Patá p’alante

Que después de un año en blanco con el mayor presupuesto de la historia de la sección el presidente del Madrid ventile la continuidad del entrenador sin el más mínimo debate interno ni tantear alternativas habla de la ausencia total de contrapesos en el club, gestionado cada vez más desde el personalismo, y de unos cuestionables estándares de coherencia y autoexigencia.

Porque este es el mismo presi, recordemos, que hace 11 meses fulminó a Chus Mateo porque le faltaban el carisma y el glamour que requiere el puesto, pese a ganar 3-0 la final ACB con un 25% menos de inversión en plantilla y la mitad de asistentes. Pero, ah, claro, Scariolo fue apuesta personal de presidencia y el fracaso del técnico italiano sería también el suyo propio. Y esa sencillamente no es una opción, así que se le indulta para ver si lo enmienda el año que viene. Eso y, bueno, los 3 millones anuales que cuesta el técnico a la sección (séquito al margen), que implicarían un finiquito millonario.

Las formas, además, no han podido ser más cutres. El lunes por la mañana la sección se emplazaba a un análisis en frío antes de tomar una decisión, a que Chacho se sentase con Scariolo, todas las opciones sobre la mesa… Lo normal en cualquier empresa seria después de un revés: reuniones, análisis de las causas, de los distintos escenarios y toma de decisiones. Pero por la tarde publicó Marca que el presidente había decidido indultar a Scariolo, una información que suponemos filtrada desde el entorno del entrenador, con el que el medio guarda buena sintonía (update: a la hora de publicación de este artículo otros medios todavía no confirman la continuidad del técnico).

A lo sumo, suponemos, se ofrecerá la cabeza de algún asistente para acallar un poco las críticas y que no parezca que todo sigue exactamente igual. Una tarea de brocha fina que sí se delegará en la dirección deportiva de la sección. Por cierto, que Luis Guil tiene bastantes papeletas de ser uno de los sacrificados, a tenor de las críticas en Twitter de su hija al técnico italiano.

Anatomía de un nadaplete

Se llegó a la F4 y se dio guerra, notable alto, pero eso no lo tapa todo, por mucho que la Euroliga sea la competición que más pesa en el balance. Y es que la temporada en competiciones nacionales es una calamidad, la peor en 15-20 años, y sin el menor atenuante. Hablamos de caer en cuartos de final ACB contra un Tenerife en cuadro. En temporada regular, con una plantilla ampliísima, se perdieron el doble de partidos que el año anterior (8 a 4). Particularmente sonrojante fue la final de Copa, encajando 100 puntos contra un Baskonia con cinco bajas. Ni la Supercopa se levantó, pese a haber podido completar la pretemporada con la plantilla casi al completo por primera vez en muchos años. Al final el Excel consistió en llegar a mayo con Facu reventado y venirse abajo en que llegaron las lesiones, que respetaron al equipo la mayoría del curso, a diferencia de años previos.

Un fracaso rotundo pese al dopaje desde presidencia tras varios cursos de estancamiento presupuestario. Y es que a Scariolo se le ha concedido prácticamente todo, incluso lo que no tenía demasiado sentido, como disponer de seis asistentes en un equipo FIBA, que literalmente ni cabían en el banquillo durante los partidos y alguno se tenía que sentar al fondo junto a los lesionados. O el fichaje de Procida, jugador con tres temporadas de experiencia Euroliga y un salario en el barrio del millón neto, al que SS ha tratado como a un canterano de relleno, que solo jugaba (y como reserva) contra los Burgos de la ACB. Otro lujo zarista fue ese despido de Bruno Fernando con carácter de urgencia, finiquito mediante y a temporada comenzada, para fichar a precio de oro a Alex Len, con el que luego tampoco contó. Una astracanada añadir tres cuartos de millón de coste empresa para un ajuste en el fondo de armario.

