Giro de timón en el Madrid: el desembarco de los Sergios

Os escribo algo atónito, lo confieso. Tenía planeado para estos días publicar la típica crónica de los playoffs, un balance del curso o las notas de los jugadores. Habrá tiempo para eso más adelante, pero la actualidad me ha atropellado y ahora manda lo importante. Y lo importante es la Boda Roja que se ha armado en la sección horas tras la consecución de la ACB. Dicho sea de paso, de forma bastante brillante.

El Madrid mantiene su hoja de ruta pese a repetir título nacional y despide a Chus Mateo para fichar a Sergio Scariolo. Un plan que, al parecer, cuenta con el beneplácito del presidente, sino directamente con su iniciativa, y que habría sido cocinado a fuego lento desde el invierno, cuando el equipo tocó fondo. Las negociaciones con el técnico italiano comenzaron allá por febrero. La normativa ahora permite compaginar puestos en club y selección, pero la idea es que el italiano deje la FEB y se centre en el Madrid. Por cierto, Laso suena fuerte como sustituto en el equipo nacional, la cuadratura del círculo…

No puedo esconder mi sorpresa, porque el movimiento en el banquillo blanco representa una ruptura con la política continuista que ha guiado la gestión de la sección durante los últimos 15 años. Por resumirla mucho: no tocar lo que no molesta mientras funcione razonablemente y no se suba a la parra. Pero es que, claro, lo primero que ha cambiado es la persona al frente de la sección, la que toma las decisiones. Chacho Rodríguez sustituye a Juan Carlos Sánchez, un cambio del que más o menos teníamos noticia, pero que llega de forma más abrupta de lo esperado. A la papelera aquello de la transición suave y el periodo bicéfalo: Chacho toma el control y llega con un pan bajo el brazo, el mayor posible, un entrenador nuevo.

Entiendo que Rodríguez es una figura amable para el aficionado medio y que pocos sentían simpatía por JCS, siempre en la sombra. Pero no estamos en un concurso de popularidad, y me parece un poco aventurado poner al frente de una sección de 45 millones de presupuesto a un exjugador de 38 años sin la menor experiencia o formación directiva previa conocida. Sería inconcebible en la empresa privada. Por cierto, que el principal encargo de Chacho será la transición hacia NBA Europa, hoja de ruta del presidente para el basket pero todavía muy en pañales.

En resumen, la apuesta por Chacho puede salir bien, por qué no, pero representa un riesgo sensible, y tampoco subestimemos la figura de Juan Carlos Sánchez que, con todas sus sombras, en particular las formas del despido de Laso, ha dirigido la sección en sus mejores años de la era moderna. En todo caso, por edad y por tiempo que llevaba en el cargo su remplazo puede resultar lógico, seguramente más que el cambio en el banquillo tras el título ACB.

Adiós a la Chusoneta

Chus Mateo se marcha como el cuatro entrenador más laureado de la historia de la sección pese a haber estado solo tres años, en los que le ha dado tiempo a ganar seis títulos y clasificar al Madrid para 10 de las 12 finales posibles. Balance 16-1 en los dos últimos playoffs ACB. Poca broma, eh. Siento que una parte de la afición nunca le ha respetado, ni le ha concedido el crédito que merecía por los éxitos del equipo. Como si fuera solo un becario que pasaba por allí y al que sonrió la suerte. Un desdén que asocio a la forma en que llegó, por la puerta de atrás a la marcha de Laso, a su escaso currículum previo y a sus formas educadas, en contraste con tantos banquillos de Euroliga. Pero más allá de lo injusto que se haya podido ser con él, me importa si su salida tiene lógica. Y honestamente, y tras darle una pensada, mi conclusión es que chirría bastante. Vaya por delante que Scariolo es un muy buen técnico, quizá mejor que Chus, pero hay otros factores. Teniéndolos todos en cuenta me parece un movimiento de un riesgo innecesario. ¿Por qué?

1.- Porque Chus tenía otro año de contrato garantizado, así que toca pasar por caja. Y se me ocurren maneras más eficientes de invertir un millonaco de euros que en la indemnización por despido de un empleado con resultados sólidos. Por ejemplo, en el transfer del mejor alapívot posible, digamos Alec Peters o Filip Petrusev. El dinero en el parqué, y más en estos tiempos en que los griegos nos pasan por la derecha.

