
¿Fuera Chus Mateo? Es la consigna más repetida por la afición tras el último naufragio en Euroliga, en Goya contra Zalgiris. Partiendo de la base de que soy escéptico con los cambios de entrenador a mitad de curso, llegados a este punto es una opción a barajar seriamente. En ACB se está cumpliendo, pero en Euroliga, donde el Madrid se mide con sus pares y la exigencia es mayor, el boquete clasificatorio es importante y estamos al filo del ecuador de la fase regular (6-9 puesto 13º). Para darse una oportunidad seria con un revulsivo el momento es ahora, no en marzo.
Por mucho que algunos nunca le hayan respetado, por su escaso currículum previo y no tener apellido balcánico, Mateo viene de dos años objetivamente buenos al frente del Madrid, ganando Euroliga en 2022-23 y triplete nacional en 2023-24. Demostró mano izquierda para equilibrar un vestuario de vacas sagradas y estrellas emergentes (Brates). Pero este curso se le están viendo las carencias, con una plantilla de menos calidad y profundidad, que quizá requiere de más palo y zanahoria que mano izquierda.
Una cuestión que se suele olvidar cuando se piden despidos (a veces un poco a la ligera) es su coste y el día después. El despido de Chus, al que le queda año y medio de contrato garantizado, se pone como en dos millones coste empresa, que irían directos a déficit. Y cesarle, ¿pero para traer a quién? ¿nos vale Paco Redondo (su ayudante)? Imagino que no, pero es que cualquier opción distinta, un “técnico contrastado”, implica gastar ahora el doble de lo que se escatimó en reforzar la plantilla cuando aún no era tarde (Lonnie, Bertans…). Requeriría que presidencia reabriese el grifo de la pasta que lleva meses cerrado, porque la prioridad del club este curso, por si aún no lo habíamos captado, es la senda de reducción de déficit.
Dado el caso, entiendo que se buscaría un efecto rebote a corto plazo, un par de ajustes defensivos y de rotación, pero sobre todo un revulsivo emocional para el vestuario, cuya moral está por los suelos. Este me parece el punto clave, el problema más acuciante y que sí podría justificar un cese.
Ahora bien, tampoco me llevo a engaño, con un cambio de coach, incluso ‘comprándose’ uno caro, se abordaría ¿cuánto? ¿un 30-40% del problema? La exigencia es alta por el presupuesto, top 3-4 Euroliga, y por el histórico previo, porque se viene de muy arriba los dos años previos. Pero el banquillo tiene la calidad que tiene, y hay un titular (Musa) a años luz de su estado físico habitual, y eso a corto plazo no te lo arregla ni Phil Jackson.
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