Europa, más segundo plato que nunca

_29_918ce674Los lamentos apocalípticos del madridismo al comienzo de verano por el escaso glamour de los fichajes (Causeur-Kuzmic) se están convirtiendo en relamidos según la NBA y en menor medida China esquilman a rivales directos. Con los que se han ido da para ganar la Euroliga con la chorra: Teodosic, Udoh, Bogdanovic, Zizic, Wannamaker, Darius Miller, Shane Larkin, Khem Birch, Cedi Osman… No olvido a los que partieron a Lejano Oriente, Keith Langford, Edwin Jackson, Bourousis, Aaron Jackson o Kyle Fogg, además de otros que a su salida de la NBA prefirieron China antes que regresar a Europa: Justin Hamilton, Scola o Motiejunas.

En realidad Europa siempre ha sido segundo plato, una inferioridad difícil de asumir en España, ombligo del mundo en el deporte rey. En baloncesto esa diferencia es ahora más evidente que nunca, a lo que influyen varios factores, el más repetido ese nuevo contrato de tv de la NBA: 24.000 millones por 9 temporadas, casi triplicando las cifras del previo. El gasto salarial se ha disparado y por ende la brecha con Europa. Joe Ingles como ejemplo, esos 52 millones, “si él puede yo también”.

Pero más importante que el dinero, pues brecha siempre hubo, es el progresivo cambio en la mentalidad de los general mánagers de la NBA, otrora tan chovinistas y hoy (Popovich mediante) abiertos al talento sin prejuicio de procedencia, armados de cuadrillas de ojeadores por todo el mundo. Se han caído los muros y el trasvase es muy pronunciado, ya ni siquiera se buscan nombres consagrados ultramar sino el pelotazo, el diamante por pulir, para terminar de formarlo en USA, y en esa descripción entran muchos. Desfasados quedan aquellos mantras de “no está preparado” y “antes hay que triunfar aquí”: ni Jokic ni Antetokumpo habían empatado con nadie cuando hicieron maletas, hoy los dos europeos más cotizados en la liga.

Y ante el éxodo de jugadores cada vez más jóvenes, los referentes de la Euroliga ahora son:
1) los que regresaron de la NBA con el rabo entre las piernas, los De Colo, Ayón, Shved, Shengelia, Vesely, Rudy, Nedovic, Claver, Chacho o Datome, por nombrar algunos.
2) los americanos inadaptados, aquellos que por altura (Duntston, Hines, Derrick Brown) o peso (Randolph) no cumplen los estrictos cánones de puesto de los general mánagers
3) los grandes talentos ofensivos descartados por su físico endeble, digamos Melli, Printezis, Tomic, Carroll o Thompkins
4) los que no van a la NBA sencillamente porque no les da la gana, que lógicamente son los menos, pienso en Llull o Dubljevic.

Así el panorama, los pelotazos hoy son las renovaciones y los pasaportes. El mercado de verano en España, ya bien avanzado, lo marcan las renovaciones de Diot, Shengelia, Nedovic, Hanga, Dubljevic y Randolph, que además con su pasaporte esloveno abre a Thompkins las puertas de la ACB. De las caras nuevas, pocas por no decir ninguna están llamadas a marcar diferencias: mucho melón por abrir (Pressey, Poirier, McCallum) y algunos regresos ilustres (Huertas, Heurtel, Caner-Medley).

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Cuatro años sin Turpin

Han pasado ya cuatro años, casi nada, desde que nuestro Turpin, el Anfi, se quedase en aquella maldita curva de Angrois. Era mi primer año en Rusia pero coincidió que aquellos días estaba por España. Nos metimos entre pecho y espalda una pizza en Santa Teresa, en “el italiano nuevo”, y luego un gintonic para arreglarlo todo. Eran los albores del lasismo. Tantos años de travesía por el desierto juntos y se fue a perder el valhala. A la mañana siguiente partía a Santiago, que le esperaba una chica, aunque de eso no hablase mucho, que no era su fuerte. Fue así como le despedí, un 23 de julio, y no se me ocurre una manera mejor.