2.- Porque despedir a un técnico que gana su último partido es por definición delicado. Para Scariolo, a nivel resultados, el encargo es una patata caliente: si arrasar en la ACB (pese a tres fichajes rana) pero no clasificarte para la F4 puede ser motivo de despido, el listón está realmente alto. Supongo que el club hará un esfuerzo económico adicional con los dos fichajes que restan para contribuir a que la apuesta salga bien. Pero no hay garantías a estos niveles, por mucho que algunos detractores de Chus insistan en que el triplete nacional es el mínimo exigible al Madrid.

3.- Porque Chacho se compromete mucho recién llegado. Si el equipo no mejora resultados, la afición no mirará solo al banquillo sino también al palco, a quien despidió a Chus ganando la ACB.

Mi apuesta, largamente debatida con J. Cuesta, al que mando un saludo, era dejar que Chus cumpliese el año que le quedaba de contrato pero cambiándole a los asistentes para intentar compensar sus carencias. Una decisión como la que se tomó con Laso en 2014, prescindiendo de Hugo López y J. Cuspinera, imponiendo a Chus Mateo como segundo y que funcionó de maravilla.

Con un movimiento de ese tipo te hubieses ahorrado un despido, hubieses dado una segunda oportunidad a Chus Mateo, que al fin y al cabo el equipo ha acabado como un tiro la temporada, y te arriesgas muy poco, porque si sale mal las críticas irían al banquillo y no al palco. Y seguramente Scariolo seguiría disponible.

En todo caso, la suerte parece echada y el cambio, a falta de comunicación oficial, es irreversible. Así que, desde este humilde rincón, le deseamos a los Sergios todo el acierto y éxitos del mundo en este nuevo reto. Aquí estaremos para contarlo.

¿Ha llegado el momento de cerrar la cantera?

La mera pregunta del titular nos hubiese ruborizado hace apenas 3-4 años, pero los tiempos han cambiado mucho y rápidamente en el baloncesto de formación, la nueva realidad es un expolio ya estructural de talento joven hacia universidades de EEUU. Al Madrid le afecta un poco más porque tiene una de las principales canteras de Europa, pero afecta a todos sin excepción. Pregunten al Unicaja por Sant Supery o al Barca por Dame Sarr o Jakucionis.

Estamos ante un nuevo paradigma que empezó, ya sabéis, cuando la NCAA cambió sus normas y permitió que las universidades pagasen a los jóvenes jugadores, y no precisamente minucias. Tremendo el dato que aporta Nacho Duque en Marca, de que Egor Denim (excanterano blanco) ha ingresado esta temporada por disputar 33 partidos en la Univ. de Bringham Young aproximadamente lo mismo que Campazzo por jugar 80 en el Madrid.

Lógicamente no todos cobran tanto como Denim, un prospect de primer nivel, pero sí que todos ganan allí mucho más de lo que ganarían en Europa en base a su valor de mercado. Con lo cual todos los jóvenes se van, a probar suerte y a ganar dinero. Tienen mucho que ganar y poco que perder. Porque, además de los salarios, la NCAA ofrece un mayor escaparate de cara al draft de la NBA, el Dorado al que todos aspiran y solo unos pocos llegan. Los ojeadores de las franquicias siguen mucho más de cerca la liga universitaria de su propio país que las competiciones allende el mar.

¿Solución al expolio? Ninguna viable. No hay en Europa ni el consenso, ni la audacia, ni sobre todo el dinero para articular una alternativa competitiva, al margen de que ya se iría tarde. Y la época de los clausulazos pasó a mejor vida, porque los chavales hoy están bien asesorados desde muy jóvenes y no se pillan los dedos. No puedes poner diques al mar.

Vale, karuso, pero y si no tiene solución, ¿qué hacemos? Pues mi postura, por dolorosa que resulte, porque rompe con décadas de tradición, es cerrar las canteras. Porque los clubes no son ONGs: invierten dinero en baloncesto de formación, no para ganar la minicopa, sino con la esperanza de que después unos pocos jugadores, los mejores, puedan acabar en el primer equipo o dejando dinero en caja en concepto de cláusulas. Si eso ya no aplica la cantera pierde su sentido y habrá que adaptarse, manque pese. Insisto, el Madrid no es una ONG, y en todo caso la inversión en RSC la canaliza a través de proyectos de la Fundación.