Se ha escuchado todo el repertorio de excusas: los arbitrajes, el acoplamiento de los nuevos, las lesiones, las conclusiones para junio, las carencias de la plantilla… Hasta de la falta de tiempo para preparar los partidos se ha quejado, como añorando los tiempos en la selección, en que dirigía solo 8 encuentros oficiales al año.

En los próximos días escribiré sobre la plantilla, las notas, posibles fichajes y salidas, pero no quería hoy desviarme del tema pivotal, los motivos detrás de la patá p’alante tras el nadaplete. Que ojalá salga bien, pero ni las formas ni los verdaderos motivos me parecen los correctos.

NBA Europa, demasiado verde

Llevo tiempo queriendo publicar un artículo sobre el proyecto NBA Europa y la posición del Madrid, ante una decisión que puede marcar el futuro de la sección a medio-largo plazo. Si no he escrito antes sobre el tema es porque ni siquiera yo mismo me había formado una opinión clara. Ahora que se acerca el deadline para el club empiezo a tenerla, y podría resumirse en que “no ahora y no así”.

Con la info de que dispongo, habiendo leído con interés todo lo publicado (por cierto, gran cobertura de Juanma Rubio en AS), me parece que NBA Europa es todavía un proyecto demasiado verde. La música puede sonar mejor o peor, ni siquiera entro a valorar eso ahora, lo que me preocupa en lo que respecta al Madrid es que la competición se encuentra en un estadio aún muy preliminar = riesgo.

Cuentan que Florentino está (o estaba) muy convencido con la idea, seducido por la vertiente económica, la promesa de mayores ingresos que ayuden a la sostenibilidad de la sección, históricamente muy deficitaria. Como aficionado mi prioridad es la certidumbre, que mi equipo compita contra los mejores y no me mareen con las siglas, pero entiendo también la importancia del dinero como garantía de viabilidad de la sección a largo plazo. Un día no estará Florentino y quizá al sustituto no le haga tanta gracia invertir en basket a pérdidas.

La importancia del timing

El dinero importa… pero el timing también. Y la decisión sobre seguir o no en la Euroliga debe tomarse en los próximos días, quizá con prórroga hasta junio, y la NBA no parece todavía una alternativa lo suficientemente sólida y concreta. Por ejemplo, va a mantener esta semana en Londres reuniones con inversores interesados en franquicias en Europa. Repito, “INTERESADOS”. No es que estén ya eligiendo el logo en París o perfilando plantilla en Roma, es que andan todavía rifando la titularidad de franquicias al mejor postor. Esos serían los compañeros de viaje del Madrid a 18 meses de empezar a competir. No sé, Rick, da vértigo.

Veo ante todo una cuestión de riesgo/beneficio. Estratégicamente, cuando tienes mucho que perder, es cuando deberías ser más cauteloso, ley de vida. Y nadie tiene más que perder si NBA Europa sale mal que el Madrid. No deja de ser el club de basket más importante del continente por palmarés y presupuesto. Hablamos de saltar al vacío, dejarlo todo para mudarse a una liga que todavía no existe con clubes que todavía no existen, o casi.

¿Qué arriesga el jeque interesado en una franquicia en Manchester? Todo lo que perdería si sale mal la aventura son unos cuantos millones, que de esos le sobran. El Madrid, en cambio, tiene una masa social detrás, mucho dinero comprometido en contratos de jugadores, etc, se arriesga a quedarse colgado de la brocha, varado en la BCL por una apuesta fallida, a convertirse en soldado de la FIBA caído en su guerra con la Euroliga por la titularidad de la principal competición continental.

En esta coyuntura, según está el tablero a 13 de enero, la estrategia más razonable para el Madrid me parecería hacer frente común con FCB y Fenerbahce para arañar a la Euroliga condiciones viables de escape. Dejarse la puerta entreabierta a la NBA para subirse más tarde al tren, una vez esté ya en marcha, si es que ese día llega. Porque, si os soy sincero, como la NBA no mueva ficha rápido con algún anuncio de calado, se le está quedando cara de caballo perdedor.