Heredó mi asiento en Goya a mi marcha a Rusia y yo lo he heredado a mi regreso, algo de justicia poética. Aún veo a veces la bandera del Live Forever con la Union Jack en su honor en el graderío. Nos dejó pero sigue presente desde su timeline de Twitter, convertido en una especie de nuevo testamento del madridismo, en forma de profecía, con su su afiladisimo sentido crítico. Era igual en persona, vehemente e incorrecto, un espejo en el que mirarse, el espíritu de este blog. Digo más o menos lo mismo todos los años por esta fecha, me vais disculpar, pero es que así lo siento. Me tomaré un gintonic está noche a su memoria, que es como le hubiese gustado que le recordasemos. Para debatir de basket queda verano, hoy es para Turpin.

Ni “pesetero” ni “traidor”: Chacho no debe ninguna explicación

skaEl Madrid ni siquiera se ha sentado a negociar con él, a ofrecerle nada, pero igual escucho a no pocos aficionados de pelo en pecho acusar de “traidor” o “pesetero” a Sergio Rodríguez por fichar por CSKA. Imagino que se comen con patatas su camiseta blanca con el 13, best seller en su día. Firma hasta 2020 con los rusos por un total de 10.5 millones de euros, que si no son netos poco le debe faltar (el tipo impositivo allí es del 13%). CSKA es el séptimo club de su carrera, canterano del Estu. Por dinero se marchó de Europa y por dinero vuelve, bienvenidos al deporte profesional.

Me consta que queda cierto malestar en el club blanco por la precipitada manera en que salió el verano pasado (igual que Slaughter, los trenes a veces llegan sin preaviso), pero básicamente el motivo de que no regrese a Madrid es el escaso margen salarial en la sección para otro sueldo estelar, el que correspondería a Chacho por nivel de juego y valor de mercado (en Europa). La apuesta de la sección como base reserva es más joven y baratita, Campazzo, una vez obtenido pasaporte español.

Y si el Madrid no ofrece nada a Rodríguez y en la NBA ninguna franquicia muestra mayor interés, ¿qué debería hacer el jugador, quedarse en paro para no ofender vuestros sentimientos, o fichar por el mejor club posible y al mejor salario? La fidelidad a un club es fácil de predicar desde el sofá de casa, viendo partidos por la tele y comentándolos por Twitter, sin que te afecte al bolsillo. Para el jugador es la forma de ganarse la vida, su empleo, no creo que deba fidelidad a nadie, igual que tampoco la ofrece el club. Es la misma lógica laboral de nuestros empleítos de oficina aplicada al baloncesto profesional, aunque para nosotros sea solo un tema de tertulia.

Nos hemos acostumbrado mal con Llull. Es un caso entre un millón y no debería usarse como vara de medir, si no queremos vivir en la decepción permanente. Si a Sergi le gusta mucho la ciudad, el club, y acepta perder dinero por jugar aquí, le estaremos eternamente agradecidos y le levantaremos una estatua a la entrada del pabellón, pero es precisamente lo exepcional de su sacrificio lo que le convierte en leyenda.

Quitémonos la boina y entendamos que Madrid no es el ombligo del basket Fiba. Chacho no se va a un nuevo rico chino sino al segundo club con más copas de Europa y uno de los tres grandes de la Euroliga hoy, el primero en presupuesto. Además, por cierto, una magnífica organización, que mima a sus extranjeros (pregunten a Ettore), sin olvidar que paga muy bien y garantiza a Chacho la titularidad, algo que no tendría en Madrid. Un reto deportivo mayúsculo pues. Si no le ponen sobre la mesa nada potable en la NBA ni en Madrid, ¿quiénes somos para juzgar su fichaje por CSKA? He vivido en Moscú allí 5 años y no es el fin del mundo, contrariamente a lo que piensa la generalidad en latitudes más meridionales.

