El Madrid gripa motor en Euroliga

vasilije-micic-anadolu-efes-istanbul-eb19Me siento a escribir estas líneas y caigo en la cuenta de que la anterior entrada del blog ya la titulé «Naufragio total en Kaunas«. Y si lo de hace una semana fue un naufragio, lo de Estambul lo empeora. Correctivo muy severo, con tramos de apagón y hasta vergüencita ajena, ni el consuelo de un average remontable que echarse a la boca. Queda el Madrid con balance 2-2 en Euroliga y sensaciones preocupantes, sirvan como muestra algunas estadísticas: -24 puntos en el balance global y -17 en el acumulado de rebotes. «Si queremos competir a este nivel hay que jugar mucho mejor», Laso.

El equipo estuvo en general flojo, ya me diréis con 60 puntos anotados, pero el quinteto titular se llevó la palma: 1/16 tiros de dos (¡!). Seis de ellos pertenecen a Taylor, que no mete una fuera de sistema, da igual la distancia al aro. Queda fuera de su jurisprudencia cualquier cosa que no sean mates o triples desde la esquina sin tener que botar. Tampoco anda fino Campazzo, que cumplió en defensa y aprobó en dirección, pero necesita anotar para marcar diferencias como de él se espera y no lo está haciendo en lo que va de curso Euroliga. 1/9 de campo en Estambul, empeñado en penetraciones forzadas, y el aro que se le va haciendo pequeño según avanza el calendario. Sensación de que empieza a pesarle el esfuerzo del Mundial. Su duelo con Micic y Larkin terminó en nulo y, a falta de primeros espadas, fueron Kruno Simon y Duntston los que desangraron al Madrid en la segunda parte.

anthony-randolph-real-madrid-eb19.jpg

Y dejo lo peor para el final, el dúo titular del Madrid en pintura, Tavares y Randolph, sencillamente esperpénticos en la cita. Quizá es hora de replantearse quintetos, la conveniencia de hacer coincidir a dos jugadores con un IQ en pista tan bajo. Randolph ya no nos coge por sorpresa, es bueno pero nunca ha sido de fiar. La casi única certeza con él era que se activa en fase regular de Euroliga si anota sus primeros tiros del partido, pero en Turquía ni eso, que Singleton le enseñó matrícula. Acertó Toñete con dos triplazos en las tres primeras posesiones y desde entonces, no es que dejase de sumar, no, es que solo hizo que restar durante el resto de la velada: 4 pérdidas de balón, horrenda selección de tiro y un reguero de errores defensivos, por los que Laso le castigó con solo 13 minutos de juego, pese a no haber disponible ningún otro ala-pívot nato con mínima experiencia. No al menos hasta la semana que viene, para cuando se espera el regreso de bollycao Thompkins, muy bienvenido ante este panorama. Deck dio al menos la cara, junto a Llull y Mickey lo más digno, pero no alcanza para pescar algo en pista del subcampeón de Europa.

Con Tavares ya empiezo a repetirme, y precisamente eso es lo preocupante. Que no es un partido desafortunado o una semana de black-out, es que no ha enganchado 10 minutos sólidos de baloncesto en lo que va de temporada. Y en su caso no aplica la excusa del bajón tras el Mundial, pues hizo la pretemporada completita, ni se le conoce el menor limitante físico o emocional. Cuesta encontrar una explicación a simple vista, se ha embrutecido en pista y perdido toda chispa, llega tarde a casi todo, como si hubiese retrocedido tres años en su evolución, mención a parte a la capita de manteca que pareciera se unta en las manos antes de cada partido. Sus estadísticas no dejan lugar a dudas: 0 puntos entre Kaunas y Estambul, -21 el equipo en sus minutos en pista. El «mejor taponador de Europa» solo ha puesto uno en las primeras cuatro jornadas. Y así todo… Evolución y no involución es lo que uno esperaría en esta, la primera de las cinco temporadas de su nuevo contratazo, más en su caso, un currante late starter, que suelen mejorar como hormiguitas. Toca trabajo mental y táctico con él, contener la involución y recuperarle para la causa, la sección se juega mucho en ello, el techo de este Madrid en todos los sentidos.