El modelo del tenis

También soy consciente de que la gerencia del club es conservadora y continuista, y que por tanto el cambio no llegará de un día para otro. Pero la cantera queda con estos cambios como el flanco más débil, el primero al que meter tijera para recortar gastos y cuadrar cuentas cuando vengan peor dadas. De hecho, la propuesta de cierre total puede estar ya sobre la mesa, aunque sea de manera informal, según explica el citado artículo de Marca. Es más, se baraja ir de la mano del Barca, entiendo que para amortiguar el impacto social,

Es algo que personalmente tengo asumido, que antes o después, de una forma u otra, acabará pasando, que la mayoría de las canteras de los clubes de élite europeos echarán el cierre, al menos tal y como la conocemos. Tal vez, para evitar la mala prensa, haya una transición en la que se reduzca drásticamente la inversión y se deje una versión reducida y simbólica de las canteras. Modelo de extinción por abandono progresivo.

En resumen, mejor cambiar cuanto antes el chip para no hacerse mala sangre. Quizá, sencillamente, ya no tengan que ser los clubes profesionales los que se encarguen de la formación hasta los 18, sino por ejemplo academias privadas de tecnificación, tipo alto rendimiento, siguiendo el modelo del tenis, donde los chavales se costeen su propia formación, de forma directa o con un porcentaje de sus ingresos futuros.

¿Y los clubes? Mi propuesta, y esta ya es un triple desde el medio del campo, es que el dinero que se ahorra cerrando canteras se invierta en fichar a su regreso a algunos de los chavales más prometedores que no cuajen a largo plazo en USA, que por definición serán la mayoría. Contratos largos con salarios ascendentes, empezando desde abajo, con cláusulas de corte y contemplando cesiones a otros clubes europeos en los primeros años de contrato, para que terminen de formarse. Lentejas. Con que uno de cada 3-4 de esos salga bueno ya merecerá la pena la inversión. Desde luego, más que la de la cantera en su formato actual y en el ecosistema presente.

Construyendo el Madrid 2025-26: informe de situación

Terminada la participación blanca en la Euroliga queda por delante casi un mes con un solo partido a la semana y poco en juego, asegurado ya el 1º puesto de la fase regular ACB. Así que es buen momento, ahora sí, para hablar de fichajes, que se anuncian en julio pero se cierran en su mayoría en estas semanas.

El Madrid tiene perfilados hace tiempo los cambios en el juego exterior para este verano. El fichaje de David Kramer está cerradísimo: tiene otro año de contrato en Tenerife pero una cláusula de salida simbólica de €50k (acorde a su salario), que el Madrid abonará al club insular. Un 3&D de rotación y salario contenido, difícil que empeore a XRM, al que sustituye, cuya aportación ha sido testimonial.

Me parece necesario aterrizar las expectativas con su fichaje, que ya leo comparaciones con Carroll y le pueden hacer más mal que bien. Entiendo que los portales clickbaiteros estén deseando publicar por fin que “El Madrid ya tiene a su nuevo Carroll”, pero no es cierto, y mejor aclararlo ahora y no fomentar desengaños. Kramer es escolta, blanco y tira bien de tres, hasta ahí el parecido. Tiene muchísimos menos puntos en las manos que Jaycee, si bien es más fiable atrás. Un jugador de una dimensión inferior, y no lo digo peyorativamente, pero es que cualquier tirador al que comparásemos con semejante leyenda saldría mal parado. Sin más.

El fichaje pivotal en el backcourt es el de Theo Maledon, llamado a ser uno de los grandes movimientos del verano en Europa, tras una formidable temporada a su regreso de EEUU. Promedios Euroliga de 17 puntos, 5 asistencias y 21 de valoración. Poca broma. Su fichaje está todo lo cerrado que puede estar a estas alturas, es decir, acuerdo total pero sin firmar negro sobre blanco, porque todavía no se puede. Siempre podría aparecer la NBA y arruinar la fiesta a última hora, una incertidumbre a la que deberíamos estar ya acostumbrados.

