A lomos de Facu y Randolph

Anthony Randolph Real Madrid milan

Balance 8-0 y subiendo. El arranque de curso del Madrid es soberbio, con victorias de quilates como la de Valencia, la final de Supercopa ante Baskonia y, quizá especialmente, la de anoche en el Mediolanum de Milán. Digo especialmente porque Milán tiene este año plantilla claramente de top-8, y por cómo vino dado el partido, muy cuesta arriba desde el comienzo, con algunos secundarios locales (Micov y Jerrels) en estado de ebullición, lo que se tradujo en amplias ventajas, que llegaron a 15 mediado el segundo acto. Pero este Madrid tiene resiliencia, cómo me gusta ese palabro, joder, uno de los mejores piropos que se le puede echar a un equipo deportivo.

Esa resiliencia se basa la mayor parte de las veces en una aportación muy coral, en la profundidad de plantilla, aunque no fue el caso en Milán, que tuvieron los de Laso dos actores claramente destacados. Si la diferencia en la primera parte no se disparó a cotas después inalcanzables fue en buena parte gracias al acierto de Randolph, puede que en su mejor partido ever con la camiseta blanca: 25 puntos y 11 rebotes, numerazos de la estrella continental que se fichó en su día, que aún se paga y llegamos a creer perdida para la causa.

El mes y pico que lleva de curso es canela. Alguno me dirá que, claro, que es que le están entrando los tiros. Cuando estás enchufado, en partido, y los seleccionas con cariño, es más probable que entren. Repito, ha aprendido la lección de Trey, en el sistema Laso el ala-pívot no dispone de tiros en 1×1, pero sí en la medida en que abra el campo y juegue sin balón, es decir, que ocupe las esquinas y corte a tiempo. Randolph difícilmente mantendrá estos números según avance el curso, regresen ausentes, pero puede aportar de muchas formas, no todas lucen en la estadística. Lo importante está en ese coco.

Facundo Campazzo Milán Madrid real Brooks

El que lo tiene pero que bien asentado es Facu, excelsa segunda parte la suya, que jugó completa, compensando el apagón de Llull (-4), que debía tener la cabeza en Madrid, que ha sido padre hace unos días. El argentino enseñó chapa en plaza grande, reivindicándose como estrella continental, estatus que para mí tiene ya desde mediado el pasado curso, uno de los 5 mejores bases puros de la Euroliga (no incluyo combos). Juega con una confianza brutal, seca a sus pares cada jornada, defendiendo al límite de la falta, protestando al límite de la técnica, como pez en el agua en cada pique, que sacan del partido a sus pares pero a él nunca. Una sola pérdida en 33 minutos en pista, su agujero negro, si recordáis, cuando regresó a Madrid de Murcia. Pierde menos balones porque dirige con seguridad y aplomo, encima ayer le entraron los tiros, apaga y vámonos. Su triplazo

Randolph y Facu contaron con valiosas pinceladas de Tavares, Rudy y Carroll, ahora bien, el resto del equipo fue un solar, especial mención a Kuzmic que, repito aunque suene cruel, no está para la Euroliga, seguramente ni para la Eurocup. Se echó en falta a Ayón, cuyo regreso es inminente, pues ya ha vuelto de México, una vez sus padres se encuentran estables tras ese accidente de tráfico.

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La eclosión del pequeño general

Campazzo Milan EuroleagueEn una temporada a 80 partidos, y más con tantas bajas como está padeciendo el Madrid, vas a perder media docena de encuentros de paliza te guste o no. Lo importante es que no suceda en los partidos clave, sino en los de descompresión, como lo fue, pese al color de las camisetas y la consiguiente pataleta de los futboleros, el entrenamiento con público del domingo en el Palau. Precisamente porque era un entrenamiento, Radoncic y Randle se fueron a 35 minutos entre ambos, dos que no tendrán ni ficha cuando cuente.

El orgullo y  torería lo dejamos para los toreros, recordemos que si el Madrid no se jugaba nada era porque le saca un abismo clasificatorio al Barca en ACB (bueno, y en Euroliga también). Lo mismo a la inversa sucedió diez días antes (+29 RM), en el mismo escenario y con los mismos protagonistas. Clásicos descafeinados, el efecto colateral de estas temporadas sobrecargadas con fases regulares eternas, ventanas FIBA y semanas de tres partidos.

