Llegó la hora de la verdad y el Madrid retoma, como intuimos hace una semana contra Efes, las magníficas sensaciones de juego de la mayor parte de la temporada. Barrió al Maccabi en el Palacio (79-53) y se adelanta 1-0 en la serie de cuartos de final de la Euroliga. Tras un primer cuarto de zozobra, los blancos pasaron por la derecha al rival en un segundo parcial cual tormenta perfecta (24-4), jugando como legítimo candidato al título, status que al parecer perdimos en tres funestas semanas de marzo. Desde luego, el Madrid es lo mejor de la primera jornada de cuartos, junto al CSKA, que no encontró rival en un Baskonia acomplejado.
Rudy y Chacho lideradon la feria en Goya. El mallorquín, 15pts & 6rebs, sostuvo al equipo cuando al comienzo pintaban vastos, Laso con buen criterio le reservó en los minutos de la basura, que no fueron pocos. Chacho, por su parte, centrifugó con su dirección al Maccabi en el segundo acto: 10 puntos, 10 asistencias, 5 rebotes y felicidad por doquier, mucho mejor que el Prozac. Rodríguez ha experimentado este curso tramos de bastante anotación, pero su versión verdaderamente diferencial es ésta, la de asistente, catalizador. Más allá de Rudy y Chacho, la clave de la victoria es colectiva, la defensa blanca (que sigue demostrando que cuando quiere puede) ha sacado los colores a todo un Maccabi, que venía de ganar 6 de sus últimos 7 partidos Euroliga. Los israelíes se han quedado en 53 puntos (incluidos 6 de maquillaje en el último minuto), 9 menos que su anotación más baa de la temporada.
Es una serie aún larga, sí, pero el primer partido es clave y cuesta imaginar a este Maccabi ganándonos 3 de los próximos 4 partidos. Por cierto, que James Shawn me ha dejado bastante frío. Físicamente un animal, pero un zoquete con el balón en las manos. Algo que intuíamos, pero que hoy hemos constatado de primera mano y con cierto dramatismo. Le quedan 2-3 partidos para cambiar nuestra opinión y convencernos.
Cuando el Madrid levantó marejadilla en el segundo cuarto, los israelíes no opusieron ninguna resistencia, se desnudaron al primer envite, algo escasos de recursos, dicho sea de paso. El Real no ha ganado, ha apabullado, insuflado congoja en las filas rivales. Aunque oficialmente la serie está 1-0 y el viernes hay partido nuevo, soy de los que piensa que las sensaciones crean poso. Maccabi regresa al hotel abrumado, con ese segundo cuarto en la retina, con los triples en transición, la barba desaliñada de Chacho y el jolgorio del Palacio. Buenas noches.







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