Chacho puede contar con mi aplauso cuando pase por Goya, sea con el Ejército Rojo o con los Village People, le estaré agradecido por los títulos a los que contribuyó y los buenos ratos que nos hizo pasar. El resto son simples celos por egocentrismo.

¿Quién dijo miedo?

diario-noticias-de-ala-1093519_13188_11.jpgNo es el primer verano de la era Laso que el Barcelona desmonta plantilla (van 8 salidas) y rompe la banca en el mercado, levantando envidia en la parroquia pajiplantillera blanca porque ficha jugadores de moda. Un modelo de sección basado en pagar cláusulas y sobresueldos a go-go, que si lo hiciese un ruso hablaríamos de ‘golpe de talonario’ y ‘petrodólares’. Da igual que el Barca no tenga ni proyecto ni cantera ni apenas afición, que lleve años de mal en peor, primero cediendo al Madrid el cetro del basket nacional, después viendo cómo le rebasaban también Valencia y Baskonia, clubes con ciertamente menos presupuesto. No importa, llega el verano y en la capital los madridistas de mentalidad futbolera, de supermanager con bróker ilimitada, babean por los fichajes de Chichi, Rodrigo y ahora Nacho. “Nos estamos quedando atrás”, “este año vuelve el Barca”, “Rice es una bestia competitiva, nos tiene cogida la medida”… El Barca viene de firmar la peor temporada de su historia y a Rice se le va a recordar por su noches de farra y como el despido más caro de la historia de la ACB, pendiente aún de cerrar, por cierto.

El basket europeo lo dominan aquellos con un proyecto estable, tanto de entrenador como de plantilla, que cierran los fichajes en abril sin pagar cláusulas, pienso en Fenerbahce, CSKA, Madrid y, por qué no, Valencia. Como el Barca no está en ese grupo pero cuenta con músculo financiero acorde (aunque lleve años anunciando reducción de presupuesto), pues se reinventa cada verano, quemando dinero con la esperanza de dar con la tecla. Hace dos semanas Sito tenía solo siete jugadores de primer equipo en nómina, entre ellos un alero sin experiencia profesional (Kurucs) y un escolta del cupo Imserso (Navarro). Era de esperar que un club con 30 millones de presupuesto y semejante solar diese un golpe encima de la mesa en el mercado, como son esos 5.5 millones de salario anual comprometidos por Hanga y Larkin, a sumarle otros 2.5 entre Heurtel y Sanders. En total, 8 millones de masa salarial por cuatro fichajes, frente al 1.8 de los tres fichajes blancos (Kuzmic, Causeur y Campazzo). Las del Barca son las incorporaciones ‘rutilantes’ de quien arma una plantilla casi de cero, del que necesita un timón (Larkin, 3 millones anuales), mientras las del Madrid son puntadas para coser carencias puntuales, destapadas eso sí con crudeza entre mayo y junio.

¿Qué Hanga le hubiese venido de perlas al Madrid por Maciulis o Taylor? Desde Luego, pero el club tiene la columna vertebral ya armada y no queda espacio salarial para alardes, menos aún con atasco como hay en la operación salida (¿Maciulis, Lima?). Al fin y al cabo, el húngaro va a cobrar un 50% más que Mechitas y Causeur juntos. Firmar 7.5 millones por tres años a Adam Hanga es un sobreprecio notable (incluso a pesar de la sequía de aleros en mercado), el propio de cuando fichas desde la necesidad, que te pone en una situación negociadora de desventaja, al ser conocida por el resto de equipos. Los Spurs le ofrecían un bocata de calamares y ningún grande de Europa ha pujado realmente por él, pese a que varios de sus aleros terminaban contrato (Higgins, Datome, Kalinic, Honeycutt). Querejeta, al que no le gusta ser puenteado, ha igualado la oferta para hacer caja, pero está todo acordado, Hanga vestirá de azulgrana.