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Los deberes del Madrid son la Euroliga, la visita ayer al Mediolanum, a un Milán impredecible, que venía de hacernos un favor ganando en Jimki. Y los deberes se volvieron a hacer, con solvencia de nuevo, como ante PAO, esta vez merced a una escapada inicial (10 arriba minuto 5) que supo el equipo gestionar. Tavares fue un valladar en ese tramo de encuentro y a Randolph le entraron esta vez los tiros, aunque los siga seleccionando regular (4/7). En realidad los tiros les entraron a casi todos, 13/22 triples, en parte por mero acierto y en parte por circulación de balón. El Milán defiende de aquella manera y el Madrid no va corto de peloteros, que cuando lanza uno liberado como que las enchufa mejor.

Ayón firmó su primera actuación destacada tras su regreso de la lesión (val 21), pero el protagonista volvió a ser Campazzo, otro encuentro de campanillas, lección de dirección y carácter, y van ya unas cuantas desde que empezó 2018, cada vez con más regularidad. Se sacó la chorra ante Calathes el jueves (val. 28) y repitió operación ayer en Milán (val 27), entre los dos partidos repartió 16 asistencias por sólo dos pérdidas. Lo que se dice un base, vaya. Y no son simplemente números, es defensa, es hacer mejores a sus compañeros, dar un paso al frente precisamente en dos encuentros capitales y ante la ausencia de los dos jugadores más importantes de la plantilla, Llull y Doncic. A muchos les supo a poco su repesca en verano, particularmente nunca dudé del talento y carácter de Facu, lo que ni en mis mejores sueños podía imaginar es un crecimiento tan rápido. Os invito a revisar las plantillas de los 16 equipos Euroliga, a ver cuántos bases puros encontráis mejores que Campazzo. A mí me salen sólo siete y uno juega en el Madrid…

Se está escribiendo la historia

historia.pngSe va a ir como MVP de todo, y lo sabéis. Me sorprendió que, en una encuesta previa, de los nueve periodistas españoles especializados a los que se preguntó  antes de la temporada yo fuese el único que apostase claramente por Doncic como MVP de la Euroliga. Tras la lesión de Llull me parecía una apuesta de cajón, a expensas de la clasificación del Madrid. Siete dijeron que De Colo y otro que Vesely, han pasado sólo tres jornadas e imagino que la mayoría cambiaría su voto si se jugasen dinero. Promedia valoración 31,4 en 27 minutos y el Madrid está líder. Luka es todo lo que podíamos esperar y más, ningún europeo había jugado a este nivel con sólo 18 años. Por comparar, Petrovic a esta edad aún militaba en el equipo de su pueblo, el Sibenika.

Ante Milán ayer Doncic marcó su techo de valoración (41), que bien puede quedar obsoleto en pocas semanas, porque es un proceso, esta temporada se está escribiendo la historia. 27 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias, 3 robos… Números de leyenda y sin dar la sensación de forzar (sólo 1 pérdida), sin chupárselas todas o producto de minutadas. Lo suyo es un don de fluir, controla todas las suertes del juego y piensa primero en el equipo. No da en la sensación de jugar para la estadística, a lo Cristiano, para romper récords o impresionar a ojeadores americanos, que suponemos ya convencidos a estas alturas. No fuerza, pero tampoco se reserva nada, como tantos otros en su último año en Europa. Como aficionado sólo cabe estar orgulloso, exprimirle y disfrutarle como si no hubiese un mañana, recordando que es un producto de la cantera blanca, a la que llegó con 13 años.

Pero, en estos días con la plantilla en cuadro, el Madrid está siendo mucho más que sólo Doncic, es Ayón en modo Machete 2015, es el regreso de Rudy a un nivel homologable, es el paso al frente de los secundarios, notables ayer Taylor, Campazzo o Causeur. Caerá alguna derrota por el camino, seguro, antes de que regresen Thompkins, Randolph o Llull, en orden cronológico, antes de que se fiche un sustituto a Kuzmic, pero se están salvando los muebles con sobresaliente. Ante Milán fue una victoria apretada, en buena medida por el acierto del rival, que también juega: 11/20 triples y una demostración de fuerza de Gudaitis, 24 años, 208 cms, al que habrá que ir apuntando la matrícula. También pesan las ausencias, que merman mucho el potencial del Madrid y cuesta romper los partidos, endosar parciales amplios, salvo que aparezca Carroll en vena como ante Unicaja.

Pero todo se compensa con la actitud de los jugadores, todos y cada uno están enchufados, conocen su rol, incluso marginales como Maciulis o Radoncic aportan desde sus limitaciones. El grupo desprende compromiso ante la necesidad y en este capítulo le corresponde a Laso mención especial. Siempre fue su especialidad la gestión de vestuario, implicar a todos, y así cuando faltan algunos, importantes como ahora, otros están en dinámica como para salir y aportar, cualquiera te da un paso al frente y se sacan los partidos sin necesidad de freír a nadie a minutadas.