Naufragio total en Kaunas

Laprovittola Tavares Zalgiris Real Madrid EuroligaDe crucero por el Báltico. En ese plan viajó el Madrid a Kaunas y, claro, así le lució el pelo: naufragio total. Zalgiris, que había comenzado la temporada haciendo amigos, le pintó la cara, quizá no en lo holgado del marcador, pero sí en intensidad, concentración y sensaciones, sobre todo en un último cuarto (+16). Mención especial a Zach Leday, que había sumado 4 de valoración en las dos primeras jornadas y subió 35 emparejado con Tavares y Mickey. Y aquí me detengo, porque el arranque de curso del caboverdiano (pretemporada incluida) empieza a ser de mear y no echar gota, sangrante tras su mega renovación en verano.

No es un problema de estado físico, como Ayón en su día tras el pelotazo de 2016, que apareció empachado a tacos y enchiladas. Tavares se ha machacado este verano, nos lo ha narrado por Instagram, su problema es que parece haber retrocedido dos años en conocimiento del juego, con la única diferencia de que ahora se sabe cuidar de faltas innecesarias. Está torpe, desafortunado en sus decisiones en pista, hace las cosas medio segundo tarde. Y si el jugador que más diferencias debe marcar de la plantilla no está, cuesta bastante más sacar los partidos con holgura, por mucho Madrid que seas, y a domicilio en Euroliga jugar al cara o cruz es jugar con fuego.

Pasa también factura la ausencia de Thompkins, ya independientemente del motivo, porque no hay reserva fiable en el puesto de alapívot para partidos exigentes. Felipe no está ni de lejos para estos trotes, salió 3 minutos y medio y ya se hicieron largos. Randolph fue junto a Causeur el mejor en Kaunas, pero se tuvo que ir a 30 minutos y, sobre todo, jugar el final del encuentro. Y ahí no es de fiar, de hecho, debe ser el jugador de menor IQ de la plantilla, en dura competencia con la versión 2019/20 de Tavares. Con 3 minutos por jugar y 4 abajo, sin apenas margen de error, Randolph regala a Zalgiris un balón y comete a renglón seguido una falta estando en bonus, al base rival a 7 metros y sin la menor ventaja.

Sin Facu cuesta el doble

Otro hándicap resultó la ausencia de Campazzo en la primera parte por sus 2 faltas en los primeros 50 segundos. Sin su metrónomo el equipo fluye la mitad, y ya fue a remolque todo el duelo, eso que Laprovittola cumplió el expediente, que no es poco decir en su caso en Euroliga. Se quedó, de hecho, un día propicio para que se reivindicase en Europa: rival de zona media y con el base titular fuera de juego por faltas desde el inicio. Pero de donde no hay no se puede sacar y Lapro no deja de ser un fichaje de andar por casa a efectos continentales, para echar una mano. En verdad, casi nada funcionó en Kaunas: solo 73 puntos anotados y -9 el rebote, aunque esto último cada sea menos noticia. Rudy acumula 2/12 tiros en los dos últimos encuentros europeos, se echaron en falta minutos de Carroll en la segunda mitad y Llull se quedó en aprobado raspado lo que, de nuevo, cada vez es menos noticia. No siempre van a estar los viejos rockeros para apagar los fuegos…

No es grave la derrota, el balance de la temporada se queda 8-1, que muchos ya quisieran, pero en Euroliga las sensaciones no son óptimas, en puertas de visitar Estambul la semana que viene. Costó un mundo sacar la semana pasada el partido en casa contra Maccabi y esta se pincha en Kaunas, la salida más propicia del calendario las últimas temporadas. La inercia del Mundial ya se está perdiendo, sabíamos que este momento llegaría, y es ahora cuando empieza la temporada de verdad.