Un activo muy útil en cualquier rotación, listo, atlético y gran defensor, aunque escasito de recursos ofensivos, lejos de ser un go-to-guy del basket continental, tipo Udoh, Llull, De Colo, con cuyos sueldos ahora compite. Lo digo porque, una vez ficha por el Barca, os escucho referiros a Hanga como si fuese la reencarnación del jodido Scottie Pippen, como si llevase un lustro en la élite y San Emeterio no le hubiese dado un repaso en las semifinales de la ACB hace apenas mes y medio…

Percibo en la parroquia blanca un incomprensible estado de desánimo, el ansia pajiplantillera propia de cada verano se une este año a un pesimismo y fustigamiento que aún dura de la final ACB. “Nos ha ganado Valencia, la vida ya no tiene sentido, tiremos abajo el proyecto”. Siguen en la retina los dos repasos en la Fonteta y ahora todos nos parecen malos: Campazzo es un pollo sin cabeza, Kuzmic el nuevo Papadopoulos, Randolph un artista maldito y Doncic… ¿quién era ese? El adolescente que enseñó matrícula a Hanga en la Copa (23 puntos y 6 rebotes), MVP de tres jornadas de la Euroliga solo este curso… No hace falta una bola de cristal para entender que el Barca será más competitivo, por los fichajes y sobre todo porque es imposible hacerlo peor que la pasada temporada: plantilla descompensada, plaga lesiones y mal ambiente. Una previsible mejora que bien debe causar respeto en el aficionado blanco, pero en ningún caso miedo o envidia.

Expediente Othello

1476198673_773290_1476199561_noticia_normalAlgo tuvo que pasar con Othello Hunter en el vestuario, algo que desconocemos y que justifique su salida antes de tiempo, con probable rumbo a CSKA. El Madrid al parecer le paga una indemnización por el año de contrato que le quedaba y a cambio de una cláusula de no competencia, es decir, de no recalar en ningún club español. Parémonos un momento a pensar: si no tienes todas contigo de que no vaya a un rival directo y te cruja, ¿por qué le dejas ir? Esa cláusula es una bajada de pantalones, un asumir que es buen jugador, por el que efectivamente habría hostias entre los clubes punteros de la ACB, empezando por el Barca, que ya preguntó por su situación.

Al fin y al cabo, Othello ha militado las tres últimas campañas en dos de los cuatro grandes de Europa, con números bastante aseados para partir desde el banquillo, a lo que sumar su pasaporte Cotonou, un jugador con valor de mercado. Sirva como prueba que en apenas cuestión de horas desde su rescisión apunta a otro de los grandes del continente, CSKA, que le ofrece dos temporadas.

Recapitulando, Othello firmó una notable primera mitad de curso en Madrid, nacido para jugar en el sistema Laso, apreciado por sus buenas manos, brazos largos y timming en el 2×2, llegó incluso a amenazar la titularidad de Ayón. “Aquí vuelvo a disfrutar plenamente de mi profesión. Laso es un entrenador muy humano, tiene una cercanía especial con el jugador”, llegó a decir el propio Hunter en una entrevista en El País.

Su rendimiento cayó en declive y en el último encuentro del curso, sin lesión aparente, sencillamente no pisó la pista. En los cuatro previos sí jugó y el parcial del equipo fue siempre negativo en sus minutos en pista, lastrado por su inconsistencia en el rebote (¡3 en 54 minutos!) y problemas defensivos en el emparejamiento ante pívots voluminosos.

