
Tengo una opinión avanzada sobre la plantilla 2026/27 del Madrid pero no definitiva, puesto que falta teóricamente la guinda, el fichaje de un exterior con potencial de titular y perfil anotador, que no exactamente tirador. Ese fichaje quizá cambiaría mi valoración, que a 19 de agosto es que la plantilla tal y como está empeora ligeramente respecto a la del año pasado, pierde quilates-talento con la marcha de dos referentes ofensivos (Hezonja-Lyles) y la baja de Garuba, que rayó a gran altura antes de romperse. Sumadle que Tavares y Facu tendrán un año más (34 y 35), que sus 10 mejores partidos ya los han jugado.
No veo que los nuevos nombres compensen esas salidas-lesiones-declive, así que la esperanza pasa por aumentar el rendimiento colectivo de la mano de la principal cara nueva, Pedro Martínez. Eso sí, tengamos en cuenta que construir química y automatismos lleva tiempo.
El fichaje pendiente
Soy consciente de que la incorporación de un dos es la comidilla de la afición desde hace semanas. Según múltiples fuentes, algunas propias y otras publicadas, la intención es efectivamente fichar, de hecho se habría guardado un remanente de masa salarial para ello. Se está trabajando pero lleva tiempo, por el propio timing del mercado y porque al perecer Pedro Martínez está un poco tiquismiquis, y ha rechazado varios nombres que le ha propuesto el club.
A estas alturas ya de mercado, con todo el pescado vendido en Europa, lo normal sería que ese fichaje pendiente saliese de los últimos descartes de las franquicias NBA, a lo largo de septiembre. Suele ser un periodo provechoso para pescar en USA (xej Lyles, Horton Tucker o Micic el año pasado), pero también juegas ya sin red de seguridad. Hace falta sangre fría para dejarte un fichaje importante para última hora y condicionado a una variable fuera de tu control, como los descartes allende el mar. También os digo, conociendo a esta directiva, que no se fichará por fichar, recordad el precedente a la marcha de Yabusele. Si no se encuentra nada que convenza se tirará con lo que hay y ya se reforzará a lo largo del curso, si hace falta y si surge alguna oportunidad real de mercado.
El silencioso regreso de Herreros
Con o sin fichaje, la mayoría del trabajo estival en los despachos está completado, por cierto, Herreros mediante, que regresó a la dirección deportiva aunque no fuese formalmente anunciado. Aquí van algunas de mis conclusiones de los movimientos hasta la fecha.
– El entrenador gana peso en la política de fichajes, lo cual es una novedad, porque ni Laso ni Chus tuvieron apenas palabra, y Scariolo solo parcialmente. El perfil de los seis fichajes anunciados parece encaminado a una idea de juego concreta, muy diferente a la del curso pasado. Juego más rápido-transición, con el peso anotador concentrado en el el backcourt, y jugadores interiores limitados en 1×1 pero capaces de abrir el campo. Recordemos que con Scariolo la base de la creación de juego en estático eran las situaciones de 1×1 al poste bajo, a partir de aclarados para Lyles, Mario y hasta Deck.
– El margen de mejora de la plantilla no viene dado tanto por el talento entrante como por la evolución de los que ya estaban, xej en Maledon, Feliz o Procida. Quiero pensar que el contexto favorecerá, con menos respeto por las jerarquías de vestuario y mayor libertad de decisión de los jugadores con el balón en las manos. Recordemos que Scariolo desaprovechó a jugadores interesantes como Okeke, y a otros como Procida (o Kramer) directamente los marginó.
Déficit de talento
– El cambio de Hezonja-Lyles por TLC-Pradilla es el más importante en la plantilla, el mayor flujo de masa salarial liberada y comprometida, y no creo tirarme a ninguna piscina por afirmar que la ecuación resulta en un cierto deficitario de talento. Que sí, que Hezonja era complejísimo de gestionar y Lyles tenía sus apagones, pero metieron más de la mitad de los puntos del equipo (43 de 85) en el partido más importante del curso, la final de la Euroliga. Cuando llegan esos encuentros calientes, de máxima exigencia, que se cierran las defensas y los árbitros consienten, lo que marca la diferencia es el talento puro, libra por libra, y de ese el Madrid en mi opinión pierde este verano, de nuevo, a expensas de la guinda teóricamente pendiente.
– Como dice Michael Good, esta es una plantilla “melonar”, en referencia a los “melones por abrir”. Sarr, Shulga y Damián Jones pueden tener mejor o peor pinta sobre el papel pero su experiencia en la élite europea es sencillamente nula, y tampoco es que vengan de jugar minutos en la NBA. Así que solo podemos abrazar la incertidumbre. Lo digo porque me he topado también con aficionados en Twitter que, sin haber visto un solo partido de G-League o BSN en su vida, sermonean sobre el nivel de Jones o el rol de Sarr, envalentonados tras verse un par de vídeos de highlights en Youtube. Yo no sé quién será 2º pívot o si resultarán unos Cornelie 2.0, no tengo elementos de juicio para un pronóstico mínimamente serio. Lo que sí sé es que la G-League, China o Puerto Rico son una verbena comparadas con la Euroliga, y hasta con la ACB. Es el precio de comprar barato, la principal característica común de los fichajes ‘melonares’, que dudo que entre los tres sumen ni 2M netos de masa salarial, además con descuento fiscal de 1º año.
Factor económico
Cuando hablamos de fichajes, el dinero compra nivel pero también certidumbre. Y el Madrid, entre los 5M del despido de Scariolo y los 2.5M de las cláusulas por Pradilla-Pedro, pues ha tenido que apretarse un poco el cinturón en masa salarial y asumir algunos riesgos, completando el roster con esas apuestas melonares un poco al estilo Baskonia. No lo digo como algo negativo sino novedoso, porque la parroquia blanca está acostumbrada a incorporaciones de jugadores más rodados / contrastados en la élite continental.
En esto influye también, además de ese desagüe de dinero a despidos y cláusulas, que el gran parné en el basket europeo ha migrado definitivamente hacia oriente. El Madrid tiene bastante masa salarial ya comprometida, mantiene cierto rigor presupuestario y se ve lastrado por la elevada carga fiscal, así que no puede entrar en puja abierta por los grandes nombres del mercado, jugadores más contrastados en Euroliga, como S. Francisco, Bonga, Montero, Yabusele o Larkin. De los siete fichajes del club blanco este verano, que se dice pronto, únicamente TLC (y solo parcialmente) entra en esa categoría. El transfer de Pradilla costó un riñón pero su salario es contenido, lejos de la élite continental.
Mi conclusión es que, como no se acierte con el dos y/o Pedro de con la tecla colectiva, el Madrid va a sufrir para mantenerse en top4 en Europa, porque el entorno influye y los rivales directos se han reforzado mejor: Dubai, Fener y los griegos. Después del nadaplete del curso pasado, el objetivo realista me parece levantar algún trofeo nacional, a poder ser la ACB, donde el Madrid sí continúa siendo claro candidato. Año un poco de transición, manque pese, el próximo habrá más margen para rearmarse, ya sin el lastre presupuestario de los finiquitos y con tiempo para que la nueva directiva trabaje el fichaje de agentes libres (= primavera).
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