Carroll, al rescate una vez más

Jaycee Carroll Real Madrid Maccabi EuroleagueLeyenda no, leyendaza. Puede que a veces lo tengamos menos presente porque, como no bate récords de longevidad ni juega con España los veranos, a sus logros se les da menor cobertura y verso que a los de, digamos, Felipe o Navarro. Al fin y al cabo, los periodistas que viajan con la selección y en algunos casos se hacen amigos de los jugadores son los mismos que después cubren durante el curso la ACB o la Euroliga. Todos somos humanos y tenemos nuestras preferencias, y tampoco es que necesitemos a estas alturas intermediarios para poner en valor a Carroll, que escribió ante Maccabi un nuevo capítulo de esa leyendaza. Triple ganador a 2 segundos del final, con dos abajo en el marcador, por cierto, en una magnífica jugada de pizarra de Laso, alineando ex profeso a Tavares, que engañó a la defensa amagando un bloqueo para Llull (que subió el balón) para acabar poniéndoselo al americano, que lanzó bastante ‘liberado’.

Regresaba Carroll tras 12 días, después de aquella hostia épica contra Murcia en que pudo romperse la crisma y quedó en esguince cervical. Subió 14 puntos, muchos cuando más atascado estaba el equipo, en la segunda mitad, de canastas sin la menor ventaja, de puro talento y puntería. El mejor fontanero que ha vestido esta camiseta.

Su triplazo fue la guinda a una magnífica velada de baloncesto en Goya, por nivel e igualdad, digna del clásico europeo que es un Madrid-Maccabi y que había dejado de serlo en los últimos años por incomparecencia visitante. No es consuelo pero, aunque se acuesten balance 0-2, los israelíes son por ahora el mejor rival de los siete a los que se han enfrentado los de Laso, incluidos Fener y Barca, a los que se doblegó con sensación de relativa suficiencia. Maccabi ha montado al fin una plantilla seria, no el putiferio de trotamundos y zumbones de años previos, y sobre todo vuelve a jugar como equipo, bajo la dirección de Sfairopoulos, que ya enseñó los dientes en la segunda mitad del pasado curso. No olvidar, además, que en Madrid jugaron sin su teórica estrella, Omri Casspi, el hijo pródigo.

El duelo Campazzo – Wilbekin

Scottie Wilbekin (22 puntos) por fin justificó las expectativas que levantó su MVP de la Eurocup, y de paso le pintó la cara a Campazzo, que nos estaba acostumbrando a la excelencia y jugó con mucho su peor encuentro en lo que va de curso. Correcto sin más en la primera mitad, se le hizo de noche en la segunda, cuando más apretó Maccabi, en el marcador y en defensa. Y sin el mejor Facu, al Madrid le cuesta y le va a costar sacar adelante partidos exigentes. Encima el jugador al que se fichó para situaciones así, para cuando se le apague la luz a Campazzo en la creación desde bote, ni siquiera pisó el parqué. Banquillazo a Laprovittola ya en el segundo partido de Euroliga, en cuanto ha vuelto Carroll y tras su sonado -8 en el debut ante Fenerbahce hace una semana. Mosquea, para qué engañarnos.

El otro fichaje sí dio la cara, y de qué manera: Jordan Mickey retrató a Othello Hunter y presentó credenciales con una actuación soberbia, 30 de valoración en 20 minutos y dos tiros libres clave que empataban el partido a 27 segundos del final. No imaginé que haría ‘olvidar’ tan pronto a Ayón. Suma valoración con tanta facilidad que a veces su estadística puede resultar engañosa, como ante Fenerbahce, que hizo un cagarro y terminó con valoración 12. Pero contra Maccabi fue otra historia, tremendo su segundo cuarto y providencial en la recta final, por cierto, compensando otra velada discretita de Tavares, al que la renovación y el aumento de sueldo no han sentado por ahora demasiado bien. Veamos cómo le sienta la competencia directa que supone Mejri, de un perfil similar. Reconforta, eso sí, saber que el propio Tavares es consciente de su mal arranque y no se le caen anillos por hacer autocrítica en público. Bien por él.