Othello mide los mismos 203cm y pesa los mismos 102kgs que cuando llegó a la capital, reclamado su fichaje con insistencia por Laso. Shermadini le saca 13 centímtros y Dubljevic 10 kilos, por ahí no hay lugar a sorpresas. Asunto distinto es si el cuerpo técnico considera que su problema no es de aptitud sino de actitud, que su inferioridad física se podía compensar con mayor intensidad y compromiso, las del comienzo de curso. Quizá fuesen por ahí las palabras de Llull antes del cuarto partido de la final, aquello de “el que esté cansado que avise y se quede en el hotel”.

En cuestión de meses, Othello pasó de ser un valioso activo desde el banquillo a pagar el club por su despido, lo que no hace ni con Maciulis, con un valor actual de mercado bastante inferior. Algo extradeportivo debió suceder y que se nos escapa, porque con lo que se ve y sabemos la historia sencillamente no cuadra.

Según la información, Kuzmic ocuparía la plaza de Hunter y, agárrense, Maciulis la de Chapu, como cuarto ala-pívot, cemento de vestuario, haciendo valer su amistad personal con Laso. Un configuración de pintura que a botepronto no me remata, de nuevo con cuatro ala-pívots y solo dos centers, a expensas del destino de Lima y que Randolph pueda jugar minutos de pívot.

¿Qué pasa con Campazzo?

1476565463_927650_1476565958_noticia_normalUna de las características que define el mercado de fichajes es el ruido. La información se mezcla con rumores de agencia y resulta a veces difícil distinguir el trigo de la paja. Una práctica habitual es que un agente, para aumentar el valor de mercado de su representado, sobre todo cuando es agente libre, trate de asociar su nombre con el de grandes clubes. Para ello difunde un rumor a través de algún medio del mundillo y, a partir de ahí, ya depende de la seriedad del periodista la forma en que lo publique. Porque no es lo mismo ‘El Madrid se interesa por Sonny Weems’ que ‘Sonny Weems es ofrecido al Madrid’. Lo segundo se ajusta más a la realidad, pero lógicamente genera menos tráfico.

En apenas dos semanas se han asociado al Madrid nombres como los de Joel Freeland, Sonny Weems, Darius Miller o Victor Rudd. Ayer surgía uno más, Keith Langford, que así dicho suena estupendo, máximo anotador de la Euroliga, ideal para vuestras pajiplantillas. Me consta que el origen de este rumor en concreto es una fuente seria, pero si lo pensamos un poco la historia no se sostiene por ningún lado. Langford es escolta, un puesto a priori cubierto en el Madrid, con Rudy, con Carroll, más minutos del recién firmado Causeur. Langford cumple 34 años en septiembre, viva la operación renove, y tiene un altísimo contrato en vigor, lo que en realidad podría ser una ventaja, pues el Unics juega este año Eurocup y no me sorprendería que quisiese aligerar masa salarial. Pero el punto que me hace descartar este rumor es que Langford es extracomunitario. Dudo que Herreros quiera volver al punto de partida, con un americano viendo las finales domésticas vestido de calle, dos años han sido suficientes.

En su día sonó que Langford había conseguido pasaporte turco, pero lo obtuviese o no, nunca ha jugado con la selección, así que a efectos prácticos en la ACB constaría como extracomunitario. Por cierto, un requisito que no debe perder de vista el Madrid con el affair esloveno de Randolph: el trabajo no está completo hasta que debute con la selección. Así que, crucemos los dedos para que Antonio no se lesione este verano haciendo windsurf en el Adriático.

El fichaje de Causeur por el Madrid está cerradísimo y del de Kuzmic no tengo confirmación, aunque las señales coinciden. Sigue sonando Hanga, que todavía no ha estampado su firma con los Spurs, pero no cuadra a poco que apliquemos el sentido común y la aritmética. Es alero nato y la sección tiene ya en nómina seis aleros o jugadores que pueden desenvolverse en esa posición: Doncic, Taylor, Causeur, Rudy, Radoncic y Yusta, sin contar a Maciulis, que tiene contrato en vigor y cuya salida está aún por confirmar. Llegados a este punto convendría liberarse de prejuicios de puesto, la línea exterior blanca se caracteriza desde hace ya años por su polivalencia: Llull puede jugar de escolta, Rudy de 2 o de 3, Taylor secar al base rival y Doncic emparejarse con aleros, aunque en ataque asuma la dirección desde bote. El tres titular del Madrid 2017/18 debe ser precisamente Luka, lo cual dejaría el puesto de base reserva como única incógnita para cerrar el juego exterior.