Maledon llegaría en sustitución de Musa, al que teóricamente no se parece demasiado. El francés es uno combo y el bosnio un dos y medio, pero ambos tienen la misma tarea principal en el campo: anotar y acompañar a Campazzo en la generación desde bote. Crear desequilibrios en ataque estático, asistir, sacar faltas, etc. El tipo de jugador al que darle el balón cuando el sistema no sale y las luces se apagan. En ese sentido, me interesan particularmente las casi 5 asistencias y 7 tiros libres lanzados de media este curso por Maledon. Eso sí, ojo a la cifra de pérdidas (2.6). Solo por aclarar, que he visto algún despistado en Twitter: puede echar una mano en el puesto de base, pero llega principalmente para compartir pista con Campazzo o Feliz.

Buscando un cuatro

Y así llegamos a la gran incógnita a día de hoy de los movimientos de plantilla del Madrid para el verano, el alapívot. Cuento con la salida de Ndiaye como escenario más probable: termina contrato y su deseo, muy respetable, parece ser probarse en otro lugar. No me estorbaría como fondo de armario, cupo nacional de perfil defensivo, pero el jugador según me dicen ha cambiado de representante y busca otro tipo de retos. Su marcha dejaría la plantilla con 3 jugadores que pueden habitar el cuatro aunque que no es su posición nativa: Hezonja, Deck y Garuba. Por eso el club busca un alapívot con puntos que abra el campo, pero el mercado europeo está canino de talento.

Antes de entrar en nombres quiero detenerme en un aspecto clave, y es el rendimiento de Gaby Deck. Cuarto salario más alto de la plantilla (pasará a ser el quinto con la llegada de Maledon), contrato hasta 2028 y venido a menos con tanta lesión. Es un soldado universal muy querible, pero reconozcamos que no va tan sobrado técnicamente como para mantenerse en la aristocracia Euroliga estando lejos de su plenitud física. La ambición con la que el Madrid salga al mercado en el puesto de cuatro creo que debería estar ligada al rendimiento esperado de Tortuga. Tiene ‘solo’ 30 años pero particularmente no tengo claro que volvamos a ver su mejor versión, espero equivocarme.

Si bajamos al barro de los nombres para el puesto de alapívot, el más llamativo que ha sonado es el de Nikola Mirotic. Por nivel y perfil táctico me parecía de largo la mejor opción deportiva, la única que supone un salto de calidad y ayudaría a cerrar la actual brecha con los equipos griegos. Personalmente no tendría ningún problema con su vuelta a Goya, una gran historia de regreso del hijo pródigo. Pero percibo un enorme rechazo entre muchos aficionados y, en todo caso, parece ya encaminado a Mónaco. Así que no cuento con esa vía salvo sorpresa.

Jaylen Hoard (Maccabi) termina contrato y a priori da el nivel, pero su encaje táctico es reguleras (carece de tiro exterior) y estaría cerca de renovar por Maccabi. Yabusele se ha descartado el mismo públicamente, su prioridad es seguir en la NBA y los Sixers parecen interesados en retenerle.

Chimezie Metu tenía un encaje estupendo y está libre, pero una rotura del Aquiles no es una lesión que tomarse a la ligera. Ya no es solo el cuándo regresaría, no antes de 2026, sino el cómo regresaría. El supuesto preacuerdo con el Madrid no era más que una cortina de humo de la directiva azulgrana para justificar dejar tirado a otro jugador lesionado de larga duración. Como en su día a Cory Higgins o Shane Lawal.

D. Osetkowski (Unicaja) da el perfil y termina contrato, está sano pero pendiente de sanción de la FIBA por consumo de “sustancias prohibidas”. Parece que dicha sanción es ya inminente (lleva un año esperando resolución) y, aunque no será tan larga como la de Pierria Henry, sí que se perdería unos meses, o hasta un año. Dudo que el Madrid se meta ahí hasta que no se aclare el panorama de la sanción (duración y fecha de entrada en vigor).

También está la opción Sam Decker, perfil especialista, que termina contrato en la Penya. Pero si el Madrid no apostó por él en enero no veo por qué lo haría ahora, que además ha bajado bastante su rendimiento. También termina contrato Moneke, y no quiero ni planteármelo, salvo para la supermanager. A Derrick Alston jr. y Amine Noua los veo para brillar en BCL pero me cuesta en un top Euroliga.