Por lo demás, Gabi Deck jugó poco pero dio la cara en los minutos finales (de nuevo como ala-pívot), a Rudy se le hizo pequeño esta vez el aro (2/9 tc) y Randolph, sin cuajar una actuación redonda, se tomó al menos el partido en serio, por aquello de ser Euroliga, porque en los cinco que van de competición nacional (ACB+Supercopa) no se ha dignado aún a comparecer… Puedo tirarme hasta el amanecer dando vueltas sobre detalles, que seguramente cambiarán en unos días; al final la velada se decide en el triplazo de Carroll, el tipo de highlights que van esculpiendo su leyenda, perdón, leyendaza

Lo que implica la llegada de Mejri

Salah Mejri Real MadridNo es lo que dice, es también lo que da a entender. El Madrid no debió quedar muy convencido con la configuración final de su roster interior (o algo ha cambiado sobre la situación de partida: ¿Trey?) cuando antes de empezar la temporada ya estaba peinando el mercado. Preguntó primero por Scola y finalmente llega, mejor dicho regresa, Salah Mejri, según adelantó ayer Calabrés en El Español. Procede de China, donde firmó tras el Mundial un contrato de temporero con el Liaoning para reemplazar al lesionado Brandon Bass. No es un fichaje caro, pues tampoco es que el teléfono de su agente echase fuego: a alturas de otoño como estamos, sin hueco en la NBA ni interés de los grandes de Europa. Mejri, además, habrá puesto seguro de su parte para volver, siendo como es amigo de Donic y madridista confeso, gran aficionado al fútbol. El tunecino no llega como fichaje de campanillas sino de rotación, reserva de Tavares y valioso por su condición de cupo comunitario (cotonou) en una plantilla obligada a un descarte en ACB y Copa por aquello del overbooking de extracomunitarios.

Vuelve como casi todos los que regresan de USA: más cachas y tirando triples, cualidad esta segunda bastante prescindible en un center de 218cms, al menos en Europa. Es de suponer y sobre todo desear que vuelva también con algo mayor conocimiento del juego, lo que condicionó su primera etapa de blanco, tara habitual de los gigantones que, como él, empiezan tarde en el baloncesto, en su caso a los 18. No me detendré mas en su juego, pues es una cara conocida: la madre del cordero está en el rol que asumirá y el efecto dominó que su llegada provoque en la rotación interior.

¿Cómo afecta a Thompkins?

Todos los medios insisten, suponemos que a petición de la fuente (el club), en remarcar que el fichaje de Mejri no implica la salida de ningún jugador de la plantilla, en referencia bastante evidente a Thompkins, en la cuerda floja estos días. Laso ha explicado esta semana que su ausencia en las convocatorias (significativa la de Euroliga, donde no hay limitación por pasaportes) se debe a su bajo estado de forma y para evitar lesiones. Una explicación que chirría con el hecho de que jugase varios partidos de pretemporada (¿entonces no había riesgo de lesión?) o de no estar ni inscrito en ninguna de las dos competiciones, a diferencia de Nakic, que tampoco va convocado. ¿Acaso Ayón no apareció con un sobrepeso de 15 kilos el verano de 2016, como él mismo reconoció después, tras renovar por 7,5M? Cuesta creer que algún kilo de más en pretemporada justifique, ya no dejar fuera de convocatorias, sino ni siquiera inscribir (¿la puerta abierta al despido?) a un jugador que ha dado tres buenos años de basket al club, además de haber sido pegamento en el vestuario. Ojalá sea solo eso, baja forma, y Trey continúe de blanco, pero visto desde fuera y aplicando una mínima lógica uno diría que hay más miga. En un cambio Trey por Mejri el Madrid saldría perdiendo.