Según escribo estas líneas han pasado dos días y medio desde que se abriese el mercado de agentes libres de la NBA y Chacho sigue libre como un taxi, es más, ni siquiera he visto un solo rumor que asocie su nombre a alguna franquicia. Eso puede cambiar en cualquier momento, quedan plantillas por cerrar y el mercado no lleva tanto tiempo abierto, pero si pasan los días y nadie le ofrece un contrato, crecerían exponencialmente las opciones del Madrid de recuperarle, que cifraría hoy en solo un 20%. ¿Y qué pasa con el otro 80? La lógica dice (desde hace meses) que repescar a Campazzo, por el que el club está rechazando ofertas, así que entendemos que no está en mercado, ergo cuenta con él, expensas de que se resuelva el asunto Chacho. Preguntó por Facu el Valencia y recibió un sonoro portazo, también se ha interesado el Hapoel Jerusalem, campeón israelí y nuevo destino de Katsikaris.

Y en este ínterin, mientras se resuelve su futuro, uno escucha memeces sobre Campazzo del tipo: “su estilo no casa con el equipo”, “no tiene nivel para Euroliga” o “no aceptaría un rol de rotación en el Madrid”. Por partes, un base eléctrico y creativo siempre va a casar en el sistema Laso, a diferencia de Draper. Claro que tiene nivel para Euroliga, no olvidemos que CSKA y Fenerbahce han fichado a Westermann y Guler, a los que Facu tiene poco que envidiar, por no decir que más bien sería al revés. No sé de dónde sale el mito urbano de que Campazzo demanda un rol protagonista, Cristiano Ronaldo solo hay uno. De las declaraciones públicas del argentino lo único que se deduce es que 1) le encantaría jugar en el Madrid y 2) que si llegase una oferta de la NBA se iría. Resumiendo, lo mismo que cualquier hijo de vecino.

Causeur ¿y Kuzmic?, fondo de armario para el Madrid

2017062520050079639Demos un paso atrás para ver el bosque y no solo los árboles. El mercado europeo de baloncesto se ha convertido de un tiempo a esta parte en un reto de supervivencia, donde no gana el que más ficha sino quien menos pierde, aquel que retiene a su/s jugador/es franquicia frente al éxodo de talento a la NBA, el Klondike. Con permiso griego, la Euroliga lleva tres años siendo cosa de tres equipos, Fenerbahce, Madrid y CSKA, gracias a un proyecto estable, una columna vertebral de talento y reconocible que juega ya de memoria. Los blancos perdieron a Chacho el verano pasado, mientras que rusos y turcos lograron contra pronóstico renovar a De Colo y Udoh. No era el año del Madrid, pero este han cambiado las tornas y son Fenerbahce y CSKA los que pierden a sus referentes, Bogdanovic y Teodosic, jugadores sin recambio posible en el mercado europeo, ni cerca, por mucho dinero que tengan, que lo tienen.

Explico todo esto para contextualizar los movimientos de plantilla en el Madrid, que para disgusto de muchos no ficha este verano estrellas. El motivo es tan sencillo como que, a diferencia de sus rivales directos, no ha perdido a ninguna. Mantiene a Llull, mr MVP, a Randolph, confiemos en que sano el mayo que viene, a Ayón, del que Laso debe reclamar mayor intensidad, parecerse al de 2015-16, y a Doncic, del que espero un nuevo step-ahead y una mejor planificación de la temporada desde un punto de vista físico. Son las cuatro estrellas del Madrid, y con esas repetirá en la terna de principales candidatos a la Euroliga, cualquier análisis diferente me parece alargar la pataleta por la final ACB.

