¿El ocaso del ‘Monarca’?

Al Cesar lo que es del Cesar: Felipe Reyes ha sido el mejor jugador del Madrid en el último lustro. No fue un lustro precisamente glorioso para la sección, pero Felipe siempre dio la cara. Sin embargo, los tiempos han cambiado, y el deporte de élite no entiende de sentimentalismos (pregunten a Garbajosa). Felipe atraviesa un estado de forma deleznable que lleva a plantearnos si se trata de una circunstancia coyuntural o del ocaso de su gran carrera. No me atrevería a dar por muerto a un tipo con la casta, competitividad y amor propio de Felipe, pero el Monarca está enfermo. Lento, sin chispa ni confianza, su juego ha entrado por primera vez en involución.
La explicación más obvia es un declive físico. Si está más lento que nunca y nunca ha saltado gran cosa, las desventajas físicas con las que ya de por sí compite en la pintura (dos metros pelaos’) parecen un abismo en estas circunstancias. Rebotea mucho menos, le cuesta definir bajo el aro, recibe cantidad de tapones y sus porcentajes de tiro son paupérrimos (41% en Euroliga y 46% en ACB). El problema para el equipo es que no se corta. Siente la necesidasd de justificarse, así que balón que recibe, balón que se juega. Sus galones le amparan, así como el cariño de la afición.
Ausente
Pero no se trata sólo de un mal momento físico. Entran en juego otros factores mucho más sutiles pero igual o más importantes. Como el ego. Para alguien que lo ha sido todo es díficil asumir un rol secundario, ver que un mocoso de 19 años (Mirotic) le pasa por la derecha y le manda al banquillo. Además, la relación con Messina es fría. Felipe le ve como el entrenador que se cargó a sus amigos Hervelle, Bullock, Mumbrú y Raúl López. Todo cristaliza en un problema de actitud. Su carácter en pista se ha agriado, protesta cualquier decisión arbitral, muchas veces sin sentido. Se le ve ausente en los tiempos muertos, indiferente al devenir de un equipo que ya no baila a su ritmo.
Si Felipe recupera un estado físico razonable tiene sin duda cabida en este Madrid y en el del curso que viene… como suplente. El problema es que difícilmente aceptará tal rol si viene de Messina. Por eso, no es nada descartable que este verano Felipe tantee el mercado y escuche ofertas de destinos con menos presión (Sevilla, Málaga, Bilbao…) donde recuperar un papel estelar. El escenario para el Madrid no sería dramático. Nole podría regresar al puesto de 4 y se buscaría un alero reserva para Suárez. Además, el club soltaría el lastre de uno de los sueldos más altos de la plantilla.