Polvorín en Goya: el Madrid enseña la puerta a Heurtel y Thompkins

Escribí esto el pasado domingo: «Visto desde fuera, empiezo a dudar de que todo el vestuario esté remando en la misma dirección, o al menos con la misma convicción». No soy ni adivino ni insider, no tengo informadores en el club pero sí dos ojos y un abono en Goya, no especialmente lejos del banquillo, y el lenguaje no verbal del equipo apestaba desde hacía semanas. Lo que pasa es que el club ha sido muy hermético al respecto, aquella máxima de que «los trapos sucios se lavan en casa».

Pero llega un día en que ya no puedes o no quieres tapar más la mierda, y acaba saliendo a superficie. Hoy es ese día, tras una durísima derrota en casa con la que se cae al cuarto puesto final de la fase regular de la Euroliga, contra un Bayern que no se jugaba nada y dejando escapar una ventaja de 19 puntos en la segunda parte. He escuchado algunos silbidos en el pabellón al terminar el encuentro, creo que por primera vez en la era Laso, y no era para menos.

El caso es que el polvorín ha terminado de saltar en el peor momento, en puertas de la eliminatoria de cuartos de Euroliga, finalmente contra Maccabi o Efes. El billete para la F4 sería salvar al menos los muebles, pero el equipo está en el fango y cuesta ser optimista. Tras semanas de análisis y darle vueltas, ahora sabemos que el problema no era deportivo, o al menos no solo: al coach se le había ido parcialmente el vestuario de las manos, con episodios de falta de profesionalidad, y se han tomado medidas drásticas para intentar reconducir la situación y terminar el curso con algo de dignidad. Sencillamente no cuadraba que la misma plantilla que lideró la Euroliga y la ACB con mano de hierro el primer tercio de curso se hundiese de forma súbita. Que si las lesiones, que si el puesto de base y que si los triples, no iban por ahí los tiros, pero el hermetismo del club nos tenía a todos despistados. A todos, eh: ayer mismo Chema de Lucas y Sánchez Blas, dos de los mejor informados, comentaban en un programa de Youtube que Heurtel seguramente siguiese el próximo curso, ante la dificultad de encontrar bases mejores en mercado…

Bien, pues ni Thompkins ni Heurtel fueron convocados al encuentro contra el Bayern, que ya era de por sí un poco raro siendo una cita clave y sin lesión conocida, sobre todo en el caso del galo, más importante en la rotación. Pero es que ninguno de los dos estuvo tampoco en la banda, al final del banquillo, como es costumbre en los no convocados o lesionados. Dos horas después de la derrota supimos por Encestando que el club había apartado a Heurtel y a Trey, que no volverán a vestir la camiseta blanca ¡! El director de la sección, Juan Carlos Sánchez, les comunicó la decisión y que son libres de buscarse destino, que no deja de ser un eufemismo de despido: invitarles a irse con la esperanza (difícil a estas alturas) de que alguien se haga cargo de su salario y así ahorrarse el finiquito. Laso, por su parte, habría informado a la plantilla que el nuevo base titular, ante la marcha de Heurtel, pasa a ser Alberto Abalde.

Yabusele, «comportamientos antideportivos»

No terminan ahí las revelaciones: Yabusele, por la misma infracción, ha sido multado por «comportamientos antideportivos». Recordemos que su caso es un poco diferente al de Heurtel y Trey, que acaban contrato el 30 de junio y su eventual finiquito sería testimonial. Yabu renovó recientemente hasta 2025 por un ojo de la cara, con lo que su salida sería financieramente compleja. De lo contrario, podría haber corrido la misma suerte.

No es difícil adivinar que este polvorín tiene también ramificaciones en el organigrama: Laso insistió en rueda de prensa en que la decisión es “técnica” y sólo suya. Y ni lo uno ni lo otro. La crisis ahonda en las «diferencias de criterio» entre Laso y Juan Carlos Sánchez, director de la sección y artífice de los fichajes de Heurtel y Laprovittola. Según Nacho Duque, responsable en Marca de la información de Madrid de basket, «hace mucho» que Laso está cuestionado por JCS y si el vitoriano sigue en el banquillo es por Florentino. Tal y como se están poniendo las cosas, se antoja difícil que ambos sigan en verano…