Casi por decantación acabamos en la opción Tristan Vukcevic, que termina contrato en la NBA y tiene buena prensa, aunque tampoco me remata. Siento que vive un poco de aquel partido en el Palau hace 3 años y de una docena de encuentros petando boxscore en los Wizrds tanqueando. Su aspecto es ahora más maduro con la barba que se ha dejado, pero me sigue pareciendo un poco blando, recordemos que ni Laso ni Zeljko lograron domarle. Asumir que de repente es un jugador para minutos de calidad en un Madrid es una apuesta ambiciosa. Y vaya por delante que potencial tiene, a espuertas, y que encaja como un guante en las necesidades tácticas, pero a corto plazo es una apuesta de cierto riesgo. Barata y cupo nacional, pero te puede salir perfectamente rana, un Cornelie 2.0.

Por último estaría el tema del entrenador, Chus Mateo, pero en su caso no tengo ni idea de si seguirá o no, creo que ni en el propio club han tomado una decisión aún. Que la tomarán a final de junio supeditada a los playoffs ACB. Si levanta el título se queda, si el año acaba en blanco que pase el siguiente, que entiendo que saldría de entre Scariolo, Xavi Pascual o Luca Bianchi.

Los tres caminos de Hugo González

Hugo Gonzalez ha bajado desde octubre del puesto 9 al 22 en las previsiones del draft 2025 de la ESPN. El analista Jonathan Givony, que elabora la lista, menciona un par de aspectos técnicos pero señala como causa principal del descenso la falta de minutos regulares, ninguna sorpresa por aquí. Y me temo que a mejor no va a ir, porque seguramente Hugo juegue poco en lo que queda de curso con el regreso de Deck, que le relega al rol de tercer alero de la rotación, por detrás de Abalde y del propio argentino.

Además, apenas quedan ya 3-4 partidos cómodos en la fase regular ACB como para que Chus Mateo rote y le conceda minutos significativos. En los playoffs de ACB y de Euroliga asumo que apenas jugará, si es que va convocado.

En este nuevo escenario, con menos minutos, bajando posiciones en los mock y sin un puesto garantizado en primera ronda del draft, veo tres caminos para Hugo la próxima temporada. Recordemos que termina contrato en el Madrid en junio y será agente libre.

Opción 1.- Se queda en el club: renueva su contrato con una cláusula bajita de salida a USA y la promesa de más minutos el próximo curso. Aunque tampoco veo claro el segundo punto, porque Abalde y Deck van a continuar y seguramente sigan por adelante en la rotación, salvo que Hugo eche la puerta abajo, muy difícil en un Madrid con solo 19-20 años. Lo que sí tengo claro es que si decide quedarse en Europa/España, sería de blanco, por apego a los colores y derecho de tanteo. Existe también la opción de renovar y salir cedido, pero me parece remota en el ecosistema actual del baloncesto de formación.

Opción 2.- Se presenta al draft, sale elegido en un puesto del 20 al 30 y hace las maletas en julio rumbo a la NBA. Ya sabéis que cualquier puesto en primera ronda (del 1 al 30) lleva aparejado contrato garantizado. Por ejemplo, si saliese en el puesto 22, donde le proyecta ahora la ESPN, se aseguraría dos años de contrato por unos 6M$ brutos entre ambos, que en todo caso es bastante más de lo que le vaya a ofrecer el Madrid. Si fuese elegido por una franquicia en reconstrucción, tipo Utah o Washington, podría disponer de minutos más o menos regulares. Si en cambio cayese en una franquicia de playoffs, lo más habitual al final de la primera ronda, seguramente alternase minutos NBA con semanas en el equipo asociado de la Gleague. Pero, bueno, esto ya es adelantarnos demasiado.

