La Euroliga ya no es cosa de 3 sino de 5

Mirotic (Barcelona), tavares (Madrid), De Colo (Fenerbahce), Clyburn (CSKA) y larkin (Efes)Ya conocemos los movimientos tectónicos del verano en la Euroliga y podemos afirmar, sin demasiado temor a equivocarnos, que la brecha entre los grandes y el resto de equipos se consolida y amplía. Una brecha que será todavía más evidente esta temporada, que la competición se amplía de 16 a 18 equipos. Hasta el año pasado hablábamos de tres únicos candidatos al título, CSKA-Madrid-Fenerbahce, no en vano se han repartido los últimos 5 títulos, pero el lugar natural de Barcelona y sobre todo Efes está en la aristocracia continental, dada su evolución el curso pasado y su capacidad de mantener la inversión económica en el tiempo. La próxima temporada será clave terminar la fase regular entre los tres primeros para evitar un cruce directo en cuartos.

Digo que la brecha se amplía porque, de los equipos que suelen hacer la goma, todos pierden a priori potencial de plantilla. A Zalgiris le han vuelto a desmontar la columna, salen Nate Volters, Brandon Davies, Aaron White y Leo Westermann. Baskonia pierde techo con la marcha del dúo interior Poirier-Voigtmann, difícilmente reemplazables con los dos grandes salarios de la plantilla ya comprometidos (Toko y Granger). Los dos griegos, por su parte, están fichando americanos random y melones por abrir, y solo Jimki, en función de si finalmente logra repatriar a Mozgov, mejoraría algo plantilla respecto al curso pasado.

Y pobre Milán… Messina está haciendo la mismita de cuando llegó a Madrid: pasar por el cadalso a los capos del vestuario, asegurándose que la prensa se le eche encima en cuanto se tuerzan las cosas. Entonces fueron Hervelle, Mumbrú y Raúl López, y a Felipe le advirtió que o aprendía a tirar triples como Smodis o se acostumbrase a agitar toalla (fue MVP de la ACB dos años después…). Sin olvidar que sacó lo peor de Llull y logró desquiciar a Velickovic. Messina acabó su periplo blanco enemistado con el vestuario y con la prensa, a la que acusó de deslealtad (¡!). El Madrid estaba a un abismo del Barca entonces, no juzgamos a Ettore por los resultados sino por las formas. Uno supondría que aquel batacazo en España y su paso por la NBA como ‘meritorio’ le habrían bajado los humos o suavizado las formas, pero se ve que al revés. Antes de dirigir un solo entrenamiento en Milán ha despedido a Mike James y descartado a James Nunnally, dos jugadores de élite Euroliga, que cambia por Michael Roll y Shelvin Mack, de perfil sensiblemente más bajo. Ya se sabe: fieles y que defiendan. Chacho como fallo en Matrix, un fichaje de la directiva.

Los candidatos: CSKA baja, Barca sube

El Madrid, a falta de la posible incorporación de un alero (“según mercado”, como las cartas de los restaurantes), mantiene potencial de plantilla, que no suena muy sexy pero alcanza sin problemas para seguir arriba. Aún menos se ha movido Efes (solo ha cambiado al ala-pívot reserva, Peters por Motum), pero reteniene a la pareja más desequilibrante de la competición, Larkin-Micic, y eso también es comprar boletos al título. Las renovaciones no copan titulares ni despiertan ilusión en la parroquia pero en general ganan más títulos que los fichajes. Fenerbahce ha recuperado vigor económico y tira de chequera para reemplazar la marcha de Melli y Guduric a la NBA. Con De Colo y Derrick Williams la rotación gana puntos y creación pero envejece, pierde en consistencia atrás y lectura de juego. A expensas de lo que Zeljko pueda sacar de Williams (históricamente exprime mejor al jugador europeo), diría que Fenerbahce mantiene potencial.

CSKA es el único de los cinco que empeora plantilla, con la salida de 3 de sus cuatro puntales, De Colo, Chacho y Higgins, que puede que alguno empezase a chochear pero aún marcaban muchas diferencias, a la última F4 me remito. Han ido, además, a reforzar a rivales directos y no se ha encontrado sustitutos de un nivel a priori ni parecido: Hilliard llega por Higgins, Strelnieks por Chacho y suena Ron Baker (¿y Mike James?) por De Colo. La pintura mejora con la llegada de Koufos y Voigtmann por Othello, pero no alcanza a compensar la dramática pérdida de talento en creación desde bote, que es el puesto que gana campeonatos dado a lo que se juega hoy.

Del Barca hemos hablado bastante, ha armado la que seguramente sea la plantilla más cara de la historia de la Euroliga. Las cuatro incorporaciones suman mucho potencial, especialmente Higgins y Davies, de los que se habla menos pero tienen el culo pelado de competir en la élite Euroliga y su perfil viene a tapar carencias del grupo el curso pasado. La labor ahora es convertir esa carísima plantilla en un equipo, una labor que los otros cuatro rivales directos ya han recorrido y para la que no tengo muy claro que Pesic sea el perfil idóneo. Hace falta mano izquierda para llevar un vestuario de estrellas con estos monumentales desequilibrios salariales así como para despachar con respeto a la prensa, que te estará esperando a la primera derrota, dadas las elevadas expectativas lógicamente generadas.