Juan Núñez vuela del nido: las claves de su marcha

Juan Núñez se ha despedido hoy del Real Madrid, adonde llegó con 11 años procedente del Alcorcón. En esta época de canteras globalizadas y fichajes de adolescentes, Núñez era de los pocos que llevaba en la casa desde primer año de infantiles. Bien, pues ha rechazado la propuesta de renovación del club donde, siendo realistas, no tiene todavía nivel para el primer equipo, salvo para mascota, como el curso pasado, que tampoco es el mejor escenario para que un base coja confianza.

Renovar le abocaba a una cesión en algún destino a elección del club (la vía Spagnolo, o Campazzo), y en su lugar ha elegido emprender su propio camino. Firma por tres temporadas con el Ratopharm Ulm de Alemania (ya es oficial), y entendemos que tendrá una cláusula bajita, por si suena la flauta en el draft NBA del próximo verano, que ya habrá cumplido los 19 años mínimos para presentarse. Explica Encestando que 10 universidades americanas han llamado a su puerta, algunas hasta mandaron representantes a España para convencer a su familia. Lo valoró seriamente pero acabó eligiendo Ulm.

Recordemos que no podía ir a ningún destino ACB, al haberse guardado el Madrid el derecho de tanteo, que la vida da muchas vueltas. No fuese a reclutarle su suegro para el Barca…. Así las cosas, sus opciones eran dos: universidad americana o equipo europeo. Descartando a los clubes Euroliga, que aún le vienen grande, Ulm parece un destino razonablemente interesante, nivel media tabla ACB, donde jugará Eurocup y tendrá un entrenador que fue base y habla español (Antón Gavel, ex del Murcia). Un destino a priori propicio para crecer, siempre que disponga efectivamente de minutos de calidad, que está por ver.

Su decisión es una pésima noticia para el Madrid, que pierde al prospect más importante de la cantera, cupo nacional y encima base, el puesto de mayor déficit de talento de Europa. Una salida que, recordemos, deja cero euros en las arcas blancas: Núñez terminaba contrato, era libre de irse y se va, punto.

Fuga de talento

Y no es el único, que otros cuatro canteranos al menos se han marchado en lo que va de 2022, no cedidos sino desvinculados y sin pasar por caja. Urban Klavzar pone pone rumbo al Murcia, Baba Miller a la univ. de Florida State, Sediq Garuba al Cartagena y Tristan Vukcevic se marchó al Partizán en enero. Cada caso tiene sus particularidades y seguramente la mayoría nunca alcanzasen nivel Real Madrid, pero lo que es seguro es que el club ha perdido cualquier derecho preferencial sobre ellos.

Asumámoslo, los tiempos han cambiado, los canteranos se han empoderado. Conocen sus cartas y las juegan, asesorados por profesionales, porque puede haber no poco dinero en juego en el medio plazo. Seguir vinculados al Real Madrid cuando se adquiere la mayoría de edad no es su única opción, a veces tampoco la mejor. Por eso ya no pasan por cualquier aro, no firman el primer contrato leonino y de cláusula abusiva que se les pone delante, por muy Real Madrid que sea. Al fin y al cabo, el destino final deseado no es Goya sino EEUU.

Conviene tal vez un replanteamiento de los objetivos y el modus operandi de la cantera blanca para adaptarse a la nueva realidad del basket de formación, ahora que EEUU ya no recluta estrellas formadas sino prospects para el medio plazo, lo que se traduce en una fuga temprana de talento.

La cocina de la decisión

Pero volvamos al caso de Juan Núñez, el de más miga al ser el único de los cinco al que el club sí ha intentado retener, aunque fuese en formato renovación+cesión. Hay un aspecto farragoso alrededor de su marcha que es el cambio de representante. Hace pocos meses el jugador decidió divorciarse de la agencia que lleva a varios canteranos blancos y en cuyo departamento de baloncesto trabaja el hijo de Juan Carlos Sánchez, director del Madrid de basket. En su lugar, Núñez contrató los servicios de Igor Crespo, el mismo que representa a Juancho, Abrines o Mirotic, entre otros.

