria contra este Fener de circunstancias, un caramelo para pasar el trago de La Noticia, que no por esperada es menos trascendente: la fuga de Campazzo a mitad de curso, un torpedo en la línea de flotación del equipo, cuyas opciones de títulos este curso se reducen dramáticamente sin una de sus dos estrellas.

Facu jugará el domingo su último partido, contra Manresa, y a renglón seguido volará a Denver, donde firma por dos temporadas y no demasiado dinero, fiando su suerte a un pelotazo en el verano de 2022. El Madrid se queda sus derechos ACB pese a no rebajarle la cláusula (6M), que pagará a plazos, el primero de 2M, que saldrán casi íntegros de su salario de lo que llevamos de curso y el transfer que puede pagar la franquicia NBA (hasta $750K). A cambio, Facu se garantiza que si vuelve a Madrid lo hará con el salario actual y que el club le condonará la parte de cláusula que faltase por pagar, si la hubiese.

¿Y qué va a hacer el club ahora?

Nada. Hace días que me llegaban rumores en esa dirección y hoy ya es oficioso: el Madrid se resigna y no fichará un sustituto a Campazzo. La temporada es larga, quedan siete meses y medio, y la situación podría cambiar, bien porque mejore la epidemia, bien porque el equipo desbarre mogollón, bien porque se presente una oportunidad de mercado de esas que no puedes dejar pasar, como lo fue Tavares en su día. Pero, vamos, que la intención es no fichar, y mejor que nos hagamos a la idea cuanto antes, para no seguir perdiendo el tiempo pajeándonos con los descartes del mercado NBA, que si Wanamaker, que si Poirier, que si mi abuela…

Los 300k mensuales del salario del Facu, unos 2.2M de euros hasta final de temporada, se desinvierten íntegramente del presupuesto de la sección. Igual que ya sucedió con los 1.8M del salario anual de Jordan Mickey o los 600k que cobró Mejri el curso pasado. Toda esa masa salarial se evapora para tratar de reducir las pérdidas de la sección, que este año serán aún mayores que de costumbre sin los ingresos por ticketing.

Una decisión decepcionante para el aficionado pero no por ello sorprendente, en línea con la muy conservadora política de despachos de la sección en la era Laso, fiándolo todo al continuismo, a las renovaciones y a la evolución de los jugadores en nómina para enjuagar las lesiones y las salidas. Una política que ha dado buenos frutos, qué duda cabe, pero que esta vez suena a realismo mágico: “Si funcionó en el pasado, ¿por qué no iba a funcionarnos también ahora?”. Pues por el nivel del rival directo (Barca) y los escasos mimbres disponibles en el puesto de base, encima el más importante de la plantilla en los esquemas de Laso.

Lapro-Alocén, la nueva realidad

El Madrid se va a pasear por Europa con una dupla de directores digna de media tabla en la ACB. Y ya puede ser Laso un contrastado gestor de bases, quizá la mayor de sus virtudes, que milagros a Lourdes. Desde la semana que viene se quedan al timón un jugador que ni pidió ni quiere (Laprovittola) y el meritorio (Alocén). Y vaya por delante que no es culpa suya ni los estoy señalando, al contrario, los exculpo por adelantado: recordemos que al argentino se le fichó para tercer base y al chaval este verano para irse fogueando, no se pueden pedir peras al olmo. Lo que es un disparate es, sabiendo desde mayo que Facu se va, que hace falta un base pero toca apretarse el cinturón, mantener en nómina a cuatro escoltas entrados en la treintena y por encima del millón anual de salario, y renovar a un exjugador por amabilidad diplomática, para acabar jugándote las castañas con Lapro y Alocén.

Seguramente veamos a Núñez o Spagnolo en alguna convocatoria ACB, meramente anecdótico, así como a Llull y Abalde jugando minutos en el puesto de base en la Euroliga, en función de circunstancias de partido. Pero son solo remiendos, parches de circunstancias, y con esos al final siempre asoman las costuras.