A partir de esa columna vertebral, la plantilla pedía retoques, tapar goteras para ser más competitiva en una temporada a 85 partidos. El roster pedía, por ejemplo, más creación exterior, tras el bajonazo de Rudy y la salida de Chacho, y para eso se ficha a Causeur, cuya incorporación parece ya confirmada, por dos temporadas y 850.000 euros anuales según publican fuentes muy fiables. Una cifra inferior a la que le ofrecía Brose, pero como ya expliqué, en la decisión entran motivos personales, que su wife-to-be es una madrileña de bandera.

Causeur gustaba hace tiempo en el club y ha disipado dudas sobre su físico con una buena temporada en Bamberg, que de hecho ha terminado como una moto, MVP de los playoffs, por delante de los cotizados Melli y Darius Miller. Causeur mejora a un Maciulis crepuscular, al que guardaremos cariño eterno, y sobre todo es un perfil diferente, menos rocoso pero con más baloncesto en estático que el lituano, sin ser una estrella. Un reserva comunitario, experimentado y con cierta clase a un precio asequible, en definitiva, diría que una incorporación interesante para el banquillo. Las alas se cierran con la renovación por dos temporadas de Jeffery Taylor, el mejor amigo de Doncic en la plantilla y del gusto de Laso como lapa del base rival. Una renovación que implica la salida de Jonas y dar por perdida la vía Hanga.

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El déficit de creación en estático se compensa también con el sustituto de Draper, seguramente Campazzo, a la espera de lo que suceda con Chacho en el mercado de agentes libres NBA que arranca hoy.  Me sorprende leer a muchos hacer ascos al argentino. Tras seguirle bastante en Murcia este par de años me parece de sobra preparado para aportar 10-12 minutos de intensidad desde la banca, que es lo que se le va a exigir: tiene mente ágil, piernas fuertes y manos rápidas, un competidor de raza, eléctrico, le encantará al Palacio. Venga o no Chacho, supondrá una mejora sensible en el puesto de base reserva respecto a la nada absoluta que ha sido Draper, incompatible con el sistema Laso. Por contextualizar, el Madrid va a disponer de un base de nivel (por el que ha preguntado Valencia), con pasaporte español y un salario de alrededor de medio millón, cuando en el mercado Euroliga está Aaron Jackson (extracomunitario) rechazando ofertas de 1.2 millones anuales de equipos Euroliga, incluido Barca.

Algunas fuentes informan del fichaje de Kuzmic por el Madrid, si bien desde Serbia niegan que la operación este aún cerrada, habiendo otros equipos en la puja, el Barca entre ellos. Tras dar su carrera más vueltas que una peonza, Kuzmic viene de firmar la temporada de su vida en Estrella Roja: medias en Europa de 10 puntos y 7 rebotes para valoración 14 en 20 minutos. Kuzmic llegaría para cubrir la salida de Nocioni, cerrando una pintura más equilibrada que la del pasado curso, con tres ala-pívots (Randolph, Trey, Felipe) y tres pívots (Ayón, Hunter, Kuzmic), donde ya no quedaría sitio (ni dinero) para Melli, salvo que saliese Othello (…). La eventual incorporación del serbio (215cm) busca paliar la otra principal carencia de la plantilla, la defensa 1×1 al poste de pívots, tras el sonado destrozo que causaron Shermadini y Dubljevic en los pasados playoffs ACB. Lo dicho, tapar goteras y retener a las estrellas, la estrategia del Madrid este verano.