¿Habría recibido el base una mejor propuesta de renovación del Madrid en caso de no haber cambiado de agencia? Siempre nos quedará la duda. Porque estamos como poco ante un conflicto de intereses galopante al frente de la sección, y no de ahora, que llueve sobre mojado. Da como para pensar en qué manos estamos.

Randolph se rompe y deja al Madrid cojo

«Rotura completa del tendón de Aquiles izquierdo, Randolph será intervenido quirúrgicamente en los próximos días», reza el parte médico del club. Devastador. Una de las lesiones más graves que puede sufrir un deportista. El periodo estimado de recuperación se estima en al menos 10 meses, peor que una rotura de ligamentos, así que podemos echar cuentas de que 2021 en principio lo pase en blanco, y con los dedos cruzados a ver cómo vuelve. Tiene 31 años y contrato hasta 2023. Todo el ánimo del mundo para él.

¿Y ahora qué? La pintura blanca queda más en cuadro de lo que ya de por sí estaba, tras el fichaje frustrado de Zizic en verano. A botepronto, Deck jugará más minutos de ala-pívot y Garuba dispondrá de más tiempo en pista. Una oportunidad para que el canterano se sacuda un discreto arranque de curso, en el que se ha estancado su progresión. La pasada temporada, si recordáis, su estirón de juego coincidió con bajas en el puesto. Con la lesión de Toñete será también más habitual ver a Felipe o Vukcevic en las convocatorias, aunque no veo a ninguno como para dar minutos de relevo a Tavares en Euroliga con una mínima solvencia.

¿Se va a fichar?

Pues de entrada no contaría mucho con ello. Sabemos que la sección tiene desde primeros de agosto orden estricta de presidencia de no comprometer ni un euro de gasto adicional para esta temporada, por eso no se pudo cerrar el fichaje de Zizic por Mickey ni buscar sustituto a Campazzo. Con esos precedentes y el equipo en tendencia positiva cuesta ver al club lanzarse ahora al mercado. Ahora bien, esta baja supone una nueva vuelta de tuerca en el test de estrés a los recursos de la plantilla y del entrenador que está suponiendo la temporada. El equipo ha sido capaz, contra pronóstico, de enjuagar la marcha del base titular: ¿será capaz de hacerlo también con la ausencia del ala-pívot titular? Teóricamente podría, pero no son situaciones equivalentes puesto que la plantilla tiene mucha menos profundidad y recursos en la pintura que en el juego exterior.

En el caso de que Florentino cambiase de idea, abriese la mano y el club saliese al mercado, el objetivo debería ser sin duda un pívot y no un cuatro, para que Thompkins pueda jugar en su puesto, de titular, con Garuba de reserva y pinceladas de Tortuga. Y no olvidemos la limitación de que ese pívot debería ser comunitario o Cotonou. Laurynas Birutis (lituano, 23 años, 217cms) está muy verde en la élite y es un poco lento para las preferencias de Laso, pero también es un pichichi en la zona y tiene una cláusula muy bajita en Santiago. Ekpe Udoh (nigeriano) creo que sigue libre como un taxi, aunque tiene ya 33 años y las rodillas asá.

Del mercado NBA también puede tal vez rascarse algo. Thon Maker (Sudán, 23 años, 213cms) está a prueba en pretemporada con los Cavs, con lo que podría quedarse cortado en cuestión de días. Cheick Diallo (Mali, 24 años, 203cms) está disponible, aunque va justito para jugar de center, y a Skal Labissiere (Haiti, 24 años, 211cms) quizá se le pueda sacar de los Winchester Knicks de la G-League, con los que ha firmado recientemente al no encontrar acomodo en ninguna franquicia NBA.

Posdata: cuarta victoria seguida del Madrid en Euroliga, en El Pireo, con Lapro de MVP. Show must go on… pero hoy se hace cuesta arriba.