Si hacemos caso a la fuente, la llegada de Mejri no amenaza la continuidad de Trey, pero el fichaje supone igualmemte que Mickey pueda y tenga que jugar más tiempo como cuatro. Al menos en los partidos clave de competición nacional, para los que nos habíamos quedado con sólo 3 interiores natos de primer nivel debido a la aritmética de cupos. No incluyo a Garuba ni a Felipe, cuyo papel está en la fase regular ACB.

Quizá esta y no Trey sea la clave de la incorporación de Mejri: que ni ellos mismos se creen lo de Mickey como pívot puro y que la rotación interior se había quedado corta para ACB y Copa. Al final, por mucho que salte, Mickey va tan escaso de centímetros para el puesto que sufre para cerrar el rebote defensivo casi con cualquier par, sin ir más lejos ante Fenerbahce contra Stimac… ¡Stimac! Que pueda hacer de pívot, que puede, no le convierte en pívot.

Por efecto dominó, los minutos de Mickey al cuatro vienen a cerrar la línea argumental de Gabi Deck como ala-pívot, puesto en el que brilló tanto en la final de Supercopa como en el Mundial con Argentina. Laso, sin embargo, le quiere como tres, para apuntalar el puesto a priori más débil de la plantilla, donde además tiene ventaja física para postear y sacar faltas, situación que el Madrid parece buscar con más insistencia este año en los sistemas. Por otra parte, dada la carestía casi crónica de aleros de nivel en el mercado europeo, mover a Deck al cuatro sería estratégicamente cuestionable. Para los que seguís soñando con Juancho, se hace saber que Denver le ha ofrecido extender un año por 4,6M$, lo estipulado en su contrato de rookie. El jugador puede aceptar o declararse agente libre el próximo verano, pero en un escenario así se antoja improbable que su futuro a corto-medio plazo pase por regresar a España

El Madrid presenta credenciales en Europa

Campazzo fenerbahce Euroleague Real MadridApenas han pasado seis semanas y lo que de entrada nos pudo parecer una mera apuesta por la continuidad, decepcionados entonces por los grandes nombres de mercado que se habían escapado, va camino de convertirse en uno de los movimientos clave de la sección de los últimos años. Hablo de la renovación de Campazzo por cinco temporadas, estampada justo antes del Mundial, aunque fraguada durante meses, y que garantiza de blanco al que bien puede ser el mejor jugador de Europa a día de hoy, si tenemos en cuenta ambos aros.

Empiezan a ser muchas coincidencias: su final ACB (MVP), su Mundial (líder del finalista), su Supercopa (MVP) y su arranque de Euroliga hoy, dominando a todo un Fenerbahce, haciendo parecer a Sloukas un basecillo chuchero. Acabó Facu la velada como el más valorado con 24, pero la estadística que mejor describe su partidazo es el parcial: +22 el equipo en sus minutos en pista, en un partido decidido por solo 4, lo cual, por cierto, deja en bastante mal lugar a Laprovittola, del que también hablaré.

Resulta de una ceguera inexplicable que Euroliga no haya incluido a Campazzo en su lista de 10 candidatos al MVP de la temporada o que su precio de partida en la Fantasy (el equivalente a la Supermanager) estuviese por debajo del de Scottie Wilbekin o Pierria Henry, entre otros. En Goya sí lo tenemos claro, es el general al mando, avalado además por el nuevo equilibrio salarial de la plantilla, que le convierte en el mejor pagado junto a Tavares, por delante ya de Llull, relegado este año a un rol secundario. Útil pero secundario, como refleja la rotación de este primer gran partido del curso: 14 minutos y 2 tiros de campo faltando Carroll.