Causeur y Kuzmic, la apuesta pragmática

kuzmic.pngHablábamos la semana pasada del plan A del Madrid de baloncesto para el verano, reforzar los puestos de base, alero y pívot con Chacho, Hanga y (digamos) Tavares, que sustituirían a Draper, Maciulis y Nocioni. Hubo récord de visitas en el blog, la ambición es una virtud, pero también lo es el pragmatismo, mantener el ancla echada para no perder la perspectiva: Fenerbahce ganó de calle la Euroliga este curso con una rotación de nueve, con Mahmutoglu, Duverioglu y Ugurlu como jugadores número 11, 12 y 13 de la rotación, los mismos puestos que ocupaban Draper, Maciulis y Nocioni en el Madrid.

La realización del mencionado plan A no está en manos del Madrid, pasa por jugadores que dan prioridad absoluta a la NBA, primera división del baloncesto mundial, por mucho que al aficionado de fútbol blanco le cueste entenderlo. Tavares tiene contrato en vigor con Cleveland la próxima temporada, 1.5 millones de dólares, una risión, y dadas sus condiciones, edad y rendimiento a final de la pasada fase regular no parece probable que le vaya a cortar. Uno descartado. Hanga está como loco por irse a la NBA y, sinceramente, no es para menos. Tiene sus derechos una franquicia puntera (Spurs), con un entrenador de probada mano izquierda con el talento foráneo (Popovich) y donde se espera una importante salida en la rotación exterior (Ginobili que se jubila). Puede que San Antonio le ofrezca una miseria de contrato, pero como reto, así dicho, estaréis conmigo en que es la hostia, sin olvidar la perspectiva de que si cuajase le esperan muchos millones en el horizonte. “Sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón”.

El tercero es Chacho, el más deseado por la grada, el único agente libre puro y duro de los tres. Decíamos en la entrada previa que su edad (31) y rendimiento discreto el curso pasado lastran su valor de mercado, pero igual hay 30 franquicias, unos 90 bases en la liga, y si Chacho insiste, pasa el corte de sobra para pescar al menos un contratillo de 2/3 millones de tercer base en alguna franquicia chuchera. Pronto saldremos de dudas, seguramente a lo largo de la próxima semana, dado que el mercado de agentes libres se abre este sábado 1 de julio.

Mientras tanto el Madrid hace bien en trabajar en planes B, refuerzos desde el pragmatismo y la realidad de mercado. Se busca un center defensivo y a poder ser baratito, pues no hay dinero para florituras con los 3.5 millones de masa salarial que entre Ayón y Othello se comen el próximo año (salvo que PAO se lleve a Hunter, por el que ha preguntado…). Mencioné hace una semana en Twitter el nombre de Kuzmic, como sugerencia al aire, y pareciera que el Madrid ha tomado nota, porque Encestando publica que se negocia su fichaje. No sonará nada sexy, pasó por Unicaja sin pena ni gloria, pero ha sido capital en el temporadón de Estrella Roja y casa como anillo al dedo en la necesidad de plantilla, ese perfil de siete pies defensivo y comunitario que tanto ha echado en falta el Madrid esta primavera. Juegan a favor de la operación los graves problemas económicos que atraviesa el club de Belgrado.  No olvido que Laso tiene un sólido historial de triturar pívots de siete pies con talento (Tomic, Bourousis o Willy), pero a diferencia de esos Kuzmic no es un center con puntos en las manos, sino un reboteador e intimidador, con una mínima agilidad pero sin repertorio al poste que desperdiciar.

El otro nombre propio del plan B es Fabian Causeur, del gusto de Laso desde hace algunos años, al que ya se intentó fichar hace dos años en plena plaga de lesiones pero Querejeta se subió a la parra. Un KC Rivers con pasaporte comunitario, experimentado y jugador de equipo aunque no exento de puntos en las manos, suficiente para mejorar a este Maciulis crepuscular. Tiene una muy asumible cláusula de escape de su contrato en el Bamberg (75.000 euros) y suponemos que no se subiría a la parra en sus aspiraciones salariales con tal de recalar en Madrid, de donde es su novia y prometida…