
Esta no la vimos venir, creo que ni el propio Yabusele hace unas semanas. Atendiendo a la información de múltiples periodistas americanos de máximo prestigio, el alapívot galo deja el Madrid después de tres temporadas y pone rumbo de regreso a la NBA, a los Sixers de Philadelphia, aprovechando el viento de cola de su magnífica actuación en los JJOO. Pensé que los 2.5 millones de cláusula serían un muro infranqueable, no deja de ser una de las mayores cláusulas de salida de la historia de la Euroliga. Pero de nuevo se demuestra que no puedes poner diques al mar, solo asumir que eres segunda división y cobrar el peaje más alto posible.
Yabusele, como Facu en su día, debía estar como loco por la música, porque se marcha en una situación a corto plazo de absoluta precariedad financiera. Firma un año por el salario mínimo, a razón de 2.2M$ brutos, aproximadamente lo mismo que ganaba en Madrid, con la diferencia de una enorme deuda por delante. Los Sixers pueden poner hasta 850k en concepto de transfer pero el resto (1.65M) saldrá del bolsillo del francés. ¿Cómo? Asumo que mediante un acuerdo para abonarlo a plazos, a cambio de que el Madrid retenga sus derechos en Europa, una fórmula que ya ha utilizado la sección en otras ocasiones.
Yabusele tendrá la esperanza de ganarse un contrato mejor a poco que cuaje en los Sixers y, en todo caso, este regreso le asegura una tercera temporada NBA y con ella cumplir las condiciones mínimas para optar a la pensión de la liga.
Desde el punto de vista del Real Madrid analizaría esta salida desde dos planos diferentes, el deportivo y el financiero. En el primero el plantel sale necesariamente perdiendo. Yabusele viene de firmar no solo unos grandes JJOO sino una sólida campaña en el RM, con promedios Euroliga de 10.5 puntos, 46% triples y 14,2 de valoración. Le considero uno de los 5-10 mejores alapivots PUROS del continente y, sin ser una pieza clave en la rotación blanca, sí que era uno de los puntales ofensivos de la segunda unidad. Recalco lo de alapívot puro porque cada vez se estila más la fórmula de aleros reconvertidos en alapívots bajitos. Tadas, Kalinic, Deck, Ojeleye, Hezonja, Parra, Hayes-Davies…

Estando a finales de verano, cualquier reemplazo inmediato será necesariamente peor, incluido Davis Bertans, en el que habría posado sus ojos el Madrid como reemplazo, según el periodista italiano Mateo Andreani. 31 años, 208cms y tirador puro. Los Hornets le cortaron hace como un mes y desde entonces trata de colocarse en alguna franquicia, por ahora sin suerte. Recordemos que Baskonia no guarda el derecho de tanteo ACB porque salió de Vitoria vía acuerdo de desvinculación (=money), y en esos casos no se permite la inscripción en el tanteo. De quien sí guarda los derechos Querejeta es de Flip Petrusev, que bien podría buscar una salida de El Pireo ante el desembarco de Vezenkov y que os confieso, puestos a pajiplantillearnos, que sería mi opción preferida…
Tampoco descarto que el Madrid tire por ahora con la plantilla actual, esperando alguna oportunidad de mercado NBA a lo largo de la temporada, como lo fueron Tavares o Poirier en su día. De hecho, esa estrategia casaría más con el modus operandi habitual del club que un fichaje inmediato tipo acción-reacción. En todo caso, hasta que llegue un sustituto, si llega, la salida de Yabusele significa más oportunidades para Ndiaye y más minutos como alapívot para Deck, Garuba y Hezonja.
Negocio redondo
Desde un punto de vista financiero, esta operación es un negocio redondo para la sección, sin paliativos. Yabusele, que estaba a 10 meses de terminar contrato y sin mucha pinta de renovar, se va dejando 2.5M en caja y liberando más de 2M brutos de masa salarial. Jackpot. Al margen del posible fichaje de un recambio, este dinero es oxígeno para acometer por ejemplo la renovación a largo plazo de Musa, llamado a ser el gran movimiento del club en los próximos meses.
En términos futboleros, Yabusele era para el Madrid un activo con la etiqueta de transferible, y lo era desde la pillada de farra en Atenas y el incidente en el playoff contra Partizán. También porque su rendimiento, siendo bueno, no llegó a ser todo lo que cabía esperar después de sus fulgurantes primeros meses en el club, cuando se fraguó su extensión de contrato. Ha madurado emocionalmente, mejorado su selección de tiro y el juego sin balón, pero las lagunas defensivas tienen peor arreglo, por eso veía muchos finales de partido desde el banquillo en favor de Hezonja, más implicado en rebote y defensa.
Esta salida sirve de ejemplo de la importancia de las cláusulas ascendentes. A comienzo de verano asequible, cuando aún deja margen para buscar un sustituto en mercado, pero muy alta a final de verano como contrapartida por reventar la planificación deportiva. En el caso de Yabusele, esa cláusula era de 1M hasta el 10 de julio y de los mencionados 2,5M desde entonces.
En resumen, mi opinión es que, siendo el Madrid un equipo que cocina sus proyectos a fuego lento, la salida del francés es un contratiempo pero no un drama. La plantilla cuenta con recursos para enjuagar a corto plazo esta pérdida y la sección recibe un chute financiero para acometer a medio plazo un reemplazo de garantías.











Debe estar conectado para enviar un comentario.