Captura de pantalla 2019-10-04 a las 2.10.47.png

Randolph y Taylor se ponen de largo

Puede que a Facu le llegue en algún momento la cuesta de enero, como el año pasado, máxime tras un verano sin apenas descanso por el Mundial. Cuando eso pase, le volveremos a recetar descanso ACB y una Wonderbox casa rural, pero mientras dure la fiesta el Madrid va a ser muy difícil de batir, porque detrás del argentino hay un bloque extenso y rodado, que cuando no te juega bien uno te responde el otro. Hoy le tocaba a Randolph, tras un arranque de curso deleznable, pero que es ponerse en la camiseta el parche de la Euroliga y entrar en combustión. Es su competición fetiche, me recuerda un poco a Bourousis, que la ACB no le ponía, ni se molestaba por disimular, pero en que sonaba el ‘I feel devotión‘ se untaba las pinturas de guerra. Randolph en Europa es un reloj: 15 puntos, 5 rebotes y todo un trabajito atrás, soberbio ese robo a De Colo a falta de un minuto y con el marcador en el aire.

El tercer ariete resultó mechitas Taylor, superado por momentos por De Colo en defensa, para qué negarlo, pero tórrido en ataque, 8 de 9 campo, en parte por acierto, claro está, pero principalmente por una selección de tiro y un juego sin balón exquisitos. Quién le ha visto y quien le ve, de aquel atleta temeroso y con malas manos que llegó a Madrid en 2015 a uno de los mejores aleros del continente, batiendo desde el rol más deslucido de la rotación blanca. Una de las obras maestras de Laso. ¿Os acordáis de que nos moríamos de la envidia cuando el Barca rompió el cerdito para fichar a Hanga en el mismo puesto y el madridismo tuvo que conformarse con «el sueco este de las mechas»? No sé vosotros, pero yo hoy no le cambiaba por el húngaro ni con tres pelotis del Montesa encima.

laprovittola Stimac Euroleague Madrid Fenerbahce

Laprovittola, fundido a negro

La diferencia final, solo 4, no refleja del todo la sensación de somera superioridad blanca, que metió una marcha más siempre que se estrechó el marcador, en fin, presentando credenciales como serio aspirante al título un año más. Si Fenerbahce se mantuvo en el partido fue principalmente por los nuevos, los propios y los ajenos. Me explico: el debut de De Colo no defraudó las expectativas, 22 puntos de la nada, en acciones de 1×1 y sin ventaja, puro talento. Perdió 7 balones, eso sí, y se fue a casi 36 minutos, una burrada teniendo en cuenta que los turcos viajaron sin bajas en el juego exterior. También debutó Derrick Williams, sustituto de Nicolo Melli, que no se sentó ni un solo segundo: los 40 minutos enteros se casó, en su caso propiciados por las bajas de Vesely y Lauvergne. Le dio tiempo a a meter 19 puntos, con 9 triples lanzados, una salvajada para un alapívot. Como digo con Mirotic: si ha venido a tirar triples, me quedo más tranquilo.

Y al marcador ajustado contribuyó también nuestro Laprovitola, en modo fundido a negro, que de repente recordó a aquel que naufragó en Baskonia porque la Euroliga le venía grande. No hizo nada bien contra Fener: lastimoso en la dirección, en defensa y en el cuidado del balón (4 pérdidas) hasta -8 de valoración individual, que se dice pronto, y -18 el balance del equipo bajo su batuta. Una hipoteca cada uno de sus minutos en pista. Sorprende un poco, porque había transmitido sensaciones interesantes tanto en el Mundial como en el arranque de curso, pero este debut Euroliga es una hostia de realidad con la mano abierta. Por el momento tiene crédito, confiamos en que no pase de un Déjà vu por aquello de la adaptación. Los jugadores no son una foto fija, sino que se curten y evolucionan, Lapro no tiene por qué ser menos, aunque mentiría si negase que su debut me deja con la mosca detrás de la oreja.

