Análisis: así se ha reforzado la competencia del Madrid (ACB)

Chris Singleton Barcelona
Barcelona, un pastel sin guinda

Pareció a comienzo de verano que iba a romper el mercado, con el fichaje de dos burgueses de la Euroliga, Pangos y Singleton, este segundo a enorme sobreprecio, 3 millones brutos por un año, tras una temporada discreta en PAO (sospechoso ese 40% en tiros de 2 para un center). Con esas dos incorporaciones se debió agotar el crédito porque se ha olvidado el club del que a casi todos nos parecía el fichaje clave, el de un combo que genere desde bote, y mira que hubo varios majos en mercado: Nedovic, Delaney, Mike James, Wannamaker… Ni siquiera se llegó a pujar, y sin ese combo crack queda una plantilla profunda, con mucha clase acomodada y bastante físico, pero sin un go-to-guy, con déficit de puntos en los puestos de 2-3 y dos incógnitas en la pintura, Pustovy y Roland Smits, ambos en su primera experiencia en la élite europea.

El último en llegar, Blazic, la opción barata, ha venido a corroborar este verano menguante en cuanto a los movimientos en la Ciudad Condal. Un 2-3 voluntarioso, descarte de Baskonia hace un año y con un perfil nada complementario a los otros dos aleros del roster, Hanga y Claver. Al final, la mejora del Barca, no muy difícil tras dos años desastrosos, pasará por la continuidad del entrenador y por contar por fin con dos bases serios en el roster, cosas ambas que no sucedían desde hacía tres veranos.

Shavon Shields Baskonia

Baskonia, el año de ‘su’ F4

Jugándose la próxima F4 en Vitoria, uno esperaba que Querejeta hubiese roto el cerdito para reforzarse en verano, pero el margen de maniobra quedó lastrado por la imposibilidad de empaquetar los contratazos de Huertas y muy especialmente Jayson Granger, por encima del millón neto anual, es decir, más de 1.5M anuales brutos en fiscalidad madrileña, que son los términos que manejamos en este blog. Se pujó por Larkin, que prefirió Estambul, y al final la inversión se hizo en la pintura, dos movimientos que no cambian la configuración de la plantilla de cara al próximo curso: el fichaje de la torre Youssoufa Fall (500.000 dólares de transfer), que jugará este curso cedido en Francia, y la mega-renovación de Shengelia, pese a que no terminaba contrato hasta 2020 y al que se blinda con “uno de los salarios más altos de la historia de la Euroliga“.

Sale Timma, de gran potencial pero que no llegó a explotar, y llega Shields, un melón por abrir, aunque la marcha dolorosa, vista en perspectiva, es la de Beaubois, referente ofensivo exterior el curso pasado (2º más valorado y máximo anotador tras Shengelia), que terminaba contrato y al que no se hizo ni ademán de retener, suponemos que desde la convicción de encontrar en mercado algo mejor. No ha sido el caso y ahora Baskonia se ve a mediados de agosto con un millón de masa salarial para gastar en un puesto clave, ese de escolta anotador, pero sin nada en mercado que lo valga, con lo que seguramente acabe fichando algún descarte NBA, un segundo melón por abrir. Al final, las opciones de Baskonia, dado que Shengelia pareció tocar techo el curso pasado, pasan por la evolución de los que ya estaban, Vildoza y Poirier, 23 y 24 años respectivamente, y el plus que da la continuidad del técnico, Pedro Martínez, que el cabrón es un entrenadorazo.

Matt Thomas Valencia basket

Valencia, apuesta por el medio plazo

Tras su discreta campaña pasada, normal con esa incomprensible apuesta por Vidaorreta en el regreso a la Euroliga, Valencia parece apostar este curso por el medio plazo, con un entrenador enfocado al desarrollo de talento joven, Ponsarnau, y el fichaje de quizá los dos americanos más prometedores de la ACB, Mike Tobey y Matt Thomas, 23 y 24 años respectivamente, que sustituyen a Pleiss y Green, con un caché alto y que fueron de más a menos. Llega también el ala-pívot francés Labeyrie, que a poco que cuaje debería quitarle minutos a Doornekamp, muy decepcionante..

Fichajes aparte, la base del roster seguirá siendo la misma, Dubljevic arropado por esa valiosa columna vertebral de jugadores nacionales, los Abalde, Sergi García, Vives, Sastre, San Emeterio y Rafa Martínez. Aunque el techo lo marcará Diot, que vuelva y cómo vuelva, tras casi un año en blanco, porque con Van Rossom, Vives y Sergi García en la dirección, por mucho que pueda progresar este último, no alcanza para cotas altas. Bajo la batuta de Diot, recuerdo, se ganó la ACB en 2017 y en su ausencia pasó 2018 con más pena que gloria.

El efecto Tavares, también en verano

Tavares, tapón a Poirier final ACB

Las grúas han salido del desguace del basket continental, han dejado de ser una figura trasnochada que remite a los tiempos de Tkachenko. Buena parte de culpa la tiene nuestro ‘Gigante Verde’, debutante del año en la Euroliga, que ha recordado con la sutilidad de un martillo hidráulico una lógica olvidada: la intimidación gana partidos y por ende títulos. Pobre Poirier, menudos pósters se llevó. Otra medalla en el haber de Laso, al que suponíamos un déficit en la adaptación de pívots altos, pero resultó que sólo era con los que no defendían…

Digo moda olvidada porque lo molón estos años han sido interiores móviles y de estatura menguante, unos con más lustre que otros, pero todos bien cotizados, para mayor gloria de sus agentes. Pienso en los Kyle Hines (198cms), Bryant Dunston (203cms), Othello Hunter (203cms), Marcus Slaughter (204cms) o Jamel McLean (203cms). No es que hayan pasado de moda, lo bueno permanece, pero ya no son Top of the pops.

Los dos rivales directos del Madrid por la mayoría de títulos, Baskonia y Barcelona, han roto en las últimas semanas el cerdito por sendos pívots altos, defensivos y por terminar de pulir, es decir, un intento de revival del caso de éxito que ha supuesto Tavares en Madrid el pasado curso. Los vascos se han gastado en el transfer de la torre Youshoupha Fall (Senegal, 23 años, 221cms) medio millonazo de dólares, cifra que en Vitoria no se quieren creer pero de la que se pavonea el propio agente del jugador en medios franceses.

Claro que es el mismo Baskonia que ha renovado a Shengelia por “uno de los megacontratos más altos de la historia de la Euroliga“, cito textual de Eurohoops, que se equivoca poco. Sí sorprende, volviendo a Youshoupha Fall, que tras pagar semejante morterada vaya a seguir cedido en Francia un año más. Una interesante jugada a medio plazo pero que requiere gran músculo financiero.

Una cantidad casi idéntica que por Fall ha acabado pagando el Barca a Obradoiro por el transfer de Pustovy (400k euros), con nula experiencia en la élite a sus 26 años, menos de 100 kilos de peso, buenas hechuras y coordinación pero casi todos los vicios de los de su especie, a saber, escaso IQ en pista, tendencia a cargarse de faltas y a perder balones. O sea, un huevo kinder de 216 centímetros que compartirá puesto con al menos Tomic y Seraphin. Al final, en esto del pívot, como en casi todo los últimos años, el Madrid marca el ritmo en el basket nacional.