Opción 3.- Pospone presentarse al draft pero igualmente hace las Américas, no a la NBA sino a la liga universitaria, donde ahora pagan buenos sueldos, tendría muchos más minutos garantizados y por ende más lucimiento de cara a scouters. Seguiría el camino de su compañero de cantera, Egor Denim, este verano ya sin el factor limitante de la cláusula de salida del Madrid. Recordemos que Hugo tiene 19 años, la edad mínima para presentarse al draft, siendo 22 la máxima (a partir de los 22 los jugadores internacionales pasan a ser automáticamente elegibles, se presenten o no). La opción de un año de tránsito en la NCAA le permitiría presentarse al draft con más garantías, además, seguramente con algo menos de competencia, pues la hornada 2026 apuntan los expertos que será algo más floja.

Se que algunos aficionados se rasgan todavía las vestiduras de ver a un joven probar suerte en la NBA sin dominar antes en Europa. Pero es que el baloncesto ha cambiado, ya no estamos en los tiempos de Fernando Martín, la NBA recluta ahora ‘pipiolos’ para terminar de formarlos allí, cada vez más a menudo con escala previa en la NCAA. Es la nueva realidad del basket de formación, no tiene que gustarnos, simplemente hay que asumirla para entender el tablero.

El Madrid en baloncesto juega en segunda división y no se pueden poner diques al mar. Podemos debatir sobre el sentido de la inversión en cantera con el actual panorama pero, mientras dure ese panorama, la estrategia pragmática es aparcar el orgullo y finalizar la relación con los jugadores jóvenes en los términos más amistosos posibles para ser su opción preferente en caso de regresar temprano a Europa. Así fue con Deck, Garuba y Campazzo, cada caso con sus particularidades, pero los tres de regreso en Madrid e importantes hoy en la rotación de Mateo.

Campazzo estornuda y el ataque del Madrid se resfría

Llegados a este punto de la temporada quizá estéis conmigo en que el Madrid es un equipo que defiende mejor que ataca. Es la 5ª mejor defensa de la Euroliga y la mejor de la ACB con gran diferencia. Pero ataca bastante mal, resultado entre otros factores de unos sistemas previsibles (Chus) y cierto déficit de talento respecto a campañas previas. El verano pasado la dirección deportiva apostó por el físico y la defensa: se perdieron muchos puntos con la marcha de jugadores de vocación ofensiva como Yabusele, Chacho y Poirier, que en general se reemplazaron por músculo.

También influye por ejemplo el bajo rendimiento y fiabilidad del puesto de escolta. Rathan Mayes y Smith jr como fichajes fallidos, Musa involucionado este curso y volvemos a agarrarnos a minutadas de Llull a sus 37 años, dudoso negocio. Se habla también mucho del porcentaje de triple, que yo veo más como un síntoma del problema que como el problema en sí mismo.

Hay un factor que está pasando por debajo de radar en la conversación pública y que para mí influye aún más en el atasco, que es el valle de rendimiento de Campazzo de dos meses a esta parte. Al final es el único generador desde bote fiable del roster, así que cuando él estornuda el ataque del Madrid se resfría. Su talento e iniciativa han tapado muchas carencias colectivas a lo largo del curso, pero su rendimiento ha bajado. Un somero repaso estadístico lo expone a las claras, básicamente ha pasado de promedios de MVP a números de base titular correcto sin más.

🇪🇺 En Euroliga
Primeras 23 jornadas: 21 de valoración, 14pts
Últimas 6 jornadas: 11 de valoración, 9pts

🇪🇸 En ACB
Primeras 15 jornadas: 19 de valoración, 13pts
Últimas 7 jornadas: 10 de valoración, 9pts

Varias posibles causas en la ecuación, como un burnout por el minutaje en el primer tercio de curso (gestión de picos de forma) o la baja de su mejor socio en pista, Deck. Por otro lado, el timing de su valle de juego coincide casi exactamente con su segunda paternidad (2 de febrero). Cada caso es distinto, como lo es cada bebé, os lo dice uno que tiene dos.

Hezonja, por ejemplo, fue padre a comienzo de curso y parece haberle sentado estupendamente. Pero Campazzo es un profesional particularmente metódico, casi maniático (en el buen sentido), y pequeños cambios en la rutina pueden alterar al rendimiento a corto plazo. Qué sé yo, o quizá no tenga nada que ver y sea una mera coincidencia temporal. En todo caso, mis respetos y compresión para cualquier profesional que regresa al trabajo solo días o hasta horas después de ser padre. Lo sé, cobran bastante bien por ello, pero si no nos ponemos en la cabeza de la persona no entenderemos al jugador.