De la reivindicación de Deck a la consagración de Rudy: el Mundial en clave madridista

Rudy Fernández, Facu Campazzo, Laprovittola y Deck en el Mundial 2019 Argentina y España final

Es motivo de orgullo que 5 de los 15 jugadores de las rotaciones de las selecciones finalistas del Mundial jueguen en el Madrid. 78 puntos, nada menos, sumaron en el partido por el título. Gabi Deck es al que mejor le ha sentado el torneo, el que ha rendido por encima de su teórico status. 24 puntos a España en la final (¡!) y 14 de media en el torneo, muchos explotando su mejor recurso, ese magnífico juego sin balón. Una demostración de fuerza en plaza mayor que esperemos le sirva como inyección de confianza tras una recta final menguante el curso pasado. Debe ser el mejor fichaje del Madrid este verano, especialmente porque el plantel se ha quedado un poquito corto de aleros naturales: Nakic está todavía muy verde, como ha quedado patente en pretemporada.

El Mundial ha sido una buena muestra de lo que podemos esperar de Laprovittola, el mismo jugador de excesos de Badalona: listo, competitivo, habilidosísimo para tiros inverosímiles y con buena visión de juego, pero que juega andando, requiere muchísimo tiempo de balón, con un físico de mediopensionista y una selección de tiro digna de los cómics de Marvel. Sigo creyendo que había mejores opciones de mercado en su puesto este verano (también más caras, claro está), que su juego casa mejor con un tipo de rol cabeza-de-ratón, y pese a todo ello no me cabe duda de que aportará bastante, ese tercer generador desde bote del que adolecía la plantilla el pasado curso y con el que reducir la dependencia de Llull en labores de dirección.

El menorquín era junto a Deck el que más tenía que ganar en este Mundial, reivindicarse tras un «año de mierda», tal y como él mismo lo definió. No le ha salido un torneo redondo, pero las sensaciones positivas prevalecen. Scariolo ha demostrado confiar en él más que en su propia madre, dándole el timón en las posesiones clave de España, por delante de Ricky Rubio en la mejor versión de su carrera. En ataque, las constantes vitales de Llull se parecen a las de final de curso, con decisiones reguleras en 1×1 desde bote, abusando de tiros forzados sobre bote a derecha, algunos por necesidad pero también bastantes por simple mala gestión. A cambio, ha alimentado bien a Marc y Willy en situaciones de 2×2 y su mejora defensiva es notable respecto al año pasado. Seguramente juegue bastantes minutos acompañado de Facu o Lapro, lo cual no significa que vaya a desempeñarse como escolta, sino de segundo base. Liberémonos de una vez de los prejuicios de puesto del siglo XX.

Facu Campazzo en la final del Mundial 2019 - España y Argentina

De Campazzo ya os hablé en la anterior entrada, de la tranquilidad que da al Madrid haberle atado bajo contrato anti-NBA antes del torneo. Algunos fuera de España y sobre todo fuera de Europa aún no se habían enterado de la dimensión de jugador de que hablamos, y han tenido que ver sus highlights virales camino de la plata mundial para dejar de subestimarle. Si ponderamos su influencia a ambos lados de la pista, quizá el mejor base de la Euroliga hoy. Un reconocimiento tardío relacionado con su estadística, menos lustrosa que su juego, en esta era que vivimos de boxscorismo y supermanager. No le veréis escatimar una falta o maquillar números en los minutos de la basura de partidos intrascendentes. Placeres menores para otros paladares, no para el suyo.

Tampoco para el de Rudy Fernández, absolutamente capital en el oro de España, construido desde la defensa, el carácter y la experiencia, precisamente aquello de lo que el mallorquín tiene para regalar en esta maravillosa madurez. Algunos le negarán siempre su status de leyenda, por mera manía, por plantar al Barca en su día, meter menos puntos que Navarro o por aquellas escenitas en sus años mozos. Ahora que sus estadísticas ya no brillan como otrora, su palmarés habla por él, y bien fuerte: tres oros europeos y dos mundiales con la selección, siempre como titular, a sumarle dos Euroligas y cinco ACB con el Madrid. Demasiada casualidad.