En este caso, veo el vaso medio lleno porque le tengo mucha fe a Facu, confío en que habrá dejado atrás este bache de juego para cuando el Madrid se juegue verdaderamente las castañas de la temporada y eso da al equipo un margen de mejora en las próximas semanas.

Bruno Fernando, fichaje estratégico para la pintura blanca

Habemus fichaje: Bruno Fernando, interior de 26 años originario de Angola (=Cotonou), firma por el Madrid hasta junio de 2026. También le pretendían Fenerbahce, sin un center titular claro, y Panathinaikos, asolado por las lesiones en el puesto, pero pesó a favor del Madrid la relación del jugador con el país. Excompañero de Garuba en Rockets (2022-23), parece que frecuenta España en verano desde hace varios años tanto por vacaciones como para pulir su juego en la academia Pindown, que regenta un coach de la cantera blanca.

El Madrid contaba en la puja con el as bajo la manga del dinero que liberó Yabusele y que aún no había utilizado, mientras que el resto de clubes tienen a estas alturas el grueso del presupuesto comprometido. El salario de Bruno no será bajo, por encima del millón neto anual según me cuentan, cerca del barrio de lo que cobra Deck y de lo que se está ofreciendo a Musa para renovar.

Si unimos esa ficha relativamente elevada a la duración del contrato nos da una idea del status con el que llega y de las esperanzas que la sección deposita en su incorporación. Podríamos definirlo como un ‘fichaje estratégico’, aquellos en que se prioriza el potencial a medio plazo sobre el encaje en las necesidades tácticas inmediatas. Luego saldrá mejor o peor, pero es al menos una apuesta a grande, por fin, sin rehuir la puja con los equipos top europeos, tras un verano jugando a chica que ha traído una notable pérdida de nivel de la segunda unidad.

¿Por qué ahora? Pues porque es cuando está disponible, ni más ni menos. El timing del mercado NBA es imprevisible y dificulta mucho la planificación, pero aún así merece la pena. Como dije con Smith jr, y este caso es aún más claro, los descartes de EEUU son el caladero más interesante de talento para la Euroliga a día de hoy, dado el sobrecoste en Europa asociado a cláusulas y/o tanteo. Bruno Fernando es un center de 207cms y fisicazo, que brilla en continuaciones, jugando por encima del aro, si bien no tiene malas manos ni está exento de talento para echar el balón al suelo y generarse algunos puntos.

Seguro que ya le habéis visto en Youtube, vídeos de highlights castigando aros en la NBA. Bien, pues os invito a buscar y revisar alguno jugando con Angola, por ejemplo en el Mundial 2023, veréis que tiene más rango y repetorio de lo que pareciera a primera vista.

Overbooking en el 5

Su encaje táctico en la plantilla no es ideal, para qué engañarnos. El Madrid más que un pívot necesitaba un cuatro tirador, el sustituto de Yabu, pero entiendo que de esos no había ninguno interesante en mercado. Y entre encaje y calidad la gerencia ha elegido lo segundo, y tampoco lo veo mal. No es por tanto un fichaje para tapar una carencia puntual sino pensado como activo a medio plazo. Con suerte y salvando las distancias, para asentarse como el nuevo Poirier, es decir, un reserva de plenas garantías para Edy.

Con Bruno aprovecha el Madrid una oportunidad de mercado para cerrar por adelantado el recambio de Ibaka, que se concibió siempre como un fichaje puente. En verano termina contrato y muy seguramente salga, no descarto que para retirarse, con 35 años, mucho dinero ganado y pocos retos pendientes. Y con esto no estoy desdeñando al congoleño, que no estará cumpliendo expectativas pero puede todavía aportar pinceladas si llega a primavera en un buen estado físico. Su experiencia y calidad están fuera de toda duda.

Además, el desembarco de Bruno permitirá a Tavares cogerse alguna tarde libre, aunque sea en ACB, dejando a Garuba como quizá el más afectado por el efecto domingo, pues el overbooking al cinco le obligará a frecuentar el puesto de cuatro (al menos hasta final de curso), donde me cuesta verle a tiempo completo.

En fin, damos la bienvenida a Bruno Fernando y le deseamos suerte desde esta humilde tribuna.